Copa Mundial de Fútbol de 1934
| Copa Mundial de Fútbol de 1934 | |
|---|---|
| Copa Mundial de Fútbol de 1934 | |
| Campionato Mondiale di Calcio 1934 Italia 1934 | |
| Edición | II |
| Sede | Italia |
| Fechas | 27 de mayo – 10 de junio de 1934 |
| Participantes | 16 selecciones |
| Campeón | Italia (1.er título) |
| Subcampeón | Checoslovaquia |
| Tercer lugar | Alemania |
| Cuarto lugar | Austria |
| Partidos | 17 |
| Goles | 70 (4,12 por partido) |
| Asistencia total | 363 000 (21 353 por partido) |
| Goleador | Oldřich Nejedlý (5 goles) |
| Anterior | Uruguay 1930 |
| Siguiente | Francia 1938 |
La Copa Mundial de Fútbol de 1934, conocida oficialmente como Campionato Mondiale di Calcio 1934, fue la segunda edición del Campeonato Mundial de Fútbol masculino organizado por la FIFA. Se celebró en Italia entre el 27 de mayo y el 10 de junio de 1934 y representó la primera vez que el torneo tenía lugar en un país de Europa, después de la edición inaugural de 1930 en Uruguay.
El formato cambió respecto a la primera edición: se eliminó la fase de grupos y se adoptó un sistema de eliminación directa a partido único, con prórroga de 30 minutos en caso de empate y un partido de desempate al día siguiente si persistía la igualdad. La selección de Italia se proclamó campeona venciendo a Checoslovaquia por 2-1 en la final, disputada en el Stadio Nazionale del Partido Nacional Fascista de Roma, en la primera final mundialista que necesitó tiempo suplementario para resolverse.
El torneo estuvo marcado por el contexto político de la Italia fascista. El dictador Benito Mussolini utilizó el campeonato como instrumento de propaganda nacionalista y ejerció presión sobre la selección anfitriona para que lograra el título. Años después, diversas fuentes históricas y periodísticas han señalado la existencia de arbitrajes favorables a Italia durante la competición.[1]
1. Resumen[editar]
La Copa Mundial de 1934 fue la primera edición con una fase de clasificación previa, debido a que 32 federaciones se inscribieron para cubrir las 16 plazas disponibles. Incluso el anfitrión Italia disputó una eliminatoria clasificatoria, eliminando a Grecia con un 4-0 en Milán y un acuerdo posterior para no disputar la vuelta.
La campeona vigente, Uruguay, se negó a participar en protesta por la ausencia de Italia en la edición de 1930, convirtiéndose en el único campeón mundial que no ha defendido su título en la edición siguiente. Solo cuatro selecciones no europeas tomaron parte: Argentina, Brasil, Estados Unidos y Egipto, que se convirtió en el primer país africano en disputar una Copa Mundial. En total, diez selecciones debutaron en la competición.
Italia conquistó su primer título mundial tras derrotar a Estados Unidos (7-1), España (1-1 y 1-0 en el desempate), Austria (1-0) y Checoslovaquia (2-1 en la final). El goleador del torneo fue el checoslovaco Oldřich Nejedlý con cinco tantos, seguido por el alemán Edmund Conen y el italiano Angelo Schiavio, ambos con cuatro.
2. Historia[editar]
2.1. Antecedentes[editar]
El éxito de la Copa Mundial de Fútbol de 1930 motivó a la FIFA a celebrar una segunda edición cuatro años después, tal como se había acordado en los congresos del organismo. Dado que Uruguay había albergado el campeonato inaugural, se aceptó que un Estado europeo organizara la edición de 1934.
En el XXI Congreso de la FIFA, celebrado en octubre de 1932 en Estocolmo, el Comité Ejecutivo anunció que Italia sería la sede de la Copa Mundial de 1934. Antes de llegar a esa decisión hubo un intenso debate. Suecia quería presentar una candidatura, pero la retiró al considerar que Italia tenía un proyecto más avanzado. Por su parte, Alemania había solicitado a la FIFA que el fútbol regresara a los Juegos Olímpicos de Berlín 1936 tras su ausencia cuatro años antes; la prueba volvió a celebrarse, pero solo con jugadores amateur, lo que consolidó a la Copa Mundial como el torneo profesional por excelencia.
Detrás de la propuesta de la Federación Italiana de Fútbol estaba el Gobierno del dictador Benito Mussolini, quien utilizó el evento desde un punto de vista propagandístico y nacionalista para unificar el país. Una vez otorgada la sede, Mussolini presionó a los cargos directivos del deporte nacional, al seleccionador Vittorio Pozzo y a los futbolistas para que conquistaran el título, como más tarde reconocieron algunos de ellos. Italia quería asegurarse el éxito incluso antes de la concesión del torneo: en 1931 autorizó la llegada de sudamericanos con ascendencia italiana (oriundi), entre ellos los argentinos Luis Monti, Attilio Demaría, Enrique Guaita y Raimundo Orsi y el brasileño Anfilogino Guarisi, quienes después fueron nacionalizados.[2]
El comité organizador asignó un presupuesto de 3,5 millones de liras y preparó ocho sedes con estadios nuevos o reformados: Bolonia, Florencia, Génova, Milán, Nápoles, Roma (sede de la final), Turín y Trieste.
2.2. Clasificación y equipos participantes[editar]
El comité organizador envió invitaciones a las federaciones de Europa, América, África y Asia para llenar los 16 cupos disponibles. Al llegar al 28 de febrero de 1933, fecha límite de inscripción, se habían apuntado 32 países. Por esa razón se estableció por primera vez una fase clasificatoria entre todas las selecciones, con grupos ordenados por proximidad geográfica para abaratar costos.
Todas las selecciones estaban obligadas a disputar la clasificación, incluido el país organizador. Italia jugó una eliminatoria a doble partido contra Grecia: tras vencer 4-0 en Milán, ambos países llegaron a un acuerdo y el partido de vuelta nunca se celebró. Además de Italia, se clasificaron otros once países europeos: Alemania, Austria, Bélgica, Checoslovaquia, España, Francia, Hungría, Países Bajos, Rumania, Suecia y Suiza.
Las cuatro asociaciones del Reino Unido (Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte), en aquella época enfrentadas con la FIFA, rechazaron participar en la Copa Mundial y siguieron con su propio campeonato, el British Home Championship.
Los únicos representantes de Sudamérica fueron Argentina y Brasil, quienes no disputaron ningún partido de clasificación debido a la retirada de sus rivales. Argentina estuvo a punto de no viajar, pues renunció en primera instancia; su rival de eliminatoria, Chile, podía haber acudido directamente, pero tampoco quiso participar. Al quedar una plaza vacante, la Asociación Argentina de Football rectificó su decisión. Sin embargo, los clubes profesionales de la recién creada Liga Argentina de Football se negaron a ceder a sus profesionales y la selección argentina viajó a Europa con un plantel completamente amateur.[3] La ausencia más notable fue la de Uruguay, campeona vigente, en protesta porque Italia había rechazado su invitación para el Mundial de 1930.
En las eliminatorias de África y Asia, Egipto obtuvo la clasificación después de derrotar en ida y vuelta a una selección de Palestina formada por nueve británicos, seis judíos y un solo árabe.[4] La plaza norteamericana se decidió entre Estados Unidos y México en Roma el 24 de mayo de 1934, tan solo tres días antes de la inauguración, con victoria estadounidense por 4-2.
[ Desplegar / Plegar lista de equipos participantes ]
- Alemania
- Argentina
- Austria
- Bélgica
- Brasil
- Checoslovaquia
- Egipto
- España
- Estados Unidos
- Francia
- Hungría
- Italia
- Países Bajos
- Rumania
- Suecia
- Suiza
2.3. Desarrollo del torneo[editar]
Octavos de final
La Copa Mundial de 1934 no tuvo un partido inaugural propiamente dicho, pues los ocho partidos de octavos de final se disputaron el mismo día, 27 de mayo, y a la misma hora (16:30 UTC+1). Italia debutó en el Stadio Nazionale de Roma ante Estados Unidos, aún agotada por su encuentro clasificatorio contra México tres días antes y con un combinado de jugadores amateur. Los italianos vencieron 7-1 con una tripleta de Angelo Schiavio, del Bologna F. C., en un equipo formado mayoritariamente por jugadores de la Juventus de Turín.
Las selecciones de Europa Central llegaban como favoritas. Austria, dirigida por Hugo Meisl, solo había perdido dos partidos desde 1931 y era conocida como el Wunderteam por su estilo ofensivo y sus talentosos futbolistas, entre los que destacaba el goleador Matthias Sindelar. Austria sufrió ante Francia, que se puso por delante, pero Sindelar empató y el partido se fue a la prórroga, donde los austriacos se impusieron 3-2. Checoslovaquia, también favorita, tuvo que remontar ante Rumania con goles de Antonín Puč y Oldřich Nejedlý (2-1). Hungría necesitó cuatro tantos para doblegar a Egipto (4-2), y Suiza venció a Países Bajos (3-2) con doblete de Leopold Kielholz, conocido por jugar con gafas.
Ninguno de los equipos sudamericanos pudo pasar de ronda. Argentina, con un combinado amateur en el que solo dos hombres (Alfredo Devincenzi y Arcadio López) tenían experiencia internacional, perdió 3-2 ante Suecia. La mayor sorpresa fue la eliminación de Brasil ante España, que al descanso ganaba 3-0 con goles de José Iraragorri e Isidro Lángara; Leônidas da Silva recortó distancias, pero España sentenció el 3-1. En ese partido, el portero Ricardo Zamora se convirtió en el primero que detuvo un penal en la historia de los mundiales. Todos los clasificados a cuartos de final fueron europeos.
Cuartos de final
El duelo más emocionante de la fase fue el que enfrentó a Italia y España en el Stadio Giovanni Berta de Florencia. En un partido extremadamente duro y físico, Luis Regueiro marcó pasada la media hora y Giovanni Ferrari igualó antes del descanso. La prórroga no resolvió el 1-1, por lo que fue necesario un desempate al día siguiente, 1.º de junio. Siete de los once titulares españoles se perdieron ese encuentro por lesión o cansancio, entre ellos Ricardo Zamora, con dos costillas rotas. Italia se impuso por la mínima con gol de Giuseppe Meazza. Los españoles reclamaron falta sobre el portero en el tanto de Meazza y presentaron una queja porque el árbitro suizo René Mercet anuló dos goles a Regueiro y Jacinto Quincoces. La polémica no evitó el pase de Italia a las semifinales; por otro lado, los italianos protestaron por un penal no otorgado por una falta sobre Angelo Schiavio.
El resto de los choques se resolvió en el tiempo reglamentario. Austria venció a Hungría por 2-1 con goles de Johann Horvath y Karl Zischek; György Sárosi recortó de penal, pero los húngaros quedaron en inferioridad numérica por las lesiones, porque en aquella época no se permitían los cambios. En Milán, Alemania derrotó a Suecia por 2-1 con dos goles de Karl Hohmann en tres minutos durante la segunda parte. Checoslovaquia remontó ante Suiza para eliminarla por 3-2 en el Stadio Benito Mussolini de Turín.
Semifinales
La primera semifinal entre Italia y Austria, celebrada en el Stadio San Siro de Milán, se saldó con victoria italiana por 1-0. Austria llegaba con una buena racha deportiva, pero Hugo Meisl no podía contar con su organizador Johann Horvath por lesión y llegó a declarar a su amigo, el seleccionador italiano Vittorio Pozzo, que «no tenemos ninguna opción». Italia marcó a los nueve minutos por mediación de Enrique Guaita, en un tanto polémico porque los austriacos reclamaron falta sobre su portero Peter Platzer. En un juego muy igualado, los anfitriones aguantaron en defensa y se clasificaron a la final.
La otra semifinal, entre Checoslovaquia y Alemania en el Stadio Nazionale de Roma, se resolvió con triunfo checoslovaco por 3-1. Oldřich Nejedlý, autor de una tripleta, se coronó máximo goleador de la competición. Alemania poco pudo hacer ante la superioridad técnica de Checoslovaquia, y el guardameta František Plánička atajó las pocas ocasiones germanas.
Tercer lugar
La Copa Mundial de 1934 fue la primera en la que se disputó un partido por el tercer lugar. Alemania y Austria se enfrentaron el 7 de junio en el Stadio Giorgio Ascarelli de Nápoles, tres días antes de la final. La estrella austríaca Matthias Sindelar no figuró en el once titular, aunque la columna vertebral del Wunderteam se mantuvo. Los alemanes dominaron desde el primer minuto y, con goles de Ernst Lehner y Edmund Conen, llegaron 3-1 al descanso. Pese al descuento de Karl Sesta, Alemania se proclamó vencedora de la final de consolación.
Final
La final entre Italia y Checoslovaquia se disputó en Roma el 10 de junio de 1934 a las 17:30 horas, ante más de 50 000 espectadores que llenaron el Stadio Nazionale del Partido Nacional Fascista bajo un intenso calor. Italia partía como favorita por su condición de anfitriona y por las innovaciones del entrenador Vittorio Pozzo, como las concentraciones de preparación (ritiro), el sistema defensivo con posición piramidal y un juego físico. El presidente Benito Mussolini reunió al seleccionado italiano antes del pitido inicial y les instó a ganar a toda costa; algunos jugadores llegaron a sentirse amenazados por el mensaje. El italoargentino Luis Monti, primer hombre que disputaba dos finales de un Mundial, declaró años más tarde: «En 1930, en Uruguay, me querían matar si ganaba, y en Italia, cuatro años más tarde, si perdía».
Mussolini estuvo presente en el palco de autoridades con su uniforme militar. Los jugadores italianos hicieron el saludo fascista en el centro del campo, mientras que los checoslovacos mantuvieron la formación; el árbitro sueco Ivan Eklind también levantó el brazo, según se conoció más tarde, a petición de las autoridades. Tras los himnos, los capitanes Gianpiero Combi y František Plánička se dieron la mano y presenciaron el sorteo de campos.
El juego fue muy igualado. Italia intentó amenazar la portería de Plánička con balones aéreos, sin éxito, y Checoslovaquia no superó la línea defensiva italiana en la primera parte, que terminó sin goles. En la segunda mitad, con una dureza local creciente y una arbitraje permisivo, Checoslovaquia dominó y se adelantó en el minuto 71 con un gol de Antonín Puč. Raimundo Orsi consiguió el empate a nueve minutos del final y, con el rival ya agotado, Angelo Schiavio marcó el 2-1 definitivo en el minuto 95 de la prórroga. Italia se proclamó campeona del mundo por primera vez en su historia.
Tras el pitido final, Roma vivió un ambiente de fiesta. Las selecciones de Italia, Checoslovaquia y Alemania aparecieron sobre el terreno de juego como las tres primeras clasificadas. Los italianos recibieron la Copa de la Victoria de manos de Jules Rimet y un trofeo entregado por Benito Mussolini, la Coppa del Duce, seis veces más grande que el anterior. Además se llevaron una prima de 20 000 liras por cabeza y fueron nombrados «comendadores al Mérito Deportivo».
3. Formato de competición[editar]
La II Copa Mundial se celebró entre el 27 de mayo y el 10 de junio de 1934, poco después de finalizar las ligas europeas. Por primera vez en la historia del torneo se usó un sistema de eliminación directa a partido único. Los empates al final del tiempo reglamentario se resolvían con una prórroga de 30 minutos y, si el marcador seguía igualado, se disputaba un partido de desempate al día siguiente. Todos los partidos de cada fase se jugaban el mismo día, en sedes diferentes.
Para configurar las eliminatorias, el comité organizador estableció unos «cabezas de serie» que no se enfrentarían entre sí en los octavos de final, con la intención de asegurar que las selecciones más fuertes llegaran hasta el final. El último participante confirmado, Estados Unidos, se conoció tan solo tres días antes de la inauguración.
Este formato de eliminación directa se mantuvo únicamente en la edición de 1934 y en la de Francia 1938, pues en los años posteriores la FIFA regresó a una fase de grupos inicial.
4. Sedes[editar]
El comité organizador contaba con estadios de reciente construcción, como el Stadio Nazionale del Partido Nacional Fascista de Roma (remodelado en 1927), el Stadio San Siro de Milán (1926), el Stadio Littoriale de Bolonia (1927) y el Stadio Giovanni Berta de Florencia (1931). El Stadio Nazionale de Roma, sede de la final, y el Stadio Luigi Ferraris de Génova fueron remodelados para la ocasión.
Para el evento se construyeron tres instalaciones adicionales. La más moderna fue el Stadio Benito Mussolini de Turín, llamado así en honor al líder fascista, cuyas obras comenzaron en septiembre de 1932 y concluyeron en mayo de 1933; estaba planificado para 65 000 espectadores y sobre el césped se construyó una pista de atletismo para albergar más competiciones. El Stadio Littorio de Trieste abrió sus puertas el 29 de septiembre de 1932, mientras que el Stadio Giorgio Ascarelli de Nápoles se inauguró el 27 de mayo de 1934, ya durante la Copa, en el partido entre Egipto y Hungría.
[ Desplegar / Plegar sedes y capacidades ]
- Milán — Stadio San Siro: 55 000 espectadores
- Bolonia — Stadio Littoriale: 50 100 espectadores
- Roma — Stadio Nazionale PNF: 47 300 espectadores
- Florencia — Stadio Giovanni Berta: 47 290 espectadores
- Nápoles — Stadio Giorgio Ascarelli: 40 000 espectadores
- Génova — Stadio Luigi Ferraris: 36 703 espectadores
- Turín — Stadio Benito Mussolini: 28 140 espectadores
- Trieste — Stadio Littorio: 8 000 espectadores
En la actualidad, según la fuente consultada, solo permanecen abiertos los estadios de Milán, Florencia, Génova y Turín. El campo de Nápoles quedó destruido por los bombardeos aliados en 1942, y el resto fueron reemplazados por otras instalaciones.[5]
5. Resultados[editar]
5.1. Cuadro de desarrollo[editar]
[ Desplegar / Plegar cuadro de desarrollo ]
Octavos de final (27 de mayo)
- Italia 7–1 Estados Unidos (Roma)
- España 3–1 Brasil (Génova)
- Hungría 4–2 Egipto (Nápoles)
- Austria 3–2 Francia (Turín, tras prórroga)
- Suiza 3–2 Países Bajos (Milán)
- Checoslovaquia 2–1 Rumania (Trieste)
- Suecia 3–2 Argentina (Bolonia)
- Alemania 5–2 Bélgica (Florencia)
Cuartos de final (31 de mayo, salvo el desempate)
- Italia 1–1 España (Florencia, tras prórroga; desempate el 1 de junio: Italia 1–0 España)
- Austria 2–1 Hungría (Bolonia)
- Checoslovaquia 3–2 Suiza (Turín)
- Alemania 2–1 Suecia (Milán)
Semifinales (3 de junio)
- Italia 1–0 Austria (Milán)
- Checoslovaquia 3–1 Alemania (Roma)
Tercer lugar (7 de junio)
- Alemania 3–2 Austria (Nápoles)
Final (10 de junio)
- Italia 2–1 Checoslovaquia (Roma, tras prórroga)
5.2. Detalle de los partidos[editar]
[ Desplegar / Plegar detalle de los partidos ]
Octavos de final
- Suecia 3–2 Argentina (Bolonia): Jonasson (9', 67'), Kroon (79') / Belis (4'), Galateo (48')
- Alemania 5–2 Bélgica (Florencia): Kobierski (25'), Siffling (49'), Conen (66', 70', 87') / Voorhoof (29', 43')
- Suiza 3–2 Países Bajos (Milán): Kielholz (7', 43'), Abegglen (66') / Smit (29'), Vente (69')
- Checoslovaquia 2–1 Rumania (Trieste): Puč (50'), Nejedlý (67') / Dobay (11')
- Hungría 4–2 Egipto (Nápoles): Teleki (11'), Toldi (31', 61'), Vincze (53') / Fawzi (35', 39')
- Austria 3–2 Francia (Turín, prórroga): Sindelar (44'), Schall (93'), Bican (109') / Nicolas (18'), Verriest (116', pen.)
- España 3–1 Brasil (Génova): Iraragorri (18' pen., 25'), Lángara (29') / Leônidas (55')
- Italia 7–1 Estados Unidos (Roma): Schiavio (18', 29', 64'), Orsi (20', 69'), Ferrari (63'), Meazza (90') / Donelli (57')
Cuartos de final
- Alemania 2–1 Suecia (Milán): Hohmann (60', 63') / Dunker (82')
- Checoslovaquia 3–2 Suiza (Turín): Svoboda (24'), Sobotka (49'), Nejedlý (82') / Kielholz (12'), Jaeggi (78')
- Austria 2–1 Hungría (Bolonia): Horvath (8'), Zischek (51') / Sárosi (60', pen.)
- Italia 1–1 España (Florencia, prórroga): Ferrari (44') / Regueiro (30')
- Desempate: Italia 1–0 España (Florencia): Meazza (11')
Semifinales
- Checoslovaquia 3–1 Alemania (Roma): Nejedlý (21', 69', 80') / Noack (62')
- Italia 1–0 Austria (Milán): Guaita (19')
Tercer lugar
- Alemania 3–2 Austria (Nápoles): Lehner (1', 42'), Conen (27') / Horvath (28'), Sesta (54')
Final
- Italia 2–1 Checoslovaquia (Roma, prórroga): Orsi (81'), Schiavio (95') / Puč (71')
6. Estadísticas[editar]
6.1. Tabla de posiciones general[editar]
La siguiente tabla se basa en el criterio de la época: 2 puntos por partido ganado y 1 por partido empatado.
| Pos. | Equipo | Pts | PJ | PG | PE | PP | GF | GC | Dif | Rend. |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | Italia | 9 | 5 | 4 | 1 | 0 | 12 | 3 | +9 | 90,0% |
| 2 | Checoslovaquia | 6 | 4 | 3 | 0 | 1 | 9 | 6 | +3 | 75,0% |
| 3 | Alemania | 6 | 4 | 3 | 0 | 1 | 11 | 8 | +3 | 75,0% |
| 4 | Austria | 4 | 4 | 2 | 0 | 2 | 7 | 7 | 0 | 50,0% |
| 5 | España | 3 | 3 | 1 | 1 | 1 | 4 | 3 | +1 | 50,0% |
| 6 | Hungría | 2 | 2 | 1 | 0 | 1 | 5 | 4 | +1 | 50,0% |
| 7 | Suiza | 2 | 2 | 1 | 0 | 1 | 5 | 5 | 0 | 50,0% |
| 8 | Suecia | 2 | 2 | 1 | 0 | 1 | 4 | 4 | 0 | 50,0% |
| 9 | Argentina | 0 | 1 | 0 | 0 | 1 | 2 | 3 | −1 | 0,0% |
| 9 | Francia | 0 | 1 | 0 | 0 | 1 | 2 | 3 | −1 | 0,0% |
| 9 | Países Bajos | 0 | 1 | 0 | 0 | 1 | 2 | 3 | −1 | 0,0% |
| 12 | Rumania | 0 | 1 | 0 | 0 | 1 | 1 | 2 | −1 | 0,0% |
| 13 | Egipto | 0 | 1 | 0 | 0 | 1 | 2 | 4 | −2 | 0,0% |
| 14 | Brasil | 0 | 1 | 0 | 0 | 1 | 1 | 3 | −2 | 0,0% |
| 15 | Bélgica | 0 | 1 | 0 | 0 | 1 | 2 | 5 | −3 | 0,0% |
| 16 | Estados Unidos | 0 | 1 | 0 | 0 | 1 | 1 | 7 | −6 | 0,0% |
6.2. Goleadores[editar]
[ Desplegar / Plegar tabla de goleadores ]
| Jugador | Selección | Goles |
|---|---|---|
| Oldřich Nejedlý | Checoslovaquia | 5 |
| Edmund Conen | Alemania | 4 |
| Angelo Schiavio | Italia | 4 |
| Leopold Kielholz | Suiza | 3 |
| Raimundo Orsi | Italia | 3 |
| Ernest Lehner | Alemania | 2 |
| Antonín Puč | Checoslovaquia | 2 |
| Giovanni Ferrari | Italia | 2 |
| Giuseppe Meazza | Italia | 2 |
| Matthias Sindelar | Austria | 2 |
| Karl Hohmann | Alemania | 2 |
| Johann Horvath | Austria | 2 |
| Geza Toldi | Hungría | 2 |
| José Iraragorri | España | 2 |
| Bernard Voorhoof | Bélgica | 2 |
| Sven Jonasson | Suecia | 2 |
| Knut Kroon | Suecia | 1 |
| Juan Alberto Galateo | Argentina | 1 |
| Ernesto Belis | Argentina | 1 |
| Otto Siffling | Alemania | 1 |
| Stanislaus Kobierski | Alemania | 1 |
| Kick Smit | Países Bajos | 1 |
| Leen Vente | Países Bajos | 1 |
| Ștefan Dobay | Rumania | 1 |
| Pál Teleki | Hungría | 1 |
| Jeno Vincze | Hungría | 1 |
| Abdulrahman Fawzi | Egipto | 2 |
| Jean Nicolas | Francia | 1 |
| Georges Verriest | Francia | 1 |
| Josef Bican | Austria | 1 |
| Anton Schall | Austria | 1 |
| Isidro Lángara | España | 1 |
| Leônidas da Silva | Brasil | 1 |
| Luis Regueiro | España | 1 |
| Aldo Donelli | Estados Unidos | 1 |
| Enrique Guaita | Italia | 1 |
| György Sárosi | Hungría | 1 |
| Karl Zischek | Austria | 1 |
| František Svoboda | Checoslovaquia | 1 |
| Jiří Sobotka | Checoslovaquia | 1 |
| Willy Jäggi | Suiza | 1 |
| Gösta Dunker | Suecia | 1 |
| Rudolf Noack | Alemania | 1 |
| Karl Sesta | Austria | 1 |
Nota: Algunas fuentes modernas atribuyen cuatro goles a Oldřich Nejedlý en lugar de cinco, según la revisión posterior de la FIFA de los resúmenes de partidos de la época.[6]
7. Reconocimientos[editar]
7.1. Equipo estelar[editar]
La selección ideal del torneo estuvo integrada por:
[ Desplegar / Plegar equipo estelar ]
- Porteros: Ricardo Zamora
- Defensores: Eraldo Monzeglio y Jacinto Quincoces
- Mediocampistas: Luis Monti, Attilio Ferraris y Leonardo Cilaurren
- Delanteros: Giuseppe Meazza, Raimundo Orsi, Enrique Guaita, Oldřich Nejedlý y Matthias Sindelar
7.2. Palmarés[editar]
La edición de 1934 dejó los siguientes campeones:
- Campeón: Italia (primer título mundial)
- Subcampeón: Checoslovaquia
- Tercer lugar: Alemania
- Cuarto lugar: Austria
- Goleador: Oldřich Nejedlý (5 goles)
Italia se convirtió en el primer campeón europeo de la Copa Mundial y en el segundo país que debutaba en el torneo y salía campeón, tras Uruguay en 1930.
8. Récords y hechos destacados[editar]
La Copa Mundial de 1934 dejó varios hitos en la historia del certamen:
- Fue la primera edición en que se disputó una fase de clasificación previa, con 32 selecciones inscritas para 16 plazas.
- Italia se convirtió en el primer anfitrión en ser campeón del mundo.
- Se jugó el primer partido con prórroga en la historia de los mundiales: Austria 3–2 Francia, en octavos de final.
- Se registró el primer empate de la historia de los mundiales: Italia 1–1 España, en cuartos de final, que requirió un partido desempate al día siguiente.
- La final Italia 2–1 Checoslovaquia fue la primera que se resolvió en tiempo suplementario.
- Ricardo Zamora se convirtió en el primer portero que detuvo un penal en un Mundial.
- Se dispuso por primera vez un partido por el tercer lugar.
- Egipto fue el primer país africano en participar en una Copa Mundial.
- Solo cuatro selecciones no europeas tomaron parte: Argentina, Brasil, Estados Unidos y Egipto.
- Uruguay se convirtió en el único campeón mundial que se negó a defender su título en la edición siguiente.
9. Impacto en el fútbol italiano[editar]
La victoria de Italia en la Copa Mundial supuso un punto de inflexión para el fútbol nacional, que había crecido en los últimos años gracias al trabajo de Vittorio Pozzo, seleccionador desde 1929. Pozzo introdujo una nueva táctica, el llamado «Método», basado en el modelo de pirámide de la época (dos defensas, tres mediocentros y cinco delanteros), que dejaba dos centrales escalonados en el área, retrasaba la posición de los centrocampistas de banda y daba protagonismo en ataque a los interiores. Este sistema sentó las bases del fútbol defensivo posterior.
La selección italiana continuó ganando títulos durante la década de 1930. Seis meses después de la victoria, la azzurra se enfrentó a Inglaterra en la llamada Batalla de Highbury; aunque perdió 3-2, su actuación sirvió para cuestionar el tradicional dominio británico. En 1936 ganó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Berlín con un equipo formado por estudiantes, y en la Copa Mundial de Fútbol de 1938 revalidó el título. Vittorio Pozzo se mantuvo como seleccionador hasta 1948.
Los logros de Italia recibieron una notable cobertura en los medios de comunicación nacionales, que convirtieron al fútbol en un fenómeno de masas.
10. Controversia y legado[editar]
En el plano negativo, la Copa Mundial de 1934 es recordada como uno de los mayores ejemplos del uso político del deporte. El gobierno de Benito Mussolini quería mostrar los supuestos logros del fascismo italiano durante sus doce años de mando, y eso se reflejó en todas las facetas del torneo. El país se llenó de carteles alegóricos con futbolistas haciendo el saludo fascista, y los partidos de la selección italiana contaban con la presencia de destacados miembros del Gobierno y de la Milicia Voluntaria para la Seguridad Nacional (los «camisas negras»), con un efecto intimidatorio sobre los rivales.
Las presiones llegaron al seno de la selección. Vittorio Pozzo recibía telegramas en los que se le instaba a la victoria, y futbolistas como Luis Monti sintieron miedo ante las consecuencias de una posible derrota. La Federación Italiana de Fútbol logró convencer a cinco futbolistas sudamericanos de ascendencia italiana para que jugaran por Italia, entre ellos Luis Monti, finalista en 1930 con Argentina, y Raimundo Orsi, autor del primer gol italiano en la final. Según el periodista español Alfredo Relaño en su libro Tantos mundiales, tantas historias, la FIGC habría violado el reglamento de la FIFA de la época, que establecía un plazo de tres años de residencia para que un jugador que hubiera representado a una asociación nacional pudiera ser calificado por otra. Monti y Attilio Demaría habían sido internacionales con Argentina en julio de 1931 y no cumplían ese plazo; aun así, la FIFA les permitió jugar.
Diversos medios e historiadores han señalado que el gobierno de Mussolini influyó para que los árbitros fueran benévolos con Italia. Una de las actuaciones más polémicas se dio en el partido de desempate de cuartos de final contra España, donde el colegiado suizo René Mercet anuló dos goles españoles y concedió el tanto de Giuseppe Meazza pese a la presunta falta sobre el guardameta. Posteriormente, la Asociación Suiza de Fútbol sancionó a Mercet a perpetuidad por aquella actuación. La labor en la final del árbitro sueco Ivan Eklind y del asistente belga Louis Baert fue también muy criticada, pero ambos continuaron trabajando y fueron invitados a la Copa Mundial de 1938.
11. Presencia hispanoamericana[editar]
La participación de selecciones hispanoamericanas en la Copa Mundial de 1934 fue limitada pero con episodios significativos. Argentina viajó a Italia con un plantel completamente amateur debido a la negativa de los clubes profesionales de la Liga Argentina de Football a ceder a sus futbolistas. Solo dos jugadores del plantel, Alfredo Devincenzi y Arcadio López, tenían experiencia internacional. La selección cayó eliminada en octavos de final ante Suecia por 3-2, después de haber igualado el marcador en dos ocasiones.
España, la selección hispanohablante mejor clasificada, llegó a cuartos de final y forzó un partido desempate contra Italia. En el primer encuentro, España estuvo cerca de eliminar al anfitrión; de hecho, se adelantó con gol de Luis Regueiro y mantuvo el empate 1-1 tras la prórroga. En el desempate, con siete titulares ausentes por lesión o cansancio, España perdió 1-0 y presentó una queja formal por el arbitraje de René Mercet. Ricardo Zamora, portero español, detuvo un penal en octavos de final contra Brasil, convirtiéndose en el primer guardameta en lograrlo en la historia de los mundiales.[7]
México disputó la eliminatoria clasificatoria de Norteamérica contra Estados Unidos en Roma el 24 de mayo de 1934, perdiendo 4-2 y quedando fuera del torneo a solo tres días de la inauguración. Uruguay, vigente campeón, se negó a participar en protesta por la ausencia italiana en 1930, lo que constituyó la ausencia más notable entre los equipos hispanoamericanos.
12. Legado[editar]
La Copa Mundial de 1934 consolidó a la Copa del Mundo como el principal torneo de fútbol internacional y demostró la viabilidad de una fase de clasificación multirregional. También dejó en evidencia los riesgos de la instrumentalización política del deporte, un debate que ha acompañado a ediciones posteriores. El título de Italia y el desarrollo del «Método» de Vittorio Pozzo influyeron en la evolución táctica del fútbol europeo durante las décadas siguientes, mientras que la ausencia de Uruguay y la participación amateur de Argentina marcaron el inicio de una relación compleja entre el fútbol sudamericano y la Copa Mundial de la FIFA.
La final de Roma, con su definición en tiempo suplementario, se mantuvo como una de las más recordadas de la primera mitad del siglo XX, y el nombre de Giuseppe Meazza, figura del torneo, quedó vinculado para siempre al estadio San Siro de Milán, que desde 1980 lleva su nombre.[8]
La acusación de arbitrajes favorables a Italia en 1934 proviene de investigaciones periodísticas posteriores y de testimonios de la época; no existe una confirmación oficial de la FIFA. ↩︎
La naturalización de oriundos sudamericanos fue una práctica común en el fútbol italiano de la época, permitida por la legislación migratoria y por la dirigencia de la FIGC. ↩︎
El plantel amateur argentino de 1934 contrastaba con la profesionalización de la liga argentina, que sin embargo no cedió jugadores para el Mundial. ↩︎
La composición del combinado de Palestina en las eliminatorias refleja el contexto colonial británico del mandato de la época. ↩︎
La condición actual de los estadios puede variar; se recomienda verificar el estado de conservación y uso de cada recinto a la fecha de consulta. ↩︎
Durante años, la FIFA acreditó a Oldřich Nejedlý con cinco goles en 1934, pero revisiones posteriores de las actas de los partidos redujeron su cuenta a cuatro en algunos registros oficiales. ↩︎
El penal detenido por Zamora fue ejecutado por Leônidas da Silva en el partido España 3–1 Brasil, según las crónicas de la época. ↩︎
El estadio San Siro fue renombrado oficialmente como Stadio Giuseppe Meazza en 1980, en homenaje al jugador que brilló en la década de 1930. ↩︎