Carlota de Mecklemburgo-Strelitz
| Carlota de Mecklemburgo-Strelitz | |
|---|---|
| Sofía Carlota | |
| Tratamiento | Su Majestad |
| Nacimiento | 19 de mayo de 1744 Mirow, Sacro Imperio Romano Germánico |
| Defunción | 17 de noviembre de 1818 (74 años) Palacio de Kew, Surrey, Reino Unido |
| Sepultura | Capilla de San Jorge, Castillo de Windsor |
| Casa real | Mecklemburgo-Strelitz |
| Padre | Carlos Luis Federico de Mecklemburgo, señor de Mirow |
| Madre | Isabel Albertina de Sajonia-Hildburghausen |
| Consorte | Jorge III del Reino Unido |
| Reina consorte de Gran Bretaña e Irlanda | 8 de septiembre de 1761 – 31 de diciembre de 1800 Predecesora: Carolina de Brandeburgo-Ansbach |
| Reina consorte del Reino Unido | 1 de enero de 1801 – 17 de noviembre de 1818 Sucesora: Carolina de Brunswick-Wolfenbüttel |
| Electora consorte de Hannover | 8 de septiembre de 1761 – 6 de agosto de 1806 |
| Reina consorte de Hannover | 1814 – 17 de noviembre de 1818 |
| Coronación | 22 de septiembre de 1761 en la Abadía de Westminster |
| Nombre completo | Sofía Carlota |
| Otros títulos | Duquesa de Brunswick-Luneburgo; duquesa de Bremen; princesa de Verden; duquesa de Mecklemburgo-Strelitz |
| Descendencia | 15 hijos; entre ellos, Jorge IV, Guillermo IV, Eduardo de Kent y Ernesto Augusto I de Hannover |
1. Resumen[editar]
Carlota de Mecklemburgo-Strelitz fue reina consorte de Gran Bretaña e Irlanda desde su matrimonio con Jorge III, celebrado el 8 de septiembre de 1761, hasta la creación del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda el 1 de enero de 1801. A partir de ese momento fue reina consorte del Reino Unido y, desde 1814, reina consorte de Hannover, hasta su fallecimiento el 17 de noviembre de 1818. También había sido electora consorte de Hannover entre 1761 y 1806, hasta la ocupación francesa del territorio y la abolición del título.
Nació en Mirow bajo el nombre de Sofía Carlota, hija del duque Carlos Luis Federico de Mecklemburgo y de la princesa Isabel Albertina de Sajonia-Hildburghausen. Al casarse con Jorge III, se convirtió en la consorte de uno de los monarcas más longevos de la historia británica hasta ese momento y en la madre de quince hijos, entre ellos dos futuros reyes del Reino Unido, Jorge IV y Guillermo IV, y un rey de Hannover, Ernesto Augusto I. Fue además abuela de la reina Victoria.
Su figura ha permanecido en la memoria histórica por tres razones principales: su papel como consorte durante los trastornos de finales del siglo XVIII e inicios del XIX, su mecenazgo de las artes y su interés por la botánica, y el debate moderno sobre una posible ascendencia africana a través de una antepasada portuguesa. Ese debate fue reactivado en 2023 por la serie de Netflix que la presenta como protagonista de una historia vinculada al universo de Bridgerton.
2. Primeros años y formación[editar]
Carlota nació el 19 de mayo de 1744 en Mirow, en el norte del Sacro Imperio Romano Germánico, en la actual Alemania. Fue la octava de los diez hijos del duque Carlos Luis Federico de Mecklemburgo, señor de Mirow, y de su esposa, la princesa Isabel Albertina de Sajonia-Hildburghausen.[1]
La rama de Mirow no estaba destinada en principio a ocupar la jefatura del ducado de Mecklemburgo-Strelitz. Sin embargo, la muerte de su padre el 5 de junio de 1752 y, seis meses después, la de su tío paterno el duque Adolfo Federico III de Mecklemburgo-Strelitz el 11 de diciembre de 1752, cambiaron la posición de la familia. Como el tío murió sin descendencia masculina, el hermano mayor de Carlota fue reconocido como duque con el nombre de Adolfo Federico IV de Mecklemburgo-Strelitz.
Con ello, Carlota y sus hermanos pasaron de ser miembros de una rama segundona a integrar el círculo soberano de uno de los ducados del norte de Alemania. Su madre viuda y su hermano se dedicaron con empeño a buscarle una unión ventajosa. A los diecisiete años, Carlota fue elegida como esposa para el joven rey Jorge III de Gran Bretaña.
No fue, sin embargo, la primera candidata que había sonado para el monarca. Antes de Carlota, Jorge III había sido vinculado sentimental o políticamente con varias jóvenes que tanto su madre, Augusta de Sajonia-Gotha, como sus consejeros consideraron inadecuadas. La elección de una princesa alemana de rango soberano, discreta y alejada de las facciones de la corte británica, respondía a la necesidad de estabilizar la figura del nuevo rey.
3. Reina consorte de Jorge III[editar]
3.1 Matrimonio y coronación[editar]
Carlota llegó a Gran Bretaña en 1761, pocos días antes de su boda con Jorge III. El matrimonio se celebró el 8 de septiembre de ese año en la Capilla Real del palacio de St. James, en Londres. Dos semanas después, el 22 de septiembre, la pareja fue coronada en la abadía de Westminster.
La unión familiar se consideró sólida desde el primer momento. Aunque Carlota no había sido la primera opción de su marido como novia, logró ganarse la simpatía de su suegra, Augusta de Sajonia-Gotha, y se convirtió en una figura estable dentro de la corte. De acuerdo con los testimonios de la época, el matrimonio fue feliz y, al parecer, Jorge III nunca le fue infiel.
3.2 Vida en la corte[editar]
El reinado de Jorge III abarcó un período particularmente convulso, marcado por la competencia imperial con Francia, la independencia de las Trece Colonias y, en los años finales de Carlota, la Revolución Francesa y las guerras napoleónicas. Aunque el poder político correspondía al rey y al Parlamento, la reina consorte desempeñaba un papel ceremonial y doméstico de enorme visibilidad.
Carlota asumió la dirección de la vida familiar y de la educación de sus hijos. En el curso del matrimonio nacieron quince hijos, de los cuales solo dos, Octavio y Alfredo, murieron durante la infancia. La reina se ocupó personalmente de que sus hijas recibieran una educación más amplia y rigurosa que la que solía darse a las jóvenes de su tiempo.
La corte de Carlota se caracterizó por un tono relativamente sobrio en comparación con la de algunos de sus predecesores. El interés de la reina por la música, la lectura y la botánica definió el ambiente de su casa, y sirvió para proteger a sus hijos de las intrigas políticas que rodeaban al heredero, el príncipe de Gales, futuro Jorge IV.
4. Intereses artísticos y científicos[editar]
Carlota tuvo un interés particular por las artes. Apoyó al compositor Johann Christian Bach, hijo de Johann Sebastian Bach, que se convirtió en su maestro de música en Londres. Bach dedicó parte de su obra a la familia real y frecuentó la corte durante los primeros años del reinado de Jorge III.
Esa conexión con la música europea también se refleja en Wolfgang Amadeus Mozart. Según la tradición recogida en las biografías de la reina, Mozart, entonces de apenas ocho años de edad, le dedicó su Opus 3, conforme a una petición de la propia Carlota.[2] La visita de la familia Mozart a Londres en la década de 1760 situó a Carlota en contacto con uno de los niños prodigio más famosos del continente.
Además de la música, Carlota impulsó obras de asistencia social. Fundó orfanatos y un hospital destinado a mujeres embarazadas, una iniciativa relevante en una época en que la atención médica a las parturientas era muy limitada. Su interés por la medicina y la beneficencia formó parte de un conjunto de preocupaciones que la reina mantuvo durante toda su vida.
La botánica fue una de sus aficiones más destacadas. Como botánica aficionada, Carlota ayudó a establecer y ampliar lo que hoy son los Reales Jardines Botánicos de Kew, en las afueras de Londres. Su respaldo contribuyó a dar forma a una institución científica que con el tiempo se convertiría en uno de los grandes jardines botánicos del mundo.
5. Descendencia[editar]
Carlota y Jorge III tuvieron quince hijos. Dos de ellos, Octavio y Alfredo, fallecieron en la niñez, mientras que los trece restantes alcanzaron la edad adulta. La numerosa descendencia real fue un dato político importante en un momento en que la sucesión de la casa de Hannover dependía de la continuidad directa de la línea masculina.
[ Desplegar / Plegar ]
- Jorge IV del Reino Unido (1762-1830), rey del Reino Unido y de Hannover.
- Federico, duque de York y Albany (1763-1827).
- Guillermo IV del Reino Unido (1765-1837), rey del Reino Unido y de Hannover.
- Carlota, princesa real y reina consorte de Wurtemberg (1766-1828).
- Eduardo, duque de Kent y Strathearn (1767-1820), padre de la reina Victoria.
- Augusta Sofía del Reino Unido (1768-1840).
- Isabel del Reino Unido (1770-1840).
- Ernesto Augusto I de Hannover, duque de Cumberland (1771-1851), rey de Hannover.
- Augusto Federico, duque de Sussex (1773-1843).
- Adolfo, duque de Cambridge (1774-1850).
- María del Reino Unido (1776-1857).
- Sofía del Reino Unido (1777-1848).
- Octavio de Gran Bretaña (1779-1783), fallecido en la infancia.
- Alfredo de Gran Bretaña (1780-1782), fallecido en la infancia.
- Amelia del Reino Unido (1783-1810).
La reina Victoria, nacida en 1819, fue hija de Eduardo, duque de Kent, y nieta de Carlota. Por esa vía, Carlota se convirtió en antecesora de la casa real británica y de numerosas casas reales europeas.
6. Enfermedad de Jorge III y últimos años[editar]
En los años finales del siglo XVIII, Jorge III comenzó a sufrir episodios de enfermedad mental que la medicina de la época entendió como locura. Hoy suele atribuirse, de manera retrospectiva y no exenta de debate, a una porfiria, un trastorno metabólico que puede producir síntomas neurológicos y psiquiátricos.[3]
Tras el inicio de los episodios más graves, el rey fue colocado bajo el cuidado de su esposa. Carlota no podía visitarlo tantas veces como habría deseado, debido al comportamiento errático de Jorge III y a sus reacciones violentas ocasionales. Aun así, continuó siendo uno de sus principales apoyos durante toda la enfermedad, que empeoró con la vejez del monarca.
La reina pasó sus últimos años acompañando la decadencia física y mental de su esposo, en un contexto marcado por la Regencia de su hijo mayor a partir de 1811. Murió en Dutch House, en Surrey, luego conocida como palacio de Kew, el 17 de noviembre de 1818, a los 74 años de edad. Fue sepultada en la capilla de San Jorge, en el castillo de Windsor.
En el momento de su fallecimiento, su hijo mayor, el príncipe de Gales y futuro Jorge IV, se encontraba a su lado, sosteniéndole la mano mientras ella estaba sentada en una silla posando para un retrato de familia. Según los testimonios, la muerte sobrevino de forma repentina, probablemente por un infarto fulminante o un ataque cerebrovascular.
7. Apariencia y descripciones contemporáneas[editar]
Las descripciones de Carlota permiten reconstruir con cierto detalle su aspecto físico, aunque los testimonios contemporáneos no coinciden por completo en todos los puntos.
El periódico Lloyd's la describió el 24 de agosto de 1761, poco antes de la boda, como una joven de estatura media tendiendo a alta, de figura fina, buen andar, cuello y manos delicados, cabello castaño, cara redonda, ojos azules, boca más bien grande y labios rosados.[4]
El biógrafo John Watkins, que escribió sobre ella pocos años después de su muerte, ofreció una imagen similar aunque con matices: la describió como una mujer de figura fina y paso agradable, de manos y cuello muy bien torneados, cabello castaño, cara redonda y blanca, y ojos de un azul celeste. Según Watkins, su estatura era media y más bien pequeña, en contraste con la descripción del Lloyd's.[5]
Antes de la boda, Jorge III recibió dos retratos de Carlota, y se cree que una miniatura de 1761 que se conserva en la Royal Collection es uno de ellos. La colección real describe esa imagen señalando que la futura reina aparece con tiara, vestida con un abrigo real y un vestido café, mientras indica con su mano izquierda una corona colocada sobre una silla azul y dorada. La misma descripción menciona sus ojos azules.[6]
8. Ancestros y debate sobre una posible ascendencia africana[editar]
Carlota pertenecía a un mundo aristocrático profundamente endogámico. Sus dieciséis tatarabuelos, sus ocho bisabuelos, sus cuatro abuelos y sus dos padres fueron todos, sin excepción, príncipes, duques y condes alemanes.[7] La casa de Mecklemburgo, de la que procedía, fue fundada según la tradición dinástica por el príncipe eslavo Pribislao I de Mecklemburgo en 1167.
Sus vínculos familiares no se limitaban al norte de Alemania. Carlota estaba emparentada lejanamente con los Habsburgo a través de Ana de Sajonia-Wittenberg, fallecida en 1327, y también estaba vinculada de manera ilegítima a la casa de Borgoña por medio de una antepasada del siglo XIII: Maior Afonso, también identificada como Madragana Ben Aloandro.
Maior Afonso fue amante del rey Alfonso III de Portugal, muerto en 1279, y madre de una línea que con el tiempo se cruzó con la nobleza portuguesa. Vivió aproximadamente quince generaciones, unos cinco siglos, antes del nacimiento de Carlota. Algunos estudios genealógicos le atribuyen ancestros judíos, aunque las fuentes antiguas no permiten precisar con seguridad su origen.[8]
La distancia temporal llevó a que, en el siglo XX y a inicios del XXI, se difundiera la idea de que Carlota pudo haber tenido ascendencia africana, apoyada precisamente en esa línea portuguesa. La hipótesis volvió a la discusión pública con la serie de Netflix de 2023.
Los historiadores consideran que la hipótesis carece de base suficiente. En primer lugar, Maior Afonso no era necesariamente negra; en la Edad Media, el término «mora» designaba ante todo a una musulmana, no a una categoría racial o étnica. Los moros podían ser árabes, bereberes, europeos o subsaharianos.[9] Además, aun si Maior Afonso hubiese tenido rasgos africanos, la distancia de cinco siglos y los sucesivos enlaces con alemanes, portugueses, franceses y eslavos habrían diluido enormemente cualquier rasgo particular.
La historiadora Kate Williams calificó de «ridícula» la sugerencia de que Carlota fuese negra. La también historiadora Lisa Hilton afirmó que «absolutamente no hay evidencia» de ello. El historiador Andrew Roberts fue más tajante y consideró la idea «total basura».[10]
9. Lugares y preparaciones nombrados en su honor[editar]
La figura de Carlota dio nombre a numerosos lugares y a un postre conocido en distintas cocinas.
- El estrecho de la Reina Carlota, en la Isla Sur de Nueva Zelanda, fue bautizado así en honor a la reina.[11]
- Charlotte, en Carolina del Norte, Estados Unidos, lleva su nombre.
- Charlottetown, en la Isla del Príncipe Eduardo, Canadá, también le debe su nombre.
- El archipiélago de la Reina Carlota, en la Columbia Británica, Canadá, fue denominado así en su memoria y posteriormente pasó a conocerse también como Haida Gwaii.
- Port Charlotte, en Florida, Estados Unidos, recibió el nombre de la reina.
- El Queen's College de Nuevo Brunswick, en Nueva Jersey, que más tarde se convertiría en la Universidad Rutgers, fue nombrado en su homenaje.
- El Queen's College de Charlotte, en Carolina del Norte, también fue nombrado en su honor.
- El postre Carlota, un dulce frío elaborado tradicionalmente con bizcocho, crema y frutas, fue creado a finales del siglo XVIII y renovado y popularizado por el chef francés Antoine Carême a inicios del siglo XIX.[12]
10. Carlota en la cultura popular[editar]
Aunque no alcanzó la notoriedad popular de otras reinas británicas del siglo XIX, Carlota fue una figura bien conocida en su tiempo. Su larga permanencia como consorte, sus quince hijos y su dedicación a Jorge III durante su enfermedad la convirtieron en un personaje familiar para los británicos de la era georgiana.
En tiempos recientes, su figura experimentó una importante revalorización gracias a la precuela de la serie Bridgerton, estrenada por Netflix. La producción, titulada en inglés Queen Charlotte: A Bridgerton Story, convierte a Carlota en protagonista y aborda de manera ficcional su juventud, su matrimonio con Jorge III y la vida en la corte. La serie integra el debate sobre la posible ascendencia africana de la reina con una propuesta visual y narrativa anacrónica, propia del universo de Bridgerton.
La serie se estrenó en mayo de 2023. La producción volvió a poner en circulación la pregunta sobre si Carlota pudo haber sido una reina de ascendencia africana, aunque los historiadores han enfatizado que se trata de una licencia creativa más que de un consenso académico.
11. Títulos y tratamientos[editar]
| Período | Tratamiento | Denominación |
|---|---|---|
| 19 de mayo de 1744 – 8 de septiembre de 1761 | Su Alteza Serenísima | La duquesa Carlota de Mecklemburgo-Strelitz |
| 8 de septiembre de 1761 – 31 de diciembre de 1800 | Su Majestad | La reina de Gran Bretaña e Irlanda |
| 1 de enero de 1801 – 1814 | Su Majestad | La reina del Reino Unido |
| 1814 – 17 de noviembre de 1818 | Su Majestad | La reina del Reino Unido y Hannover |
12. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]
Carlota no tuvo una relación directa con los territorios hispanoamericanos durante su vida, ya que el mundo hispánico de finales del siglo XVIII e inicios del XIX estaba vinculado a la monarquía borbónica española y no a la corte británica. Sin embargo, su memoria llega al público hispanohablante principalmente por vías culturales y genealógicas indirectas.
En el ámbito genealógico, la reina Carlota forma parte del entramado de parentescos que conecta a numerosas casas reales europeas, incluidas las dinastías borbónicas. Por la red de descendencia de la casa de Hannover y de la casa de Sajonia, su figura aparece en los estudios de genealogía de las monarquías europeas.
La confusión más frecuente entre los lectores hispanohablantes se produce con la emperatriz Carlota de México, esposa de Maximiliano I de México y princesa belga de nacimiento. Se trata de otra figura histórica, activa en el siglo XIX, sin relación directa con Carlota de Mecklemburgo-Strelitz.
La irrupción de la precuela de Bridgerton en Netflix amplió sensiblemente el conocimiento de Carlota entre el público de América Latina y España. La distribución de la plataforma permitió que la serie llegara doblada y subtitulada al español, y el debate sobre la reina y su representación apareció en medios de comunicación de distintos países hispanohablantes. La cuestión de la ascendencia africana de Carlota, en particular, fue tratada por periódicos y portales en español como un ejemplo de los usos contemporáneos de la historia en la ficción.
En el ámbito de la repostería, el postre Carlota, aunque de origen europeo, se integró con fuerza en varias tradiciones culinarias latinoamericanas, donde la preparación se conoce comúnmente como carlota. Este uso culinario constituye, para muchos hablantes de español, la asociación más inmediata con el nombre de la reina.
Mirow aparece en algunas fuentes antiguas con la grafía Mirrow. La forma usual en español es Mirow. ↩︎
Se trata del conjunto de sonatas tempranas para teclado con acompañamiento, publicadas en la década de 1760. La identificación precisa del Opus 3 de Mozart con las seis sonatas K. 10-15 y su dedicatoria a la reina británica se apoya en la tradición recogida por las biografías de Carlota. ↩︎
El diagnóstico de porfiria es una hipótesis retrospectiva ampliamente difundida, pero no existe consenso absoluto entre los historiadores de la medicina sobre la causa exacta de los episodios de Jorge III. ↩︎
Timothy Clayton, «A Spurious "Charlotte" Exposed», Print Quarterly, vol. 25, n.º 3, septiembre de 2008, p. 256. ↩︎
John Watkins, Memoirs of Her Most Excellent Majesty Sophia-Charlotte: Queen of Great Britain, from Authentic Documents, Londres, Henry Colburn, 1819, pp. 103-104. ↩︎
Royal Collection Trust, «Snuff box with miniature of Queen Charlotte (1744-1818), when Princess of Mecklemburgo-Strelitz c. 1761». ↩︎
Genealogie ascendante jusqu'au quatrieme degre inclusivement de tous les Rois et Princes de maisons souveraines de l'Europe actuellement vivans, Burdeos, Frederic Guillaume Birnstiel, 1768, p. 84. ↩︎
Manuel Abranches de Soveral, Machado de Vila Pouca de Aguiar, Oporto, Masmedia, 2000, sección «Origem dos Souza ditos do Prado». ↩︎
En la Edad Media, «mora» significaba musulmana, no una etnia. Los moros podían ser árabes, bereberes, europeos o subsaharianos. Véase la discusión recogida por The Philadelphia Inquirer, 28 de noviembre de 2017. ↩︎
Las valoraciones de Kate Williams, Lisa Hilton y Andrew Roberts han sido recogidas en The Guardian, 11 de marzo de 2009; Insider Inc., 10 de octubre de 2022; y New York Post, 13 de noviembre de 2021. Las traducciones de las citas son aproximadas. ↩︎
John Robson, The Captain Cook Encyclopaedia, Londres, Chatham Publishing, 2004, p. 186. ↩︎
El postre Carlota fue creado a finales del siglo XVIII y renovado por Antoine Carême a inicios del siglo XIX. ↩︎