Gonzalo de Borbón y Battenberg
| Gonzalo de Borbón y Battenberg | |
|---|---|
| Nombre completo | Gonzalo Manuel María Bernardo Narciso Alfonso Mauricio de Borbón y Battenberg |
| Título | Infante de España |
| Nacimiento | 24 de octubre de 1914 Palacio Real de Madrid, Madrid, España |
| Fallecimiento | 13 de agosto de 1934 (19 años) Pörtschach am Wörthersee, Austria |
| Sepultura | Panteón de Infantes del Monasterio de El Escorial |
| Casa real | Casa de Borbón |
| Padre | Alfonso XIII de España |
| Madre | Victoria Eugenia de Battenberg |
| Religión | Católica |
1. Resumen[editar]
Gonzalo de Borbón y Battenberg (Gonzalo Manuel María Bernardo Narciso Alfonso Mauricio de Borbón y Battenberg) fue infante de España, el menor de los hijos de los reyes Alfonso XIII y Victoria Eugenia de Battenberg. Nació en el Palacio Real de Madrid el 24 de octubre de 1914 y murió a los 19 años, el 13 de agosto de 1934, a consecuencia de un accidente automovilístico ocurrido en Krumpendorf, en la región austriaca de Carintia. Su muerte prematura, unida a la hemofilia que heredó de su familia materna, lo convirtió en una figura representativa de la decadencia biológica y política de la rama española de la Casa de Borbón durante el primer tercio del siglo XX.
A diferencia de sus hermanos mayores, Gonzalo no tuvo un papel político o dinástico relevante: la proclamación de la Segunda República española en 1931 lo sorprendió antes de haber completado su formación. Sin embargo, su fallecimiento tuvo notable eco en la prensa española de la época y sirvió para movilizar a los sectores monárquicos, que organizaron funerales multitudinarios en Madrid.
2. Primeros años y bautizo[editar]
Gonzalo nació en el Palacio Real de Madrid el 24 de octubre de 1914. Su nacimiento fue recogido por la Gaceta de Madrid cinco días después. El 29 de octubre de 1914, con apenas cinco días de vida, fue bautizado con los nombres de Gonzalo, Manuel, María, Bernardo, Narciso, Alfonso y Mauricio.
Los padrinos del bautizo fueron su abuela paterna, la reina María Cristina de Habsburgo-Lorena, y el rey Manuel II de Portugal. Este último no pudo asistir personalmente y fue representado por el infante Carlos de Borbón y Borbón. El último nombre, Mauricio, se le impuso en honor a su tío, el príncipe Mauricio de Battenberg, hermano de su madre, fallecido en la Primera Guerra Mundial poco antes del bautizo de Gonzalo.
El infante recibió una educación privada y, según las crónicas, fue un joven aficionado al deporte. Al igual que otros varones de la familia materna, había heredado la hemofilia, una condición poco difundida en la España de la época.[1]
3. Formación y vida en el exilio[editar]
Alfonso XIII había previsto que Gonzalo estudiara en la Universidad de Madrid, pero la proclamación de la Segunda República el 14 de abril de 1931 obligó a la familia real a salir de España. Gonzalo acompañó a sus padres y hermanos al destierro.
En lugar de la universidad madrileña, Gonzalo cursó estudios de ingeniería en la Universidad Católica de Lovaina, en Bélgica. Antes del exilio, había alcanzado el grado de soldado en el Cuerpo de Ingenieros del Ejército español.
Durante su corta vida adulta, Gonzalo no llegó a ocupar cargos públicos ni a ejercer funciones representativas de relevancia. Su actividad se limitó a la formación académica y a la vida familiar en los círculos de la realeza europea exiliada.
4. Accidente de Krumpendorf y fallecimiento[editar]
En agosto de 1934, Gonzalo se encontraba de vacaciones con su familia en la villa del conde Ladislao de Hoyos, en Pörtschach am Wörthersee, localidad austriaca a orillas del lago Wörthersee. El día 11 de agosto, por la tarde, Gonzalo y su hermana, la infanta Beatriz de Borbón y Battenberg, viajaban en automóvil desde Klagenfurt hacia Pörtschach.
En la calle principal de Krumpendorf, Beatriz, que conducía en ese momento, tuvo que realizar una maniobra brusca para esquivar a un ciclista, identificado posteriormente como el barón Richard von Neimans. El coche colisionó contra un muro. En apariencia, ninguno de los dos ocupantes sufrió heridas visibles de consideración.
Pocas horas después, sin embargo, Gonzalo comenzó a presentar síntomas de sangrado abdominal. Como consecuencia de esa hemorragia interna y de su débil estado de salud, murió dos días después, el 13 de agosto de 1934.[2]
El accidente y la muerte del infante fueron recogidos por la prensa austriaca y española de la época. En España, la organización monárquica Renovación Española y otros sectores afines organizaron funerales multitudinarios por el difunto en Madrid.
5. Entierros y traslado al Monasterio de El Escorial[editar]
Gonzalo fue enterrado inicialmente en la localidad austriaca de Pörtschach. Años más tarde, sus restos fueron trasladados al cementerio du Bois-de-Vaux, en Lausana, Suiza, ciudad en la que residía su madre, Victoria Eugenia de Battenberg, en la villa Vieille Fontaine. La reina Victoria Eugenia fue enterrada en ese mismo cementerio tras su muerte en 1969.
En 1985, el rey Juan Carlos I ordenó el traslado de los restos de Gonzalo, junto con los de sus dos hermanos fallecidos, Alfonso y Jaime, al Panteón de Infantes del Monasterio de El Escorial. Allí permanece en la actualidad.
6. Títulos y condecoraciones[editar]
Gonzalo de Borbón y Battenberg ostentó el tratamiento de Su Alteza Real el Serenísimo Señor Don Gonzalo de Borbón, Infante de España. Entre sus distinciones se cuentan:
- Caballero de la Insigne Orden del Toisón de Oro, en su rama española, nombrado por real decreto el 16 de mayo de 1927.
- Condecorado con la Medalla del Homenaje de los Ayuntamientos a los reyes Alfonso XIII y Victoria Eugenia, en 1925.
Ambas distinciones se le otorgaron durante la etapa final del reinado de su padre, en los años veinte.
7. Hemofilia y contexto dinástico[editar]
La hemofilia de Gonzalo procedía de su madre, Victoria Eugenia de Battenberg, nieta de la reina Victoria del Reino Unido.[3] La transmisión de esta enfermedad a varios descendientes de la reina Victoria se convirtió en uno de los episodios biológicos más comentados de la realeza europea. En la familia real española, además de Gonzalo, su hermano Alfonso, príncipe de Asturias, también padeció hemofilia y falleció a consecuencia de ella en 1938, aunque la causa inmediata de su muerte fue un accidente automovilístico en Miami.
El conocimiento público de la hemofilia de Alfonso y Gonzalo erosionó la imagen de la monarquía española durante los años veinte y treinta. En el caso de Gonzalo, la enfermedad no era ampliamente conocida por la opinión pública española, pero su muerte por hemorragia interna tras un accidente aparentemente menor dejó en evidencia la fragilidad física de la rama real.
A través de su padre, Alfonso XIII, Gonzalo era nieto de Alfonso XII y de María Cristina de Habsburgo-Lorena, y descendiente de la rama española de los Borbones. Por su madre, Victoria Eugenia, era bisnieto de la reina Victoria del Reino Unido y de Alberto de Sajonia-Coburgo-Gotha.
8. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]
Gonzalo de Borbón y Battenberg es recordado principalmente en España como el infante cuya muerte a los 19 años conmovió a los círculos monárquicos de la Restauración y de los primeros años de la Segunda República. Los funerales celebrados en Madrid en agosto de 1934 congregaron a millares de personas, según las crónicas de la época, y se convirtieron en una manifestación pública del sentimiento monárquico.
En la historiografía española y en las memorias familiares de la Casa de Borbón, Gonzalo aparece a menudo junto a su hermano Alfonso, el príncipe de Asturias, como ejemplos de la hemofilia hereditaria que afectó a los descendientes de Victoria Eugenia. Su figura no ha generado una producción cultural amplia, pero su nombre se conserva en el Panteón de Infantes del Monasterio de El Escorial, donde reposan sus restos.
En América Latina, donde la herencia monárquica española tiene presencia histórica y genealógica, la figura de Gonzalo de Borbón y Battenberg es poco conocida. Las referencias a él suelen aparecer en estudios sobre la monarquía española contemporánea y sobre la historia de la hemofilia en las casas reales europeas.
La hemofilia es una enfermedad hereditaria que impide la coagulación normal de la sangre. Su presencia en las casas reales europeas se debió, en gran medida, a la reina Victoria del Reino Unido, portadora del gen. Varios de sus descendientes fueron hemofílicos o portadores. ↩︎
La prensa austriaca de la época recogió el fallecimiento de Gonzalo el 13 de agosto de 1934, aunque algunas crónicas españolas publicaron la noticia al día siguiente, el 14 de agosto, por la diferencia horaria y el retraso en la transmisión telegráfica. ↩︎
Victoria Eugenia de Battenberg era hija del príncipe Enrique de Battenberg y de la princesa Beatriz del Reino Unido, hija menor de la reina Victoria. A través de esta línea, introdujo la hemofilia en la familia real española. ↩︎