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Antonio Anglés

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Antonio Anglés Martins
Nombre completo Antonio Anglés Martins
Nacimiento 25 de julio de 1966
São Paulo, Brasil
Nacionalidad Española y brasileña
Alias Rubén, Sugar, Asuquiqui
Delitos imputados Secuestro, tortura, violación, asesinato, inhumación ilegal y tenencia ilícita de armas
Situación penal Prófugo; en busca y captura internacional
Ocupación Fontanero; traficante según antecedentes
Padres Enrique Anglés y Neusa Martins
Hermanos Divinidad, Ricardo, Enrique, Roberto, Kelly, Mauricio y Carlos Anglés Martins
Estatura 1,75 m
Ojos Azules
Idiomas Español y portugués

1. Resumen[editar]

Antonio Anglés Martins es un criminal y fugitivo hispano-brasileño conocido por su participación en el secuestro, tortura, violación y asesinato de tres adolescentes en la localidad valenciana de Alcácer, en noviembre de 1992, suceso que pasó a conocerse como el crimen de Alcácer. Desde marzo de 1993 permanece en paradero desconocido y figura en la lista de delincuentes más buscados por Interpol.

Nació en São Paulo, Brasil, el 25 de julio de 1966[sin verificar], aunque diversas fuentes policiales han mostrado fechas distintas.[1] Tenía doble nacionalidad, española y brasileña, y se crio principalmente en la localidad valenciana de Catarroja. Antes del triple crimen acumulaba antecedentes por robo, atraco y tráfico de drogas.

La noche del 13 de noviembre de 1992, junto con Miguel Ricart Tárrega, recogió a tres chicas que hacían autostop para ir a una fiesta en la discoteca Coolor. Según la reconstrucción del caso, las llevó a una caseta semiderruida en la partida de La Romana, donde fueron agredidas sexualmente, obligadas a caminar hacia una fosa, tiroteadas y enterradas. Los cuerpos fueron hallados el 27 de enero de 1993. Anglés escapó del cerco policial en Valencia, pasó a Portugal y, según una de las hipótesis principales, se habría embarcado como polizón en el buque City of Plymouth con rumbo a Irlanda; tras ser descubierto, desapareció. Otra hipótesis sostiene que pudo llegar a Brasil usando su pasaporte brasileño.

Hasta 2022 Interpol lo seguía considerando oficialmente vivo.[2] La Audiencia de Valencia reactivó la búsqueda en 2021, y una operación internacional posterior no logró localizarlo. Los delitos que se le imputan no prescribirían, según algunas informaciones, hasta 2029.[3]

2. Primeros años y antecedentes[editar]

Anglés vivió alrededor de un año en São Paulo antes de que su familia se trasladara a España y se asentara en Catarroja, en la provincia de Valencia. Era descrito por familiares y conocidos como una persona violenta, con episodios frecuentes de maltrato hacia su madre y hermanos.[4] Algunas reconstrucciones lo sitúan como el cuarto de nueve hijos del matrimonio formado por Enrique Anglés y Neusa Martins.

En enero de 1990 secuestró, encadenó y golpeó a Nuria Pera Mateu, de 20 años, aparentemente por haberle robado varios gramos de heroína. La mujer salvó la vida gracias a la intervención de uno de los hermanos y de la madre de Anglés. Por estos hechos pasó dos años en prisión. El 5 de marzo de 1992 recibió un permiso de seis días que aprovechó para no regresar, por lo que no terminó la condena y quedó desde entonces en situación de busca y captura.

Durante su etapa en Catarroja también se relacionó con ambientes de delincuencia común. Sus antecedentes incluían robos, atracos y tráfico de drogas. Esa combinación de violencia y conocimiento del terreno fue determinante en la reconstrucción posterior del crimen de Alcácer.

3. El crimen de Alcácer[editar]

3.1. Noche del 13 de noviembre de 1992[editar]

La noche del 13 de noviembre de 1992, Antonio Anglés y Miguel Ricart Tárrega circulaban por una carretera de la comarca en un Opel Corsa blanco propiedad de Ricart. Vieron a tres chicas que hacían autostop para acudir a una fiesta de instituto que se celebraba en la discoteca Coolor, en Picassent. Las chicas eran Desirée Hernández Folch, de 14 años; Miriam García Iborra, de 14; y Antonia Gómez Rodríguez, de 15. Anglés les preguntó si se dirigían a la discoteca y las tres subieron al automóvil.

Según la reconstrucción de la investigación, al llegar a la altura de la discoteca, Anglés ordenó a Ricart que continuara conduciendo. Las adolescentes empezaron a gritar. Anglés sacó una pistola Star del calibre 9 mm corto, las golpeó con la culata y las ató. Ricart condujo el coche hacia Catadau, una zona que Anglés conocía bien y donde solía refugiarse cuando lo buscaba la Guardia Civil. Sugirió la caseta medio derruida de La Romana como lugar para llevarlas.

Allí, según la versión judicial, dos de las chicas fueron violadas por Anglés y Ricart. Después ataron a las tres y regresaron al pueblo en busca de comida. Al volver, violaron a la tercera. Luego cavaron una fosa, obligaron a las jóvenes a caminar hacia ella y les dispararon en la cabeza antes de enterrarlas. Recogieron los casquillos y limpiaron el coche para eliminar rastros.

3.2. Hallazgo de los cuerpos[editar]

Tras la desaparición de las chicas comenzó una intensa búsqueda en la provincia de Valencia. El 27 de enero de 1993, después de unas lluvias intensas que ablandaron el terreno, dos apicultores, Gabriel Aquino González, de 69 años, y José Sala Sala, de 53, encontraron los cuerpos en la fosa de La Romana.

En la inspección del lugar, la Guardia Civil halló un guante de Miguel Ricart, un volante de la Seguridad Social a nombre de Enrique Anglés Martins, hermano de Antonio, y un cartucho de 9 mm corto sin percutir. La pista del volante llevó a los agentes hasta el domicilio de la familia Anglés en Catarroja.

Antonio Anglés no estaba en la casa cuando la Guardia Civil llegó en busca de su hermano Enrique. Comenzó entonces una fuga que se prolongaría durante semanas y que lo convertiría en uno de los prófugos más buscados de España.

4. Fuga y situación actual[editar]

4.1. Primeras semanas en España[editar]

Anglés permaneció escondido aproximadamente un mes en localidades de la provincia de Valencia, vivaqueando y moviéndose para evitar los dispositivos de la Guardia Civil y la Policía Nacional. Estuvo a punto de ser capturado en la estación de Villamarchante —también citada como Vilamarxant—, pero consiguió escapar al detectar el fuerte operativo. Días después se le volvió a situar en Benaguacil, donde también logró huir.

La última pista firme en España se registró en Minglanilla, en la provincia de Cuenca, donde secuestró a punta de pistola un coche. Algunas pruebas apuntaban que pudo robar otro vehículo para desplazarse hasta Graja de Iniesta. Desde ese punto, el rastro se trasladó a Lisboa, donde fue visto en marzo de 1993 e identificado por sus tatuajes.

4.2. Paso por Lisboa y desaparición[editar]

En la capital portuguesa se bifurcan las dos hipótesis principales sobre la desaparición de Anglés.

La primera sostiene que se embarcó como polizón en el buque City of Plymouth el 18 o el 19 de marzo de 1993[sin verificar]. Según el relato conocido, un marinero británico llamado Jo Hannegan sorprendió a un polizón, posiblemente Anglés, en el carguero que cubría la ruta entre Lisboa y Liverpool. El tripulante lo encerró en un camarote alrededor de las 2:45 horas de la madrugada del 23 de marzo. Al comprobar horas después, el polizón había escapado por la ventana. Fue avistado por un avión de reconocimiento francés flotando en una balsa cerca de la costa irlandesa; el barco dio la vuelta para recogerlo y lo encerraron de nuevo. Al atracar en Dublín, la policía irlandesa subió a bordo para detenerlo, pero el detenido había vuelto a desaparecer, esta vez usando una cuerda desde la ventana del camarote para alcanzar el muelle.[5] Desde entonces se perdió su pista; se cree que pudo morir de frío o ahogarse en aguas irlandesas.

La segunda hipótesis plantea que Anglés embarcó en Lisboa con destino a Brasil, su país de nacimiento, y que consiguió entrar con su pasaporte brasileño gracias a la doble nacionalidad. Esta versión se ha visto alimentada por los vínculos familiares del prófugo con Brasil, aunque nunca se ha confirmado documentalmente su llegada.

4.3. Reaperturas de la investigación[editar]

En febrero de 2021, la Audiencia de Valencia ordenó reactivar la investigación sobre la fuga de Anglés y volvió a interrogar al capitán del City of Plymouth y a un trabajador de una empresa de transportes de Lisboa con el que el prófugo habría mantenido una conversación telefónica. El 4 de noviembre de 2021, Europol y la Guardia Civil reabrieron la búsqueda mediante una operación internacional. Un año más tarde, la operación había fracasado y no se localizó rastro de Anglés.[6]

Hasta 2022, Interpol lo mantenía oficialmente vivo y seguía difundiendo su ficha como uno de los delincuentes más buscados. No hay constancia pública de que haya sido capturado ni de que se haya acreditado su muerte.

5. Proceso contra Miguel Ricart[editar]

Miguel Ricart Tárrega, nacido en Catarroja en 1969, fue juzgado y condenado por su participación en el crimen de Alcácer. Tras 21 años en prisión, quedó en libertad el 29 de noviembre de 2013. En las entrevistas posteriores sostuvo su inocencia y denunció una supuesta conspiración para convertirlo en chivo expiatorio del caso. Su versión no varió la consideración judicial del crimen, pero mantuvo viva la atención mediática sobre las incógnitas del caso y sobre el paradero de Anglés.

La reconstrucción utilizada contra Ricart situaba a Anglés como autor material de buena parte de la violencia ejercida contra las tres adolescentes. Esa misma reconstrucción es la que ha cimentado durante décadas la búsqueda internacional de Anglés.

6. Cuestiones no resueltas y versiones encontradas[editar]

El caso de Antonio Anglés arrastra varias zonas de sombra.

La primera es la propia fecha de nacimiento. Aunque la ficha de Interpol y la mayoría de las cronologías sitúan el nacimiento el 25 de julio de 1966 en São Paulo, algunos informes policiales españoles recogen fechas distintas, lo que ha dado pie a dudas sobre la identificación exacta del prófugo.[1:1]

La segunda es la grafía de sus alias. En la cobertura de la época aparecen al menos “Sugar”, “Asukiki” y “Asuquiqui”; la ficha de Interpol recoge además el nombre alternativo “Rubén”.[7] No se trata de identidades distintas, sino de variantes de transcripción y sobrenombres acumulados.

La tercera es la lista de delitos imputados. Las listas de búsqueda más difundidas se refieren a secuestro, tortura, violación, asesinato, inhumación ilegal y tenencia ilícita de armas. Algunas fuentes añaden el cargo de pederastia, aunque no aparece de forma uniforme en todos los documentos de búsqueda.[8]

Por último, el destino final de Anglés sigue sin resolverse. La hipótesis de la muerte en el mar cerca de Irlanda y la hipótesis de la fuga a Brasil siguen abiertas; no se ha encontrado un cuerpo ni se ha acreditado documentalmente su presencia en Brasil.

7. Presencia en medios y legado[editar]

El crimen de Alcácer marcó un antes y un después en la crónica de sucesos en España. El nombre de Antonio Anglés se convirtió en sinónimo del asesinato múltiple y de la fuga más prolongada de un criminal en la España contemporánea. Medios como ABC, El País, El Mundo y Las Provincias siguieron el caso durante años, y el suceso dio lugar a libros, reportajes y documentales de true crime.

La doble nacionalidad brasileña del prófugo y la posibilidad de que hubiera huido a Brasil ampliaron el interés informativo más allá de España. Aun así, la cobertura principal se mantuvo en los medios españoles y, en menor medida, en la prensa internacional de sucesos.

La figura de Anglés ha quedado ligada también a las críticas a la actuación penitenciaria, porque el permiso de marzo de 1992 le permitió no regresar a prisión antes del ataque de noviembre de ese año. Esa circunstancia se citó durante años como ejemplo de los riesgos de los permisos mal evaluados y de la dificultad de predecir comportamientos violentos.

8. Notas y fuentes[editar]

Fuentes consultadas[editar]

  • Pérez Abellán, Francisco. Alcácer, punto final: toda la verdad diez años después. Martínez Roca, 2002.
  • Martínez Laínez, Fernando. Sin piedad. Ediciones B, 1993.
  • ABC, El Mundo, Las Provincias, El País, Diario de Sevilla y Sunday World: coberturas del caso y de las reaperturas de la investigación entre 1993 y 2022.
  • Ficha policial de Interpol sobre Antonio Anglés Martins, difundida públicamente como aviso rojo de búsqueda.

  1. Algunas informaciones periodísticas y policiales han señalado discrepancias entre la fecha de nacimiento que figura en la ficha de Interpol y las que constan en informes de la Guardia Civil o la Policía. La fecha más repetida es el 25 de julio de 1966. ↩︎ ↩︎

  2. Según noticias publicadas en agosto de 2022 por ABC y el Diario de Sevilla, Interpol mantenía viva la ficha de Anglés y lo consideraba oficialmente vivo. ↩︎

  3. La referencia al año 2029 procede de informaciones periodísticas recogidas en ABC; conviene verificar si la reforma legal o la jurisprudencia han variado ese plazo. ↩︎

  4. El detalle de que golpeaba a su madre y hermanos aparece en la cobertura española del caso, basada en testimonios de familiares y allegados. ↩︎

  5. El relato del marinero Jo Hannegan y los detalles del buque City of Plymouth proceden de una información publicada por Sunday World en septiembre de 2021; otras crónicas españolas situaban el embarque el 18 o 19 de marzo de 1993. ↩︎

  6. La operación internacional reabierta en noviembre de 2021 fue objeto de seguimiento por ABC, que en noviembre de 2022 informó de que no se había localizado rastro de Anglés. ↩︎

  7. En las crónicas de 1992 y 1993 convivieron las formas “Sugar”, “Asukiki” y “Asuquiqui”; la ficha de Interpol incluye también “Rubén”. ↩︎

  8. La ficha de la Guardia Civil recoge secuestro, violación, asesinato, inhumación ilegal y posesión ilegal de armas. Algunas fichas o resúmenes periodísticos añaden tortura y pederastia, razón por la que la lista completa puede variar según la fuente. ↩︎