Holi
| Holi | |
|---|---|
| Tipo | Festividad hindú de primavera |
| Nombres | Holi; también Phagwah, Dhulandi, Dhuleti, Rangwali Holi y, en denominación internacional, «fiesta de los colores» |
| Fecha | Luna llena del mes de phalguna del calendario hindú (Phalguna Purnima), que corresponde normalmente a mediados de marzo en el calendario gregoriano |
| Duración | Dos jornadas: Holika Dahan, la víspera, y Rangwali Holi, el día principal |
| Celebra | La llegada de la primavera, el amor de Krishna y Radha y el triunfo del bien sobre el mal |
| Elemento característico | El lanzamiento mutuo de polvos de colores (gulal) y de agua teñida |
| Ámbito | India y Nepal, con celebraciones en las diásporas de Fiyi, Mauricio, el Caribe, Sudáfrica, Reino Unido, Estados Unidos y Canadá |
| Comidas asociadas | Gujiya, malpua, thandai y, en algunas regiones, preparaciones con bhang |
1. Resumen[editar]
Holi es una de las grandes festividades del hinduismo y, con casi total seguridad, la más reconocible de todas fuera de la India: la imagen de una multitud cubierta de polvo de colores es hoy uno de los iconos visuales más difundidos del país.
Se celebra en la luna llena del mes de phalguna, que en el calendario gregoriano cae normalmente a mediados de marzo, y se desarrolla en dos jornadas de carácter muy distinto. La primera, la víspera, es Holika Dahan: una hoguera nocturna alrededor de la cual se canta y se baila, y que conmemora la destrucción de la demonia Holika y la salvación del príncipe Prahlada. La segunda, Rangwali Holi, es el día del color: la gente sale a la calle a embadurnarse y empaparse mutuamente con polvos (gulal) y agua teñida, con pistolas y globos de agua, en una suspensión temporal y explícita de las jerarquías sociales.
La fiesta reúne tres significados superpuestos que conviene distinguir porque no son lo mismo:
- Es una fiesta agrícola de primavera, que marca el final del invierno y la cosecha próxima.
- Es una conmemoración religiosa del triunfo del bien sobre el mal, en el episodio en que Visnú, encarnado como Narasimha, destruye al rey Hiranyakashipu.
- Es una celebración del amor de Krishna y Radha, y de ahí procede directamente el juego de los colores.
A esos tres se añade un cuarto que es social y no doctrinal: durante Holi se perdonan deudas y ofensas, se visita a quien uno tenía olvidado y se toleran licencias —de trato, de lenguaje, de contacto entre castas y edades— que el resto del año no se permiten. Esa función de válvula es la que más ha interesado a los antropólogos.
Su difusión internacional en las últimas décadas ha producido un fenómeno derivado: las carreras de color y los festivales comerciales de polvos, celebrados en decenas de países sin relación con el calendario ni con el contenido religioso de la fiesta original.
2. Cuándo se celebra[editar]
Holi se fija en el Phalguna Purnima, la luna llena del mes lunar de phalguna, el último del año en varios calendarios regionales hindúes. Como el calendario hindú es lunisolar, la correspondencia con el gregoriano varía cada año, y la fiesta suele caer a mediados de marzo, ocasionalmente a finales de febrero.
Ese emplazamiento no es arbitrario. Coincide con el final del invierno en el norte de la India, con la maduración de las cosechas de invierno y con el equinoccio, y por eso Holi pertenece a la misma familia de celebraciones de primavera que existen, con otras formas, en casi todas las culturas agrarias del hemisferio norte.
3. Las dos jornadas[editar]
3.1 Holika Dahan[editar]
La víspera se levantan hogueras en plazas, cruces y patios, con leña, ramas y objetos viejos que la comunidad ha ido acumulando durante días. Al caer la noche se encienden y la gente se reúne alrededor a cantar, bailar y dar vueltas al fuego; en muchas regiones se arrojan a las llamas granos de la nueva cosecha y se conservan cenizas para bendiciones posteriores.
El fuego representa la quema de Holika y, por extensión, la destrucción de todo lo negativo del año que termina.
3.2 Rangwali Holi[editar]
La mañana siguiente —llamada según la región Rangwali Holi, Dhulandi, Dhuleti o Dhulivandan— es la del color. La regla es una y muy simple: todo el mundo es objetivo legítimo. Se lanzan polvos de colores y agua teñida con las manos, con cubos, con pistolas de agua y con globos, y no se respetan edades, sexos, castas ni condición social. La fórmula que se repite al hacerlo, bura na mano, Holi hai —«no te lo tomes a mal, es Holi»—, resume con exactitud el estatuto de la jornada.
Por la tarde, la gente se lava, se viste de limpio y visita a familiares, vecinos y amigos, reparte dulces y hace las paces con quien estuviera enemistado. Esa segunda mitad, mucho menos fotografiada que la primera, es la que da a la fiesta su función social: Holi no es sólo desorden, es desorden seguido de reconciliación.
4. Las dos leyendas[editar]
4.1 Prahlada, Hiranyakashipu y Holika[editar]
El rey demonio Hiranyakashipu obtuvo un don que lo hacía prácticamente invulnerable: no podría matarlo ni hombre ni animal, ni de día ni de noche, ni dentro ni fuera de una casa, ni en el suelo ni en el aire, ni con arma alguna. Envanecido, exigió que se le adorase a él en lugar de a los dioses.
Su propio hijo, el príncipe Prahlada, se negó y siguió venerando a Visnú. El rey intentó matarlo varias veces sin conseguirlo, y finalmente recurrió a su hermana Holika, que poseía un manto o un don que la hacía inmune al fuego: se sentaría en una pira con el niño en el regazo y lo dejaría arder. El resultado fue el contrario: Prahlada salió indemne y Holika murió abrasada.
Poco después Visnú se manifestó en su avatar Narasimha —mitad hombre, mitad león, es decir, ni hombre ni animal—, al crepúsculo —ni de día ni de noche—, en el umbral del palacio —ni dentro ni fuera—, con el rey sobre su regazo —ni en el suelo ni en el aire— y lo destruyó con sus garras —sin arma—. El relato es un ejemplo de manual del motivo del don mal formulado, presente en muchas mitologías.
De ahí viene la hoguera de la víspera, y de ahí el nombre mismo de la fiesta.
4.2 Krishna y Radha[editar]
La segunda leyenda explica los colores, y es la que se cuenta en la región de Braj, el territorio asociado a la infancia de Krishna.
Krishna, de piel azul oscura por haber bebido de niño la leche envenenada de una demonia, se lamentaba ante su madre de que la clara Radha nunca lo aceptaría por su color. Su madre le sugirió, medio en broma, que fuera y le pintase la cara del color que quisiera. Krishna lo hizo, Radha se rio, y aquel gesto de igualar los rostros mediante el color quedó como el juego que hoy repite todo el país.
La lectura es transparente y explica por qué la fiesta funciona como funciona: bajo el gulal todos los rostros son el mismo. La abolición temporal de las diferencias no es un efecto lateral de Holi, es su contenido.
5. Variantes regionales[editar]
Holi no es una fiesta uniforme. Bajo el mismo nombre conviven celebraciones bastante distintas:
[ Desplegar / Plegar ] Principales variantes
| Variante | Dónde | En qué consiste |
|---|---|---|
| Lathmar Holi | Barsana y Nandgaon (Uttar Pradesh) | Las mujeres persiguen a los hombres con bastones (lathi) mientras ellos se protegen con escudos; recrea, invirtiéndolo, el juego de Krishna con las pastoras |
| Phoolon wali Holi | Vrindavan | Se juega con flores en lugar de polvos, en el templo de Banke Bihari |
| Dol Jatra / Basanta Utsav | Bengala Occidental y Shantiniketan | Procesión con imágenes de Krishna y Radha en palanquines y una celebración cultural con música y danza formalizada por Rabindranath Tagore |
| Shigmo | Goa | Fiesta de primavera de la comunidad rural con desfiles, carrozas y danzas folclóricas |
| Hola Mohalla | Anandpur Sahib (Punyab) | Celebración sij, instituida como demostración de artes marciales, equitación y combate simulado |
| Yaosang | Manipur | Se prolonga varios días y combina la hoguera, los colores y la danza thabal chongba |
| Phaguwa | Bihar y regiones vecinas, y de ahí a las diásporas | Nombre y forma que viajó con la emigración a Fiyi, Mauricio, Surinam, Guyana y Trinidad |
La región de Braj —Mathura, Vrindavan, Barsana, Nandgaon—, por su vínculo con Krishna, celebra la fiesta durante una semana o más y atrae visitantes de toda la India.
6. Los colores[editar]
El polvo de color se llama gulal. Tradicionalmente se obtenía de fuentes vegetales y minerales: flor de palash para el naranja y el rojo, cúrcuma para el amarillo, índigo para el azul, hojas y henna para el verde. Muchas de esas materias tenían además propiedades medicinales o antisépticas atribuidas, en una época en que el cambio de estación se asociaba a enfermedades.
La producción industrial cambió eso. Los polvos comerciales baratos han incorporado colorantes sintéticos, tintes industriales y, en los casos peores, compuestos metálicos, y su uso ha dado lugar a problemas documentados de irritación ocular, dermatitis y afecciones respiratorias, especialmente en niños. La respuesta ha sido doble: campañas de organizaciones sanitarias y ecologistas para volver a los colorantes naturales, y una oferta creciente de gulal «orgánico» certificado.
7. Comida y bebida[editar]
La fiesta tiene su propio recetario. Los dos dulces característicos son la gujiya, una empanadilla frita rellena de khoya y frutos secos, y el malpua, una torta dulce empapada en almíbar. La bebida asociada es el thandai, una preparación fría de leche con almendras, semillas, pétalos de rosa y especias.
En determinadas regiones y contextos, el thandai se prepara con bhang, un derivado comestible del cannabis cuyo consumo está tradicionalmente asociado a esta festividad y a los devotos de Shiva, y que en la India tiene un tratamiento legal específico distinto del de otras formas de la planta. Es un elemento que suele omitirse en las presentaciones turísticas de la fiesta y que forma parte de su realidad.
8. Holi fuera de la India[editar]
La fiesta se celebra plenamente en Nepal y en todas las comunidades de origen indio del mundo. Su presencia es especialmente fuerte en los países a los que llegó con la emigración de trabajadores contratados de los siglos XIX y XX —Fiyi, Mauricio, Surinam, Guyana, Trinidad y Tobago, Sudáfrica—, donde en varios casos es fiesta nacional y ha adquirido rasgos propios.
En Europa y América del Norte se celebra en templos, universidades y espacios comunitarios de la diáspora, y desde ahí ha saltado al público general.
De ese salto nacieron las color runs y los festivales comerciales de color: eventos deportivos o musicales de pago en los que se lanzan polvos sin ninguna referencia al calendario hindú, a las leyendas ni al componente religioso. Su relación con Holi ha sido objeto de crítica por parte de organizaciones de la diáspora, que los describen como un caso claro de apropiación: se toma el elemento visual espectacular y se descarta todo lo demás, incluida la parte de la fiesta —el perdón, la visita, la reconciliación— que le da sentido.
9. Críticas y problemas[editar]
Como toda fiesta de licencia, Holi tiene una cara documentada que sus imágenes no muestran:
- Acoso a las mujeres. La regla de que «todo el mundo es objetivo» ha sido usada como cobertura para el contacto físico no consentido, y numerosas mujeres en la India han denunciado que la jornada es una de las peores del año en ese sentido. La expresión bura na mano, Holi hai funciona entonces como una coartada. Es hoy una de las críticas internas más extendidas.
- Participación forzada. Negarse a jugar se interpreta a menudo como una ofensa, lo que deja poco margen a quien no quiere participar, incluidos turistas y personas de otras confesiones.
- Consumo de agua. En un país con estrés hídrico severo en amplias zonas, el uso masivo de agua para el juego ha motivado campañas de «Holi seca» en varias ciudades.
- Efectos sobre animales. El lanzamiento de polvos y agua a perros y vacas callejeros, y la ingesta accidental de colorantes sintéticos, ha sido señalado por organizaciones de protección animal.
- Contaminación por la hoguera y por los tintes, tanto del aire como de los cauces donde va a parar el agua teñida.
Ninguna de estas críticas cuestiona la fiesta en sí; todas proceden en su mayoría de dentro de la sociedad india y apuntan a prácticas concretas.
10. Holi y el público hispanohablante[editar]
Para el lector en español, Holi llega casi siempre por dos vías, ambas parciales. La primera es el cine indio y las imágenes de agencias, que fijan la fiesta en su instante más fotogénico —la nube de polvo— y omiten la hoguera, la comida y la visita vespertina. La segunda son las carreras de color organizadas en ciudades españolas y latinoamericanas, que utilizan la estética sin ninguna de las referencias.
De ahí procede el malentendido más común, y vale la pena deshacerlo: Holi no es «el festival de los colores» sin más. Es una fiesta religiosa con fecha lunar fija, dos jornadas de sentido opuesto, un fondo mitológico preciso y una función social —suspender las jerarquías un día para poder restablecerlas al siguiente— que ninguna carrera de color reproduce.