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Heinrich Himmler

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Heinrich Himmler
Reichsführer de las SS, jefe de la Policía alemana y ministro del Interior del Reich
Nombre completoHeinrich Luitpold Himmler
Nacimiento7 de octubre de 1900, Múnich, Imperio alemán
Fallecimiento23 de mayo de 1945, Lüneburg (Luneburgo), Alemania
Causa de muerteSuicidio por envenenamiento con cianuro
PartidoPartido Nacionalsocialista Obrero Alemán (NSDAP)
EducaciónTechnische Hochschule München; actual Universidad Técnica de Múnich
CónyugeMargarete Boden (matrimonio en 1928)
ParejaHedwig Potthast (1939–1944)
HijosGudrun, Helge y Nannette Dorotea
Cargos principales
Reichsführer-SS6 de enero de 1929 – 29 de abril de 1945
Jefe de la Policía alemana17 de junio de 1936 – 29 de abril de 1945
Ministro del Interior del Reich24 de agosto de 1943 – 29 de abril de 1945
Plenipotenciario general para la Administración del Reich20 de agosto de 1943 – 29 de abril de 1945
Comisionado del Reich para la Consolidación del Pueblo Alemán7 de octubre de 1939 – 29 de abril de 1945
Director en funciones de la Oficina Central de Seguridad del Reich4 de junio de 1942 – 30 de enero de 1943
Comandante del Ejército de Reemplazos1944–1945
Comandante del Grupo de Ejércitos Alto Rin1944–1945
Comandante del Grupo de Ejércitos VístulaEnero – marzo de 1945

1. Resumen[editar]

Heinrich Luitpold Himmler (Múnich, 7 de octubre de 1900 – Lüneburg, 23 de mayo de 1945) fue un político, administrador policial y dirigente militar alemán. Es conocido principalmente por haber estado al frente de las Schutzstaffel, las SS, desde 1929 hasta 1945, y por haber sido uno de los principales arquitectos del Holocausto, el genocidio de los judíos europeos durante la Segunda Guerra Mundial. Bajo su dirección, las SS pasaron de ser un pequeño grupo de protección personal de Adolf Hitler a convertirse en una de las instituciones más poderosas de la Alemania nazi.

Himmler ocupó de manera simultánea o sucesiva cargos de enorme autoridad: fue Reichsführer de las SS, jefe de la Policía alemana, ministro del Interior del Reich, plenipotenciario general para la Administración del Reich y comisionado del Reich para la Consolidación del Pueblo Alemán. También mandó temporalmente formaciones militares: el Ejército de Reemplazos, el Grupo de Ejércitos Alto Rin y el Grupo de Ejércitos Vístula.

Su figura está asociada a la implantación de los campos de concentración nazis, a la constitución de los escuadrones de la muerte conocidos como Einsatzgruppen y a la construcción de los campos de exterminio. Según la Enciclopedia del Holocausto del Museo Conmemorativo de los Estados Unidos, Himmler dirigió la matanza de unos seis millones de judíos, además de entre 200.000 y 500.000 personas de etnia romaní y varios millones de civiles soviéticos, polacos y yugoslavos, entre otras nacionalidades. Las estimaciones totales de civiles asesinados por el régimen nazi suelen situarse entre once y catorce millones.

En las últimas semanas de la guerra, Himmler intentó negociar en secreto con los aliados occidentales. Hitler lo supo, lo destituyó de todos sus cargos y ordenó su detención. Himmler intentó ocultarse, fue capturado por fuerzas británicas y se suicidó mientras se encontraba bajo custodia, el 23 de mayo de 1945.

2. Primeros años y formación[editar]

2.1. Familia y estudios[editar]

Heinrich Luitpold Himmler nació en Múnich el 7 de octubre de 1900, en el seno de una familia conservadora y católica de clase media. Su padre, Joseph Gebhard Himmler, generalmente llamado Gebhard Himmler, fue profesor y en algún momento vicedirector de un Gymnasium en Landshut. Su madre fue Anna Maria Heyder, católica devota. Heinrich tuvo dos hermanos: Gebhard Ludwig Himmler (1898–1982) y Ernst Hermann Himmler (1905–1945).[1]

El nombre de pila de Himmler, Heinrich, le fue impuesto en honor a su padrino, el príncipe Enrique de Baviera, miembro de la casa real bávara, que había sido alumno de su padre. Himmler asistió a un Gymnasium en Landshut. No tuvo grandes dificultades en los estudios, pero su rendimiento físico fue más irregular. Sufrió durante toda su vida molestias estomacales y otros problemas de salud. En su juventud entrenó casi a diario con pesas y ejercicios para fortalecerse, pero no logró un físico atlético y debió soportar burlas de algunos compañeros. Otros alumnos lo recordaron después como una persona estudiosa y torpe en situaciones sociales.

Su diario, que escribió de manera intermitente desde los diez años, muestra un interés temprano por la actualidad, los duelos y las discusiones sobre religión y sexualidad. Según sus anotaciones, en la preadolescencia mantenía ideas morales de raíz cristiana y no manifestaba todavía un antisemitismo definido.

En 1915 comenzó a entrenar con el cuerpo de cadetes de Landshut. Su padre usó sus contactos con la familia real bávara para que Himmler fuera aceptado como candidato a oficial, y en diciembre de 1917 se enroló en el batallón de reserva del 11.º Regimiento Bávaro. Sin embargo, no llegó a entrar en combate: la Primera Guerra Mundial terminó en noviembre de 1918, mientras él continuaba en fase de instrucción. Su hermano Gebhard sí combatió en el frente occidental, obtuvo la Cruz de Hierro y fue ascendido a teniente. Himmler intentó también ingresar en la Marina, pero sus carencias físicas, entre ellas la miopía y un desarrollo muscular insuficiente, lo impidieron. Fue licenciado el 18 de diciembre de 1918 y regresó a Landshut.

Entre 1919 y 1922 estudió agronomía en la Technische Hochschule de Múnich, hoy Universidad Técnica de Múnich, tras un breve aprendizaje en una granja y una enfermedad. Obtuvo su diploma de ingeniería agrícola, pero no pudo seguir estudios de doctorado por la hiperinflación y la imposibilidad de su familia de financiarlos. Aceptó un empleo de oficina mal pagado, que mantuvo hasta septiembre de 1923.

2.2. Primeros pasos en el nacionalsocialismo[editar]

Aunque muchas normas discriminatorias contra los no cristianos habían sido eliminadas durante la unificación alemana de 1871, el antisemitismo seguía vivo en Alemania y en otras partes de Europa. Himmler ya era antisemita durante la universidad, aunque no de modo excepcional: su diario muestra que en 1922 empezó a interesarse cada vez más por la «cuestión judía», con anotaciones antisemitas y discusiones con compañeros. Sus lecturas, según el propio diario, estuvieron dominadas por panfletos antisemitas, mitos germánicos y textos ocultistas.

En esa etapa conoció a Ernst Röhm, miembro temprano del Partido Nazi y cofundador de las Sturmabteilung, las SA o «tropas de asalto». Himmler admiraba a Röhm por ser un soldado condecorado. A sugerencia suya, se unió al Bund Reichskriegsflagge, grupo nacionalista y antisemita de extrema derecha.

Himmler se afilió al Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán, el NSDAP, en agosto de 1923; su número de partido fue el 14.303. Como miembro de la unidad paramilitar de Röhm, tomó parte en el Putsch de la Cervecería, el intento de golpe de Estado de Hitler y el NSDAP en Múnich. Aunque todavía no conocía personalmente a Hitler en ese momento, el episodio cambió el rumbo de su vida. Fue interrogado por la policía, pero no se presentaron cargos contra él por falta de pruebas. Perdió su empleo y, frustrado, se mostró cada vez más irritable y agresivo.

Entre 1923 y 1924, Himmler se alejó del catolicismo y se orientó hacia el ocultismo y el antisemitismo. La mitología germánica, reforzada por ideas ocultistas, se convirtió para él en una especie de religión. Se acercó al nazismo no por mera adhesión carismática a Hitler, sino porque las posiciones políticas del partido coincidían con sus propias ideas; con el tiempo, sin embargo, llegó a admirar e incluso idolatrar al Führer.

Tras la detención de Hitler, aprovechó el desorden del partido para avanzar. Desde mediados de 1924 trabajó a las órdenes de Gregor Strasser como secretario del partido y ayudante de propaganda. Recorrió Baviera pronunciando discursos y distribuyendo material. A fines de 1924 Strasser lo puso al frente de la oficina del partido en la Baja Baviera, y Himmler fue responsable de integrar a los afiliados de la zona cuando el NSDAP fue refundado en febrero de 1925.

En 1925 se unió a las SS con el número de afiliación 168. Las SS, creadas en 1923 para la protección personal de Hitler y reformadas en 1925 como unidad de élite dentro de las mucho más numerosas SA, le dieron a Himmler su primer espacio de poder. Su primer cargo directivo fue el de SS-Gauführer, líder de distrito, en la Baja Baviera, desde 1926. En septiembre de 1927 expuso a Hitler su idea de transformar las SS en una unidad de élite leal, poderosa y racialmente pura. Hitler lo consideró adecuado y lo nombró adjunto del Reichsführer-SS, con el rango de SS-Oberführer.

Por esa época Himmler se unió a la Liga Artaman, grupo juvenil de tipo völkisch. Allí conoció a Rudolf Höss, futuro comandante de Auschwitz, y a Walther Darré, teórico de la superioridad nórdica y futuro ministro de Alimentación y Agricultura. Las ideas de Darré influyeron profundamente en Himmler.

3. Trayectoria[editar]

3.1. Ascenso al mando de las SS (1929–1934)[editar]

En enero de 1929, tras la renuncia del jefe de las SS Erhard Heiden, Himmler asumió el puesto de Reichsführer-SS con la aprobación de Hitler. En ese momento el Reichsführer-SS era todavía más un título que un rango militar formal.[2] Una de sus primeras tareas fue organizar a los miembros de las SS que participarían en el Congreso de Núremberg de septiembre. En un año, Himmler aumentó las SS de unos 290 a unos 3.000 hombres. Hacia 1930 convenció a Hitler de que autorizara el funcionamiento de las SS como organización separada, aunque oficialmente seguía subordinada a las SA.

El Partido Nazi creció con rapidez durante la Gran Depresión. En las elecciones de 1932, los nazis obtuvieron el 37,3 % de los votos y 230 escaños en el Reichstag. El 30 de enero de 1933 Hitler fue nombrado canciller de Alemania por el presidente Paul von Hindenburg. Menos de un mes después, el incendio del Reichstag permitió a Hitler impulsar el Decreto del Incendio del Reichstag, que suspendía derechos básicos y autorizaba detenciones sin juicio. La Ley Habilitante de 1933 otorgó al gabinete, en la práctica a Hitler, plenos poderes legislativos.

La llegada de los nazis al poder dio a Himmler y a las SS una oportunidad extraordinaria. En 1933 las SS contaban con 52.000 miembros. Los criterios de admisión eran rigurosos y buscaban verificar el origen «ario» de los candidatos; se examinaban sus rasgos nórdicos. Desde 1933, Himmler estableció la SS-Rasse- und Siedlungshauptamt, la Oficina Central de Raza y Asentamiento, una organización racista encargada de vigilar la «integridad racial» de los miembros de las SS. El 31 de diciembre de 1931 había introducido la llamada «orden de matrimonio», que obligaba a todo hombre de las SS que deseara casarse a presentar árboles genealógicos que demostraran ascendencia aria desde 1800. Cada hombre debía elaborar un Sippenbuch, o registro genealógico. Himmler esperaba que cada matrimonio de las SS produjera al menos cuatro hijos, pero el programa obtuvo resultados decepcionantes: menos del 40 % de los miembros de las SS contrajeron matrimonio y tuvieron al menos un hijo.

En marzo de 1933, menos de tres meses después de la toma del poder, Himmler creó el primer campo de concentración oficial en Dachau. Hitler había declarado que no quería que fuera una prisión más, sino un instrumento del nuevo orden. En junio de 1933 Himmler nombró a Theodor Eicke, delincuente convicto y nazi ferviente, para dirigir el campo. Eicke ideó un modelo que luego se aplicó a los demás campos: aislamiento de los prisioneros, listas de recuento, uso de la fuerza y las ejecuciones para imponer obediencia, y un estricto código disciplinario para los guardias. Los guardias llevaban uniforme con la insignia de la calavera, la Totenkopf. A fines de 1934 Himmler controlaba todos los campos bajo administración de las SS y creó para su gestión una división separada, las SS-Totenkopfverbände.

Himmler también avanzó en el control de la policía. Hermann Göring había creado en Prusia la Gestapo, la policía secreta, y había designado a Rudolf Diels como su jefe. Göring, insatisfecho con la eficacia de Diels para contrarrestar el poder de las SA, cedió el control de la Gestapo a Himmler el 20 de abril de 1934. Ese mismo día, Hitler nombró a Himmler jefe de todas las policías alemanas fuera de Prusia. Heydrich fue nombrado jefe de la Gestapo el 22 de abril de 1934, mientras seguía al mando del Sicherheitsdienst, el SD, o servicio de seguridad.

La tensión entre Hitler y Ernst Röhm creció a comienzos de 1934. Röhm quería convertir a las SA, ya con millones de miembros, en la nueva fuerza armada del Estado. Hitler decidió el 21 de junio de 1934 que Röhm y la jefatura de las SA debían ser eliminados. Entre el 30 de junio y el 2 de julio de 1934, durante la llamada Noche de los Cuchillos Largos, fueron asesinados entre 85 y 200 miembros de la jefatura de las SA y otros adversarios políticos, entre ellos Gregor Strasser. Röhm fue arrestado en Múnich y, tras negarse a suicidarse, fue muerto a tiros por dos oficiales de las SS. Con las SA neutralizadas, las SS se volvieron una organización independiente que solo respondía ante Hitler. El título de Himmler pasó a ser el máximo rango formal de las SS, equivalente al de mariscal de campo del Ejército.

3.2. Consolidación de la policía del Reich (1934–1939)[editar]

El 15 de septiembre de 1935, Hitler presentó al Reichstag las Leyes de Núremberg, que prohibieron el matrimonio entre judíos y no judíos alemanes, impidieron emplear en hogares judíos a mujeres no judías menores de 45 años y privaron a los llamados «no arios» de los beneficios de la ciudadanía alemana.

Himmler y Heydrich impulsaron la creación de una policía nacional controlada por las SS. El ministro del Interior, Wilhelm Frick, quería una policía nacional bajo su propia autoridad, con Kurt Daluege como jefe. Al final, Himmler y Heydrich, aliados con Göring, se impusieron. El 17 de junio de 1936 Hitler decretó la unificación de todas las fuerzas policiales del Reich y nombró a Himmler jefe de la Policía alemana, con el título oficial de Reichsführer SS und Chef der Deutschen Polizei. Himmler seguía formalmente subordinado a Frick, pero en la práctica la policía quedó dentro de la órbita de las SS. Ese mismo mes, las fuerzas uniformadas se agruparon en la Ordnungspolizei, la OrPo, bajo la dirección de Daluege.

Himmler creó además la Kriminalpolizei, la KriPo, como organización que reunía a todas las agencias de investigación criminal. La KriPo se unió a la Gestapo dentro de la Sicherheitspolizei, la SiPo, bajo el mando de Heydrich. En septiembre de 1939, Himmler formó la Oficina Central de Seguridad del Reich, la RSHA, que integró a la SiPo, la Gestapo, la KriPo y el SD. Heydrich quedó al frente del nuevo organismo.

Bajo el liderazgo de Himmler, las SS desarrollaron una rama militar propia, la SS-Verfügungstruppe, que más tarde se convirtió en las Waffen-SS. Durante la Segunda Guerra Mundial las Waffen-SS crecieron de tres regimientos a más de 38 divisiones, combatiendo junto al Heer, el Ejército, pero sin formar parte formal de él. Himmler también impulsó una economía paralela de las SS. A través del administrador Oswald Pohl se crearon en 1940 las Deutsche Wirtschaftsbetriebe, empresas que incluyeron cooperativas de vivienda, fábricas y editoriales.

Según el biógrafo Peter Longerich, Himmler veía a las SS como vanguardia en la superación del cristianismo y en la restauración de un estilo de vida «germánico». Se oponía a la moral sexual cristiana y al principio de clemencia cristiana, que consideraba obstáculos para la lucha contra los «subhumanos». En 1937 declaró que la época era la del conflicto final con el cristianismo y que misión de las SS era dar al pueblo alemán bases ideológicas no cristianas. Sin embargo, autorizó en 1943 asistencia espiritual de consiliarios no cristianos en unidades formadas por voluntarios musulmanes bosnios y albaneses: Himmler pensaba que el islam, a diferencia del cristianismo, animaba a los hombres al combate.

3.3. Segunda Guerra Mundial y Holocausto[editar]

Cuando Hitler buscaba un pretexto para invadir Polonia en 1939, Himmler, Heydrich y Heinrich Müller planearon y ejecutaron una operación de bandera falsa conocida como Operación Himmler. Soldados alemanes vestidos con uniformes polacos simularon escaramuzas fronterizas para hacer creer en una agresión polaca contra Alemania. Esa provocación fue usada por la propaganda nazi para justificar la invasión, que dio comienzo a la Segunda Guerra Mundial.

Al inicio de la guerra contra Polonia, Hitler autorizó el asesinato de civiles polacos, tanto judíos como polacos étnicos. Los Einsatzgruppen, originalmente formados por Heydrich para asegurar documentos y oficinas en territorios ocupados, fueron convertidos en escuadrones de la muerte. Bajo la dirección de Himmler y Heydrich, siguieron al Ejército alemán en su avance por Polonia y, hacia finales de 1939, habían asesinado a unos 65.000 intelectuales y otros civiles. La RSHA también se encargó de concentrar a judíos en guetos o campos.

El 21 de junio de 1941, la víspera de la invasión de la Unión Soviética, Himmler encargó la preparación del Generalplan Ost, el Plan General del Este. El plan proponía conquistar y repoblar con diez millones de alemanes los países bálticos, Polonia, Ucrania occidental y Bielorrusia. Los habitantes nativos, unos 31 millones de personas, serían expulsados hacia el este, muertos por hambre o empleados como mano de obra forzada. La frontera alemana se extendería unos mil kilómetros hacia el interior soviético. Himmler calculaba que el plan tardaría entre veinte y treinta años y costaría 67.000 millones de Reichsmarks. Llegó a declarar: «Es una cuestión de existencia; por eso será una lucha racial de severidad implacable, en el curso de la cual morirán entre 20 y 30 millones de eslavos y judíos por acciones militares y crisis de suministro de alimentos».

Himmler presentó la guerra contra la Unión Soviética como una cruzada paneuropea en defensa de los valores tradicionales de Europa frente a las «hordas bolcheviques ateas». Esto atrajo a miles de voluntarios a las Waffen-SS. Los reclutas procedían, entre otros lugares, de Escandinavia, los Países Bajos, Bélgica, Dinamarca y Finlandia. Entre los países occidentales, el número de voluntarios varió desde unos 25.000 de los Países Bajos hasta 300 de Suecia y 300 de Suiza. En el este europeo, Lituania aportó el mayor número, unos 50.000, y Bulgaria el menor, unos 600. España e Italia también proporcionaron hombres para las unidades de las Waffen-SS.

En la Unión Soviética, los Einsatzgruppen detuvieron y asesinaron a comunistas, judíos y toda persona considerada indeseable. Unos 2,8 millones de prisioneros de guerra soviéticos murieron de hambre, malos tratos o ejecuciones en los ocho meses posteriores a la invasión. Cerca de 500.000 prisioneros soviéticos murieron o fueron ejecutados en los campos de concentración a lo largo de la guerra, la mayoría fusilados o gaseados.

En diciembre de 1941, tras la declaración de guerra a los Estados Unidos, Hitler resolvió que los judíos de Europa serían «exterminados». El rechazo alemán ante Moscú había mostrado que las deportaciones masivas hacia el este ya no serían posibles, y muchos judíos quedaron así destinados a la muerte. Heydrich organizó la Conferencia de Wannsee, celebrada el 20 de enero de 1942 en un suburbio de Berlín. Allí se trazaron los planes de la llamada «solución final a la cuestión judía». Heydrich calculó en once millones el número de judíos que habría que asesinar y comunicó a los asistentes que Hitler había puesto el plan a cargo de Himmler.

En junio de 1942, Heydrich fue asesinado en Praga por Jozef Gabčík y Jan Kubiš, miembros del Ejército checoslovaco en el exilio entrenados por la Dirección de Operaciones Especiales británica. Como represalia, más de 13.000 personas fueron detenidas; las localidades de Lídice y Ležáky fueron arrasadas y sus habitantes adultos asesinados. Al menos 1.300 personas fueron ejecutadas por pelotones de fusilamiento. Himmler asumió la dirección de la RSHA y aceleró el asesinato de judíos en la Operación Reinhard, llamada así en honor a Heydrich. Ordenó levantar los campos de exterminio de Bełżec, Sobibór y Treblinka.

Al principio las víctimas eran asesinadas con camiones de gas o por pelotones de ejecución, pero esos métodos resultaron impracticables para una operación de gran escala. En agosto de 1941, Himmler asistió a la ejecución de 100 judíos en Minsk. La experiencia lo afectó físicamente y se mostró preocupado por el efecto que esos asesinatos podían tener sobre la salud mental de sus hombres. Decidió buscar métodos alternativos. Bajo sus órdenes, desde comienzos de 1942 se amplió el campo de Auschwitz y se añadieron cámaras de gas, donde se empleó el pesticida Zyklon B. Himmler visitó el campo el 17 y 18 de julio de 1942 y presenció una demostración de gaseamiento en masa. Al final de la guerra, el régimen nazi había asesinado al menos a 5,5 millones de judíos; la mayoría de las estimaciones se acercan a seis millones.[3]

Himmler visitó el campo de Sobibór a comienzos de 1943, cuando ya habían sido asesinadas allí unas 250.000 personas. Tras presenciar un gaseamiento, ascendió a 28 personas y ordenó reducir la actividad del campo. En octubre de 1943 estalló una revuelta de los prisioneros; varios cientos escaparon, aunque unos cien fueron recapturados y asesinados. El campo fue desmantelado en diciembre de 1943.

El régimen persiguió también a los romaníes, a quienes clasificó como «asociales» y «criminales». Himmler consideraba que los romaníes eran originalmente arios pero se habían convertido en una raza mixta; solo los «racialmente puros» podrían sobrevivir. En 1939 ordenó enviar a miles de gitanos al campo de Dachau y en 1942 dispuso enviar a todos los romaníes al campo de Auschwitz.

En los discursos de Posen, pronunciados el 4 y el 6 de octubre de 1943 ante jerarcas de las SS y del partido, Himmler se refirió abiertamente al «exterminio del pueblo judío». Presentó el asesinato masivo como una tarea dura pero necesaria, y como un capítulo «glorioso» que no debía discutirse en público. Estos discursos son una de las pruebas más claras del conocimiento y de la responsabilidad de los altos mandos en el genocidio.[4]

3.4. Germanización y Plan General del Este[editar]

Himmler, en su calidad de comisionado del Reich para la Consolidación del Pueblo Alemán, estuvo profundamente implicado en la germanización de Europa oriental, sobre todo de Polonia. El objetivo del Generalplan Ost era esclavizar, expulsar o exterminar a la población nativa y crear Lebensraum, «espacio vital», para los alemanes étnicos. Himmler sostuvo el proyecto incluso cuando muchos alemanes se mostraban reacios a instalarse en el este y el plan perjudicaba el esfuerzo de guerra.

La clasificación racial empezó con la Volksliste: personas de supuesta sangre alemana eran divididas entre colaboradores, neutrales germanizables y alemanes de nacionalidad polaca. Quienes se negaban a ser clasificados como alemanes étnicos eran deportados a campos, separados de sus hijos o sometidos a trabajos forzados. Himmler creía que la sangre alemana no debía mezclarse con una «raza extranjera».

El programa incluyó el secuestro de niños de Europa oriental considerados «racialmente valiosos». Himmler sostuvo que era un deber tomar a esos niños, sacarlos de su entorno y criarlos como alemanes. Los niños que pasaban una primera selección y luego eran rechazados eran enviados al Kinder-KZ del gueto de Łódź, donde la mayoría murió.

En enero de 1943 Himmler informó que 629.000 alemanes étnicos habían sido reasentados en territorio polaco, aunque muchos no vivían en granjas, sino en campamentos temporales o barrios urbanos. Medio millón de habitantes de los territorios polacos anexados, así como de Eslovenia, Alsacia, Lorena y Luxemburgo, fueron deportados al Gobierno General o enviados a Alemania como mano de obra esclava.

3.5. Final de la guerra y muerte[editar]

El 20 de julio de 1944, un grupo de oficiales del Ejército alemán encabezado por Claus von Stauffenberg intentó asesinar a Hitler. El atentado fracasó. Al día siguiente, Himmler formó una comisión especial que detuvo a más de 5.000 opositores reales o supuestos; las represalias ordenadas por Hitler terminaron con la ejecución de más de 4.900 personas.

El general Friedrich Fromm, comandante en jefe del Ejército de Reemplazos y superior directo de Stauffenberg, quedó implicado. Hitler lo destituyó y nombró a Himmler como su sucesor. Himmler esperaba emplear los dos millones de hombres del Ejército de Reemplazos para cubrir puestos en las Waffen-SS. Nombró a Hans Jüttner como adjunto y comenzó a colocar a hombres de las SS en los puestos superiores del Ejército de Reemplazos. En noviembre de 1944 había fusionado el departamento de reclutamiento de oficiales del Ejército con el de las Waffen-SS.

El 26 de septiembre de 1944, Hitler ordenó a Himmler crear el Volkssturm, una milicia popular en la que podían ser alistados varones de dieciséis a sesenta años. La medida chocó con las protestas del ministro de Armamento, Albert Speer.

En los últimos meses de guerra, Hitler le confió mandos militares para los que Himmler no tenía aptitudes. En el oeste, se creó el Grupo de Ejércitos Alto Rin para hacer frente al avance de las fuerzas aliadas en Alsacia, y a fines de 1944 Himmler fue puesto al frente. Luego se le asignó el Grupo de Ejércitos Vístula, entre enero y marzo de 1945. Himmler fracasó en la dirección de las operaciones y fue relevado. Su falta de experiencia se tradujo en derrotas que Hitler le reprochó abiertamente.

Al comprender que la guerra estaba perdida, Himmler intentó, sin conocimiento de Hitler, abrir conversaciones de paz con los aliados occidentales en marzo de 1945. Hitler se enteró de la gestión el 28 de abril de 1945, lo destituyó de todos sus cargos y ordenó su arresto y ejecución.[5] Himmler intentó ocultarse. Fue detenido por fuerzas británicas, que inicialmente no lo reconocieron; una vez descubierta su identidad, quedó bajo arresto. Antes de ser interrogado, se suicidó el 23 de mayo de 1945 mediante una cápsula de cianuro.[6]

4. Estilo y características[editar]

Himmler destacó por su capacidad organizativa y por su propensión a crear estructuras burocráticas. Comenzó a recopilar estadísticas sobre judíos, masones y enemigos del partido, y construyó un aparato administrativo cada vez más complejo. Tenía una fuerte necesidad de control. Supo seleccionar subordinados muy competentes, como Reinhard Heydrich, con quien mantuvo una relación de trabajo eficaz y de respeto mutuo.

Su pensamiento estaba fuertemente marcado por el racismo. Veía la sociedad como una población que podía ser seleccionada y depurada. Como agrónomo, conocía los principios de la cría selectiva y quiso aplicarlos a los seres humanos. Llegó a creer que, mediante la eugenesia, la sociedad alemana podría volverse nórdica en apariencia en pocas décadas después del fin de la guerra.

A diferencia de otros jerarcas, Himmler no se enriqueció de manera llamativa con las empresas de las SS y pareció ser estricto en asuntos de dinero. Su vida privada quedó en segundo plano frente a su dedicación al aparato policial y racial. Ideológicamente, abandonó el catolicismo juvenil y se inclinó por el neopaganismo germánico, el ocultismo y una mística racial que impregnaba la simbología y las ceremonias de las SS.

En el plano militar, en cambio, fue un fracaso. Sus nombramientos como comandante de grupos de ejércitos al final de la guerra respondieron a la confianza política de Hitler, pero no a una preparación estratégica real. Esa combinación de control policial eficaz e incompetencia como general es uno de los rasgos que la historiografía suele subrayar.

5. Cargos y responsabilidades[editar]

A lo largo del régimen nazi, Himmler acumuló cargos partidarios, policiales, administrativos y militares. La siguiente lista resume los principales.

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  • Reichsführer-SS: 6 de enero de 1929 – 29 de abril de 1945.
  • Reichsleiter del Partido Nazi: 2 de junio de 1933 – 29 de abril de 1945.
  • Jefe de la Policía alemana: 17 de junio de 1936 – 29 de abril de 1945.
  • Comisionado del Reich para la Consolidación del Pueblo Alemán: 7 de octubre de 1939 – 29 de abril de 1945.
  • Director en funciones de la Oficina Central de Seguridad del Reich: 4 de junio de 1942 – 30 de enero de 1943.
  • Ministro del Interior del Reich: 24 de agosto de 1943 – 29 de abril de 1945.
  • Plenipotenciario general para la Administración del Reich: 20 de agosto de 1943 – 29 de abril de 1945.
  • Comandante del Ejército de Reemplazos: 1944–1945.
  • Comandante del Grupo de Ejércitos Alto Rin: 1944–1945.
  • Comandante del Grupo de Ejércitos Vístula: enero – marzo de 1945.

6. Vida pública y legado[editar]

Himmler fue una de las personas más poderosas de la Alemania nazi. Su nombre quedó asociado a la organización de la represión interna, al sistema de campos de concentración y al genocidio. La historiografía lo considera uno de los principales arquitectos del Holocausto, junto a Hitler y Heydrich. Su responsabilidad no se limitó a ejecutar órdenes: contribuyó a diseñar el aparato policial, los escuadrones de exterminio y los métodos industriales de asesinato.

En los discursos de Posen, Himmler convirtió el genocidio en un asunto de lealtad y silencio entre los dirigentes. Con ello buscaba comprometer a todos los altos mandos y evitar su deserción. Esa estrategia dejó abundante evidencia documental y sonora de su papel directivo.

Tras la guerra, el tribunal de Núremberg consideró criminales a las SS y a otras organizaciones del régimen. Himmler no llegó a ser juzgado, porque se suicidó durante su cautiverio. Su muerte evitó el procesamiento individual, pero no impidió que su nombre se convirtiera en símbolo de la burocracia del exterminio.

En la cultura histórica en español, Himmler aparece habitualmente en los estudios sobre la Alemania nazi y el Holocausto. La Enciclopedia del Holocausto del Museo Conmemorativo de los Estados Unidos mantiene una versión en español de su biografía. La revista National Geographic Historia publicó en español un perfil titulado «Heinrich Himmler, el siniestro nazi que ejecutó el Holocausto judío». Estos materiales subrayan su papel organizador del genocidio judío.

7. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]

La relación de Himmler con el mundo hispanohablante no se dio a través de giras ni de visitas a América Latina. No hay constancia de que realizara viajes oficiales, discursos o actividades públicas en países hispanoamericanos. Su vínculo más directo con el mundo de habla española fue, sobre todo, con la España franquista.

El 31 de agosto de 1938[sin verificar], Himmler firmó un acuerdo con el ministro de Orden Público del régimen de Francisco Franco, Severiano Martínez Anido, por el que se establecía la extradición mutua de «delincuentes políticos» detenidos en ambos países. El acuerdo permitió la instalación de una red de agentes del Sicherheitsdienst en España, bajo la supervisión del jefe de la Gestapo en el país, Paul Winzer.

España también apareció en el ámbito de las Waffen-SS. La España franquista y la Italia fascista, ambos Estados cercanos a la Alemania nazi, proporcionaron hombres para las unidades de las Waffen-SS. No se dispone, sin embargo, de una cifra general consolidada de voluntarios españoles.

En el ámbito editorial y educativo en español, Himmler suele ser presentado como el responsable de transformar las SS en un aparato de represión y exterminio. Las fuentes en español del museo estadounidense del Holocausto y los artículos de divulgación histórica en publicaciones como National Geographic Historia son ejemplos de la difusión de su perfil entre lectores hispanohablantes. No se trata, por lo tanto, de una figura ligada a Hispanoamérica por vínculos personales, sino de un personaje estudiado en español como parte de la historia del nazismo y del Holocausto.

8. Notas[editar]


  1. Algunas fuentes presentan al padre como «Gebhard Himmler», mientras que otras lo registran con el nombre completo de Joseph Gebhard Himmler. Ambas formas aluden a la misma persona. ↩︎

  2. Cuando Himmler asumió el cargo en 1929, el Reichsführer-SS era fundamentalmente un título. Después de la Noche de los Cuchillos Largos, en julio de 1934, pasó a ser el máximo rango formal de las SS. ↩︎

  3. Las cifras de víctimas varían según la fuente. Los estudios citados por la Enciclopedia del Holocausto barajan un mínimo de 5,5 millones de judíos asesinados; otras estimaciones se acercan a seis millones. Para el total de civiles, las cifras oscilan entre once y catorce millones. ↩︎

  4. Existen transcripciones y registros sonoros parciales de los discursos de Posen. El de octubre de 1943 es una de las pruebas más utilizadas para documentar la implicación personal de Himmler en el genocidio. ↩︎

  5. Las fuentes no siempre precisan el día exacto. Las fuentes en español indican que la destitución se produjo en abril de 1945; las fuentes en inglés sitúan el 28 de abril de 1945 como la fecha en que Hitler conoció las negociaciones. ↩︎

  6. Tras la caída del régimen, Himmler intentó ocultarse. Fuentes generales señalan que utilizó una identidad falsa, sin precisar el nombre del alias. ↩︎