Christopher Lee
| Sir Christopher Frank Carandini Lee | |
|---|---|
| Nombre de nacimiento | Christopher Frank Carandini Lee |
| Nacimiento | 27 de mayo de 1922 Belgravia, Londres, Reino Unido |
| Fallecimiento | 7 de junio de 2015 (93 años) Chelsea, Londres, Reino Unido |
| Nacionalidad | Británica |
| Ocupación | Actor, cantante, militar |
| Años activo | 1946–2015[sin verificar] |
| Cónyuge | Birgit Krøncke (desde 1961) |
| Hijos | 1 |
| Géneros musicales | Ópera, metal sinfónico, power metal |
| Premios principales | Caballero Bachelor (2009) BAFTA Fellowship (2011) BFI Fellowship (2013) |
1. Resumen[editar]
Christopher Frank Carandini Lee fue un actor, cantante y militar británico, nacido en Londres el 27 de mayo de 1922 y fallecido en la misma ciudad el 7 de junio de 2015. Con una trayectoria profesional que atravesó más de seis décadas, se consolidó como uno de los rostros más reconocibles del cine de terror y de las grandes franquicias del cine fantástico. Su voz grave, su estatura imponente y su forma de habitar personajes sombríos lo convirtieron en un intérprete asociado sobre todo a villanos elegantes, amenazantes y, con frecuencia, trágicos.
Saltó a la fama al interpretar al conde Drácula en siete películas de la productora británica Hammer Film Productions, comenzando con Drácula (1958). Junto a su amigo y frecuente coprotagonista Peter Cushing participó en numerosos filmes de horror gótico que definieron la renovación del género en la segunda mitad del siglo XX. Con el paso de los años amplió su registro y llegó a públicos masivos con papeles como Francisco Scaramanga en The Man with the Golden Gun (1974), el conde Dooku en la saga de Star Wars (2002 y 2005) y el mago Saruman en las trilogías cinematográficas de El Señor de los Anillos (2001–2003) y El Hobbit (2012–2014).
También fue un cantante de formación clásica y un caso insólito dentro del cine comercial: incursionó en la ópera y en el metal sinfónico, publicando álbumes conceptuales como Charlemagne: By the Sword and the Cross (2010) y Charlemagne: The Omens of Death (2013). Antes de dedicarse a la actuación sirvió en la Real Fuerza Aérea británica como oficial de inteligencia durante la Segunda Guerra Mundial, lo que le permitió conocer de cerca varios escenarios bélicos de Europa y el norte de África.
En 2009 fue nombrado caballero por sus servicios al arte dramático y a la beneficencia. Recibió además la beca honorífica de la Academia Británica de las Artes Cinematográficas y de la Televisión (BAFTA) en 2011 y del Instituto de Cine Británico (BFI) en 2013. Su permanencia como figura de culto, su revalorización por parte de directores como Tim Burton y Peter Jackson y su longevidad profesional lo convirtieron en un puente vivo entre el cine clásico británico y el cine fantástico contemporáneo.
2. Primeros años y formación[editar]
Lee nació en Belgravia, distrito del centro de Londres, el 27 de mayo de 1922. Fue hijo del teniente coronel Geoffrey Trollope Lee, que perteneció al Real Cuerpo de Fusileros del Rey, y de la condesa Estelle Marie Carandini di Sarzano. Su padre combatió en la guerra de los bóeres y en la Primera Guerra Mundial. Su madre posó para varios artistas conocidos de su época, entre ellos John Lavery, Oswald Birley, Olive Snell y Clare Sheridan, y pertenecía a una familia con una larga tradición artística: la bisabuela materna de Lee, Marie Carandini, fue una destacada cantante de ópera de origen inglés afincada en Australia.[1]
La familia paterna y materna aportó a Lee una red de contactos inusual. Su padrastro, el banquero Harcourt George St-Croix Rose, era tío del escritor Ian Fleming, creador de James Bond, lo que convirtió a Fleming en primo político de Lee. Esa relación reaparecería años después en la carrera del actor, cuando estuvo cerca de participar en una película de Bond antes de interpretar finalmente a Scaramanga en 1974.[2]
Los padres de Lee se separaron cuando él tenía cuatro años. Su madre lo llevó junto con su hermana Xandra a Wengen, en Suiza, donde el futuro actor pasó parte de su infancia. En la academia de Miss Fisher, en Territet, interpretó su primer papel, el de Rumpelstiltskin. De regreso en Londres, asistió al colegio Wagner de South Kensington y más tarde fue enviado a Summer Fields, una escuela preparatoria de Oxford. En su autobiografía recordó que en las obras escolares los laureles se los llevaba a menudo Patrick Macnee, quien años después alcanzaría fama como intérprete de la serie The Avengers. Lee solicitó una beca para Eton College, pero sus limitaciones en matemáticas le impidieron acceder al programa que habría reducido los costos. Finalmente ingresó en el Wellington College, donde estudió griego antiguo y latín y obtuvo becas en lenguas clásicas.[3]
No fue un alumno especialmente feliz. Deportivamente se consideraba aceptable en deportes de raqueta y esgrima y competente en críquet, pero no destacaba en otras disciplinas. Le desagradaban los desfiles y el entrenamiento con armas, y en los simulacros de batalla procuraba hacerse el muerto cuanto antes. Recibía castigos físicos con cierta frecuencia, aunque más tarde los describió como consecuencias lógicas de romper las reglas a propósito. A los diecisiete años tuvo que abandonar Wellington sin completar sus estudios: su padrastro había entrado en bancarrota y debía una suma importante a la institución.[4]
Alrededor de esa época, mientras Europa se acercaba a la guerra, Lee viajó a la Riviera Francesa. De camino pasó por París, donde se alojó en casa del periodista estadounidense Webb Miller y presenció, según su testimonio, la ejecución en la guillotina de Eugen Weidmann, la última ejecución pública realizada en Francia. Esa experiencia, contada muchas veces en entrevistas, contribuyó a alimentar la leyenda posterior de un hombre que parecía haber estado siempre cerca de los grandes acontecimientos del siglo XX.
De vuelta en Londres, trabajó como oficinista para la naviera United States Lines, encargado del correo y de tareas varias. Ese empleo no duró mucho: con el estallido de la Segunda Guerra Mundial en 1939, Lee decidió enrolarse.
3. Servicio militar[editar]
A los diecisiete años, Lee se presentó como voluntario para combatir por Finlandia durante la Guerra de Invierno contra la Unión Soviética. Él y otros voluntarios británicos fueron equipados con ropa de invierno y asignados a tareas de vigilancia a distancia segura de la frontera, pero no participaron en combates reales. Tras dos semanas en Finlandia, regresaron al Reino Unido. Lee diría después que sabía disparar, pero no esquiar, y que probablemente no habría sobrevivido si lo hubieran enviado al frente.[5]
De regreso trabajó otra vez en United States Lines y luego en la farmacéutica Beecham, primero como empleado de oficina y después como operador de distribución. Cuando la compañía se trasladó fuera de Londres, se alistó en la Home Guard. En invierno de 1941 falleció su padre, y Lee decidió presentarse como voluntario a la Real Fuerza Aérea británica (RAF). Tras pasar por el centro de entrenamiento de Uxbridge y por Paignton, fue enviado a Sudáfrica dentro del Plan de Formación Aérea de la Comunidad Británica. Se entrenó en aviones De Havilland Tiger Moth, pero durante una etapa avanzada comenzó a sufrir dolores de cabeza y visión borrosa. Un médico le diagnosticó un fallo en el nervio óptico y le informó que no podría pilotar, lo que truncó su vocación de aviador.[6]
Aprovechó entonces para solicitar su ingreso al servicio de inteligencia de la RAF. Tras pasar por la prisión de Salisbury, en Rodesia del Sur, y ser ascendido a piloto de aviación, navegó de Durban a Suez y se incorporó al trabajo de inteligencia en Egipto, cerca del canal de Suez. En enero de 1943 fue comisionado como oficial y destinado al 260.º Escuadrón de la RAF como oficial de inteligencia. Acompañó al escuadrón durante la Campaña del Norte de África, a lo largo de pistas de aterrizaje en Egipto y el avance aliado por Libia y Túnez. Estuvo cerca de morir durante un bombardeo sobre el aeródromo del escuadrón y, según su propio recuento, contrajo malaria varias veces en menos de un año.[7]
Durante la campaña de Italia, Lee participó en tareas de enlace y planeamiento. Pasó parte de la batalla de Montecassino junto a los gurkas de la 8.ª División de Infantería de la India. En Nápoles escaló el monte Vesubio, que entró en erupción tres días después. A fines de 1944 fue ascendido a teniente de vuelo. En los últimos meses de su servicio, su dominio del francés, el italiano y el alemán le permitió ser destinado al Registro Central de Criminales de Guerra, donde ayudó a localizar e interrogar a criminales nazis. Se retiró de la RAF en 1946 con el rango de teniente de vuelo.[8]
Lee fue reticente al hablar de ciertas operaciones de guerra. Mencionó que durante el conflicto estuvo adscrito a las fuerzas especiales, aunque no ofreció detalles. Esa vaguedad, sumada a su conocimiento de idiomas y a su participación en tareas de inteligencia, generó entre sus admiradores una reputación de "hombre de secreto" que el actor nunca confirmó ni desmintió del todo. Lo que sí puede documentarse es que sirvió en la RAF y que alcanzó el grado de teniente de vuelo, un dato que aparece en registros oficiales y en su autobiografía.
4. Trayectoria[editar]
4.1 Primeros papeles[editar]
Al regresar a Londres en 1946, rechazó un puesto con mejor sueldo en Beecham porque no podía pensar en volver a la mentalidad de oficina. Durante una comida con su primo, el diplomático italiano Nicolò Carandini, este lo animó a hacerse actor. Lee conocía la tradición artística de los Carandini y terminó firmando un contrato de siete años con la Rank Organisation. Los productores le advirtieron que era demasiado alto para la pantalla, una objeción que él consideró absurda y que después recordaría con ironía: "Es como decir que eres demasiado bajo para tocar el piano".
Su debut cinematográfico se produjo en Corridor of Mirrors, un romance gótico dirigido por Terence Young. Las fuentes difieren en el año exacto: unas sitúan el estreno en 1947 y otras en 1948.[9] En esa película tuvo una sola línea de diálogo. Poco después apareció sin acreditar como portador de lanza en la versión de Hamlet dirigida por Laurence Olivier, en la que también participó Peter Cushing, con quien Lee forjaría una amistad duradera.
En 1951 interpretó a un capitán español en Captain Horatio Hornblower, papel que consiguió en parte porque sabía algo de castellano y podía manejar la espada. Ese mismo año trabajó sin acreditar como conductor de cuadriga en Quo vadis?, rodada en Roma, y cayó de una de ellas durante el rodaje. Su gran oportunidad, según su propio relato, llegó en 1952, cuando Douglas Fairbanks Jr. comenzó a filmar en los estudios British National. Lee actuó en varias de esas producciones y coincidió con Buster Keaton. Ese año participó además en Moulin Rouge, de John Huston. A lo largo de la década de 1950 rodó alrededor de treinta películas, muchas de ellas de acción, y fue encasillado con frecuencia como personaje secundario o de reparto.
4.2 La etapa Hammer y el cine de terror[editar]
En 1957 interpretó al monstruo de Frankenstein en La maldición de Frankenstein, dirigida por Terence Fisher para la productora Hammer. Fue su primera película junto a Peter Cushing, con quien compartiría pantalla en más de veinte títulos. Al año siguiente llegó el papel que cambiaría su carrera: el conde Drácula en la película Drácula (1958). Su interpretación fijó en la cultura popular la imagen del vampiro elegante, sexual y amenazante. La revista Empire ubicó a su Drácula en el séptimo puesto entre los mejores personajes de terror de todos los tiempos, y CNN lo consideró el tercero entre los mejores villanos británicos del cine.[10]
La asociación con Hammer continuó con La momia (1959), en la que interpretó a Kharis, un papel casi sin diálogos, vendado y basado en gestos y miradas. Ese mismo año participó en El sabueso de los Baskerville, primera versión en color del personaje de Sherlock Holmes, con Peter Cushing como Holmes y Lee como Henry Baskerville. En 1962 interpretaría a Holmes en Sherlock Holmes y el collar de la muerte, una coproducción germano-francesa para la que habló alemán.
A mediados de los años sesenta, Lee interpretó al villano Fu Manchú en una serie de películas producidas entre 1965 y 1969. En 1966 protagonizó Rasputín, dirigida por Don Sharp, un papel que algunos críticos consideraron uno de los mejores de su carrera. También presentó a Hammer la obra del novelista Denis Wheatley, amigo suyo, cuyo interés por el ocultismo conectó con las inquietudes personales del actor. Dos novelas de Wheatley fueron adaptadas por Hammer con Lee en papeles principales: The Devil Rides Out (1968), donde interpretó al duque de Richleau, y To the Devil a Daughter (1976), que tuvo una producción conflictiva y fue desautorizada por el autor.
El personaje de Drácula dominó su trabajo con Hammer durante más de una década. Lee se sintió atrapado por el papel. En su autobiografía y en entrevistas contó que la productora lo presionaba para repetirlo: le recordaban que ya habían vendido los derechos de distribución a Estados Unidos y que, si se negaba, mucha gente quedaría sin trabajo. Él lo calificó de chantaje emocional. Las secuelas Drácula vuelve de la tumba (1968), Taste the Blood of Dracula (1969), Las cicatrices de Drácula (1970), Dracula A.D. 1972 (1972) y The Satanic Rites of Dracula (1973) le dieron poco que hacer, y en varias de ellas su personaje aparecía apenas en la parte final. Aun así, el público convirtió a Lee en el Drácula definitivo de su generación.
El recuento total de veces que interpretó a Drácula suele citarse como diez, aunque las listas varían según se incluyan papeles similares al vampiro pero no acreditados formalmente como Drácula. En total, siete de esas apariciones fueron para Hammer.[11]
A comienzos de los años setenta trabajó en The Private Life of Sherlock Holmes (1970), de Billy Wilder, interpretando a Mycroft Holmes. Consideraba que ese papel lo ayudó a romper el encasillamiento. En 1972 actuó en Pánico en el Transiberiano, una coproducción en la que compartió cartel con Peter Cushing y que estaba dirigida por el cineasta español Eugenio Martín. También produjo y protagonizó Noche infernal (1972), la única película que produjo en su vida, porque no disfrutó del proceso.
4.3 The Wicker Man, James Bond y Hollywood[editar]
A principios de los años setenta, Lee buscó alejarse de los monstruos clásicos. Junto con el guionista Anthony Shaffer, el director Robin Hardy y el productor Peter Snell, impulsó The Wicker Man (1973), una película de terror ambientada en una isla escocesa y centrada en un culto pagano. Lee interpretó a Lord Summerisle, el carismático líder de la comunidad. El presupuesto era tan reducido que Lee trabajó sin cobrar. Con los años consideró que era la mejor película en la que había participado.
En 1973 trabajó con Richard Lester en Los tres mosqueteros, en el papel del conde de Rochefort. Durante el rodaje se lesionó la rodilla izquierda, molestia que le acompañó durante años. Al año siguiente interpretó a Francisco Scaramanga, el antagonista de James Bond en The Man with the Golden Gun (1974). El papel tenía una resonancia personal: Ian Fleming, creador de Bond y primo político suyo, lo había propuesto años antes para el villano de Dr. No (1962), pero los productores ya habían elegido a Joseph Wiseman. Scaramanga, asesino a sueldo refinado y elegante, le permitió a Lee mostrar un villano con encanto, humor y brutalidad. El actor lo describió como "el lado oscuro de Bond". Aunque la película dividió a la crítica, su interpretación fue en general valorada.
En 1977 se mudó a Estados Unidos, preocupado por seguir encasillado en el horror. Su primer trabajo allí fue en el filme de catástrofes Aeropuerto 77 (1977), en el que casi se ahoga durante el rodaje de una escena. En 1978 presentó un episodio de Saturday Night Live que alcanzó una audiencia considerable. Steven Spielberg, que estaba entre el público, le ofreció un papel en 1941 (1979). También coprotagonizó con Bette Davis la película infantil Return from Witch Mountain (1978). Aceptó el proyecto por la oportunidad de trabajar con Davis, a quien admiraba.
Durante esa etapa rechazó papeles que después lamentó. El más conocido fue el del doctor Barry Rumack en Airplane! (1980), que terminó interpretando Leslie Nielsen. También se quedó sin el papel del doctor Samuel Loomis en Halloween (1978), que finalmente fue para Donald Pleasence; Lee diría años después que rechazarlo fue uno de los mayores pesares de su carrera.
4.4 Resurgimiento en las grandes franquicias[editar]
En los años noventa, Lee siguió trabajando con regularidad, aunque muchos de sus títulos pasaron por circuitos de género o televisión. En Gremlins 2: The New Batch (1990) interpretó al doctor Catheter, un científico loco, y la película incluyó un guiño a su Drácula: cuando una de las criaturas se transforma, su personaje experimenta un déjà vu y se escucha la música característica de los filmes de Hammer.
Hizo sus últimas apariciones como Sherlock Holmes en los telefilmes Sherlock Holmes: Incidente en las cataratas Victoria (1991) y Sherlock Holmes y la prima donna (1992). En 1994 se reunió con Cushing por última vez en el documental Flesh and Blood: The Hammer Heritage of Horror, que ambos narraron dos meses antes de la muerte de Cushing. En 1998 protagonizó Jinnah, biopic sobre Muhammad Ali Jinnah, fundador de Pakistán. Aunque algunos sectores pakistaníes protestaron por la elección de un actor británico, su interpretación fue elogiada, y el propio Lee la consideró una de las mejores de su carrera.
El verdadero renacimiento llegó con el cambio de siglo. Peter Jackson lo eligió para dar vida a Saruman en la trilogía cinematográfica de El Señor de los Anillos (2001–2003). Lee era, entre todas las personas implicadas en esas películas, la única que había conocido personalmente a J. R. R. Tolkien. Solía leer las novelas al menos una vez al año, y en un inicio soñaba con interpretar a Gandalf, aunque su edad y sus limitaciones físicas hacían impensable un papel que exigía montar a caballo y más combate. El papel de Saruman, más contenido y basado en la presencia y la voz, le venía mejor. Su escena de muerte en la tercera película fue eliminada del montaje estrenado en cines, aunque se reincorporó en la edición extendida; Lee no ocultó su decepción y no asistió al estreno oficial de El retorno del Rey.
A Saruman se sumó otro villano de fantasía: el conde Dooku en Star Wars: Episodio II - El ataque de los clones (2002) y Star Wars: Episodio III - La venganza de los Sith (2005), dirigidas por George Lucas. A pesar de su edad, trabajó la mayor parte de las escenas de esgrima con espada, aunque necesitó un doble para las tomas largas con movimientos más enérgicos. Estos dos papeles lo convirtieron en una figura intergeneracional para el público nacido entre fines del siglo XX y comienzos del XXI.
El director Tim Burton lo incorporó a varias de sus películas. Lee había trabajado con él en Sleepy Hollow (1999), y la colaboración continuó con Charlie y la fábrica de chocolate (2005), donde interpretó al doctor Wilbur Wonka; Corpse Bride (2005), en la que dio voz al pastor Galswells; Alicia en el país de las maravillas (2010), como la voz del Jabberwocky; y Sombras tenebrosas (2012). Burton valoraba la combinación de elegancia, gravedad y humor que Lee podía aportar incluso en papeles breves.
4.5 Últimos años[editar]
En sus últimos años, Lee mantuvo una actividad notable para su edad. Trabajó en cine, televisión, voz y música. Retomó a Saruman en la trilogía de El Hobbit (2012–2014), a la que volvió años después del rodaje principal para los estudios de captura. También participó en filmes como Glorious 39 (2009), drama británico de época; Triage (2009), drama bélico de Danis Tanović; y Hugo (2011), de Martin Scorsese.
En 2011 reapareció en una película de Hammer titulada The Resident, lo que significó su regreso a la compañía después de décadas. Continuó prestando su voz a personajes de videojuegos y animación, una faceta que ya había cultivado desde los años ochenta con El último unicornio (1982), donde interpretó al rey Haggard en las versiones en inglés y alemán, y que amplió con títulos como Kingdom Hearts II.
Murió el 7 de junio de 2015 en Londres, a los 93 años. Su fallecimiento cerró una de las carreras más largas y variadas del cine británico, que abarcó desde los relatos góticos de la Hammer hasta las superproducciones digitales de la década de 2010.
5. Carrera musical[editar]
Aunque se le conoció principalmente como actor, Lee desarrolló una carrera musical paralela, poco habitual en intérpretes de su generación. Tenía formación clásica como cantante y una voz de bajo-barítono que podía pasar del recitado dramático al canto operático. Su interés por los géneros extremos del metal fue tardío pero serio: en sus últimos años se convirtió en una figura respetada y también curiosa dentro del metal sinfónico y el power metal.
En 2006 publicó Revelation, un álbum que mezclaba narración, música orquestal y metal. En 2010 lanzó Charlemagne: By the Sword and the Cross, un álbum conceptual de metal sinfónico centrado en la figura de Carlomagno, a quien Lee interpretó y por quien sentía un interés familiar e histórico: según una tradición genealógica de los Carandini, su familia reclamaba vínculos con la época carolingia. El disco fue recibido con sorpresa y cierto entusiasmo por la crítica especializada en metal. En 2013 publicó la continuación, Charlemagne: The Omens of Death, con un enfoque más pesado.
Su vínculo con la música no se limitó a los álbumes de estudio. Participó en proyectos relacionados con la obra de J. R. R. Tolkien, como el álbum At Dawn in Rivendell (2003) de The Tolkien Ensemble, en el que cantó o recitó poemas y canciones de varios personajes. También trabajó como narrador de audiolibros, entre ellos The Children of Húrin.
La combinación de Drácula, Saruman, Dooku y la ópera metal terminó por asentarle una reputación singular: era a la vez una leyenda del horror clásico, un secundario de lujo del cine fantástico y un vocalista excéntrico que lanzaba discos conceptuales a los ochenta o noventa años. Fue, en ese sentido, un intérprete que no dejó de explorar géneros y públicos.
6. Estilo y características[editar]
El estilo de Lee se distinguía por su voz. Era grave, clara y proyectada, capaz de sostener largos parlamentos con una autoridad que pocos actores británicos de su generación tenían. Su altura, notablemente superior a la media, le daba una presencia escénica y fotográfica que los directores utilizaban para imponer distancia entre él y los héroes de turno. En sus primeros años, esa estatura fue considerada un obstáculo: la industria cinematográfica clásica prefería galanes de proporciones más convencionales. Lee convirtió esa desventaja en una herramienta.
Como villano, evitó la sobreactuación. Especialmente en los filmes de la Hammer, construyó un Drácula contenido, seductor y peligroso, que contrastaba con los vampiros expresionistas de Max Schreck o el acento teatral de Béla Lugosi. Añadió al personaje una capa sexual que, para la crítica posterior, fue decisiva para fijar la imagen moderna del vampiro cinematográfico. No solo daba miedo; resultaba atractivo. Esa ambigüedad se repitió en otros papeles: sus villanos solían ser corteses, cultos y convincentes, lo que los hacía más incómodos.
También dominaba el trabajo físico. En La momia (1959) interpretó a una criatura vendada y prácticamente sin diálogos, apoyándose en la postura y los movimientos. En Drácula: Price of Darkness (1966), según distintas versiones, su personaje no hablaba porque el diálogo era pésimo o porque no existía en el guion; en ambas lecturas, Lee llenó el silencio con presencia. Aprendió esgrima y realizó una parte importante de las escenas de espada de Dooku en Star Wars, ya superados los ochenta años, un dato que asombraba a los equipos de producción.
Era políglota. Hablaba con fluidez inglés, italiano, francés, español y alemán, y tenía conocimientos de sueco, ruso y griego. Eso le permitió rodar en varios idiomas y lo convirtió en un intérprete útil para coproducciones europeas. Su capacidad para moverse entre el cine de género, el drama histórico, la comedia y los doblajes le dio una versatilidad rara entre actores encasillados. No desdeñaba los papeles de género; solo le molestaba que fueran los únicos que le ofrecían.
7. Palmarés, honores y récords[editar]
Christopher Lee no fue un actor de grandes premios de interpretación, pero recibió homenajes de las principales instituciones cinematográficas británicas. Fue nombrado Caballero Bachelor en 2009 por sus servicios al arte dramático y a la beneficencia, y desde entonces se le trató formalmente como Sir Christopher Lee. En 2011 recibió la BAFTA Fellowship, máximo reconocimiento honorífico de la Academia Británica, y en 2013 la BFI Fellowship, equivalente por parte del Instituto de Cine Británico.
Su carrera, de más de seis décadas, produjo cientos de créditos entre cine, televisión, animación y videojuegos. Evitó las estadísticas exactas en sus entrevistas, pero es habitual describirlo como uno de los actores británicos más prolíficos de su generación. La revista Empire ubicó a su Drácula en el séptimo lugar de su lista de los 100 mejores personajes del cine de terror. CNN lo situó en el tercer puesto entre los diez mejores villanos británicos de la pantalla.
Se destaca además por la longevidad de su presencia en franquicias: es uno de los pocos actores que fue protagonista de películas de Hammer, de James Bond, de la trilogía de El Señor de los Anillos y de la era moderna de Star Wars. Esa trayectoria le permitió conectar con públicos de varias generaciones, desde los espectadores de cine gótico de los años sesenta hasta los aficionados al cine fantástico digital de los años dos mil.
[ Desplegar / Plegar – Reconocimientos principales ]
- Caballero Bachelor, 2009.
- BAFTA Fellowship, 2011.
- BFI Fellowship, 2013.
- Doctor honorario en reconocimientos universitarios[sin verificar].
- Séptimo mejor personaje de terror de todos los tiempos según Empire por Drácula.
- Tercero entre los diez mejores villanos británicos según CNN.
8. Vida personal[editar]
Lee se casó en 1961 con la modelo y pintora danesa Birgit Krøncke. El matrimonio duró hasta la muerte del actor y la pareja tuvo una hija. A lo largo de su carrera, Lee fue muy reservado respecto de su vida privada. No solía exponer a su familia en público y evitó que su celebridad invadiera la intimidad de su esposa y de su hija.
Mantuvo relaciones personales intensas dentro del cine. Su amistad con Peter Cushing fue una de las más conocidas del cine británico de terror. Compartieron rodajes, estilos y una forma de entender el trabajo de género, y Lee habló siempre de él con afecto. La pérdida de Cushing en 1994 le afectó profundamente.
Su círculo familiar incluía vínculos con la literatura y la interpretación. Fue primo político de Ian Fleming, creador de James Bond, y su bisabuela materna fue la cantante Marie Carandini. Algunas fuentes señalan también un parentesco con la actriz británica Harriet Walter, aunque ese dato es menos conocido por el público general.[12]
Aunque se le asociaba con el horror y el ocultismo, Lee distinguía claramente entre sus papeles y sus intereses personales. Le interesaban los aspectos históricos y literarios de la brujería y de lo sobrenatural, en buena parte por su amistad con Dennis Wheatley, pero nunca quiso presentarse como practicante ni como creyente en lo paranormal. En sus entrevistas era más frecuente oírle hablar de música, de historia y de lenguas que de misterios.
9. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]
La relación de Christopher Lee con el mundo hispanohablante tuvo varias vertientes. Primero, estaba su vínculo personal con el idioma: hablaba español con fluidez y lo utilizó en trabajos como Captain Horatio Hornblower (1951), donde interpretó a un capitán español. La versión en español de ese filme se distribuyó con el título Capitán Horacio Hornblower o El hidalgo de los mares, según el país.
Segundo, participó en coproducciones con cineastas españoles. Trabajó con Jesús Franco en La isla de la muerte (1970), en la que apareció como narrador sin saber, según dijo, que se trataba de una película de corte erótico. También actuó en Pánico en el Transiberiano (1972), dirigida por Eugenio Martín, una de las coproducciones de terror más recordadas del cine español de la época. Su colaboración con Franco y otros directores europeos fue común durante los años sesenta y setenta, cuando el cine de género se hacía con frecuencia entre España, Italia, Alemania y el Reino Unido.
Tercero, sus películas de Hammer y de las grandes franquicias se distribuyeron en todo el mundo hispanohablante con doblajes locales. Personajes como Drácula, Scaramanga, Saruman y el conde Dooku fueron conocidos por el público latinoamericano principalmente a través de doblajes al español. Los nombres de los actores de doblaje que le prestaron su voz varían según el país y la película; en este artículo no se consignan nombres específicos por falta de fuentes uniformes.
Además, por su larga carrera y su condición de estrella del cine de culto, Lee fue invitado y entrevistado en festivales y medios internacionales. Su figura circuló ampliamente en revistas y espacios hispanohablantes dedicados al cine de terror y a la cultura pop. La crítica en español tendió a valorar su interpretación de Drácula como un punto de inflexión en el género, y a subrayar la elegancia de sus villanos frente al estereotipo del monstruo rugiente.
10. Legado[editar]
Christopher Lee dejó un legado complejo. Para el cine de terror, es una figura fundacional de la segunda mitad del siglo XX: su Drácula para Hammer marcó a toda una generación y contribuyó a modernizar el vampiro cinematográfico. Para el cine fantástico contemporáneo, fue uno de los villanos más reconocibles de dos sagas enormes, El Señor de los Anillos y Star Wars. Para el cine británico, representó una ética de trabajo, una elegancia actoral y una disposición a aceptar el cine de género sin despreciarlo.
Su voz, además, se convirtió en un elemento de culto propio. No fueron pocos los proyectos que lo contrataron en sus últimos años solo para que narrara, cantara o diera voz a un personaje. Esa voz, grave y envolvente, se asocia hoy tanto al Drácula de Hammer como a Saruman o a los discos de metal conceptual.
Al mismo tiempo, fue un actor con contradicciones. Odió durante mucho tiempo el encasillamiento y luchó por escapar de él, pero también entendió que los papeles de villano le habían dado una permanencia que otros intérpretes no tenían. Aprendió a convivir con sus monstruos y terminó reinterpretándolos como una herencia. En sus últimos años, ya como Sir Christopher, aceptaba con humor ser visto como una leyenda del horror, un caballero del cine británico y un anciano que lanzaba álbumes de metal.
Su muerte en 2015 fue recibida con homenajes en la prensa mundial. Peter Jackson, Tim Burton, los estudios Star Wars y numerosos colegas destacaron su profesionalismo, su generosidad y su capacidad para seguir trabajando sin perder el placer por lo que hacía. Ese respeto unánime es, quizá, el mejor resumen de su lugar en la historia del cine: un intérprete que convirtió el papel de villano en una forma de arte.
La figura de Marie Carandini como abuela o bisabuela depende de la fuente; la más citada la sitúa como bisabuela materna de Lee. El apellido Carandini, de origen italiano, llegó a Australia a través de un refugiado político y mantuvo por generaciones una tradición artística. ↩︎
La relación familiar entre Lee y Fleming se describe en varias entrevistas como la de primos políticos, porque el padrastro de Lee era tío de Ian Fleming. Algunas biografías simplifican y dicen que Fleming era primo de Lee, lo que explica cierta confusión. ↩︎
En su autobiografía, Lee dice que se presentó a la beca de Eton y que su entrevista contó con la presencia de M. R. James, autor de cuentos de fantasmas, a quien Lee interpretaría mucho después. ↩︎
La quiebra del padrastro es un episodio narrado por el propio Lee. La cifra exacta de la deuda varía en las biografías y debe tratarse con cautela. ↩︎
La participación de Lee en la Guerra de Invierno fue breve y lejos del frente. Algunas fuentes la reducen a un episodio menor; Lee nunca la describió como una participación decisiva. ↩︎
No se dispone de un diagnóstico médico contemporáneo, solo del relato posterior de Lee sobre el fallo ocular que le impidió pilotar. ↩︎
La cantidad exacta de episodios de malaria que padeció Lee no es verificable de forma independiente; el dato procede de su autobiografía y de entrevistas. ↩︎
El rango de teniente de vuelo aparece en la London Gazette y en la mayoría de las biografías de referencia. La fecha exacta del retiro, 1946, es la que da Lee. ↩︎
La diferencia de años entre 1947 y 1948 se debe a que algunas fuentes fechan el debut por el rodaje y otras por el estreno comercial. El año activo inicial también se cita como 1946 en la Wikipedia en español y como 1948 en otras enciclopedias. ↩︎
Las listas de Empire y CNN cambian con el tiempo y no deben leerse como un palmarés estable, sino como reconocimientos de época. ↩︎
El recuento de diez Drácula incluye apariciones como el conde en Hammer, en la película de Jesús Franco, en una aparición no acreditada con Jerry Lewis y en Dracula père et fils (1976). Alguna fuente añade un vampiro similar en The Magic Christian (1969). ↩︎
Harriet Walter es identificada como sobrina de Lee en parte de la bibliografía, pero no es un dato que el actor soliera destacar. ↩︎