Alfabeto Fonético Internacional
| Alfabeto Fonético Internacional | |
|---|---|
| Sigla en español | AFI |
| Nombre en inglés | International Phonetic Alphabet (IPA) |
| Tipo | Alfabeto fonético |
| Idiomas | Potencialmente cualquier lengua |
| Creador | Paul Passy y otros maestros, reunidos luego en la Asociación Fonética Internacional |
| Primera versión | 1888 |
| Base | Alfabeto latino, con signos de origen griego y otros símbolos |
| Estado | En uso |
El Alfabeto Fonético Internacional (AFI), conocido internacionalmente como International Phonetic Alphabet o IPA, es un sistema de notación fonética. Su propósito es establecer, de forma regularizada, precisa y única, la representación de los sonidos del habla de cualquier lengua.[1] Su forma básica, según la revisión de 2005, comprende aproximadamente 107 símbolos básicos y 55 modificadores.[2]
Los símbolos del AFI se dividen en tres categorías generales: letras, que indican sonidos básicos; diacríticos, que especifican o modifican esos sonidos; y suprasegmentales, que indican cualidades como acento, duración, tono y entonación. Las letras, a su vez, se organizan en vocales y consonantes.[3]
El AFI puede usarse para transcribir cualquier lengua del mundo. Es el alfabeto fonético más utilizado a nivel global, aunque en Estados Unidos muchos lingüistas siguen prefiriendo los símbolos del alfabeto fonético americanista.
1. Historia[editar]
Origen y Asociación Fonética Internacional[editar]
La historia del AFI comienza en 1886, cuando un grupo de maestros franceses y británicos, dirigidos por el lingüista francés Paul Passy, formó la organización que después sería conocida como la Asociación Fonética Internacional.[4] Su intención original era crear un conjunto de símbolos que pudieran tener valores diferentes para cada idioma. Por ejemplo, el sonido /ʃ/ se representaba originalmente con la letra en inglés, pero con la letra en francés.[5] Más tarde se decidió crear un solo alfabeto para todas las lenguas.[6]
La primera versión oficial del AFI se publicó en 1888, dos años después de la formación de la asociación.[7] El sistema se basó en el alfabeto rómico de Henry Sweet, que a su vez se inspiró en el alfabeto fonotípico inglés de Isaac Pitman y Alexander John Ellis.[8]
Sucesivas revisiones[editar]
Desde su creación, la organización de vocales y consonantes se ha mantenido básicamente estable. Sin embargo, el alfabeto ha experimentado varias modificaciones. La Convención de Kiel, celebrada en 1989, introdujo numerosos cambios respecto de la versión anterior de 1932. En 1993 se hizo una modificación menor, con la adición de cuatro símbolos para vocales medias centrales y la eliminación de los símbolos para implosivas sordas.[9] En 2005 se añadió un símbolo para la vibrante simple labiodental.[10] Las extensiones del AFI, ideadas principalmente para la transcripción de trastornos del habla, son posteriores: se crearon en 1990 y se modificaron en 1997.[11]
2. Descripción[editar]
Principio general[editar]
El principio general del AFI es otorgar un símbolo por cada sonido o segmento del habla. Por ello, no usa combinaciones de letras a menos que el sonido representado pueda entenderse como una secuencia de dos o más sonidos. Tampoco suele tener letras separadas para dos sonidos si ninguna lengua conocida los distingue, ni usa letras que representen múltiples sonidos, del modo en que representa la secuencia [ks] en español. Además, en el AFI ninguna letra tiene valores que dependan del contexto, como la en la mayoría de los idiomas europeos.[12]
En su forma básica, el inventario del AFI comprende 107 letras para consonantes y vocales, 31 diacríticos y 19 suprasegmentales.[13]
Procedencia de los signos[editar]
Los símbolos del AFI están diseñados para armonizar con el alfabeto latino. Muchos de ellos son letras latinas o griegas, o modificaciones de estas. Sin embargo, algunos símbolos tienen otras procedencias. El signo de la oclusiva glotal [ʔ] tiene forma de signo de interrogación truncado y fue originalmente un apóstrofo.[14] El símbolo de la consonante faríngea sonora [ʕ], aunque fue modificado para parecer latino, se inspiró en la letra árabe <ﻉ>, ain.[15]
La asociación ha admitido ocasionalmente símbolos sin relación aparente con las letras romanas. Antes de 1989, los clics se representaban como [ʘ], [ʇ], [ʗ] y [ʖ]. Salvo [ʘ], esos signos no reflejaban la práctica contemporánea entre los especialistas en lenguas joisanas y bantúes. Por ello, en la Convención de Kiel de 1989 fueron reemplazados por símbolos más icónicos: [ʘ], [ǀ], [ǃ], [ǂ] y [ǁ].[16]
Correspondencia de los signos latinos[editar]
El AFI ha sido deliberadamente basado en las letras del alfabeto latino, usando tan pocas formas no latinas como sea posible. La Asociación creó el AFI de modo que los sonidos de la mayoría de las consonantes tomadas del alfabeto latino correspondieran a un "uso internacional".[17] Esas consonantes son [b], [d], [f], [ɡ], [k], [l], [m], [n], [p], [s], [t], [v] y [z].
Otras consonantes del alfabeto latino —[c], [h], [j], [q], [r], [w], [x] e [y]— corresponden a los sonidos que representan en otras lenguas:
- [c] como en kinyarwanda, en la transliteración IAST del sánscrito o en irlandés en algunos contextos.
- [h] como en la mayoría de las lenguas germánicas; equivale a la «j» presente en variedades del español como la andaluza, canaria, cubana, puertorriqueña o venezolana.
- [j] como la «y» del francés yeux o del inglés yes, y como el sonido «i» del español viuda.
- [q] como en el quechua de Cuzco-Collao, el aimara y el árabe.
- [r] como la «rr» del español perro.
- [w] como la «u» del español huelga.
- [x] como la «j» en la pronunciación estándar del español.
- [y] como la «u» francesa o, en la mayoría de los casos, la «ü» alemana; se encuentra en alemán, neerlandés, finlandés, anglosajón y las lenguas escandinavas.
Las vocales del alfabeto latino —[a], [e], [i], [o] y [u]— corresponden en términos generales a las vocales del español. Sin embargo, en español [e], [a] y [o] son más abiertas o centralizadas, por lo que una transcripción estrecha exigiría diacríticos: [e̞], [ä] y [o̞]. En la práctica, habitualmente se omite ese detalle.
3. Estructura del alfabeto[editar]
Consonantes pulmónicas[editar]
Las consonantes pulmónicas o egresivas se articulan exhalando aire desde los pulmones. En muchos idiomas, como el español, constituyen el único tipo de consonante. La tabla del AFI las ordena de modo que las columnas indican el punto de articulación y las filas el modo de articulación. En los pares, la consonante de la izquierda es sorda y la de la derecha sonora.[18]
Entre los principales modos representados figuran oclusivas, nasales, fricativas, sibilantes, aproximantes, vibrantes simples y vibrantes múltiples. Los principales puntos representados van de lo labial a lo glotal.
Consonantes no pulmónicas[editar]
El AFI distingue tres grupos de consonantes no pulmónicas: clics, implosivas y eyectivas. Los clics se articulan mediante una corriente de aire ingresiva velar; las implosivas y eyectivas, mediante mecanismos glotales. Los signos básicos incluyen [ʘ], [ǀ], [ǃ], [ǂ] y [ǁ] para clics; [ɓ], [ɗ], [ʄ], [ɠ] y [ʛ] para implosivas; y el apóstrofo [ʼ] para indicar la realización eyectiva de consonantes como [pʼ], [tʼ] o [kʼ].
Vocales[editar]
El AFI define una vocal como un sonido que ocurre en el núcleo de una sílaba.[19] Las vocales se ubican en un diagrama bidimensional según la posición de la lengua. El eje vertical indica la altura o abertura, desde vocales cerradas hasta vocales abiertas. El eje horizontal indica la anterioridad, desde vocales anteriores hasta vocales posteriores. Cuando las vocales aparecen en pares, el signo de la derecha representa una vocal redondeada y el de la izquierda su equivalente no redondeada.
El AFI incluye vocales orales. Para representar vocales nasales, como las que existen en idiomas como el guaraní o el francés, se añade el diacrítico de nasalización.[20]
4. Diacríticos[editar]
Los diacríticos son marcas pequeñas que se colocan alrededor de una letra AFI para mostrar una alteración o una descripción más específica de la pronunciación.[21] Pueden indicar, entre otras cosas, silabicidad, aspiración, nasalización, sonoridad, sordera, labialización, palatalización, velarización, faringalización, avance o retroceso articulatorio.
Una serie de símbolos del AFI cumple funciones diacríticas para representar detalle fonético. Por ejemplo, una seguida de [s] volado puede indicar salida fricativa; [ʱ] indica voz murmurada; [ˀa] indica comienzo glotal; y [ᵊ] puede indicar un schwa epentético.[2:1]
5. Suprasegmentales[editar]
Los suprasegmentales del AFI representan rasgos que afectan unidades mayores que un solo sonido, como la sílaba o el enunciado. Incluyen el acento primario [ˈ], el acento secundario [ˌ], la cantidad vocálica [ː], la ruptura silábica [.], las junturas menor [|] y mayor [‖], la subida global [↗] y la bajada global [↘], y marcas de tono y entonación. [ˈ, ˌ, ː, ˑ, ˘, ., ‿, |, ‖, ↗, ↘]
6. Uso en español[editar]
Transcripción del español[editar]
En la práctica lexicográfica y didáctica del español, el AFI convive con otras tradiciones de notación. Los diccionarios escolares suelen marcar la sílaba tónica con tilde y reservar el AFI para precisiones fonéticas o transcripciones comparativas. La pronunciación del español puede representarse con relativamente pocos signos: un sistema vocálico de cinco unidades —[a], [e], [i], [o], [u]— y un conjunto consonántico moderado. Las transcripciones estrechas recurren a diacríticos como la centralización de la [a] o la abertura de [e] y [o].[22]
Variedades y grafías problemáticas[editar]
El AFI se usa frecuentemente para explicar diferencias entre variedades del español. La ausencia de distinción entre /θ/ y /s/ en el español de amplias zonas de América y de Andalucía, frente a su mantenimiento en parte de España, se representa de forma explícita mediante signos como [θ], [s] y [β]. La fricativización de las aproximantes de «b», «d» y «g» es un fenómeno que el AFI permite marcar con [β], [ð] y [ɣ]. En la mayoría de las transcripciones prácticas, las variantes alofónicas de /b/, /d/ y /g/ se escriben entre corchetes para situarlas en el plano de la realización fonética. En muchas transcripciones hispánicas se usa [β], [ð] y [ɣ] como aproximantes o fricativas laxas.
7. Recursos y difusión[editar]
El AFI forma parte de los planes de estudio de lingüística, fonética, filología, logopedia, traducción y didáctica de lenguas. También se emplea en diccionarios, manuales de pronunciación, partituras para canto y ópera, y obras sobre lenguas artificiales.[23] Su uso profesional se extiende a lingüistas, logopedas, terapeutas, maestros de lenguas extranjeras, lexicógrafos, traductores, actores, músicos y vocalistas.[24]
La Asociación Fonética Internacional publica información sobre la tabla oficial del AFI. La tabla suele difundirse en universidades y en recursos electrónicos. Entre los recursos complementarios se encuentra el alfabeto extendido o extensiones del AFI, pensado para la transcripción de trastornos del habla. La tabla oficial del AFI tiene una versión revisada de 2020 difundida en formato electrónico.
El Handbook of the International Phonetic Association (Asociación Fonética Internacional, 1999) define este propósito y describe las convenciones del sistema. Asociación Fonética Internacional, Handbook of the International Phonetic Association, Cambridge University Press, 1999. ↩︎
Los recuentos varían ligeramente según la fuente y la edición de la tabla. En una versión básica de 2005 se mencionan aproximadamente 107 símbolos básicos y 55 modificadores. Otra descripción cuenta 107 letras, 31 diacríticos y 19 suprasegmentales; la aparente divergencia se debe a la distinta clasificación de los elementos. ↩︎ ↩︎
Las categorías del sistema se describen en el Handbook of the International Phonetic Association. ↩︎
La asociación nació con el nombre francés Association Phonétique Internationale. La fecha de 1886 aparece en el Handbook of the International Phonetic Association. 1886, Association Phonétique Internationale. ↩︎
El ejemplo inglés/francés aparece citado en International Phonetic Association, Handbook, pp. 195–196. ↩︎
International Phonetic Association, Handbook, pp. 195–196. ↩︎
Passy publicó "Our revised alphabet" en The Phonetic Teacher en 1888, págs. 57–60. ↩︎
Sweet describió su sistema en "Sound notation", Transactions of the Philological Society, 1880–1881. Sweet; Pitman y Ellis. ↩︎
Pullum y Laduslaw, Phonetic Symbol Guide, pp. 152 y 209. ↩︎
La Asociación aprobó el símbolo de la vibrante simple labiodental en 2005, definido en Unicode como U+2C71. Unicode 5.1, U+2C71: LATIN SMALL LETTER V WITH RIGHT HOOK. ↩︎
Las extensiones del AFI se crearon en 1990 y se modificaron en 1997. 1990 y 1997. ↩︎
La comparación con la [c] contextual de las lenguas europeas ilustra el principio de que en el AFI ningún signo cambia de valor según el contexto. ↩︎
En el Handbook se lee que los segmentos se dividen en consonantes y vocales, y se contabilizan 107 letras, 31 diacríticos y 19 suprasegmentales. 107 letras, 31 diacríticos y 19 suprasegmentales. ↩︎
La filiación del símbolo [ʔ] con un antiguo apóstrofo y su forma de interrogación truncado aparece en la historia de los signos del AFI. El signo de la oclusiva glotal. ↩︎
La relación entre [ʕ] y la letra árabe ain se describe en Pullum y Laduslaw, Phonetic Symbol Guide. Relación entre [ʕ] y la letra árabe ain. ↩︎
Laver, Principles of Phonetics, 1994, describe el reemplazo de los clics en la Convención de Kiel. Laver, 1994.[sin verificar] ↩︎
International Phonetic Association, Handbook, pp. 194–196, sobre la preferencia por las letras latinas. ↩︎
La división entre consonantes pulmónicas y no pulmónicas se describe en el Handbook de la Asociación, pp. 3–6. ↩︎
La definición de vocal se recoge en International Phonetic Association, Handbook, p. 10. ↩︎
El guaraní y el francés se citan en el texto como ejemplos de lenguas con vocales nasales. ↩︎
International Phonetic Association, Handbook, pp. 14–15. ↩︎
La observación sobre [e], [a] y [o] del español y su transcripción estrecha como [e̞], [ä] y [o̞] se desarrolla en el apartado «Correspondencia de los signos latinos» de este artículo. ↩︎
La enumeración de ámbitos de uso —diccionarios, manuales, partituras y obras sobre lenguas artificiales— es de carácter general. Aplicaciones del AFI en distintos ámbitos profesionales. ↩︎
MacMahon, "Phonetic Notation", en The World’s Writing Systems, 1996, enumera algunos de estos profesionales. ↩︎