Carlos Salinas de Gortari
| Carlos Salinas de Gortari | |
|---|---|
| Presidente de México (1988–1994) | |
| Nacimiento | 3 de abril de 1948 Ciudad de México, México |
| Nacionalidad | Mexicana Española (desde 2021/2022)[nota] |
| Partido | Partido Revolucionario Institucional |
| Educación | UNAM (Licenciatura en Economía) Universidad de Harvard (maestrías y doctorado) |
| Ocupación | Político, economista y escritor |
| Cargos | Presidente de México Secretario de Programación y Presupuesto |
| Predecesor | Miguel de la Madrid Hurtado |
| Sucesor | Ernesto Zedillo Ponce de León |
| Padres | Raúl Salinas Lozano Margarita de Gortari Carvajal |
| Cónyuges | Cecilia Occelli (1972–1995, divorciados) Ana Paula Gerard Rivero (desde 1995) |
| Hijos | 6, entre ellos Emiliano Salinas |
| Familiares | Raúl Salinas de Gortari (hermano) Enrique Salinas de Gortari (hermano) Claudia Ruiz Massieu Salinas (sobrina) |
| Residencia | Dublín, Irlanda / Ciudad de México, México |
1. Resumen[editar]
Carlos Salinas de Gortari (Ciudad de México, 3 de abril de 1948) es un economista, escritor y político mexicano que se desempeñó como presidente de México del 1 de diciembre de 1988 al 30 de noviembre de 1994. Fue el 60.º[sin verificar] presidente del país y está afiliado al Partido Revolucionario Institucional (PRI).
Es considerado el principal promotor y consolidador del neoliberalismo en México. Previamente había sido secretario de Programación y Presupuesto en el gobierno de Miguel de la Madrid, y en 1987 fue postulado candidato presidencial del PRI. Resultó elegido el 6 de julio de 1988 en una elección controversial, ampliamente considerada como fraudulenta por la oposición y sectores académicos.[1]
Durante su sexenio se produjeron cambios económicos profundos: la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), la privatización masiva de empresas estatales —incluida la banca— y la implementación del Programa Nacional de Solidaridad. También se restauraron las relaciones del Estado mexicano con las iglesias y se establecieron relaciones diplomáticas con la Santa Sede.
Tras dejar el poder, su imagen pública se deterioró marcadamente. Una encuesta nacional de 2005 realizada por Parametría señaló que el 73% de los encuestados tenía una imagen negativa de él y solo el 9% una imagen positiva. Actualmente reside principalmente en el extranjero, con apariciones públicas ocasionales en foros académicos y privados.
2. Primeros años y formación[editar]
Nació en la Ciudad de México el 3 de abril de 1948, segundo hijo de Raúl Salinas Lozano y Margarita de Gortari Carvajal. Su padre fue senador y titular de la Secretaría de Industria y Comercio durante el sexenio de Adolfo López Mateos (1958–1964), y su madre, profesora, pertenecía a una familia de prestigio en el ámbito cultural de la época.[2]
Estudió la primaria en la escuela "Abraham Lincoln", la secundaria en la número 3 "Héroes de Chapultepec" y el bachillerato en el plantel 1 de la Escuela Nacional Preparatoria, con sede en el Antiguo Colegio de San Ildefonso. En un periodo de tres años obtuvo la licenciatura en Economía por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), de 1966 a 1969. Continuó sus estudios en la Universidad de Harvard, donde obtuvo una maestría en Administración Pública en 1973, una maestría en Economía Política en 1976 y el doctorado en Economía Política y Gobierno en 1978. Su disertación doctoral, publicada posteriormente, se tituló Political Participation, Public Investment and Support for the System: A Comparative Study of Rural Communities in Mexico.[3]
En el plano deportivo, practicó la hípica y formó parte del equipo mexicano de equitación que obtuvo la medalla de plata en los VI Juegos Panamericanos celebrados en Cali, Colombia, en agosto de 1971.
El incidente de 1951[editar]
El 17 de diciembre de 1951, cuando Carlos Salinas tenía tres o cuatro años, ocurrió un incidente en su hogar que fue cubierto por los diarios Excélsior y La Prensa. Según las crónicas, mientras jugaba con su hermano Raúl y un amigo mayor, los niños encontraron un rifle calibre 22 cargado y dispararon contra Manuela, una trabajadora doméstica de la familia de doce años, causándole la muerte. Nunca se determinó cuál de los tres disparó, y el caso fue declarado accidente. Un juez responsabilizó a los padres de Carlos Salinas por dejar un arma cargada al alcance de niños pequeños. La familia no conocía el apellido completo de Manuela, y se ignora si sus familiares reclamaron el cuerpo.[4]
3. Inicios en la carrera política[editar]
De regreso en México tras sus estudios en Harvard, trabajó como profesor en la UNAM y en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), así como en el Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (CEMLA), donde impartió asignaturas de Finanzas Públicas y Política Fiscal.[5]
En 1982, cuando su antiguo profesor Miguel de la Madrid fue elegido presidente de México, Salinas fue nombrado secretario de Programación y Presupuesto, cargo que De la Madrid había ocupado anteriormente. Era una posición clave en un momento en que el país enfrentaba una grave crisis financiera tras la presidencia de José López Portillo. Dentro del gabinete, el principal rival político de Salinas era Jesús Silva Herzog Flores, secretario de Hacienda; la pugna entre ambos terminó con la salida de Silva Herzog.[6]
En 1982 publicó, con el Fondo de Cultura Económica, el estudio Producción y participación política en el campo, escrito originalmente en 1979. Fue designado candidato a la presidencia de la República por el PRI el 4 de octubre de 1987.
4. Elecciones presidenciales de 1988[editar]
La elección del 6 de julio de 1988 fue una de las más polémicas de la historia moderna de México. Salinas llegó a la contienda en un contexto de debilidad del PRI y de una economía deteriorada, lo que abrió espacio para una oposición real por primera vez en décadas. Su principal contendiente fue Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, hijo del expresidente Lázaro Cárdenas, quien se presentó por la coalición de izquierda Frente Democrático Nacional y logró un respaldo popular significativo. El candidato del Partido Acción Nacional (PAN) era Manuel Clouthier.
La noche de la elección, cuando la Comisión Federal Electoral comenzaba a divulgar los datos del escrutinio, el sistema de cómputo se interrumpió de manera abrupta. El colapso produjo la expresión coloquial "se cayó el sistema", que quedó como eufemismo del presunto fraude electoral. A las 20:00 horas, los candidatos Clouthier, Cárdenas y Rosario Ibarra de la Piedra acudieron a la Secretaría de Gobernación a denunciar la ilegalidad del proceso. En los días posteriores hubo movilizaciones de protesta en la Ciudad de México.
El resultado oficial fue: 50% para Carlos Salinas, 31% para Cuauhtémoc Cárdenas y 17% para Manuel Clouthier. El Colegio Electoral de la Cámara de Diputados declaró la validez de la elección y otorgó el triunfo a Salinas el 10 de septiembre de 1988; la declaratoria se publicó el 13 de septiembre en el Diario Oficial de la Federación. Fue la última elección presidencial calificada por el Poder Legislativo.[7]
Las boletas electorales, que la oposición exigía preservar para aclarar las anomalías, fueron destruidas en 1992 por decisión de la Cámara de Diputados, controlada por el PRI y con apoyo del PAN. En años posteriores, el propio expresidente Miguel de la Madrid y la dirigente priista Beatriz Paredes Rangel reconocieron irregularidades, aunque las interpretaciones siguen divididas. Manuel Bartlett Díaz, presidente de la Comisión Federal Electoral durante la elección, sostuvo años después que Salinas ganó legalmente, con el margen más estrecho de un candidato del PRI hasta entonces.[8]
5. Presidencia (1988–1994)[editar]
Toma de posesión[editar]
Salinas asumió la presidencia el 1 de diciembre de 1988 ante el Congreso de la Unión, en un contexto de legitimidad cuestionada. En su primer discurso, expuso como objetivo central la "modernización" de México, en lo económico, lo político y lo social. El historiador Enrique Krauze describió el ambiente como un momento en que el PRI enfrentó, por primera vez, un castigo real en las urnas.[9]
Política económica y reducción de la deuda[editar]
Al inicio del sexenio, el monto de la deuda externa representaba alrededor del 45% del PIB, y el pago de intereses consumía una porción considerable del presupuesto federal. Tras casi cuatro años de negociaciones con el FMI, gobiernos de países acreedores y bancos comerciales, en 1992 se logró una reducción de más de 7 000 millones de dólares. La deuda externa disminuyó a unos 20 000 millones de dólares y el total (externa e interna) pasó de 63% del PIB en 1988 a 22% en 1994. Al final del sexenio, la inflación se había reducido a aproximadamente 7%, la cifra más baja en 22 años, aunque poco después volvería a dispararse con la crisis de 1994.[10]
Salinas asumió como propia la tesis del "liberalismo social", una formulación ideológica que buscaba recuperar lo mejor del liberalismo juarista del siglo XIX y de la Revolución mexicana, al tiempo que deslindaba —al menos discursivamente— de la etiqueta neoliberal. El concepto fue impulsado con asesoría de figuras como Jesús Reyes Heroles, Otto Granados Roldán y José Francisco Ruiz Massieu. Pese a ello, Salinas y De la Madrid son considerados por numerosos analistas como los padres del neoliberalismo mexicano.[11]
Privatizaciones[editar]
Durante el gobierno de Salinas se aceleró un proceso de privatización de empresas paraestatales que había iniciado con De la Madrid. Hacia 1984, el gobierno federal era propietario u operador de más de 1 150 empresas del más diverso tipo, desde cadenas de cine y televisión hasta hoteles, minas, ingenios azucareros, siderúrgicas y aerolíneas. Muchas de ellas operaban con déficit y se sostenían con fondos públicos.
Entre las privatizaciones más emblemáticas del sexenio destacó la de Teléfonos de México (Telmex), vendida mediante subasta pública en 1990. Aunque hubo postores extranjeros que ofrecieron cantidades mayores, el requisito de que la propiedad mayoritaria quedara en manos mexicanas favoreció al consorcio encabezado por Grupo Carso, del empresario Carlos Slim, declarado ganador. La venta estuvo rodeada de críticas por la cercanía entre Slim y el círculo del poder; con los años, Slim se convertiría en el hombre más rico del país.[12]
La privatización bancaria fue otra pieza central del programa económico. En mayo de 1990 se aprobó una reforma constitucional a los artículos 28 y 123 para permitir la venta de los bancos que habían sido nacionalizados en 1982. El proceso se realizó mediante subastas públicas supervisadas por un comité en el que participó Guillermo Ortiz Martínez. En total se vendieron 18 instituciones financieras, lo que generó al gobierno federal alrededor de 13 000 millones de dólares. El argumento oficial era democratizar el capital y fomentar la competencia; sin embargo, con el tiempo la banca mexicana volvió a concentrarse y pasó mayoritariamente a manos extranjeras.[13]
En conjunto, los ingresos por privatizaciones alcanzaron aproximadamente 23 000 millones de dólares, destinados principalmente a amortizar la deuda pública interna. La deuda interna pasó del 19% del PIB en 1988 al 6% en 1994, con la consecuente reducción de los pagos por intereses.[14]
Tratado de Libre Comercio de América del Norte[editar]
La pieza central del sexenio fue la negociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) con Estados Unidos y Canadá. Las negociaciones formales comenzaron en 1990, en un contexto internacional marcado por la caída del Muro de Berlín, el fin de la Guerra Fría y la intensificación de los procesos de globalización. El acuerdo fue firmado y entró en vigor el 1 de enero de 1994, creando la que entonces era la mayor zona de libre comercio del mundo.
A nivel interno, el TLCAN representó una ruptura con la tradición de nacionalismo económico y antiestadounidense que había caracterizado a los gobiernos priistas. Para sus defensores, el tratado aseguraría mercados para las exportaciones mexicanas, atraería inversión extranjera y modernizaría la economía. Para sus críticos —sindicatos, académicos y organizaciones civiles—, expondría al campo y a sectores industriales a una competencia desigual y favorecería la concentración de la riqueza. Los resultados del tratado en comercio e inversión extranjera fueron notables, pero los efectos en empleo y salarios siguen siendo objeto de controversia.[15]
Reforma agraria[editar]
La reforma al artículo 27 constitucional puso fin al reparto agrario que había sido uno de los pilares de la Revolución mexicana. En su primer informe de gobierno, Salinas declaró: "El reparto masivo de tierras ha concluido. Quien afirme que todavía existen millones de hectáreas por repartir está mintiendo."
La reforma fue anunciada formalmente durante su tercer informe, el 1 de noviembre de 1991. Fue aprobada por la Cámara de Diputados el 7 de diciembre de 1991 y por el Senado el 12 de diciembre del mismo año, y publicada en el Diario Oficial de la Federación el 6 de enero de 1992, entrando en vigor al día siguiente. La reforma permitió la venta de tierras ejidales y cerró el ciclo de redistribución rural, en el contexto de una agricultura que ya no podía absorber el crecimiento de la población campesina ni competir internacionalmente.
Relación Iglesia-Estado[editar]
Uno de los legados de mayor alcance político del sexenio fue la reforma de la relación entre el Estado mexicano y las iglesias, especialmente la católica. Durante décadas, la legislación mexicana restringía severamente las actividades religiosas y negaba personalidad jurídica a las iglesias. En los años ochenta, la Iglesia católica lanzó una serie de desafíos a esta legislación que alcanzaron un punto álgido en Chihuahua en 1986, cuando obispos locales amenazaron con organizar una huelga de cultos, que finalmente fue impedida por la intervención del delegado apostólico Girolamo Prigione.
Salinas, primero como candidato y después como presidente, impulsó un acercamiento con la jerarquía católica. En 1992, el PRI presentó una iniciativa de reformas a los artículos 3, 5, 27, 28 y 130 de la Constitución. La reforma, apoyada por los tres principales partidos, otorgó personalidad jurídica a las iglesias, devolvió parcialmente derechos políticos a los ministros de culto y reabrió las relaciones diplomáticas entre México y la Santa Sede, interrumpidas por más de un siglo.
Salinas fue el primer presidente mexicano en recibir al papa Juan Pablo II en su calidad de jefe del Estado Vaticano, durante la tercera visita del pontífice a México, en Yucatán, el 11 y 12 de agosto de 1993. La reforma no devolvió todos los derechos a los ministros de culto —siguen sin poder ser votados— y mantuvo restricciones a la propiedad eclesiástica de medios electrónicos.[16]
Programa Nacional de Solidaridad[editar]
El 2 de diciembre de 1988, un día después de asumir, Salinas puso en marcha el Programa Nacional de Solidaridad (PRONASOL) como su primera acción de gobierno. El programa se orientaba a combatir la pobreza mediante obras de infraestructura social y la participación comunitaria: construcción y rehabilitación de escuelas, pavimentación, introducción de agua potable y electricidad en comunidades rurales, hospitales y clínicas, caminos rurales y tiendas de abasto comunitario.
Durante seis años se invirtieron el equivalente a casi 18 000 millones de dólares, de los cuales el 67% provino de recursos federales y el resto de gobiernos locales y de los propios participantes. El programa fue administrado inicialmente por Ernesto Zedillo desde la Secretaría de Programación y Presupuesto, y posteriormente pasó a la recién creada Secretaría de Desarrollo Social, dirigida por Luis Donaldo Colosio.
La evaluación académica del programa es mixta. Se le reconoce haber llevado recursos a zonas necesitadas, pero también se le ha criticado por su uso político: los fondos se canalizaron con frecuencia a estados con elecciones disputadas más que a los más pobres, como instrumento para reconstruir la base de apoyo del PRI y contrarrestar el atractivo de la izquierda, en particular de Cuauhtémoc Cárdenas. En Chiapas, el programa incrementó su inversión en 1993 y 1994 sin que ello evitara el levantamiento zapatista.[17]
Reforma electoral, educación y derechos humanos[editar]
En respuesta a la crisis de legitimidad derivada de la elección de 1988, el gobierno impulsó reformas institucionales significativas. En octubre de 1990 se creó el Instituto Federal Electoral (IFE), sacando la organización de los comicios de la órbita de la Secretaría de Gobernación y creando un ente con autonomía formal. También en 1990 se creó la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), inicialmente como órgano gubernamental y después con autonomía mayor.
En el ámbito educativo, en 1992 el secretario de Educación, Ernesto Zedillo, introdujo nuevos libros de texto gratuitos de historia, elaborados por Enrique Florescano y Héctor Aguilar Camín. Los textos generaron una intensa controversia por sus cambios de enfoque sobre el porfiriato, Emiliano Zapata, las relaciones con Estados Unidos y la Iglesia católica. El gobierno se vio obligado a retirarlos en enero de 1993, en lo que los analistas consideraron una muestra de la erosión del consenso interno del régimen.[18]
Levantamiento zapatista de 1994[editar]
El 1 de enero de 1994, el autodenominado Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) inició una insurrección armada en el estado de Chiapas. Los rebeldes atacaron y ocuparon durante los primeros días las cabeceras municipales de San Cristóbal de Las Casas, Altamirano, Las Margaritas, Ocosingo, Oxchuc, Huixtán y Chanal. Ese mismo día emitieron la Primera Declaración de la Selva Lacandona, en la que declaraban la guerra al gobierno mexicano y demandaban "trabajo, tierra, techo, alimentación, salud, educación, independencia, libertad, democracia, justicia y paz".
El ataque tomó por sorpresa al gobierno y al Ejército federal. En Ocosingo se libró una de las batallas más sangrientas de los primeros días. Según cifras oficiales, los enfrentamientos dejaron 57 muertos y 40 heridos durante las primeras semanas.[19]
El 6 de enero, Salinas dirigió un mensaje a la nación negando que se tratara de un alzamiento indígena y ofreciendo perdón a quienes dejaran las armas. El 12 de enero ordenó un alto el fuego unilateral del Ejército y envió al Congreso una propuesta de Ley de Amnistía. Nombró a Manuel Camacho Solís como comisionado para la Paz y la Reconciliación en Chiapas. Las conversaciones iniciales entre el EZLN y el gobierno se desarrollaron en la Catedral de San Cristóbal de Las Casas, sin alcanzar un acuerdo duradero durante el sexenio.
El EZLN continuó con acciones de hostigamiento y comunicados durante el primer semestre de 1994, mientras crecía la movilización de la sociedad civil por la paz. El 10 de junio emitió la Segunda Declaración de la Selva Lacandona; días después rechazó las propuestas gubernamentales, lo que provocó la renuncia de Camacho Solís. La crisis política se extendió hasta el final del gobierno de Salinas y dejó abierta una herida en la legitimidad de las políticas modernizadoras del sexenio.
Asesinato de Luis Donaldo Colosio[editar]
El 23 de marzo de 1994, durante un acto de campaña en la colonia Lomas Taurinas de Tijuana, Baja California, fue asesinado Luis Donaldo Colosio Murrieta, candidato presidencial del PRI y sucesor designado por Salinas. Colosio recibió dos disparos, uno de ellos en la cabeza. En el lugar fue detenido Mario Aburto Martínez.
El asesinato fue un golpe devastador para el sexenio y para el sistema político mexicano. El 24 de marzo fue declarado día de luto nacional, y el 29 de marzo el PRI postuló como candidato sustituto a Ernesto Zedillo Ponce de León, coordinador de la campaña de Colosio.
El crimen dio lugar a múltiples teorías y sospechas de complicidad de altos mandos políticos y militares, e incluso de la propia oficina presidencial, aunque ninguna de ellas derivó en una conclusión judicial sólida aceptada de manera general. El asesinato ocurrió menos de tres meses después del levantamiento zapatista y contribuyó a crear un clima de inseguridad política y financiera que afectaría el cierre del sexenio.
Crisis económica de 1994 y el "error de diciembre"[editar]
A lo largo de 1994, el gobierno mantuvo un elevado gasto público para conservar la inercia de crecimiento y la popularidad del presidente. El gasto condujo a un déficit de cuenta corriente histórico, cercano al 7% del PIB. Para financiarlo, Salinas emitió los Tesobonos, instrumentos gubernamentales con pago garantizado en dólares, con los cuales el Banco de México pudo captar recursos.
La serie de eventos políticos de 1994 —el levantamiento zapatista, los asesinatos de Luis Donaldo Colosio y de José Francisco Ruiz Massieu— espantó a los inversionistas, que comenzaron a canjear masivamente sus Tesobonos por dólares, vaciando las reservas monetarias del país. Se necesitaba un ajuste: elevar las tasas de interés o realizar una devaluación controlada. Salinas, sin embargo, no tomó ninguna acción en los últimos meses de su mandato, presumiblemente para no perder popularidad y para no dañar su aspiración de dirigir la recién creada Organización Mundial del Comercio (OMC).
Menos de un mes después de que Salinas dejó el cargo, su sucesor Ernesto Zedillo se vio obligado a devaluar el peso, desatando una de las peores crisis financieras de la historia de México. En México se le conoce como "error de diciembre"; en el extranjero se le llamó "efecto Tequila". La crisis afectó severamente la economía mexicana y terminó de arruinar la imagen pública del salinismo.[20]
6. Política exterior[editar]
La política exterior de Salinas estuvo subordinada en gran medida a la integración económica con América del Norte. Además del TLCAN, México renegoció su deuda externa, recobró relaciones diplomáticas con la Santa Sede, ingresó al Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) y a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). En 1991 se celebró en Guadalajara la Primera Cumbre Iberoamericana, y en 1992 México fue sede de la firma de los Acuerdos de Paz de Chapultepec, que pusieron fin a la guerra civil en El Salvador.
Salinas realizó también gestiones diplomáticas en favor de cuatro ciudadanos mexicanos condenados por un cuádruple asesinato en Chicago en 1981, conocido como la masacre de la Avenida Milwaukee. Tras su intervención, en 1991 las condenas fueron conmutadas y posteriormente los cuatro hombres fueron indultados por el gobernador de Illinois.[21]
El siguiente cuadro resume los viajes oficiales internacionales de Salinas durante su sexenio:
[ Desplegar / Plegar — Viajes oficiales internacionales ]
| Fecha | Destino | Propósito principal |
|---|---|---|
| 8–10 de julio de 1989 | Caracas (Venezuela) | Visita de Estado |
| 10–12 de julio de 1989 | Bogotá (Colombia) | Visita de Estado |
| 12–14 de julio de 1989 | París (Francia) | Visita de Estado |
| 14–16 de julio de 1989 | Madrid (España) | Visita de Estado |
| 18–19 de agosto de 1989 | Ciudad de Guatemala (Guatemala) | Visita de Estado |
| 1–4 de octubre de 1989 | Washington, Nueva York y Providence (EE. UU.) | Discurso ante el Congreso estadounidense |
| 11–12 de octubre de 1989 | Trujillo (Perú) | Cumbre del Grupo de Río |
| 12–13 de octubre de 1989 | San José (Costa Rica) | Visita de Estado |
| 25–27 de enero de 1990 | Lisboa (Portugal) | Visita de Estado |
| 27–30 de enero de 1990 | Londres y Cambridge (Reino Unido) | Visita de Estado |
| 30–31 de enero de 1990 | Bonn (Alemania) | Visita de Estado |
| 31 de enero–1 de febrero de 1990 | Bruselas (Bélgica) | Reunión con la Comunidad Económica Europea |
| 1–3 de febrero de 1990 | Ginebra y Davos (Suiza) | Foro Económico Mundial |
| 22–24 de marzo de 1990 | Santiago (Chile) | Visita de Estado |
| 24–25 de marzo de 1990 | Quito (Ecuador) | Visita de Estado |
| 10–12 de junio de 1990 | Washington (EE. UU.) | Reunión con George H. W. Bush |
| 16–21 de junio de 1990 | Tokio y Osaka (Japón) | Visita de Estado |
| 21 de junio de 1990 | Singapur | Visita de Estado |
| 21–24 de junio de 1990 | Canberra y Sídney (Australia) | Visita de Estado |
| 30 de julio–1 de agosto de 1990 | Kingston (Jamaica) | Cumbre de CARICOM |
| 30 de septiembre de 1990 | Nueva York (EE. UU.) | Asamblea General de la ONU |
| 5–6 de octubre de 1990 | La Paz (Bolivia) | Visita de Estado |
| 6–8 de octubre de 1990 | Buenos Aires (Argentina) | Visita de Estado |
| 8–9 de octubre de 1990 | Montevideo (Uruguay) | Visita de Estado |
| 9–10 de octubre de 1990 | Brasilia (Brasil) | Visita de Estado |
| 10–12 de octubre de 1990 | Caracas (Venezuela) | Cumbre del Grupo de Río |
| 13 de octubre de 1990 | Tegucigalpa (Honduras) | Visita de Estado |
| 7 de abril de 1991 | Houston (EE. UU.) | Reunión informal con George Bush |
| 7–10 de abril de 1991 | Ottawa (Canadá) | Visita de Estado |
| 10–11 de abril de 1991 | Chicago y Cambridge (EE. UU.) | Visita de trabajo |
| 29 de junio–2 de julio de 1991 | Berlín y Bonn (Alemania) | Visita de Estado |
| 2–3 de julio de 1991 | Praga (Checoslovaquia) | Visita de Estado |
| 3–5 de julio de 1991 | Moscú (URSS) | Visita de Estado |
| 5–9 de julio de 1991 | varias ciudades de Italia | Visita de trabajo |
| 9 de julio de 1991 | Ciudad del Vaticano | Audiencia con Juan Pablo II |
| 13–14 de septiembre de 1991 | Camp David (EE. UU.) | Reunión sobre el TLCAN |
| 20–21 de septiembre de 1991 | Belmopán (Belice) | Visita de Estado |
| 28–30 de septiembre de 1991 | California (EE. UU.) | Visita de trabajo |
| 27–28 de noviembre de 1991 | Caracas (Venezuela) | Cumbre del Grupo de los 15 |
| 1–3 de diciembre de 1991 | Cartagena (Colombia) | Cumbres del Grupo de Río y del G-3 |
| 24–25 de febrero de 1992 | Ciudad de Guatemala | Visita de Estado |
| 27 de febrero de 1992 | San Antonio (EE. UU.) | Cumbre antidrogas |
| 9–11 de junio de 1992 | San José (Costa Rica) | Visita de Estado |
| 12–14 de junio de 1992 | Río de Janeiro (Brasil) | Cumbre de la Tierra |
| 17–23 de julio de 1992 | Londres y París | Visitas de Estado |
| 23–24 de julio de 1992 | Madrid (España) | II Cumbre Iberoamericana |
| 7–9 de octubre de 1992 | San Antonio (EE. UU.) | Firma del TLCAN |
| 30 de noviembre–2 de diciembre de 1992 | Buenos Aires (Argentina) | Cumbre del Grupo de Río |
| 2–5 de diciembre de 1992 | Asunción (Paraguay) | Visita de Estado |
| 8 de enero de 1993 | Austin (EE. UU.) | Reunión sobre el TLCAN con Bill Clinton |
| 11–12 de febrero de 1993 | Caracas (Venezuela) | Cumbre del G-3 |
| 12–13 de febrero de 1993 | Managua (Nicaragua) | Visita de Estado |
| 20–22 de mayo de 1993 | Guatemala y Honduras | Visitas de trabajo |
| 27–28 de mayo de 1993 | EE. UU. (varias ciudades) | Visita de trabajo |
| 13–14 de julio de 1993 | San Salvador (El Salvador) | Visita de Estado |
| 15–16 de julio de 1993 | Salvador de Bahía (Brasil) | III Cumbre Iberoamericana |
| 21–29 de septiembre de 1993 | Bruselas, Estocolmo y Países Bajos | Visitas de trabajo |
| 12–13 de octubre de 1993 | Puerto España (Trinidad y Tobago) | Cumbre de CARICOM |
| 13–14 de octubre de 1993 | Santiago (Chile) | Visita de Estado |
| 16–19 de diciembre de 1993 | Pekín y Shanghái (China) | Visita de Estado |
| 19–22 de diciembre de 1993 | Osaka y Tokio (Japón) | Visita de trabajo |
| 29–30 de enero de 1994 | Davos (Suiza) | Foro Económico Mundial |
| 12–13 de junio de 1994 | Cartagena (Colombia) | Cumbre del G-3 |
| 13–14 de junio de 1994 | La Habana (Cuba) | Visita de Estado |
| 14–15 de junio de 1994 | Cartagena (Colombia) | IV Cumbre Iberoamericana |
| 7–8 de septiembre de 1994 | Ciudad de Panamá | Visita de Estado |
| 9–10 de septiembre de 1994 | Río de Janeiro (Brasil) | Cumbre del Grupo de Río |
| 26 de septiembre de 1994 | Nueva York (EE. UU.) | Asamblea General de la ONU |
| 15–16 de noviembre de 1994 | Bogor (Indonesia) | VI Cumbre de APEC |
7. Escándalos pospresidencia[editar]
La crisis de legitimidad y la salida del país[editar]
Tras dejar el poder, la imagen de Salinas se desplomó. El 28 de febrero de 1995, su hermano Raúl Salinas de Gortari fue arrestado, acusado de ser autor intelectual del asesinato de José Francisco Ruiz Massieu, excuñado de Carlos Salinas y secretario general del PRI. El 1 de marzo de 1995, Carlos Salinas se declaró en huelga de hambre durante 36 horas, en protesta por lo que consideraba un linchamiento mediático y una persecución política orquestada desde Los Pinos. El 3 de marzo de 1995, tras una reunión en la residencia presidencial, abandonó el país.[22]
Raúl Salinas de Gortari permaneció preso más de diez años. Fue liberado en 2005, tras cumplir 10 años, 3 meses y 13 días[sin verificar], al no acreditarse su responsabilidad en el homicidio de Ruiz Massieu, aunque le quedaron pendientes procesos menores. Otro de los hermanos, Enrique Salinas de Gortari, investigado por la Interpol por lavado de dinero, fue asesinado en el Estado de México en 2004, en circunstancias no esclarecidas.
Las declaraciones de Miguel de la Madrid en 2009[editar]
El 12 de mayo de 2009, el expresidente Miguel de la Madrid Hurtado concedió una entrevista en la que formuló duras declaraciones contra Salinas, incluyendo acusaciones de corrupción y vínculos con el narcotráfico, y lamentó haberlo hecho su sucesor. Al día siguiente, De la Madrid se retractó, afirmando que sus palabras carecían de validez. El episodio reavivó el debate sobre la elección de 1988 y la corrupción durante el salinismo, aunque no tuvo consecuencias legales para Salinas.[23]
8. Imagen pública y legado[editar]
Salinas es una de las figuras más polarizantes de la historia política mexicana contemporánea. Para sus partidarios, modernizó la economía, redujo la deuda, abrió a México al mundo y creó instituciones electorales y de derechos humanos duraderas. Para sus detractores, fue el artífice de un proyecto neoliberal que desmanteló el Estado social, concentró la riqueza, debilitó la soberanía nacional y cimentó su sexenio sobre un fraude electoral.
Las encuestas lo ubican consistentemente entre los expresidentes menos populares. En 2005, Parametría registró que 73% de los mexicanos tenía una imagen negativa de él y solo 9% una imagen positiva. El colapso de su reputación se explica por la combinación de la elección cuestionada, la crisis económica posterior a su mandato, el escándalo de su hermano Raúl y la persistencia de las desigualdades y violencias asociadas al proyecto neoliberal.[24]
Como legado institucional, su gobierno dejó la creación del IFE (antecedente directo del actual Instituto Nacional Electoral), la CNDH, la reforma constitucional de 1992 en materia religiosa y el fin del reparto agrario. En lo económico, el TLCAN reorganizó profundamente la estructura productiva del país. La evaluación de estos legados sigue dividida en la academia y en la opinión pública.
9. Libros publicados[editar]
Salinas ha publicado varios libros en los que ofrece su visión del poder y de su sexenio:
- Producción y participación política en el campo (1982). Estudio académico publicado por el Fondo de Cultura Económica, escrito originalmente en 1979, basado en su investigación doctoral.
- México: Un paso difícil a la modernidad (2000). Análisis de más de 1 300 páginas en el que explica los pasos que llevaron al TLCAN, la reducción de la deuda, el conflicto de Chiapas, el asesinato de Colosio y otros temas del sexenio.
- La década perdida (2008). Obra en la que, según los analistas, Miguel de la Madrid y él son considerados los padres del neoliberalismo en México.[25]
10. Vida personal[editar]
Salinas conoció a su primera esposa, Cecilia Yolanda Occelli González, en 1958, cuando él tenía diez años y ella ocho. Se casaron el 15 de abril de 1972 en la Ciudad de México. El matrimonio tuvo tres hijos: Cecilia (nacida en 1974), Emiliano (nacido en 1976) y Juan Cristóbal (nacido en 1978). Cecilia Occelli fue primera dama de México durante el sexenio. La pareja se divorció en 1995, poco después de que Salinas dejara el cargo.
Poco después de su divorcio, Salinas se casó con Ana Paula Gerard Rivero, con quien se cree que se conoció en el ITAM en 1983, donde ella trabajó después como secretaria técnica del gabinete económico. Con Gerard tuvo tres hijos más: Ana Emilia (nacida en 1996), Patricio (nacido en 1998) y Mateo (nacido en 2006).
En 2021, Salinas obtuvo la nacionalidad española mediante el procedimiento que la otorga a descendientes de judíos sefardíes. La noticia fue confirmada y difundida por medios internacionales en octubre de 2022.[26]
11. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]
Carlos Salinas de Gortari ocupa un lugar prominente en el debate político y cultural del mundo hispanohablante, no solo en México. Durante su sexenio, su proyecto de liberalismo social y su papel en la negociación del TLCAN lo convirtieron en interlocutor frecuente de los gobiernos de España e Iberoamérica. Fue anfitrión y promotor de la Primera Cumbre Iberoamericana (Guadalajara, 1991), foro que aún articula a los países de habla española y portuguesa.
En el mundo hispanohablante, el término "salinismo" se utiliza comúnmente para referirse al conjunto de políticas de apertura comercial y privatización de los años noventa, y a menudo funciona como punto de comparación con gobiernos de orientación similar en otros países de la región. La caída del sistema de la elección de 1988 se mantiene como una referencia clásica en las discusiones sobre fraude electoral y transición democrática en América Latina.
Su exilio posterior al mandato y sus apariciones esporádicas en foros académicos —entre ellos la Universidad de Oxford y la Fundación José Ortega y Gasset— han mantenido su figura como objeto de análisis y polémica, más que de homenaje público, en el ámbito iberoamericano.
La controversia sobre la elección de 1988 ha sido ampliamente documentada. El apagón informático durante el escrutinio dio origen a la frase "se cayó el sistema", interpretada por la oposición como la confirmación del presunto fraude. Sin embargo, algunos actores, incluido Manuel Bartlett Díaz, sostuvieron que Salinas ganó legalmente. ↩︎
Raúl Salinas Lozano fue titular de la Secretaría de Industria y Comercio bajo Adolfo López Mateos; se le consideró en su momento aspirante a la candidatura presidencial del PRI, que finalmente correspondió a Gustavo Díaz Ordaz. ↩︎
Su tesis doctoral, Political Participation, Public Investment and Support for the System: A Comparative Study of Rural Communities in Mexico, fue publicada como libro en 1982 por el Center for U.S.-Mexican Studies de la Universidad de California en San Diego. ↩︎
Las crónicas del suceso aparecieron en Excélsior el 18 de diciembre de 1951. El periodista Alexander Cockburn reconstruyó el caso en la revista The Nation en 1995 a partir de estas notas, señalando que la familia no conocía el apellido de la empleada y que el hecho se calificó como accidente. La versión del diario español El Mundo de 1995 se refirió al caso bajo el título "Carlos Salinas: «La maté de un tiro»". ↩︎
Salinas impartió Finanzas Públicas y Política Fiscal en el CEMLA y en el ITAM a partir de 1976, según el perfil publicado por CIDOB. ↩︎
La biografía de Jorge G. Castañeda, Perpetuating Power: How Mexican Presidents Were Chosen, documenta la rivalidad entre Salinas y Silva Herzog dentro del gabinete de De la Madrid. ↩︎
La calificación de la elección por parte del Colegio Electoral de la Cámara de Diputados era el procedimiento constitucional vigente; fue suprimido en reformas electorales posteriores. ↩︎
En 2005, Manuel Bartlett, quien era presidente de la Comisión Federal Electoral en 1988, declaró a Noticieros Televisa que Salinas ganó con el margen más estrecho de cualquier candidato priista hasta entonces y atribuyó las declaraciones de De la Madrid a su avanzada edad y a una interpretación sesgada de sus palabras. ↩︎
Enrique Krauze, en Mexico: Biography of Power, describió la elección de 1988 como el momento en que el electorado salió a castigar al PRI, y no a respaldarlo. ↩︎
La reducción de la inflación a 7% en 1994 fue presentada como un logro del gobierno salinista; sin embargo, tras el "error de diciembre" la inflación volvió a subir a niveles superiores al 50%, según la misma fuente. ↩︎
Analistas como Marco Rascón y otros han sostenido que Salinas y De la Madrid sentaron las bases del proyecto neoliberal en México, pese a que Salinas se deslindó del término y acuñó el de "liberalismo social". ↩︎
La relación entre la privatización de Telmex y el ascenso de Carlos Slim como el hombre más rico del país ha sido objeto de críticas académicas y periodísticas; en 1991, México contaba con dos personas con fortunas superiores a 1 000 millones de dólares en la lista Forbes, y en 1994 ya eran 24, encabezadas por Slim. ↩︎
La privatización bancaria fue elogiada por documentos del Banco Mundial. Sin embargo, años después, cerca del 80% de la banca mexicana pasó a manos extranjeras y el sector se concentró significativamente, situación atribuida por analistas a decisiones de Salinas y de sus sucesores. ↩︎
Las cifras sobre los ingresos por privatización provienen de informes de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público de 1995. ↩︎
El balance del TLCAN sigue siendo controvertido. Mientras que indicadores de comercio e inversión extranjera crecieron notablemente, los efectos en empleo y salarios no correspondieron a las expectativas iniciales, según análisis citados por El Universal. ↩︎
La reforma religiosa de 1992 se considera uno de los legados más duraderos del sexenio, aunque Salinas ha expresado en fechas recientes su insatisfacción con los resultados, sin detallar los motivos. Analistas interpretan esas declaraciones como un intento de moderar su imagen ante la opinión pública. ↩︎
Diversos estudios académicos, como el de Kathleen Bruhn sobre PRONASOL, han señalado el sesgo político del programa, que priorizaba estados con elecciones competidas y no necesariamente los más pobres del país. ↩︎
El episodio de los libros de texto de 1992 ha sido analizado por Dennis Gilbert, quien concluyó que la controversia reveló un debilitamiento del control del régimen sobre su propia burocracia educativa. ↩︎
Las cifras de bajas varían según las fuentes. Datos oficiales reportaron 57 muertos y 40 heridos en los primeros días; el subcomandante insurgente Marcos afirmó años después que 46 rebeldes murieron durante los 12 días de combates. ↩︎
La crisis de diciembre de 1994, conocida en el exterior como "efecto Tequila", ha sido atribuida tanto a decisiones de Salinas como a la gestión de Ernesto Zedillo. Analistas como Alfonso Myers Gallardo han documentado la corresponsabilidad de ambos gobiernos. ↩︎
La gestión de Salinas ante el gobernador de Illinois para liberar a los cuatro mexicanos condenados es mencionada en fuentes periodísticas de la época, como el Chicago Tribune. ↩︎
La huelga de hambre de Salinas y su posterior salida del país ocurrieron en un contexto de severa crisis política, tras el arresto de su hermano Raúl y de las acusaciones de corrupción formuladas por sectores del propio régimen. ↩︎
Las declaraciones de Miguel de la Madrid de mayo de 2009, difundidas por la periodista Carmen Aristegui, incluyeron severas acusaciones que el propio De la Madrid retractó al día siguiente. El episodio no tuvo consecuencias legales, pero alimentó el debate sobre el salinismo. ↩︎
La encuesta de Parametría de 2005 se realizó en un contexto nacional; los resultados del 73% de opinión negativa y 9% positiva coinciden con otras mediciones posteriores que sitúan a Salinas entre los expresidentes menos populares de México. ↩︎
La información sobre las publicaciones de Salinas proviene de registros editoriales y de la cobertura periodística de sus obras; en el caso de La década perdida, el año exacto de publicación varía entre fuentes. ↩︎
El año exacto de adquisición de la nacionalidad española varía según las fuentes: algunas señalan 2021 como el año en que inició el trámite, y el periódico El País confirmó la noticia en 2022. ↩︎