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Grecia

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Grecia
República Helénica
Ελληνική Δημοκρατία
CapitalAtenas
Ciudad más pobladaAtenas
Idioma oficialGriego
Gentiliciogriego, -a
heleno, -a
Forma de gobiernoRepública parlamentaria
PresidenteKonstantínos Tasoúlas[sin verificar]
Primer ministroKyriákos Mitsotákis[sin verificar]
FundaciónIndependencia del Imperio otomano
• Declarada: 25 de marzo de 1821
• Reconocida: 3 de febrero de 1830
• República actual: 24 de julio de 1974
Superficie131 957 km²
Población10 432 481 (censo de 2021)
Densidad79,06 hab/km²
PIB nominal$242 385 millones (2023)
PIB por paridad de compra$416 969 millones (2023)
PIB per cápita nominal$23 173 (2023)
IDH0,908 (2023), muy alto
MonedaEuro (€, EUR)
Huso horarioEET (UTC+2)
EEST (UTC+3) en verano
Dominio de internet.gr
Código telefónico+30
Miembro deUnión Europea, OTAN, ONU, OCDE, OSCE, Consejo de Europa

1. Resumen[editar]

Grecia, oficialmente República Helénica, es un país soberano del sureste de Europa, situado en el extremo sur de la península balcánica. Limita al noroeste con Albania, al norte con Macedonia del Norte y Bulgaria, y al noreste con Turquía. Al este está bañada por el mar Egeo, al oeste por el mar Jónico y al sur por el mar Mediterráneo. Su capital y ciudad más poblada es Atenas, seguida por Salónica, mientras que El Pireo, Patras, Heraclión y Larisa funcionan como centros regionales importantes.

Con una superficie de 131 957 km² y una población de 10 432 481 habitantes según el censo de 2021, Grecia es uno de los países de tamaño medio de la Unión Europea. El territorio es marcadamente montañoso: cerca del 80 % del relieve está conformado por montañas, y su punto más alto es el monte Olimpo, con 2 917 metros sobre el nivel del mar. Grecia tiene una de las costas más extensas del mundo y comprende un gran número de islas, de las cuales más de doscientas están habitadas.

Grecia es considerada cuna de la civilización occidental. En su territorio se desarrollaron las civilizaciones cicládica, minoica y micénica, y, más tarde, las ciudades-Estado de la Grecia clásica, a las que se asocian el nacimiento de la democracia, la filosofía occidental, el teatro, los Juegos Olímpicos y numerosos principios de las matemáticas y de las ciencias. Tras siglos de dominio romano, bizantino y otomano, el Estado griego moderno se constituyó entre 1821 y 1830, luego de una guerra de independencia contra el Imperio otomano.

En la actualidad, Grecia es una república parlamentaria y un país desarrollado, con un Índice de Desarrollo Humano muy alto. Es miembro de la Unión Europea desde 1981, de la OTAN desde 1952, de las Naciones Unidas desde su fundación, de la OCDE y del Consejo de Europa, entre otros organismos. Adoptó el euro como moneda en 2001 y lo puso en circulación en 2002. Durante la crisis de deuda soberana de 2010-2015, la economía griega sufrió una de las contracciones más severas de un país desarrollado en tiempos recientes, aunque posteriormente mostró señales de recuperación.

2. Etimología[editar]

Los nombres utilizados para referirse a Grecia y a los griegos varían según la lengua y la época. En español, la palabra «Grecia» proviene del latín Graecia, término usado por los romanos para designar la «tierra de los griegos». A su vez, Graecia deriva del nombre del semidiós Greco (en griego antiguo, Γραικός, Graikós), cuya etimología no está resuelta por completo.

Los griegos modernos llaman a su país Ελλάδα (Elláda, en griego demótico) y, en contextos más formales, Ελλάς (Ellás), forma heredada del griego clásico Ἑλλάς, Ἑλλάδος (Hellás, Helládos). De este vocablo procede el término literario «Hélade», usado en español para aludir tanto a la Grecia antigua como a la Grecia actual. El nombre oficial del país en griego es Ελληνική Δημοκρατία (Ellinikí Dimokratía, «República Helénica»), mientras que el gentilicio «heleno» convive en español con «griego».

3. Historia[editar]

3.1. Primeros asentamientos y Antigua Grecia[editar]

La evidencia de presencia humana más antigua en el territorio de la actual Grecia se concentra en yacimientos como la caverna de Petralona, en la península Calcídica, donde se halló un cráneo humano conocido como hombre de Petralona y cuya datación ha sido objeto de debate.[1] Dentro del país se han encontrado vestigios de las tres etapas de la Edad de Piedra: paleolítico, mesolítico y neolítico. Sitios como la cueva Franchthi estuvieron ocupados durante los tres periodos. La posición geográfica de Grecia, en la ruta por la que la agricultura se expandió desde el Cercano Oriente hacia Europa, explica por qué los asentamientos neolíticos griegos figuran entre los más antiguos del continente, con fechas que se remontan al séptimo milenio a. C.

En el actual territorio griego surgieron las primeras civilizaciones de Europa. La civilización cicládica se desarrolló en las islas del mar Egeo en torno al 3200 a. C.; la civilización minoica floreció en Creta entre aproximadamente 2700 y 1500 a. C.; y la civilización micénica, en la Grecia continental, entre alrededor de 1900 y 1100 a. C. Los minoicos emplearon un sistema de escritura, el lineal A, que permanece sin descifrar, mientras que los micénicos desarrollaron el lineal B, una forma temprana del griego. Los micénicos absorbieron gradualmente a los minoicos, pero su cultura colapsó de manera violenta hacia el 1200 a. C., dentro de la inestabilidad regional que marcó el fin de la Edad del Bronce. El periodo posterior, sin registros escritos comparables, se conoce como Edad Oscura.

Tradicionalmente se sitúa el fin de esa etapa y el inicio de la Época Arcaica en el 776 a. C., año en que se celebraron los primeros Juegos Olímpicos. En los siglos VIII y VII a. C. se atribuye a Homero la composición de la Ilíada y la Odisea, textos fundacionales de la literatura occidental. Con la Época Arcaica surgieron reinos y ciudades-Estado que fundaron colonias en el Mediterráneo, en el mar Negro y en el sur de Italia, región conocida como Magna Grecia. Esas comunidades alcanzaron gran prosperidad y dieron paso al periodo de la Grecia clásica, especialmente visible en la arquitectura, el teatro, la ciencia, las matemáticas y la filosofía. En 508 a. C., Clístenes introdujo en Atenas el primer sistema democrático del mundo.

Para el año 500 a. C., el Imperio persa se había convertido en una amenaza directa para las ciudades griegas. Las polis helénicas de Asia Menor fracasaron en sus intentos por expulsar a los persas. En 490 a. C., la invasión persa fue frenada en la batalla de Maratón; diez años después, una segunda ofensiva logró llegar a Atenas. Las victorias griegas entre 480 y 479 a. C. en Salamina, Platea y Mícala obligaron a los persas a retirarse. Estos conflictos, conocidos como guerras médicas, fueron liderados principalmente por Atenas y Esparta, cuya rivalidad derivó después en la guerra del Peloponeso (431-404 a. C.), en la que Esparta puso fin a la supremacía ateniense.

El vacío de poder fue aprovechado por Tebas y, más tarde, por el reino de Macedonia. Bajo Filipo II, Macedonia unificó el mundo griego en la liga de Corinto, también llamada liga helénica. Su hijo Alejandro Magno asumió el liderazgo y en 334 a. C. invadió el Imperio persa. Tras las batallas de Gránico, Issos y Gaugamela, los griegos tomaron Persépolis, la capital ceremonial persa. El imperio de Alejandro se extendió desde Grecia hasta el actual Pakistán y Egipto, y difundió la civilización helenística y la lengua griega por los territorios conquistados durante al menos dos siglos.

3.2. Periodos helenístico y romano[editar]

La muerte de Alejandro Magno, en el 323 a. C., desató una etapa de luchas entre sus generales, las guerras de los diádocos, y condujo a la fragmentación del imperio en reinos como el seléucida, el egipcio ptolemaico, el grecobactriano y el indogriego. Muchas comunidades griegas se extendieron por Alejandría, Antioquía, Seleucia y otras ciudades helenísticas de Asia y África. En Grecia, la dinastía Antigónida controló Macedonia y buena parte de las ciudades-Estado a partir del 276 a. C.

Desde el siglo II a. C., Roma intervino de manera creciente en los asuntos griegos. Las guerras macedónicas terminaron con la derrota de Macedonia en la batalla de Pidna (168 a. C.). En 146 a. C., Macedonia fue anexionada como provincia romana, y el resto del territorio griego quedó como protectorado. El proceso concluyó en el 27 a. C., cuando el emperador Augusto organizó la mayor parte de Grecia como provincia senatorial de Acaya. A pesar de la supremacía militar romana, la cultura griega ejerció una influencia profunda sobre los romanos; la frase de Horacio Graecia capta ferum victorem cepit («la Grecia conquistada, conquistó al bárbaro conquistador») resume esa relación. Las matemáticas, la ciencia y la tecnología griegas alcanzaron su mayor esplendor en el periodo helenístico.

Las comunidades de habla griega del Mediterráneo oriental fueron clave en la expansión del cristianismo durante los siglos II y III. Pablo de Tarso y otros primeros líderes cristianos hablaban griego, y en esta lengua se escribieron los textos del Nuevo Testamento. Con todo, la población griega mantuvo por largo tiempo prácticas de la religión antigua; algunas zonas del sureste del Peloponeso no se cristianizaron por completo hasta el siglo X.

3.3. Era bizantina y periodo medieval[editar]

Tras la división y caída del Imperio romano de Occidente, Grecia quedó integrada en el Imperio bizantino, que perduró desde el siglo V hasta 1453. Su capital fue Constantinopla, su lengua literaria y administrativa pasó a ser el griego, y su religión predominante, el cristianismo ortodoxo. Desde el siglo IV, las provincias balcánicas, incluida Grecia, sufrieron invasiones bárbaras: godos y hunos en los siglos IV y V, y una invasión eslava en el siglo VII que redujo drásticamente la autoridad imperial en la península. El gobierno bizantino conservó el control directo sobre las islas y ciertas zonas costeras, mientras que zonas montañosas del interior mantuvieron vínculos con el imperio. Fuera de esas regiones, existieron asentamientos eslavos, aunque en una escala menor de la que alguna vez se supuso.

A finales del siglo VIII, el Imperio bizantino comenzó a recuperar territorios, y hacia el siglo IX la mayor parte de la Grecia actual volvió a estar bajo control imperial. Las migraciones de griegos desde Sicilia y Asia Menor, así como la reubicación o asimilación de eslavos, facilitaron el proceso. Durante los siglos XI y XII, la paz relativa permitió un crecimiento económico mayor que el de Anatolia.[2]

La Cuarta Cruzada y la caída de Constantinopla ante los latinos en 1204 alteraron el mapa. Gran parte de Grecia pasó a manos de señores francos, en el periodo conocido como Francocracia, y algunas islas fueron ocupadas por Venecia. En 1261, la recuperación bizantina de Constantinopla permitió retomar la mayoría de esas regiones, aunque el principado franco de Acaya en el Peloponeso siguió siendo una potencia regional hasta el siglo XIV. Varios archipiélagos permanecieron bajo control de Génova y Venecia.

En el siglo XIV, el debilitado Imperio bizantino perdió zonas de la actual Grecia ante serbios y otomanos. A comienzos del siglo XV, el control bizantino se reducía prácticamente al Despotado de Morea, en el Peloponeso. Tras la caída de Constantinopla en 1453, Morea resistió hasta 1460. Con la conquista otomana, muchos académicos greco-bizantinos emigraron a Occidente y llevaron consigo numerosas obras clásicas, contribuyendo al desarrollo del Renacimiento.

3.4. Dominio otomano[editar]

Hacia finales del siglo XV, la mayor parte de Grecia y de las islas del Egeo estaba bajo control otomano. Chipre y Creta permanecieron bajo dominio veneciano hasta 1571 y 1670, respectivamente. Las islas Jónicas, el único territorio del mundo grecoparlante que no fue conquistado por los otomanos, se mantuvieron bajo Venecia, pasaron después a Francia en 1797 y luego al Reino Unido en 1809, hasta su unión con Grecia en 1864.

Las condiciones del dominio otomano fueron desiguales. Los griegos de las islas Jónicas y de Constantinopla podían alcanzar prosperidad e incluso ocupar cargos en la administración otomana; en cambio, la mayor parte de la población rural griega sufrió impuestos elevados y, con el tiempo, formas de servidumbre por deudas. El Estado otomano reconoció a la Iglesia ortodoxa y al Patriarcado Ecuménico de Constantinopla como autoridades sobre la población cristiana ortodoxa del imperio, sin importar su origen étnico. Aunque no se forzó de manera generalizada la conversión al islam, los cristianos padecieron discriminación institucional, lo que motivó conversiones superficiales. En el siglo XIX, muchos «cripto-cristianos» retornaron a sus antiguas prácticas.

La administración otomana varió según la región: algunas ciudades tenían gobernadores nombrados por el sultán, mientras que otras, como Atenas, eran municipalidades autogobernadas. Las zonas montañosas del interior permanecieron durante siglos casi autónomas. Cuando estallaban conflictos entre el Imperio otomano y otras potencias, los griegos se levantaban con frecuencia. Ejemplos de ello son la participación griega en la batalla de Lepanto en 1571, las revueltas campesinas de Epiro en 1600-1601, la guerra de Morea de 1684-1699 y la rebelión de Orlov de 1770, esta última instigada por el Imperio ruso. Todos estos levantamientos fueron reprimidos con dureza.

En los siglos XVI y XVII, la esperanza de expulsar a los otomanos parecía remota. Sin embargo, en el siglo XVIII surgió una rica clase mercantil griega, dispersa por el Mediterráneo, los Balcanes y Europa occidental, que permitió la entrada de ideas de la Ilustración, la Revolución francesa y el nacionalismo romántico. A finales de ese siglo, Rigas Feraios publicó en Viena documentos en favor de la independencia, incluidos un himno y un mapa del país; fue asesinado por agentes otomanos en 1798.

3.5. Guerra de independencia[editar]

En 1814 se fundó la organización secreta Filikí Etería, la Sociedad de Amigos, con el propósito de lograr la independencia griega. La primera revuelta estalló el 6 de marzo de 1821 en los principados del Danubio, bajo el liderazgo de Alexandros Ypsilantis, pero fue sofocada rápidamente. El levantamiento se extendió al Peloponeso, que en marzo de 1821 declaró la guerra a los otomanos. Para fines de ese mes, la región estaba en abierta rebelión, y en octubre de 1821 los griegos, al mando de Theodoros Kolokotronis, tomaron Tripolitsa.

La rebelión peloponesia alentó movimientos en Creta, Macedonia y Grecia Central, aunque fueron reducidos con rapidez. Una armada griega improvisada derrotó a la armada otomana en el Egeo e impidió el envío de refuerzos por mar. En 1822 y 1824, tropas otomanas y egipcias invadieron las islas y cometieron matanzas de civiles en Quíos y Psará, lo que inclinó a la opinión pública de Europa occidental en favor de los rebeldes.

Las divisiones entre las facciones griegas provocaron dos guerras civiles consecutivas. El sultán pidió ayuda al gobernador egipcio Mehmet Alí, quien envió a su hijo Ibrahim bajá. Ibrahim llegó al Peloponeso en febrero de 1825 y obtuvo resultados inmediatos; hacia finales de ese año, gran parte de la península estaba bajo control egipcio. La ciudad de Mesolongi, sitiada desde abril de 1825, cayó un año después. Aunque Ibrahim fue rechazado en Mani, expulsó a los rebeldes de casi todo el Peloponeso y retomó Atenas.

Tras años de negociaciones, Rusia, el Reino Unido y Francia intervinieron y enviaron flotas a Grecia. En octubre de 1827, la flota aliada destruyó a la flota otomano-egipcia en la batalla de Navarino. Una fuerza expedicionaria francesa supervisó la evacuación egipcia del Peloponeso, mientras los griegos recuperaban Grecia Central en 1828. En 1830, el Protocolo de Londres otorgó reconocimiento internacional a la Primera República Helénica.

3.6. Siglo XIX y primeras décadas del XX[editar]

En 1827, Ioannis Kapodistrias fue elegido primer gobernador de la nueva República. Fue asesinado en 1831, y las Grandes Potencias instauraron una monarquía encabezada por el príncipe Otón I, de la casa de Wittelsbach. En 1843, un levantamiento lo obligó a promulgar una constitución y establecer una asamblea representativa. Nauplia fue capital entre 1830 y 1833, antes del traslado de la sede de gobierno a Atenas.

La actitud autoritaria de Otón provocó su destronamiento en 1862. Al año siguiente fue reemplazado por el príncipe Guillermo de Dinamarca, que reinó como Jorge I y recibió las islas Jónicas mediante el Tratado de Londres de 1864. En 1875, Charilaos Trikoupis limitó la capacidad de la monarquía para intervenir en la asamblea e introdujo la norma del voto de confianza para el primer ministro. Trikoupis impulsó obras de infraestructura como el canal de Corinto, pero el gasto aumentó la deuda y, en 1893, el gobierno se declaró en quiebra y aceptó una autoridad internacional de control financiero.

Otro conflicto singular del siglo XIX fue la cuestión lingüística. La población hablaba una forma de griego llamada demótico, que muchos intelectuales consideraban un dialecto campesino. Los documentos oficiales y periódicos se publicaban en katharévousa, una variante arcaizante que pocos podían leer. Los liberales defendían el demótico como lengua nacional, mientras que conservadores y la jerarquía eclesiástica se oponían. La cuestión se prolongó durante décadas y llegó a provocar crisis políticas, como los disturbios de 1901, cuando la traducción del Nuevo Testamento al demótico desencadenó protestas en Atenas y la caída del gobierno.

En 1896, Atenas organizó los primeros Juegos Olímpicos de la era moderna. La aspiración territorial griega de integrar regiones con población griega del Imperio otomano llevó a la guerra greco-turca de 1897, en la que Grecia fue derrotada. En las guerras de los Balcanes de 1912-1913, Grecia expandió su territorio con la incorporación de Salónica, partes de Macedonia y de Epiro, y Creta. Durante la Primera Guerra Mundial, Grecia estuvo dividida entre partidarios de la Entente y de los Imperios Centrales; finalmente se alineó con la Entente. Al terminar la guerra, la campaña griega en Asia Menor (1919-1922) terminó en derrota frente a las fuerzas turcas de Mustafa Kemal, seguida de la evacuación de población griega de Anatolia y de un intercambio obligatorio de poblaciones entre Grecia y Turquía en 1923.

3.7. Segunda Guerra Mundial y posguerra[editar]

En 1924, Grecia se proclamó república, pero la inestabilidad política facilitó la restauración de la monarquía en 1935. En 1936, el general Ioannis Metaxás estableció un régimen autoritario. Durante la Segunda Guerra Mundial, Grecia rechazó en octubre de 1940 un ultimátum italiano y repelió la invasión italiana, lo que forzó la intervención alemana en 1941. El país fue ocupado por las potencias del Eje y vivió hambrunas, ejecuciones y la deportación de la comunidad judía de Salónica. La resistencia armada, encabezada por organizaciones rivales, fue seguida por la liberación en 1944.

La tensión entre monárquicos y comunistas derivó en la guerra civil griega de 1946-1949, una de las primeras confrontaciones de la Guerra Fría. El gobierno, con apoyo estadounidense y británico, derrotó al Ejército Democrático Griego. Grecia quedó destruida y marcada por una profunda división política. En 1952 ingresó en la OTAN y comenzó una etapa de reconstrucción y crecimiento económico, acompañada de migraciones internas hacia Atenas y Salónica y de emigración hacia Europa occidental, América y Australia.

3.8. De la dictadura a la democracia[editar]

En abril de 1967, un golpe de Estado llevó al poder a una junta militar conocida como Dictadura de los Coroneles. El régimen suprimió libertades, persiguió opositores y, en julio de 1973, proclamó la república. En 1974, tras el fracaso de un golpe en Chipre promovido por la junta y la invasión turca de la isla, la dictadura colapsó. Grecia retornó a la democracia: se restauró el gobierno civil y, mediante un referéndum celebrado en diciembre de 1974, la monarquía fue abolida por voto popular. La constitución de 1975 estableció la actual república parlamentaria.

En 1981, Grecia se convirtió en miembro de la Comunidad Económica Europea, antecedente directo de la Unión Europea. La alternancia entre los dos grandes partidos de la era posdictadura —Nueva Democracia y el Movimiento Socialista Panhelénico— marcó la política posterior. En 2001, Grecia fue admitida en la eurozona y, en 2002, el euro sustituyó a la dracma. En 2004, el país organizó los Juegos Olímpicos de Atenas, un acontecimiento que requirió inversiones cuantiosas en infraestructura.

3.9. Crisis de deuda y actualidad[editar]

Desde fines de 2009, Grecia fue el epicentro de la crisis de deuda soberana europea. La revelación de un déficit público mayor al declarado previamente provocó una pérdida de confianza de los mercados y elevó el costo de financiamiento del Estado. Grecia recibió tres programas de rescate, entre 2010 y 2015, por parte de la Unión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional, a cambio de duros programas de austeridad. El PIB cayó alrededor de un 25 % respecto del nivel previo a la crisis, el desempleo superó el 25 % y aumentaron la pobreza y la desigualdad. En 2015, Grecia llegó a imponer controles de capitales y se celebró un referéndum sobre las condiciones de los acreedores.

A partir de 2018, Grecia salió del tercer programa de rescate y volvió a financiarse en los mercados internacionales. La economía recuperó ritmo, en buena medida gracias al turismo, al transporte marítimo y a la inversión extranjera, aunque la deuda pública siguió siendo una de las más altas de la Unión Europea. Las elecciones de 2019 devolvieron el gobierno a Nueva Democracia, liderada por Kyriákos Mitsotákis, quien fue reelegido en 2023.[3] En febrero de 2025, el Parlamento eligió a Konstantínos Tasoúlas como presidente de la República.[4] Desde 2020, además, Grecia ha gestionado la pandemia de covid-19 y ha enfrentado episodios de calor extremo e incendios forestales durante los veranos.

4. Geografía[editar]

4.1. Relieve e hidrografía[editar]

Grecia ocupa el extremo sur de la península balcánica y se extiende también por numerosos archipiélagos. Sus fronteras terrestres con Albania, Macedonia del Norte, Bulgaria y Turquía suman unos 1 935 km. El litoral griego es uno de los más extensos del mundo; las fuentes oficiales y los criterios de medición producen cifras que van de unos 13 676 km a 15 021 km.[5]

El relieve es predominantemente montañoso. Las cadenas principales son el sistema del Pindo, que recorre el oeste del país de norte a sur, y la cadena del Olimpo, en el borde de Macedonia y Tesalia. El monte Olimpo, de 2 917 metros, es la cumbre más alta de Grecia. Otras montañas importantes son el Smolikas, el Kaimaktsalan, el Giona y el Taigeto, en el Peloponeso. Las llanuras más extensas se localizan en Tesalia, Macedonia Central y Tracia; en Atenas, la cuenca del Ática constituye el principal espacio urbano del país.

Los ríos griegos son en su mayoría cortos y de régimen irregular. Los mayores son el Aliákmon, el Evros y el Axios, todos en el norte. Los lagos más conocidos están en la zona septentrional, como el Prespa y el Doiran, además de lagos interiores como el Trichonida, en Grecia Central. La península del Peloponeso está unida al continente por el istmo de Corinto, cortado artificialmente por el canal de Corinto desde el siglo XIX.

4.2. Clima[editar]

El clima de Grecia es predominantemente mediterráneo: veranos cálidos y secos e inviernos suaves y lluviosos, con variaciones locales. Las islas del Egeo y del Jónico, la costa meridional y el Ática tienen inviernos más templados y veranos muy secos. El interior del norte, Macedonia y Epiro tienen clima de influencia continental, con inviernos fríos, nevadas y lluvias más repartidas. Las montañas del Pindo y los macizos del norte registran los mayores acumulados de nieve.

La insolación es elevada durante la mayor parte del año, lo que favorece la agricultura de olivo, vid y cítricos, así como el turismo de sol y playa. Los riesgos climáticos más notorios son las olas de calor estivales, los periodos de sequía y los incendios forestales, que afectan sobre todo a zonas de pinar y matorral mediterráneo.

4.3. Islas[editar]

El territorio griego comprende un gran número de islas; la cifra total varía según qué se considere isla y según la fuente consultada, entre unas 1 200 y 6 000, si bien las estadísticas más difundidas hablan de unas 1 400 islas e islotes, de las que 227 están habitadas.[6]

Las principales agrupaciones insulares son:

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  • Islas del Jónico: Corfú, Léucade, Cefalonia, Zacinto, Ítaca, entre otras.
  • Cícladas: Santorini, Miconos, Naxos, Paros, Siros, Delos, entre otras.
  • Espóradas: Esciros, Escíathos, Alóniso, Esciópelos.
  • Dodecaneso: Rodas, Cos, Kárpatos, Patmos, Leros, Kalimnos, entre otras.
  • Creta: la mayor isla griega y quinta del Mediterráneo en superficie, junto a pequeños islotes asociados.
  • Islas del Egeo septentrional: Lesbos, Quíos, Samos, Lemnos, Icaria, Tasos, entre otras.
  • Islas Sarónicas y otras islas del Egeo: Egina, Hidra, Poro, Spetses, Salamina.

Creta, Eubea, Lesbos, Rodas y Quíos figuran entre las islas más extensas y pobladas. Muchas islas menores tienen poca población permanente, pero experimentan un crecimiento estacional por el turismo.

5. Gobierno y política[editar]

5.1. Sistema político[editar]

Grecia es una república parlamentaria. Su marco institucional fue fijado por la Constitución de 1975, reformada en varias ocasiones. El presidente de la República es elegido por el Parlamento y ejerce funciones de arbitraje y representación, mientras que el poder ejecutivo corresponde al gobierno encabezado por el primer ministro. El poder legislativo reside en el Parlamento Helénico, de una sola cámara, compuesto por 300 diputados elegidos por sufragio universal. El poder judicial es independiente, con un sistema de tribunales civiles, penales y administrativos.

Las elecciones parlamentarias se celebran por sufragio directo y el sistema electoral otorga una bonificación de escaños al partido más votado. Desde la restauración democrática, los dos partidos más influyentes han sido Nueva Democracia, de centroderecha, y el Movimiento Socialista Panhelénico, de centroizquierda; desde la crisis de deuda, la escena se ha fragmentado con partidos como Syriza, el Partido Comunista de Grecia, el Partido Comunista de Grecia interior? No. Excluir. Ha emergido también el partido de izquierda Syriza y formaciones de derecha soberanista. El sufragio es universal a partir de los 17 años, y el voto es obligatorio por ley, aunque la abstención ha crecido de manera considerable.

Administrativamente, Grecia está dividida en 13 periferias, que agrupan una serie de unidades periféricas y 332 municipios desde la reforma Calícrates de 2011. La región del monte Athos, en la península Calcídica, goza de un estatuto de autonomía monástica dentro del Estado griego.

5.2. Relaciones exteriores[editar]

Grecia es miembro de la Unión Europea, la OTAN, las Naciones Unidas, la OCDE, la OSCE, el Consejo de Europa y la Organización de Cooperación del Mar Negro. Forma parte de la eurozona y del espacio Schengen. La política exterior griega tradicionalmente se ha centrado en el Mediterráneo oriental, los Balcanes y las relaciones transatlánticas.

La relación con Turquía ha estado marcada por disputas sobre el mar Egeo, los límites de las plataformas continentales, el espacio aéreo y la situación de Chipre. A lo largo de las décadas, ambos países han alternado periodos de diálogo y crisis. El contencioso sobre el nombre de Macedonia del Norte se resolvió en 2018 con el Acuerdo de Prespa, que permitió a la antigua República de Macedonia cambiar su nombre y a Grecia levantar su oposición al ingreso de ese país en la OTAN. Grecia apoya la integración europea de los Balcanes occidentales y mantiene vínculos históricos con el mundo helénico de la diáspora en Estados Unidos, Australia, Canadá y América Latina.

6. Economía[editar]

La economía griega combina servicios, industria y agricultura. El sector servicios es el predominante, con el turismo como uno de los motores principales, seguido del transporte marítimo, el comercio, la administración pública y los servicios financieros. Grecia tiene una de las flotas mercantes más grandes del mundo, controlada en buena medida por armadores de origen griego. El turismo aporta de manera directa e indirecta una parte sustancial del empleo y de los ingresos nacionales; Atenas, las islas Cícladas, Creta, Rodas, Corfú y Salónica concentran la mayor afluencia de visitantes.

La industria manufacturera incluye alimentos y bebidas, refino de petróleo, productos químicos, cemento, textiles, materiales de construcción y farmacéuticos. En la agricultura, Grecia es un productor destacado de aceite de oliva, aceitunas, uvas, vino, cítricos, tomate, algodón y tabaco. La flota pesquera y la acuicultura también aportan a la economía, aunque su peso es menor que el de otros sectores.

Según el Fondo Monetario Internacional, en 2023 el PIB nominal de Grecia alcanzó los 242 385 millones de dólares y el PIB por paridad de poder adquisitivo fue de 416 969 millones de dólares. El PIB per cápita nominal fue de 23 173 dólares y, por paridad de compra, de 39 864 dólares. El Índice de Desarrollo Humano de 2023 fue de 0,908, dentro de la categoría de desarrollo humano muy alto.

La crisis de deuda de 2010-2015 provocó una reestructuración profunda de la economía. Grecia recibió tres rescates internacionales, aplicó recortes del gasto público, subidas de impuestos y reformas estructurales, y perdió cerca de una cuarta parte de su PIB. La tasa de paro, que llegó a superar el 25 %, ha descendido de manera progresiva, aunque se mantiene por encima de la media de la eurozona. La deuda pública, en términos relativos, sigue siendo una de las más altas de la Unión Europea. A partir de 2018 y, sobre todo, desde 2021, la economía retomó el crecimiento, impulsada por el turismo, las exportaciones y los fondos europeos. En 2022, Grecia finalizó el mecanismo de vigilancia reforzada de la Comisión Europea y ha recuperado el grado de inversión según algunas agencias de calificación.

7. Demografía y sociedad[editar]

Según el censo de 2021, Grecia tenía 10 432 481 habitantes. La población se concentra en las áreas metropolitanas de Atenas y Salónica; sólo el Ática reúne a más de un tercio de los habitantes del país. Otras ciudades con peso regional son Patras, Heraclión, Larisa, Volos, Ioánina y Kavala. Grecia presenta una sociedad relativamente homogénea en términos lingüísticos y religiosos: la mayoría de la población tiene el griego como lengua materna y se identifica con el cristianismo ortodoxo, cuya institución predominante es la Iglesia ortodoxa de Grecia.

La demografía griega se caracteriza por el envejecimiento y por una tasa de natalidad baja, lo que ha reducido o estancado la población total en las últimas décadas. La crisis económica reforzó la emigración de jóvenes con formación universitaria hacia otros países de la Unión Europea. Desde la década de 1990, Grecia pasó de ser un país de emigración a ser receptor de inmigrantes, principalmente de Albania, Bulgaria y Rumania; más tarde llegaron personas de Pakistán, Afganistán, Siria y África. Durante la crisis migratoria europea de 2015-2016, las islas del Egeo, en especial Lesbos, Quíos y Samos, fueron una de las principales puertas de entrada de personas solicitantes de asilo.

La sociedad griega conserva fuertes vínculos familiares y una marcada tradición de vida urbana en torno a barrios, plazas, mercados y cafés. Las fiestas religiosas, la música y la gastronomía constituyen ejes de la vida social. La esperanza de vida de Grecia es alta en comparación con el promedio mundial, situándose por encima de los 80 años. La proporción de población urbana supera el 75 %. La diáspora griega es numerosa; se estima que varios millones de personas de origen griego viven fuera del país, con comunidades notables en Estados Unidos, Australia, Alemania, Canadá y, en América Latina, en Argentina, Brasil, Chile, México y Uruguay.[7]

8. Cultura[editar]

8.1. Idioma[editar]

El idioma oficial de Grecia es el griego, lengua de la rama helénica de la familia indoeuropea, hablada en la región desde la Antigüedad. El griego moderno procede del griego medieval y antiguo, y se escribe con el alfabeto griego. Durante mucho tiempo la lengua oficial fue la katharévousa, una variedad culta y arcaizante; a partir de 1976, el demótico fue reconocido como forma oficial del griego moderno.

En Grecia se hablan también variedades y lenguas regionales como el póntico, el tsakonio, el arbanita, el arrumano y el eslavo macedonio, aunque el griego predomina como lengua de uso público y educativo. La lengua griega ha aportado numerosos términos al vocabulario científico y técnico internacional y ha influido en el latín y en las lenguas romances, incluido el español.

8.2. Literatura y filosofía[editar]

Grecia posee una tradición literaria ininterrumpida desde la Antigüedad. La Ilíada y la Odisea, atribuidas a Homero, son el punto de partida de la literatura occidental. A la Antigüedad pertenecen también autores como Safo, Esquilo, Sófocles, Eurípides, Aristófanes, Heródoto, Tucídides, Platón y Aristóteles. La filosofía griega antigua, con figuras como Sócrates, Platón y Aristóteles, sentó las bases de la ética, la política, la lógica, la metafísica y la epistemología occidentales.

En la época bizantina y moderna, la literatura griega produjo obras tanto en griego clásico como en demótico. El poeta Dionisios Solomós compuso el Himno a la Libertad, cuyo texto da lugar al himno nacional griego. En el siglo XX, la literatura griega alcanzó reconocimiento internacional con autores como Constantino Kavafis, Nikos Kazantzakis, Giorgos Seferis y Odysseas Elytis; estos dos últimos recibieron el Premio Nobel de Literatura, en 1963 y 1979, respectivamente. La poesía de Kavafis y las novelas de Kazantzakis, en particular Zorba, el griego y La última tentación de Cristo, se han traducido ampliamente al español y circulan en América Latina.

8.3. Arte y arquitectura[editar]

El arte griego antiguo se manifiesta en la escultura, la cerámica, la pintura y, sobre todo, en la arquitectura de templos y teatros. El Partenón, en la Acrópolis de Atenas, es uno de los monumentos más reconocibles del mundo. Los órdenes arquitectónicos dórico, jónico y corintio nacieron en Grecia y fueron retomados por Roma, el Renacimiento y el neoclasicismo. La arquitectura bizantina, con sus iglesias de planta centrada, cúpulas y mosaicos, dejó un legado visible en Salónica, Mistrá, Dafni y el monte Athos. La dominación otomana añadió mezquitas, baños, puentes y barrios de mercado, de los que quedan ejemplos en ciudades del norte y en el Egeo.

El arte popular griego incluye bordados, joyería, cerámica, talla en madera y construcción de barcos. En la música, el género popular más conocido es el rebético, asociado a la vida urbana de los puertos y declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Grecia cuenta con numerosos sitios reconocidos por la UNESCO como Patrimonio Mundial, entre ellos la Acrópolis de Atenas, el sitio arqueológico de Delfos, Olimpia, Epidauro, los monasterios de Meteora y el monte Athos, así como los centros históricos de Rodas y Corfú.

8.4. Gastronomía[editar]

La cocina griega forma parte de la dieta mediterránea y se basa en aceite de oliva, cereales, legumbres, verduras, pescado, queso feta y yogur. El plato más difundido fuera del país es quizá el gyros, carne asada servida en pan de pita con salsa tzatziki, pero la gastronomía griega es mucho más amplia. La musaka, el suvlaki, la ensalada griega, las hojas de parra rellenas, el pescado a la parrilla, las alubias gigantes, el queso feta y el yogur con miel forman parte del repertorio habitual.

Grecia es uno de los mayores productores mundiales de aceite de oliva y de aceitunas; el olivo tiene un papel central en la alimentación y el paisaje. El vino se produce desde la Antigüedad, con variedades autóctonas como assyrtiko, xinomavro y agiorgitiko. El ouzo, licor anisado, y el raki o tsipouro se asocian a la sobremesa y a las celebraciones. La gastronomía griega se ha difundido en América Latina a través de restaurantes y comunidades de la diáspora, sobre todo en Argentina, Brasil, México y Chile.

8.5. Deporte[editar]

Grecia es la patria de los antiguos Juegos Olímpicos, celebrados en Olimpia desde el 776 a. C. hasta su abolición en la Antigüedad, y fue sede de los primeros Juegos Olímpicos modernos, en Atenas, en 1896, así como de los juegos de 2004, también en Atenas. El país participa en los Juegos Olímpicos desde su restauración moderna y tradicionalmente ocupa un lugar simbólico en las ceremonias, al encabezar el desfile de naciones.

El fútbol es el deporte más popular. La Superliga de Grecia tiene clubes de gran tradición como Olympiacos, Panathinaikos, AEK Atenas y PAOK Salónica. La selección griega ganó la Eurocopa de 2004, un resultado considerado una de las mayores sorpresas del fútbol europeo. El baloncesto tiene también gran arraigo; la selección griega ha sido campeona de Europa en 1987 y 2005, y clubes como Panathinaikos y Olympiacos han ganado títulos continentales. Otros deportes con presencia son el voleibol, el waterpolo, el atletismo y la vela, favorecida por la geografía costera e insular.

9. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]

Grecia mantiene relaciones diplomáticas con la mayor parte de los países hispanohablantes y cuenta con embajadas o representaciones consulares en España y en varias capitales de América Latina. La relación cultural con el mundo hispánico es antigua: el latín vehiculó el legado griego hacia las lenguas romances, y el español incorporó un número elevado de términos de origen griego, especialmente en la ciencia, la medicina, la filosofía y el vocabulario eclesiástico.

El interés por la Grecia clásica ha estado presente en la educación y en la literatura hispanoamericana desde la época colonial. La mitología griega, el teatro clásico y la filosofía antigua forman parte de los programas escolares y universitarios de numerosos países de lengua española. En el siglo XX, autores como Nikos Kazantzakis, Constantino Kavafis y los premios Nobel Seferis y Elytis fueron traducidos al español y leídos en América Latina. Kazantzakis, en particular, mantuvo una relación con el mundo hispánico y su obra ha sido reeditada en México, Argentina y España.

La diáspora griega en América Latina se formó en oleadas migratorias desde fines del siglo XIX y, sobre todo, en el siglo XX. Argentina, Brasil, Chile, México y Uruguay recibieron inmigrantes griegos, muchos vinculados al comercio, a la industria textil y a la navegación. En Argentina, la comunidad griega se concentró en Buenos Aires y en ciudades como Córdoba y Rosario; en Chile, en Santiago y Valparaíso; en México, en la capital y en ciudades del norte. Las iglesias ortodoxas griegas y los clubes helénicos han funcionado como espacios de preservación del idioma, de la fe y de las tradiciones.[8]

En el turismo, Grecia es un destino de largo recorrido para viajeros de España, México, Argentina, Chile, Colombia y otros países de habla hispana. Atenas, Santorini, Miconos, Creta, Rodas, Delfos y Meteora figuran entre los lugares más visitados. La oferta de guías, cursos de griego y traducciones al español de obras clásicas y modernas facilita el acceso del público hispanohablante. En contrapartida, el español se enseña en universidades griegas y existen departamentos de estudios hispánicos que publican investigaciones sobre literatura y cultura de España y América Latina.

10. Notas[editar]


  1. La datación del cráneo de Petralona ha oscilado en distintos estudios entre cientos de miles de años y cifras menores, sin consenso definitivo. ↩︎

  2. La recuperación bizantina no fue uniforme; en zonas del Egeo y de Grecia continental, la autoridad imperial y la presencia de poderes locales coexistieron de manera compleja. ↩︎

  3. Nueva Democracia obtuvo la mayoría absoluta en las elecciones parlamentarias de junio de 2023. ↩︎

  4. Konstantínos Tasoúlas, abogado y ex presidente del Parlamento, fue elegido en febrero de 2025. ↩︎

  5. La discrepancia se debe a los distintos métodos para medir el contorno costero; a mayor detalle cartográfico, mayor longitud. ↩︎

  6. Las cifras varían según se incluyan islotes rocosos y formaciones emergidas de muy pequeño tamaño. ↩︎

  7. Las estimaciones de la diáspora griega dependen de cómo se defina el origen étnico; las cifras suelen ubicarse entre 3 y 5 millones de personas en todo el mundo. ↩︎

  8. Las cifras exactas de población de origen griego por país hispanoamericano no están unificadas; las comunidades más visibles se encuentran en Argentina, Brasil, Chile, México y Uruguay. ↩︎