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Guerra del Golfo

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Guerra del Golfo
Parte de Guerras del golfo Pérsico
Fecha 2 de agosto de 1990 – 28 de febrero de 1991
Lugar Irak, Kuwait, Arabia Saudita e Israel
Casus belli Invasión iraquí de Kuwait
Resultado Victoria de la coalición; liberación de Kuwait
Beligerantes Coalición internacional liderada por Estados Unidos: Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Arabia Saudita, Egipto, Siria, Kuwait, Canadá, Italia, España, Argentina y otros

Irak baazista
Comandantes Coalición: George H. W. Bush, Norman Schwarzkopf, Dick Cheney, Colin Powell, Margaret Thatcher, John Major, François Mitterrand, Fahd bin Abdelaziz, Hosni Mubarak

Irak: Sadam Huseín, Tarek Aziz, Izzat Ibrahim al-Duri, Alí Hasán al Mayid
Fuerzas Coalición: 959.600 hombres soldados
Irak: 545.000 soldados, de los que 100.000 se desplegaron en Kuwait
Bajas Coalición: 392 muertos, 776 heridos
Kuwait: 1.200 muertos
Irak: 20.000–35.000 muertos y más de 75.000 heridos
Víctimas civiles: más de 1.000 en Kuwait; más de 3.664 en Irak

1. Resumen[editar]

La Guerra del Golfo, también conocida como segunda guerra del Golfo, fue un conflicto armado que enfrentó a Irak contra una coalición internacional de 32 países encabezada por Estados Unidos.[1] Se desarrolló entre el 2 de agosto de 1990 y el 28 de febrero de 1991, y tuvo como escenario principal Irak, Kuwait, Arabia Saudita e Israel. La causa inmediata fue la invasión iraquí de Kuwait, ordenada por el presidente Sadam Huseín y ejecutada en un lapso de dos días. La coalición operó en dos fases principales: la Operación Escudo del Desierto, de carácter defensivo, que se extendió de agosto de 1990 a enero de 1991, y la Operación Tormenta del Desierto, ofensiva que comenzó con bombardeos aéreos el 17 de enero de 1991 y concluyó con la liberación de Kuwait el 28 de febrero de ese año.[2]

La guerra marcó un punto de inflexión en la historia militar y mediática. Fue la primera gran movilización armada estadounidense desde el final de la Guerra Fría y la mayor alianza militar desde la Segunda Guerra Mundial. También se caracterizó por la transmisión televisiva en directo desde el frente, en la que la cadena estadounidense CNN ocupó un lugar central, lo que llevó a que el conflicto recibiera el apodo de guerra de videojuegos por las imágenes de las cámaras montadas en aviones de combate.[3]

El resultado fue una victoria decisiva de la coalición. Irak perdió el control de Kuwait, se instauró una zona desmilitarizada y se levantó una barrera de separación en la frontera entre Irak y Kuwait. Además, se impusieron sanciones económicas internacionales contra Irak que se mantuvieron durante más de una década. El conflicto dejó decenas de miles de muertos, en su mayoría combatientes y civiles iraquíes, y provocó graves daños a la infraestructura del país.

2. Antecedentes y origen del conflicto[editar]

2.1 Disputas económicas y territoriales[editar]

El origen inmediato de la invasión de Kuwait suele asociarse con el petróleo, aunque en los meses previos confluyeron varios factores. Irak sostenía que desde 1980 Kuwait había estado extrayendo petróleo del yacimiento de Rumaila, situado parcialmente bajo ambos territorios, mediante una perforación supuestamente oblicua.[4] Este reclamo se sumaba a una disputa más amplia por el precio del crudo. Irak dependía de los ingresos petroleros para pagar la deuda externa contraída durante la guerra entre Irán e Irak, que ascendía a casi 40.000 millones de dólares, con intereses de unos 3.000 millones de dólares anuales.[5] A juicio de Bagdad, la superproducción de Kuwait y otros países del golfo mantenía artificialmente bajos los precios y perjudicaba la recuperación iraquí.

A lo anterior se añadía una motivación territorial. El acceso de Irak al golfo Pérsico era limitado y dependía de su puerto de Um Kasar, cuya proyección marítima podía ampliarse con la ocupación de las islas kuwaitíes de Bubiyan y Warbah. También se ha señalado que Sadam Huseín buscaba una victoria rápida para consolidar su prestigio político y presentarse como líder del mundo árabe.[6]

2.2 La invasión de Kuwait[editar]

Al amanecer del 2 de agosto de 1990, tropas iraquíes cruzaron la frontera kuwaití con vehículos blindados e infantería y ocuparon posiciones estratégicas en todo el país, incluido el palacio del emir. El movimiento fue planificado con medidas de engaño, entre ellas órdenes transmitidas por tierra para evitar las sospechas de los servicios de inteligencia occidentales y kuwaitíes. Las Fuerzas Armadas de Kuwait fueron vencidas con rapidez, aunque lograron que buena parte de su fuerza aérea huyera hacia Arabia Saudita. Los combates más intensos se produjeron en torno al palacio del emir y al cuartel general de la fuerza aérea. El jeque Fahd Al-Ahmad Al-Yaber Al-Sabah, hermanastro de la familia gobernante y militar de carrera que comandaba la guardia real, murió en los enfrentamientos.[7]

Irak detuvo a miles de turistas y ciudadanos extranjeros y los utilizó como rehenes, algunos de ellos como escudos humanos. Instaló un breve gobierno títere encabezado por Huseín y anexó Kuwait como la decimonovena gobernación iraquí. El discurso oficial describió la operación como una «liberación» del pueblo kuwaití del emir. Sin embargo, la ocupación no eliminó la resistencia: grupos armados formados por oficiales kuwaitíes que permanecieron en el país entrenaron y combatieron con armas del ejército y la policía.

3. Reacción internacional y diplomacia previa[editar]

La condena internacional fue inmediata. El Consejo de Seguridad de la ONU adoptó la resolución 660, que exigía la retirada inmediata de Irak de Kuwait. Le siguieron la resolución 661 del 6 de agosto de 1990, que impuso sanciones económicas; la 665 del 25 de agosto, referida al embargo marítimo; la 670 del 25 de septiembre, sobre el bloqueo aéreo; y la resolución 678 del 29 de noviembre, que dio un ultimátum a Irak hasta el 15 de enero de 1991 para cumplir con la retirada y autorizó a los Estados miembros a utilizar «todos los medios necesarios».[8]

Mientras Estados Unidos y el Reino Unido preparaban el despliegue militar, la coalición fue tomando forma. La alianza incluyó a países árabes como Arabia Saudita, Egipto y Siria, junto con contingentes europeos, asiáticos y latinoamericanos. Argentina participó mediante el Operativo Alfil de la Armada Argentina, una de las escasas contribuciones militares de América Latina al esfuerzo bélico.[9] Irán no formó parte de la coalición, pese a haberse enfrentado a Irak en la guerra de 1980-1988. La participación de tantos países de mayoría musulmana fue un éxito diplomático para Washington y una de las razones por las que Irak intentó, sin éxito, dividirla mediante ataques a Israel.

4. Operaciones militares[editar]

4.1 Operación Escudo del Desierto[editar]

La primera fase de la respuesta de la coalición se denominó Operación Escudo del Desierto. Consistió en el despliegue de fuerzas en Arabia Saudita para impedir una posible invasión iraquí y proteger los yacimientos petroleros de la región. Comenzó poco después de la invasión de Kuwait y se prolongó hasta el 16 de enero de 1991.[10] El 3 de agosto de 1990, el secretario de Defensa estadounidense Dick Cheney viajó a Arabia Saudita para acordar el despliegue con el rey Fahd. Las primeras unidades en llegar fueron el XVIII Cuerpo Aerotransportado y la 82.ª División Aerotransportada, seguidos por contingentes del Ejército de los Estados Unidos, apoyo aéreo con helicópteros Apache, sistemas MLRS y baterías de misiles Patriot y Hawk.

La preparación no fue solo estadounidense. El Reino Unido envió a la 7.ª Brigada Acorazada en la Operación Granby; Francia desplegó la 6.ª División Ligera Acorazada en la Operación Daguet; y los países árabes aportaron fuerzas terrestres, logística y bases. La contribución egipcia fue la mayor de un país árabe, con unos 35.000 efectivos, en tanto que Kuwait reorganizó dos brigadas de liberación con personal que había escapado de la ocupación.

4.2 Campaña aérea[editar]

La campaña aérea, enmarcada en la Operación Tormenta del Desierto, inició el 17 de enero de 1991 con el lanzamiento de cien misiles de crucero Tomahawk desde buques estacionados en el mar Rojo y el golfo Pérsico.[11] Los primeros objetivos incluyeron tres palacios presidenciales, el Ministerio de Defensa, la sede de la Fuerza Aérea, una fábrica de ensamblaje de misiles Scud, la estación central de televisión y varios ministerios. La primera semana de ataques logró, según anunció la coalición, la destrucción de al menos 350 aviones enemigos; Irak, por su parte, afirmó haber derribado sesenta aviones aliados, cifra que la coalición redujo a cuatro y luego a unas pocas decenas a lo largo del conflicto.[12]

La superioridad aérea de la coalición fue abrumadora. Los aviones F-15, F-16, F-117, Tornado, F-14 y otros modelos, apoyados por aeronaves de guerra electrónica y aviones AWACS, dominaron rápidamente el espacio aéreo. La Fuerza Aérea Iraquí realizó pocas salidas exitosas. Uno de sus MiG-25 derribó un F/A-18 Hornet estadounidense, y al día siguiente dos F/A-18 del mismo escuadrón abatieron dos MiG-21 iraquíes. En el conjunto de los combates aéreos, la coalición reportó el derribo de 39 aviones iraquíes, 30 de ellos por F-15 Eagle. Se calcula que Irak perdió 127 aviones durante el conflicto, incluidos cinco de sus seis bombarderos Tupolev Tu-22K.[13]

Ante la imposibilidad de sostener la lucha aérea, muchos pilotos iraquíes huyeron con sus aviones hacia Irán. Se estima que 115 aeronaves militares y 33 aparatos civiles fueron internados en Irán.[14] Privado de cobertura aérea, el Ejército iraquí optó por enterrar tanques y protegerse, perdiendo movilidad. La coalición incrementó entonces los bombardeos contra vehículos blindados, depósitos y centros de mando, con especial participación de los A-10 Thunderbolt II.

Las pérdidas aéreas de la coalición fueron relativamente bajas: 68 aparatos en misiones de combate y 22 en accidentes, de los cuales 49 eran estadounidenses y 12 de otros países aliados. La cifra total difiere ligeramente según la fuente.[15] La campaña aérea destruyó una parte considerable del armamento iraquí y dañó gravemente la capacidad de combate y la moral de las fuerzas de Bagdad.

4.3 Ataques con misiles iraquíes[editar]

Sadam Huseín intentó arrastrar a Israel al conflicto para romper la coalición árabe. Irak lanzó misiles Scud-B contra ciudades israelíes, principalmente Tel Aviv, Ramat Gan y Haifa. En total, unos 41 misiles Scud con carga convencional impactaron en Israel.[16] La apuesta no dio resultado: Israel, presionado por Estados Unidos, no tomó represalias. La situación fue extraordinaria porque el Estado israelí sufrió ataques sin convertirse en actor activo de la guerra. Para bloquear los lanzamientos, la coalición desplegó baterías Patriot en Israel, Arabia Saudita y Turquía. La efectividad real de los Patriot fue limitada, como demostró el impacto de un Scud en Ramat Gan el 22 de enero de 1991 después de que dos misiles fallaran la interceptación. Ese ataque causó la muerte por infarto de tres personas adultas mayores, 96 heridos y daños en veinte viviendas.[17]

Arabia Saudita también recibió ataques. Se calcula que 46 misiles Scud cayeron sobre territorio saudita, la mayoría en la capital, Riad. En las ciudades saudíes y en Turquía se desplegaron dos y veintiún baterías Patriot respectivamente. Los ataques con misiles, aunque mediáticamente visibles, no modificaron el curso de la guerra ni fracturaron la coalición.

4.4 Campaña terrestre y liberación de Kuwait[editar]

La ofensiva terrestre, bautizada por Estados Unidos como Operación Sable del Desierto, comenzó el 24 de febrero de 1991.[18] Estuvo precedida de operaciones de fuerzas especiales tras las líneas enemigas, entre ellas las patrullas británicas Bravo One Zero, Bravo Two Zero y Bravo Three Zero, dirigidas contra lanzadores móviles de misiles Scud.[19] La coalición avanzó en varios ejes, con el Cuerpo de Marines y fuerzas árabes sobre Kuwait, mientras el VII Cuerpo y el XVIII Cuerpo Aerotransportado ejecutaban una maniobra de envolvente hacia el oeste. La batalla incluyó algunos de los enfrentamientos de tanques más grandes de la historia militar estadounidense, como la batalla de Medina Ridge, la batalla de Norfolk y la batalla de 73 Easting.[20]

El avance fue rápido. Cien horas después del inicio de la campaña terrestre, la coalición había liberado Kuwait y continuaba internándose en territorio iraquí. El 28 de febrero, Washington ordenó el cese de las hostilidades y decretó un alto el fuego.[21] La columna iraquí en retirada por la carretera hacia Basora fue atacada por aire, en un episodio polémico que la prensa denominó la «autopista de la muerte».[22] La operación terrestre fue una victoria decisiva y dejó al Ejército iraquí destruido en gran parte.

5. Bajas y consecuencias humanitarias[editar]

5.1 Víctimas de la guerra[editar]

Las cifras de bajas varían notablemente según la fuente. La coalición reportó 392 muertos y 776 heridos, mientras que Kuwait contó unos 1.200 muertos en las filas de sus fuerzas o como víctimas directas de la ocupación.[23] Para Irak, las estimaciones suelen situar los muertos entre 20.000 y 35.000, con más de 75.000 heridos.[24] En cuanto a civiles, se reportaron más de 1.000 muertos en Kuwait y más de 3.664 en Irak, aunque el número total de muertes indirectas es objeto de debate.[25]

5.2 Daños a la infraestructura y efectos a largo plazo[editar]

Los bombardeos destruyeron centrales hidroeléctricas y plantas de tratamiento de agua, lo que provocó epidemias de gastroenteritis, cólera y tifus.[26] La Organización Mundial de la Salud registró un fuerte aumento de los casos de cólera y fiebre tifoidea en la década de 1990. Una misión de la ONU encabezada por el subsecretario Martti Ahtisaari describió el estado de Irak en marzo de 1991 como «casi apocalíptico».[27]

La destrucción de infraestructura y la imposición de sanciones económicas se combinaron para agravar la situación sanitaria. Un informe de la ONU de 1999 señalaba que la mortalidad materna pasó de 50 por 100.000 en 1989 a 117 en 1997, y la mortalidad infantil de menores de cinco años subió de 30 por 1.000 a más de 97 por 1.000 en el mismo periodo.[28] Distinguir entre los efectos directos de los bombardeos y los efectos de las sanciones es difícil, porque ambos afectaron de manera simultánea la capacidad del país para reconstruirse.

La coalición disparó entre 320 y 800 toneladas de uranio empobrecido, y desde entonces se han reportado aumentos de leucemia, linfoma y defectos de nacimiento en Basora, aunque la relación causal sigue siendo motivo de controversia científica y política.[29]

6. Fuerzas enfrentadas[editar]

La coalición reunió un ejército de 959.600 hombres, 2.000 carros de combate y una flota de cien buques de guerra con seis portaaviones. El despliegue aéreo superó los 1.800 aviones. El contingente estadounidense fue, con mucho, el más numeroso: 415.000 soldados.[30] Irak contaba con un Ejército de 545.000 efectivos, 4.500 blindados y 700 aviones de combate. Su inventario incluía MiG-21, MiG-23, MiG-25, MiG-29, Mirage F-1, Su-24 y algunos bombarderos Tupolev Tu-22K. También disponía de misiles Scud-B de alcance medio y de plataformas móviles de lanzamiento.[31]

El arsenal iraquí incluía armas químicas y biológicas desarrolladas durante la guerra contra Irán, aunque no llegaron a emplearse en el conflicto. La amenaza de su posible uso condicionó las operaciones de la coalición y el despliegue defensivo en Israel y Arabia Saudita.

7. Cobertura mediática y legado[editar]

La Guerra del Golfo inauguró la era de la transmisión bélica en directo. CNN, especialmente con sus transmisiones desde Bagdad, convirtió la guerra en un acontecimiento televisivo global.[32] La difusión diaria de imágenes captadas por cámaras a bordo de aviones estadounidenses reforzó la percepción de un conflicto quirúrgico y de alta tecnología, aunque posteriormente se debatió la precisión real de esos bombardeos.

En términos militares, la guerra reivindicó el valor de la superioridad aérea y de tecnologías como el caza furtivo F-117 y el avión E-3 AWACS. También evidenció las limitaciones del sistema Patriot ante misiles balísticos y la vulnerabilidad de los ejércitos que, como el iraquí, dependían de doctrinas soviéticas cuando se enfrentan a una fuerza aérea moderna.[33] La lección influyó en la evolución de sistemas antiaéreos y en los debates de la década de 1990 sobre la guerra aérea.

El legado político fue igualmente importante. La coalición liberó Kuwait pero no avanzó sobre Bagdad, dejando a Sadam Huseín en el poder. Esa decisión, y las sanciones posteriores, condicionaron la política regional y prepararon el terreno para la posterior invasión de Irak de 2003. La guerra también fijó la imagen de Irak como un Estado bajo vigilancia internacional.

8. Denominaciones y usos del término[editar]

La denominación «segunda guerra del Golfo» se utiliza para distinguir este conflicto de la guerra entre Irán e Irak, considerada por algunos autores como la primera guerra del Golfo, y de la posterior invasión de Irak de 2003, llamada con frecuencia «tercera guerra del Golfo».[34] La ambigüedad del término es común en fuentes periodísticas; en la historiografía anglosajona, Gulf War designa por antonomasia la guerra de 1990-1991.

En México, la expresión Guerra del Golfo da nombre además a un torneo de lucha libre organizado por la promotora International Wrestling Revolution Group (IWRG) desde 2005. En ese caso, el «golfo» aludido es el golfo de México, no el golfo Pérsico. El evento consiste en combates en jaula con apuestas de máscara o cabellera, y no guarda relación con la contienda de Medio Oriente.[35]

9. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]

La Guerra del Golfo tuvo una presencia significativa en los medios de habla hispana, en especial en América Latina y España. La televisión en español difundió ampliamente las imágenes de CNN y de las agencias internacionales, y el conflicto se convirtió en un tema central del noticierismo de la época. En el plano militar, la participación de Argentina mediante el Operativo Alfil, con unidades de la Armada a bordo de buques desplegados en el golfo, representó el vínculo más directo de América Latina con la coalición.[36] España también formó parte de la alianza y aportó medios navales y logísticos, lo que dio al conflicto una dimensión hispanoamericana en ambos lados del Atlántico.

En la memoria cultural latinoamericana, la Guerra del Golfo suele asociarse con la primera experiencia masiva de cobertura televisiva bélica en directo. Algunas producciones documentales y periodísticas posteriores examinaron el papel de los medios y las cifras de víctimas civiles, sobre todo en Irak, y contribuyeron a una lectura más crítica del episodio.


  1. Las cifras de países integrantes de la coalición varían entre 32 y 34 según la fuente. El dato de 32 países proviene de la introducción de la entrada de referencia, mientras que otras secciones mencionan 34. ↩︎

  2. La cronología exacta de la Operación Tormenta del Desierto se extiende a veces hasta el 11 de abril de 1991 según la fuente, lo que refleja la persistencia de operaciones menores tras el alto el fuego. ↩︎

  3. El apodo de guerra de videojuegos nació de las imágenes de bombardeos captadas por cámaras infrarrojas y transmitidas diariamente; algunos críticos lo consideraron un eufemismo que ocultaba los efectos sobre el terreno. ↩︎

  4. Irak acusó a Kuwait de extraer crudo de manera oblicua desde la frontera. Kuwait negó la acusación, y el litigio no llegó a resolverse antes de la invasión. ↩︎

  5. La deuda externa iraquí se estima en casi 40.000 millones de dólares, con intereses de unos 3.000 millones anuales, aunque las cifras no son uniformes en las fuentes. ↩︎

  6. Esta interpretación aparece en análisis militares contemporáneos que ven la invasión como una apuesta de Sadam Huseín por recomponer su liderazgo regional. ↩︎

  7. La muerte del jeque Fahd Al-Ahmad Al-Yaber Al-Sabah durante la defensa del palacio es uno de los episodios citados en la memoria inicial de la invasión. ↩︎

  8. La resolución 678 fue adoptada el 29 de noviembre de 1990 y fijó el 15 de enero de 1991 como fecha límite. El ultimátum se cumplió sin retirada iraquí. ↩︎

  9. Argentina participó mediante el Operativo Alfil, que desplegó naves de la Armada Argentina. Su inclusión en la coalición se cita como un gesto diplomático de alineamiento con Washington. ↩︎

  10. La Operación Escudo del Desierto cubrió desde el 2 de agosto de 1990 hasta el 16 de enero de 1991, en la víspera del inicio de la campaña aérea. ↩︎

  11. Se lanzaron cien misiles de crucero Tomahawk en la primera oleada, según la fuente consultada. ↩︎

  12. La discrepancia sobre pérdidas aéreas deriva de procedimientos de conteo y de propaganda de guerra; las cifras finales más aceptadas son menores que las anunciadas por Bagdad. ↩︎

  13. El total de aviones iraquíes destruidos varía según la fuente. La cifra de 127 corresponde a la estimación citada en la entrada de referencia. ↩︎

  14. Irán no devolvió la mayor parte de los aviones tras la guerra, y su retención fue objeto de controversia diplomática. ↩︎

  15. Las pérdidas de la coalición son 68 aparatos en combate y 22 en accidentes en la fuente principal, pero existen pequeñas diferencias según el recuento. ↩︎

  16. El número de misiles Scud lanzados contra Israel se cita en torno a 41, aunque otras fuentes ofrecen cifras ligeramente distintas. ↩︎

  17. La efectividad real de los misiles Patriot fue posteriormente discutida. Algunos estudios sostienen que su tasa de interceptación fue baja y que su valor fue sobre todo simbólico y moral. ↩︎

  18. La Operación Sable del Desierto se enmarca dentro de la Tormenta del Desierto y corresponde a la ofensiva aeroterrestre del 24 al 28 de febrero de 1991. ↩︎

  19. Las patrullas del SAS británico usaron los nombres en clave Bravo One Zero, Bravo Two Zero y Bravo Three Zero. La misión Bravo Two Zero se hizo célebre por las memorias de sus integrantes. ↩︎

  20. Medina Ridge, Norfolk y 73 Easting son citadas como batallas de tanques notorias por la rapidez de la victoria de la coalición y el número de blindados iraquíes destruidos. ↩︎

  21. El alto el fuego se declaró el 28 de febrero de 1991. Las operaciones de menor intensidad continuaron de forma limitada en las semanas siguientes. ↩︎

  22. La «autopista de la muerte» corresponde a la carretera entre Kuwait y Basora. El ataque a la columna en retirada generó un debate ético y jurídico sobre la proporcionalidad. ↩︎

  23. Las cifras de 392 muertos y 776 heridos corresponden a la coalición; los muertos kuwaitíes se estiman en 1.200. ↩︎

  24. El rango de 20.000 a 35.000 muertos es una estimación habitual, aunque no existe una cifra oficial única. ↩︎

  25. El número de civiles muertos en Irak es difícil de calcular por la combinación de bombardeos, sanciones y deterioro sanitario posterior. ↩︎

  26. La destrucción de centrales hidroeléctricas impidió el funcionamiento de plantas de tratamiento de agua y aguas residuales, lo que favoreció brotes de gastroenteritis, cólera y tifus. ↩︎

  27. El informe de la misión de la ONU de marzo de 1991 llamó la atención sobre el estado crítico de la infraestructura iraquí. ↩︎

  28. El aumento de la mortalidad infantil y materna se atribuye tanto a los bombardeos como a las sanciones posteriores, y la proporción exacta sigue siendo discutida. ↩︎

  29. El uranio empobrecido fue utilizado en municiones de la coalición. Su relación con los aumentos de cáncer registrados en Basora es objeto de debate científico. ↩︎

  30. Las cifras de tropas de la coalición y de Irak provienen de la fuente principal; algunos recuentos difieren en el desglose por país. ↩︎

  31. El arsenal iraquí incluía modelos de origen soviético y francés; la cifra de 700 aviones de combate es una estimación. ↩︎

  32. La CNN transmitió desde Bagdad durante la campaña aérea, en lo que se consideró un hito del periodismo televisivo en tiempo real. ↩︎

  33. El desempeño del armamento de origen soviético en manos iraquíes fue seguido con atención por la industria de defensa rusa, que lo usó como base para reformar sus sistemas antiaéreos. ↩︎

  34. La serie se denomina así por el golfo Pérsico. No debe confundirse con la invasión de Irak de 2003, llamada a veces «tercera guerra del Golfo». ↩︎

  35. En la lucha libre mexicana, IWRG organiza anualmente un evento llamado Guerra del Golfo desde 2005. El torneo se celebra en Arena Naucalpan y consiste en combates con apuesta de máscara o cabellera, sin relación con el conflicto armado de 1990-1991. Algunos luchadores que participaron usaban nombres como Némesis, Oficial AK-47 o Dr. Cerebro. ↩︎

  36. El Operativo Alfil desplegó buques de la Armada Argentina en el golfo Pérsico como contribución simbólica a la coalición, un hecho recogido en fuentes militares y diplomáticas. ↩︎