Guerra de los Seis Días
| Guerra de los Seis Días | |
|---|---|
| Fecha | 5 – 10 de junio de 1967 |
| Lugar | Medio Oriente |
| Resultado | Victoria israelí |
| Beligerantes | Israel contra República Árabe Unida (Egipto), Siria, Jordania, Irak; participación menor de Líbano y Arabia Saudita |
| Líderes políticos | Israel: Levi Eshkol Coalición árabe: Gamal Abdel Nasser, Huséin I, Nureddin al-Atassi, Abd ar-Rahman Arif |
| Comandantes militares | Israel: Isaac Rabin, Moshé Dayán, Uzi Narkis, Israel Tal, Mordejai Hod, Ariel Sharón Coalición árabe: Abdel Hakim Amer, Abdul Munim Riad, Zaid ibn Shaker, Háfez al-Ásad |
| Fuerzas en combate | Israel: 50 000 soldados regulares, 264 000 incluyendo reservistas movilizados; 197 aviones. Egipto: 240 000 soldados. Siria, Jordania, Líbano e Irak: 307 000 soldados combinados; 957 aviones de caza; 2 504 carros de combate. |
| Bajas | Israel: 777 muertos, 2 563 heridos, 15 prisioneros (datos oficiales). Egipto: 9 800–15 000[sin verificar] muertos o desaparecidos; 4 338 prisioneros; 45 000 heridos. Jordania: 696–700 muertos; 2 500 heridos; 533 prisioneros. Siria: 1 000–2 500 muertos; 367–591 prisioneros. Irak: 10 muertos; 30 heridos. Líbano: 1 avión derribado. |
| Territorio ocupado por Israel | Franja de Gaza, península del Sinaí, Cisjordania (incluida Jerusalén Este), Altos del Golán |
1. Resumen[editar]
La guerra de los Seis Días —también llamada guerra de 1967 o guerra de junio de 1967— fue un conflicto bélico librado entre el 5 y el 10 de junio de 1967. Enfrentó a Israel con una coalición árabe liderada por la República Árabe Unida (denominación oficial de Egipto en ese momento), Siria y Jordania, con participación de Irak y, de manera secundaria, de Líbano y Arabia Saudita. El resultado fue una victoria israelí rápida y contundente que redefinió las fronteras de la región.
En hebreo se le conoce como Miljemet sheshet ha-yamim (מלחמת ששת הימים, «guerra de los Seis Días»). En el mundo árabe suele llamarse an-Naksah (النكسة), «el Revés» o «la Derrota», en referencia al impacto que tuvo sobre el nacionalismo árabe.[1]
El conflicto estalló en medio de una escalada de tensiones entre Israel y sus vecinos. En mayo de 1967, Egipto pidió la retirada de la Fuerza de Emergencia de las Naciones Unidas (FENU) desplegada en la península del Sinaí, remilitarizó la frontera y cerró los estrechos de Tirán a la navegación israelí. Israel consideró ese cierre un motivo de guerra y, temiendo un ataque inminente, lanzó en la mañana del 5 de junio una ofensiva aérea preventiva contra las bases de la fuerza aérea egipcia. La destrucción de gran parte de la aviación egipcia dio a Israel superioridad aérea durante toda la contienda. En pocos días, las fuerzas israelíes ocuparon la península del Sinaí y la Franja de Gaza, Cisjordania (incluida Jerusalén Este) y los Altos del Golán.
Las hostilidades terminaron el 10 de junio con un alto al fuego. La guerra dejó más de 20 000 bajas árabes y menos de 1 000 israelíes, y su legado territorial y político sigue presentes en el conflicto árabe-israelí. La resolución 242 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas se convirtió en el marco de referencia para posteriores negociaciones de paz.
2. Antecedentes[editar]
Después de la partición del Mandato británico de Palestina propuesta por la ONU en 1947, los países árabes rechazaron el plan y atacaron al recién proclamado Estado de Israel. La primera guerra árabe-israelí (1948) terminó con victoria israelí y ampliación de su territorio. Egipto conservó el control de la Franja de Gaza, y Transjordania —que pasó a llamarse Jordania— ocupó Cisjordania y parte de Jerusalén.
La inestabilidad fronteriza y las incursiones de grupos armados palestinos llevaron a la crisis de Suez de 1956. Israel, junto con Francia y el Reino Unido, invadió el Sinaí. Aunque la campaña fue una victoria militar, la fuerte presión diplomática de Estados Unidos y la Unión Soviética obligó a la retirada. Egipto mantuvo el control del canal de Suez y su presidente, Gamal Abdel Nasser, salió políticamente fortalecido. A cambio de la retirada israelí, se desplegó la Fuerza de Emergencia de las Naciones Unidas (FENU) en el Sinaí para interponerse entre israelíes y egipcios. Este despliegue contribuyó a una etapa de relativa calma, aunque no resolvió las causas profundas del conflicto.
Durante la década de 1960, la competencia entre Israel y los Estados árabes se intensificó. Siria, gobernada por un régimen baazista y respaldada por la Unión Soviética, apoyaba la actividad de guerrillas contra Israel. Egipto, también aliado soviético, impulsó en 1966 una alianza militar con Siria. Las tensiones fronterizas, especialmente en la zona de los Altos del Golán, crearon un clima de confrontación permanente.
3. Camino hacia la guerra[editar]
La crisis de 1967 se desató en mayo. El 17 de mayo, Egipto solicitó a la ONU la retirada de la FENU y comenzó a remilitarizar el Sinaí y la frontera con Israel. El 23 de mayo, Nasser anunció el cierre de los estrechos de Tirán a los buques israelíes, una medida que Israel consideraba un casus belli por bloquear su acceso al mar Rojo. Egipto concentró en la frontera alrededor de 100 000 soldados y 1 000 carros de combate, con siete divisiones desplegadas entre el Sinaí y Gaza.[2]
El 30 de mayo, ante la presión de la calle y de los sectores árabes, el rey Huséin de Jordania se unió a la alianza egipcio-siria y puso sus fuerzas bajo mando egipcio. El 4 de junio, Irak se sumó a la coalición. La retórica belicista de la prensa árabe contribuyó a que el gobierno israelí percibiera un peligro inminente. Nasser declaró el 27 de mayo: «Nuestro objetivo básico será la destrucción de Israel».[3]
Israel se movilizó y llamó a filas a decenas de miles de reservistas. Mantener esa movilización de forma indefinida era inviable, por lo que sus mandos militares consideraron que la ventaja de la sorpresa era esencial. Sin garantías de una intervención diplomática internacional, el gobierno israelí aprobó un ataque preventivo.
Vale destacar que la cuestión de si los Estados árabes estaban realmente a punto de atacar ha sido y sigue siendo debatida. Algunos analistas sostienen que Israel actuó ante una amenaza real; otros, como el propio dirigente israelí Menahem Begin años después, reconocieron que la concentración egipcia no probaba de forma concluyente que Nasser fuera a atacar, y que Israel decidió golpear primero.[4]
4. Desarrollo de las hostilidades[editar]
4.1 Primer día, 5 de junio: Operación Foco[editar]
El 5 de junio por la mañana, Israel lanzó la operación «Foco», un ataque aéreo preventivo contra las bases de la fuerza aérea egipcia. La operación fue planificada con información detallada de los aeródromos y de los pilotos egipcios, y se ejecutó en tres oleadas. El objetivo era destruir los aviones en tierra, aprovechando el regreso de las escuadrillas de su primera ronda al amanecer.
La primera oleada atacó once bases; la segunda, catorce; la tercera terminó de sellar el resultado. Egipto perdió alrededor de 286 de 420 aviones de combate, además de 13 de sus principales bases aéreas y 23 estaciones de radar. Israel perdió 19 de sus 250 cazas. La superioridad aérea israelí fue decisiva para el resto de la guerra.
En tierra, las fuerzas israelíes, organizadas en tres divisiones bajo Ariel Sharón, Abraham Yoffe e Israel Tal, invadieron el Sinaí. Tal no encontró fuerte resistencia en el norte, mientras que Sharón y Yoffe se enfrentaron a tropas egipcias en Umm Qatef. En el frente central, poco después de las 11:15, Jordania bombardeó la parte israelí de Jerusalén y atacó algunos edificios gubernamentales. Israel respondió destruyendo gran parte de la fuerza aérea jordana en tierra. En el norte, Siria bombardeó asentamientos israelíes en Galilea, y la aviación israelí atacó a la fuerza aérea siria.
4.2 Segundo día, 6 de junio: Um Qatef, Gaza y el cerco de Jerusalén[editar]
El 6 de junio, las divisiones israelíes tomaron Umm Qatef y El-Arish, mientras Yoffe avanzó por el centro de la península buscando cortar las rutas de retirada egipcias. En Gaza, los combates fueron intensos y causaron la mitad de las bajas israelíes en todo el frente sur. Al final del día, los principales centros de mando egipcios se rindieron y toda la Franja quedó bajo control israelí.
En el frente central, las tropas israelíes ocuparon Latrún, Ramala y Yenín, completaron el cerco de Jerusalén y prepararon el asalto al centro histórico. La aviación israelí atacó la base aérea iraquí H-3, mermando la capacidad de Jordania para recibir cobertura aérea.
4.3 Tercer día, 7 de junio: la Ciudad Vieja de Jerusalén[editar]
El 7 de junio, unidades navales y de paracaidistas israelíes capturaron Sharm el-Sheij, lo que permitió reabrir los estrechos de Tirán. Ese mismo día, las divisiones israelíes del frente sur alcanzaron el canal de Suez y la mayor parte del Sinaí quedó bajo control israelí.
En el frente central, la brigada de paracaidistas del general Mordechai Gur tomó la Ciudad Vieja de Jerusalén, incluido el Monte del Templo o Explanada de las Mezquitas. Las fuerzas israelíes ocuparon también Nablús y Hebrón, entre otras ciudades de Cisjordania.
4.4 Cuarto día, 8 de junio: el incidente del USS Liberty y la tregua parcial[editar]
El 8 de junio hubo pocos combates importantes. Sin embargo, ese día ocurrió el denominado incidente del USS Liberty. Aviones y lanchas torpederas israelíes atacaron al buque estadounidense USS Liberty (AGTR-5), un barco de recolección de inteligencia técnica de la Armada de Estados Unidos, matando a 34 tripulantes y causando 173 heridos. Las comisiones oficiales de investigación —10 de Estados Unidos y 3 de Israel— concluyeron que fue un error de identificación, al confundirlo con un buque egipcio. Sin embargo, la intención del ataque es objeto de controversia y de teorías alternativas.[5]
Ese día se formuló una propuesta de tregua que Egipto aceptó, pero Siria no. La negativa siria condujo a la campaña israelí contra los Altos del Golán en los dos días siguientes.
4.5 Quinto día, 9 de junio: el frente de los Altos del Golán[editar]
Siria entró en combate creyendo los informes egipcios que exageraban los éxitos militares árabes. Sin embargo, cuando la Fuerza Aérea Israelí terminó su misión en Egipto, se volvió contra la aviación siria y destruyó alrededor de dos terceras partes de sus efectivos, forzando al resto a retirarse a bases lejanas.
En tierra, el ejército sirio, con cerca de 75 000 hombres organizados en nueve brigadas, no logró mantener una defensa eficaz. La cadena de mando siria adolecía de falta de preparación y de maltrato a la tropa, y los oficiales a menudo abandonaban a sus soldados. Las fuerzas israelíes, que contaban con información lograda por el espía Eli Cohen antes de ser capturado y ejecutado en Siria en 1965, quebraron las líneas defensivas sirias en la meseta del Golán.
4.6 Sexto día, 10 de junio: el alto al fuego[editar]
El 10 de junio, las fuerzas israelíes avanzaron por el frente sirio y ocuparon la ciudad de Quneitra, dejando expedito el camino hacia Damasco. Ante una fuerte presión diplomática, Israel aceptó un alto al fuego propuesto por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. La línea de cese terminó por conocerse como la «Línea Roja» en el Golán.
5. Consecuencias territoriales y humanitarias[editar]
Al final de la guerra, Israel había ocupado cuatro territorios: la península del Sinaí y la Franja de Gaza (a Egipto), Cisjordania con Jerusalén Este (a Jordania) y los Altos del Golán (a Siria). Eran exactamente cuatro bloques geográficos, y esta lista es la que se repite en la memoria histórica del conflicto.
La guerra provocó desplazamientos masivos de población. Se estima que entre 280 000 y 325 000 palestinos abandonaron o fueron expulsados de Cisjordania, mientras que unos 100 000 sirios huyeron de los Altos del Golán.[6]
Además de las bajas militares, murieron alrededor de 20 civiles israelíes en ataques aéreos sobre Jerusalén y 15 cascos azules en el Sinaí al comienzo de las hostilidades.[7]
6. Consecuencias políticas y diplomáticas[editar]
La derrota árabe fue considerada humillante. Nasser renunció, aunque regresó al poder tras multitudinarias protestas. Egipto cerró el canal de Suez hasta 1975, lo que afectó el transporte de petróleo hacia Europa y contribuyó a la crisis energética de los años setenta.
Los países árabes se reunieron en Jartum, Sudán, y emitieron una declaración conocida por los «tres noes»: no a la paz con Israel, no al reconocimiento del Estado de Israel y no a las negociaciones con Israel.[8]
Israel ofreció formalmente la paz ante la ONU el 8 de octubre de 1968, proponiendo volver a las líneas de armisticio de 1949 con un estatus especial para Jerusalén. La propuesta fue rechazada por los Estados árabes. En los años siguientes, la relación entre Israel y la URSS se deterioró, y el conflicto árabe-israelí se alineó plenamente con la lógica de la Guerra Fría.
El Sinaí fue devuelto a Egipto en 1978 como parte del tratado de paz de Camp David. Jerusalén Este y los Altos del Golán se incorporaron administrativamente a Israel, aunque solo Jerusalén Este fue anexionada legalmente según la legislación israelí, una medida no reconocida por la comunidad internacional. En agosto de 2005, Israel evacuó todos los asentamientos de la Franja de Gaza y cedió su control a la Autoridad Nacional Palestina, en el marco de su plan de retirada unilateral.
7. Interpretaciones y controversias[editar]
La guerra de los Seis Días sigue siendo objeto de debate histórico. Una de las cuestiones centrales es la justificación del ataque preventivo israelí. Para algunos autores, la concentración de tropas árabes y el bloqueo de los estrechos de Tirán representaban una amenaza existencial que no podía ignorarse. Israel carecía de profundidad estratégica; si hubiera esperado un primer golpe árabe, habría tenido serias dificultades para responder. Otros sostienen que la amenaza era menor de lo que se percibió y que Israel decidió atacar por conveniencia militar y política.
Otra controversia se refiere al incidente del USS Liberty. Aunque las investigaciones oficiales concluyeron que fue un error, algunos analistas han planteado la posibilidad de que el ataque fuera deliberado, ya sea para encubrir ejecuciones de prisioneros egipcios o para ocultar los planes israelíes sobre el Golán. Estas hipótesis no han sido confirmadas oficialmente.
También se discute el papel de la Unión Soviética en la gestación de la crisis. Algunos informes soviéticos exageraron los movimientos israelíes, lo que pudo haber llevado a Egipto a una sobreestimación del peligro. Sin embargo, los informes de inteligencia egipcia y siria previos a la guerra no mostraban despliegues israelíes anormales.
8. Legado y memoria[editar]
La guerra de los Seis Días transformó la percepción internacional de Israel. Hasta 1967, una parte importante de la izquierda occidental y de la opinión pública liberal veía a Israel como un pequeño país en lucha por su supervivencia. Después de la ocupación de territorios árabes con una numerosa población hostil, esa imagen cambió en muchos sectores, y el conflicto se articuló cada vez más como una disputa por la ocupación y los asentamientos.
La derrota de 1967 también fortaleció al nacionalismo palestino como actor político autónomo, ya que la población de Cisjordania y Gaza pasó a vivir bajo gobierno militar israelí. Las consecuencias de la guerra se extendieron a acontecimientos posteriores como la guerra de Desgaste (1967-1970), la guerra de Yom Kipur (1973), los acuerdos de Oslo y las intifadas.
En el mundo hispanohablante, la guerra ha sido estudiada en obras de referencia como La guerra de los Seis Días de Álvaro Abós, de A. J. Barker y de Michael B. Oren, así como en análisis periodísticos y académicos sobre el conflicto árabe-israelí. El interés reside tanto en su dimensión militar (la eficacia de la ofensiva aérea y terrestre) como en su impacto político, comparable al de otras crisis de la Guerra Fría.
La guerra de los Seis Días sigue siendo uno de los episodios más estudiados del conflicto del Medio Oriente. Su corta duración —seis días— contrasta con la larga sombra que proyectó sobre la región.
Notas[editar]
Bibliografía[editar]
Abós, Álvaro. La guerra de los Seis Días. Madrid: Hyspamerica, 1982. Barker, A. J. C. La guerra de los Seis Días. Madrid: Librería Editorial San Martín, 1974. Oren, Michael B. La guerra de los Seis Días. Barcelona: RBA, 2005.
En árabe, an-Naksah significa «la Derrota» o «el Revés». El término expresa el trauma que significó para el panarabismo y el nacionalismo árabe la rápida pérdida de territorios. ↩︎
Las fuentes mencionan siete divisiones egipcias: 2.ª, 3.ª, 4.ª, Shazli Force, 6.ª, 7.ª y 20.ª, con 100 000 soldados y 1 000 carros. Algunas fuentes hablan de cinco divisiones en el Sinaí y dos en Gaza. ↩︎
Ahmed Shukairy, presidente de la OLP, dijo: «Los judíos que sobrevivan a la guerra que es inminente serán autorizados a permanecer en Palestina, pero no espero que muchos puedan hacerlo». La cita aparece en La guerra de los Seis Días de A. J. Barker. ↩︎
Menahem Begin, en The New York Times del 21 de agosto de 1982, afirmó: «La concentración de tropas egipcias en el Sinaí no probaba que Nasser realmente fuera a atacarnos. Debemos ser honestos con nosotros mismos. Nosotros decidimos atacarle a él». ↩︎
Las 13 comisiones oficiales (10 estadounidenses y 3 israelíes) concluyeron que el ataque se debió a un error. Sin embargo, existen tesis que sostienen la intencionalidad. La controversia sigue abierta. ↩︎
Las cifras de desplazados varían según la fuente; el rango de 280 000 a 325 000 palestinos es el citado por David McDowall, mientras que los 100 000 sirios provienen de la misma estimación. ↩︎
Los 15 cascos azules muertos en el Sinaí y los 34 estadounidenses del USS Liberty son datos recogidos en la historiografía del conflicto. ↩︎
La resolución de Jartum, de septiembre de 1967, sintetizó la postura árabe en los «tres noes». No fue una resolución de la ONU, sino una declaración de la Liga Árabe. ↩︎