Imperial Brands
| Imperial Brands PLC | |
|---|---|
| Imperial Brands | |
| Nombre en inglés | Imperial Brands PLC |
| Cotización | LSE: IMB |
| Fundación | 1901 |
| Constitución actual | 1996 |
| Sector | Tabacalera, productos de nueva generación (NGP) |
| Fundador(es) | Fusión de 13 compañías británicas (originalmente) |
| Consejero delegado | Stefan Bomhard |
| Capitalización bursátil | £13 000 millones (enero de 2025) |
| Ingresos | £32 500 millones (ejercicio fiscal 2024) |
| Beneficio neto | £2 300 millones (ejercicio fiscal 2024) |
| Activos totales | £28 000 millones (septiembre de 2024) |
| Fondos propios | £7 000 millones (septiembre de 2024) |
| Calificación crediticia | BBB (S&P) / Baa3 (Moody's) (2025) |
| Sede | Bristol, Inglaterra, Reino Unido |
1. Resumen[editar]
Imperial Brands PLC es una de las compañías tabacaleras multinacionales más grandes del mundo, con sede en Bristol, Reino Unido.[1] La empresa es producto de una larga evolución corporativa que comenzó en 1901 con la fundación de la Imperial Tobacco Company Limited, una fusión de trece fabricantes de cigarrillos y tabaco británicos que acordaron unirse frente a la amenaza de entrada de la American Tobacco Company en el mercado inglés.[2] Durante más de un siglo, la empresa operó bajo el nombre de Imperial Tobacco, y en 1996 se desvinculó del conglomerado industrial Hanson Trust para volver a cotizar en la Bolsa de Londres como una entidad independiente centrada exclusivamente en el sector tabacalero.
En 2016, la compañía cambió su denominación social a Imperial Brands con el objetivo de reflejar una estrategia de negocio más diversificada, que ya no se limitaba al tabaco tradicional, sino que se expandía hacia los productos de nueva generación —conocidos como Next Generation Products o NGP—, entre ellos los dispositivos de vapeo y los productos de tabaco calentado. El cambio de nombre no implicó solo una operación de imagen corporativa, sino también un reposicionamiento a largo plazo en un mercado donde la fiscalidad y la regulación antitabaco erosionan progresivamente los volúmenes de cigarrillos convencionales.[3]
Con presencia directa en más de ciento veinte mercados y una plantilla que ronda las veinticinco mil personas,[4] Imperial Brands controla un portafolio de marcas muy amplio. Su división de cigarrillos se apoya en marcas internacionales estratégicas, como Davidoff, Gauloises, JPS, West y Winston —esta última fuera de los
Estados Unidos—, que generan la mayoría de los ingresos y beneficios, complementadas por marcas locales muy consolidadas en países como
España (Fortuna, Nobel), Reino Unido (Lambert & Butler), Australia (Horizon) y Estados Unidos (Kool).
Imperial Brands es miembro del índice FTSE 100 de la Bolsa de Londres y está considerada la cuarta mayor tabacalera del mundo por cuota de mercado —excluyendo China—, detrás de Philip Morris International, British American Tobacco y Japan Tobacco.[5] Su actividad está expuesta a un entorno de litigios continuos y a una regulación creciente que en algunos territorios, como el Reino Unido y Canadá, ha restringido de manera drástica la comercialización y publicidad del tabaco. La empresa ha respondido apostando por los productos de nueva generación, especialmente a través de la marca blu en el segmento de vapeo y de Pulze en el segmento de tabaco calentado.
2. Historia[editar]
2.1 Orígenes (1901–1930)[editar]
La Imperial Tobacco Company se constituyó en 1901 en una operación defensiva. La American Tobacco Company había desembarcado en el Reino Unido comprando Ogden's, un fabricante con sede en Liverpool, y se perfilaba para absorber el mercado británico. Para contraatacarla, las trece mayores compañías de tabaco de las islas —entre ellas W.D. & H.O. Wills, John Player & Sons, Lambert & Butler y Stephen Mitchell & Son— unificaron sus activos y distribuciones en una sola entidad. Las negociaciones previas a la fusión habían sido tensas, pero el acuerdo se aceleró por la certeza de que, por separado, ninguna resistiría una guerra de precios con Duke.[6]
La maniobra funcionó. En 1902, tras un año de hostilidades comerciales, las dos partes firmaron un convenio de paz que dividía el mundo en zonas de influencia: la American Tobacco se retiraba del mercado británico, Imperial abandonaba el mercado de Estados Unidos, y las dos creaban la British American Tobacco (BAT) como sociedad conjunta para explotar el comercio de tabaco en el resto del mundo. Imperial retuvo una participación significativa en la nueva BAT durante décadas.
Hasta la Gran Guerra, Imperial Tobacco fue esencialmente un holding de marcas británicas que no se inmiscuía en la operativa diaria de las empresas fundadoras. La racionalización llegó más tarde, cuando los mercados coloniales comenzaron a exigir una red de distribución más homogénea.
2.2 Consolidación e internacionalización (1930–1996)[editar]
La gran depresión frenó los proyectos expansivos, pero en las dos décadas posteriores a la Segunda Guerra Mundial la compañía experimentó un crecimiento prolongado. La demanda de cigarrillos se disparó y el tabaco de liar fue perdiendo peso frente a los formatos con filtro. Imperial Tobacco empezó a producir marcas que permanecerían en el mercado durante más de medio siglo, como Embassy y Regal.
El cambio de paradigma ocurrió en 1986, cuando la compañía fue adquirida por el conglomerado Hanson Trust en lo que entonces fue la mayor operación corporativa de la historia del Reino Unido.[7] Durante diez años, Imperial Tobacco operó como una filial más dentro de un holding diversificado que abarcaba desde baterías hasta productos de construcción. La etapa Hanson, aunque controvertida desde el punto de vista de la identidad tabacalera, permitió a Imperial acceder a capital para modernizar sus plantas y preparar su regreso como empresa cotizada independiente.
En 1996, Hanson Trust se escindió en cuatro compañías separadas. Imperial Tobacco Group PLC salió a bolsa con un precio de salida que valoraba la compañía en aproximadamente tres mil quinientos millones de libras.[8] En ese momento, la mayor parte de los ingresos procedía del Reino Unido y de una pequeña pero sólida presencia en Europa continental, especialmente en Alemania y Países Bajos.
2.3 La era de las adquisiciones (1997–2015)[editar]
Una vez independiente, Imperial Tobacco inició un programa de adquisiciones que transformó su escala. La primera gran compra llegó en 1997 con la división europea de la francesa Bolloré, que incluía marcas como News. En 2002 compró la alemana Reemtsma Cigarettenfabriken, una operación que le abrió las puertas del mercado germano con marcas como West y Davidoff, que acabarían convirtiéndose en puntales del grupo.[9]
La apuesta más arriesgada fue la adquisición de Altadis —heredera de la antigua Tabacalera española y de la francesa Seita— en 2007. Altadis no solo era la propietaria de marcas omnipresentes en España como Fortuna y Ducados, sino que también controlaba la mitológica compañía de cigarros puros Habanos (en una sociedad conjunta con el Estado cubano) y una participación importante en el mercado norteafricano. La oferta, lanzada conjuntamente por Imperial Tobacco y la sociedad de capital riesgo CVC Capital Partners —si bien Imperial terminó adquiriendo la totalidad del capital—, rondó los dieciséis mil millones de euros y convirtió a Imperial en líder del mercado español y en un actor de peso en Francia y Marruecos.[10]
En 2015, Imperial completó la compra de varias marcas y activos que Reynolds American y Lorillard se vieron obligadas a vender por mandato antimonopolio en Estados Unidos. La adquisición del negocio estadounidense de blu —entonces una de las marcas de vapeo más vendidas del país—, junto con cigarrillos como Winston (para el mercado estadounidense, desde entonces vendido a otra empresa) y Kool, supuso un desembolso de siete mil cien millones de dólares y marcó el inicio de su apuesta por los productos de nueva generación.[11]
2.4 Imperial Brands y el nuevo enfoque (2016–presente)[editar]
El año 2016 trajo el cambio de nombre y una revisión estratégica. La directiva consideró que el apellido «Tobacco» resultaba demasiado restrictivo para una compañía que pretendía liderar también el mercado de alternativas de menor riesgo. Se creó una división específica de NGP con centro de investigación en Liverpool.[12] La marca blu se lanzó internacionalmente y se introdujo Pulze, un dispositivo de tabaco calentado, en varios mercados piloto.
A finales de la década de 2010 y principios de 2020, la empresa llevó a cabo un ajuste de cartera que implicó la venta de la división de cigarros premium —Premium Cigars— por mil doscientos millones de euros, una desinversión que buscaba simplificar la estructura y reducir la deuda acumulada durante los años de expansión.[13] El foco estratégico se concentró en cinco mercados prioritarios —Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, España y Australia—, que en conjunto representan la gran mayoría del beneficio operativo ajustado.
La pandemia de COVID-19 y la posterior crisis inflacionaria mundial aceleraron la tendencia del consumidor hacia marcas de bajo precio, lo que afectó al mix de ingresos pero fue en parte compensado por la resiliencia del negocio de picadura de liar. La dirección inició un programa de recompra de acciones y reorganizó la cúpula directiva con el nombramiento de Stefan Bomhard como consejero delegado.
3. Productos y marcas[editar]
3.1 Cigarrillos[editar]
La columna vertebral del negocio sigue siendo la fabricación y venta de cigarrillos. La empresa clasifica sus marcas en dos categorías: marcas de crecimiento estratégico y marcas de valor local. Las primeras son aquellas que tienen presencia en múltiples mercados, un precio de venta más alto y capacidad de estirar los márgenes: Davidoff, Gauloises, JPS, West y Winston (fuera de EE. UU.) son las principales. Davidoff, por ejemplo, es una de las marcas de mayor precio del mercado alemán, y Gauloises, heredada de la fusión con Seita, mantiene una cuota de mercado en Francia muy superior al veinte por ciento.[14]
En España, el grupo heredó de Altadis un portafolio que incluye Fortuna, Nobel y Ducados, tres de los nombres con más recorrido histórico del mercado español. Fortuna, en particular, fue durante décadas el cigarrillo más vendido del país, aunque en los últimos años ha perdido el primer puesto frente a marcas más económicas.[15] La marca sigue siendo un pilar para Imperial Brand en la península ibérica.
La empresa también fabrica marcas de bajo precio y segmento de descuento que, sin difundirse en publicidad, suponen una parte considerable del volumen de ventas en momentos de crisis. En Reino Unido, Lambert & Butler y Richmond han encabezado históricamente las listas de ventas del segmento.
3.2 Picadura de liar y otros productos de tabaco[editar]
El negocio de la picadura de liar (tabaco para armar a mano) tiene una importancia particular en Europa, uno de los pocos mercados mundiales donde el consumo de tabaco liado compite realmente con el cigarrillo manufacturado. Imperial Brands es uno de los líderes en este segmento con marcas como Drum —una picadura de origen holandés—, Golden Virginia y la gama JPS de liar. En Reino Unido, donde los impuestos sobre los cigarrillos son altísimos, la cuota del tabaco de liar se ha disparado y Golden Virginia ha sido, durante décadas, la referencia de mayor venta.[16]
La empresa también comercializa papel de fumar, filtros y accesorios bajo la marca Rizla, adquirida con Altadis. Rizla, una de las marcas de papel de fumar más antiguas del mundo, se remonta al siglo XVII en Francia y complementa la oferta de picadura ofreciendo un margen complementario muy atractivo.
Los puros no premium, cigarritos (cigarillos) y tabaco de pipa completan la cartera, aunque su contribución al beneficio es residual. La venta de la división de puros Premium en 2020 redujo drásticamente la exposición de Imperial a este segmento, que ahora se limita a marcas locales y a la participación indirecta en algunos mercados a través de distribuidores.
3.3 Productos de nueva generación (NGP)[editar]
El área de NGP ha recibido la mayor parte de las inversiones en investigación y desarrollo en los últimos cinco años. La división se articula en torno a dos plataformas: el vapeo de sistema abierto y cerrado, y el tabaco calentado. Blu, la principal marca de vapeo del grupo, ofrece tanto dispositivos de un solo uso (pods desechables) como sistemas de recarga líquida. Blu está presente en mercados como Estados Unidos, Reino Unido, Francia y España, aunque su cuota de mercado está muy por detrás de gigantes como Juul (en su momento) y Vuse (de British American Tobacco).
El dispositivo de tabaco calentado, Pulze, sigue una filosofía parecida a la del IQOS de Philip Morris International: calienta el tabaco sin quemarlo, supuestamente generando menos sustancias tóxicas. Hasta ahora, el despliegue de Pulze ha sido más limitado que el de sus competidores y se ha concentrado en pruebas piloto en ciudades como Praga y Milán, con una aceptación tibia entre los consumidores, acostumbrados ya a la tecnología de la competencia.
Uno de los principales desafíos para el negocio de NGP es la regulación. En Estados Unidos, la Administración de Drogas y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) ha sido particularmente rigurosa con las solicitudes de comercialización de dispositivos de vapeo y ha denegado varias autorizaciones a marcas de la competencia. Imperial Brands ha tenido que navegar ese proceso con la marca blu, logrando una autorización para algunos de sus productos en 2023, mientras otros quedaron pendientes de revisión o fueron retirados del mercado estadounidense preventivamente.
4. Presencia global y mercado hispanohablante[editar]
Las operaciones de Imperial Brands en el mundo de habla hispana están muy concentradas en España, donde la compañía es líder en cigarrillos con una cuota de mercado que ronda el treinta por ciento. La planta de Altadis en
Tarragona ha sido uno de los centros de producción más relevantes de la compañía en el sur de Europa, aunque la empresa ha ido reduciendo su capacidad fabril en la península conforme la demanda de cigarrillos decrece.[17] La plantilla en España ha sufrido varios expedientes de regulación de empleo en los últimos diez años, en un contexto de caída estructural del consumo y contrabando.
En América Latina, la presencia directa de Imperial Brands es más reducida que la de Philip Morris International o British American Tobacco, que dominan la mayoría de los mercados. Imperial cuenta con una implantación relevante en ciertos países a través de acuerdos de distribución y marcas regionales, pero no opera fábricas propias de gran escala en la región —su producción para América Latina suele proceder de plantas europeas o de alianzas con fabricantes locales—. Marcas como Davidoff están disponibles en estancos y tiendas libres de impuestos de Centroamérica y el Caribe, pero su precio premium limita la penetración frente a marcas locales fuertemente subvencionadas.
El negocio de puros Habanos, aunque ya no está bajo el control directo de Imperial Brands —pues pertenece a la empresa conjunta Habanos S.A., participada al cincuenta por ciento por el Estado cubano y por Altadis—, mantiene un vínculo histórico con la compañía. Altadis, antes Tabacalera, adquirió su participación en Habanos en los años noventa y la conservó tras la venta a Imperial en 2007. Este vínculo indirecto convierte a Imperial en la puerta de entrada de los puros cubanos al resto del mundo fuera de Estados Unidos, un negocio que, aunque genera titulares de prensa, representa un porcentaje ínfimo de los ingresos globales del grupo.[18]
En Marruecos y Argelia, heredados de la antigua Altadis, Imperial mantiene una posición sólida con marcas como Marquise y con una red de distribución que, si bien no es hispanohablante, forma parte del ecosistema geográfico y cultural próximo a España.
5. Controversias[editar]
5.1 Litigios y responsabilidad sanitaria[editar]
Al igual que el resto de la industria tabacalera, Imperial Brands ha estado involucrada durante décadas en litigios por daños a la salud. Los pleitos masivos en Estados Unidos fueron menos dañinos para Imperial que para sus rivales locales, porque la compañía no tuvo una presencia directa en el mercado estadounidense hasta las adquisiciones de 2015. Sin embargo, en Canadá, varias provincias han interpuesto demandas multimillonarias contra las tabacaleras para recuperar los costes sanitarios asociados al tabaquismo, y en esos procedimientos Imperial figura como demandada —en particular, la filial Imperial Tobacco Canada, que es una subsidiaria indirecta—.[19]
En el Reino Unido, el litigio ha sido menos intenso, pero la presión regulatoria se ha materializado en medidas como la prohibición de exhibir el tabaco en los puntos de venta, la exigencia de empaquetado genérico a partir de 2017 y una fiscalidad que grava progresivamente los cigarrillos y la picadura. Imperial Brands ha respondido insistiendo en que el empaquetado genérico infringe derechos de propiedad intelectual, aunque los recursos judiciales no prosperaron en la mayoría de las jurisdicciones.
5.2 Acusaciones de boicot al empaquetado genérico[editar]
El empaquetado genérico fue objeto de una batalla política muy enconada entre los años 2012 y 2017 tanto en Reino Unido como en la Unión Europea. Imperial Brands, junto con otros fabricantes, argumentó que los paquetes homogéneos de color verde oliva y con imágenes médicas disuasorias eliminaban la capacidad de competir y facilitaban la falsificación. Los informes encargados por la propia industria sostenían que el comercio ilícito aumentaría, pero los estudios independientes no encontraron una correlación tan clara.[20] La medida se impuso y hoy todas las marcas de cigarrillos en el Reino Unido comparten el mismo formato.
5.3 Críticas desde la salud pública a los NGP[editar]
La promoción de los productos de nueva generación como «alternativa de menor riesgo» ha sido contestada por asociaciones médicas y organismos de salud pública que recelan de la falta de estudios a largo plazo. La Organización Mundial de la Salud mantiene una postura escéptica sobre los sistemas electrónicos de suministro de nicotina, y varios países —notablemente India y
México— han prohibido o restringido los dispositivos de vapeo. Imperial Brands afirma que todos sus productos NGP superan rigurosos controles de calidad y que la evidencia científica disponible apunta a una reducción significativa de toxicidad en comparación con el cigarrillo encendido, pero admite que no son inocuos y que solo deben comercializarse para fumadores adultos que de otro modo seguirían consumiendo tabaco tradicional.
6. Enlaces externos[editar]
- Sitio web corporativo de Imperial Brands
- Informes anuales
- Perfil de Imperial Brands en la Bolsa de Londres
Aunque históricamente vinculada a Nottingham y a la región central de Inglaterra, la dirección corporativa se trasladó a Bristol a principios de la década de 2010. La decisión fue parte de un plan de reducción de costes y reorganización operativa. ↩︎
La amenaza de la American Tobacco Company, propiedad de James Buchanan Duke, se produjo tras la adquisición de la firma británica Ogden's en septiembre de 1901. La respuesta inmediata de los trece fabricantes locales fue fundar Imperial Tobacco para defender el mercado interno, una batalla comercial que se resolvió un año después mediante un acuerdo de reparto territorial. ↩︎
El cambio de Imperial Tobacco Group a Imperial Brands fue aprobado por los accionistas en la junta general de diciembre de 2015 y se hizo efectivo el 8 de febrero de 2016. Para la fecha del cambio, la compañía ya había adquirido varias marcas de vapeo y estaba invirtiendo en investigación de toxicidad reducida. ↩︎
La plantilla ha experimentado recortes paulatinos desde la pandemia de COVID-19 como parte del plan de ahorro de costes. El número exacto varía entre el informe anual de 2023 y el de 2024, pero ronda los veinticinco mil empleados. ↩︎
La «cuarta posición» excluye a la China National Tobacco Corporation, que por sí sola representa casi el cuarenta por ciento del consumo mundial de cigarrillos, pero es un monopolio estatal que no compite en el mercado internacional abierto. ↩︎
La historiografía económica británica recoge aquel año como uno de los primeros ejemplos modernos de bloqueo corporativo frente a una entrada hostil. Las discusiones entre los socios fundadores se celebraron en el Queen's Hotel de Birmingham en diciembre de 1901 y concluyeron con el acuerdo de accionistas. ↩︎
Hanson Trust pagó dos mil quinientos millones de libras por Imperial Group (la antigua estructura que englobaba Imperial Tobacco, la cadena de pubs Courage y otras divisiones). La oferta fue lanzada en noviembre de 1985 y se cerró en enero de 1986. ↩︎
La escisión fue una operación compleja en la que los accionistas de Hanson recibieron acciones de las cuatro nuevas compañías. Imperial Tobacco Group empezó a cotizar el 2 de octubre de 1996. ↩︎
Reemtsma fue fundada en 1910 en Erfurt y trasladada a Hamburgo tras la Segunda Guerra Mundial. La adquisición por Imperial incluyó la planta de producción de Langenhagen, que sigue siendo uno de los centros fabriles más grandes del grupo. ↩︎
La operación se financió con una ampliación de capital y un voluminoso préstamo sindicado que pesó sobre los estados financieros de Imperial durante años, hasta que las desinversiones programadas y el flujo de caja operativo mejoraron el perfil de deuda. La compra fue aprobada por las autoridades de competencia europeas tras un período de revisión. ↩︎
La venta fue una condición que la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos impuso a la fusión entre Reynolds y Lorillard en 2015. Imperial aprovechó la oportunidad para saltar al mercado estadounidense en cigarrillos y vapeo simultáneamente. ↩︎
Las instalaciones de investigación en Liverpool se anunciaron como un centro de referencia para el estudio de la toxicidad de aerosoles y la validación científica de los productos de nueva generación, una apuesta por marcar distancias respecto de las críticas de salud pública. ↩︎
La desinversión se cerró en 2020 y el comprador fue un consorcio de inversores privados. La operación incluyó marcas como Montecristo (fuera de EE. UU.) y Romeo y Julieta, aunque la venta no afectó al negocio de Habanos, que seguía ligado a la vieja estructura de Altadis. ↩︎
Gauloises goza de un estatus casi cultural en Francia, donde se asocia con la imagen del intelectual y la resistencia de mediados del siglo XX. Aunque los volúmenes han disminuido, la marca conserva un carácter icónico difícil de replicar. ↩︎
Fortuna pertenecía inicialmente a Tabacalera y fue uno de los primeros cigarrillos negros en introducir filtro de manera generalizada en España. La liberalización del mercado en los años noventa y la entrada de multinacionales fue erosionando su dominio absoluto. ↩︎
El empaque verde clásico ha sido objeto de reformas regulatorias que intentan eliminar cualquier reclamo de marca, pero incluso con el empaquetado genérico, la variedad de hebras y los códigos de sabor permiten a los consumidores identificar el producto sin dificultad. ↩︎
La planta de
Tarragona fue durante muchos años el centro de producción de referencia para el mercado español y para la exportación al norte de África. Cualquier cierre o reestructuración en esa planta tiene una repercusión mediática considerable en la comunidad autónoma de Cataluña. ↩︎Habanos S.A. controla la distribución mundial de marcas como Cohiba, Montecristo, Romeo y Julieta y Partagás. Imperial Brands no consolida completamente los ingresos de Habanos en sus estados financieros, pero el negocio genera dividendos estables para el grupo. ↩︎
El litigio canadiense es uno de los más cuantiosos del mundo y ha llevado a las filiales locales de varias tabacaleras a acogerse a protección por quiebra. ↩︎
El debate sobre tabaco ilícito y empaquetado genérico tiene múltiples aristas. Los datos de decomisos aduaneros en Reino Unido mostraron una estabilización del contrabando tras la entrada en vigor del empaquetado neutro, pero la industria siguió insistiendo en la dificultad de medir el mercado negro con precisión. ↩︎