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Blas Infante

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Blas Infante
Nombre completoBlas Infante Pérez de Vargas
Nacimiento5 de julio de 1885
Casares, Málaga, España
Fallecimiento11 de agosto de 1936 51 años
Sevilla, España
Causa de muerteFusilamiento
NacionalidadEspañola
OcupaciónPolítico, notario, abogado, escritor
EstudiosDerecho, Universidad de Granada
CónyugeAngustias García Parias
HijosCuatro
OrganizacionesCentros Andaluces, Junta Liberalista de Andalucía, Partido Republicano Democrático Federal

1. Resumen[editar]

Blas Infante Pérez de Vargas fue un ensayista, notario, abogado y político español. Está considerado el principal ideólogo del andalucismo en sus vertientes regionalista, federalista y nacionalista, y es reconocido institucionalmente como padre de la patria andaluza. Nació en Casares, Málaga, el 5 de julio de 1885, y fue fusilado por los sublevados el 11 de agosto de 1936, en los primeros compases de la guerra civil española.

Su pensamiento combinó la reivindicación de una identidad propia para Andalucía con un programa de regeneración social y económica: denunció el latifundismo, defendió la reforma agraria, simpatizó con el georgismo y apostó por una España federal o confederal. Su figura quedó ligada a la bandera verdiblanca, al escudo de Andalucía y al ideal de autonomía que, décadas después de su muerte, daría forma al autogobierno andaluz.

No fue un dirigente de masas ni alcanzó un gran éxito electoral. Su principal legado es intelectual y simbólico: textos como Ideal andaluz y el Manifiesto de Córdoba, la Asamblea de Ronda de 1918 y, sobre todo, el uso político de su memoria tras la dictadura franquista.

2. Primeros años y formación[editar]

Blas Infante nació en Casares, en la provincia de Málaga, el 5 de julio de 1885. Era hijo de Luis Infante Andrades y Ginesa Pérez Romo Pérez de Vargas. El padre figuraba como propietario según el acta de nacimiento; otros autores lo describen como labrador. Aunque el nombre de su abuelo materno en el registro civil era Ignacio Pérez y Salas, la familia lo conocía como Ignacio Pérez de Vargas, apellido que adoptó Blas Infante como propio.

Comenzó el bachillerato en 1896 como interno en las Escuelas Pías de Archidona y se examinó después en Cabra y Málaga. Su padre obtuvo un empleo en la Secretaría del Juzgado Municipal de Casares, y el joven Blas trabajó allí como auxiliar una vez terminado el bachillerato. De esa experiencia procede, según él mismo declaró, su conocimiento directo de la miseria del jornalero andaluz.

En 1904 inició estudios de Derecho en la Universidad de Granada. Estudiaba en gran medida por libre, con desplazamientos ocasionales para clases y exámenes, y logró licenciarse en 1906, tras aprobar en poco tiempo las asignaturas de varios cursos. Tres años después, en 1909, aprobó la oposición a notario en Madrid y en el verano de 1910 tomó posesión de su plaza en Cantillana, en la provincia de Sevilla.

3. Trayectoria[editar]

3.1 Notario en Cantillana y despertar andalucista[editar]

Instalado en Cantillana, Infante pasaba la mayor parte de la semana en la localidad, pero se desplazaba con frecuencia a Sevilla. Allí frecuentó las tertulias del Ateneo de Sevilla, donde entró en contacto con intelectuales interesados en el regionalismo andaluz y conoció a figuras como el ilustrador Andrés Martínez de León.

En Cantillana conoció a los ingenieros agrónomos Antonio Albendín Orejón y Juan Sánchez Mejía, introductores en España de las ideas del estadounidense Henry George, entre ellas el impuesto único sobre la tierra. Los georgistas pusieron en sus manos la obra Progreso y miseria de George, que influyó de forma duradera en su pensamiento económico. Blas Infante simpatizó con el georgismo, corriente que también se ha señalado como una de las primeras bases del andalucismo histórico.

El 1 de diciembre de 1913 firmó, junto a Rafael Ochoa, Antonio Ariza y otros, el Manifiesto a la región andaluza, publicado en la revista georgista El impuesto único.

3.2 El Ideal andaluz[editar]

El 23 de marzo de 1914, Blas Infante leyó en el Ateneo de Sevilla una memoria sobre el ideal andaluz. En 1915 publicó la versión ampliada de aquella memoria, junto con trece artículos aparecidos en el periódico El Liberal y en la revista Bética, en un libro titulado Ideal andaluz.

La obra es considerada una de las formulaciones fundacionales del andalucismo. En ella Blas Infante presentó a Andalucía como una región con personalidad propia dentro de España, criticó el centralismo y defendió un modelo mancomunal como punto de partida para fortalecer el espíritu andaluz. A esa reivindicación cultural unió un diagnóstico social: lamentó la pobreza de la región y propuso una regeneración basada en la pedagogía, la defensa de la personalidad andaluza y la transformación del régimen de propiedad de la tierra, que consideraba uno de los grandes frenos del desarrollo andaluz.

3.3 Centros Andaluces y Asamblea de Ronda[editar]

En 1915 se presentó en Sevilla el reglamento del primer Centro Andaluz, impulsado por Blas Infante. Al año siguiente, el centro publicó un manifiesto y un programa regionalista. En poco tiempo se fundaron numerosas secciones locales, dentro y fuera de Andalucía, e incluso en América y en otras ciudades españolas como Madrid o Barcelona.

Entre el 13 y el 14 de enero de 1918 se celebró en Ronda la Asamblea de Ronda, uno de los hitos del andalucismo histórico. Allí se acordó reconocer a Andalucía como país o nacionalidad y reclamar una autonomía propia, tomando como precedente ideológico cercano la Constitución de Antequera de 1883. También se adoptaron los que luego serían los símbolos de Andalucía: la bandera verdiblanca y un escudo con Hércules, inspirado en el de la ciudad de Cádiz, con las leyendas «Dominator Hercules Fundator» y «Andalucía por sí para España y la humanidad».

El mismo año, Blas Infante concurrió a las elecciones generales por el distrito de Gaucín, sin conseguir escaño.

3.4 El Manifiesto de Córdoba y la vía federal[editar]

El 1 de enero de 1919, un Directorio Andaluz de Córdoba redactó el Manifiesto de Córdoba, firmado también por Blas Infante y por miembros de los Centros Andaluces de Jaén y Córdoba. El texto es una de las formulaciones más radicales del andalucismo de la época: declaraba a Andalucía una nacionalidad y reclamaba la abolición del poder centralista, planteando la reconstrucción de España como una federación hispánica.

El manifiesto debe leerse en el contexto de la crisis política y social de 1918-1919 y del llamado Trienio Bolchevique, periodo de fuerte agitación campesina en el sur de España. La represión de las luchas jornaleras empujó a una parte del andalucismo a adoptar posiciones nacionalistas y más vinculadas a la reivindicación agraria. En esos años surgió el lema «¡Viva Andalucía libre!», asociado al movimiento.

En junio de 1919, Blas Infante formó parte de la Candidatura Demócrata Andaluza en Sevilla, con Alejandro Guichot y Sierra e Isidoro Acevedo. La candidatura fracasó electoralmente.

3.5 Escritura, Ronda y dictadura de Primo de Rivera[editar]

En la década de 1910 continuó su producción escrita y editorial. En 1919 se casó con Angustias García Parias en Peñaflor, Sevilla. Con ella tuvo cuatro hijos.

En 1920 fundó la revista semanal Avante y la editorial Biblioteca Avante, vinculadas a la difusión del andalucismo. A comienzos de los años veinte publicó, además, obra dramática y ensayos, y mantuvo contactos con corrientes nacionalistas de otras partes de España.

En 1924 viajó a Marruecos para visitar la tumba de Al-Mutamid en Agmat. El episodio ha dado lugar a lecturas muy distintas sobre su relación con el islam, explicadas más abajo.

A partir de septiembre de 1923, con la dictadura de Miguel Primo de Rivera, los centros andaluces fueron cerrados y sus publicaciones censuradas. Ese año Blas Infante permutó su notaría de Cantillana por otra en Isla Cristina, Huelva, y se retiró de la actividad pública. Según relató su hija Luisa, fue una etapa de vida familiar y profesional alejada del activismo, con largas estancias en la costa onubense.

3.6 Segunda República[editar]

Con la proclamación de la Segunda República, el 14 de abril de 1931, Blas Infante regresó a la acción política. En abril de ese año ingresó en el Partido Republicano Democrático Federal, y poco después se presentó a las elecciones generales por Córdoba, sin éxito.

Participó activamente en los debates sobre la reforma agraria, colaborando con la Comisión Técnica Agraria creada en mayo de 1931. En su pensamiento, la cuestión de la tierra era inseparable del autogobierno andaluz: una Andalucía autónoma debía, a su juicio, transformar la estructura de la propiedad.

En 1932 se formó la Junta Liberalista de Andalucía, organización andalucista de la que Blas Infante fue figura central y que lo acompañó hasta el final de su vida. La Junta se declaraba abierta a personas de distintos partidos y asociaciones, y entre sus lemas estaba el de «Trabajar generosamente por la restauración y libertad de Andalucía para que esta llegue a ser por sí; pero no para sí, sino para España y la Humanidad».

Su actividad en la República no se limitó a la militancia andalucista. Colaboró en semanarios como Andalucía libre y siguió interviniendo en el debate público sevillano y andaluz, tanto sobre el estatuto de autonomía como sobre los conflictos sociales del campo andaluz.

4. Estilo y características[editar]

Blas Infante no encaja con facilidad en un solo molde ideológico. Su trayectoria mezcla regionalismo cultural, federalismo, nacionalismo andaluz, republicanismo, georgismo y un socialismo de base agraria. Hay autores que lo describen simplemente como socialista; otros subrayan su crítica al centralismo y al latifundismo; otros lo sitúan en la corriente del agrarismo.

Su idea de la identidad andaluza era compleja. Por un lado, reivindicaba a Andalucía como una nacionalidad con historia, lengua y personalidad propias. Por otro, concebía esa identidad casi siempre dentro de España, bajo una fórmula federal o confederal antes que como proyecto de separación. Así se expresa en la Asamblea de Ronda y en el Manifiesto de Córdoba, donde la liberación de Andalucía se presenta como parte de una transformación democrática de toda España.

Un rasgo distintivo de su obra es la idealización de al-Ándalus como edad dorada de la historia andaluza. Para Blas Infante, la conquista cristiana y la posterior marginación de los moriscos marcaron una ruptura traumática. Esa visión, junto con su interés por el flamenco y sus orígenes, ha sido objeto de lecturas muy distintas: para unos es una reivindicación cultural legítima; para otros, una mirada excesivamente romántica del pasado islámico de la península.

En el plano social, su discurso se construyó en torno a conceptos como «despertar a Andalucía», «restauración» o «regeneración». Heredó del regeneracionismo de Joaquín Costa la crítica del caciquismo, la fe en la educación y la convicción de que la política debía atender la vida material del pueblo.

4.1 Masonería y espiritualidad[editar]

Algunos historiadores, como Leandro Álvarez Rey, han documentado la pertenencia de Blas Infante a la masonería sevillana, concretamente a la logia Fe y Democracia n.º 22. Su figura ha sido descrita también como la de un espiritualista ecléctico, con convicciones humanitarias y un marcado anticlericalismo, aunque otros retratos lo muestran más bien como un creyente heterodoxo. En sus escritos se han identificado referencias a santos y teólogos, ortodoxos y heterodoxos, lo que sugiere una formación religiosa amplia y poco convencional.

5. Palmarés y récords[editar]

Blas Infante no fue un deportista ni un artista de competición. Su verdadero «palmarés» es político y simbólico. La Asamblea de Ronda de 1918 adoptó por iniciativa suya los elementos que hoy constituyen los símbolos oficiales de Andalucía:

  • La bandera verdiblanca, aprobada como emblema andaluz en la Asamblea de Ronda.
  • El escudo de Andalucía, con la figura de Hércules y las leyendas «Dominator Hercules Fundator» y «Andalucía por sí para España y la humanidad».

La constitución del autogobierno andaluz mucho después de su muerte convirtió su proyecto en una referencia permanente. No puede hablarse, en cambio, de un palmarés personal en términos de cargos electos o victorias políticas: sus candidaturas al Congreso no prosperaron y su liderazgo se desarrolló sobre todo en el plano ideológico y organizativo.

6. Vida pública y legado[editar]

6.1 Detención y fusilamiento[editar]

Tras el golpe de Estado de julio de 1936, Sevilla quedó bajo control de los sublevados en los primeros días de la guerra civil. Blas Infante fue detenido y sometido a una ejecución sumaria, sin un juicio en el sentido garantista del término. Fue fusilado en la mañana del 11 de agosto de 1936, en el punto kilométrico 4 de la carretera de Sevilla a Carmona, según las fuentes más citadas.

Los sublevados lo incluyeron en sus listas de personas a eliminar por su condición de autonomista, republicano y activista de izquierdas. Se le acusó formalmente de delitos y actitudes políticas ligadas a su militancia, aunque la justificación concreta del fusilamiento varió según los testimonios.

Su cuerpo fue enterrado previsiblemente en una fosa común del cementerio de Sevilla. Durante años se ha señalado la fosa de Pico Reja como el lugar probable de sus restos, pero su identificación no ha sido concluyente en todos los estudios realizados hasta la fecha.

6.2 Memoria y homenajes[editar]

La memoria de Blas Infante fue reprimida durante la dictadura franquista. Su obra circuló de forma limitada, y el andalucismo histórico quedó relegado al exilio o a la clandestinidad. La democracia posterior lo incorporó como figura fundamental de la identidad andaluza.

La Junta de Andalucía lo ha reconocido oficialmente como padre de la patria andaluza. Su casa natal en Casares y su última residencia en Coria del Río, donde se ubica el Museo de la Autonomía de Andalucía, son espacios vinculados a su memoria.

La fundación que lleva su nombre difunde su obra y organiza actividades conmemorativas. En Sevilla, un monumento recuerda el lugar de su ejecución.

6.3 La cuestión de la conversión al islam[editar]

Un episodio controvertido de su biografía es la supuesta conversión al islam durante su viaje a Marruecos de 1924. Algunas fuentes sostienen que, en Agmat, pronunció la shahada y adoptó el nombre de Ahmad ante testigos andalusíes descendientes de moriscos. La versión ha tenido amplia difusión entre sectores del nacionalismo andaluz y de comunidades de origen morisco, pero también ha sido usada por sectores de la derecha para desacreditarlo.

Su familia negó públicamente la conversión, afirmando que Blas Infante era admirador de santa Teresa y de san Juan de la Cruz y benefactor de un convento de dominicas en Sevilla. Otros historiadores, como Christiane Stallaert o Enrique Iniesta, han puesto en duda el episodio o lo han relativizado, y han subrayado más bien su eclecticismo espiritual y su laicismo. Las posturas siguen divididas: hay quien habla de conversión real, hay quien la considera una leyenda y hay quien la interpreta como un gesto simbólico dentro de su islamofilia y su reivindicación del pasado andalusí.

7. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]

En la España actual, Blas Infante aparece en el discurso institucional andaluz mucho más que en el del conjunto del Estado. La Junta de Andalucía lo cita como referencia fundacional del autogobierno, y la declaración de «padre de la patria andaluza» lo ha convertido en figura central del andalucismo cívico e institucional.

En América Latina su figura tiene un alcance limitado, aunque no inexistente. Su obra y su memoria se han difundido en ámbitos vinculados al andalucismo, al flamenco y al estudio de las culturas regionales de España. La existencia histórica de secciones del Centro Andaluz en América documenta una conexión migratoria andaluza con el continente, pero Blas Infante no es una figura de referencia general en los países latinoamericanos, fuera del interés que despierta en círculos dedicados a la emigración andaluza o a los nacionalismos periféricos españoles.

El cine también ha contribuido a difundir su figura. En 2003 se estrenó la película Una pasión singular, dirigida por Antonio Gonzalo, que recrea algunos episodios de su biografía. En el ámbito sonoro existen producciones recientes, como podcasts documentales, que han tratado sobre su fusilamiento y la búsqueda de sus restos en las fosas comunes de Sevilla.

8. Obras principales[editar]

8.1 Obras publicadas en vida[editar]

  • Ideal andaluz (1915)
  • La obra de Costa (1916)
  • La Sociedad de las Naciones (1919, con José Andrés Vázquez)
  • Motamid, último rey de Sevilla (1920)
  • Cuentos de animales (1921)
  • Los mandamientos de Dios a favor de los animales (1921)
  • La dictadura pedagógica (1921)
  • Reelección Fundamental. Primer volumen. La Religión y la Moral (1921)
  • La verdad sobre el complot de Tablada y el Estado libre de Andalucía (1931)
  • Orígenes de lo flamenco y secreto del cante jondo (escrita entre 1929 y 1933; publicada póstumamente)

8.2 Escritos y obras póstumas[editar]

  • Cartas Andalucistas de Septiembre de 1935 (1935) [sin verificar]
  • Manifiesto a todos los andaluces (1936)
  • Almanzor, drama histórico inacabado, publicado en 2012
  • Diversos inéditos, entre ellos Fundamentos de Andalucía y El Libro Nuevo

9. Véase también[editar]

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  • Lacomba, Juan Antonio. Blas Infante. La forja de un ideal andaluz. Fundación Blas Infante, 1983.
  • Lacomba, Juan Antonio. Blas Infante y el despliegue del andalucismo. Sarriá, 2000.
  • Ortiz de Lanzagorta, José Luis. Blas Infante: vida y muerte de un hombre andaluz. Fernández-Narbona, 1979.
  • Ruiz Romero, Manuel. Blas Infante Pérez (1885-1936). Centro de Estudios Andaluces, 2010.
  • Iniesta Coullaut-Valera, Enrique. Blas Infante: toda su verdad; 1931-1936. Almuzara, 2007.
  • Junta de Andalucía. Documentación sobre símbolos de Andalucía y sobre Blas Infante como padre de la patria andaluza.