Guerra de Gaza
| Guerra de Gaza | |
|---|---|
| Parte del conflicto israelí-palestino | |
| Fecha | 7 de octubre de 2023 – presente (más de dos años y diez meses) |
| Lugar | Franja de Gaza y alrededores, Israel, Cisjordania, Líbano Incursiones y bombardeos en Siria, Irak, Irán y Yemen |
| Estado | Alto el fuego vigente desde el 10 de octubre de 2025; hostilidades esporádicas y muertes de civiles palestinos continúan |
| Beligerantes | |
| Israel | Fuerzas de Defensa de Israel |
| Grupos palestinos | Hamás, Yihad Islámica Palestina, FPLP, FDLP, Brigadas de los Mártires de Al-Aqsa, Comités de Resistencia Popular |
| Comandantes principales | |
| Israel | Benjamín Netanyahu, Israel Katz, Herzi Halevi |
| Grupos palestinos | Mohamed Sinwar[sin verificar], Mohamed Deif (muerto en combate), Marwan Issa (muerto en combate), Yahya Sinwar (muerto en combate) |
| Bajas | |
| En Gaza | Más de 73 000 muertos, más de 173 000 heridos, 14 400 desaparecidos, 1,9 millones de desplazados |
| En Israel | Más de 1 868 muertos, 14 341 heridos, 251 secuestrados |
| En Líbano | 4 047 muertos, 16 638 heridos |
| En Cisjordania | Más de 1 054 muertos, 16 104 heridos, 10 100 detenidos |
La Guerra de Gaza es un conflicto armado en curso que comenzó el 7 de octubre de 2023, cuando milicias palestinas encabezadas por Hamás lanzaron un ataque sorpresa contra Israel desde la Franja de Gaza. El ataque, denominado «Operación Inundación de Al-Aqsa» por sus autores, provocó la muerte de unos 695 civiles israelíes, 71 civiles extranjeros y 373 soldados y policías, así como la captura de 251 rehenes. Israel respondió con una campaña de bombardeos masivos y una invasión terrestre de la Franja de Gaza que, según el Ministerio de Salud de Gaza, ha causado la muerte de más de 73 000 palestinos, en su gran mayoría civiles, y una destrucción generalizada de viviendas, escuelas, hospitales e infraestructura. La región circundante experimentó también una creciente inestabilidad, con enfrentamientos en la frontera israelí-libanesa contra Hezbolá, ataques de los hutíes en el mar Rojo y un aumento de la violencia en Cisjordania.
El conflicto ha sido objeto de numerosas denuncias de crímenes de guerra y de lesa humanidad. El 29 de diciembre de 2023, Sudáfrica presentó un caso contra Israel ante la Corte Internacional de Justicia en relación con la Convención sobre el Genocidio. El 21 de noviembre de 2024, la Corte Penal Internacional emitió órdenes de arresto contra el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, el exministro de Defensa Yoav Galant y el líder militar de Hamás Mohamed Deif por presuntos crímenes de guerra. En septiembre de 2025, la ONU declaró oficialmente una hambruna en la Franja de Gaza y confirmó que Israel había cometido actos de genocidio contra la población palestina.
1. Resumen[editar]
La guerra comenzó al amanecer del 7 de octubre de 2023, durante la festividad judía de Simjat Torá y un día después del 50.º aniversario de la guerra de Yom Kipur. Alrededor de las 06:30 de la mañana, Hamás anunció el inicio de la «Operación Inundación de Al-Aqsa», disparando más de 5 000 cohetes desde la Franja de Gaza en un lapso de 20 minutos y desplegando simultáneamente a unos 5 000 milicianos que se infiltraron en territorio israelí mediante camiones, motocicletas, lanchas y parapentes. Los atacantes capturaron varias bases militares, entre ellas la base de Reim (cuartel general de la División de Gaza) y la base de Nahal Oz, y se apoderaron temporalmente de comunidades civiles fronterizas como Beeri, Kfar Aza, Nahal Oz, Maguén y Sufa. El ataque provocó la primera pérdida de control israelí de parte de su propio territorio durante un periodo prolongado desde la fundación del Estado.
La respuesta israelí fue inmediata. El Gobierno de Israel declaró formalmente el estado de guerra por primera vez desde 1973 y lanzó una campaña de bombardeos descrita por expertos como una de las más destructivas de la historia moderna. El 28 de octubre, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) iniciaron una invasión terrestre con tanques e infantería, apoyados por ataques aéreos y navales masivos. Tras una tregua de siete días a fines de noviembre, durante la cual se intercambiaron rehenes israelíes por prisioneros palestinos, las hostilidades se reanudaron el 1 de diciembre de 2023 y continuaron con gran intensidad a lo largo de 2024 y buena parte de 2025.
El 19 de enero de 2025 entró en vigor un alto el fuego entre Israel y Hamás, pero el 18 de marzo Israel lo rompió unilateralmente con una serie de ataques aéreos sorpresa sobre Gaza. Después de meses más de combates, un nuevo alto el fuego fue acordado el 10 de octubre de 2025 como parte de un plan de paz apoyado por Estados Unidos. A pesar del cese teórico de hostilidades, la violencia contra la población civil palestina continuó: según datos citados por UNICEF, más de mil palestinos, incluidos 265 niños, fueron asesinados por el ejército israelí entre octubre de 2025 y junio de 2026.
En paralelo, el conflicto se extendió a otros frentes. En Cisjordania, aumentaron la violencia de los colonos israelíes contra civiles palestinos y los choques armados con milicianos. En la frontera norte de Israel, el ejército israelí se enfrentó desde el inicio con la milicia chií Hezbolá, en un frente que escaló hasta una invasión israelí del Líbano en 2024 y un alto el fuego en noviembre de ese año. En el mar Rojo, los hutíes de Yemen iniciaron una campaña de ataques contra barcos vinculados a Israel, lo que provocó bombardeos de represalia por parte de Estados Unidos y el Reino Unido.
2. Terminología[editar]
La contienda ha recibido diversas denominaciones. Inicialmente, Israel la llamó Operación Espadas de Hierro, pero el 19 de octubre de 2025 el Consejo de Ministros israelí aprobó rebautizarla como Guerra de la Redención.[sin verificar] Por su parte, los grupos militantes palestinos la denominan Batalla de la Inundación de Al-Aqsa, en alusión a la operación del 7 de octubre.
En los medios de comunicación occidentales y de habla hispana se utilizan con frecuencia las denominaciones guerra Israel-Hamás, guerra Israel-Gaza y, simplemente, guerra en Gaza. Algunos análisis y columnas de opinión la han llamado la guerra de Sucot (en referencia a la festividad judía durante la que comenzó) o la segunda Nakba, en paralelismo con la catástrofe palestina de 1948.
La ONU y diversas organizaciones humanitarias, como Amnistía Internacional y Human Rights Watch, han empleado el término genocidio palestino en Gaza para describir la campaña israelí contra la población civil de la Franja.[1] En septiembre de 2025, la ONU confirmó que las fuerzas israelíes habían perpetrado cuatro de los cinco actos genocidas condenados por la Convención sobre el Genocidio.
3. Antecedentes[editar]
3.1 El contexto del conflicto israelí-palestino[editar]
La guerra se inscribe en el conflicto israelí-palestino que se remonta a mediados del siglo XX. Sigue a las guerras de Gaza de 2008-2009, 2012, 2014 y 2021, así como a la Operación Amanecer de 2022. La Franja de Gaza, un territorio de apenas 365 kilómetros cuadrados, ha estado bajo un bloqueo israelí desde 2007, cuando Hamás tomó el control del enclave tras una victoria electoral y un posterior enfrentamiento interno con Fatah.
En los meses previos a la guerra, el conflicto seguía latente. Entre el inicio de 2023 y el 6 de octubre de ese año, al menos 247 palestinos murieron a manos de las fuerzas israelíes, mientras que 32 israelíes y dos extranjeros murieron en ataques palestinos. La mezquita de Al-Aqsa, en Jerusalén Este, fue escenario de incursiones policiales israelíes que el comandante militar de Hamás, Mohamed Deif, citó como justificación directa del ataque del 7 de octubre, operación planeada desde aproximadamente dos años antes.
3.2 Fallos de la inteligencia israelí[editar]
El ataque tomó por sorpresa a Israel a pesar de las señales previas. Una investigación interna de las FDI difundida en febrero de 2025 reconoció que durante más de una década las autoridades israelíes malinterpretaron sistemáticamente las intenciones de Hamás, asumiendo que la organización no estaba interesada en un conflicto abierto. En las horas previas al ataque, los servicios de inteligencia israelíes detectaron diversas señales —incluida la activación de tarjetas SIM israelíes por decenas de milicianos—, pero las atribuyeron a ejercicios de entrenamiento.
Los planes de defensa israelíes contemplaban la posibilidad de ataques esporádicos en ubicaciones específicas, con un máximo de unos setenta milicianos atacando entre dos y ocho puntos distintos. En realidad, el 7 de octubre unos 5 000 combatientes palestinos cruzaron la frontera en más de una veintena de puntos simultáneamente. En aquel momento, solo 767 soldados israelíes estaban apostados a lo largo de toda la frontera con Gaza, ya que varias unidades habían sido trasladadas a Cisjordania para proteger a los colonos durante la festividad de Simjat Torá.
Según The New York Times, funcionarios israelíes habían obtenido los planes detallados del ataque más de un año antes de que ocurriera, y un miembro de una unidad de inteligencia de señales advirtió en julio de 2023 que Hamás estaba haciendo preparativos, pero sus superiores ignoraron la advertencia.
3.3 El acercamiento entre Israel y Arabia Saudita[editar]
En el momento del ataque, Israel y Arabia Saudita sostenían negociaciones para normalizar sus relaciones diplomáticas, un proceso impulsado por Estados Unidos. El príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salmán, había declarado que la posibilidad era «real por primera vez». El ataque palestino y la posterior respuesta israelí hicieron descarrilar estas negociaciones. El 14 de octubre de 2023, Arabia Saudita suspendió las conversaciones, y en febrero de 2024 confirmó que cualquier normalización requeriría la creación de un Estado palestino independiente en las fronteras de 1967 con Jerusalén Este como capital.
3.4 La política israelí hacia Hamás[editar]
Benjamín Netanyahu, primer ministro de Israel durante la mayor parte de las dos décadas anteriores, fue criticado por defender durante años una política de empoderamiento de Hamás en Gaza. La estrategia, conocida como «divide y vencerás», buscaba mantener la Franja gobernada por Hamás y Cisjordania por la Autoridad Nacional Palestina para evitar negociar la solución de dos Estados. Netanyahu permitió la entrega de fondos cataríes a Hamás, en lo que el ex primer ministro Ehud Barak y el exjefe del Shabak Yuval Diskin describieron como una política que terminó por volverse contra Israel.
4. Desarrollo del conflicto[editar]
4.1 El ataque del 7 de octubre[editar]
Alrededor de las 06:30 de la mañana del 7 de octubre de 2023, Hamás anunció el comienzo de la «Operación Inundación de Al-Aqsa». El anuncio vino acompañado de una andanada de más de 5 000 cohetes disparados contra distintos puntos de Israel, con explosiones reportadas en las zonas fronterizas con Gaza, así como en Tel Aviv y Ascalón. Se activaron las sirenas antiaéreas en Beerseba, Jerusalén, Rejovot, Rishon LeZion y la Base Aérea de Palmajim.
Bajo la cobertura del fuego de cohetes, alrededor de 5 000 milicianos palestinos se infiltraron en Israel utilizando una variedad de medios que incluían camiones, camionetas, motocicletas, excavadoras, lanchas rápidas y parapentes. Los objetivos del ataque eran tres: asaltar las bases militares y las comunidades civiles cercanas a la frontera, capturar el mayor número posible de soldados y civiles para llevarlos a Gaza, y tender emboscadas a las tropas israelíes que acudieran a la zona.
Los milicianos capturaron la base de Nahal Oz y la base de Reim —cuartel general de la División de Gaza—, así como varias dependencias de la base de Zikim y la comisaría de policía de Sederot. En las comunidades civiles, tomaron el control temporal de localidades enteras como Beeri, Kfar Aza, Nahal Oz, Maguén y Sufa. Los combates se extendieron a ciudades como Sederot y Ofakim.
El saldo humano del ataque fue devastador. Según datos de la seguridad social israelí, murieron 695 civiles israelíes —incluidos 36 menores de edad—, 71 civiles extranjeros y 373 soldados y policías, para un total de aproximadamente 1 139 muertos. Además, 251 personas fueron secuestradas y llevadas a la Franja de Gaza, de las cuales 82 seguían retenidas en marzo de 2025.[sin verificar] El ataque fue el día más mortífero en la historia de Israel.
Human Rights Watch denunció que el ataque deliberado contra civiles, los ataques indiscriminados y la toma de civiles como rehenes constituyen crímenes de guerra según el derecho internacional humanitario.
4.2 La campaña de bombardeos y la invasión terrestre[editar]
El mismo 7 de octubre, el Gobierno de Israel declaró el estado de guerra —la primera vez desde la guerra de Yom Kipur en 1973— y lanzó una campaña de bombardeos sobre la Franja de Gaza. Expertos internacionales describieron pronto la campaña como una de las más destructivas de la historia moderna. El Ministerio de Salud de Gaza reportó miles de muertos en las primeras semanas, la mayoría de ellos civiles.
El 28 de octubre de 2023, las FDI comenzaron a enviar tanques e infantería a la Franja de Gaza, respaldados por ataques masivos desde el aire y el mar. La invasión se centró inicialmente en el norte de la Franja, incluyendo la ciudad de Gaza, y luego se extendió progresivamente hacia el sur, hacia Jan Yunis y Rafah. Israel emitió órdenes de evacuación que en sucesivas fases llegaron a cubrir hasta el 86 por ciento del territorio de la Franja.
La campaña terrestre se caracterizó por el empleo de fuego de artillería y aéreo a gran escala, la demolición de viviendas y la destrucción de infraestructura civil. Barrios enteros fueron arrasados, y los ataques contra hospitales, escuelas, mezquitas e iglesias fueron documentados por organizaciones internacionales.
4.3 Los frentes regionales[editar]
Líbano
Desde los primeros días del conflicto, el ejército israelí intercambió fuego con la milicia chií Hezbolá en la frontera israelí-libanesa. Los enfrentamientos, inicialmente esporádicos, escalaron progresivamente a lo largo de 2024. En septiembre de 2024, Israel llevó a cabo una campaña de ataques aéreos masivos contra objetivos de Hezbolá en el Líbano, incluyendo el asesinato de su líder Hasán Nasralá, y lanzó posteriormente una invasión terrestre del sur del Líbano.
En noviembre de 2024 entró en vigor un acuerdo de alto el fuego entre Israel y el Líbano. Para entonces, más de 4 000 personas habían muerto y alrededor de 1,3 millones habían sido desplazadas en el Líbano. Hezbolá declaró que su participación en el conflicto era en apoyo a los palestinos de Gaza, y su capacidad ofensiva quedó gravemente mermada por la campaña israelí.
Cisjordania
Paralelamente, en Cisjordania aumentaron la violencia de los colonos israelíes contra civiles palestinos y los choques armados entre el ejército israelí y milicianos locales. Según datos recogidos por Europa Press, más de 1 054 palestinos murieron y más de 10 100 fueron detenidos en Cisjordania desde el inicio de la guerra. Estados Unidos y el Reino Unido respondieron bombardeando objetivos hutíes en Yemen a partir de enero de 2024. La campaña hutí afectó gravemente al tráfico marítimo internacional por el mar Rojo.
Siria e Irak
Los ataques israelíes también alcanzaron objetivos en Siria, y milicias proiraníes en Irak lanzaron ataques contra posiciones estadounidenses e israelíes. El frente sirio se amplió a fines de 2024, cuando la caída del régimen de Bachar al-Ásad llevó a Israel a ocupar temporalmente una zona de amortiguación en el lado sirio de los Altos del Golán. 4 Las treguas y las reanudaciones de las hostilidades
A fines de noviembre de 2023 se alcanzó una tregua de siete días, durante la cual se intercambiaron rehenes israelíes por prisioneros palestinos. La tregua terminó el 1 de diciembre de 2023, cuando las hostilidades se reanudaron con toda intensidad.
El 19 de enero de 2025 entró en vigor un nuevo alto el fuego entre Israel y Hamás, cuyo objetivo era poner fin a las hostilidades y liberar a los rehenes restantes. Sin embargo, el 18 de marzo de 2025, Israel rompió unilateralmente el acuerdo con una serie de ataques aéreos sorpresa sobre Gaza, que causaron cientos de muertos en un solo día y marcaron la reanudación de los combates.
Tras meses más de guerra, el 10 de octubre de 2025 entró en vigor un nuevo alto el fuego, después de que los negociadores israelíes y palestinos acordaran la primera fase de un plan de paz para Gaza apoyado por Estados Unidos. Miles de gazatíes comenzaron a regresar a sus hogares, o a lo que quedaba de ellos. Pese al cese teórico de hostilidades, las muertes de civiles palestinos continuaron. Según UNICEF, entre octubre de 2025 y junio de 2026 el ejército israelí mató a más de mil palestinos, incluidos 265 niños, una media de aproximadamente un niño por cada día de alto el fuego.
5. Crisis humanitaria[editar]
La campaña militar israelí sobre la Franja de Gaza ha provocado una crisis humanitaria de dimensiones catastróficas. Según el Ministerio de Salud de Gaza, cuyas cifras han sido avaladas por el propio ejército israelí, la ofensiva ha causado la muerte de al menos 73 003 personas, entre ellas 20 179 niños (incluidos 1 015 bebés menores de un año), 2 955 personas mayores de 60 años y más de 11 800 mujeres. Además, hay más de 173 252 heridos y más de 14 400 desaparecidos bajo los escombros. Un estudio publicado por la revista científica The Lancet sugirió que la cifra real de muertos podría ser hasta un 53 por ciento mayor que la oficial. La composición de las víctimas y las circunstancias de la campaña llevaron a la ONU a concluir en septiembre de 2025 que las fuerzas israelíes habían cometido actos genocidas.
5.1 Hambruna[editar]
La ONU declaró oficialmente la hambruna en la Franja de Gaza en agosto de 2025, calificándola como «un fracaso de la humanidad y un crimen de guerra» causado deliberadamente por Israel. Hasta el 26 de noviembre de 2025 se habían registrado 463 fallecimientos por inanición, de los que 157 eran niños. Según datos de la ONU, el número de calorías diarias consumidas por los gazatíes en mayo de 2025 era netamente inferior al que recibieron las víctimas del campo de exterminio nazi de Auschwitz entre 1940 y 1945.
5.2 Destrucción de infraestructura[editar]
La escala de la destrucción física no tiene precedentes recientes. El ejército israelí ha destruido o dañado gravemente el 90 por ciento de los edificios de la Franja, el 97 por ciento de las escuelas y el 100 por ciento de las universidades. Han sido destruidos 38 hospitales y 96 centros de salud, así como 197 ambulancias, 835 mezquitas y el 94 por ciento de los cementerios. Las órdenes de evacuación israelíes se han extendido hasta cubrir el 86 por ciento de la superficie de la Franja, provocando el desplazamiento forzado de dos millones de gazatíes, incluidos 893 000 niños, que han quedado hacinados en campamentos como el de al-Mawasi, en una superficie comparable a la de un gran aeropuerto internacional.
5.3 Víctimas entre el personal humanitario y periodistas[editar]
El conflicto ha sido especialmente mortal para el personal humanitario, sanitario y periodístico. Han muerto al menos 885 miembros del personal sanitario, 390 trabajadores de la UNRWA, 79 miembros de la defensa civil y 250 periodistas. Las instalaciones de la UNRWA y otras agencias de la ONU han sido atacadas repetidamente, y la entrega de ayuda humanitaria ha sido sistemáticamente obstaculizada.
5.4 Heridas y trauma en la infancia[editar]
Con más de 4 000 casos documentados, el ejército israelí ha causado el mayor número de amputaciones pediátricas de la historia. Los niños de Gaza han sufrido de forma desproporcionada la violencia, la falta de alimentos, la pérdida de familiares y la destrucción de sus hogares. UNICEF describió el alto el fuego de 2025 como «una ilusión cruel y mortal para los niños palestinos» por la continuación de las muertes de menores. Reacciones internacionales y procesos judiciales
6.1 La Corte Internacional de Justicia[editar]
El 29 de diciembre de 2023, Sudáfrica presentó una demanda contra Israel ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), acusándolo de incumplir sus obligaciones bajo la Convención sobre el Genocidio de 1948. El 26 de enero de 2024, la CIJ dictaminó de manera provisional que había indicios de que se estuviese cometiendo un genocidio y ordenó una serie de medidas cautelares mientras se desarrollaba la investigación oficial.
6.2 La Corte Penal Internacional[editar]
El 21 de noviembre de 2024, la Corte Penal Internacional (CPI) emitió órdenes de arresto internacional contra el primer ministro de Israel Benjamín Netanyahu, el exministro de Defensa Yoav Galant y el líder del brazo armado de Hamás Mohamed Deif por presuntos crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad. En febrero de 2025, la CPI anuló la orden contra Deif al considerar que su muerte había quedado suficientemente acreditada.
Familiares de nueve víctimas israelíes de los ataques del 7 de octubre solicitaron asimismo que Hamás fuera procesado por genocidio y que la CPI emitiera órdenes de arresto contra sus líderes.
6.3 Las resoluciones de la ONU[editar]
La Asamblea General de la ONU aprobó las resoluciones ES-10/21 y ES-10/22 en relación con el conflicto, y el Consejo de Seguridad aprobó las resoluciones 2728 y 2735, que exigían, entre otras cosas, un alto el fuego. Sin embargo, el carácter vinculante y el cumplimiento de estas resoluciones han sido limitados, y las hostilidades continuaron durante meses después de su adopción.
6.4 El aislamiento internacional de Israel[editar]
La guerra ha situado a Israel en una posición de creciente aislamiento internacional. Diversos países retiraron a sus embajadores, suspendieron acuerdos comerciales o de armamento, y reconocieron unilateralmente al Estado de Palestina. La campaña militar israelí ha sido condenada por la mayoría de los países del Sur Global, y en Europa y Estados Unidos ha habido protestas masivas y un debate público intenso sobre el apoyo gubernamental a Israel.
7. Presencia y reacciones en el mundo hispanohablante[editar]
7.1 América Latina[editar]
La guerra de Gaza ha tenido una fuerte repercusión en América Latina, donde varios gobiernos adoptaron posiciones abiertamente críticas con Israel. Bolivia rompió relaciones diplomáticas con Israel en noviembre de 2023. Colombia suspendió las exportaciones de carbón a Israel en 2024 y, en mayo de ese año, el presidente Gustavo Petro anunció la ruptura de relaciones diplomáticas. Chile y México, por su parte, se sumaron en 2024 a la demanda de Sudáfrica contra Israel ante la Corte Internacional de Justicia. Nicaragua y Venezuela también adoptaron posturas duras contra el Gobierno de Netanyahu.
En el plano social, las protestas en apoyo a Palestina se sucedieron en capitales latinoamericanas como Buenos Aires, Ciudad de México, Santiago, Bogotá, Lima y Quito. La cuestión palestina se incorporó con fuerza al debate político, sindical y universitario en la región, y se reactivaron campañas de boicot, desinversión y sanciones contra Israel.
7.2 España[editar]
En España, el Gobierno se distanció de la postura de Israel y, junto con Irlanda y Noruega, reconoció formalmente al Estado de Palestina en mayo de 2024. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha sido una de las voces europeas más críticas con la campaña israelí, y las ciudades españolas han acogido numerosas manifestaciones de solidaridad con el pueblo palestino.
7.3 El rol del mundo hispanohablante en la cobertura[editar]
Los medios en español han tenido un papel destacado en la cobertura del conflicto, especialmente por el trabajo de agencias como EFE y de corresponsales en Oriente Próximo. Los casos de periodistas, sanitarios y trabajadores humanitarios muertos en Gaza han sido ampliamente difundidos en el mundo hispanohablante, y los testimonios de palestinos desplazados han sido recogidos por medios latinoamericanos y españoles.
8. Legado y consecuencias[editar]
La guerra de Gaza ha generado consecuencias de gran calado. En el plano humanitario, la destrucción de la Franja y el desplazamiento de casi toda su población suponen una catástrofe de magnitud histórica. La reconstrucción de Gaza, cuando finalmente sea posible, llevará décadas y costará decenas de miles de millones de dólares.
En el plano político, la guerra ha reconfigurado el conflicto israelí-palestino y el tablero de Oriente Próximo. La normalización de relaciones entre Israel y Arabia Saudita quedó suspendida; la posición internacional de Israel se deterioró de forma notable; y el liderazgo palestino ha quedado debilitado, con la Autoridad Nacional Palestina marginada y Hamás gravemente golpeada pero no destruida.
En el plano jurídico, las órdenes de arresto de la CPI y los procedimientos ante la CIJ abren un escenario inédito, en el que podrían establecerse responsabilidades individuales por crímenes internacionales. El precedente de las resoluciones de la ONU sobre genocidio en Gaza tendrá repercusiones duraderas en la jurisprudencia internacional y en la protección de los derechos humanos.
En el plano regional, la guerra ha debilitado a Hezbolá y ha alterado el equilibrio de poder en el Líbano, ha activado frentes en Yemen, Siria e Irak, y ha reabierto el debate sobre la cuestión palestina en la diplomacia global. La crisis humanitaria de Gaza se ha convertido en uno de los mayores desafíos para el sistema de protección de refugiados y para la ayuda humanitaria internacional desde la Segunda Guerra Mundial.
El conflicto, a la fecha de redacción de este artículo, sigue abierto en varios de sus frentes, y su desenlace definitivo es incierto. Las negociaciones para la reconstrucción de Gaza y la definición de su estatus político deberán abordar cuestiones que llevan décadas sin resolverse, incluida la ocupación israelí de los territorios palestinos y la exigencia de justicia para las víctimas de ambas partes.
Referencias y notas[editar]
[ Desplegar / Plegar referencias ]
- Ministerio de Salud de Gaza y Forces de Defensa de Israel, cifras de bajas en Gaza (2026).
- The Times of Israel, «IDF believes 70,000 Gazans killed in war», 29 de enero de 2026.
- Human Rights Watch, «Israel/Palestine: Devastating Civilian Toll as Parties Flout Legal Obligations», 9 de octubre de 2023.
- The Guardian, «Revealed: Israeli military’s own data indicates civilian death rate of 83% in Gaza war», 21 de agosto de 2025.
- ONU, «Israel ha cometido genocidio en la Franja de Gaza», 16 de septiembre de 2025.
- Corte Internacional de Justicia, medidas provisionales en el caso Sudáfrica contra Israel, 26 de enero de 2024.
- Corte Penal Internacional, órdenes de arresto contra Netanyahu y Galant, 21 de noviembre de 2024.
- El País, «Las claves del acuerdo de alto el fuego entre Israel y Hamás», 15 de enero de 2025.
- Europa Press, informaciones sobre víctimas en Gaza y Cisjordania, 2025-2026.
- UNICEF, «Alto el fuego en Gaza: una ilusión cruel y mortal para los niños palestinos», 19 de junio de 2026.
- The New York Times, «Israel Knew Hamas's Attack Plan Over a Year Ago», 30 de noviembre de 2023.
- The Washington Post, «Monitoring the status of hostages still in Gaza after Hamas’s attack», 21 de marzo de 2025.
- Reuters, «Israeli attacks have killed 4,047 people in Lebanon», 4 de diciembre de 2024.
- France 24, «Israel social security data reveals true picture of Oct 7 deaths», 15 de diciembre de 2023.
- AP News, «Palestinians mark 76 years of dispossession», 14 de mayo de 2024.
El uso del término «genocidio» sigue siendo objeto de debate político y jurídico. Mientras que varias organizaciones de derechos humanos y una comisión de investigación de la ONU lo sostienen, el Gobierno de Israel lo rechaza y argumenta que su acción militar es una operación legítima contra un grupo terrorista. ↩︎