Disostosis cleidocraneal
| Disostosis cleidocraneal | |
|---|---|
| Otros nombres | Displasia cleidocraneal |
| Síntomas | Clavículas ausentes o poco desarrolladas, frente prominente, cierre tardío de fontanelas, alteraciones dentarias |
| Herencia | Autosómica dominante |
| Gen | RUNX2, locus 6p21 |
| Frecuencia estimada | 1 por cada 1 000 000 de habitantes |
| CIE-10 | Q74.0 |
| CIE-9 | 755.59 |
| OMIM | 119600 |
| MeSH | D002973 |
| Diagnóstico diferencial | Displasia mandibuloacral, osteogénesis imperfecta, síndrome de Hajdu-Cheney, entre otras |
1. Resumen[editar]
La disostosis cleidocraneal, también llamada displasia cleidocraneal, es una enfermedad genética poco frecuente que se caracteriza por anomalías en el desarrollo de los huesos, principalmente del cráneo y de las clavículas, asociadas a alteraciones en la formación de los dientes. Forma parte del grupo de trastornos conocidos como osteocondrodisplasias.[1]
Las personas afectadas suelen presentar clavículas poco desarrolladas o ausentes, lo que permite una hipermovilidad de los hombros; estos pueden aproximarse con facilidad hacia la línea media del cuerpo. También puede haber talla baja, frente amplia con retraso en el cierre de las fontanelas y dentición anómala, con maloclusiones y retraso en la aparición de la dentición definitiva. El desarrollo mental es normal.
La frecuencia estimada de la enfermedad es de un caso por cada millón de habitantes.[1:1]
2. Historia[editar]
La primera descripción del cuadro suele fecharse en 1765[sin verificar]. El nombre actual de la enfermedad proviene de los trabajos de los médicos franceses Pierre Marie y Paul Sainton[sin verificar], quienes en 1897 describieron la forma hereditaria.[2]
Posteriormente, la genética molecular permitió localizar la causa en el cromosoma 6 y, más tarde, identificar alteraciones del gen RUNX2 como responsables del cuadro.[sin verificar]
3. Causas y herencia[editar]
La disostosis cleidocraneal se transmite con un patrón autosómico dominante. Esto significa que cada descendiente de una persona afectada tiene un 50 % de probabilidad de presentar la enfermedad.
La causa es una mutación en el gen RUNX2, situado en el brazo corto del cromosoma 6 humano, en la banda 6p21. Este gen codifica una proteína que actúa como factor de transcripción implicado en la formación del hueso y en la diferenciación de los osteoblastos, las células formadoras de hueso.[3]
Se han detectado diferentes mutaciones en RUNX2 que provocan la enfermedad. La mayor parte produce una proteína no funcional; otras introducen una señal prematura de terminación en la síntesis proteica y originan una proteína incompleta. En algunos casos se pierde por completo el gen.
El cuadro clínico es muy variable, incluso entre dos individuos portadores de la misma mutación.
4. Cuadro clínico[editar]
Las manifestaciones de la disostosis cleidocraneal afectan sobre todo al cráneo, la cara, las clavículas y la boca, aunque su intensidad varía considerablemente de una persona a otra.
Generalmente existe talla baja observable desde la infancia. Se ha descrito que la estatura adulta queda por debajo de 1,50 metros en las mujeres y de 1,60 metros en los varones.
Las fontanelas del cráneo permanecen abiertas más tiempo de lo normal y en algunos casos persisten en la vida adulta. Puede producirse abombamiento de las regiones frontal y parietal, separación de los ojos mayor de lo normal y desarrollo incompleto del seno maxilar y del seno esfenoidal.
Los hombros presentan un aspecto caído por la falta de desarrollo de las clavículas, lo que permite aproximar ambos hombros de forma anómala. Las extremidades suelen ser algo más cortas de lo normal y los dedos pueden tener longitudes asimétricas.
En la cavidad oral son frecuentes la maloclusión, los dientes supernumerarios mal implantados, el retraso en la erupción de la dentición definitiva, las alteraciones de las encías, el paladar ojival con posible fisura palatina y las caries de aparición temprana por anomalías en la formación del esmalte dental.[4]
Las alteraciones dentarias suelen constituir uno de los signos más visibles y, con frecuencia, el primer motivo de consulta odontológica u ortodóncica.[4:1]
5. Diagnóstico[editar]
El diagnóstico se apoya en los hallazgos clínicos y radiológicos. Las radiografías pueden mostrar clavículas ausentes o hipoplásicas, fontanelas abiertas de forma persistente y signos craneofaciales característicos. En algunos casos se identifican huesos wormianos y retraso de la osificación craneal[sin verificar].
El diagnóstico prenatal es posible cuando previamente se ha identificado la mutación familiar concreta en una embarazada de riesgo.
El diagnóstico diferencial incluye otras enfermedades que pueden producir síntomas similares:
[ Desplegar / Plegar ]
- Síndrome de Crane-Heise
- Picnodisostosis
- Síndrome de Yunis-Varon
- Hipofosfatasia
- Displasia mandibuloacral
- Osteogénesis imperfecta
- Síndrome de Hajdu-Cheney
La picnodisostosis coincide con la disostosis cleidocraneal en las malformaciones del cráneo, la talla baja y las alteraciones dentales, pero se asocia a fragilidad de los huesos y está provocada por deficiencia de catepsina K.[5]
6. Tratamiento[editar]
No existe tratamiento curativo de la enfermedad. Las medidas terapéuticas se basan en la corrección quirúrgica u ortopédica de las anomalías y en la rehabilitación.
El tratamiento logopédico puede ser útil para mejorar el lenguaje cuando la pronunciación está afectada. Si las fontanelas permanecen abiertas en la vida adulta, se recomienda tratamiento quirúrgico para evitar lesiones intracraneales por traumatismos menores.
El manejo odontológico y ortodóncico es especialmente importante para aminorar los efectos de la enfermedad sobre la dentición. Puede incluir control de caries, manejo de dientes supernumerarios, ortodoncia y rehabilitación protésica según las necesidades de cada paciente.
El asesoramiento genético es fundamental, ya que una persona afectada tiene un 50 % de probabilidad de transmitir la enfermedad a cada uno de sus descendientes.
7. Pronóstico[editar]
El pronóstico vital es en general bueno y la expectativa de vida no suele verse reducida. Muchos casos son leves y presentan poca sintomatología. La morbilidad se relaciona principalmente con las complicaciones dentales, las alteraciones estéticas del cráneo y la cara, y el riesgo de lesión intracraneal cuando las fontanelas permanecen abiertas.
8. Epidemiología[editar]
La disostosis cleidocraneal es una enfermedad rara. Su frecuencia estimada es de aproximadamente un caso por cada millón de habitantes. Se considera una de las displasias óseas de baja prevalencia, aunque la gran variabilidad clínica puede hacer que algunos casos leves pasen inadvertidos o se diagnostiquen tardíamente.
9. Visibilidad en el mundo hispanohablante[editar]
En América Latina, la información disponible en español proviene en buena medida de reportes de casos clínicos y de publicaciones odontológicas. Un ejemplo es la Revista Tamé, de la Universidad Autónoma de Nayarit[sin verificar], que ha documentado casos diagnosticados a partir de la consulta ortodóncica.[4:2]
Debido a que las alteraciones dentarias son frecuentes y visibles, el odontólogo y el ortodoncista suelen estar entre los primeros profesionales en sospechar la enfermedad en países de habla hispana.
10. En la cultura popular[editar]
El actor estadounidense Gaten Matarazzo, conocido por la serie Stranger Things, ha hablado públicamente de vivir con displasia cleidocraneal, lo que contribuyó a dar visibilidad a la enfermedad entre el público general.[sin verificar]
11. Referencias[editar]
- Orphanet: Disostosis cleidocraneal.
- OMIM: Cleidocranial dysplasia.
- Genetics Home Reference: Cleidocranial dysplasia.
- VV. AA.: Detección del síndrome de Disostosis Cleidocraneal ligado al diagnóstico ortodóntico: reporte de un caso. Revista Tamé 2014; 2(6): 193-195.
- Marie, P., Sainton, P.: On hereditary cleido-cranial dysostosis. Rev. Neurol. 6: 835, 1898.
Orphanet recoge la frecuencia de 1/1.000.000 e incluye la disostosis cleidocraneal entre las osteocondrodisplasias. ↩︎ ↩︎
La publicación de Marie y Sainton aparece citada en la bibliografía como On hereditary cleido-cranial dysostosis, Rev. Neurol. 6: 835, 1898, lo que explica la discrepancia entre 1897 y 1898. ↩︎
RUNX2, antes denominado CBFA1, codifica un factor de transcripción clave en la diferenciación osteoblástica. ↩︎
El reporte de caso de la Revista Tamé describe la detección del síndrome a partir de hallazgos ortodónticos. ↩︎ ↩︎ ↩︎
La picnodisostosis comparte cráneo ensanchado, talla baja y alteraciones dentales, pero cursa con fragilidad ósea y se debe a deficiencia de catepsina K. ↩︎