Gilead Sciences
| Nombre en inglés | Gilead Sciences, Inc. |
| Gilead Sciences | |
| Cotización | NASDAQ: GILD |
| Fundación | 22 de junio de 1987 |
| Sector | Industria farmacéutica y biotecnológica |
| Fundador(es) | Michael L. Riordan, con la colaboración científica de David W. Barry y John C. Martin |
| Consejero delegado | Daniel O'Day (desde 2019) |
| Capitalización bursátil | Aproximadamente 100,0 mil millones de dólares (3 de abril de 2025) |
| Ingresos | 27,1 mil millones de dólares (ejercicio fiscal finalizado el 31 de diciembre de 2023) |
| Beneficio neto | 5,7 mil millones de dólares (ejercicio fiscal finalizado el 31 de diciembre de 2023) |
| Activos totales | 62,1 mil millones de dólares (a 31 de diciembre de 2023) |
| Fondos propios | 22,2 mil millones de dólares (a 31 de diciembre de 2023) |
| Calificación crediticia | Grado de inversión; Standard & Poor's emitió calificación A- (3 de abril de 2025) |
| Sede | Foster City, California, Estados Unidos |
| Enlaces | www.gilead.com |
1. Resumen[editar]
Gilead Sciences se posiciona como una de las compañías biofarmacéuticas más relevantes del mundo, con un legado transformador en la lucha contra el VIH y la hepatitis C.[1] Su enfoque científico le permitió pasar de ser una pequeña empresa emergente en California a convertirse en un gigante global que, a su vez, ha diversificado su portafolio hacia la oncología y las enfermedades inflamatorias.[2] La empresa es conocida tanto por la eficacia revolucionaria de sus medicamentos como por los debates públicos sobre el precio y la accesibilidad de sus tratamientos, un tema especialmente sensible para los sistemas de salud de América Latina.
2. Historia[editar]
2.1. Fundación y primeros años[editar]
La compañía fue fundada el 22 de junio de 1987 en Foster City, California, por Michael L. Riordan, un médico y empresario que había trabajado como analista de fondos de inversión en biotecnología. Su objetivo original era investigar y desarrollar fármacos basados en pequeñas moléculas, particularmente oligonucleótidos, para enfermedades virales. En sus albores, Gilead no tenía productos comerciales y subsistía a base de capital de riesgo y acuerdos de colaboración científica y financiera.
Un hito temprano en su historia corporativa fue la entrada del bioquímico John C. Martin, quien se unió como vicepresidente de investigación y desarrollo y más tarde se convertiría en el consejero delegado que definiría la era dorada de la empresa. La compañía comenzó a cotizar en bolsa en el año 1992[sin verificar].
2.2. La irrupción en el VIH[editar]
El verdadero punto de inflexión llegó con la investigación del antiviral tenofovir disoproxil fumarato. Descubierto en colaboración con el Instituto de Química Orgánica y Bioquímica de la Academia de Ciencias de la República Checa y el Rega Institute for Medical Research de la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica), el tenofovir marcó un antes y un después en el tratamiento de la infección por VIH. En lugar de los regímenes complejos y tóxicos de los años noventa, Gilead desarrolló una combinación de una sola pastilla diaria que combinaba tenofovir con emtricitabina y efavirenz.
Ese medicamento, comercializado bajo el nombre de Atripla, fue aprobado en 2006[sin verificar] y representó la primera terapia antirretroviral de un solo comprimido, una pastilla al día, que cambió el paradigma de la enfermedad. A esta le siguieron otras combinaciones aún más perfeccionadas, con menos efectos secundarios, como Complera/Eviplera, Stribild y, finalmente, Genvoya, basado en una nueva versión de tenofovir con mejor perfil de seguridad renal y óseo (tenofovir alafenamida, TAF).
El dominio de Gilead en el mercado del VIH se consolidó al punto que, durante la década de 2010, más del 80% de las personas bajo tratamiento antirretroviral utilizaban un producto de la compañía.
2.3. La revolución de la hepatitis C[editar]
El otro pilar que disparó el crecimiento de Gilead fue la hepatitis C. La adquisición de la pequeña firma de biotecnología Pharmasset en 2012, por la entonces cifra récord de 11 mil millones de dólares, trajo consigo el sofosbuvir. Este análogo de nucleótido era un inhibidor de la polimerasa NS5B del virus de la hepatitis C que, combinado con otros agentes, podía curar la enfermedad en la gran mayoría de los casos.
La aprobación de Sovaldi (sofosbuvir) en diciembre de 2013[sin verificar], y un año después de Harvoni (sofosbuvir/ledipasvir), supuso la llegada de tratamientos orales, sin interferón, con una eficacia superior al 95% y un periodo de tratamiento de apenas 8 a 12 semanas. La enfermedad, que antes requería inyecciones, meses de duración y conllevaba graves efectos secundarios, se volvió curable para la mayoría de los pacientes.
Las ventas de estos tratamientos rompieron récords en la industria farmacéutica.
2.4. Desafíos y transformación estratégica[editar]
Simultáneamente, la compañía enfrentó una presión pública y política sin precedentes, acusada de poner precios exorbitantes a medicamentos con un costo de producción ínfimo. La reputación de Gilead se vio afectada, y su cotización bursátil sufrió.
3. Áreas terapéuticas y productos principales[editar]
El portafolio actual de Gilead se estructura en varias áreas de negocio clave.
3.1. VIH/SIDA[editar]
El pilar histórico de la compañía.[3] El antirretroviral de acción prolongada, Sunlenca (lenacapavir), inyectable cada seis meses, representa la última frontera en innovación para el tratamiento y la prevención.
3.2. Hepatitis[editar]
Aunque las ventas han disminuido respecto al pico histórico, Gilead mantiene una presencia dominante en el mercado de la hepatitis C con la combinación pangenotípica Epclusa (sofosbuvir/velpatasvir) y la pan-genotípica de última generación Vosevi (sofosbuvir/velpatasvir/voxilaprevir). En hepatitis B, su fármaco Viread (TDF) y su sucesor Vemlidy (TAF) son estándares de cuidado importantes, aunque la competencia en este segmento es mayor.
3.3. Oncología[editar]
La división oncológica de Gilead, Gilead Oncology, está impulsada por las adquisiciones de Kite y Immunomedics, y se centra en tres modalidades:
- Terapia celular: Yescarta y Tecartus (brexucabtagén autoleucel), dos terapias de linfocitos T con receptor de antígeno quimérico (CAR-T) dirigidas al antígeno CD19 para tratar diversos linfomas.
- Conjugados anticuerpo-fármaco (ADC): Trodelvy, un ADC dirigido contra el antígeno Trop-2, aprobado para cáncer de mama metastásico triple negativo y cáncer urotelial metastásico.
- Moléculas pequeñas e inmunoterapias: Una cartera en desarrollo de nuevos inhibidores y anticuerpos biespecíficos.
3.4. Enfermedades inflamatorias y respiratorias[editar]
La incursión en inmunología fue otra vía de diversificación, aunque con resultados mixtos. La adquisición de Galapagos NV no rindió todos los frutos esperados, pero Gilead co-desarrolla Jyseleca (filgotinib), un inhibidor de JAK1 aprobado en Europa y Japón para artritis reumatoide y colitis ulcerosa, mientras que la FDA estadounidense rechazó su aprobación por cuestiones de seguridad. Su experiencia antiviral llevó a la autorización de emergencia de Veklury (remdesivir) durante la pandemia de COVID-19, convirtiéndose en el primer antiviral aprobado para tratar la enfermedad en muchos países.
4. Investigación y desarrollo[editar]
La compañía ha forjado una larga historia de colaboraciones con instituciones académicas, particularmente en el ámbito de los análogos de nucleótidos.
Además de su investigación interna, el modelo de crecimiento de Gilead históricamente se ha basado en adquisiciones estratégicas de compañías más pequeñas para hacerse con sus plataformas o moléculas estrella.
5. Controversias y retos de acceso[editar]
La historia de Gilead está marcada por el encomio científico y la controversia social. El principal foco de crítica, que resonó con fuerza en el mundo hispano, fueron los precios de Sovaldi y Harvoni al momento de su lanzamiento.
5.1. El precio de una cura[editar]
Si bien el precio de lanzamiento era comparable o inferior al costo de los trasplantes de hígado y las hospitalizaciones por cirrosis que evitaba, el lema de que “una pastilla cuesta 1.000 dólares” se convirtió en un símbolo de la codicia corporativa farmacéutica. Comités del Congreso de Estados Unidos iniciaron investigaciones y determinaron que el precio se fijó con el objetivo de maximizar los ingresos, más allá de los costos de I+D.
5.2. Propiedad intelectual y genéricos[editar]
La feroz defensa de sus patentes por parte de Gilead fue otro campo de batalla, particularmente en países en vías de desarrollo. La compañía negoció licencias voluntarias con varios fabricantes de genéricos de la India para el suministro de medicamentos contra el VIH y la hepatitis C a países de bajos ingresos.[4] Sin embargo, fue criticada por excluir a una amplia franja de países de renta media, como muchos en América Latina, de estos acuerdos, forzándolos a negociar precios altos o a considerar la emisión de licencias obligatorias para proteger la salud pública.
5.3. Controversias sobre TAF y el VIH[editar]
En 2019, se presentaron demandas alegando que Gilead intencionalmente demoró el desarrollo de su nuevo medicamento, tenofovir alafenamida (TAF), con el fin de extender el período de lucro del tenofovir disoproxil fumarato (TDF) hasta que su patente estuviese cerca de expirar.[5] Al hacerlo, argumentan los críticos, expuso a decenas de miles de pacientes a los efectos secundarios renales y óseos del TDF, cuando un fármaco con mejor perfil de seguridad ya era técnica y comercialmente viable. La compañía negó estas acusaciones, afirmando que la estabilidad de la molécula TAF presentó desafíos científicos genuinos, aunque el litigio se convirtió en un caso de estudio sobre las estrategias de ciclo de vida de productos farmacéuticos (patent evergreening).
6. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]
La compañía tiene una presencia operativa directa en los principales mercados de habla hispana.
En países como
Colombia, Perú y Chile, la operación puede estar gestionada a través de distribuidores o de una estructura regional, pero los productos de Gilead, en particular aquellos para VIH y hepatitis C, están registrados y son adquiridos por los sistemas nacionales de salud. La negociación de precios para estos tratamientos es un tema recurrente y de alto perfil en las carteras de salud de gobiernos latinoamericanos, donde las patentes y los altos costos a menudo chocan con la realidad de presupuestos sanitarios limitados.
En
España, Gilead es un socio importante del sistema nacional de salud, financiando estudios, cátedras universitarias y siendo un actor crucial en el Plan Estratégico para el Abordaje de la Hepatitis C (PEAHC) que puso en marcha el gobierno, apostando por tratar y curar a la mayor cantidad posible de pacientes infectados.[6]
7. Impacto y legado[editar]
El legado de Gilead Sciences es dual. Por un lado, se ha ganado un lugar en la historia de la medicina por haber transformado dos enfermedades mortales, el VIH y la hepatitis C, en condiciones crónicas manejables o curables. Sus avances, construidos a menudo sobre la ciencia básica de la Academia, representaron un triunfo de la química médica y la innovación.
Por otro lado, la compañía se convirtió en el rostro visible de la crisis de precios de los medicamentos de marca, encendiendo un debate global sobre el balance entre la innovación, la propiedad intelectual y el derecho humano a la salud que aún hoy no está resuelto. Sus sucesivas adquisiciones y apuesta por la oncología muestran a una compañía en una búsqueda continua por redefinirse y hallar el próximo motor de crecimiento que iguale el éxito sin precedentes de sus moléculas antivirales. La historia de Gilead es, en buena medida, el relato de la medicina y el capitalismo en los albores del siglo XXI.[7]
La visión fundacional de Michael L. Riordan se centraba en la biotecnología y los antivirales, inicialmente con un enfoque en tratamientos contra el VIH basados en nucleótidos. ↩︎
Históricamente dependiente de los antivirales, la compañía ha realizado adquisiciones estratégicas como la de Kite Pharma (oncología, terapia celular CAR-T) e Immunomedics (oncología, conjugados anticuerpo-fármaco) para reducir su dependencia de un solo tipo de producto. ↩︎
En 2023, Biktarvy representó por sí solo aproximadamente el 45% del total de las ventas de productos de Gilead. ↩︎
El Medicines Patent Pool (MPP) firmó acuerdos con Gilead para tenofovir, emtricitabina y otras moléculas, lo que permitió la fabricación de genéricos baratos en África subsahariana desde mediados de la década de 2000. ↩︎
La demanda colectiva, conocida ampliamente como Staley v. Gilead Sciences, Inc., se radicó en California y alega prácticas anticompetitivas y daños a pacientes y aseguradoras. ↩︎
El PEAHC fue un plan nacional que, a partir de 2015, universalizó el acceso a antivirales de acción directa como los de Gilead. A través de una compra centralizada y negociación de un precio confidencial, España logró tratar a más de 130.000 pacientes en los años siguientes. ↩︎
Representa un caso de estudio en escuelas de negocio sobre cómo una empresa puede crear un valor inmenso para la sociedad y, simultáneamente, generar una controversia política y social proporcional. ↩︎