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3I/ATLAS

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3I/ATLAS
Otros nombresC/2025 N1 (ATLAS)
A11pl3Z
TipoCometa interestelar
Fecha de descubrimiento1 de julio de 2025
DescubridorSistema ATLAS (código de observatorio W68)
LugarRío Hurtado, Chile
Época orbital19 de febrero de 2026
(JD 2461090.5)
Arco de observación280 días
Observaciones usadas782 de 7 886
ÓrbitaHiperbólica
(interestelar)
Excentricidad6,14135 ± 0,00002
Semieje mayor−0,26384 UA
Perihelio1,35645 UA
Último perihelio29 de octubre de 2025, 11:45 UT
Inclinación orbital175,12°
(retrógrada)
Longitud del nodo ascendente322,17°
Argumento del perihelio128,02°
Velocidad máxima68,3 km/s
en el perihelio
Velocidad de exceso hiperbólico (v∞)58 km/s
Diámetro del núcleo0,32–5,6 km (Hubble)
0,52–0,75 km (modelo no gravitacional)
Masa estimada4,4 × 1010 kg
Período de rotación16,16 ± 0,01 h
(curva de luz)
Magnitud absoluta>15,4
Índices de colorB−V = 0,98 ± 0,23
V−R = 0,71 ± 0,09
R−I = 0,14 ± 0,10
Magnitud aparente máxima≈ 11,5 (prevista)

1. Resumen[editar]

3I/ATLAS, también conocido como C/2025 N1 (ATLAS) y designado provisionalmente como A11pl3Z, es un cometa interestelar descubierto el 1 de julio de 2025 por la estación del Sistema ATLAS en Río Hurtado, Chile.[1] Es el tercer objeto interestelar confirmado que atraviesa el sistema solar, después de 1I/ʻOumuamua y 2I/Borisov.[2]

El cometa sigue una trayectoria hiperbólica no ligada al Sol, con una excentricidad orbital de aproximadamente 6,14.[3] Alcanzó su perihelio el 29 de octubre de 2025 a una distancia de 1,36 UA del Sol, entre las órbitas de la Tierra y Marte. Su velocidad en el perihelio fue de unos 68,3 km/s, y su velocidad de exceso hiperbólico —la velocidad con la que escapará del sistema solar— es de 58 km/s.[4] 3I/ATLAS no representó una amenaza para la Tierra: su máximo acercamiento fue de 1,798 UA el 19 de diciembre de 2025.[5]

El tamaño del núcleo de 3I/ATLAS es incierto porque está rodeado por una coma de polvo reflectante. Las imágenes del telescopio espacial Hubble de julio de 2025 limitan el diámetro del núcleo a un intervalo amplio de 0,32 a 5,6 km, con un valor más probable inferior a 1 km.[6] Estimaciones posteriores basadas en la aceleración no gravitacional producida por la desgasificación dan un diámetro de 0,52 a 0,75 km y una masa del orden de 4,4 × 1010 kg.[7]

Las observaciones espectroscópicas han mostrado que la coma de 3I/ATLAS es inusualmente rica en dióxido de carbono gaseoso, y contiene además vapor de agua, hielo de agua, monóxido de carbono, sulfuro de carbonilo, cianógeno, vapor atómico de níquel y metano.[8] La trayectoria y la cinemática galáctica del cometa indican que probablemente se originó en el disco grueso de la Vía Láctea; si esa interpretación es correcta, 3I/ATLAS podría ser más antiguo que el propio sistema solar.[9]

2. Descubrimiento y confirmación[editar]

2.1. Primera detección[editar]

3I/ATLAS fue detectado por el programa de vigilancia ATLAS, financiado por la NASA, mediante su telescopio situado en Río Hurtado, Chile, identificado con el código de observatorio W68.[10] La observación que abrió el descubrimiento se registró el 1 de julio de 2025; el momento exacto reportado al Centro de Planetas Menores fue 2025 07 01.218880 UT, es decir, alrededor de las 05:15 UT de ese día.[11]

En el momento del descubrimiento, el objeto tenía magnitud aparente 18 y se desplazaba a 61 km/s con respecto al Sol. Se encontraba a 3,50 UA de la Tierra y a 4,51 UA del Sol, moviéndose por el borde de las constelaciones de Serpens Cauda y Sagitario, cerca del plano galáctico.[12] La estación ATLAS lo designó provisionalmente como A11pl3Z y transmitió las observaciones al Centro de Planetas Menores de la Unión Astronómica Internacional. Las primeras mediciones sugirieron una órbita muy excéntrica que podía acercarse a la Tierra, por lo que el objeto fue incluido temporalmente en la Página de Confirmación de Objetos Cercanos a la Tierra.[13]

2.2. Confirmación como cometa interestelar[editar]

Las observaciones de seguimiento realizadas por astrónomos profesionales y aficionados mostraron rápidamente que el objeto no se acercaría a la Tierra, sino que tenía una trayectoria hiperbólica compatible con un origen interestelar. Resultaron decisivas las observaciones previas al descubrimiento, localizadas pocas horas o días después del anuncio inicial. Entre ellas están imágenes de la Zwicky Transient Facility del 14 al 21 de junio de 2025 y registros de ATLAS del 25 al 29 de junio de 2025.[14] El astrónomo aficionado Sam Deen identificó además observaciones de ATLAS entre el 5 y el 25 de junio, y sugirió que el cometa no se había descubierto antes porque pasaba frente a los campos estelares densos del centro galáctico.[15]

Las observaciones iniciales no dejaban claro si se trataba de un asteroide o un cometa. Algunos astrónomos, incluido Alan Hale, no informaron de rasgos cometarios evidentes. Sin embargo, las imágenes del 2 de julio de 2025 tomadas por el Deep Random Survey (X09) en Chile, el Lowell Discovery Telescope (G37) en Arizona y el telescopio Canadá-Francia-Hawái (T14) en Mauna Kea mostraron una coma tenue y una posible elongación de unos 3 segundos de arco, lo que indicaba actividad cometaria.[16]

El 2 de julio de 2025, el Centro de Planetas Menores anunció formalmente el descubrimiento y asignó al cometa la designación interestelar «3I», que lo identifica como el tercer objeto interestelar confirmado. También le otorgó la designación cometaria no periódica C/2025 N1 (ATLAS). En el momento del anuncio, el centro había recopilado 122 observaciones de 31 observatorios.[17]

3. Órbita y trayectoria[editar]

3.1. Carácter hiperbólico[editar]

3I/ATLAS sigue una órbita hiperbólica sin ligadura gravitacional con el Sol. Su excentricidad orbital es de 6,14135 ± 0,00002, la más alta de los tres objetos interestelares confirmados: 1I/ʻOumuamua tiene e ≈ 1,2 y 2I/Borisov e ≈ 3,4.[18] Su semieje mayor es negativo, −0,26384 UA, precisamente porque la curva no es elíptica, y el cometa está destinado a abandonar el sistema solar.[19]

La velocidad de exceso hiperbólico de 3I/ATLAS, v∞, es de 58 km/s con respecto al Sol. Es considerablemente mayor que la de 1I/ʻOumuamua (26 km/s) y la de 2I/Borisov (32 km/s).[20] Al acercarse al Sol, el cometa se aceleró por la gravedad solar hasta 68,3 km/s en el perihelio del 29 de octubre de 2025 a las 11:45 UT.[21] Después del perihelio comenzó a frenarse, aunque mantendrá velocidad suficiente para escapar definitivamente.

La trayectoria está inclinada 175,12° respecto de la eclíptica, lo que equivale a una órbita retrógrada inclinada unos 4,89°.[22] Esa alineación casi coincidente con el plano orbital planetario hizo que el cometa se aproximara a Venus, Marte y Júpiter, pero no a la Tierra.

3.2. Aproximaciones planetarias[editar]

La trayectoria interior de 3I/ATLAS produjo varios acercamientos planetarios. El 3 de octubre de 2025 pasó a 0,193664 UA de Marte, cuando el cometa estaba a 1,66 UA del Sol. Durante ese acercamiento, alcanzó una magnitud integrada de unos 12, unas 120 veces más débil que el cometa C/2025 A6 (Lemmon) y unas 190 veces más débil que C/2025 R2 (SWAN) en esa fecha.[23]

Tras el perihelio, 3I/ATLAS pasó a 0,649450 UA de Venus el 3 de noviembre de 2025, y a 1,797553 UA de la Tierra el 19 de diciembre de 2025, cuando ya se encontraba en la región del cinturón de asteroides.[24] El acercamiento a Júpiter se produjo el 16 de marzo de 2026 a 0,358330 UA, con una incertidumbre de posición de unos ±600 km.[25] También pasó a 0,203592 UA de la luna joviana Eupheme el 17 de marzo de 2026.[26]

A largo plazo, 3I/ATLAS alcanzará el borde interior de la nube de Oort, situado a unas 2000 UA del Sol, alrededor del año 2189, y llegará al borde exterior, a 100 000 UA o más, en unos 8000 años.[27]

4. Observabilidad[editar]

3I/ATLAS es un cometa débil que no se acercó mucho a la Tierra ni al Sol. Las estimaciones previas al perihelio indicaban que no superaría la magnitud aparente 11,5 vista desde la Tierra.[28] Aun en su máximo brillo, el cometa no era visible a simple vista. Tampoco era accesible con binoculares pequeños: para detectar un objeto puntual de magnitud 14 en un cielo oscuro se necesita un telescopio de al menos unos 200 mm de apertura, y al tratarse de un objeto difuso probablemente se requería uno de unos 300 mm.[29]

Entre julio y fines de septiembre de 2025, 3I/ATLAS se pudo observar desde la Tierra al anochecer. En la primera mitad de julio estaba en Sagitario con magnitud aparente aproximada de 17,5; en la segunda mitad de julio pasó a Ofiuco y subió a magnitud 16. Durante agosto se desplazó por Ofiuco, Escorpio y Libra, y en septiembre permaneció en Libra mientras su magnitud aparente bajaba de 14 a unos 12–13.[30]

Hacia el 21 de octubre de 2025, ocho días antes del perihelio, el cometa llegó a la conjunción solar, con una separación angular mínima de 2,59° respecto del Sol. Por esa razón, durante el perihelio no fue observable desde la Tierra porque ambos cuerpos estaban en direcciones casi opuestas respecto del Sol.[31] En noviembre de 2025 reapareció brevemente antes del amanecer, y en diciembre se desplazó por Virgo y Leo, con brillo cada vez menor. El 11 de diciembre pasó a menos de dos grados de la Luna, y la oposición se produjo recién el 22 de enero de 2026, cuando el cometa ya era mucho más débil.[32]

5. Características físicas[editar]

5.1. Núcleo[editar]

El núcleo sólido de 3I/ATLAS está rodeado por una coma de polvo reflectante, de modo que resulta difícil medir su tamaño con precisión. Las imágenes del Hubble del 21 de julio de 2025 limitaron el diámetro del núcleo al intervalo de 0,32 a 5,6 km. La gran incertidumbre se debe a que la coma contribuye de forma importante al brillo aparente; por ello, el diámetro real debería estar en el extremo inferior del intervalo.[33]

Estudios posteriores que midieron la aceleración no gravitacional del cometa a lo largo de su órbita obtuvieron una masa de unos 4,4 × 1010 kg. Adoptando densidades típicas de núcleo cometario de 200 a 600 kg/m³, esa masa corresponde a un diámetro de 0,52 a 0,75 km, compatible con las estimaciones del Hubble.[34]

5.2. Coma y cola[editar]

En las imágenes telescópicas, 3I/ATLAS aparece mucho más difuso que las estrellas de fondo, signo de que el núcleo está rodeado por una coma de gas y polvo helado. El Sol calienta el núcleo y sublima los hielos volátiles; el gas escapa al espacio y arrastra polvo de la superficie.[35] Las observaciones previas al descubrimiento del observatorio Vera C. Rubin mostraron que la coma creció de 13 040 km de diámetro el 21 de junio de 2025 a 18 760 km el 2 de julio de 2025.[36]

Según imágenes del Gran Telescopio Canarias del 2 de julio de 2025, la coma aparecía ligeramente elíptica y medía unos 26 400 por 24 700 km, aproximadamente el doble del diámetro terrestre.[37] En el cielo se veía pequeña: la parte más brillante tenía un diámetro angular de unos 2 segundos de arco, y la extensión completa alcanzaba unos 10 segundos de arco.[38]

Las partículas de polvo de la coma de 3I/ATLAS son relativamente grandes, de varios micrómetros de radio. Las partículas pequeñas, de 1 μm, son expulsadas a unos 22 m/s, mientras que las grandes, de 100 μm, salen a unos 2 m/s. Con base en las imágenes del Hubble de julio de 2025, se estimó que el cometa emitía entonces 6 kg de polvo pequeño por segundo y 60 kg de polvo grande por segundo.[39]

Durante julio y agosto de 2025, la coma apareció alargada hacia el Sol, una estructura que inicialmente se interpretó como cola, pero que en realidad era una pluma de polvo emitida desde el lado iluminado del núcleo, donde la sublimación es más intensa. Hacia fines de agosto, 3I/ATLAS desarrolló una cola antisolar más clara, que en las imágenes del telescopio Gemini Sur del 27 de agosto medía unos 30 segundos de arco de largo, equivalentes a unos 56 000 km.[40] Para el 15 de septiembre de 2025, la cola de polvo visible tenía unos 50 segundos de arco, alrededor de 100 000 km.[41] En abril de 2026, la ESA informó que la cola de gas y polvo se extendía hasta 5 millones de kilómetros del núcleo, un comportamiento típico en cometas activos.[42]

5.3. Composición y emisiones gaseosas[editar]

El espectro visible de la coma de 3I/ATLAS es rojizo y sin bandas de absorción prominentes, parecido al de los asteroides de tipo D, a los cometas activos del sistema solar y a 2I/Borisov.[43] Los índices de color medidos son B−V = 0,98 ± 0,23, V−R = 0,71 ± 0,09 y R−I = 0,14 ± 0,10.[44]

Las observaciones del telescopio espacial James Webb de agosto de 2025 mostraron que la coma es extraordinariamente rica en dióxido de carbono gaseoso, con cantidades menores de vapor de agua, hielo de agua, monóxido de carbono y sulfuro de carbonilo. En ese momento, el núcleo emitía 129 ± 1 kg de CO₂ por segundo, 6,6 ± 0,2 kg de agua por segundo, 14,0 ± 0,9 kg de monóxido de carbono por segundo y 0,43 ± 0,09 kg de sulfuro de carbonilo por segundo.[45] La reobservación con el instrumento MIRI del Webb en diciembre de 2025 añadió la detección de metano y mostró tasas de producción distintas, debidas a la evolución del cometa y a su distancia solar cambiante.[46]

Antes de que el Webb confirmara la química, el observatorio Swift detectó vapor de agua e iones hidróxido los días 31 de julio y 1 de agosto de 2025. La emisión de agua a 3,5 UA del Sol es inusual, y se interpretó como resultado de la sublimación de granos de hielo de agua en la coma, no de sublimación directa desde el núcleo.[47]

Con el Very Large Telescope se detectaron gas de cianógeno y vapor atómico de níquel. La emisión de níquel no es excepcional entre los cometas —se había visto en 2I/Borisov y en cometas del sistema solar—, pero llama la atención la ausencia de hierro atómico, un elemento que suele aparecer en proporciones comparables al níquel en otros cometas. A fines de agosto de 2025, 3I/ATLAS emitía unos 4,6 g de níquel por segundo y 17,6 g de cianógeno por segundo.[48]

La abundancia de CO₂ sugiere que el cometa se formó lejos de su estrella madre, más allá de la línea de congelación del dióxido de carbono, donde las temperaturas permiten que ese gas condense en hielo.[49]

5.4. Rotación[editar]

La rotación del núcleo de 3I/ATLAS se estima a partir de variaciones periódicas de brillo, aunque la coma suaviza la amplitud de esas variaciones. Un estudio dirigido por Toni Santana-Ros y colaboradores, con observaciones del 2 al 29 de julio de 2025, reportó un período de rotación de 16,16 ± 0,01 horas.[50] Otro equipo liderado por Raúl de la Fuente Marcos había informado antes un período cercano de 16,79 ± 0,23 horas con el Gran Telescopio Canarias.[51] Con el telescopio TTT se obtuvo un valor de 15,48 ± 0,70 horas.[52] Las diferencias ilustran la dificultad de medir la rotación de un núcleo parcialmente oculto por la coma. El equipo de Santana-Ros observó además que la amplitud de la curva de luz disminuyó de 0,3 a 0,2 magnitudes durante julio de 2025, probablemente porque la coma fue enmascarando cada vez más el núcleo.[53]

6. Origen y edad[editar]

6.1. Origen en el disco galáctico[editar]

3I/ATLAS es reconocido como objeto interestelar por su trayectoria fuertemente hiperbólica y su alta velocidad con respecto al sistema solar. No pasó lo bastante cerca de ningún planeta como para adquirir esa velocidad por un impulso gravitacional, por lo que no pudo originarse en el sistema solar.[54] El seguimiento de su trayectoria indica que llegó desde la dirección de la constelación de Sagitario, cerca del centro galáctico. A diferencia de 1I/ʻOumuamua y 2I/Borisov, se originó en el hemisferio celeste sur, en dirección opuesta al ápex solar.[55]

Al descomponer su velocidad galáctica en componentes U, V y W, se obtiene que 3I/ATLAS se alejaba del centro galáctico a U = −51,0 km/s con respecto al Sol y se movía verticalmente a través del plano galáctico a W = +18,5 km/s. Esa componente vertical alta sugiere una órbita inclinada alrededor de la Vía Láctea y una probable pertenencia a la población del disco grueso, compuesta sobre todo por estrellas viejas con menor metalicidad que el Sol.[56] Un estudio posterior de Yiyang Guo y colaboradores, de septiembre de 2025, concluyó que la cinemática es compatible tanto con el disco delgado como con el disco grueso.[57]

6.2. Edad[editar]

Si 3I/ATLAS pertenece al disco grueso, su edad puede estimarse a partir de la edad típica de las estrellas de esa población. Un equipo liderado por Matthew Hopkins calculó en julio de 2025, con un 68 % de confianza, que el cometa tiene entre 7,6 y 14 mil millones de años. Esto implica que podría ser mayor que el sistema solar, de 4,6 mil millones de años, y posiblemente el cometa más antiguo observado hasta ahora.[58] Un análisis independiente de Aster Taylor y Darryl Seligman, también de julio de 2025, estimó una edad de entre 3 y 11 mil millones de años, en acuerdo amplio con el rango anterior.[59]

6.3. Estrella madre y formación[editar]

No se puede trazar 3I/ATLAS hasta una estrella madre concreta: ha viajado por la Vía Láctea durante miles de millones de años y se ha mezclado con otras estrellas. Además, su velocidad probablemente fue cambiando por encuentros gravitacionales con estrellas y nebulosas.[60] Un estudio de septiembre de 2025 identificó 25 estrellas conocidas de las que 3I/ATLAS pudo pasar a menos de un pársec en los últimos 10 millones de años, pero ninguna de ellas es un punto de origen demostrado.[61]

Aun así, se pueden inferir rasgos de su sistema progenitor. Si el cometa procede del disco grueso, su estrella madre habría sido de baja metalicidad, con una abundancia de elementos pesados de al menos el 40 % de la del Sol. 3I/ATLAS se habría formado en un disco protoplanetario rico en gas y polvo alrededor de esa estrella joven, mucho más allá de la línea de congelación del CO₂. En algún momento posterior, un encuentro con un planeta gigante o con otra estrella lo expulsó gravitacionalmente de su sistema.[62]

7. Observaciones con grandes observatorios[editar]

7.1. Telescopios espaciales[editar]

El telescopio espacial Hubble obtuvo sus primeras imágenes de 3I/ATLAS el 21 de julio de 2025, y la NASA y la Agencia Espacial Europea las difundieron el 7 de agosto de 2025. Esas imágenes revelaron la coma con gran detalle y acotaron el núcleo a menos de 5,6 km.[63]

El telescopio espacial James Webb realizó su primera observación con el instrumento NIRSpec el 6 de agosto de 2025. Los datos, anunciados por la NASA el 25 de agosto, mostraron por primera vez la riqueza de CO₂ del cometa. El Webb repitió la observación en diciembre de 2025 con MIRI, después del perihelio.[64] El telescopio espacial SPHEREx y el observatorio Swift de la NASA también contribuyeron a caracterizar la coma en infrarrojo cercano y ultravioleta, respectivamente.[65]

El satélite TESS había observado 3I/ATLAS antes de su descubrimiento, entre el 7 de mayo y el 3 de junio de 2025. Esas mediciones mostraron que el cometa ya era brillante y activo a 6,4 UA del Sol, lo que indica que su actividad temprana no dependía de la sublimación del agua.[66]

7.2. Observatorios terrestres[editar]

Numerosos telescopios terrestres siguieron al cometa. El Very Large Telescope, el Gran Telescopio Canarias, Gemini Sur, el telescopio Canadá-Francia-Hawái, el telescopio Óptico Nórdico y el Lowell Discovery Telescope aportaron imágenes, espectros y polarimetría. El observatorio Vera C. Rubin, que todavía estaba en fase de validación científica, captó el cometa por casualidad entre el 21 de junio y el 20 de julio de 2025; si las observaciones de validación hubieran comenzado dos semanas antes, el cometa se habría descubierto antes que con ATLAS.[67]

La misión ExoMars Trace Gas Orbiter, mediante su cámara CaSSIS, observó la coma durante el acercamiento a Marte el 3 de octubre de 2025. La ESA informó que el cometa era unas 50 000 veces más débil que los objetivos habituales de la cámara, por lo que se usaron exposiciones de 5 segundos.[68]

En 2026, durante la aproximación a Júpiter, la sonda JUICE de la ESA, con sus instrumentos JANUS y otros, observó 3I/ATLAS desde una distancia de 60 millones de kilómetros. Las imágenes confirmaron una coma diferenciada, una cola de polvo y una cola iónica, lo que refuerza la clasificación de 3I/ATLAS como un cometa ordinario en cuanto a su estructura básica.[69]

8. Importancia científica[editar]

3I/ATLAS es solo el tercer objeto interestelar confirmado, después de 1I/ʻOumuamua (2017) y 2I/Borisov (2019). Su descubrimiento reforzó la idea de que los objetos interestelares atraviesan el sistema solar con relativa frecuencia y que los grandes sondeos ópticos pueden detectarlos de manera creciente.

El cometa presenta un interés especial por dos razones. Primero, su velocidad de exceso hiperbólico, 58 km/s, es la más alta de los tres objetos confirmados, y su cinemática galáctica lo vincula a una población estelar vieja; si se confirma su pertenencia al disco grueso, 3I/ATLAS es una muestra directa del material planetario formado antes que el Sol. Segundo, su espectro rico en CO₂ con cantidades menores de agua, junto con la ausencia de hierro atómico, ofrece una oportunidad para comparar la química de un sistema planetario ajeno con la de los cometas del sistema solar.

Las observaciones posperihelio y el monitoreo de alejamiento permitirán refinar la tasa de desgasificación, la rotación y la composición del núcleo durante años, aunque el cometa se debilita conforme se aleja.

Notas[editar]


  1. La designación «3I» corresponde al tercer objeto interestelar confirmado; la letra I proviene del prefijo de la Unión Astronómica Internacional para objetos interestelares. ↩︎

  2. Los dos primeros objetos interestelares confirmados fueron 1I/ʻOumuamua, descubierto en 2017, y 2I/Borisov, descubierto en 2019. ↩︎

  3. El valor de excentricidad cambia ligeramente según la época orbital y la solución de ajuste. Algunas soluciones tempranas dieron 6,30 ± 0,15; las soluciones más recientes del JPL la fijan en 6,14135 ± 0,00002. ↩︎

  4. La velocidad de exceso hiperbólico (v∞) se calcula como la velocidad que tendría el objeto lejos del Sol. La velocidad instantánea en el perihelio es mayor porque el Sol acelera al cometa durante la caída. ↩︎

  5. El máximo acercamiento a la Tierra se produjo el 19 de diciembre de 2025 a las 06:01 UT. ↩︎

  6. El intervalo amplio se debe a que la coma de polvo aumentó el brillo aparente del núcleo, impidiendo una medición directa del diámetro sólido. ↩︎

  7. La masa se dedujo a partir de la aceleración no gravitacional observada, asumiendo que se debe a la desgasificación. El valor de 4,4 × 1010 kg es una estimación con incertidumbre considerable. ↩︎

  8. El metano se detectó en la campaña del James Webb de diciembre de 2025, publicada en enero de 2026. ↩︎

  9. La edad de 7,6 a 14 mil millones de años proviene de modelos de población del disco grueso, no de una datación directa del cometa. ↩︎

  10. El Sistema ATLAS («Asteroid Terrestrial-impact Last Alert System») es un programa financiado por la NASA para detectar objetos cercanos a la Tierra. La estación W68 está en la comuna de Río Hurtado, en la Región de Coquimbo, Chile. ↩︎

  11. La hora del descubrimiento reportada al Centro de Planetas Menores fue 2025 07 01.218880 UT, equivalente al 1 de julio de 2025 a las 05:15:11 UT. ↩︎

  12. La velocidad relativa al Sol en el momento del descubrimiento era de aproximadamente 61 km/s; el objeto era relativamente débil y se proyectaba contra campos estelares muy densos. ↩︎

  13. La Página de Confirmación de Objetos Cercanos a la Tierra es una lista de objetos recién descubiertos cuyas órbitas preliminares no permiten descartar un acercamiento a la Tierra. ↩︎

  14. Las observaciones previas al descubrimiento, conocidas como precovery, permiten alargar el arco de observación y refinar la órbita. En el caso de 3I/ATLAS, fueron determinantes para confirmar su carácter interestelar. ↩︎

  15. Sam Deen, astrónomo aficionado, identificó observaciones adicionales de ATLAS y participó activamente en la discusión temprana de la órbita. ↩︎

  16. La coma es una nube de gas y polvo helado que rodea al núcleo de un cometa activo. Su presencia distingue a un cometa de un asteroide. ↩︎

  17. La designación cometaria C/2025 N1 (ATLAS) sigue el formato de cometas no periódicos; la N corresponde a la segunda mitad de julio, cuando se publicó el anuncio. ↩︎

  18. La excentricidad orbital mide cuánto se desvía una órbita de una circunferencia. Las órbitas ligadas son elípticas (e < 1) y las no ligadas, como la de 3I/ATLAS, son hiperbólicas (e > 1). ↩︎

  19. Un semieje mayor negativo es una convención matemática para las trayectorias hiperbólicas; no indica una longitud física. ↩︎

  20. La comparación de velocidades de exceso hiperbólico muestra que 3I/ATLAS llegó con mucha más energía que 1I/ʻOumuamua y 2I/Borisov. ↩︎

  21. La hora exacta del perihelio tiene pequeñas diferencias según la solución orbital: las efemérides más recientes dan 11:45 UT del 29 de octubre de 2025. ↩︎

  22. Una inclinación cercana a 180° indica una órbita retrógrada, en sentido opuesto al movimiento orbital de los planetas. ↩︎

  23. La magnitud integrada de 12 en el acercamiento a Marte corresponde a un objeto difuso, no puntual, por lo que visualmente era más difícil que una estrella de magnitud 12. ↩︎

  24. El acercamiento a Venus fue menor que a la Tierra, pero el planeta no tiene satélites que hayan observado el cometa. ↩︎

  25. La incertidumbre de ±600 km en el paso por Júpiter es muy pequeña para un objeto sorprendido a gran distancia; se debe al extenso arco de observación. ↩︎

  26. Eupheme es una luna pequeña de Júpiter. Su órbita de 588 días la llevó relativamente cerca de la trayectoria del cometa en marzo de 2026. ↩︎

  27. A 12,24 UA por año, 3I/ATLAS tardará miles de años en abandonar la región de la nube de Oort, y mucho más en alejarse por completo del entorno solar. ↩︎

  28. La magnitud aparente máxima prevista en la Tierra no se pudo confirmar visualmente porque el cometa estuvo cerca del Sol durante el perihelio. ↩︎

  29. El límite de magnitud de binoculares depende de la apertura y de las condiciones del cielo; un cometa difuso es mucho más difícil de ver que una estrella del mismo brillo. ↩︎

  30. Las constelaciones mencionadas corresponden al recorrido aparente en el cielo terrestre, no a un movimiento real del cometa dentro del sistema solar. ↩︎

  31. La conjunción solar es el momento en que un cuerpo celeste queda visto desde la Tierra en dirección cercana al Sol. Para 3I/ATLAS ocurrió el 21 de octubre de 2025, con una separación mínima de 2,59°. ↩︎

  32. La oposición es el momento en que un cuerpo celeste está en dirección opuesta al Sol en el cielo. Para 3I/ATLAS sucedió el 22 de enero de 2026, ya muy débil. ↩︎

  33. Las primeras estimaciones de julio de 2025 llegaron a sugerir diámetros de 10 a 20 km, pero los autores advertían que la coma inflaba la medida. ↩︎

  34. El diámetro derivado de la masa asume una densidad de 200 a 600 kg/m³ y una forma aproximadamente esférica. Los cometas del sistema solar tienen densidades comparables. ↩︎

  35. La desgasificación de un cometa es la liberación de gas por sublimación de hielos; el gas arrastra polvo que forma la coma. ↩︎

  36. El crecimiento de la coma entre el 21 de junio y el 2 de julio de 2025 fue un signo temprano de que el cometa se acercaba al Sol y aumentaba su actividad. ↩︎

  37. El diámetro de la coma, de más de 26 000 km, es enorme comparado con el núcleo, que probablemente mide menos de 1 km. ↩︎

  38. Un diámetro angular de 2 segundos de arco es pequeño en el cielo: el disco de la Luna, por ejemplo, mide unos 1800 segundos de arco. ↩︎

  39. La tasa de pérdida de polvo de 3I/ATLAS era similar a la de 2I/Borisov cuando se acercaba al sistema solar, pero menor que la de los cometas activos típicos de la familia de Júpiter. ↩︎

  40. La pluma orientada al Sol no es una cola; es polvo expulsado del lado iluminado, donde la sublimación es más rápida. ↩︎

  41. La cola de polvo se formó al ser empujadas las partículas pequeñas por la presión de radiación solar. ↩︎

  42. La extensión de 5 millones de km de la cola de gas y polvo es comparable a la de cometas activos del sistema solar, cuyas colas pueden alcanzar 10 millones de km. ↩︎

  43. El color rojizo de la coma se atribuye a compuestos orgánicos complejos, como tolinas, producidos por la irradiación de los hielos y polvos originales. ↩︎

  44. Los índices de color comparan el brillo en distintas longitudes de onda; un valor positivo indica un objeto rojizo. ↩︎

  45. Las tasas de producción se expresan en masa por segundo y se derivan de la intensidad de las bandas de emisión infrarroja observadas por el James Webb. ↩︎

  46. La campaña MIRI del Webb de diciembre de 2025 captó el cometa después del perihelio y permitió comparar la química a distancias solares distintas. ↩︎

  47. A 3,5 UA del Sol, el hielo de agua no se sublima de forma eficiente en el núcleo; la detección de vapor y OH se explicó por granos de hielo de agua calentados en la coma. ↩︎

  48. La ausencia de hierro atómico es inusual y puede indicar propiedades fisicoquímicas diferentes en el núcleo o en la química de la coma. ↩︎

  49. La línea de congelación del CO₂ es la distancia a una estrella a partir de la cual el dióxido de carbono puede condensar en hielo; en el sistema solar está más allá de la órbita de Marte. ↩︎

  50. El período de rotación de 16,16 ± 0,01 h es el valor más citado para 3I/ATLAS, pero está sujeto a revisión a medida que la coma se disipa. ↩︎

  51. El equipo de Marcos midió 16,79 ± 0,23 h con observaciones del Gran Telescopio Canarias entre el 2 y el 5 de julio de 2025. ↩︎

  52. El valor de 15,48 ± 0,70 h proviene de imágenes de alta resolución del telescopio TTT y tiene una incertidumbre mayor. ↩︎

  53. La reducción de la amplitud de la curva de luz se explica porque la coma, cada vez más densa, diluye las variaciones de brillo del núcleo. ↩︎

  54. Los objetos del sistema solar no alcanzan velocidades interestelares salvo por encuentros muy raros con Júpiter; el paso de 3I/ATLAS no fue de ese tipo. ↩︎

  55. El ápex solar es la dirección hacia la que se mueve el Sol respecto de las estrellas cercanas. El origen austral de 3I/ATLAS fue inesperado. ↩︎

  56. El disco grueso de la Vía Láctea es una componente galáctica con estrellas más viejas y de menor metalicidad que las del disco delgado. ↩︎

  57. El estudio de Guo y colaboradores moderó la conclusión anterior: la incertidumbre cinemática no permite asignar el cometa exclusivamente al disco grueso. ↩︎

  58. La edad del disco grueso se estima mediante modelos de evolución estelar y química galáctica, no por datación directa de 3I/ATLAS. ↩︎

  59. La estimación de 3 a 11 mil millones de años se obtuvo por un método diferente, basado en la cinemática del cometa y en la edad de la población del disco grueso. ↩︎

  60. Los encuentros gravitacionales con estrellas y nubes moleculares modifican la órbita de un objeto interestelar a lo largo de miles de millones de años, borrando la pista hacia su origen. ↩︎

  61. El paso a menos de un pársec en los últimos 10 millones de años es insuficiente para asignar una estrella madre; es una lista de candidatas de encuentro reciente. ↩︎

  62. La expulsión gravitacional de un cometa desde un disco protoplanetario es el mecanismo propuesto también para 2I/Borisov y para la población de cometas interestelares en general. ↩︎

  63. Las imágenes del Hubble de 3I/ATLAS se tomaron el 21 de julio de 2025 y se publicaron el 7 de agosto de 2025. ↩︎

  64. El NIRSpec del Webb cubre el infrarrojo cercano; MIRI cubre el infrarrojo medio, útil para detectar gas y polvo fríos. ↩︎

  65. SPHEREx es un observatorio infrarrojo de la NASA; Swift es un observatorio de rayos gamma y ultravioleta. ↩︎

  66. La actividad a 6,4 UA sugiere que los primeros gases liberados no eran de agua, sino de volátiles más ligeros como CO₂ o CO. ↩︎

  67. El observatorio Vera C. Rubin, en Chile, estaba en fase de validación científica; su cámara captó el cometa en decenas de exposiciones hasta el 20 de julio de 2025. ↩︎

  68. La cámara CaSSIS estaba diseñada para observar la superficie de Marte, no para captar objetos débiles como un cometa lejano. ↩︎

  69. JUICE es una misión de la ESA destinada a estudiar las lunas heladas de Júpiter; su aproximación a Júpiter permitió observar 3I/ATLAS desde una posición privilegiada. ↩︎