Ir al contenido

Global Sumud Flotilla

✏️ Editar🕓 Historial🔗 Enlaces
Global Sumud Flotilla
SiglaGSF
TipoCoalición humanitaria de la sociedad civil; ONG
FundaciónJulio de 2025
ObjetivoRomper el bloqueo de Gaza, entregar ayuda humanitaria y establecer un corredor humanitario
Personas claveGreta Thunberg (hasta mediados de septiembre de 2025), Ada Colau
ParticipantesActivistas de 47 países; más de 6.000 inscritos (agosto de 2025)
FlotaMás de 40 embarcaciones en la misión de 2025; más de 100 en la de 2026
Área de influenciaFranja de Gaza, mar Mediterráneo
Organizadores fundadoresFreedom Flotilla Coalition, Global Movement to Gaza, Maghreb Sumud Flotilla, Sumud Nusantara
Sitio webglobalsumudflotilla.org

La Global Sumud Flotilla (en español, Flotilla mundial del Sumud; GSF; en árabe: أسطول الصمود العالمي, Usṭūl aṣ-Ṣumūd al-ʿĀlamī), también conocida como Global Freedom Flotilla, es una coalición humanitaria internacional de la sociedad civil que se propuso romper el bloqueo naval de la Franja de Gaza, entregar ayuda humanitaria por mar y abrir un corredor humanitario permanente. El nombre proviene del árabe ṣumūd, traducible como «perseverancia» o «constancia», término con el que se designa la resistencia de la población palestina frente a la colonización israelí.

La iniciativa surgió en julio de 2025, durante la guerra de Gaza, mediante la confluencia de varias organizaciones y movimientos: la Freedom Flotilla Coalition, el Global Movement to Gaza, la Maghreb Sumud Flotilla y Sumud Nusantara. Sus organizadores la definen como una misión civil no violenta y desarmada. Llegó a reunir embarcaciones de varios puertos del Mediterráneo —sobre todo de Italia, España, Túnez y Grecia— y, según los registros, participantes de decenas de países. Se la ha descrito como la mayor flotilla civil de la historia que intentó romper el cerco marítimo de Gaza.

La misión principal de 2025 fue interceptada por la Armada israelí entre el 1 y el 3 de octubre en aguas internacionales, con centenares de personas detenidas y posteriormente deportadas. En marzo y abril de 2026 se lanzó una segunda misión, con más de cien embarcaciones, que también fue interceptada por fuerzas israelíes cerca de Creta el 30 de abril. El proyecto ha contado con apoyos políticos relevantes en Europa, América Latina y organismos internacionales, y al mismo tiempo con el rechazo frontal del Gobierno israelí.

1. Resumen[editar]

La Global Sumud Flotilla es una misión marítima de carácter humanitario y político organizada por ONG y colectivos de la sociedad civil de varios países. Su objetivo declarado no es únicamente llevar suministros a Gaza, sino desafiar activamente lo que considera un bloqueo ilegal y visibilizar la situación humanitaria del territorio.[1]

La misión de 2025 partió de forma escalonada entre finales de agosto y mediados de septiembre desde los puertos de Otranto, Génova, Barcelona, Catania, Siros y Túnez. Las embarcaciones sufrieron dificultades meteorológicas y técnicas, y al menos dos ataques con drones en aguas tunecinas. Tras reagruparse en Sicilia, Grecia y Creta, la flota puso rumbo a Gaza. Israel interceptó las embarcaciones que lograron aproximarse y detuvo a 462 personas, según datos citados por la organización y recogidos por medios internacionales. Los participantes denunciaron malos tratos en la detención; la versión israelí los negó.

En 2026, la organización lanzó una misión mayor. Según sus anuncios, reunió a más de 3.000 participantes de unos cien países y más de cien barcos. Partió de Barcelona y fue interceptada por Israel en aguas internacionales cerca de Creta, a más de 1.000 km de la costa israelí. La mayoría de los tripulantes quedó en Grecia; dos activistas fueron trasladados a territorio israelí.

La flotilla ha recibido el respaldo de responsables políticos como el presidente de Colombia, Gustavo Petro, y de la relatora especial de Naciones Unidas sobre los territorios palestinos ocupados, Francesca Albanese. El Gobierno de Israel, en cambio, prometió detenerla y su ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, calificó a los participantes de terroristas.

2. Antecedentes[editar]

Israel impuso un bloqueo naval a la Franja de Gaza desde enero de 2009. Oficialmente, el bloqueo se extiende a 150 millas náuticas, una distancia muy superior a las 12 millas náuticas que corresponden a las aguas territoriales palestinas.[2]

En 2010, una primera Flotilla de la Libertad de Gaza, compuesta por seis barcos y encabezada por el buque turco MV Mavi Marmara, fue asaltada por fuerzas israelíes. El ataque dejó diez activistas muertos y decenas de heridos, y provocó una fuerte condena internacional. Desde entonces, las tentativas de 2011, 2015, 2016, 2018 y 2025 fueron interceptadas, abordadas o atacadas por Israel.

Entre marzo y julio de 2024 funcionó de forma intermitente un corredor marítimo de ayuda entre Chipre y Gaza, utilizado por barcazas durante la llamada Operación Safeena y apoyado por el ejército estadounidense. En marzo de 2025, Israel impuso un bloqueo total de suministros a Gaza durante tres meses. En ese periodo, una flotilla fue atacada con drones en mayo y otras dos fueron interceptadas en junio y julio.

El carácter legal del bloqueo es objeto de debate. El Comité Internacional de la Cruz Roja y otros organismos lo han calificado como «castigo colectivo», lo que constituiría una violación de los Convenios de La Haya y del Cuarto Convenio de Ginebra. La exalta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay, la Organización Mundial de la Salud, UNICEF, Amnistía Internacional, Oxfam y relatores especiales de Naciones Unidas también lo consideraron contrario al derecho internacional humanitario.[3] Algunos juristas israelíes, como Yuval Shany, de la Universidad Hebrea de Jerusalén, sostienen, en cambio, que el bloqueo es militarmente justificado por el conflicto armado entre Israel y Hamás.[4]

3. Origen y formación[editar]

La Global Sumud Flotilla nació en julio de 2025 como resultado de la unión de varios movimientos humanitarios y políticos que ya operaban por separado en favor de la causa palestina. Entre los iniciadores se cuentan la Freedom Flotilla Coalition, la Marcha Mundial hacia Gaza, la Flotilla Magreb Sumud y Sumud Nusantara. El propósito era constituir el mayor convoy marítimo civil de la historia, con decenas de barcos que convergiesen en el Mediterráneo para llegar a Gaza a mediados de septiembre.

A principios de agosto de 2025, los organizadores confirmaron la participación de activistas de 44 países, cifra que más tarde se amplió a 47. La ONG italiana Emergency se sumó a la iniciativa desde Catania con el barco de rescate Life Support, orientado a operaciones de salvamento en alta mar. Además de las embarcaciones principales, la flotilla contó con barcos de respaldo, entre ellos lanchas y veleros de organizaciones que se fueron incorporando en Sicilia, Túnez y Grecia.

La estructura de gobierno de la iniciativa incluyó un comité directivo integrado por representantes de las distintas organizaciones fundadoras. A mediados de septiembre de 2025, la activista sueca Greta Thunberg dejó de formar parte de ese comité, aunque permaneció en la flotilla en las primeras fases del viaje.[5]

4. Organización y participantes[editar]

Cada embarcación que zarpara de Barcelona y Génova debía contar con un capitán, un coordinador de misión y una figura notable, además de un equipo de comunicaciones con al menos un periodista o comunicador y varios activistas. Las primeras naves llevaban en total a más de doscientas personas; con el tiempo, la flotilla superó los quinientos tripulantes y cuarenta barcos en la misión de 2025.

Entre los participantes destacados figuraron la activista climática Greta Thunberg, la exalcaldesa de Barcelona Ada Colau y el nieto de Nelson Mandela, Mandla Mandela. También se embarcaron parlamentarios europeos, el actor irlandés Liam Cunningham, la actriz estadounidense Susan Sarandon y profesionales médicos. La activista y diputada francesa Rima Hassan se unió desde la base de Bizerta, en Túnez.

En las tripulaciones había numerosos médicos y personal sanitario, cuyo objetivo declarado era prestar asistencia médica de emergencia a una población con la infraestructura hospitalaria devastada. El comité directivo estuvo compuesto, según documentos de la organización, por Thiago Ávila, Yasemin Acar, Kleoniki Alexopoulou, Melanie Schweizer, Karen Moynihan, Maria Elena Delia, Saif Abukeshek, Nadir Al-Nuri, Marouan Ben Guettaia, Wael Nawar, Hayfa Mansouri y Torkia Chaibi. Los portavoces del movimiento fueron Thiago Ávila, Saif Abukeshek y Hayfa Mansouri.[6]

5. Preparativos y salidas[editar]

La salida fue escalonada. El 30 de agosto de 2025 partieron barcos desde Génova y Otranto; el 31 de agosto lo hicieron desde Barcelona, y a principios de septiembre lo harían desde Catania, Siros y Túnez. Los planes sufrieron retrasos por una tormenta y por fallos técnicos en varias embarcaciones.

Según los organizadores, el registro de voluntarios superó los seis mil inscritos. Otras fuentes mencionaron más de quince mil inscritos.[7] Finalmente, participaron más de quinientas personas y unas cuarenta embarcaciones. El cargamento inicial italiano se estimó en 45 toneladas de ayuda humanitaria, aunque otras informaciones hablaron de más de 300 toneladas que partieron de Génova para ser transbordadas en Catania.[8]

5.1 Desde Barcelona[editar]

El domingo 31 de agosto zarparon del puerto de Barcelona los primeros veinte barcos de la flotilla, con delegaciones de 44 países. A bordo viajaban, entre otros, Greta Thunberg, Ada Colau, la parlamentaria portuguesa Mariana Mortágua y actores como Liam Cunningham y Susan Sarandon.

Horas después de zarpar, una tormenta obligó a todos los barcos a regresar a puerto. Las embarcaciones pequeñas tuvieron que regresar dos veces; cinco de ellas no pudieron reincorporarse. Tras una parada técnica en las islas Baleares, la flota navegó rumbo a Túnez el 2 de septiembre. Durante la travesía, los organizadores detectaron drones sobre los barcos, de origen no confirmado, y estimaron que se trataba de aparatos de vigilancia.

En la noche del 4 al 5 de septiembre, el convoy español se dividió en dos grupos: uno puso rumbo a Túnez y el otro esperó en Menorca a que zarparan los barcos que aún estaban en Barcelona. El 7 de septiembre, la mayor parte del convoy llegó al puerto de Sidi Bou Said, en el norte de Túnez, donde fue recibida por una multitud.

5.2 Desde Génova[editar]

En el puerto de Génova se celebró el 31 de agosto una manifestación a la que asistieron, según los organizadores, más de cuarenta mil personas. La alcaldesa de la ciudad, Silvia Salis, dio un discurso en apoyo a la misión. Cuatro barcos zarparon desde allí con ayuda para Gaza; la carga debía llegar a Catania para ser embarcada en otras naves de la flotilla.

En esa misma manifestación, un representante sindical portuario advirtió que, si se perdía la comunicación con la flotilla durante al menos veinte minutos, los estibadores bloquearían de inmediato todos los envíos a Israel, cualquiera que fuese su contenido.

El 3 de septiembre, las tres primeras embarcaciones del convoy italiano llegaron al puerto de Siracusa, en Sicilia, donde las esperaban miles de personas. De allí continuaron hasta Catania. El 13 de septiembre zarparon desde Sicilia dieciocho barcos con el objetivo de unirse a los que salían de Túnez. A bordo iban cuatro diputadas del Parlamento Europeo: las italianas Annalisa Corrado y Benedetta Scuderi, la francesa Emma Fourreau y la irlandesa Lynn Boylan.

5.3 Desde Túnez[editar]

Túnez estaba previsto como lugar de reagrupamiento de la flotilla. Varios barcos tunecinos se sumaron a la misión. Voluntarios locales recogieron donaciones de alimentos, insumos sanitarios, leche maternizada, pañales y medicamentos. Wael Nawara, miembro de la Flotilla Magreb Sumud, declaró que el objetivo era romper el asedio y entregar ayuda médica y alimentaria.

El 4 de septiembre llegó a Túnez Mandla Mandela, nieto de Nelson Mandela, quien comparó la ocupación israelí con el apartheid sudafricano. El 7 de septiembre, la mayoría de los barcos llegó al puerto de Sidi Bou Said. Greta Thunberg se dirigió a los presentes y afirmó que al otro lado del mar se estaba produciendo «un genocidio» y «una hambruna masiva» a manos de lo que llamó «la máquina asesina de Israel». Israel ha negado la existencia de una hambruna en Gaza y ha responsabilizado a Hamás y a las agencias de ayuda de los problemas de distribución.

Tras los ataques con drones y los inconvenientes meteorológicos, la flotilla se trasladó de Sidi Bou Said a Bizerta, al norte de la capital tunecina. El 13 de septiembre zarpó desde Bizerta hacia su destino.

5.4 Desde Siros y Grecia[editar]

La delegación griega tenía previsto partir con un barco propio desde la isla de Siros el 11 de septiembre. Finalmente, la salida se produjo el 14 de septiembre, con dos barcos: el Oxygen y el Ilektra, que llevaban a bordo cinco y ocho personas, respectivamente. Cientos de personas se congregaron en el puerto de Hermúpolis para despedir a la delegación.

En los días siguientes se unieron otros tres navíos griegos —Ahed Tamimi, Pavlos Fyssas y Vangelis Pissias— con lo que la delegación griega sumó cinco embarcaciones. El 22 de septiembre, el convoy griego partió de Milos con rumbo a Creta, adonde llegó al día siguiente.

6. Desarrollo de la misión de 2025[editar]

Tras las salidas escalonadas, la flotilla fue convergiendo en el Mediterráneo central. Los convoyes español y tunecino se fusionaron en Sicilia y partieron hacia Grecia el 19 de septiembre. El 22 de septiembre, la flotilla contaba con sesenta embarcaciones, incluidas algunas rezagadas. El 1 de octubre, cerca de la costa de Gaza, el rastreador de la flotilla indicaba cuarenta y cinco barcos en ruta, a los que se sumaban nueve más que navegaban cerca de Creta.

Durante la navegación se produjeron problemas técnicos. Una tormenta inutilizó equipos de comunicaciones; en barcos pequeños fallaron motores y bombas de achique, y algunos tripulantes tuvieron que regresar a puerto. Hannah Smith, vocera de la flotilla, atribuyó las dificultades al escaso tiempo de preparación y al carácter civil de la misión.

6.1 Ataques con drones en aguas tunecinas[editar]

En la madrugada del 9 de septiembre, el Familia Madeira, uno de los barcos principales, en el que viajaban Greta Thunberg, Ada Colau, Thiago Ávila y varios activistas, sufrió un incendio en la cubierta y en el almacén bajo cubierta. Los tripulantes lo atribuyeron a una bomba lanzada desde un dron. El incendio fue sofocado sin que nadie resultara herido, aunque el barco sufrió daños en la cubierta principal y en la inferior. La noche siguiente se informó de un segundo ataque incendiario contra otra embarcación.

6.2 Interceptación israelí y detenciones[editar]

Entre el 1 y el 3 de octubre, la Armada israelí interceptó las embarcaciones que lograron acercarse a Gaza. Según la organización, 42 barcos fueron interceptados y 462 voluntarios fueron arrestados y trasladados a Israel. La noche de la interceptación se registraron protestas espontáneas en varias ciudades europeas.

Tres días después, 42 personas detenidas iniciaron una huelga de hambre en protesta. Hacia el 6 de octubre, más de un centenar de activistas habían sido deportados de Israel. Los participantes denunciaron malos tratos durante la detención; el Ministerio de Asuntos Exteriores israelí desestimó las acusaciones. Varias figuras políticas condenaron la interceptación.

El 8 de octubre, una flotilla posterior, integrada por nueve barcos y organizada por la Freedom Flotilla Coalition y el grupo Thousand Madleens to Gaza, fue interceptada de nuevo por tropas israelíes a unas 120 millas náuticas de Gaza, y sus participantes quedaron detenidos.

6.3 Controversia sobre la carga humanitaria[editar]

Uno de los puntos centrales de la misión era el envío de ayuda humanitaria. Según los activistas, los barcos transportaban agua potable, alimentos, leche en polvo para bebés, pañales, prótesis y medicamentos. Las autoridades israelíes afirmaron, tras la interceptación, que las embarcaciones no llevaban la ayuda anunciada. La organización calificó esa afirmación como una campaña sistemática de desprestigio y la negó.

El medio de verificación español Maldita.es señaló que no había podido confirmar la cantidad de ayuda transportada, ni si parte de ella se consumió durante el viaje, ni si el vídeo difundido por Israel mostraba la carga sin alterar.[9]

7. Misión de 2026[editar]

La misión más reciente, de 2026, fue anunciada con una flota de más de cien embarcaciones y unos tres mil participantes de cien países, entre ellos médicos, educadores e investigadores. El proyecto volvió a tener a Barcelona como punto de partida. Una fuente anunció la salida para el 12 de abril, mientras que otra la situó el 15 de abril, con una primera tentativa fallida por mal tiempo.[10]

La flotilla fue interceptada por fuerzas israelíes el 30 de abril en aguas internacionales cerca de Creta, a más de mil kilómetros de Israel. En esa ocasión, los tripulantes detenidos fueron liberados en territorio griego, con excepción de los activistas Thiago Ávila y Saif Abukeshek, que fueron trasladados a Israel.

8. Reacciones y respaldo internacional[editar]

La iniciativa recibió el apoyo de más de una docena de ministros de Asuntos Exteriores, dirigentes políticos, sindicatos y partidos italianos, diputados de España y Portugal, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, y la relatora especial de la ONU sobre los territorios palestinos ocupados, Francesca Albanese.

El Gobierno español desplegó un buque de la Armada para una eventual operación de rescate. El Ministerio de Defensa de Italia envió embarcaciones de la Marina para asistir a la flotilla. El Ministerio de Defensa de Turquía confirmó que continuaría velando por la seguridad de la flotilla si fuese necesario.

En sentido contrario, el ministro de Seguridad Nacional israelí, Itamar Ben-Gvir, afirmó que los participantes deberían ser encarcelados como terroristas. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel se comprometió desde un primer momento a detener la flotilla. La Comisión Europea declaró que no apoya las flotillas de ayuda a Gaza.

9. Legalidad del bloqueo y derechos humanos[editar]

El bloqueo israelí de Gaza y su aplicación sobre aguas internacionales fueron el eje jurídico de la misión. Los organizadores denunciaron la ilegalidad del cerco y reivindicaron el derecho de la población palestina a controlar sus aguas territoriales, calificando la misión de «humanitaria, legal e imparable».

Human Rights Watch denunció la ilegalidad del bloqueo y la falta de acción internacional para impedir lo que llamó «graves crímenes contra los palestinos de Gaza». En octubre de 2025, la Corte Internacional de Justicia recordó a Israel que, como potencia ocupante, debía garantizar las necesidades básicas de la población del territorio ocupado, incluido el acceso a alimentos y agua potable, y que no debía obstaculizar ningún plan de entrega de ayuda humanitaria en la zona.

Las posturas, sin embargo, no son unánimes. Algunos expertos en derecho internacional consideran que el bloqueo podría ser militarmente justificado por la existencia de un conflicto armado. Esta discrepancia se mantuvo como uno de los principales puntos de debate público alrededor de la flotilla.

10. Presencia hispanohablante y en América Latina[editar]

La flotilla contó con una participación significativa de países de habla hispana y de España. Barcelona y Génova fueron puertos de salida de gran parte de la flota en 2025, y Barcelona volvió a serlo en 2026. Ada Colau, exalcaldesa de Barcelona, participó directamente en la misión y se convirtió en una de sus figuras más mediáticas en el ámbito hispánico.

En el plano latinoamericano, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, expresó públicamente su apoyo a la iniciativa. Argentina tuvo presencia a través del capitán Jorge González, presentado por la prensa de su país como el único capitán argentino de la flotilla que intentaba llegar a Gaza con ayuda humanitaria. Uruguay, por su parte, expresó preocupación por la interceptación y pidió a Israel respetar el derecho internacional, al tiempo que monitoreaba la situación de uruguayos embarcados. La actriz y activista Cele Fierro, vinculada a la izquierda latinoamericana, también figuró entre las participantes.

En España, la flotilla generó un amplio seguimiento mediático y político. La decisión del Gobierno de Pedro Sánchez de enviar un buque de la Armada para una posible operación de rescate conectó la misión con el debate estatal sobre la posición de Madrid ante el conflicto. Las crónicas de medios españoles documentaron tanto las dificultades técnicas como los ataques denunciados desde la flotilla.

11. Legado[editar]

La Global Sumud Flotilla se inscribió en una serie de intentos de la sociedad civil por romper el bloqueo de Gaza por mar. Pese a que todas sus misiones fueron interceptadas, la organización reafirmó su propósito de continuar y ampliar la movilización. La repetición de la misión en 2026, con mayor número de barcos y participantes, marcó una escalada en la estrategia de visibilización del asedio marítimo.

La flotilla puso en primer plano el desfase entre el límite oficial de 150 millas náuticas impuesto por Israel y las 12 millas náuticas de las aguas territoriales palestinas. También reactivó el debate sobre la legalidad del bloqueo, la responsabilidad de los Estados y el papel de las misiones civiles en zonas de conflicto. Para sus organizadores, la iniciativa representó un acto de «sumud» —de perseverancia— frente al asedio; para sus detractores, una acción de provocación política que justificaba la respuesta israelí.

La organización continuó funcionando como coalición de la sociedad civil y mantuvo su presencia en medios y campañas internacionales. Hasta 2026 no hay evidencia de que alguna de sus misiones haya llegado a entregar ayuda humanitaria por mar a Gaza.

[ Desplegar / Plegar ]

Embarcaciones de la misión de 2025 según el rastreador de la flotilla[editar]

Convoy español: Alma, Estrella Y Manuel, Adara, Mikeno, Jeannot III, Ohwayla, Inana, Familia Madeira, Sirius, Peluxo, All In, Catalina, Spectre, Longhaul, La Pinya, Yulara, Isobella, Huga, Oyster Lady, Marinette, Hio, Mawal.

Convoy italiano: Grande Blu, Aurora, Fair Lady, Paola I, Morgana, Mango, Luna Bark, Maria Cristina, Karma, Taigete, Wahoo, Snap, Selvaggia, Ghea, Otaria, Zefiro, Seulle.

Convoy tunecino: MiaMia, Mijita, Amsterdam, Soltana, Allakatalla, Meteque, Allaeddine, Florida, Mawwal-Libya, Tiko, 1X, Yamen, Essia, Kamar.

Convoy griego: Oxygen, Ilektra, Ahed Tamimi, Pavlos Fyssas, Vangelis Pissias, Mohammad Bhar.

Incorporaciones posteriores: Adagio, Captain Nikos, Australe, Dir yassine (Mali), Omar Al-Mokhtar (Libia).

Equipo jurídico: Shireen, Summertime-Jong.


  1. La organización consideraba el bloqueo israelí como ilegal y reivindicaba, además, el derecho palestino a controlar sus aguas territoriales. ↩︎

  2. El bloqueo israelí se extiende oficialmente a 150 millas náuticas, unas seis veces más adentro del mar que las 12 millas náuticas de aguas territoriales. Los pescadores palestinos, sin embargo, están sometidos a un régimen distinto y más restrictivo. ↩︎

  3. En la práctica, la controversia jurídica se mantiene. Mientras varias agencias de la ONU y ONG consideran el bloqueo una violación del derecho internacional humanitario, el Gobierno israelí lo justifica por razones de seguridad vinculadas al conflicto con Hamás. ↩︎

  4. Yuval Shany, profesor de derecho internacional de la Universidad Hebrea de Jerusalén, es una de las voces que defendió la justificación militar del bloqueo en el marco del conflicto armado. ↩︎

  5. Thunberg se apartó del comité directivo a mediados de septiembre de 2025, aunque inicialmente lo integraba. La razón pública del cambio no fue detallada en las fuentes citadas. ↩︎

  6. La lista de portavoces varía según la versión. En algunos comunicados se menciona a Jeweher Chenna como portavoz en lugar de Hayfa Mansouri. Se trata de una diferencia de nomenclatura interna de la organización. ↩︎

  7. Las cifras de inscritos varían según la fuente: la información inicial de la organización hablaba de más de 6.000 participantes registrados, pero documentos posteriores mencionaron más de 15.000. No consta cuántos llegaron a zarpar efectivamente. ↩︎

  8. La discrepancia entre 45 y más de 300 toneladas puede deberse a que una parte de la carga se descargó en Catania para ser transbordada y otra permaneció en los barcos de salida. Las fuentes no aclaran el total definitivo embarcado. ↩︎

  9. Maldita.es publicó el 6 de octubre de 2025 un análisis en el que aclaraba que no habían podido verificar la cantidad de ayuda real, lo que dejó la controversia en un estado de desacuerdo entre las partes. ↩︎

  10. Las fuentes discrepan sobre la fecha exacta de salida en 2026. Una información adelantó el 12 de abril y otra recogió el 15 de abril como día efectivo de partida, tras un intento frustrado por mal tiempo. ↩︎