George Washington
| George Washington | |
|---|---|
| Nacimiento | 22 de febrero de 1732 Popes Creek, Westmoreland, Virginia, Trece Colonias |
| Fallecimiento | 14 de diciembre de 1799 (67 años) Mount Vernon, Virginia, Estados Unidos |
| Causa de muerte | Murió principalmente a causa de un tratamiento para su neumonía, que incluía calomelanos y sangrías, resultando en choque hipovolémico, asfixia y deshidratación (no se menciona laringitis) |
| Nacionalidad | Británica (1732-1776) Estadounidense (desde 1776) |
| Ocupación | Militar, político, agrimensor y agricultor |
| Estatura | 1,88 m |
| Cónyuge | Martha Dandridge Custis (matrimonio el 6 de enero de 1759) |
| Hijos | Ninguno biológico; crió a John Parke Custis y Martha Parke Custis (hijastros) |
| Partido | Independiente |
| Religión | Iglesia episcopal |
| Principales cargos | 1.er presidente de los Estados Unidos (1789-1797) Presidente de la Convención Constitucional (1787) Comandante en jefe del Ejército Continental (1775-1783) |
1. Resumen[editar]
George Washington (Condado de Westmoreland, Virginia, 22 de febrero de 1732 - Mount Vernon, Virginia, 14 de diciembre de 1799)[1] fue el primer presidente de los Estados Unidos, cargo que ejerció entre 1789 y 1797, y comandante en jefe del Ejército Continental durante la guerra de Independencia de los Estados Unidos (1775-1783). En Estados Unidos se le considera el «padre de la Patria» y uno de los Padres Fundadores junto con John Adams, Benjamin Franklin, Alexander Hamilton, John Jay, Thomas Jefferson y James Madison.
Washington inició su carrera militar al organizar tropas de la colonia de Virginia para apoyar al Imperio británico durante la guerra franco-indígena (1754-1763), conflicto que inadvertidamente contribuyó a desencadenar. En 1775, el Congreso Continental lo designó comandante en jefe del Ejército Continental. A pesar de sufrir reveses importantes durante la guerra, mantuvo cohesionado al ejército revolucionario y, con apoyo francés, logró la victoria decisiva en Yorktown en 1781. Su renuncia al poder militar al finalizar la contienda fortaleció su reputación como líder republicano.
En 1787 presidió la Convención de Filadelfia, que redactó la Constitución de los Estados Unidos, y en 1789 fue elegido presidente de manera unánime. Estableció precedentes duraderos como el título de «señor Presidente», la transición pacífica del poder y la costumbre de servir como máximo dos mandatos. Murió en Mount Vernon en 1799, y desde entonces ha sido valorado de forma recurrente como uno de los mejores presidentes de la historia estadounidense. Su legado, sin embargo, está marcado también por su condición de propietario de personas esclavizadas en su plantación de Mount Vernon.
2. Primeros años y formación[editar]
George Washington nació el 22 de febrero de 1732 como el primer hijo de Augustine Washington y de su segunda esposa, Mary Ball Washington, en las tierras de Popes Creek, en el condado de Westmoreland, Virginia.[1:1] Sus antepasados provenían de Sulgrave, Inglaterra; su bisabuelo, John Washington, había emigrado a Virginia en 1657.
El padre de Washington tuvo cuatro hijos con su primera esposa, Jane Butler: dos murieron jóvenes y sobrevivieron Lawrence (nacido alrededor de 1718) y Augustine (nacido alrededor de 1720). Durante la juventud de George, los Washington eran una familia moderadamente próspera de la aristocracia media de Virginia.
La familia se trasladó a Ferry Farm, en el condado de Stafford, cuando George tenía alrededor de seis años. Recibió una educación formal limitada, principalmente en el hogar, y no pudo asistir a la escuela preparatoria inglesa a la que habían concurrido sus medios hermanos mayores. En cambio, fue entrenado como agrimensor, lo que le proporcionó un conocimiento decisivo del terreno de Virginia.
La muerte de su padre cuando George tenía once años dejó a su medio hermano Lawrence como figura paterna. William Fairfax, suegro de Lawrence y miembro de la influyente familia Fairfax, ejerció también una influencia formativa sobre él. En 1749, a los diecisiete años, George fue comisionado como agrimensor del recién creado condado de Culpeper, nombramiento asegurado en gran medida por la familia Fairfax. El puesto le permitió comprar tierras en el valle de Shenandoah, iniciando una larga carrera como hacendado y especulador de tierras.
En 1751 viajó con su medio hermano a Barbados, con la esperanza de que el clima mejorara la tuberculosis de Lawrence. Esta fue la única vez que Washington salió de lo que hoy es Estados Unidos. Durante el viaje contrajo viruela, enfermedad que le dejó cicatrices faciales pero le otorgó inmunidad para el futuro. Lawrence murió en 1752, y George se hizo cargo de parte de su herencia y de algunas de sus funciones en la milicia colonial.[2]
3. Carrera militar colonial (1752-1758)[editar]
A finales de 1752, el gobernador de Virginia, Robert Dinwiddie, dividió la milicia colonial en cuatro regiones, y Washington solicitó uno de los mandos con el rango de mayor. Ese mismo año fue designado ayudante general de la milicia de Virginia.
En diciembre de 1753, Dinwiddie le encomendó llevar un ultimátum británico a los franceses en la frontera del Ohio. Washington evaluó la presencia militar francesa y entregó el mensaje en Fort Le Boeuf, en la actual Pensilvania. El informe de su misión fue ampliamente leído a ambos lados del Atlántico y le proporcionó notoriedad temprana.
En 1754, ya como teniente coronel, condujo una expedición hacia Fort Duquesne. En el episodio conocido como la batalla de Jumonville Glen, Washington y sus aliados indígenas emboscaron a un grupo franco-canadiense de unos 30 hombres, en el que murió su comandante Joseph Coulon de Jumonville. Poco después, una fuerza franco-canadiense superior abrumó a Washington en Fort Necessity, y se vio obligado a rendirse. Los términos de la capitulación incluían una declaración en la que Washington reconocía, involuntariamente, haber asesinado a Jumonville.[3] Liberado por los franceses, renunció a su cargo poco después.
En 1755 participó como ayudante del general británico Edward Braddock en la expedición que pretendía recuperar el territorio del Ohio. La expedición terminó en desastre en la batalla del río Monongahela, donde Braddock murió y las fuerzas británicas sufrieron enormes bajas. Durante el combate, Washington mantuvo la cohesión de los restos de la fuerza y organizó una retaguardia, lo que le valió reconocimiento como el «héroe de la Monongahela». En esa batalla mataron dos caballos debajo de él, y su abrigo y su sombrero fueron perforados por balas, pero salió ileso.
Tras la derrota, recibió el mando de las fuerzas de Virginia con el rango de coronel y se ocupó de defender una frontera extensa en la montaña colonial. En 1758, participó como general de brigada en la expedición Forbes, que condujo a la evacuación francesa de Fort Duquesne y al establecimiento posterior de Pittsburgh. Con la amenaza francesa neutralizada, Washington renunció al servicio militar activo y pasó los siguientes dieciséis años como hacendado y político en Virginia.
4. Los años de Mount Vernon (1759-1775)[editar]
El 6 de enero de 1759, Washington se casó con la viuda Martha Dandridge Custis. El matrimonio le dio control sobre una parte considerable de la herencia Custis y lo convirtió en uno de los hombres más ricos de Virginia. No tuvieron hijos propios, pero criaron a los hijos de Martha, John Parke Custis y Martha Parke Custis, y más adelante a nietos de ella.[4]
Washington se dedicó a administrar Mount Vernon, propiedad que amplió hasta aproximadamente 6.500 hectáreas, y aumentó la población esclavizada de la plantación a más de cien personas. Para 1775, había consolidado su posición social y económica, aunque atravesó tambien periodos de endeudamiento por la caída del precio del tabaco. La muerte de su hijastra Patsy en 1773, a causa de epilepsia, permitió a Washington liquidar parte de sus deudas británicas mediante la herencia correspondiente.
En la política colonial, Washington fue elegido para la Cámara de los Burgueses de Virginia por el condado de Frederick a partir de 1758. Durante esos años, se mantuvo relativamente al margen de la agitación política, aunque expresó su oposición a la ley del Timbre de 1765 y respaldó protestas posteriores. En 1769 presentó una propuesta para boicotear productos británicos, y en 1774 consideró las Leyes Intolerables una «invasión de nuestros derechos y privilegios». En julio de 1774 presidió la reunión que adoptó las Resoluciones de Fairfax, y en agosto fue seleccionado como delegado de Virginia al Primer Congreso Continental.
5. Guerra de Independencia (1775-1783)[editar]
5.1. Designación como comandante en jefe y campaña de Boston[editar]
Tras las batallas de Lexington y Concord en abril de 1775, Washington se presentó en el Segundo Congreso Continental en uniforme militar, señal de que estaba dispuesto a tomar las armas. El Congreso creó el Ejército Continental el 14 de junio de 1775, y, propuesto por John Adams, Washington fue elegido de manera unánime comandante en jefe al día siguiente. En su discurso de aceptación afirmó no sentirse a la altura del cargo, y solicitó que no se le pagara salario, aunque se le reembolsarían los gastos.
Washington asumió el mando en Cambridge, Massachusetts, en julio de 1775, durante el asedio de Boston. Encontró una fuerza escasamente entrenada y con graves carencias de pólvora, y se dedicó a organizar un ejército continental profesional en lugar de depender únicamente de milicias coloniales. Los suministros llegaron por distintas vías, incluido apoyo encubierto desde el Imperio español a través del Misisipi y el Ohio.[5]
En la primavera de 1776, Washington fortificó Dorchester Heights, posición elevada sobre Boston. El general británico William Howe optó por evacuar la ciudad hacia Halifax, en Nueva Escocia, antes que arriesgar su ejército a un bombardeo. La evacuación fue percibida en las colonias como una victoria patriota importante.
5.2. Campañas de Nueva York y Nueva Jersey[editar]
En julio de 1776, un gran contingente británico al mando de Howe desembarcó en Staten Island para tomar la ciudad de Nueva York. Washington trasladó su ejército para defenderla, aunque se encontraba en clara inferioridad numérica y logística. En la batalla de Long Island, la mayor de la guerra, las tropas británicas envolvieron el flanco estadounidense y causaron alrededor de 2.000 bajas. Washington logró evacuar a su ejército de noche a través del East River, salvando el grueso de sus fuerzas.
A partir de entonces, Washington abandonó la idea de librar grandes batallas en campo abierto y adoptó una estrategia de hostigamiento y desgaste. Howe capturó Nueva York y, en otoño, buena parte de Nueva Jersey. Con el ejército estadounidense reducido y desmoralizado, Washington cruzó el río Delaware en la noche del 25 al 26 de diciembre de 1776 y sorprendió a una guarnición de mercenarios hessianos en Trenton, tomando cerca de 1.000 prisioneros. Pocos días después, a inicios de enero de 1777, venció a fuerzas británicas en Princeton. Estas victorias renovaron la moral revolucionaria y evitaron la disolución del Ejército Continental.
5.3. Filadelfia y Valley Forge[editar]
En 1777, los británicos intentaron tomar Filadelfia, sede del Congreso Continental. Washington fue derrotado en la batalla de Brandywine el 11 de septiembre de 1777, a consecuencia de lo cual Howe entró en la ciudad sin oposición. Un ataque estadounidense en Germantown, a inicios de octubre, también fracasó. Sin embargo, en el norte, el general Horatio Gates forzó la rendición del ejército británico de John Burgoyne en Saratoga, victoria que persuadió a Francia de entrar formalmente en la guerra como aliada de los Estados Unidos.
En diciembre de 1777, Washington acampó con su ejército en Valley Forge, donde permaneció durante un crudo invierno. Miles de soldados murieron por enfermedad y falta de suministros, pero el ejército emergió en 1778 reorganizado y adiestrado en gran medida por el barón von Steuben, un veterano prusiano que unificó la instrucción militar.
En junio de 1778, los británicos evacuaron Filadelfia para concentrar fuerzas en Nueva York. Washington los alcanzó en retirada y libró la batalla de Monmouth, que terminó en empate táctico, aunque el ejército estadounidense demostró por primera vez que podía enfrentar en campo abierto a los regulares británicos. A partir de ese momento, el conflicto se desplazó progresivamente hacia el sur.
5.4. Campaña del sur y rendición en Yorktown[editar]
Entre 1778 y 1780, la guerra en el sur fue desfavorable para los rebeldes. Los británicos ocuparon Savannah y, bajo el mando del general Charles Cornwallis, controlaron amplias zonas de Carolina del Sur. Washington envió al general Nathanael Greene al teatro sur con la misión de hostigar a las tropas británicas y desgastar sus líneas de suministro.
En 1781, Cornwallis se trasladó a Virginia y se refugió en Yorktown, en la costa, a la espera de refuerzos y abastecimiento por mar. Washington, con el apoyo del general francés Rochambeau, fingió preparar un ataque sobre Nueva York para mantener a Clinton en la ciudad sin auxiliar a Cornwallis. Al mismo tiempo, trasladó secretamente el grueso de sus fuerzas hacia el sur. La flota francesa, al mando del almirante de Grasse, derrotó a la escuadra británica en la batalla de Chesapeake y bloqueó la salida naval de Cornwallis.
Cercado por tropas francesas y continentales, Cornwallis se rindió el 19 de octubre de 1781. Se capturó a más de 7.000 soldados británicos y alemanes. Aunque la paz formal tardó dos años más, Yorktown fue la última gran batalla de la guerra. El Parlamento británico acordó cesar las hostilidades en marzo de 1782.
5.5. Renuncia al mando militar[editar]
En marzo de 1783, Washington disipó una conspiración de oficiales descontentos, conocida como la Conspiración de Newburgh, que amenazaba con enfrentarse al Congreso por salarios atrasados. El Tratado de París, firmado el 3 de septiembre de 1783, reconoció la independencia de los Estados Unidos. Washington dio su discurso de despedida a los soldados en noviembre y, el 23 de diciembre de 1783, renunció formalmente a su mando como comandante en jefe en una ceremonia ante el Congreso en Annapolis. La renuncia fue elogiada en su época y citada por historiadores posteriores como un hito fundamental de la tradición republicana: el general victorioso cedía el poder militar a la autoridad civil.[6]
6. Posguerra y Convención Constitucional[editar]
Washington regresó a Mount Vernon con intención de retirarse de la vida pública, pero la inestabilidad del periodo de la Confederación lo devolvió a la política. En 1783, en una carta al presidente del Congreso, describió los Artículos de la Confederación como una «cuerda de arena». La Rebelión de Shays en Massachusetts en 1786 reforzó su convicción de que era necesario un gobierno nacional más firme.
En 1787, fue persuadido de asistir a la Convención Constitucional de Filadelfia, donde fue elegido por unanimidad presidente del cuerpo. Habló poco en los debates, pero su prestigio contribuyó a sostener la colegialidad entre los delegados. El diseño final de la presidencia se hizo, en gran medida, pensando en él. Tras la Convención, Washington apoyó la ratificación de la Constitución, y su respaldo fue determinante para convencer a Virginia y a otros estados.
7. Presidencia (1789-1797)[editar]
7.1. Primer mandato[editar]
El Colegio Electoral eligió unánimemente a Washington como primer presidente de los Estados Unidos en las elecciones de 1789.[7] John Adams fue elegido vicepresidente al quedar en segundo lugar. Washington juró el cargo el 30 de abril de 1789 en el Federal Hall de Nueva York, que era entonces la capital del país.
Washington prefirió el tratamiento sencillo de «señor Presidente», desechando propuestas de títulos más ceremoniosos. Organizó las primeras oficinas del poder ejecutivo y presidió un gabinete en el que destacaron Thomas Jefferson, secretario de Estado, y Alexander Hamilton, secretario del Tesoro. Aunque no se afilió formalmente al Partido Federalista, respaldó en general el programa de Hamilton: pago de la deuda nacional, creación de un banco nacional y establecimiento de un sistema fiscal eficiente.
En el plano exterior, en 1793 proclamó la neutralidad estadounidense ante la guerra entre Francia revolucionaria y Gran Bretaña, sentando un precedente de no intervención en conflictos europeos. En 1794 firmó el Tratado Jay, que garantizó una década de paz con Gran Bretaña y resolvió algunos puntos pendientes del Tratado de París. El tratado fue objeto de intensas críticas internas por parte del emergente Partido Demócrata-Republicano, pero fue ratificado.
Durante su presidencia también enfrentó la Rebelión del Whisky en el oeste de Pensilvania, en 1794: Washington movilizó a la milicia federal para sofocar la protesta contra el impuesto al whisky, demostrando por primera vez la capacidad del nuevo gobierno para mantener el orden interno por la fuerza.
7.2. Segundo mandato y discurso de despedida[editar]
Washington fue reelegido de manera unánime en 1792. Su segundo mandato transcurrió en medio de una creciente polarización entre federalistas y demócrata-republicanos. Al no presentarse a un tercer periodo, estableció la costumbre de servir como máximo dos mandatos, precedente que no se formalizó en la Constitución hasta el siglo XX.
En 1796 publicó su Discurso de Despedida, en el que advirtió contra el partidismo, el sectarismo y las alianzas extranjeras permanentes. El texto se convirtió en uno de los documentos fundacionales del pensamiento político estadounidense, citado reiteradamente en los siglos posteriores.
8. Vida privada y esclavitud[editar]
Washington vivió en Mount Vernon un estilo de vida aristocrático. Sus actividades de ocio incluían la caza del zorro y la cría de caballos. A partir de mediados de la década de 1760, diversificó la producción de la plantación, sustituyendo el tabaco por el trigo como cultivo principal, y añadió molienda de harina, pesca y telares.
Fue durante toda su vida adulta un propietario de personas esclavizadas. Al casarse con Martha, controló una parte de la población esclavizada de la herencia Custis y, para 1775, la población esclavizada en Mount Vernon superaba las cien personas. Aunque al final de su vida expresó una oposición creciente a la institución de la esclavitud, mantuvo a personas esclavizadas en su propiedad hasta su muerte. En su testamento dispuso la emancipación de los esclavos de su propiedad, que se haría efectiva tras el fallecimiento de su esposa; Martha los liberó antes, en 1801.[8]
9. Estilo de liderazgo y características[editar]
Los historiadores suelen describir a Washington como un líder de gran disciplina personal, cauteloso en la estrategia militar y meticuloso en la administración. No era un táctico brillante en el campo de batalla; perdió varias batallas importantes. Su principal contribución militar consistió en mantener la supervivencia del Ejército Continental en condiciones extremadamente adversas, evitar la disolución del movimiento revolucionario y escoger con acierto a colaboradores como Nathanael Greene, Henry Knox y Alexander Hamilton.
Como político, fue un administrador que delegaba responsabilidades y mediaba entre facciones. Su negativa a aferrarse al poder, expresada en la renuncia al mando militar y en el retiro tras dos periodos presidenciales, constituyó una de sus contribuciones más duraderas al experimento republicano.
10. Muerte[editar]
Washington enfermó gravemente el 12 de diciembre de 1799, después de haber inspeccionado sus tierras a caballo bajo mal tiempo. Le sobrevino una inflamación de la garganta con dificultad respiratoria progresiva. Fue atendido con las prácticas médicas de la época, entre ellas sangrías y calomelanos, pero su estado se deterioró con rapidez. Murió en Mount Vernon la noche del 14 de diciembre de 1799, a los 67 años.
En su oración fúnebre, Henry Lee III lo describió como «primero en la guerra, primero en la paz y primero en el corazón de sus compatriotas». Fue enterrado en Mount Vernon, donde su tumba se conserva hasta la actualidad.
11. Legado y valoración histórica[editar]
Washington ha sido evaluado de manera sostenida como uno de los tres presidentes más importantes de la historia estadounidense, junto con Abraham Lincoln y Franklin D. Roosevelt, tanto en encuestas académicas como en sondeos populares.[9] Su nombre fue dado a la capital federal, Washington D. C., y al estado de Washington, así como a condados, universidades, montañas y plazas a lo largo del país.
Entre sus principales contribuciones institucionales se cuentan la supremacía del poder civil sobre el militar, el establecimiento de un gabinete ejecutivo, la tradición del discurso de despedida y el precedente de un límite informal de dos mandatos. Su imagen en la cultura estadounidense es de amplia reverencia, pero el debate público ha puesto cada vez más atención sobre su papel como propietario de esclavos, lo que matiza cualquier lectura hagiográfica de su figura.
12. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]
La figura de Washington no tiene en América Latina una presencia tan central como en Estados Unidos, pero la influencia de su precedente republicano fue visible en los procesos de independencia hispanoamericanos. El modelo de un comandante militar que renuncia al poder después de la victoria fue citado por sectores que promovían gobiernos civiles y republicanos en el siglo XIX.
El apoyo logístico y financiero que los revolucionarios estadounidenses recibieron desde el Imperio español, en especial a través de Luisiana y Cuba, constituye un vínculo histórico directo con el mundo hispánico. Luis de Unzaga y Amézaga, gobernador de Luisiana, y otros agentes facilitaron créditos, pólvora y suministros al Ejército Continental. Washington fue consciente de esa ayuda y mantuvo correspondencia con intermediarios españoles o cercanos a la administración española.
En español, Washington es objeto de una amplia bibliografía traducida, y su Apocalipsis de Despedida, su Discurso de Despedida y sus cartas han sido publicados en distintas antologías. En la memoria histórica de varios países latinoamericanos, su nombre aparece asociado al ideal de una república gobernada por ciudadanos y no por monarcas, aunque su práctica esclavista haya generado lecturas críticas posteriores.
Washington nació cuando en las colonias británicas todavía se usaba el calendario juliano, por lo que los registros contemporáneos consignan el 11 de febrero de 1731. Tras la adopción del calendario gregoriano en 1752, la fecha oficial pasó a ser el 22 de febrero de 1732. ↩︎ ↩︎
La inmunidad contra la viruela resultó importante décadas después, durante la guerra de Independencia, porque redujo el impacto de las epidemias entre las tropas que comandaba. ↩︎
Según relatos de la época, Washington no leía bien el francés y no comprendió plenamente el texto de la capitulación antes de firmarlo. ↩︎
Se ha especulado sobre una posible relación sentimental de Washington con Sally Fairfax, esposa de un amigo, basándose en cartas conservadas; sin embargo, no hay consenso sobre la naturaleza de ese vínculo. ↩︎
Según investigaciones históricas, figuras como el gobernador español de Luisiana, Luis de Unzaga y Amézaga, canalizaron apoyo financiero y logístico a los revolucionarios estadounidenses desde los primeros años de la guerra. ↩︎
Se ha difundido una versión según la cual, al enterarse de que Washington renunciaría, el rey Jorge III habría dicho: «Si hace eso, será el hombre más grande del mundo». El episodio se basa en testimonios indirectos y no está documentado de manera concluyente. ↩︎
Bajo el sistema electoral vigente, cada elector emitía dos votos: el más votado era presidente y el segundo, vicepresidente. Todos los electores votaron por Washington, lo que lo convirtió en el único presidente elegido con la totalidad de los votos electorales. ↩︎
La disposición testamentaria no se aplicaba a todos los esclavizados de Mount Vernon, ya que algunos pertenecían legalmente a la herencia Custis y no a Washington. ↩︎
Las clasificaciones históricas varían según la metodología, pero Washington aparece de forma consistente en los primeros lugares; no existe un único «ranking oficial» de presidentes. ↩︎