Filosofía
| Etimología | Del griego antiguo φιλοσοφία (philosophía), «amor a la sabiduría»; de φιλεῖν (fileîn, «amar») y σοφία (sofía, «sabiduría»). |
|---|---|
| Origen histórico | Grecia antigua; el término se atribuye tradicionalmente a Pitágoras, alrededor del siglo VI a. C. |
| Ramas principales | Lógica, epistemología, metafísica, ética, estética, filosofía política, filosofía del lenguaje, filosofía de la mente, filosofía de la ciencia, filosofía de la religión. |
| Métodos | Análisis conceptual, argumentación, deducción, inducción, abducción, analogía, experimentos mentales, mayéutica, duda metódica. |
| Día Mundial | Tercer jueves de noviembre, proclamado por la Conferencia General de la UNESCO. |
1. Resumen y definición[editar]
La filosofía es una disciplina académica y, en sentido amplio, un conjunto de reflexiones sobre la esencia, las propiedades, las causas y los efectos de las cosas, especialmente sobre el ser humano y el universo. El término procede del griego antiguo φιλοσοφία (philosophía), que se traduce como «amor a la sabiduría», y quedó incorporado al latín como philosophĭa.[1]
No existe una única definición aceptada por todas las corrientes. Bertrand Russell, al comienzo de su obra Fundamentos de filosofía, evita ofrecer una definición cerrada y señala que todo intento de definir la palabra varía según la posición filosófica que se adopte. En su planteamiento, la filosofía parte de ciertos problemas que no pertenecen, al menos por ahora, a ninguna ciencia especial y que suscitan dudas sobre aquello que ordinariamente se toma por conocimiento. La actividad filosófica surge, según Russell, de un esfuerzo obstinado por alcanzar un conocimiento verdadero, frente a las certidumbres apresuradas, la vaguedad y las contradicciones del conocimiento cotidiano.[2]
En cuanto disciplina, la filosofía aborda problemas fundamentales relacionados con la razón y la lógica, el lenguaje y la semántica, el ser y la existencia, el conocimiento, la ética, la belleza, el valor, la religión, la política y la mente. Durante siglos funcionó como matriz de numerosas ciencias modernas: disciplinas como la psicología, la sociología, la biología, la lingüística y la economía se desprendieron históricamente de ella.[3] La filosofía ha existido desde la Antigüedad tanto en Occidente como en Oriente, no solo como actividad racional, sino también como forma de vida.
La filosofía se distingue del misticismo, el esoterismo, la mitología y la religión por su énfasis en los argumentos racionales por encima de los argumentos de autoridad, y se distingue de la ciencia porque muchas de sus investigaciones se realizan de manera no empírica, mediante análisis conceptual, experimentos mentales, especulación u otros métodos a priori.[4] No obstante, en áreas como la filosofía de la mente, la filosofía del lenguaje o la epistemología, el trabajo filosófico se desarrolla a menudo de forma interdisciplinaria junto con las ciencias cognitivas, las ciencias del lenguaje y las ciencias sociales.
2. Etimología y origen del término[editar]
La invención del término «filosofía» se atribuye tradicionalmente al pensador y matemático griego Pitágoras de Samos, aunque no se conserva ningún escrito suyo que lo confirme.[5] Según la tradición transmitida por Cicerón, el general León lo trató de «sabio» (sofós), y Pitágoras respondió que él no era sabio, sino alguien que aspiraba a ser sabio, que amaba la sabiduría: un φιλό-σοφος.
La anécdota describe la vida como una feria o unos juegos a los que se acude por motivos distintos: unos buscan gloria, otros riquezas y otros, los filósofos, acuden para contemplar e indagar la naturaleza de las cosas. Esa tercera actitud corresponde a quienes «se afanan por la sabiduría».[6]
Platón añadió después un matiz relevante al oponer a los filósofos con los sofistas: mientras los filósofos buscaban la verdad, los sofistas pretendían poseerla y la utilizaban como herramienta retórica, a menudo cobrando por enseñar. Aristóteles heredó esa distinción y la extendió, con su obra, a la tradición posterior.[7]
El texto más antiguo que se conserva con la palabra «filosofía» es el Tratado de medicina antigua, escrito hacia el 440 a. C. Allí se afirma que la medicina de entonces debía orientarse hacia la filosofía, porque solo esta puede responder a la pregunta «¿qué es el hombre?».[5:1]
3. Características y método[editar]
La filosofía se caracteriza por el uso sistemático del pensamiento crítico y racional acerca de la naturaleza general del mundo, la justificación de las creencias y la conducta de vida. A diferencia de las ciencias empíricas, su trabajo suele ser a priori, es decir, anterior o independiente de la experiencia, aunque existe también la llamada filosofía experimental, que busca apoyo empírico para determinados desarrollos teóricos.[8]
Entre los métodos más característicos se encuentran:
- Argumento: encadenamiento de proposiciones orientado a sostener o refutar una tesis.
- Deducción: razonamiento que extrae conclusiones necesarias a partir de premisas.
- Inducción: razonamiento que generaliza a partir de casos particulares.
- Abducción: formulación de la mejor explicación disponible para un conjunto de datos.
- Analogía: comparación entre dos dominios que comparten rasgos relevantes.
- Experimento mental: escenario hipotético destinado a examinar las implicaciones de una teoría o los límites de un concepto.[9]
- Mayéutica: método dialogado, asociado a Sócrates, que ayuda a dar a luz ideas mediante preguntas.
- Duda metódica: procedimiento cartesiano consistente en suspender provisionalmente el juicio sobre todo aquello que pueda ser puesto en duda.
También son fundamentales la identificación de falacias, es decir, argumentos que parecen válidos pero no lo son, y la clarificación conceptual. El subcampo que reflexiona sobre estos métodos es la metodología filosófica.[10]
4. Ramas de la filosofía[editar]
Diógenes Laercio, en Vidas, opiniones y sentencias de los filósofos más ilustres, presentó una antigua división de la filosofía griega en tres partes: filosofía natural, filosofía moral y filosofía metafísica.[11] Esa clasificación fue aceptada, con variantes, por Platón, Aristóteles, Jenócrates y los estoicos, y fue secundada también por Cicerón.[12]
Hoy los principales subcampos de la filosofía académica son los siguientes.
4.1 Lógica[editar]
Estudia las reglas de inferencia y las relaciones formales entre proposiciones que permiten deducir conclusiones a partir de premisas verdaderas. La lógica formal trabaja con sistemas abstractos, mientras que la lógica informal analiza los argumentos del lenguaje ordinario en términos de ponderación y validez de las razones.
4.2 Epistemología y gnoseología[editar]
La epistemología estudia la naturaleza del conocimiento y de las creencias: qué significa conocer, qué distingue el conocimiento de la mera opinión verdadera y cuáles son sus fuentes y límites. La gnoseología, en algunas tradiciones, es la teoría general del conocimiento.
4.3 Metafísica[editar]
Se ocupa de la naturaleza más fundamental de la realidad: el ser, la existencia, la causalidad, los objetos abstractos, el tiempo, el espacio y las categorías básicas de lo que hay. Durante siglos incluyó problemas que hoy se tratan dentro de la ontología.
4.4 Ética[editar]
Reflexiona sobre la vida y el valor, los conceptos de bien y mal, la buena vida, la dignidad, los derechos, la virtud y la consideración que podemos hacer respecto de las decisiones y acciones. Suele dividirse en ética normativa, metaética y ética aplicada.
4.5 Estética[editar]
Estudia la belleza, el arte, la experiencia estética y los criterios del gusto.
4.6 Filosofía política[editar]
Analiza los fundamentos del poder, la autoridad, la justicia, el Estado, los derechos y las formas de organización de la vida colectiva.
4.7 Filosofía del lenguaje[editar]
Investiga la relación entre las palabras, sus significados, sus referencias y la verdad, así como la naturaleza del significado y la comunicación.
4.8 Filosofía de la mente[editar]
Examina la naturaleza de la mente, la conciencia, los estados mentales y su relación con el cuerpo y el cerebro.
4.9 Otras ramas[editar]
Incluyen la filosofía de la ciencia, la filosofía de la técnica, la filosofía de la religión, la filosofía de la naturaleza y la filosofía de la historia, entre otras.
5. Temas y problemas clásicos[editar]
La filosofía se ha articulado históricamente en torno a grandes temas: el ser, la causalidad, la verdad, la moral y la belleza. Sobre ellos se formulan problemas filosóficos, es decir, cuestiones cuyo planteamiento teórico no tiene una respuesta evidente o cuya solución es discutible.
[ Desplegar / Plegar: problemas filosóficos clásicos ]
- Dilema del tranvía: caso moral sobre si es lícito sacrificar a una persona para salvar a varias.
- Dilema de Eutifrón: pregunta si lo bueno es bueno porque los dioses lo mandan o si los dioses lo mandan porque es bueno.
- Trilema de Münchhausen: problema sobre la justificación última del conocimiento, que parece conducir a regresión infinita, circularidad o dogmatismo.
- Problema de Gettier: cuestiona que el conocimiento pueda definirse simplemente como creencia verdadera justificada.
- Problema de la inducción: cuestiona la justificación racional de pasar de casos observados a leyes universales.
- Problema del ser y el deber ser: indaga si es legítimo derivar conclusiones normativas a partir de premisas descriptivas.
- Problema mente-cuerpo: interroga la relación entre estados mentales y estados físicos.
- Problema del mal: plantea la incompatibilidad aparente entre la existencia del mal y la existencia de un Dios omnipotente y bueno.
Estos problemas suelen presentarse como dilemas o paradojas y muestran la dimensión conceptual, no meramente empírica, de la filosofía.
6. Historia de la filosofía occidental[editar]
La historia de la filosofía permite comprender su desarrollo, evolución e influencia en las distintas facetas del pensamiento humano. En Occidente, la filosofía influyó sobre la ciencia, la religión y la política, y muchos filósofos fueron a la vez científicos, teólogos o políticos.[13]
6.1 Edad Antigua[editar]
La filosofía antigua se origina en las colonias griegas de Asia Menor y en la península itálica. Los primeros pensadores, conocidos como presocráticos, se preguntaron por el principio o arkhḗ de la naturaleza, por el cambio y por la unidad de lo real. Con Sócrates, Platón y Aristóteles, la reflexión se amplió hacia la vida buena, la ciudad, la teoría del conocimiento y las categorías del ser.
Platón distinguió el mundo sensible del mundo de las Ideas y defendió que el filósofo busca la verdad frente a la mera opinión. Aristóteles desarrolló tratados de lógica, física, ética y política, y fijó la distinción entre filosofía teorética y filosofía práctica. En el período helenístico florecieron el estoicismo, el epicureísmo y el escepticismo, corrientes que concibieron la filosofía ante todo como un arte de vivir. La filosofía antigua no separaba la teoría de la práctica cotidiana.[14]
6.2 Edad Media y Renacimiento[editar]
La filosofía medieval se desarrolló en estrecha relación con la teología. Autores como Agustín de Hipona introdujeron el platonismo cristiano, mientras que Tomás de Aquino incorporó la obra de Aristóteles al pensamiento cristiano. Los debates giraron en torno a la relación entre fe y razón, la existencia de Dios, los universales y la ley natural.
En el Renacimiento se produjo una recuperación amplia de textos antiguos y se desarrolló la filosofía natural, que abría paso a la ciencia moderna. El foco se desplazó en parte del orden sobrenatural hacia el estudio del mundo natural y de la condición humana.[15]
6.3 Edad Moderna[editar]
Entre los siglos XVII y XVIII, la filosofía moderna se reorganizó en torno a la pregunta por el conocimiento y su fundamento. René Descartes impulsó la duda metódica y formuló una concepción dualista de la mente y el cuerpo. Racionalistas como Baruch Spinoza y Gottfried Wilhelm Leibniz construyeron grandes sistemas deductivos, mientras que empiristas como John Locke, George Berkeley y David Hume subrayaron el papel de la experiencia.
Immanuel Kant intentó una síntesis entre racionalismo y empirismo al preguntar por las condiciones de posibilidad del conocimiento, y reformuló la ética en términos de deber y universalidad. En el ámbito político, la filosofía moderna acompañó la reflexión sobre el contrato social y los derechos naturales.
6.4 Edad Contemporánea[editar]
En el siglo XIX, la filosofía se profesionalizó y se especializó con la expansión de las universidades de investigación modernas.[3:1] Surgieron corrientes como el idealismo alemán, el utilitarismo, el marxismo y el positivismo. En el siglo XX y después, la filosofía se dividió frecuentemente, de modo aproximativo, entre tradición analítica, interesada en el análisis lógico del lenguaje, y tradición continental, más ligada a la fenomenología, la hermenéutica y la crítica social.
7. Filosofía oriental[editar]
La filosofía oriental comprende tradiciones de Persia, India, China, Japón, Corea, el budismo y el islam. Aunque con diferencias profundas, muchas de ellas comparten una reflexión sobre la naturaleza del yo, el sufrimiento, la acción correcta y la armonía con el orden del mundo.
La filosofía india clásica desarrolló escuelas ortodoxas y heterodoxas y debates sobre epistemología, lógica y metafísica. La filosofía china está marcada por el confucianismo y el taoísmo, con su atención a la ética, la política y la armonía natural. El pensamiento budista examinó la impermanencia y el desapego. La filosofía islámica, surgida en contacto con textos griegos, floreció especialmente en la Edad Media y abordó cuestiones de metafísica, lógica y relación entre razón y revelación.
8. Filosofía africana[editar]
La filosofía africana comprende concepciones del mundo, ideas y temas producidos por pueblos africanos, así como métodos filosóficos desarrollados en el continente o por partir de su experiencia. El pensamiento africano moderno se ha ocupado de la etnofilosofía y de la pregunta por el significado mismo de una filosofía africana y por lo que significa ser africano.[16]
En el siglo XVII, la filosofía etíope tuvo una tradición literaria robusta, con Zera Yacob como figura representativa. Anton Wilhelm Amo, nacido hacia 1703, llegó a ser un filósofo respetado en Alemania.[17] Entre las ideas filosóficas africanas se cuentan la noción bantú de «fuerza», la Negritud, el panafricanismo y el concepto Ubuntu, así como corrientes contemporáneas influidas por el existencialismo negro, el marxismo, la teoría crítica, la teoría crítica de la raza, el poscolonialismo y el feminismo ausente de un solo origen.
9. Filosofía indígena americana[editar]
Las tradiciones indígenas de América desarrollaron visiones del mundo de carácter filosófico. Entre algunas comunidades nativas de Norteamérica existe la creencia en un principio metafísico llamado «Gran Espíritu» y la noción de orenda («poder espiritual»). Para muchos pueblos indígenas, la mente está informada por la experiencia trascendental, como sueños y visiones, y no solo por la razón, y la ética se extiende a animales y plantas no humanos.[18]
En Mesoamérica, la filosofía azteca fue cultivada por los tlamatinime, «los que saben algo», y sus ideas se conservan en diversos códices. La cosmovisión azteca postulaba una energía universal denominada Ometéotl y una ética centrada en el equilibrio y la moderación, expresada en la idea de buscar tlamatiliztli, el conocimiento o la sabiduría.[19] En la civilización inca, los amawtakuna o filósofos-eruditos participaban en la educación en religión, tradición, historia y ética, y el pensamiento andino incluye los conceptos de yanantin y masintin, referidos a opuestos complementarios.[20]
10. Mujeres en la filosofía[editar]
La historia de la filosofía ha estado dominada durante mucho tiempo por obras atribuidas a varones, pero la presencia de mujeres filósofas existe desde la Antigüedad. La entrada de las mujeres a la filosofía académica se amplió de manera notable a partir de la profesionalización universitaria.[21] El artículo correspondiente de la Wikipedia en español trata de forma específica la historia y los aportes de las mujeres filósofas, un campo de estudio que ha ido ganando visibilidad en las últimas décadas.
11. Progreso filosófico y debate sobre su naturaleza[editar]
Muchos debates que comenzaron en la Antigüedad siguen abiertos. El filósofo británico Colin McGinn sostuvo que no hay progreso filosófico comparable al de la ciencia.[22] Por el contrario, el filósofo australiano David Chalmers ve en la filosofía un progreso análogo, en ciertos aspectos, al de la ciencia.[23] Otros, como Talbot Brewer, han planteado que el «progreso» es un estándar inadecuado para juzgar la actividad filosófica.[24]
Este desacuerdo muestra una característica central de la filosofía: antes de resolver un problema, con frecuencia discute qué contaría como solución, qué criterios deberían aplicarse y cuál es la naturaleza de su propia actividad. Esa reflexión de segundo orden es propia de la metafilosofía.
12. Representaciones e iconología[editar]
La filosofía ha sido representada como mujer de aspecto grave, en actitud retórica, con la frente ceñida por una diadema, sentada en un sillón de mármol y con dos libros, según una descripción inspirada en Rafael. En esos libros se lee naturalis y moralis, y los colores del ropaje aluden a los elementos aire, fuego, agua y tierra. Dos genios sostienen la inscripción Causarum cognitio, «el conocimiento de las causas».[25]
En otras representaciones, como la relatada por Boecio, la filosofía lleva libros y cetro, y expresa la unión de teoría y práctica. Algunas alegorías la coronan de estrellas para indicar la física, le ponen un cetro para la moral, una serpiente que se muerde la cola para la metafísica y una piedra de toque para la lógica.[25:1]
13. Día Mundial de la Filosofía[editar]
La Conferencia General de la UNESCO proclamó el Día Mundial de la Filosofía el tercer jueves de noviembre de cada año.[26] La celebración busca subrayar el valor de la reflexión filosófica para el diálogo entre culturas, la formación del pensamiento crítico y la discusión pública de los grandes desafíos contemporáneos.
14. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]
La filosofía cuenta con una larga tradición en español, tanto en universidades como en publicaciones especializadas. Entre los recursos en línea disponibles para lectores hispanohablantes se cuentan:
[ Desplegar / Plegar: recursos de filosofía en español ]
- Philosophica: enciclopedia en línea de filosofía, en español.
- Diccionario de filosofía de José Ferrater Mora: diccionario en línea, en español.
- Proyecto Filosofía: enciclopedias, textos, artículos y diccionarios en línea.
- Filosofía & Co.: portal en español de filosofía, pensamiento y cultura.
- Filosofía en la Red: plataforma de divulgación filosófica en español.
Además, la Real Academia Española incluye la definición de «filosofía» en su diccionario, y existen numerosas cátedras, revistas y asociaciones filosóficas en América Latina y España. La recepción de corrientes como la fenomenología, el existencialismo, el marxismo y la filosofía analítica produjo tradiciones propias en el continente americano, aunque la extensión de esta entrada se limita a las fuentes consultadas.
15. Legado[editar]
La filosofía es una de las formas más antiguas de interrogación sistemática sobre el mundo y la vida humana. Su legado no se reduce a una colección de doctrinas: reside también en la actitud de examinar las creencias, pedir razones y no aceptar sin más los argumentos de autoridad. De ella se desprendieron ciencias modernas, se transformaron la ética, la política y el derecho, y se alimentaron persistentemente las preguntas por la verdad, la justicia y el sentido.
Russell describió a la filosofía como algo intermedio entre la teología y la ciencia: especula, como la teología, sobre asuntos de los que no se dispone todavía de un conocimiento definido, pero apela, como la ciencia, a la razón humana y no a la autoridad de la tradición o de la revelación.[2:1] Esa posición intermedia explica, en buena parte, tanto la incomodidad que produce como su permanencia en las sociedades que se atreven a preguntar.
La definición académica se basa en la entrada «filosofía» del Diccionario de la lengua española y en el Diccionario Manual Griego clásico-español para la etimología griega. El sentido aquí recogido es el de «conjunto de reflexiones sobre la esencia, las propiedades, las causas y los efectos de las cosas naturales, especialmente sobre el hombre y el universo». ↩︎
La cita de Bertrand Russell procede de Fundamentos de filosofía y de A History of Western Philosophy, donde sostiene que la filosofía apela a la razón antes que a la autoridad, y que sus problemas no pertenecen aún a ninguna ciencia especial. ↩︎ ↩︎
Steven Shapin, en The Scientific Revolution, y otros autores sitúan en el siglo XIX el proceso de profesionalización y especialización de la filosofía académica, vinculado al crecimiento de las universidades de investigación modernas. Robert Briggle y Adam Frodeman, en When Philosophy Lost Its Way, describen las tensiones de ese proceso. ↩︎ ↩︎
Michael Proudfoot y A. R. Lacey, en The Routledge Dictionary of Philosophy, señalan que la filosofía se centra en el pensamiento y depende de la reflexión, y que se ha desprendido de las ciencias una a una a medida que estas se volvían susceptibles de investigación empírica sistemática. ↩︎
Néstor Luis Cordero, en La invención de la filosofía, analiza la atribución del término a Pitágoras y recuerda que no se conserva ningún escrito suyo que lo confirme. ↩︎ ↩︎
Cicerón relata la anécdota del general León y la comparación de la vida con los juegos en Cuestiones Tusculanas, Libro V, capítulos 7 a 11. ↩︎
Antonio Alegre Gorri, en «Los filósofos presocráticos», dentro de Historia de la filosofía antigua, expone la contraposición entre filósofos y sofistas y su transmisión de Platón a Aristóteles. ↩︎
Joshua Alexander, en Experimental Philosophy: An Introduction, presenta la filosofía experimental como una corriente que procura apoyo empírico para ciertos desarrollos teóricos, aunque su estatuto dentro de la filosofía es discutido por su carácter a priori tradicional. ↩︎
Ted Honderich, en The Oxford Companion to Philosophy, define los experimentos mentales como instrumentos usados por filósofos y científicos teóricos para examinar las implicaciones de las teorías y explorar los límites de los conceptos. ↩︎
Søren Overgaard y Giuseppina D’Oro, en The Cambridge Companion to Philosophical Methodology, denominan metodología filosófica al subcampo que estudia los métodos de la filosofía. ↩︎
Diógenes Laercio, en Vidas, opiniones y sentencias de los filósofos más ilustres, presenta la división en filosofía natural, filosofía moral y filosofía metafísica. La clasificación es retomada por varias historias de la filosofía antigua. ↩︎
Sexto Empírico, en Contra los lógicos, detalla las formas en que los filósofos griegos antiguos dividieron la filosofía, y señala que Platón, Aristóteles, Jenócrates y los estoicos coincidieron en la división en tres partes; Cicerón la siguió también en Academica. ↩︎
La influencia de la filosofía occidental sobre la ciencia, la religión y la política se describe en The Oxford Companion to Philosophy, s. v. «philosophy, the influence of». ↩︎
Pierre Hadot, en ¿Qué es la filosofía antigua?, sostiene que los filósofos antiguos no diferenciaban la teoría de la práctica cotidiana. ↩︎
Eva Del Soldato, en «Natural Philosophy in the Renaissance», Stanford Encyclopedia of Philosophy, explica el desarrollo de la filosofía natural renacentista como puente hacia la ciencia moderna. ↩︎
Bruce B. Janz, en Philosophy in an African Place, trata el pensamiento africano moderno y sus preguntas por la etnofilosofía y la identidad africana. ↩︎
Anton Wilhelm Amo vivió aproximadamente entre 1703 y 1759 y fue un filósofo africano respetado en Alemania; Zera Yacob ejemplifica la tradición literaria de la filosofía etíope del siglo XVII. ↩︎
Peter M. Whiteley, en «Native American philosophy», Routledge Encyclopedia of Philosophy, describe la importancia de la experiencia trascendental y la extensión de la ética a animales y plantas en las cosmovisiones indígenas norteamericanas. ↩︎
La Internet Encyclopedia of Philosophy, en la entrada «Aztec Philosophy», expone la visión de Ometéotl, el papel de los tlamatinime y la búsqueda ética del equilibrio. ↩︎
Hillary S. Webb, en Yanantin and Masintin in the Andean World: Complementary Dualism in Modern Peru, analiza los conceptos andinos de opuestos complementarios. ↩︎
El estudio de las mujeres filósofas ha ganado espacio como campo de la historia de la filosofía, en paralelo a la inclusión progresiva de mujeres en las universidades a partir del siglo XIX. ↩︎
Colin McGinn, en Problems in Philosophy: The Limits of Inquiry, defiende que no ha habido progreso filosófico en el sentido científico. ↩︎
David Chalmers, en la conferencia «Why isn't there more progress in philosophy?», sostiene que sí hay progreso en filosofía, comparable en ciertos aspectos al de la ciencia. ↩︎
Talbot Brewer, en The Retrieval of Ethics, argumenta que el «progreso» es un estándar inadecuado para juzgar la actividad filosófica. ↩︎
La descripción iconográfica proviene del Diccionario universal de mitología o de la fábula, que cita las representaciones de Rafael, Boecio, Cochin y Bernard Picart. ↩︎ ↩︎
La Unesco proclamó el tercer jueves de noviembre como Día Mundial de la Filosofía. La fecha procura subrayar el valor de la filosofía para el diálogo y el pensamiento crítico. ↩︎