Catar
| Catar Estado de Catar | |
|---|---|
| Nombre oficial | Estado de Catar |
| Nombre original | دولة قطر · Dawlat Qaṭar |
| Capital | Doha |
| Ciudad más poblada | Doha |
| Idioma oficial | Árabe |
| Gentilicio | Catarí |
| Forma de gobierno | Emirato semiconstitucional unitario |
| Emir | Tamim bin Hamad Al Thani |
| Primer ministro | Mohammed bin Abdulrahman Al Thani |
| Superficie | 11 627 km² |
| Población (2024) | 2 857 822[nota] |
| Densidad | 246 hab/km² |
| Moneda | Rial catarí (QAR) |
| Huso horario | UTC+3 |
| Código telefónico | +974 |
| Dominio internet | .qa |
| PIB nominal (2023) | 235 500 millones USD[nota] |
| PIB PPA (2023) | 328 134 millones USD |
| PIB per cápita (PPA) | 114 210 USD |
| IDH (2023) | 0,886 (puesto 43) |
| Miembro de | ONU, OMC, OPEP, Liga de Estados Árabes, CCG |
Catar[1] (en árabe: قطر, transliterado Qaṭar), oficialmente Estado de Catar (دولة قطر, Dawlat Qaṭar), es un Estado soberano árabe ubicado en el oeste de Asia. Ocupa la pequeña península homónima en el este de la península arábiga, bañada por las aguas del golfo Pérsico. Tiene una única frontera terrestre de unos 60 km al sur con Arabia Saudita, mientras que un estrecho de agua lo separa de la isla de Baréin. Su capital y ciudad más poblada es Doha.
El territorio catarí estuvo históricamente vinculado a la recolección de perlas y al comercio marítimo antes del descubrimiento del petróleo. Fue protectorado británico desde 1916 hasta su independencia el 3 de septiembre de 1971. Desde mediados del siglo XIX está gobernado por la familia Al Thani. En 1995 el jeque Hamad bin Jalifa Al Thani depuso a su padre en un golpe de Estado incruento y, en 2013, abdicó en favor de su hijo Tamim bin Hamad Al Thani, el actual emir.
La economía de Catar se apoya en las exportaciones de gas natural licuado, sector en el que es uno de los principales actores mundiales. El país ha promovido una activa política exterior de mediación, una presencia mediática global a través de la cadena Al Jazeera y la organización de grandes eventos deportivos como la Copa Mundial de Fútbol de 2022. No impone impuestos sobre la renta ni sobre las ventas a las personas físicas, aunque aplica tributos al alcohol, el tabaco, la carne de cerdo y las bebidas azucaradas, y grava los beneficios de las empresas extranjeras.[2]
1. Resumen[editar]
Catar es una monarquía hereditaria de tipo emirato, con una carta constitucional aprobada por referéndum en 2003 y vigente desde 2004. La Constitución no permite partidos políticos y reserva al emir amplios poderes ejecutivos, aunque contempla una Asamblea Consultiva (Majlis al-Shura) de 45 miembros, con 30 electos y 15 designados por el emir. El sistema legal combina el derecho continental con la aplicación de la sharía en asuntos de familia, herencias y algunos actos penales.
El país posee una de las reservas de gas natural más grandes del mundo, lo que le ha permitido alcanzar niveles muy altos de renta per cápita y un índice de desarrollo humano clasificado como "Muy Alto" por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. La mayor parte de la población residente está compuesta por trabajadores extranjeros; según datos del gobierno catarí, en 2015 solo el 12 % de los habitantes eran ciudadanos cataríes.[3]
En el plano internacional, Catar pertenece a la ONU, la OMC, la OPEP, la Liga de Estados Árabes y el Consejo de Cooperación del Golfo. Mantiene relaciones estrechas con Estados Unidos, el Reino Unido, Francia, Turquía, China e Irán, y ha actuado como puente entre actores regionales e internacionales. En 2017 sufrió una crisis diplomática con varios países árabes, que culminó en un bloqueo económico y la ruptura de relaciones. El conflicto se resolvió formalmente en enero de 2021 con la declaración de Al-Ula.
2. Toponimia[editar]
El nombre del país presenta una larga cadena de variantes históricas. El primer relato sobre los habitantes de la península se atribuye a Plinio el Viejo, quien a mediados del siglo I los designó como Catharrei. Un siglo después, Ptolomeo elaboró un mapa en el que la península aparece como Catara y menciona una ciudad llamada Cadara al este del territorio.
La forma Catara se usó de manera exclusiva hasta el siglo XVIII. Después surgió la grafía Katara, y a lo largo del tiempo se registraron variantes como Katr, Kattar y Guttur, hasta consolidarse el nombre moderno Catar o Qatar.
En el mundo hispanohablante, la Real Academia Española recomendó en su Ortografía de la lengua española de 2010 el uso de la grafía «Catar» en lugar de «Qatar». El criterio académico sostiene que la letra q con valor /k/ es ajena al sistema ortográfico del español. La Fundéu también difundió claves de redacción para el Mundial de Fútbol de 2022 en las que recomendaba escribir «Catar».[1:1]
3. Historia[editar]
3.1. Primeros asentamientos, islam y era premoderna[editar]
Los primeros pobladores históricos de Catar fueron los cananeos, según la tradición recogida en la historiografía local. El islam llegó a la península en el siglo VII, y el territorio formó parte sucesivamente de los califatos omeya y abásida. Durante la Edad Media, Catar se consolidó como una escala de la ruta marítima entre Basora y Omán, aunque también adquirió fama de refugio de piratas hasta prácticamente el siglo XIX.
En el siglo XVIII el Imperio otomano comenzó a interesarse por la zona. Hacia 1783, tropas iraníes invadieron la península, pero fueron expulsadas poco después. La familia Al Jalifa, llegada desde Kuwait, se estableció en la cercana isla de Baréin y gobernó tanto Baréin como Catar. En 1867 los cataríes se rebelaron contra esa dominación; los Al Jalifa, con apoyo del gobernante de Abu Dabi, respondieron con una campaña que devastó Doha.
3.2. Dominio otomano y protectorado británico[editar]
La intervención del Reino Unido contra la piratería en el golfo Pérsico permitió la consolidación de la familia Al Thani en Catar. En 1871, la península quedó bajo la autoridad del gobernador otomano de Basora, pero el levantamiento catarí de 1893 redujo de forma decisiva la influencia turca. En 1916, el emir 'Abd Allāh firmó un tratado con el Reino Unido y el emirato se convirtió en protectorado británico, condición que mantuvo hasta la segunda mitad del siglo XX.
Cuando el Reino Unido anunció su retirada del golfo Pérsico, Catar ingresó en 1968 en la Federación de Emiratos Árabes del Golfo Pérsico. Sin embargo, al alcanzar la independencia en 1971 se retiró de la federación, firmó un tratado de amistad con Londres e ingresó en la Liga Árabe y en la ONU.
3.3. Independencia y era contemporánea[editar]
El Estado independiente vivió su primer cambio de poder en 1972, cuando el primer ministro Jalifa bin Hamad Al Thani depuso a su primo, el emir Ahmad bin Ali Al Thani, en un golpe que no registró episodios de violencia. En 1995, Hamad bin Jalifa Al Thani, hijo de Jalifa, lo derrocó mientras su padre se encontraba de vacaciones en Suiza. Este cambio, también pacífico, marcó el inicio de un proceso de apertura y modernización.
En 2003, un referéndum aprobó la primera Constitución propia del país, que entró en vigor el 8 de junio de 2004. En 2013, Hamad bin Jalifa Al Thani abdicó en su hijo Tamim, convirtiéndose éste en uno de los jefes de Estado más jóvenes del mundo árabe en aquel momento.
En marzo de 2005, un atentado suicida contra un profesor británico en Doha se convirtió en el primer acto de terrorismo registrado en el país. El ataque fue ejecutado por el ciudadano egipcio Omar Ahmed Abdullah Ali, sospechoso de vínculos con Al-Qaeda.
4. Gobierno y política[editar]
4.1. Estructura del poder[editar]
Catar es un emirato semiconstitucional unitario. La Constitución de 1970, redactada antes de la independencia, concentraba el poder ejecutivo en el Consejo de Ministros y daba a la Majlis al-Shura funciones consultivas. La Constitución de 2004, aprobada por referéndum el 29 de abril de 2003 con el 98,4 % de los votos, mantiene el dominio de la familia Al Thani y no permite la creación de partidos políticos.
El emir es el jefe de Estado y concentra la dirección del país. No está sujeto a ninguna autoridad personal, pero en la práctica debe respetar la sharía y considerar la opinión de los notables y de las autoridades religiosas. La Asamblea Consultiva, formada por 45 miembros, de los cuales 30 son elegidos y 15 designados por el emir, puede proponer leyes, aprobar y enmendar el presupuesto, debatir la política del Gobierno e interpelar a los ministros.
La Constitución reconoce formalmente la libertad de expresión y de asociación, el derecho a un juicio justo y la libertad de culto. En 1999 se celebraron las primeras elecciones a un consejo local, abiertas a todos los adultos, incluidas las mujeres.
4.2. La familia Al Thani y los emires[editar]
La familia Al Thani ha gobernado el país desde mediados del siglo XIX. Con la independencia de 1971 institucionalizó las costumbres locales de origen conservador wahabí, aunque la influencia de esta corriente ha disminuido con el tiempo. El sistema político sigue siendo de carácter familiar: los cargos clave del Estado, el Gobierno y las fuerzas de seguridad recaen en general en miembros de la dinastía.
En 1995, Hamad bin Jalifa Al Thani asumió el poder con el objetivo declarado de elevar el perfil regional e internacional de Catar. Durante su reinado se amplió la libertad de prensa y la cadena Al Jazeera ganó reputación como una fuente de información árabe menos sometida a los controles oficiales. La sucesión de 2013, realizada mediante abdicación pactada, dio continuidad a ese proyecto bajo Tamim bin Hamad Al Thani.
5. Derechos humanos[editar]
La situación de los derechos humanos en Catar ha sido objeto de críticas de organismos internacionales. Desde 2014, el Código Penal permite penas de flagelación y lapidación, prácticas que el Comité contra la Tortura de la ONU consideró incompatibles con la Convención contra la Tortura. El país mantiene la pena de muerte para el asesinato, los delitos contra el Estado, los delitos de drogas y el terrorismo, aunque no se ejecuta a una persona desde 2003.[4]
Los actos homosexuales son ilegales y, según algunos informes, pueden castigarse con la pena de muerte.[5] Las mujeres violadas han sido condenadas por adulterio, una situación que generó cobertura en medios internacionales. No obstante, Catar permite que las mujeres conduzcan y, desde 2002, cuenta con un Comité Nacional de Derechos Humanos.
La mayor preocupación durante décadas fue el sistema de patrocinio laboral conocido como kafala, descrito por algunos informes como una forma de servidumbre moderna. Bajo ese régimen, un trabajador extranjero no podía ingresar al país sin un patrocinador —o kafeel— ni cambiarse de empleo o salir del país sin su permiso. Las violaciones más frecuentes incluían retención de salarios, confiscación de pasaportes, cobro indebido de beneficios, amenazas y agresiones.
En agosto de 2020, Catar abolió partes sustanciales del sistema kafala y permitió a los obreros cambiar de empleo y salir del país sin permiso previo del patrocinador. La reforma fue posterior a intentos similares de 2014 y 2016, considerados insuficientes por las organizaciones de defensa de los trabajadores.[6]
6. Sistema legal[editar]
Catar es una jurisdicción de derecho continental, aunque la sharía se aplica en asuntos como la familia, las herencias y algunos delitos. La legislación catarí es relativamente liberal dentro del mundo árabe, sin llegar a los niveles de flexibilidad de Emiratos Árabes Unidos o Baréin en ciertos ámbitos sociales.
El alcohol está tolerado dentro de ciertos límites. Los bares públicos y clubes nocturnos operan en hoteles y locales de alto coste. Los residentes extranjeros pueden obtener permisos para comprar alcohol de uso personal a través de la Qatar Distribution Company, que es el importador y distribuidor exclusivo del país.
El país atraviesa un proceso de liberalización y modernización iniciado durante el reinado de Hamad bin Jalifa Al Thani y continuado por el actual emir. Este proceso se hizo visible durante los Juegos Asiáticos de 2006 y se profundizó con las reformas posteriores, aunque el poder judicial sigue respondiendo en última instancia a la autoridad del emir.
7. Relaciones exteriores[editar]
Catar ha sido descrito como una potencia media con una política exterior activa. Fue uno de los primeros miembros de la OPEP y es miembro fundador del Consejo de Cooperación del Golfo. También pertenece a la Liga Árabe.
La diplomacia catarí se caracteriza por una estrategia de equilibrio y de «puertas abiertas»: mantiene contacto con actores como los talibanes y Hamás, al tiempo que acoge la base aérea estadounidense de Al Udeid y tiene vínculos estrechos con países occidentales. Mantiene relaciones especialmente fuertes con China, Irán, Turquía y Estados Unidos, así como con diversos movimientos islamistas de Oriente Medio, en particular los Hermanos Musulmanes.
Durante la Primavera Árabe, Catar apoyó los levantamientos de Túnez, Egipto, Libia y Siria, en general alineándose con los Hermanos Musulmanes. En Siria pasó de mantener relaciones cordiales con el régimen a respaldar a la oposición y financiar a grupos rebeldes. En septiembre de 2014 se incorporó a la coalición internacional contra el Estado Islámico.
La crisis diplomática de 2017-2021 constituyó el episodio más grave de tensión regional reciente. En junio de 2017, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Baréin y Egipto, entre otros, rompieron relaciones con Catar acusándolo de apoyar el terrorismo y de interferir en sus asuntos internos. El bloqueo económico y la suspensión de vuelos y fronteras duró hasta enero de 2021, cuando se firmó la declaración de Al-Ula bajo mediación de Kuwait y Estados Unidos.[7]
8. Defensa[editar]
Las Fuerzas Armadas de Catar contaban en 2018 con más de 21 500 efectivos, aproximadamente el 0,8 % de la población. El gasto de defensa previsto para 2024 era de 6 600 millones de USD, equivalente al 2,8 % del PIB. En la década de 2010, el gasto había oscilado entre el 1,5 % y el 4,2 % del PIB según la fuente.[8]
El país mantiene acuerdos de cooperación militar con Estados Unidos, el Reino Unido, Francia y Turquía. La base aérea de Al Udeid alberga el mando central estadounidense (CENTCOM) y sirve como punto de proyección para operaciones en la región. Catar participa en los esfuerzos de defensa colectiva del Consejo de Cooperación del Golfo y ha enviado recursos militares en apoyo de coaliciones internacionales, como en Libia en 2011.
Según el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo, Catar fue el 46.º mayor importador de armas del mundo en el período 2010-2014. En 2013 realizó pedidos de decenas de carros de combate y otros equipos para modernizar sus fuerzas armadas.[9]
9. Geografía[editar]
Catar ocupa una península de 11 627 km² que se adentra en el golfo Pérsico. Su única frontera terrestre, de 60 km, lo une al sur con Arabia Saudita. La costa se extiende a lo largo de unos 563 km. El punto más alto del territorio es Qurayn Abu al Bawl, de baja altitud sobre el nivel del mar.[10]
El territorio es predominantemente llano y árido, con escasos recursos hídricos y clima cálido. Catar se encuentra en la zona horaria UTC+3 y no aplica cambios de horario de verano.
La capital, Doha, concentra la mayor parte de la población y de la actividad económica. Otros centros urbanos importantes son Al Rayyán, Wakrah y Lusail, aunque Doha es el núcleo indiscutido del país.
10. Economía[editar]
Catar posee la tercera reserva de gas natural más grande del mundo, según estimaciones ampliamente difundidas, y es uno de los mayores exportadores de gas natural licuado del planeta.[11] El petróleo y el gas representan la columna vertebral de su economía y explican sus elevados niveles de renta.
En 2012, el país fue considerado el de mayor renta per cápita del mundo por la revista Forbes. En 2023, su PIB nominal se situó en unos 235 500 millones de USD y su PIB per cápita nominal rondó los 81 968 USD. El PIB en paridad de poder adquisitivo superó los 328 000 millones de USD, con un per cápita de 114 210 USD.[12]
El índice de desarrollo humano fue de 0,886 en 2023, el tercero más alto del mundo árabe por detrás de Emiratos Árabes Unidos y Baréin, según el PNUD.[13] El Banco Mundial clasifica la economía catarí como de altos ingresos, y el país ocupó el puesto 21 del índice de paz global 2023.
En materia tributaria, Catar no aplica impuestos sobre la renta ni sobre las ventas a las personas físicas. Las empresas extranjeras sí pagan impuestos, y existen gravámenes sobre las bebidas con alto contenido de azúcar, las bebidas energéticas, el alcohol, el tabaco y la carne de cerdo.[2:1]
La estrategia de diversificación está recogida en la Visión Nacional de Catar 2030, un plan integral que busca una economía avanzada, sostenible y diversificada más allá de los hidrocarburos. La organización de grandes eventos y la inversión en infraestructura son parte de esa política.
11. Demografía[editar]
La población de Catar se situaba en torno a los 2,86 millones de habitantes en 2024, según una de las fuentes estadísticas, y en unos 3,05 millones según otras estimaciones del mismo período.[14] La densidad poblacional ronda los 246 hab/km², pero la distribución es muy desigual: casi toda la población se concentra en Doha y su área metropolitana.
La composición social es singular. La mayoría de los residentes son extranjeros, contratados para trabajar en sectores como la construcción, el servicio doméstico, la hostelería y el comercio. En 2015, solo el 12 % de los habitantes eran ciudadanos cataríes; el resto era mano de obra inmigrante.[3:1]
El idioma oficial es el árabe, y la religión predominante es el islam. La población catarí autóctona es culturalmente árabe del golfo, con una identidad ligada al mar, la pesca y la recolección de perlas.
12. Cultura y sociedad[editar]
La cultura de Catar está arraigada en las tradiciones del golfo Pérsico y en el islam. Antes del descubrimiento del petróleo, la economía local giraba en torno a la recolección de perlas y el comercio marítimo. Esa herencia se refleja en la arquitectura restaurada del antiguo Doha, en las colecciones del Museo de Arte Islámico y en los festivales que celebran las embarcaciones de madera.
La cadena Al Jazeera, fundada en la capital catarí, se convirtió en uno de los medios árabes más influyentes del mundo. Su cobertura de conflictos y asuntos políticos le otorgó reputación de fuente menos censurada dentro del contexto árabe, al tiempo que suscitó polémicas y presiones diplomáticas.
El país ha impulsado un modelo de promoción cultural y turística ligado a grandes eventos deportivos y ferias internacionales. La inversión en infraestructura cultural, educación y medios forma parte de la estrategia de posicionamiento regional e internacional de Catar.
13. Deportes[editar]
Catar ha utilizado el deporte como herramienta de proyección exterior. Organizó los Juegos Asiáticos de 2006 en Doha y fue sede de la Copa Mundial de Fútbol de 2022, la primera celebrada en un país árabe. También obtuvo la sede de los Juegos Asiáticos de 2030.
La infraestructura deportiva creció de manera notable con la modernización del país. El país ha invertido en estadios, academias y competiciones internacionales, buscando consolidarse como un centro deportivo regional. La candidatura y organización del Mundial de 2022 pusieron a Catar en el foco mediático mundial, con amplio debate sobre las condiciones laborales de los trabajadores migrantes.[6:1]
14. Presencia hispanoamericana[editar]
La relación de Catar con el mundo hispanohablante tiene una dimensión principalmente diplomática, comercial y mediática. En el ámbito idiomático, el nombre del país generó un debate normativo: la Real Academia Española y la Fundéu recomendaron la grafía «Catar», mientras que en la prensa internacional y en los documentos oficiales se sigue viendo con frecuencia la forma «Qatar».[1:2]
Varios países hispanoamericanos mantienen relaciones diplomáticas con Catar y han desarrollado lazos económicos vinculados al suministro de gas y a la inversión. El Mundial de 2022 también dio visibilidad a la selección nacional catarí en los medios de habla hispana. La prensa en español cubrió ampliamente tanto el torneo como los debates sobre derechos laborales y reformas sociales en el emirato.
En la actualidad, la enseñanza del español y la cooperación cultural con América Latina no ocupan un lugar central en la política exterior catarí, que prioriza las alianzas con potencias globales y el mundo árabe. Sin embargo, Doha mantiene vínculos diplomáticos con la mayoría de los países de Hispanoamérica y ha recibido visitas de autoridades y empresarios de la región.
La forma recomendada por la Real Academia Española es «Catar», de acuerdo con la Ortografía de la lengua española de 2010. La Fundéu y la RAE ofrecen claves de redacción sobre el tema, especialmente a raíz del Mundial de Fútbol de 2022. No obstante, en medios y documentos internacionales es habitual la grafía «Qatar». ↩︎ ↩︎ ↩︎
Catar no aplica impuestos personales sobre la renta ni sobre las ventas. Sí grava actividades de empresas extranjeras y productos concretos como el alcohol, el tabaco, la carne de cerdo, las bebidas energéticas y las bebidas azucaradas. El alcohol se vende de modo exclusivo a través de la Qatar Distribution Company, generalmente bajo permisos para residentes no musulmanes. ↩︎ ↩︎
La distribución entre ciudadanos y extranjeros es un dato político y estadístico sensible. Las cifras oficiales más citadas sostienen que los ciudadanos cataríes representan una minoría de la población total, ya que el país depende de una gran masa laboral inmigrante procedente sobre todo del sur de Asia y del mundo árabe. ↩︎ ↩︎
La pena de muerte está prevista en la legislación catarí, pero su aplicación es poco frecuente. Según los datos disponibles, no se han producido ejecuciones estatales en Catar desde 2003. ↩︎
La homosexualidad es ilegal en Catar. Fuentes de defensa de los derechos humanos indican que, en determinadas interpretaciones de la sharía, los actos homosexuales pueden castigarse con penas severas, incluida en teoría la de muerte. La aplicación práctica de estas penas es objeto de controversia y difícil de verificar. ↩︎
El sistema de kafala obligaba a los trabajadores extranjeros a permanecer atados a un patrocinador local. Las reformas de agosto de 2020 eliminaron la necesidad de permiso del patrocinador para cambiar de empleo y salir del país, aunque organizaciones internacionales siguieron reclamando una implementación más completa y la eliminación de abusos residuales. ↩︎ ↩︎
La crisis diplomática de 2017-2021 incluyó el cierre de fronteras, la suspensión de vuelos y la imposición de un bloqueo económico por parte de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Baréin y Egipto, entre otros. El acuerdo de Al-Ula, sellado en enero de 2021 con mediación de Kuwait y Estados Unidos, inició la reapertura de fronteras y la reconciliación. ↩︎
El gasto de defensa de Catar ha fluctuado según el ciclo de precios del petróleo y los programas de modernización militar. Para 2024 se preveía un gasto de 6 600 millones de USD, equivalente al 2,8 % del PIB. En años anteriores, los porcentajes oscilaron entre el 1,5 % y el 4,2 % del PIB, según el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo. ↩︎
Catar ha impulsado una modernización de sus fuerzas armadas con compras significativas de armamento occidental. El SIPRI situó al país como el 46.º importador mundial de armas en el período 2010-2014, y los pedidos de 2013 incluyeron sistemas de combate terrestre y equipos para la aviación y la marina. ↩︎
El relieve catarí es en general llano, con altitudes que rara vez superan los 100 metros. Qurayn Abu al Bawl es el punto más alto del país, aunque su altura exacta varía según las fuentes y suele citarse en torno a los 103 metros. ↩︎
Catar posee una parte del yacimiento de gas natural conocido como Campo Norte, que comparte en el golfo Pérsico con Irán. La posición del país entre los mayores tenedores de reservas de gas ha variado con las revisiones de reservas de otros productores, por lo que el rango puede oscilar entre el segundo y el cuarto lugar según la fuente y el año. ↩︎
Las cifras del PIB corresponden a la base de datos del Fondo Monetario Internacional de octubre de 2023. El PIB nominal se estimó en 235 500 millones de USD y el PPA en 328 134 millones. Los valores por cápita eran de 81 968 USD nominales y 114 210 USD en PPA. Los datos de años posteriores pueden variar. ↩︎
El índice de desarrollo humano de 0,886 corresponde al año 2023, según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Esa cifra sitúa a Catar en la categoría de desarrollo humano «Muy Alto» y en el puesto 43 del mundo. ↩︎
Existen diferencias entre las fuentes sobre la población exacta. La cifra de 2 857 822 corresponde a una estimación para 2024, mientras que otros organismos indicaban en 2024 una población de unos 3,05 millones. La proporción de ciudadanos cataríes frente a extranjeros suele citarse con base en datos de 2015, cuando solo el 12 % de los residentes era nacional. ↩︎