Copa de Campeones Conmebol-UEFA
| Copa de Campeones Conmebol-UEFA | |
|---|---|
| Copa de Campeones Conmebol-UEFA | |
| Deporte | Fútbol |
| Nombre oficial | Campeonato Intercontinental de Selecciones (1985–1993) Copa de Campeones Conmebol-UEFA (desde 2022) |
| Nombre comercial | Finalísima (Finalissima en italiano) |
| Fundación | 21 de agosto de 1985 |
| Primera edición | 1985, Francia |
| Organizador | Conmebol UEFA |
| Equipos | 2 |
| Campeón actual | Argentina |
| Subcampeón actual | Italia |
| Primer campeón | Francia |
| Más campeonatos | Argentina (2) |
| Más participaciones | Argentina (2) |
| Sitio web | uefa.com/finalissima |
1. Resumen[editar]
La Copa de Campeones Conmebol-UEFA, conocida comercialmente como Finalísima (en italiano, Finalissima) y anteriormente denominada Copa Artemio Franchi o, de manera oficial, Campeonato Intercontinental de Selecciones, es un torneo internacional de fútbol de carácter oficial amparado por la FIFA y organizado en conjunto por la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) y la Unión de Asociaciones de Fútbol Europeas (UEFA). Enfrenta a la selección campeona de la Copa América y a la selección campeona de la Eurocopa en un duelo intercontinental a partido único, replicando a nivel de selecciones el formato que durante décadas caracterizó a la desaparecida Copa Intercontinental de Clubes.
La competición fue creada en 1985 y, hasta 2026, se han disputado tres ediciones oficiales: las de 1985, 1993 y 2022. Además, se han jugado otros tres partidos con el mismo formato pero sin carácter oficial, en 1989, 1998 y 2013, y se planificaron ediciones adicionales en 2018 y 2026 que nunca llegaron a celebrarse.
El nombre original de la copa homenajea al dirigente deportivo italiano Artemio Franchi, presidente de la UEFA entre 1972 y 1983, quien falleció en un accidente de tránsito. El torneo es considerado, junto con la Copa de Naciones Afroasiáticas, uno de los antecedentes directos de la desaparecida Copa FIFA Confederaciones, posteriormente llamada Copa Rey Fahd.
Argentina es la selección más laureada del historial con dos títulos (1993 y 2022), seguida por Francia con uno (1985). Entre las confederaciones, Conmebol domina el palmarés con dos conquistas frente a una de UEFA.
2. Antecedentes y contexto[editar]
La idea de enfrentar a los campeones continentales de Sudamérica y Europa respondió a una realidad futbolística de mediados del siglo XX: ambas regiones concentraban la mayor tradición, competitividad y desarrollo del fútbol mundial. Mientras África y Asia todavía atravesaban etapas tempranas de crecimiento deportivo, Sudamérica y Europa ya contaban con torneos de selecciones consolidados —la Copa América y la Eurocopa— y con un torneo de clubes que enfrentaba a sus campeones desde 1960, la Copa Intercontinental.
En ese contexto, el Campeonato Intercontinental de Selecciones fue diseñado como una suerte de espejo de la Copa Intercontinental de clubes, pero con selecciones nacionales. El vencedor de la Copa América, organizada por Conmebol, se mediría con el campeón de la Eurocopa, organizada por UEFA, en un solo partido para determinar al mejor combinado de ambos continentes y, por extensión, del fútbol mundial de selecciones.
El nombre popular del torneo, Copa Artemio Franchi, rindió homenaje a un dirigente nacido el 8 de enero de 1922[sin verificar] en Florencia, Italia. Franchi presidió la Federación Italiana de Fútbol y luego la UEFA entre 1972 y 1983. Su mandato al frente del organismo europeo coincidió con una etapa de expansión de la Eurocopa y de profesionalización de la gestión deportiva en Europa. El dirigente murió el 12 de agosto de 1983[sin verificar] en un accidente automovilístico ocurrido en las cercanías de Siena, Italia, durante su etapa final como presidente de la UEFA.[1]
La creación del torneo se formalizó en 1985, en un escenario en el que las confederaciones sudamericana y europea buscaban estrechar lazos tanto deportivos como comerciales. La primera edición se disputó ese mismo año en París, con Francia y Uruguay como protagonistas.
3. Primera edición: París 1985[editar]
3.1. Camino al partido[editar]
La primera edición oficial —la única con trofeo físico en disputa hasta entonces— se celebró el 21 de agosto de 1985 en el Parque de los Príncipes de París. El duelo reunió a Francia, campeón de la Eurocopa 1984, y a Uruguay, campeón de la Copa América 1983.
El equipo francés llegó con la base del plantel que un año antes había conquistado su primer y hasta ahora único título europeo de selecciones al vencer a España en la final disputada en el Parque de los Príncipes. La baja más significativa era la de Jean Tigana, lesionado, pero el resto del núcleo estaba disponible. Michel Platini, elegido mejor futbolista europeo en múltiples ocasiones, era la gran estrella del equipo dirigido por Henri Michel. La selección uruguaya, por su parte, tenía como principal referencia a Enzo Francescoli, un mediapunta de 23 años que por entonces militaba en River Plate y que ya comenzaba a perfilarse como una de las figuras más elegantes del fútbol sudamericano.[2]
3.2. Desarrollo del partido[editar]
El encuentro fue dominado ampliamente por el equipo francés, que impuso su capacidad técnica y su juego asociado desde los primeros minutos. A los cuatro minutos de juego, Dominique Rocheteau abrió el marcador tras aprovechar una elaboración colectiva que desbordó por completo a la defensa uruguaya. Rocheteau, delantero del Paris Saint-Germain y referente del fútbol francés de la época, anotó el primer gol de la historia del torneo.[3]
El 2-0 definitivo llegó a los 12 minutos del segundo tiempo por intermedio de José Touré, delantero del Nantes, quien selló la victoria gala y dejó sin opciones a un equipo uruguayo que no logró traducir en peligro sus escasas aproximaciones al arco rival.
Con este resultado, Francia inauguró el palmarés de la recién creada Copa Artemio Franchi y se convirtió en el primer campeón intercontinental de selecciones en la historia del fútbol organizado.
3.3. Consecuencias y proyección[editar]
El torneo nació con vocación de continuidad y periodicidad cuatrienal. Las ediciones debían disputarse alternativamente en suelo europeo y sudamericano, replicando el modelo de rotación que en aquel entonces no estaba formalizado en la Copa Intercontinental, que se jugaba en canchas neutrales o en formato de ida y vuelta. La edición de 1985 había sido concedida a Europa por ser el continente del campeón vigente de la Eurocopa, y la siguiente debía jugarse en Sudamérica.
Sin embargo, el proyecto tropezó de inmediato con dificultades de calendario. La Copa América modificó su formato en 1987 para disputarse cada dos años, mientras que la Eurocopa continuó con su frecuencia cuatrienal. Esa discrepancia generó un desacople estructural: ya no existía la garantía de que al cierre de cada ciclo cuatrienal coincidieran en tiempo un campeón sudamericano y uno europeo con un título reciente y vigente.
Para 1988 se había previsto una segunda edición que debía jugarse en Uruguay entre el seleccionado charrúa, campeón de la Copa América 1987, y el campeón de la Eurocopa 1988, que a la postre fue Países Bajos. La sede sería Montevideo, en reconocimiento al título sudamericano obtenido por la selección celeste. Sin embargo, la idea nunca prosperó por las complicaciones logísticas y de agenda que ya resentía el torneo, y la edición nunca llegó a formalizarse.[4]
4. Segunda edición: Mar del Plata 1993[editar]
4.1. Contexto y presentación[editar]
Tras ocho años de paréntesis, la segunda edición oficial de la Copa Artemio Franchi se celebró el 24 de febrero de 1993 en el estadio José María Minella de Mar del Plata, Argentina. El partido reunió a Argentina, campeón de la Copa América 1991, y a Dinamarca, campeón de la Eurocopa 1992.
El seleccionado argentino, dirigido por Alfio Basile, llegó con una base formidable que incluía a Diego Simeone, Gabriel Batistuta, Claudio Caniggia y Diego Armando Maradona. Maradona, en particular, desafió a su club de ese momento, el Sevilla de España, para poder disputar una final que consideraba especialmente importante.[5]
Dinamarca, por su parte, llegaba con el aura romántica de la Eurocopa 1992, un torneo al que ingresó como invitado de última hora tras la exclusión de Yugoslavia. El equipo danés, dirigido por Richard Møller Nielsen, había sorprendido al fútbol europeo al conquistar el título sin contar con varios de sus jugadores más talentosos, entre ellos Michael Laudrup, quien había renunciado a la selección un año antes. En su lugar, el peso ofensivo recaía en su hermano Brian Laudrup, mientras que la seguridad en el arco estaba en manos del portero Peter Schmeichel, considerado en aquel momento uno de los mejores del mundo.
4.2. Desarrollo del partido[editar]
El partido comenzó con un golpe para Argentina. A los 12 minutos del primer tiempo, un autogol del defensor Néstor Craviotto puso en ventaja a los daneses tras una acción desafortunada en el área argentina. Dinamarca, fiel a su estilo de bloque compacto y transiciones, intentó administrar la ventaja, pero Argentina reaccionó antes del descanso: a los 30 minutos del primer tiempo, Claudio Caniggia igualó el marcador con una definición que devolvió la paridad al encuentro.
El 1-1 se mantuvo inalterado durante los 90 minutos reglamentarios y el posterior tiempo suplementario. La final se definió mediante la tanda de tiros penales. En esa instancia emergió la figura de Sergio Goycochea, portero argentino, quien atajó dos lanzamientos y ratificó la reputación de especialista que había construido en el Mundial de Italia 1990, cuando detuvo varios penales decisivos que impulsaron a la Albiceleste hacia la final.[6]
Argentina se impuso por 5-4 en la definición y conquistó así su primer título en la competición, el primer intercontinental de selecciones para Conmebol.
5. Partidos de carácter amistoso y ediciones no reconocidas[editar]
Además de las tres ediciones oficiales, se registraron otros tres partidos jugados con formato similar pero sin carácter oficial otorgado por la FIFA. Estos duelos entrelazaron a los campeones de la Copa América y de la Eurocopa en distintas coyunturas, aunque ninguno de ellos otorgó título oficial.
5.1. Brasil vs. Países Bajos (1989)[editar]
En 1989 se disputó un partido entre Brasil, campeón de la Copa América 1989, y Países Bajos, campeón de la Eurocopa 1988. El duelo tuvo lugar en fecha y sede específicas que lo enmarcaron en una gira de amistosos, y la FIFA no le concedió carácter oficial. Brasil se impuso en un encuentro marcado por las ausencias neerlandesas: el A. C. Milan no autorizó viajar a Frank Rijkaard, Marco van Basten y Ruud Gullit, tres de las figuras del combinado europeo, lo que dejó a Países Bajos con un plantel diezmado.
La victoria brasileña, aunque meritoria por tratarse de un rival de jerarquía, no acarreó título alguno, y el partido quedó registrado como amistoso internacional.
5.2. Alemania vs. Brasil (1998)[editar]
El 25 de marzo de 1998, Alemania —campeona de la Eurocopa 1996— y Brasil —campeón de la Copa América 1997— se enfrentaron en el estadio Gottlieb-Daimler (hoy llamado MHPArena) de Stuttgart, Alemania, en un amistoso internacional.[7] Este duelo funcionó, en la práctica, como un epílogo no oficial del torneo: Brasil ganó 1-0 con gol de Ronaldo Nazário, superando al campeón europeo en su propia cancha.
Para entonces la Copa FIFA Confederaciones ya estaba en marcha y en crecimiento, con tres ediciones disputadas. Ese proceso contribuyó a que el Campeonato Intercontinental de Selecciones dejara de celebrarse, absorbido en parte por un nuevo modelo de competición global de selecciones. Algunos palmarés de la Copa Artemio Franchi suelen incluir los duelos de 1989 y 1998 con un asterisco, señalando su carácter no oficial.
5.3. Uruguay vs. España (2013)[editar]
En 2013 se jugó en Catar un partido amistoso entre Uruguay, campeón de la Copa América 2011, y España, campeona de la Eurocopa 2012 y vigente campeona mundial. El encuentro finalizó 3-1 a favor de la selección española, en un duelo que volvió a colocar sobre la mesa la idea de un cruce entre campeones continentales.
5.4. Propuesta de 2016: Chile vs. Portugal[editar]
El 24 de junio de 2016, el presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, propuso a la UEFA la celebración de un partido amistoso entre los campeones de la Copa América Centenario 2016 y de la Eurocopa 2016. La intención era que el duelo se disputara ese mismo año en territorio sudamericano.
Tres días después, Domínguez confirmó que la UEFA había respondido positivamente y que ambas confederaciones buscaban fecha y sede para el encuentro. Los protagonistas previstos eran Chile, campeón de la Copa América Centenario, y Portugal, campeón de la Eurocopa 2016. Sin embargo, el partido nunca se concretó, pese a que Chile intentó postergarlo para junio de 2017. La ironía fue que ambas selecciones terminaron enfrentándose en las semifinales de la Copa FIFA Confederaciones 2017, con victoria chilena por penales.
6. Intentos fallidos de reactivación[editar]
La Copa Artemio Franchi permaneció en el limbo durante más de dos décadas. Aunque las confederaciones sudamericana y europea mantuvieron conversaciones esporádicas, la competencia no volvió a disputarse de manera oficial hasta 2022.
6.1. Edición de 2018 (cancelada)[editar]
En la segunda mitad de la década de 2010 se gestó un plan concreto para revivir el torneo con un formato ampliado de cuatro equipos. La idea, retomada por los presidentes de ambas confederaciones de aquel entonces —Nicolás Leoz por Conmebol y Michel Platini por UEFA—, contemplaba la participación de los campeones y subcampeones de la Copa América 2015 y de la Eurocopa 2016.
El formato propuesto era el siguiente: el torneo se disputaría en marzo de 2018 en Milán, Italia, con cuatro selecciones. En las semifinales se medirían Chile (campeón de la Copa América 2015 y de la Copa América Centenario 2016) contra Francia (subcampeón de la Eurocopa 2016), y Portugal (campeón de la Eurocopa 2016) contra Argentina (subcampeón de la Copa América 2015). Los ganadores avanzarían a la final y los perdedores disputarían un partido por el tercer puesto.
Sin embargo, el proyecto quedó soslayado cuando estalló el escándalo por el caso de corrupción en la FIFA, que salpicó directamente a los principales impulsores de la iniciativa. Leoz y Platini quedaron envueltos en investigaciones que transformaron por completo el escenario político del fútbol internacional. Las nuevas directivas de ambas confederaciones desconocieron el acuerdo previo, y el torneo fue dejado de lado.
6.2. El contexto de la Copa Confederaciones[editar]
La cancelación de la edición de 2018 se inscribió además en un clima de desprestigio hacia los torneos de carácter intermedio. La Copa FIFA Confederaciones ya daba señales de agotamiento, y la discusión sobre el calendario internacional había cobrado un protagonismo inédito. En ese marco, un torneo de partido único entre campeones continentales tenía dificultades para encontrar un espacio viable en el calendario.
7. Renacimiento como Finalísima: edición 2022[editar]
7.1. Memorándum de entendimiento[editar]
En 2021, ante la firma de un memorándum de entendimiento entre Conmebol y UEFA, se acordó la disputa de una nueva edición del torneo. El acuerdo, firmado el 28 de septiembre de 2021[sin verificar], formalizó la reactivación de la antigua Copa Artemio Franchi bajo un nuevo nombre comercial: Finalísima.
El nuevo trofeo y la marca del torneo fueron presentados oficialmente el 24 de marzo de 2022, en un evento que confirmó a Londres como sede del encuentro y a Wembley como el escenario elegido. La Copa de Campeones Conmebol-UEFA se presentó como la continuación directa de las ediciones de 1985 y 1993, reconociendo de manera explícita la continuidad histórica entre ambas denominaciones.[8]
7.2. Argentina vs. Italia[editar]
El partido se disputó el 1 de junio de 2022 en el estadio de Wembley, en Londres, entre Argentina e Italia. Argentina llegó como campeona de la Copa América 2021, título conquistado en el estadio Maracaná frente a Brasil, e Italia como campeona de la Eurocopa 2020, ganada en Wembley ante Inglaterra en la tanda de penales.
El encuentro fue dominado por Argentina, que se impuso con una autoridad reflejada en el marcador final: 3-0. Lautaro Martínez abrió el marcador al aprovechar una asistencia de Lionel Messi, quien desbordó por la banda izquierda y habilitó al delantero del Inter. El segundo gol llegó en el segundo tiempo por intermedio de Ángel Di María, y Paulo Dybala redondeó la goleada en los minutos finales con un remate preciso. Messi, elegido mejor jugador del partido, aportó dos asistencias y volvió a demostrar su condición de líder de la Albiceleste.[9]
Con este triunfo, Argentina conquistó su segundo título en el torneo y quedó en solitario al frente del palmarés, por delante de Francia, que suma uno —la Albiceleste es además la selección con más finales disputadas: dos, contra una de Francia, Uruguay, Dinamarca e Italia— y convirtió a la Conmebol en la confederación con más trofeos en la historia de la competición.
8. Edición de 2026 (cancelada)[editar]
La cuarta edición oficial estuvo planificada para desarrollarse en el año 2026. El partido estaba programado para el 27 de marzo de 2026 en el estadio Lusail de Doha, Catar, y debía enfrentar a Argentina, campeón de la Copa América 2024, con España, campeón de la Eurocopa 2024.[10]
Sin embargo, el 15 de marzo de 2026 la UEFA anunció la cancelación del partido. Las razones esgrimidas fueron la imposibilidad de jugar en Catar ante la escalada de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán y la falta de acuerdo entre las partes sobre una fecha y sede alternativas para la celebración del duelo.[11]
La suspensión dejó al torneo en una situación de incertidumbre respecto a su continuidad futura, pese a que el memorándum firmado en 2021 contemplaba la celebración periódica de la Finalísima con calendario cuatrienal.
9. Formato y organización[editar]
La Copa de Campeones Conmebol-UEFA se estructura como un torneo de partido único. Las dos selecciones participantes son, respectivamente, la vigente campeona de la Copa América (Conmebol) y la vigente campeona de la Eurocopa (UEFA). No existen clasificaciones previas ni instancias eliminatorias: el duelo intercontinental se juega a partido directo, con tiempo suplementario y tiros penales en caso de empate tras los 90 minutos reglamentarios, como sucedió en la edición de 1993.
La sede de cada edición es determinada por acuerdo entre las dos confederaciones. A partir de la reactivación de 2022, el partido adoptó el nombre comercial de Finalísima, con una marca propia y una identidad visual desarrollada por las dos organizaciones. La FIFA otorga amparo oficial al torneo, que se inscribe en el calendario internacional de selecciones aprobado por el máximo organismo del fútbol mundial.
El torneo es el tercer certamen organizado de manera conjunta por UEFA y Conmebol, después de la Copa Intercontinental de Clubes y la Supercopa de Campeones Intercontinentales. A diferencia de esos torneos, que involucraban a clubes, la Copa de Campeones Conmebol-UEFA es el primero a nivel de selecciones nacionales.
10. Trofeo[editar]
El diseño del trofeo de la Copa de Campeones Conmebol-UEFA evoca la unión entre las dos confederaciones. La pieza representa a dos personas uniendo sus manos, que simbolizan a Conmebol y a UEFA, con el logotipo de la competición ubicado en el punto exacto de encuentro de las manos. La elaboración de la copa fue encargada con motivo de la edición de 2022 y se presentó junto con la nueva marca del torneo.
En las dos primeras ediciones, el trofeo entregado al campeón consistía en una réplica de menor escala del original, con las placas de la base en mármol blanco. La copa original, en cambio, poseía sus dos placas de base en malaquita verde, lo que le daba un acabado visual distintivo. La base del trofeo actual es más delgada que la de las ediciones de 1985 y 1993, con placas en color negro y la leyenda «Finalissima» inscrita entre los logotipos de las dos confederaciones. Los nombres de los países ganadores están grabados en la parte trasera de la base del trofeo.
11. Historial[editar]
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| Año | Sede | Campeón | Resultado | Subcampeón |
|---|---|---|---|---|
| Campeonato Intercontinental de Selecciones / Copa Artemio Franchi | ||||
| 1985 | París, Francia | Francia | 2:0 | Uruguay |
| 1993 | Mar del Plata, Argentina | Argentina | 1:1 (t.s.) 5:4 penales |
Dinamarca |
| Copa de Campeones Conmebol-UEFA / Finalísima | ||||
| 2022 | Londres, Inglaterra | Argentina | 3:0 | Italia |
| Lusail, Catar | Cancelada | |||
12. Palmarés[editar]
12.1. Títulos por selección[editar]
Argentina lidera el palmarés con dos conquistas, obtenidas en 1993 y 2022. Francia, campeona de la primera edición, la sigue con un título. En el apartado de subcampeonatos, tres selecciones comparten la marca de una final perdida: Uruguay (1985), Dinamarca (1993) e Italia (2022). En el marco de la edición cancelada de 2026, España no llegó a disputar el partido, por lo que no se le contabiliza subcampeonato.
| Selección | Campeonatos | Subcampeonatos |
|---|---|---|
| Argentina | 2 (1993, 2022) | 0 |
| Francia | 1 (1985) | 0 |
| Uruguay | 0 | 1 (1985) |
| Dinamarca | 0 | 1 (1993) |
| Italia | 0 | 1 (2022) |
12.2. Títulos por confederación[editar]
Con dos títulos de Argentina, la Conmebol domina el conteo global con un marcador de 2-1 ante la UEFA. El único título europeo corresponde a Francia en 1985. En subcampeonatos, la UEFA aventaja con dos presencias (Dinamarca e Italia) frente a una de Conmebol (Uruguay).
| Confederación | Títulos | Subcampeonatos |
|---|---|---|
| Conmebol | 2 | 1 |
| UEFA | 1 | 2 |
13. Estadísticas y récords[editar]
13.1. Goleadores[editar]
El torneo no cuenta con una amplia nómina de goleadores debido al reducido número de ediciones y de partidos. Los siete goles anotados en finales oficiales se reparten entre siete anotadores —seis jugadores y un autogol—, todos con un tanto en un solo partido disputado. Esta paridad refleja la naturaleza de partido único de la competición.
Los anotadores históricos en ediciones oficiales son: Dominique Rocheteau y José Touré por Francia en 1985, Claudio Caniggia por Argentina y el autogol de Néstor Craviotto contabilizado a favor de Dinamarca en 1993, y Lautaro Martínez, Ángel Di María y Paulo Dybala por Argentina en 2022.
13.2. Asistentes[editar]
Lionel Messi lidera el rubro de asistencias con dos pases de gol, ambos en la final de 2022. Le siguen con una asistencia Gabriel Batistuta por Argentina, Michel Platini y Alain Giresse por Francia, y Lautaro Martínez por Argentina, todos registrados en las ediciones de 1985, 1993 y 2022 respectivamente.
[ Desplegar / Plegar tablas de goleadores y asistentes ]
| Goleadores en ediciones oficiales | |||
|---|---|---|---|
| Jugador | Selección | Goles | P. J. |
| Claudio Caniggia | Argentina | 1 | 1 |
| Dominique Rocheteau | Francia | 1 | 1 |
| José Touré | Francia | 1 | 1 |
| Ángel Di María | Argentina | 1 | 1 |
| Paulo Dybala | Argentina | 1 | 1 |
| Lautaro Martínez | Argentina | 1 | 1 |
| Asistentes en ediciones oficiales | |||
|---|---|---|---|
| Jugador | Selección | Asistencias | P. J. |
| Lionel Messi | Argentina | 2 | 1 |
| Gabriel Batistuta | Argentina | 1 | 1 |
| Michel Platini | Francia | 1 | 1 |
| Alain Giresse | Francia | 1 | 1 |
| Lautaro Martínez | Argentina | 1 | 1 |
13.3. Récords[editar]
- Selección con más títulos: Argentina, con dos conquistas (1993 y 2022).
- Selección con más finales disputadas: Argentina, con dos participaciones.
- Selección con más goles en una final: Argentina anotó tres goles en 2022, la mayor cantidad registrada en un solo partido del torneo.
- Mayor goleada en una final: Argentina 3-0 Italia (2022), superando el 2-0 de Francia a Uruguay en 1985.
- Jugador con más asistencias en una final: Lionel Messi, con dos asistencias en 2022.
- Primer gol del torneo: Dominique Rocheteau, a los 4 minutos de juego en 1985.
- Único título definido por tiros penales: la edición de 1993, resuelta con victoria argentina 5-4 sobre Dinamarca tras igualar 1-1.
- Único gol en contra: Néstor Craviotto en 1993, cuyo autogol abrió el marcador para Dinamarca.
13.4. Total de partidos y goles[editar]
En las tres ediciones oficiales disputadas se han jugado exactamente tres partidos, con un total de 6 goles a favor de los campeones y 1 gol de subcampeones (el autogol de Argentina computado a Dinamarca). La distribución irregular refleja la naturaleza asimétrica del torneo y las particularidades de cada final.
14. Presencia hispanoamericana[editar]
La Copa de Campeones Conmebol-UEFA tiene una relevancia particular para el público hispanoamericano, ya que la competición enfrenta directamente a los campeones de la Copa América —torneo en el que participan las principales selecciones sudamericanas— con la Eurocopa. De las tres ediciones oficiales, dos han contado con protagonismo sudamericano: Uruguay como subcampeón en 1985 y Argentina campeona en 1993 y 2022. Además, Brasil disputó los dos partidos amistosos de 1989 y 1998, y Chile y Portugal protagonizaron una propuesta fallida en 2016.
La edición de 1993, celebrada en Mar del Plata, quedó marcada en la memoria del fútbol argentino como el último gran duelo internacional de Diego Maradona con la camiseta albiceleste en una competencia internacional. La final de 2022, disputada en Wembley y transmitida para todo el continente, consolidó a la selección argentina como la más exitosa del torneo y precedió en pocos meses al título mundial conseguido en Catar.
La cobertura mediática en español del torneo ha crecido de manera sostenida desde la reactivación de 2022. Los principales diarios deportivos de España, Argentina, Uruguay y Chile dedicaron amplios espacios al encuentro de Wembley, y la marca Finalísima se instaló en la conversación futbolística de la región. Pese al carácter puntual del certamen, su existencia apela a una rivalidad histórica que conecta de forma directa con la tradición futbolera sudamericana y europea.
15. Véase también[editar]
La Copa de Campeones Conmebol-UEFA mantiene vínculos históricos y conceptuales con otras competiciones de carácter intercontinental y con torneos de selecciones en los que participaron algunos de sus protagonistas.
Entre los certámenes relacionados se destacan la Copa FIFA Confederaciones, cuya edición de 1992 fue la sucesora directa de la Copa de Naciones Afroasiáticas y del concepto de campeonato intercontinental de selecciones; la Copa de Naciones Afroasiáticas, que enfrentaba a los campeones de África y Asia; el partido intercontinental femenino conocido como Finalissima Femenina, con idéntico formato entre las campeonas de la Copa América Femenina y la Eurocopa Femenina; y la desaparecida Copa Intercontinental de Clubes, predecesora en el modelo de enfrentamiento directo entre campeones sudamericanos y europeos.
También se relacionan la Copa América, la Eurocopa y los anexos de títulos oficiales de selecciones absolutas de fútbol, tanto a nivel general como en el desglose específico de certámenes de selecciones.
16. Referencias[editar]
Las fuentes principales de este artículo proceden de los archivos de UEFA, Conmebol, FIFA y diarios deportivos de España, Argentina e Italia. La información histórica sobre las ediciones de 1985 y 1993 se complementa con hemeroteca y registros estadísticos de la época.
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- UEFA.com, "Finalissima 2022, Italia-Alemania: revelada la marca", 24 de marzo de 2022.
- FIFA.com, "Argentina otra vez campeón: vapuleó a Italia y se ilusiona con Catar", 1 de junio de 2022.
- Infobae, "Hace 20 años, Maradona ganaba su último título con la Selección", 24 de febrero de 2013.
- ABC de Sevilla, edición del 25 de febrero de 1993, hemeroteca.
- Mundo Deportivo, edición del 25 de febrero de 1993, hemeroteca.
- Conmebol, "CONMEBOL y UEFA amplían su cooperación", 28 de septiembre de 2021.
- Clarín, "Cómo es el trofeo de la Finalissima que ganarán Argentina o Italia en Wembley", 30 de mayo de 2022.
- Marca, "Se cancela la Finalissima", 15 de marzo de 2026.
- RSSSF, tablas de resultados de la Copa Artemio Franchi 1993.
- Asociación del Fútbol Argentino, archivo de la Copa Artemio Franchi 1993.
El fallecimiento de Franchi, ocurrido en pleno ejercicio de la presidencia de la UEFA, motivó un período de conmoción en el fútbol europeo. Su nombre fue impuesto a numerosos torneos y escenarios deportivos, entre ellos el Estadio Artemio Franchi de Florencia. ↩︎
Francescoli había llegado a River Plate en 1984 y se consolidaría como uno de los futbolistas más influyentes del club en los años ochenta. Su estilo pausado y su visión de juego le valieron el apodo de "El Príncipe". ↩︎
Dominique Rocheteau, apodado "L'Ange Vert" (El Ángel Verde), era en 1985 uno de los delanteros más experimentados del fútbol francés. Antes de jugar en el PSG había sido figura del Saint-Étienne, club con el que conquistó varios títulos de liga. ↩︎
La edición de 1988 habría enfrentado a Uruguay y Países Bajos, dos selecciones que coronaron campeones continentales en 1987 y 1988 respectivamente. La coincidencia cronológica existió, pero los problemas de fechas y las dificultades económicas impidieron que el partido se organizara. ↩︎
Maradona se encontraba en el Sevilla F. C. tras su salida del Nápoles, luego de la sanción por dopaje que le impuso el fútbol italiano. La prensa española de la época documentó la tensión entre el club andaluz y el futbolista por la autorización para viajar a Mar del Plata y disputar el encuentro intercontinental. ↩︎
Goycochea había sido titular en la selección argentina durante el Mundial de Italia 1990 por la lesión de Nery Pumpido. En las tandas de penales ante Yugoslavia e Italia detuvo varios lanzamientos, lo que le valió fama continental como especialista. ↩︎
La fecha exacta del partido entre Alemania y Brasil de marzo de 1998 suele citarse como 25 de marzo, aunque algunas fuentes la sitúan un día antes o después. El resultado, sin embargo, es consistente en todas las referencias: victoria brasileña por 1-0 con gol de Ronaldo. ↩︎
La UEFA confirmó en su sitio oficial que "La Copa de Campeones CONMEBOL-UEFA es el nuevo nombre del trofeo que fue el premio de este partido en 1985 y 1993", estableciendo así una línea directa entre la antigua Copa Artemio Franchi y la nueva Finalísima. ↩︎
Messi finalizó el partido con dos asistencias, consolidándose como el primer jugador en alcanzar esa cifra en una final del torneo. Su actuación fue ampliamente destacada por la prensa internacional y reafirmó su rol protagónico en el proceso de la selección argentina. ↩︎
Argentina llegaba como campeón de la Copa América 2024, y España como campeón de la Eurocopa 2024, lo que garantizaba un duelo de alto voltaje entre dos selecciones con planteles de jerarquía mundial. ↩︎
La cancelación de la edición 2026 se produjo después de semanas de gestiones para intentar reubicar el encuentro. Las diferencias entre UEFA y Conmebol en torno a los aspectos operativos y comerciales, sumadas al contexto geopolítico, hicieron inviable la disputa en la fecha prevista. ↩︎