Apolo 13
| Apolo 13 | |
|---|---|
| Misión tripulada del programa Apolo | |
| Programa | Programa Apolo |
| Tipo de misión | Alunizaje tripulado Abortada tras accidente |
| Lanzamiento | 11 de abril de 1970 19:13:00 UTC |
| Lugar | Complejo de lanzamiento 39A, Centro Espacial John F. Kennedy, Florida |
| Vehículo | Saturno V SA-508 |
| Nave | CSM: Odyssey LM: Aquarius |
| Tripulación | Jim Lovell Jack Swigert Fred Haise |
| Masa de lanzamiento | 45 931 kg |
| Masa al amerizaje | 5 050 kg |
| Duración | 5 d 22 h 54 min 41 s |
| Amerizaje | 17 de abril de 1970 18:07:41 UTC 21°38′24″ S, 165°21′42″ O |
1. Resumen[editar]
Apolo 13 fue la séptima misión tripulada del programa Apolo de la NASA y la tercera destinada a alunizar. La nave despegó desde el Centro Espacial John F. Kennedy el 11 de abril de 1970, pero el alunizaje tuvo que abortarse después de la explosión de un tanque de oxígeno del módulo de servicio, ocurrida a los dos días de vuelo. En lugar de descender a la Luna, la tripulación rodeó el satélite y regresó sana y salva a la Tierra el 17 de abril de 1970.
La tripulación estaba compuesta por el comandante James A. Lovell, conocido como Jim Lovell; el piloto del módulo de mando Jack Swigert; y el piloto del módulo lunar Fred Haise. Swigert había sustituido a última hora a Ken Mattingly, que quedó en tierra por haber estado expuesto a la rubeola.
El accidente obligó a desconectar la mayor parte de los sistemas del módulo de mando para preservar los recursos que necesitarían durante la reentrada. Los astronautas se trasladaron al módulo lunar y lo convirtieron en un bote salvavidas improvisado, aunque esa nave había sido diseñada para mantener a dos hombres sobre la superficie lunar durante dos días. Durante los días siguientes, la tripulación y el control de misión en Houston improvisaron procedimientos para mantener con vida a tres hombres durante cuatro días, enfrentando falta de energía, frío, humedad y escasez de agua potable.
La misión fue un fracaso en su objetivo lunar, pero se convirtió en uno de los episodios más recordados del programa espacial estadounidense. El regreso de los astronautas fue visto por decenas de millones de personas y renovó temporalmente el interés por el programa Apolo. La historia se dramatizó en numerosas ocasiones y sobre todo en la película de 1995 titulada Apolo 13.
2. Antecedentes[editar]
En 1961, el presidente de los Estados Unidos John F. Kennedy planteó el desafío de enviar a un astronauta a la Luna y traerlo de regreso a salvo antes de terminar la década de 1960. La NASA avanzó de forma gradual con los programas Mercury y Gemini, y el objetivo se alcanzó con la misión Apolo 11, que alunizó el 20 de julio de 1969. Neil Armstrong y Buzz Aldrin caminaron por la superficie lunar mientras Michael Collins orbitaba la Luna en el módulo de mando Columbia. La misión regresó a la Tierra el 24 de julio de 1969.
Al principio no se sabía cuántas misiones lunares serían necesarias, por lo que la NASA encargó quince cohetes Saturno V. Como el éxito llegó en 1969 con el sexto Saturno V utilizado, la agencia todavía disponía de nueve cohetes para los siguientes alunizajes previstos. Sin embargo, una vez cumplido el objetivo de Kennedy, la opinión pública perdió mucho interés por el programa espacial y el Congreso redujo el presupuesto de la NASA. Como consecuencia, se canceló el Apolo 20, que era la última misión prevista del programa Apolo.
El control de las misiones se ejercía desde el Centro de Control de Misiones de Houston, inaugurado en 1965 y diseñado en parte por Christopher C. Kraft. Kraft fue el primer director de vuelo de la NASA y estableció una forma de trabajo en la que cada controlador supervisaba sistemas específicos de la nave mediante telemetría y se comunicaba por voz con especialistas de una Sala de Personal de Apoyo, conocida como "trastienda". Durante una misión, las decisiones del director de vuelo eran definitivas para la seguridad de la tripulación y el éxito de la misión.
Apolo 13 iba a ser la segunda de las tres misiones denominadas "tipo H", destinadas a demostrar alunizajes de precisión y a realizar una exploración sistemática de la Luna. Después de que Apolo 11 lograra el primer alunizaje y Apolo 12 demostrara que era posible un aterrizaje de precisión, los planificadores pudieron darle más peso a la ciencia, en particular a la geología. Ese énfasis se reflejó en el lema de la misión: Ex luna, scientia, es decir, "Desde la Luna, conocimiento".
3. Tripulaciones y personal de control de misión[editar]
3.1. Tripulación principal[editar]
El comandante de la misión, Jim Lovell, tenía 42 años en el momento del vuelo. Fue su cuarta y última misión espacial. Se graduó en la Academia Naval de los Estados Unidos y fue aviador naval y piloto de pruebas antes de ser seleccionado en 1962 para el segundo grupo de astronautas de la NASA. Había volado con Frank Borman en la Gemini 7 en 1965 y con Buzz Aldrin en la Gemini 12 al año siguiente. Antes del Apolo 13, formó parte de la Apolo 8 en 1968, la primera misión tripulada que orbitó la Luna.
El piloto del módulo de mando fue Jack Swigert. Tenía 38 años y poseía un bachiller universitario en ciencias en ingeniería mecánica y una maestría en ciencia aeroespacial. Antes de ser seleccionado para el quinto grupo de astronautas en 1966, sirvió en la Fuerza Aérea y en la Guardia Nacional Aérea estatal, y trabajó como piloto de pruebas de ingeniería.
Fred Haise, piloto del módulo lunar, tenía 35 años. Contaba con un bachiller universitario en ciencias en ingeniería aeronáutica, había sido piloto de caza del Cuerpo de Marines y era piloto civil de investigación para la NASA cuando fue elegido miembro del quinto grupo de astronautas. El Apolo 13 fue la única misión espacial de Swigert y de Haise.
3.2. Cambio de tripulación por rubeola[editar]
De acuerdo con las rotaciones habituales del programa Apolo, la tripulación principal del Apolo 13 tendría que haber sido la de reserva del Apolo 10, encabezada por Gordon Cooper. Sin embargo, Deke Slayton, director de operaciones de tripulación de vuelo, no tenía intención de asignar a Cooper como comandante, debido a su actitud relajada durante los entrenamientos, ni a Donn F. Eisele, por incidentes de la misión Apolo 7 y por una relación extramatrimonial. Dado que no había otros astronautas veteranos disponibles, Slayton los asignó como tripulación de reserva.
Los candidatos originales de Slayton para el Apolo 13 eran Alan Shepard como comandante, Stuart Roosa como piloto del módulo de mando y Edgar Mitchell como piloto del módulo lunar. Sin embargo, se consideró que Shepard necesitaba más tiempo de entrenamiento, porque acababa de reincorporarse después de una operación por una afección del oído interno y no volaba desde 1961. Por eso, la tripulación de Lovell, que había sido la de respaldo del Apolo 11 y estaba prevista para el Apolo 14, sustituyó a la de Shepard.
La tripulación original del Apolo 13 quedó formada por Lovell, Haise y Ken Mattingly. Siete días antes del lanzamiento, Charles Duke, piloto del módulo lunar de la tripulación de reserva, contrajo rubeola de un amigo de su hijo. Eso expuso a la enfermedad tanto a la tripulación principal como a la de respaldo, que entrenaban juntas.[1] De los cinco, solamente Mattingly no era inmune. La enfermedad de Duke descartaba también a la tripulación de reserva como sustituto completo, de modo que dos días antes del lanzamiento Mattingly fue reemplazado por Swigert, que era el piloto del módulo de mando de la reserva. Mattingly nunca desarrolló la rubeola y más tarde voló en el Apolo 16.
3.3. Control de misión[editar]
En el control de misión, los directores de vuelo fueron Gene Kranz, del "Equipo blanco" y director de vuelo principal; Glynn Lunney, del "Equipo negro"; Milt Windler, del "Equipo granate"; y Gerry Griffin, del "Equipo oro". Los CAPCOM, responsables de las comunicaciones de voz con la tripulación, fueron Joseph Kerwin, Vance D. Brand, Jack Lousma, John Young y Ken Mattingly.
4. Insignia e indicativos de la misión[editar]
La insignia de la misión representa al dios griego del Sol, Apolo, con tres caballos tirando de su carro a través del espacio hacia la superficie de la Luna, con la Tierra visible a lo lejos. Se supone que simboliza los vuelos del programa Apolo llevando la luz del conocimiento a todo el mundo. También figura el lema Ex luna, scientia ("Desde la Luna, conocimiento"). Lovell adaptó ese lema del de su alma máter, la Academia Naval de los Estados Unidos, cuyo lema es Ex scientia, tridens ("Del conocimiento, el poder del mar").
El número de la misión aparecía en numeración romana, es decir, Apolo XIII. La insignia no tuvo que modificarse cuando Swigert sustituyó a Mattingly porque, junto con la del Apolo 11, es una de las dos únicas insignias de misión del programa que no incluyen los nombres de la tripulación. Fue diseñada por el artista Lumen Martin Winter, a partir de un mural que había pintado para el Hotel St. Regis de Nueva York. Años después, el actor Tom Hanks, que interpretó a Lovell en la película de 1995, compró ese mural, que actualmente se encuentra en el Centro Federal de Atención Médica Capitán James A. Lovell, en Illinois.
En cuanto a los indicativos, Lovell eligió Aquarius para el módulo lunar, en referencia a Acuario, el portador del agua. Algunos medios publicaron erróneamente que el nombre procedía de una canción del musical Hair. El distintivo del módulo de mando, Odyssey, aludía tanto al relato de Homero como a la película entonces reciente 2001: A Space Odyssey, basada en un relato de Arthur C. Clarke. En su libro Lost Moon: The Perilous Voyage of Apollo 13, Lovell dice que eligió ese nombre porque le gustaba la palabra y su definición: un largo viaje con muchos cambios de fortuna.
5. Vehículo de lanzamiento y astronave[editar]
El cohete Saturno V utilizado como vehículo de lanzamiento estaba identificado como SA-508 y era casi idéntico a los empleados en las misiones Apolo 8 a 12. Incluyendo la astronave, el cohete pesaba 2 949 136 kg. Los motores de la primera fase, la S-IC, estaban diseñados para generar 440 000 N de empuje total menos que los del Apolo 12, aunque dentro de las especificaciones fijadas.
Se cargó propelente extra a modo de prueba, porque las futuras misiones "tipo J" a la Luna, las Apolo 15, 16 y 17, requerirían más propelente debido a su carga útil más pesada. Esa carga adicional hizo que el vehículo fuera el más pesado lanzado por la NASA hasta ese momento y que su despegue fuera visiblemente más lento que el de las misiones anteriores.
La astronave estaba formada por el Módulo de Mando 109 y el Módulo de Servicio 109, que en conjunto se denominaban CSM-109 y recibieron el nombre de Odyssey. El Módulo Lunar 7, llamado Aquarius, era el otro componente principal. También se consideraban parte de la astronave el sistema de escape para el lanzamiento y el adaptador entre el módulo de mando y servicio y el módulo lunar, identificado como SLA-16, que alojó al módulo lunar durante las primeras horas de la misión.
El módulo lunar, el módulo de mando y el módulo de servicio llegaron al Centro Espacial John F. Kennedy en junio de 1969. Las fases del Saturno V se recibieron en junio y julio. Las pruebas y el montaje culminaron con el emplazamiento del vehículo de lanzamiento, con la astronave en la parte superior, el 15 de diciembre de 1969.
Originalmente, el lanzamiento del Apolo 13 estaba previsto para el 12 de marzo de 1970. En enero de ese año, la NASA anunció que la misión se aplazaría hasta el 11 de abril, para dar más tiempo a la planificación y para distribuir las misiones Apolo en un período más amplio. La idea era realizar dos vuelos Apolo al año, debido a las limitaciones presupuestarias.
6. Entrenamiento y preparación[editar]
La tripulación principal del Apolo 13 realizó más de 1000 horas de entrenamiento específico para la misión, más de cinco horas por cada hora de los diez días de duración prevista. Cada miembro de la tripulación principal pasó más de 400 horas en los simuladores del módulo de mando y, en el caso de Lovell y Haise, del módulo lunar, en el Centro Espacial Kennedy y en Houston. Algunas de esas sesiones incluían a los controladores de vuelo del centro de control de misión.
Los controladores de vuelo participaron en muchos simulacros de posibles problemas con la nave durante el vuelo, con el fin de saber cómo reaccionar ante una emergencia. Además, la tripulación utilizó simuladores especializados en otros lugares.
La formación en geología fue escasa en el Apolo 11, pero recibió más atención en el Apolo 12 y todavía más en el Apolo 13. El científico y astronauta Harrison Schmitt observó que no había mucho entusiasmo por los trabajos de campo geológicos. Convencido de que se necesitaba un profesor inspirador, organizó un encuentro entre Lovell, Haise y su antiguo profesor en Caltech, Lee Silver. Lovell y Haise, junto con los suplentes John Young y Charles Duke, salieron de excursión con Silver. Al final de la semana, Lovell nombró a Silver su mentor en geología. Silver se convirtió en una figura importante en la planificación geológica del Apolo 13.
Farouk El-Baz supervisó el entrenamiento de Mattingly y de su reserva, Swigert. Ese entrenamiento incluía describir y fotografiar puntos de referencia lunares simulados desde aviones. Los tres astronautas de la tripulación principal describían las características geológicas que veían durante sus vuelos entre Houston y el Centro Kennedy.
Para prepararse para el descenso a la superficie de la Luna, Lovell pilotó un Lunar Landing Training Vehicle, conocido como LLTV. Aunque cuatro de los cinco LLTV y otros vehículos simuladores de alunizaje sufrieron accidentes durante el programa Apolo, los comandantes consideraban que pilotarlos era una experiencia inestimable.
7. Objetivos científicos[editar]
El lugar de alunizaje previsto para el Apolo 13 estaba cerca del cráter Fra Mauro. Se creía que la formación Fra Mauro contenía una gran cantidad de material disperso por el impacto que originó el Mare Imbrium en los primeros años de existencia de la Luna. Datar ese material podía proporcionar información no solo sobre la Luna, sino también sobre los inicios de la historia de la Tierra. Era probable que ese material estuviera disponible en el pequeño cráter Cone, donde se pensaba que un impacto había perforado profundamente el regolito lunar.
El Apolo 11 había dejado un sismógrafo en la Luna, pero esa unidad, alimentada por energía solar, no sobrevivió a su primera noche lunar de dos semanas. El Apolo 12 dejó otro sismógrafo alimentado por energía nuclear como parte de su paquete de experimentos. El Apolo 13 también llevaba un sismógrafo similar al del Apolo 12, conocido como Experimento Sísmico Pasivo o PSE, para que los astronautas lo dejaran en la Luna. Ese sismómetro iba a ser arrojado durante la etapa de ascenso del módulo lunar, con el fin de calibrarlo mediante un objeto de masa y velocidad conocidas que impactaba en un lugar también conocido.
Otro experimento programado era un Heat Flow Experiment, el Experimento de Flujo de Calor, consistente en perforar dos agujeros de tres metros de profundidad. Haise era el responsable de esa tarea y también debía perforar un tercer agujero de esa profundidad para extraer una muestra del núcleo. Un Charged Particle Lunar Environment Experiment, el Experimento de Partículas Cargadas en el Ambiente Lunar, registraría los protones y electrones de origen solar que llegan a la Luna. El paquete también incluía un Lunar Atmosphere Detector, detector de atmósfera lunar, y un Dust Detector, detector de polvo, para medir la acumulación de residuos. El HFE y el CPLEE se programaron por primera vez para el Apolo 13; los otros experimentos ya se habían realizado antes.
Como fuente de alimentación del paquete se incluyó un generador termoeléctrico de radioisótopos SNAP-27, desarrollado por la Comisión de Energía Atómica de los Estados Unidos. La cápsula de combustible contenía unos 3,79 kg de óxido de plutonio. El recipiente de transporte estaba construido con blindajes térmicos de grafito y berilio, y con partes estructurales de titanio y superaleaciones de Inconel, diseñado para soportar el calor de la reentrada en la atmósfera terrestre y evitar contaminar el aire con plutonio si era necesario abortar la misión sin haberlo depositado en la Luna.
También se incluyó una bandera de los Estados Unidos para colocarla en la superficie de la Luna. En los Apolo 11 y 12 la bandera se había alojado en un tubo resistente al calor en la pata de aterrizaje delantera. Para el Apolo 13 se trasladó al Modularized Equipment Stowage Assembly, el conjunto modularizado de almacenamiento de equipo, en la etapa de descenso del módulo lunar. La estructura para simular que la bandera ondeara en el ambiente sin aire de la Luna se mejoró respecto de la del Apolo 12.
Como Lovell y Haise iban a hacer recorridos más largos que en las misiones anteriores, el portaequipos se amplió y se le dotó de dos ruedas. Pasó a conocerse como Mobile Equipment Transporter, el transportador modular de equipo.
En el traje espacial A7L del comandante se añadió por primera vez una franja roja en el casco, los brazos y las piernas. La medida ya se había propuesto tras el Apolo 11, porque el personal encargado de revisar las imágenes tenía problemas para distinguir a Armstrong de Aldrin, pero no pudo aplicarse al Apolo 12 porque fue aprobada más tarde.
Los principales objetivos fijados para la misión eran: "Realizar la inspección selenológica, evaluación y recogida de muestras de materiales en una región preseleccionada de la formación Fra Mauro; desplegar y poner en marcha un Paquete de Experimentos Apolo en la Superficie Lunar; desarrollar la capacidad del hombre para trabajar en el entorno lunar; y obtener fotografías de los lugares de exploración previstos". Los astronautas también tenían que tomar fotografías, incluida la luz antisolar desde la órbita lunar y de la Luna durante el regreso. Swigert iba a hacer parte de esas fotografías mientras Lovell y Haise caminaban sobre la Luna. La nave contaba con doce cámaras a bordo. La tripulación también debía realizar observaciones de radar biestático en la Luna. Ninguno de esos objetivos se pudo cumplir por el accidente.
8. Desarrollo de la misión[editar]
8.1. Lanzamiento e inyección translunar[editar]
El Apolo 13 despegó a la hora prevista, a las 14:13:00 hora local de Florida, que corresponden a las 19:13:00 UTC, el 11 de abril de 1970. Durante el despegue se produjo una incidencia cuando el motor central de la segunda fase, la S-II, se apagó unos dos minutos antes de lo previsto. La causa fueron oscilaciones violentas provocadas por una combustión inestable del propelente, un fenómeno conocido como efecto pogo. Desde el Apolo 10, el sistema de dirección del vehículo estaba diseñado para apagar el motor en caso de variaciones de presión en la cámara.
Las oscilaciones del Apolo 13 se vieron amplificadas por una reacción a la cavitación de la turbobomba. Se había previsto una solución para evitar ese efecto, pero la presión para cumplir el calendario fijado no permitió integrar el hardware en el vehículo. Una investigación posterior reveló que el motor estaba a un ciclo de producirse un fallo catastrófico.
Para compensar el apagado del motor central, los cuatro motores externos y la tercera etapa S-IVB funcionaron durante más tiempo. El vehículo consiguió llegar muy cerca de la órbita de estacionamiento circular programada, de 190 km, y luego realizó la inyección translunar unas dos horas después, colocando a la misión rumbo a la Luna.
Después de la inyección translunar, Swigert realizó las maniobras de separación y transposición antes de acoplar el Odyssey al Aquarius. A continuación, la astronave se desprendió de la tercera etapa. Los controladores de tierra situaron la tercera etapa en un curso para impactar en la Luna, dentro del radio de acción del sismómetro del Apolo 12.
La tripulación se preparó para el viaje de tres días rumbo a Fra Mauro. A las 30:40:50 de misión, con la cámara de televisión funcionando, la tripulación realizó una ignición para situar la nave en una trayectoria híbrida. La salida de una trayectoria de regreso libre significaba que, si no se realizaban más encendidos, la nave dejaría la Tierra fuera de su trayectoria de retorno. Una trayectoria de regreso libre solo permitía llegar a lugares próximos al ecuador lunar, mientras que una trayectoria híbrida permitía alcanzar latitudes más altas, como las de Fra Mauro.[2]
Durante el vuelo hubo un momento de distensión: Swigert se dio cuenta de que había olvidado presentar su declaración federal de impuestos, que vencía el 15 de abril. Entre risas de los controladores, preguntó cómo podía obtener una prórroga. Se descubrió que tenía derecho a una prórroga de 60 días por estar fuera del país en la fecha límite.
La entrada al módulo lunar para probar sus sistemas se había fijado para las 58:00:00 de misión. Al despertar al inicio del tercer día, la tripulación fue informada de que se había adelantado tres horas; más tarde se adelantó una hora más. Había programada una emisión de televisión para las 55:00:00. Lovell, como presentador, mostró a la audiencia el interior del Odyssey y del Aquarius. Ninguna cadena de televisión transmitía la emisión, por lo que la audiencia fue limitada. Marilyn Lovell, esposa de Jim Lovell, tuvo que ir a la sala VIP del Control de Misión para poder ver a su marido y a sus compañeros.
8.2. Accidente[editar]
Aproximadamente seis minutos y medio después de la emisión de televisión, cerca de las 56:00:00 de misión, la nave se encontraba a unos 330 000 km de la Tierra. Haise estaba completando el apagado del módulo lunar después de probar sus sistemas y Lovell guardaba la cámara de televisión. El CAPCOM Jack Lousma transmitió instrucciones secundarias a Swigert, como cambiar la orientación de la nave para facilitar la fotografía del cometa Bennett.
El sensor de presión de uno de los tanques de oxígeno del módulo de servicio parecía funcionar mal. Seymour Liebergot, el EECOM encargado de supervisar el sistema eléctrico del Módulo de Mando y Servicio, pidió que se activaran los ventiladores que removían el oxígeno líquido de los tanques. Esa operación se hacía normalmente una vez al día. El removido adicional ayudaba a evitar la estratificación térmica del contenido de los tanques y hacía más precisas las lecturas de presión.
El director de vuelo Gene Kranz le dijo a Liebergot que esperara unos minutos para que la tripulación se asentara después de la emisión. Luego Lousma transmitió la petición a Swigert, quien activó los interruptores que controlaban los ventiladores y, después de unos segundos, los volvió a apagar.
Noventa y cinco segundos después, los astronautas escucharon un "estallido bastante grande", acompañado de fluctuaciones en la energía eléctrica y el encendido de los propulsores de control de altitud. Se perdieron las comunicaciones y la telemetría hacia la Tierra durante 1,8 segundos. El sistema se recuperó automáticamente al cambiar la antena direccional de alta ganancia de banda S de modo de banda estrecha a banda ancha.
El accidente se produjo a las 55:54:53 horas de misión. Veintiséis segundos después, Swigert informó: "Okay, Houston, we've had a problem here", es decir, "Bien, Houston, hemos tenido un problema aquí". A las 55:55:42, Lovell confirmó: "Houston, we've had a problem. We've had a Main B Bus undervolt", es decir, "Houston, hemos tenido un problema. Hemos tenido una bajada de tensión en el Bus Principal B".
En un principio, Lovell creyó que Haise había activado la válvula de represurización de la cabina del módulo lunar, algo que también producía un estallido y que a Haise le gustaba hacer para asustar a sus compañeros. Lovell comprobó que Haise no sabía qué había pasado. Swigert pensó inicialmente que un meteoroide podía haber golpeado el módulo lunar, pero pronto verificaron que no había ninguna fuga.
La caída de tensión del Bus Principal B significaba que no llegaba suficiente voltaje desde las tres células de energía del módulo de servicio. Casi todos los sistemas del Módulo de Mando y Servicio necesitaban electricidad. Aunque el bus se recuperó momentáneamente, poco después los buses A y B quedaron sin voltaje. Haise comprobó el estado de las células de combustible y descubrió que dos de ellas habían caído. Las normas de la misión prohibían entrar en órbita lunar a menos que todas las células de combustible estuvieran operativas.
Minutos después del accidente se registraron varias lecturas anormales: el tanque de oxígeno 2 estaba vacío, la presión del tanque 1 disminuía lentamente, la computadora de la nave se había reiniciado y la antena de alta ganancia no funcionaba. En un principio, Liebergot ignoró las señales preocupantes del tanque 2 y se centró en el tanque 1, confiando en que su lectura sería un buen indicador de lo que contenía el otro tanque. Cuando Kranz le preguntó, respondió que podía tratarse de lecturas falsas por un problema de instrumentos. Sin embargo, Lovell miró por la ventanilla e informó que estaba saliendo al espacio "un gas de algún tipo". Con eso quedó claro que había un problema serio.
Las células de combustible necesitaban oxígeno para funcionar. Si el tanque 1 se agotaba, la célula que quedaba dejaría de funcionar y solo quedarían como fuentes significativas de energía y oxígeno las baterías del módulo de mando y su tanque de reserva de oxígeno. Kranz ordenó separar el tanque de reserva para conservar su oxígeno, pero eso significaba que la célula de combustible restante quedaría inutilizada en dos horas.
8.3. Uso del módulo lunar como bote salvavidas[editar]
El módulo lunar tenía las baterías cargadas y los tanques de oxígeno llenos para su uso en la superficie lunar. Kranz ordenó que los astronautas lo pusieran en marcha y lo utilizaran como "bote salvavidas". Se trataba de un escenario previsto, aunque considerado improbable. El procedimiento para usar el módulo lunar con ese propósito había sido desarrollado por los controladores de vuelo del módulo lunar después de un simulacro durante los entrenamientos del Apolo 10, en el que el módulo era necesario para la supervivencia pero no podía activarse a tiempo.
Si el accidente hubiese ocurrido durante el viaje de regreso, cuando ya se habrían deshecho del módulo lunar, los astronautas habrían muerto. También habría sido fatal si hubiera sucedido mientras el módulo de servicio orbitaba la Luna, o mientras Lovell y Haise estuvieran caminando sobre su superficie.
El controlador de misión Glynn Lunney, del "Equipo negro", asumió su turno una hora después de la explosión. Enfrentó el desafío sin precedentes de encender el módulo lunar en un plazo extremadamente ajustado y de transferir la guía y los datos de navegación desde el módulo de mando moribundo. Su memoria y rapidez de pensamiento fueron fundamentales durante las horas siguientes. Mattingly calificó su actuación como "la demostración más magnífica de liderazgo personal que jamás haya visto". Lunney recibió posteriormente la Medalla Presidencial de la Libertad por su actuación durante la misión.
El espacio alrededor de la nave se llenó de innumerables trozos de escombros del accidente, lo que complicaba cualquier intento de usar las estrellas para orientarse. En ese momento, el único objetivo de la misión pasó a ser llevar a los astronautas de vuelta a la Tierra con vida.
Aunque el módulo lunar estaba diseñado para mantener a dos hombres en la superficie lunar durante dos días, el control de misión improvisó procedimientos para que pudiera mantener a tres hombres durante cuatro días. La tripulación sufrió falta de energía, una cabina fría y húmeda, y escasez de agua potable. Enfrentó además la necesidad crítica de adaptar los filtros del módulo de mando para que el sistema de eliminación de dióxido de carbono funcionara en el módulo lunar, a pesar de que ambos tenían geometrías diferentes. Contrarreloj, la tripulación y los controladores lograron improvisar una solución.
8.4. Regreso y amerizaje[editar]
El Apolo 13 rodeó la Luna y regresó a la Tierra siguiendo una trayectoria que preservó los recursos limitados del módulo lunar para las correcciones de rumbo y el soporte vital. Antes de la reentrada, la tripulación se trasladó de nuevo al módulo de mando y se deshizo del módulo lunar y del dañado módulo de servicio.
El amerizaje de la nave se produjo el 17 de abril de 1970 a las 18:07:41 UTC, en el océano Pacífico Sur. Decenas de millones de espectadores vieron el amerizaje por televisión. El riesgo que corrieron los astronautas renovó por un tiempo el interés por el programa Apolo.
9. Investigación y consecuencias[editar]
Un comité investigador determinó que hubo un fallo durante las pruebas del tanque de oxígeno previas al vuelo y que el teflón colocado en su interior fue un factor relevante. El accidente comenzó durante un encendido rutinario del sistema de retirada del oxígeno líquido de uno de los tanques. La ignición accidental del aislamiento de un cable deteriorado en el interior del tanque provocó un cortocircuito que causó la explosión y dejó escapar el contenido al vacío. Sin oxígeno, necesario tanto para respirar como para generar energía eléctrica, los sistemas de propulsión y de soporte vital del módulo de servicio no podían funcionar.
A raíz de las investigaciones, el comité recomendó cambios, entre ellos reducir al mínimo la utilización de elementos potencialmente combustibles dentro del tanque. Esas medidas se aplicaron a la misión Apolo 14.
10. Representaciones culturales y legado[editar]
La historia del Apolo 13 se ha dramatizado en varias ocasiones. La más conocida es la película de 1995 Apolo 13, dirigida por Ron Howard y protagonizada por Tom Hanks en el papel de Jim Lovell. La frase transmitida por la tripulación se popularizó en la cultura popular, a menudo citada como "Houston, we have a problem", aunque las palabras exactas de Swigert y Lovell fueron "Houston, we've had a problem".
La misión dejó un legado en la ingeniería de seguridad de los vuelos espaciales tripulados. El accidente obligó a revisar los procedimientos de prueba de los tanques criogénicos y a modificar el diseño de varios sistemas de la nave. El Apolo 13 también se recuerda como un caso extremo de gestión de crisis y de trabajo conjunto entre la tripulación y el control de misión.
11. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]
En el mundo hispanohablante, la misión se conoce principalmente por la película de 1995 y por la frase "Houston, tenemos un problema", que se convirtió en una de las citas más recordadas del programa espacial. La película se estrenó en los cines de Hispanoamérica y España con el título Apolo 13 en 1995[sin verificar].
El doblaje latinoamericano de la película ayudó a fijar en el habla cotidiana la expresión "Houston, tenemos un problema" como forma de anunciar una dificultad inesperada. Houston, tenemos un problema[sin verificar].
El interés por el Apolo 13 en los países hispanohablantes se mantiene a través de documentales, reposiciones de la película y material educativo sobre el programa Apolo. La misión no tuvo participación directa de instituciones de América Latina, pero su historia se utiliza con frecuencia en la divulgación científica en español como ejemplo de resolución de problemas en condiciones extremas.
La rubeola es una enfermedad vírica contagiosa. En el programa espacial tripulado, cualquier enfermedad podía alterar la asignación de una tripulación, porque los astronautas se entrenaban juntos y debían mantenerse en condiciones médicas controladas. ↩︎
La trayectoria de regreso libre permitía que, si se producía una avería, la nave volviera a la Tierra sin necesidad de grandes encendidos. Sin embargo, limitaba los lugares de alunizaje a zonas cercanas al ecuador lunar. La trayectoria híbrida ampliaba los posibles destinos, a cambio de depender de encendidos posteriores para asegurar el regreso. ↩︎