Belice
| Belice | |
|---|---|
| Nombre oficial | Belice (en inglés, Belize) |
| Lema nacional | Sub umbra floreo «Bajo la sombra florezco» |
| Himno nacional | Land of the Free («Tierra de los libres») |
| Capital | Belmopán |
| Ciudad más poblada | Ciudad de Belice |
| Idioma oficial | Inglés |
| Idiomas hablados | Español, criollo beliceño, kekchí, mopán, plódich y otros |
| Gentilicio | Beliceño, -a |
| Forma de gobierno | Monarquía constitucional parlamentaria |
| Jefe de Estado | Carlos III |
| Gobernadora general | Froyla Tzalam |
| Primer ministro | Johnny Briceño |
| Superficie | 22 966 km² |
| Población | 397 483 hab. (2022) |
| Densidad | 17,79[sin verificar] hab./km² |
| PIB (PPA) | 3 484 millones de USD (2020) |
| PIB per cápita (PPA) | 8 576 USD (2020) |
| IDH (2023) | 0,721 (puesto 115, alto) |
| Moneda | Dólar beliceño (BZD) |
| Huso horario | Central (UTC-6) |
| Código telefónico | +501 |
| Dominio de internet | .bz |
| Miembro de | ONU, Mancomunidad de Naciones, OEA, CARICOM, SICA, CELAC, OMC |
1. Resumen[editar]
Belice es un país soberano de América, ubicado en el extremo noreste de América Central y asimismo integrado a la región del Caribe. Limita al norte con México y al sur y oeste con Guatemala; el golfo de Honduras lo separa de Honduras. Su capital es Belmopán y su ciudad más poblada es la Ciudad de Belice, antigua capital hasta que los daños causados por el huracán Hattie en 1961 impulsaron el traslado de la administración pública hacia el interior.
Es el único país de América Central cuyo idioma oficial es el inglés y el único de la parte continental centroamericana que es un reino de la Mancomunidad de Naciones, con el monarca británico como jefe de Estado, representado por un gobernador general. Junto con ello, es el único país que participa como miembro pleno en el Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), la Comunidad del Caribe (CARICOM) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) a la vez.
Con una superficie de alrededor de 22 966 km² y una población cercana a los 400 000 habitantes, Belice es el país menos poblado y de menor densidad demográfica de América Central. Buena parte de su territorio está cubierta por bosques tropicales y su costa está bordeada por una de las barreras de arrecifes más extensas del planeta, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1996.
El país tiene una historia marcada por la civilización maya, la presencia española, el asentamiento de colonos británicos dedicados a la explotación de madera y tinte, y una independencia tardía del Reino Unido el 21 de septiembre de 1981. Desde el siglo XIX, Guatemala ha reclamado una porción significativa de su territorio, diferendo que a inicios de la década de 2020 se encontraba bajo proceso ante la Corte Internacional de Justicia.
2. Toponimia[editar]
El origen del nombre «Belice» es discutido y está atravesado por ambigüedades y algunos relatos de tono colonialista. Una teoría hoy ampliamente cuestionada lo vincula con Peter Wallace, un supuesto corsario escocés, cuya pronunciación en español habría derivado en «Belice». Los estudios académicos modernos consideran esa versión un mito colonial creado para reforzar la legitimidad histórica del asentamiento británico.[1]
Otra hipótesis propone un origen maya, ligado a las palabras balix o belix, que significan «aguas barrosas» o «aguas sucias», en alusión al río Belice. Esta explicación tiene respaldo en registros cartográficos tempranos: mapas europeos de inicios del siglo XVIII ya consignaban variantes como Balesia, Belleze y Valiz, lo que evidencia la falta de un topónimo fijo durante largo tiempo. El nombre comenzó a usarse de forma más consistente conforme creció el interés británico por la explotación de madera en la zona.
Una tercera interpretación de origen maya sugiere que «Belice» podría derivar de la expresión Bel Itza, es decir, «camino hacia Itzá», en referencia al reino del Petén Itzá situado en el actual norte de Guatemala. Según esta explicación, los españoles habrían adaptado el término para describir la ruta de acceso a esa región del mundo maya.[2]
3. Historia[editar]
Época precolombina[editar]
Belice formó parte del área cultural maya, que se extendía desde el sur de México hasta Guatemala y Honduras. La ocupación más antigua del territorio se remonta a la mitad del segundo milenio antes de Cristo, y tuvo un desarrollo notable en torno al siglo IX de la era cristiana. El sitio más relevante de la región fue El Caracol, cuyas inscripciones se hallan en una variante aristocrática del maya clásico.[3] Al norte de las montañas Mayas, las inscripciones de Lamanai se han registrado en yucateco desde el siglo VII.
Durante el período Clásico, la población del actual territorio beliceño pudo rondar los 400 000 habitantes. Aunque en el Posclásico se produjo un descenso demográfico, las tierras bajas mayas seguían ocupadas cuando llegaron los europeos. Para ese momento, los principales pobladores eran los mopanes, una rama de los mayas yucatecos.
Época virreinal española[editar]
Los conquistadores españoles exploraron la región a partir de 1519, pero la resistencia maya fue más intensa que en otras zonas y nunca lograron una conquista plena. Durante el siglo XVII, marinos ingleses navegaron por el área dedicándose a la piratería y a la tala del palo de Campeche, usado para producir tintes.
El Tratado de Madrid de 1670 puso fin a los ataques piratas y concentró la actividad inglesa en la explotación de madera. España otorgó licencias de ocupación a colonos británicos con la condición de que cesaran la piratería. En 1716, taladores británicos expulsados de la bahía de Campeche se instalaron en la región del río Belice. Durante el siglo XVIII, españoles y británicos intercambiaron ataques en distintos momentos de conflicto entre ambas potencias. Uno de los episodios más conocidos fue la batalla del cayo San Jorge, librada el 10 de septiembre de 1798; su aniversario se mantiene como fiesta nacional de Belice.
Los británicos solo designaron un primer superintendente del territorio en 1789. Antes de ello, la Corona británica evadió reconocer el asentamiento como colonia por temor a provocar un ataque español, ya que formalmente el territorio pertenecía al Imperio español. Esa lejanía del gobierno metropolitano permitió que una élite local de colonos ricos controlara la legislatura conocida como Public Meeting y concentrara la mayor parte de las tierras y de la madera.
Honduras británica[editar]
El dominio nominal español sobre Belice terminó con las guerras de independencia hispanoamericanas a principios del siglo XIX. En 1825, el nuevo Estado mexicano fue reconocido por el Reino Unido y al año siguiente renunció a sus pretensiones sobre el territorio, mientras la República Federal de Centroamérica negociaba términos semejantes. En 1836 los británicos reclamaron el derecho a administrar Belice, lo que fue rechazado por las Provincias Unidas de América Central. Mediante pactos con México, continuaron la explotación de madera y tintes.
En 1862, el Reino Unido declaró formalmente el territorio como colonia de la Corona, subordinada a Jamaica, con el nombre de Honduras Británica (en inglés, British Honduras). Como colonia, Belice atrajo inversiones británicas. La empresa Belize Estate and Produce Company llegó a adquirir alrededor de la mitad de todas las tierras privadas del territorio; su influencia se explica en gran parte por la dependencia de la colonia del comercio de caoba.
Aunque la esclavitud fue abolida en el Imperio británico en 1838, las condiciones laborales en la colonia siguieron siendo duras. Los esclavos de la Honduras Británica eran valorados por su destreza en la extracción de caoba: los antiguos propietarios recibieron en promedio 53,69 libras esterlinas por esclavo liberado, el monto más alto pagado en el conjunto del Imperio británico.[4] Se establecieron además mecanismos de peonaje por deudas que ataron a los antiguos esclavos al trabajo como leñadores.
La Gran Depresión de 1930 provocó un colapso casi total de la economía colonial, agravado en 1931 por un huracán devastador. Las manifestaciones de 1934 marcaron el comienzo del movimiento nacionalista. Las condiciones económicas mejoraron durante la Segunda Guerra Mundial, pero después del conflicto la economía volvió a estancarse. La devaluación del dólar de la Honduras Británica en 1949 empeoró la situación y condujo a la creación del Comité del Pueblo, antecedente del Partido Unido del Pueblo (PUP), que exigió reformas constitucionales y sufragio universal adulto.
Independencia[editar]
Las reformas constitucionales iniciadas en 1954 y una nueva Constitución en 1964 otorgaron a la colonia autogobierno. George Cadle Price, líder del PUP, fue nombrado primer ministro colonial ese año. En 1973, la Honduras Británica fue renombrada oficialmente «Belice». El avance hacia la independencia se vio frenado por el reclamo de soberanía de Guatemala. Belice alcanzó la plena independencia el 21 de septiembre de 1981, aunque Guatemala se negó a reconocerla en ese momento. Un contingente británico de aproximadamente 1500 soldados permaneció en el país para disuadir una eventual amenaza guatemalteca.
Con George Price al frente, el PUP ganó todas las elecciones hasta 1984, cuando fue derrotado por el Partido Democrático Unido (UDP). Manuel Esquivel asumió entonces como primer ministro. Price regresó al poder en 1989. En 1992, el presidente de Guatemala reconoció formalmente la independencia de Belice. Al año siguiente, el Reino Unido anunció el retiro de su fuerza militar, completado en 1994, aunque dejó una unidad de entrenamiento para apoyar a la recién creada Fuerza de Defensa de Belice.
El UDP volvió al gobierno en 1993 con Manuel Esquivel, quien suspendió un pacto fronterizo alcanzado durante el mandato de Price. El PUP ganó de forma arrolladora en 1998 y Said Musa asumió como primer ministro, cargo que revalidó en 2003. En 2005 se registraron disturbios por el descontento ante el aumento de impuestos. En 2008, Dean Barrow asumió como primer ministro tras la victoria del UDP y se mantuvo doce años en el poder. En las elecciones de 2020, el PUP regresó al gobierno bajo el liderazgo de Johnny Briceño.[5]
Diferendo territorial con Guatemala[editar]
El diferendo entre Belice y Guatemala tiene raíces en el siglo XIX. Guatemala reclama una porción del territorio beliceño, que según el Ministerio de Relaciones Exteriores guatemalteco equivale aproximadamente al 53,45% de la superficie del país, comprendida entre el río Sibún al norte y el río Sarstún al sur, con una extensión cercana a 12 272 km². La postura guatemalteca se apoya en la interpretación de los tratados anglo-españoles de 1783 y 1786, según la cual solo una parte del territorio habría sido cedida a Gran Bretaña.
En 2013 se preveía una consulta popular simultánea para decidir si llevar el litigio a la Corte Internacional de Justicia, pero el proceso se suspendió en abril de ese año, entre otras razones por un cambio constitucional en Belice que exige un umbral de participación. En la segunda mitad de la década de 2010, ambos países retomaron la vía de los referendos. Guatemala celebró su consulta en abril de 2018 y Belice en mayo de 2019; en ambos casos la mayoría votó a favor de someter el caso a la Corte Internacional de Justicia.[6] El procedimiento judicial continuaba su curso en la década de 2020, mientras los dos países cooperaban en otras áreas.
4. Gobierno y política[editar]
Sistema político[editar]
Belice es una monarquía constitucional con sistema parlamentario, regulada por la Constitución de 1981. El jefe de Estado de iure es el monarca británico en su calidad de rey de Belice, representado en el país por un gobernador general. Desde poco antes de la independencia, la política beliceña ha tenido un marcado carácter bipartidista, con alternancia entre el Partido Unido del Pueblo (PUP) y el Partido Democrático Unido (UDP).
El poder ejecutivo está encabezado por el primer ministro, quien dirige un gabinete compuesto por 13 ministros y 5 ministros adjuntos, seleccionados de la fuerza mayoritaria del Parlamento. El poder legislativo es bicameral: una Cámara de Representantes de 31 miembros elegidos democráticamente por cinco años y un Senado de 12 miembros designados por el gobernador general a propuesta del primer ministro, del líder de la oposición y de instituciones religiosas, económicas y sociales.
El poder judicial está encabezado por la Corte Suprema. Los jueces son nombrados por el gobernador general a propuesta del primer ministro. El máximo tribunal de apelación es el Tribunal de Justicia del Caribe, con sede en Trinidad y Tobago, que sustituyó al Consejo Privado británico como última instancia para Belice. El país mantiene tribunales de magistrados y un Tribunal de Apelación propio.
Derechos humanos y justicia[editar]
La independencia judicial está reconocida por la Constitución, aunque en la práctica se han señalado espacios de influencia del Ejecutivo: los jueces y el fiscal general deben renovar sus contratos con el gobierno, y algunos altos funcionarios continuaron ejerciendo la abogacía durante sus mandatos. En cuanto a la pena de muerte, Belice la conserva en su legislación. La última ejecución se llevó a cabo en 1985; desde entonces ha habido suspensiones o conmutaciones de penas. A inicios de la década de 2000, en un contexto de aumento de la delincuencia y del narcotráfico, el gobierno presentó propuestas de reforma para retomar las ejecuciones, pero las retiró en 2003.[7]
La homosexualidad masculina fue penalizada en Belice hasta 2016, cuando el máximo tribunal la despenalizó por considerarla inconstitucional. Con ello, el país dejó de ser el último de Centroamérica en mantener esa prohibición.[8]
Relaciones exteriores[editar]
Belice es miembro pleno de la ONU, la Mancomunidad de Naciones, la Organización de Estados Americanos (OEA), el SICA, la CARICOM, la Asociación de Estados del Caribe y la Organización Mundial del Comercio. Es uno de los tres Estados, junto con Barbados y Guyana, que reconoce al Tribunal de Justicia del Caribe como corte de apelación final.
El país participa en la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y es parte del Caribe anglófono. Mantiene relaciones estrechas con el Reino Unido, que conserva una presencia militar de entrenamiento en Belice y usa el territorio para ejercicios de guerra en selva. También forma parte del Estatuto de Roma, que creó la Corte Penal Internacional.
Defensa[editar]
La Fuerza de Defensa de Belice (BDF) es la institución militar encargada de la soberanía del país. Junto con la Guardia Costera Nacional y el Departamento de Inmigración, depende del Ministerio de Defensa e Inmigración. En la década de 1990, el efectivo regular de la BDF rondaba los 900 soldados, con reservas y unidades aéreas y marítimas que elevaban la dotación total a unos 1400. En 2012, el gasto militar fue de aproximadamente 17 millones de dólares estadounidenses, cerca del 1,08% del PIB.
Después de la independencia, el Reino Unido mantuvo una fuerza de disuasión denominada British Forces Belize, que incluía un batallón y una unidad aérea; se retiró en 1994, aunque conservó una misión de entrenamiento. En 2015, ante nuevas tensiones con Guatemala, Belice solicitó el regreso de la Unidad de Entrenamiento y Apoyo del Ejército Británico de Belice (BATSUB). Desde entonces, la cooperación militar británica ha continuado en el país.
Reclamaciones de los pueblos indígenas[editar]
Belice respaldó en 2007 la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas. La justicia nacional ha reconocido en algunos fallos los títulos consuetudinarios de las comunidades mayas sobre sus tierras. En 2015, la Corte de Justicia del Caribe ordenó al gobierno beliceño crear un registro de tierras que facilitara la gobernanza tradicional maya. Sin embargo, distintos informes han señalado que la implementación avanza con lentitud. En 2017, organizaciones indígenas presentaron su propio registro de tierras mayas para subsanar la inacción estatal.[9]
5. Organización territorial[editar]
Belice se divide en seis distritos: Belice, Cayo, Corozal, Orange Walk, Stann Creek y Toledo. Los distritos se subdividen a su vez en 31 circunscripciones electorales. El gobierno local comprende consejos urbanos, consejos rurales y consejos de aldeas y comunitarios.
[ Desplegar / Plegar ] Lista de distritos
| Distrito | Capital |
|---|---|
| Belice | Ciudad de Belice |
| Cayo | San Ignacio |
| Corozal | Corozal |
| Orange Walk | Orange Walk Town |
| Stann Creek | Dangriga |
| Toledo | Punta Gorda |
La capital Belmopán y la Ciudad de Belice funcionan como los principales centros urbanos del país. Las demás cabeceras de distrito son localidades de tamaño medio o pequeño, con un papel administrativo y comercial regional.
6. Geografía[editar]
Relieve e hidrografía[editar]
Belice está situado en la costa caribeña del norte de Centroamérica, con una forma aproximadamente rectangular que se extiende unos 100 km de norte a sur y unos 95 km de este a oeste. La frontera terrestre total es de 542 km: aproximadamente 266 km con Guatemala y 276 km con México.[10] La costa se extiende por unos 386 km.
El norte del país está dominado por llanuras costeras planas y pantanosas, densamente arboladas. Hacia el noroeste se extienden bosques tropicales y hacia el sur se levanta la serranía baja de las montañas Mayas. El punto más alto de Belice es el cerro Doyle’s Delight, con alrededor de 1124 metros sobre el nivel del mar.[11] Los ríos Hondo y Sibún definen en parte los límites norte y sur; el río Sarstún, al sur, es relevante en el contexto del diferendo con Guatemala.
El territorio está salpicado por alrededor de 450 cayos e islas próximas a la costa. La barrera de arrecifes de Belice es una de las mayores del mundo y constituye un elemento dominante del paisaje marítimo.
Clima[editar]
El clima de Belice es tropical, cálido y húmedo, con variaciones regionales ligadas a la altitud, la cercanía a la costa y los vientos alisios del noreste. Las temperaturas medias costeras van de unos 24 °C en enero a unos 27 °C en julio. En el interior son ligeramente más altas, salvo en las mesetas elevadas del sur, como Mountain Pine Ridge, donde el clima es más fresco.
Las precipitaciones varían entre cerca de 1350 mm al año en el norte y el oeste, y más de 4500 mm en el extremo sur. La estación seca, entre enero y abril o mayo, es más marcada en el norte y el centro. En julio o agosto suele presentarse una breve pausa en las lluvias conocida localmente como «poco seco».
Los huracanes han marcado la historia del país. En 1931 un ciclón destruyó más de las dos terceras partes de los edificios de la Ciudad de Belice y mató a más de 1000 personas. En 1955, el huracán Janet devastó la norteña ciudad de Corozal. En 1961, el huracán Hattie golpeó la zona costera central con vientos superiores a 300 km/h y provocó la decisión de trasladar la capital a Belmopán. En 1978, el huracán Greta causó más de 25 millones de dólares en daños. En 2001, el huracán Iris tocó tierra en Monkey River Town con vientos de 145 km/h y mareas de categoría cuatro. En 2007, el huracán Dean pasó cerca de la frontera con México. En 2010, el huracán Richard impactó al sur de la Ciudad de Belice y provocó daños estimados en 33,8 millones de dólares beliceños. En 2020, el huracán Nana afectó el territorio, con efectos menores en comparación con otros episodios.
Flora, fauna y áreas protegidas[editar]
Más del 60% de la superficie de Belice está cubierta por bosques. Estudios de análisis territorial señalan que el 20% del país está ocupado por cultivos y asentamientos; el resto se reparte entre sabanas, matorrales y humedales. Belice forma parte del corredor biológico mesoamericano y posee alta diversidad biológica tanto marina como terrestre.
Un informe de 2010 de la Asociación de Organizaciones de Manejo de Áreas Protegidas de Belice (APAMO) indicó que alrededor del 36% del territorio nacional se encuentra bajo algún tipo de protección, uno de los sistemas más extensos de América. El 13% de las aguas territoriales, hogar de una parte del arrecife de barrera, también está protegido. El Sistema de Reservas de la Barrera del Arrecife de Belice fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1996.
Los estudios sobre deforestación indican que la cobertura forestal pasó de cerca del 75,9% a fines de los años ochenta a alrededor del 62,7% a inicios de 2010. Cada año se pierde aproximadamente 0,6% de la cubierta forestal, lo que equivale a unas 24 835 acres anuales. Las áreas protegidas han mostrado mayor eficacia en la conservación: solo el 6,4% de los bosques dentro de ellas fue talado entre 1980 y 2010, frente a más de una cuarta parte de los bosques fuera de las áreas protegidas.[12]
Barrera de coral de Belice[editar]
La barrera de coral de Belice forma parte del Sistema Arrecifal Mesoamericano, que se extiende por unos 900 km desde la península de Yucatán hasta Honduras. Dentro de Belice, el arrecife cubre alrededor de 300 km y es el segundo arrecife de barrera más largo del mundo. En el norte se encuentra a unos 300 metros de la costa, mientras que en el sur la distancia puede alcanzar los 40 km. Charles Darwin lo describió en 1842 como «el arrecife más notable de las Indias Occidentales».
El sistema es el principal destino turístico del país y un soporte fundamental de la pesca. Atrae aproximadamente a la mitad de los visitantes que recibe Belice. Entre sus formaciones más conocidas figura el Gran Agujero Azul, una estructura kárstica frente a la costa.
7. Demografía[editar]
Belice tiene una población de alrededor de 397 000 habitantes según el censo de 2022[13], la menor de América Central. La densidad demográfica es baja, inferior a 18 habitantes por kilómetro cuadrado. El crecimiento anual de la población se situaba en 1,87% en 2015, uno de los más altos de la región.
La población es étnica y culturalmente diversa. Entre los grupos principales se encuentran los mestizos, los criollos beliceños, los mayas (kekchíes, mopanes y yucatecos), los garífunas, los menonitas, los descendientes de indios orientales y poblaciones de origen chino, libanés, sirio y europeo. Los mestizos, de raíz mexicana y centroamericana, constituyen una proporción significativa del país; los criollos, de habla criolla beliceña, son otro grupo de peso. Los garífunas se concentran sobre todo en la costa sur, en localidades como Dangriga y Punta Gorda.[14]
Idiomas[editar]
El único idioma oficial es el inglés, hablado como segunda lengua por una amplia mayoría. Cerca del 56,6% de la población habla español, en gran medida entre los mestizos de origen mexicano y centroamericano. El criollo beliceño, lengua criolla de base inglesa, es la lingua franca del país y es hablado por el 44,6% de la población. Un 10,5% habla lenguas mayas. Solo una minoría reducida tiene el inglés como lengua materna.
Además del español, el criollo y el inglés, se hablan kekchí, mopán y plódich, este último vinculado a las comunidades menonitas de origen alemán. La coexistencia de estas lenguas hace de Belice un territorio singular en Centroamérica, con una cultura en parte anglófona y en parte hispana.
Religión[editar]
La vida religiosa beliceña es diversa, con predominio de las confesiones cristianas. La Iglesia católica cuenta con una presencia histórica importante, sobre todo entre mestizos, mayas y garífunas. También tienen peso considerable las iglesias protestantes, entre ellas anglicanos, metodistas, pentecostales, adventistas y otros grupos. Los menonitas forman comunidades agrícolas reconocibles en el interior. Junto con el cristianismo existen pequeñas minorías de otros credos.[15]
8. Economía[editar]
La economía de Belice es pequeña y abierta, con fuerte dependencia del comercio exterior, el turismo y la agricultura. El producto interno bruto en paridad de poder adquisitivo era de aproximadamente 3 484 millones de dólares estadounidenses en 2020, con un PIB per cápita PPA cercano a los 8 576 USD. El PIB nominal fue de unos 1 987 millones de USD ese mismo año.[16] La moneda es el dólar beliceño (BZD), con un tipo de cambio fijo respecto al dólar estadounidense de dos dólares beliceños por un dólar estadounidense.[17]
Entre los productos agropecuarios tradicionales destacan la caña de azúcar, los cítricos y el banano. La pesca, en especial de langosta y caracol marino, tiene importancia económica y social en las localidades costeras. El turismo, centrado en los cayos y la barrera de arrecifes, es una fuente creciente de divisas y empleo. El sector de servicios, incluidos los servicios financieros y de bandera, ha crecido en las últimas décadas. La explotación forestal, que dio origen al asentamiento colonial, ya no tiene el peso de antaño.
Belice presenta un coeficiente de Gini elevado, cercano a 53,1 en 2013, lo que refleja altos niveles de desigualdad. La pobreza y el desempleo afectan de forma particular a distritos del sur y a comunidades rurales. La economía es vulnerable a los desastres naturales, los vaivenes del turismo y los precios internacionales de los productos básicos.
9. Infraestructura y turismo[editar]
Belice cuenta con una infraestructura de transportes limitada. La red vial principal recorre el país de norte a sur, conectando Corozal, Orange Walk, la Ciudad de Belice, Belmopán, San Ignacio, Dangriga y Punta Gorda. El aeropuerto internacional Philip S. W. Goldson se ubica en Ladyville, cerca de la Ciudad de Belice, y concentra la mayor parte del tráfico aéreo. Existen además pistas domésticas que conectan los cayos y otras localidades.
El turismo es uno de los motores económicos. Los visitantes llegan atraídos por la barrera de arrecifes, el buceo, el Gran Agujero Azul, los sitios arqueológicos mayas y las playas de los cayos. Además del turismo de sol y playa, hay un flujo creciente de turismo cultural y de naturaleza. Los cruceros suelen recalar en la Ciudad de Belice; desde allí se realizan excursiones al interior.
10. Cultura[editar]
La cultura beliceña es el resultado de la interacción de tradiciones criollas, mayas, mestizas, garífunas, menonitas y antillanas. El criollo beliceño es el principal idioma de comunicación cotidiana y su literatura, su música y su gastronomía ocupan un lugar central. La lengua y la música garífuna fueron reconocidas por la UNESCO como parte relevante de las expresiones caribeñas.
La fiesta nacional más importante es el aniversario de la batalla del cayo San Jorge, celebrado el 10 de septiembre. También se conmemora la independencia el 21 de septiembre. Entre las tradiciones destacan las festividades de Día de los Muertos en las zonas de influencia hispana, el carnaval, las comparsas y las carreras de lanchas en los cayos.
La gastronomía combina alimentos de base maya y criolla: arroz con frijoles, tortillas, pescado, langosta, coco, plátano yuca y platos de influencia mexicana y garífuna. En los distritos de Corozal y Orange Walk, cercanos a la frontera mexicana, es común el uso del español y la cocina tiene un perfil marcadamente yucateco.
11. Presencia hispanoamericana[editar]
Pese a ser el único país centroamericano con idioma oficial inglés, Belice tiene vínculos profundos con el mundo hispanohablante. El español es utilizado por más de la mitad de la población y es especialmente común en los distritos del norte y oeste, donde la influencia mexicana y guatemalteca es notoria. En localidades como Corozal, Orange Walk y San Ignacio, el español convive con el inglés y el criollo en la vida diaria.
La relación con Guatemala ha estado dominada por el diferendo territorial, pero también incluye cooperación en comercio, seguridad y asuntos fronterizos. Con México, Belice comparte una frontera activa y mantiene intercambios económicos y turísticos constantes, sobre todo con el estado de Quintana Roo.
En el ámbito regional, Belice participa en el SICA y en la CELAC, lo que lo vincula al debate centroamericano y latinoamericano. La capital Belmopán fue concebida como una ciudad planificada a raíz del huracán Hattie, en un proyecto que reflejó las aspiraciones de modernización del país tras la independencia.
La cultura beliceña, aun con su raíz anglófona, forma parte del gran espacio cultural mesoamericano y del Caribe hispano. La presencia maya y mestiza, la migración centroamericana y la influencia de los medios en español refuerzan ese carácter dual. Para los visitantes hispanohablantes, Belice ofrece un destino donde pueden comunicarse en español en buena parte del territorio, al tiempo que experimentan una trayectoria histórica y lingüística distinta del resto de Centroamérica.
La versión de Peter Wallace fue difundida durante mucho tiempo, pero investigadores como Matthew Restall la consideran una construcción nacionalista británica más que un registro histórico fiable. ↩︎
Las fuentes documentan variaciones tempranas del nombre (Balesia, Belleze, Valiz), lo que indica que la grafía «Belice» se estabilizó apenas en el siglo XVIII. ↩︎
La lengua de las inscripciones se conoce como choltí clásico; el topónimo moderno «El Caracol» es una denominación arqueológica posterior. ↩︎
La cifra corresponde al pago de compensación a los exdueños, no a un valor de mercado de los esclavos como mercancía. ↩︎
La cronología electoral es consistente en los registros oficiales, aunque algunos análisis locales matizan los márgenes de las victorias calificadas de «aplastantes». ↩︎
Las fechas exactas de los referendos y la formalización del caso ante la CIJ conviene verificarlas con los organismos electorales y la propia Corte; las fuentes de prensa regionales no siempre coinciden en los detalles. ↩︎
La presión de la Unión Europea, vinculada a programas de cooperación en seguridad y justicia, suele mencionarse como un factor en el cambio de actitud gubernamental. ↩︎
La sentencia se dio en agosto de 2016; desde entonces, organizaciones de derechos humanos han documentado avances, aunque persiste discriminación social. ↩︎
La brecha entre las sentencias y su aplicación es uno de los puntos más debatidos en la política ambiental y de derechos humanos del país. ↩︎
Las cifras de longitud fronteriza y costera provienen de fuentes como el World Factbook; pueden variar algunos kilómetros según el método de medición. ↩︎
Doyle’s Delight ha sido señalado como el punto más alto del país, aunque algunos trabajos geográficos locales han discutido esa medición. ↩︎
Los datos provienen de estudios de SERVIR, Conservation International y otras entidades; la cobertura exacta varía según la metodología de clasificación de imágenes satelitales. ↩︎
El censo de 2022 arrojó 397 483 habitantes según la Oficina de Estadística de Belice; los números pueden revisarse en las publicaciones oficiales posteriores. ↩︎
Las proporciones exactas de cada grupo varían según el censo y la autoadscripción; las cifras del censo de 2010 siguen citándose como referencia, pero conviene actualizarlas. ↩︎
Los porcentajes exactos de adscripción religiosa corresponden al censo de 2010 y pueden haber cambiado en el censo de 2022; conviene contrastarlos con la estadística oficial más reciente. ↩︎
Las cifras corresponden a 2020 y están sujetas a revisión por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial; las mediciones posteriores pueden mostrar variaciones importantes. ↩︎
El tipo de cambio fijo de 2 BZD por 1 USD es un ancla macroeconómica de larga data del país. ↩︎