Homo sapiens
| Homo sapiens | |
|---|---|
| Nombre científico | Homo sapiens Linnaeus, 1758 |
| Nombre común | Ser humano, humano, persona |
| Rango fósil | Chibaniense (Pleistoceno) – Holoceno |
| Dominio | Eukaryota |
| Reino | Animalia |
| Filo | Chordata |
| Clase | Mammalia |
| Orden | Primates |
| Familia | Hominidae |
| Subfamilia | Homininae |
| Tribu | Hominini |
| Subtribu | Hominina |
| Género | Homo |
| Distribución | Prácticamente todos los continentes e islas mayores, con excepción de la Antártida |
| Población | aproximadamente 8000 millones en 2026 |
| Estado de conservación | No evaluado |
1. Resumen[editar]
Homo sapiens —locución latina que suele traducirse como «hombre sabio» u «hombre que sabe»— es una especie de primate catarrino de la familia de los homínidos. Se le conoce comúnmente como ser humano, humano o persona. Es la única especie viva del género Homo. Surgió en África y desde allí se dispersó por prácticamente todos los continentes y las islas mayores, con excepción de la Antártida.
Los seres humanos se caracterizan por la marcha bípeda, la escasez relativa de vello corporal y un cerebro grande y complejo que permite el desarrollo de tecnologías, culturas y lenguas avanzadas. Son animales sociales que viven en estructuras de cooperación y competencia que van desde las familias y las redes de parentesco hasta los estados.
Una de las capacidades más distintivas de la especie es la transmisión cultural. A diferencia de la mayor parte de los animales, el ser humano no depende solo de la herencia genética para conservar y difundir conocimientos: puede enseñar, imitar, aprender y acumular información entre generaciones mediante símbolos, lenguas y objetos.
Los restos más antiguos atribuidos a Homo sapiens proceden de Jebel Irhoud, en Marruecos, y se han datado en torno a 315 000 años. Entre las evidencias más antiguas de comportamiento moderno figuran las herramientas, el uso de pigmentos y la explotación de recursos marinos de Pinnacle Point, en Sudáfrica, de unos 165 000 años.
A lo largo del tiempo, los humanos pasaron de ser cazadores-recolectores a practicar la agricultura, fundar ciudades, crear sistemas de escritura y formar estados. En la actualidad, la población humana supera los 8 000 millones de personas.
2. Nombre científico y taxonomía[editar]
El nombre científico Homo sapiens fue fijado por el naturalista sueco Carlos Linneo en 1758, en la décima edición de su obra Systema Naturae.[1] El término Homo deriva del latín homō, «ser humano», y sapiens significa «sabio» o «capaz de conocer». Linneo describió la especie con la breve fórmula Nosce te ipsum («conócete a ti mismo»).
Linneo no designó un holotipo para Homo sapiens. En 1959, el botánico William Stearn propuso al propio Linneo como lectotipo de la especie. Aunque después circuló la idea de que Edward Cope lo había sustituido, esta propuesta no llegó a formalizarse. Por tanto, los restos de Linneo, enterrados en Uppsala, siguen siendo considerados el tipo nomenclatural simbólico.[2]
La clasificación taxonómica sitúa a la especie dentro del orden Primates, la familia Hominidae, la subfamilia Homininae, la tribu Hominini y el género Homo. Sus parientes vivos más cercanos son el chimpancé (Pan troglodytes) y el bonobo (Pan paniscus). El linaje humano y el linaje de estos simios divergieron hace entre 6 y 10 millones de años, durante el Mioceno tardío.
Históricamente se utilizó el nombre trinomial Homo sapiens sapiens para diferenciar a los humanos modernos de otras poblaciones o subespecies próximas. La descripción de Homo sapiens idaltu en Etiopía en 2003 reabrió el debate sobre si corresponde usar subdivisiones dentro de la especie. La posición taxonómica de este fósil sigue sin estar resuelta.[3]
3. Origen y evolución[editar]
3.1. Mitos sobre los orígenes[editar]
A lo largo de la historia, distintas tradiciones míticas, religiosas, filosóficas y científicas han ofrecido explicaciones sobre el origen del ser humano. Muchas culturas sitúan la aparición de la humanidad en una creación divina o en un acontecimiento fundacional. La biología moderna, en cambio, la estudia como resultado de la evolución a partir de ancestros primates.
3.2. De los primates a los primeros humanos[editar]
El linaje humano forma parte de los catarrinos, primates del Viejo Mundo cuyos orígenes se remontan a entre 50 y 33 millones de años atrás. Dentro de ellos, los hominoideos agrupan a los simios sin cola: gibones, orangutanes, gorilas, chimpancés, bonobos y humanos.
La bipedestación, uno de los rasgos distintivos del linaje, aparece en el registro fósil del Mioceno. Se la ha observado en géneros como Oreopithecus, Orrorin y Ardipithecus, y se consolida hace al menos unos cuatro millones de años con Australopithecus. La postura erguida dejó libres las manos para manipular objetos, redujo el costo energético de la marcha y permitió acarrear objetos y ampliar el horizonte visual.
El género Homo apareció hace unos 2,8 millones de años, según restos hallados en Ledi-Geraru, Etiopía. Entre sus primeras especies se cuentan Homo habilis y Homo rudolfensis, surgidas hace unos 2,3 millones de años. Homo erectus, aparecido hace cerca de dos millones de años, fue la primera especie humana que salió de África y se dispersó por Eurasia.
3.3. Humanos arcaicos[editar]
Se denomina «humanos arcaicos» o «Homo sapiens arcaico» a varias poblaciones del género Homo que todavía no son anatómicamente modernas, pero que presentan un tamaño cerebral cercano al del ser humano actual. Tienen una antigüedad de hasta 600 000 años.
Entre ellos suele incluirse a Homo heidelbergensis, Homo rhodesiensis, Homo neanderthalensis y, en ocasiones, a Homo antecessor. En 2010 se sumó el homínido de Denísova, identificado por ADN en Siberia, y en 2012 el llamado «hombre del ciervo rojo», hallado en China.
Desde la extinción de Homo neanderthalensis, fechada hace unos 28 000 años según algunas cronologías y cerca de 40 000 años según otras, Homo sapiens es la única especie viva del género Homo.[4]
3.4. Humanos anatómicamente modernos[editar]
Los humanos anatómicamente modernos presentan un cráneo casi esférico, bóveda alta, frente vertical y arcos superciliares menos marcados que los de los neandertales.
Entre los fósiles atribuidos a esta categoría figuran los restos de Florisbad, en Sudáfrica, con unos 260 000 años; los de Herto, en Etiopía, con unos 160 000 años; los de Jebel Irhoud, en Marruecos, con unos 315 000 años; y los de Skhul/Qafzeh, en el norte de Israel, con unos 100 000 años.
Los restos de Omo I, hallados en Kibish, Etiopía, datan de unos 195 000 años y suelen considerarse entre los más antiguos de humanos modernos. En las cuevas del río Klasies, Sudáfrica, hay restos de unos 125 000 años con indicios de conducta relativamente moderna.
La genética ha aportado dos referencias simbólicas. La Eva mitocondrial, antepasada común matrilineal de todos los humanos actuales, habría vivido hace unos 200 000 años, probablemente en África oriental. El Adán cromosómico, antepasado común patrilineal, tiene una antigüedad estimada de unos 140 000 años en África subsahariana.[5]
3.5. Comportamiento moderno[editar]
La aparición del comportamiento moderno significó un cambio decisivo en la evolución de la mente humana. Implicó herramientas especializadas, uso de hueso, asta y marfil, enterramientos con bienes funerarios, construcción de viviendas, manejo de fogatas, pesca, caza compleja, arte figurativo y uso de adornos personales.
Las evidencias más antiguas se encuentran en África. En la cueva de Pinnacle Point, Sudáfrica, hay herramientas y uso de pigmentos de hace 165 000 años. En la región del Congo se hallaron puntas de flecha y herramientas de hueso para pescar de hace 90 000 años. En la costa meridional de África hay símbolos trazados con ocre rojo de antigüedad similar.
3.6. Expansión por el planeta[editar]
Según la teoría de la salida de África, una gran migración llevó a Homo sapiens hacia Eurasia hace unos 70 000 años. Hubo al menos dos oleadas principales: una primera entre 130 000 y 100 000 años atrás, y una segunda, llamada «dispersión meridional», entre 70 000 y 50 000 años atrás.
Los humanos llegaron a Eurasia hace unos 125 000 años, a Australia hace unos 65 000 años y a América hace aproximadamente 15 000 años. Las islas remotas del Pacífico, como Hawái, Rapa Nui, Madagascar o Nueva Zelanda, se colonizaron mucho más tarde, entre los años 300 y 1280 d. C.
En Europa se reconocen varias migraciones: una primera desde Asia central hace unos 40 000 años, una segunda desde Oriente Medio hace unos 22 000 años y una tercera vinculada al Neolítico hace unos 9 000 años. La población europea actual conserva en distintas proporciones la huella de aquellas oleadas.
En América, uno de los sitios más citados para discutir el poblamiento temprano es Monte Verde, en el sur de Chile. Las dataciones más aceptadas lo sitúan en torno a 14 500 años[sin verificar] atrás, aunque algunas publicaciones proponen edades mayores.[6]
4. Biología[editar]
4.1. Cuerpo humano[editar]
El ser humano es un organismo pluricelular y eucariota, con nutrición heterótrofa. En cuanto a la locomoción, destaca por una amplia gama de movimientos y por la precisión en la manipulación gracias a los pulgares oponibles, que facilitan la fabricación y el uso de instrumentos.
La especie presenta dimorfismo sexual anatómico: en promedio, los machos adultos son más altos y pesados que las hembras. La talla media contemporánea se sitúa entre 1,50 y 1,70 m en mujeres y entre 1,60 y 1,80 m en varones. El peso medio ronda los 45 a 70 kg en mujeres y los 65 a 100 kg en varones, aunque depende de la constitución, la edad y la población.
Los genes y el ambiente influyen en la variación biológica humana: apariencia, fisiología, sistema inmunitario, tamaño corporal y longevidad. Dos personas cualesquiera comparten en promedio más del 99 % de su genoma, y las poblaciones más diversas genéticamente se encuentran en África.
4.2. Mente y cerebro[editar]
La mente reúne capacidades como el raciocinio, la percepción, la emoción, la memoria, la imaginación y la voluntad. La neurociencia la considera resultado de la actividad del cerebro humano.
El cerebro humano es grande en relación con el cuerpo y posee una corteza prefrontal muy desarrollada, asociada a la cognición superior. Los seres humanos tienen memoria episódica, expresión facial flexible, autoconciencia, introspección y teoría de la mente. Pueden, además, viajar mentalmente en el tiempo y planificar escenarios futuros.
Estas capacidades han permitido a la especie producir grandes cambios tecnológicos mediante el razonamiento y la transmisión de conocimientos a las generaciones siguientes.
4.3. Nutrición[editar]
Homo sapiens es omnívoro. En los primeros representantes del género Homo, la inclusión de carne y grasas animales en la dieta no obedeció solo a razones culturales, sino que acompañó al mayor desarrollo cerebral y a sus demandas metabólicas.
La dieta humana combina materia animal y vegetal. La alimentación basada solo en proteínas requiere el complemento de carbohidratos y grasas; de lo contrario, pueden aparecer carencias nutricionales graves.
Un rasgo humano notable es la capacidad de digerir almidón con eficacia, lo que pudo favorecer la obtención de energía para el cerebro. Algunos estudios genéticos sugieren que esta adaptación influyó en el éxito de la especie.[7]
4.4. Ciclo vital[editar]
La especie humana es una de las más longevas entre los mamíferos. Se han documentado casos que superan los cien años. La esperanza de vida global a inicios del siglo XXI era de unos 70 años, más alta en países desarrollados y más baja en países en desarrollo.
En el Imperio romano, hacia el año 2 d. C., la esperanza de vida al nacer rondaba solo los 27 años, lastrada en gran parte por la elevada mortalidad infantil.[8]
La infancia humana es prolongada en comparación con la de otras especies cercanas. En las mujeres, la pubertad suele comenzar en torno a los once años, y en los varones alrededor de los trece, aunque las edades varían según la población y la persona.
4.5. Sexualidad y reproducción[editar]
Como todos los mamíferos, Homo sapiens tiene reproducción sexual. A diferencia de la mayoría de las especies, no presenta una estación reproductiva estricta y mantiene actividad sexual y fertilidad femenina a lo largo de todo el año.
Las mujeres tienen un ciclo ovárico aproximadamente mensual. Si no hay fecundación, se produce la menstruación. La menarquia ocurre actualmente en muchas poblaciones alrededor de los once años, y la menopausia puede aparecer décadas antes del final de la vida, un rasgo poco común entre los mamíferos.
El comportamiento sexual humano no se limita a la reproducción: cumple funciones placenteras, afectivas y sociales. La especie copula, entre otras formas, cara a cara, rasgo que comparte con los bonobos. En casi todas las poblaciones del mundo, las mujeres presentan además una esperanza de vida mayor que los varones.
5. Cultura[editar]
5.1. Lenguaje y semiótica[editar]
El lenguaje humano permite comunicar conceptos abstractos, transmitir información entre generaciones y organizar la cooperación. No es un simple sistema de señales: es un sistema simbólico y abierto, capaz de expresar ideas nuevas y de referirse a objetos o situaciones ausentes.
En la actualidad se hablan unos 6 000 idiomas. Más de la mitad de la población mundial domina al menos uno de estos idiomas: chino mandarín, español, inglés, francés, árabe, hindi, portugués, alemán, bengalí o ruso.[9]
5.2. Espiritualidad y religión[editar]
Muchas civilizaciones han considerado al ser humano distinto de los demás animales. En las religiones del Libro y en parte de la metafísica occidental, la diferencia se atribuye a un alma inmaterial donde residirían la mente y la personalidad.
La espiritualidad humana está ligada a preguntas sobre Dios, la inmortalidad, el más allá y el sentido de la existencia. Diversos sistemas religiosos y filosóficos han intentado responder a esas interrogantes.
5.3. Arte[editar]
El arte es una de las manifestaciones más claras de la capacidad simbólica humana. A diferencia del canto o del nido de otras especies, las obras humanas muestran rasgos individuales y estilísticos que, en muchos casos, permiten reconocer a su autor.
Un ejemplo temprano de arte rupestre en América del Sur es la Cueva de las Manos, en la provincia de Santa Cruz, Argentina. En ella abundan representaciones de manos y escenas de caza pintadas a lo largo de milenios.[10]
6. Historia[editar]
6.1. Prehistoria y revolución agrícola[editar]
Hasta hace unos 12 000 años, todos los humanos vivieron como cazadores-recolectores. La invención de la agricultura se produjo primero en el suroeste de Asia y se extendió después por gran parte del Viejo Mundo. También surgió de forma independiente en Mesoamérica, China, Nueva Guinea y regiones de África.
La domesticación de animales y plantas permitió asentamientos permanentes y excedentes alimentarios por primera vez. Ese cambio, conocido como Revolución Neolítica, sentó las bases de las primeras civilizaciones.
6.2. Primeras civilizaciones[editar]
Hacia el cuarto milenio a. C. se desarrollaron ciudades-estado, en particular en Sumeria, Mesopotamia. Allí apareció la escritura cuneiforme alrededor del 3000 a. C. Otras civilizaciones tempranas fueron el antiguo Egipto y la civilización del valle del Indo.
En América, la civilización de Caral-Supe, en el actual Perú, es considerada la civilización compleja más antigua del continente, con orígenes hacia 3000 a. C.[11]
Los sumerios y sus contemporáneos desarrollaron la rueda, el arado y la vela. La astronomía y las matemáticas avanzaron, y se construyeron monumentos como la Gran Pirámide de Guiza.
Tras un período de sequías prolongadas que pudo afectar a varias civilizaciones antiguas, surgieron nuevos centros de poder. Babilonia dominó Mesopotamia, mientras la cultura de Poverty Point, los minoicos y la dinastía Shang alcanzaban prominencia en otras regiones. El colapso de la Edad del Bronce tardía, alrededor del 1200 a. C., dio paso a la Edad del Hierro.
6.3. Edad Media y expansión imperial[editar]
Tras la caída del Imperio romano de Occidente en 476, Europa entró en la Edad Media. La Iglesia cristiana actuó como fuente de autoridad y educación en Europa occidental, mientras el islam se expandía por Oriente Medio y el norte de África y protagonizaba la llamada Edad de Oro islámica.
En Mesoamérica florecieron las ciudades mayas y sus calendarios. Más tarde, los aztecas en Mesoamérica y los incas en los Andes se convirtieron en potencias dominantes. En África crecieron reinos como Aksum y el Imperio de Malí, y en Asia el Imperio mongol conquistó gran parte de Eurasia entre los siglos XIII y XIV.
6.4. Era moderna y contemporánea[editar]
La Edad Moderna europea comenzó con la caída de Constantinopla y el ascenso del Imperio otomano. El Renacimiento y la Era de los Descubrimientos llevaron a la exploración y colonización de nuevas regiones, incluida la conquista de América.
La colonización europea produjo intercambios ecológicos y económicos, pero también la trata atlántica de esclavos y la violencia contra los pueblos indígenas de América. En paralelo, la Revolución Científica transformó las matemáticas, la astronomía, la fisiología y la mecánica.
A partir de 1800, la Revolución Industrial y la revolución tecnológica cambiaron el transporte, la energía y las ciudades. En 1969, los astronautas de la misión Apolo 11 se convirtieron en los primeros seres humanos en pisar la Luna.
7. Distribución actual y presencia en el mundo hispanohablante[editar]
Homo sapiens ocupa casi todas las regiones de la Tierra. La densidad de población es mayor en Asia meridional y oriental, Europa, África occidental y América.
La comunidad hispanohablante incluye cientos de millones de personas. El español es una de las lenguas más habladas del mundo y es el idioma oficial o principal en la mayor parte de Hispanoamérica, España y Guinea Ecuatorial. México, Colombia, Argentina, Perú y otros países de América Latina concentran una parte considerable de los hablantes.
La investigación paleontológica y arqueológica del mundo hispánico ha contribuido al conocimiento de la evolución humana. En la sierra de Atapuerca, España, se han hallado restos de Homo antecessor y de otras poblaciones antiguas del continente europeo. En América Latina, sitios como Monte Verde, en Chile, y la Cueva de las Manos, en Argentina, han aportado elementos al estudio del poblamiento y del arte temprano del continente.
En la cultura visual, la figura del ser humano ha sido representada por artistas como Leonardo da Vinci en el célebre Hombre de Vitruvio, una de las obras más reconocidas del canon occidental.
8. Récords y datos destacados[editar]
- Población mundial: más de 8 000 millones de personas.
- Fósiles más antiguos atribuidos a Homo sapiens: Jebel Irhoud, Marruecos, con unos 315 000 años.
- Evidencia más antigua de comportamiento moderno: Pinnacle Point, Sudáfrica, con unos 165 000 años.
- Esperanza de vida global aproximada: unos 70 años a inicios del siglo XXI.
- Única especie viva del género Homo.
- Única especie conocida que ha pisado la Luna.
La edición de 1758 es la décima de Systema Naturae y se considera el punto de partida formal de la nomenclatura zoológica. La obra había aparecido por primera vez en 1735, pero el nombre de la especie quedó fijado con el sistema binomial en esa décima edición. ↩︎
La cuestión del tipo nomenclatural fue abordada por Notton y Stringer en «Who is the type of Homo sapiens?», publicado por la Comisión Internacional de Nomenclatura Zoológica. ↩︎
Homo sapiens idaltu fue descrito por White y colaboradores en 2003 a partir de restos de Herto, Etiopía. No hay consenso total sobre si debe considerarse una subespecie separada o una variante poblacional antigua de Homo sapiens. ↩︎
La fecha de extinción de los neandertales varía según las fuentes y las regiones. Algunos refugios del sur de la península ibérica han arrojado dataciones tardías, mientras que otras cronologías sitúan su desaparición en torno a 40 000 años atrás. ↩︎
La Eva mitocondrial y el Adán cromosómico no formaron una pareja ni fueron los únicos antepasados de la humanidad. Representan únicamente las líneas de herencia del ADN mitocondrial y del cromosoma Y, respectivamente. ↩︎
Monte Verde se localiza en la Región de Los Lagos, en el sur de Chile. Su antigüedad ha sido ampliamente debatida en la arqueología americana y sigue siendo clave para las teorías del poblamiento del continente. ↩︎
La metabolización eficiente del almidón se asocia, en parte, con la duplicación del gen de la amilasa salival en algunas poblaciones humanas, un rasgo menos desarrollado en otros primates. ↩︎
La cifra de 27 años procede de una investigación publicada en The Lancet en 2003, basada en restos óseos de la época imperial romana. ↩︎
La cifra de 6 000 idiomas es aproximada y depende de cómo se distingan lenguas y dialectos. Algunas estimaciones van de 5 000 a 7 000 lenguas vivas. ↩︎
La Cueva de las Manos, situada en la Patagonia argentina, forma parte del arte rupestre temprano de Sudamérica y es un referente del poblamiento y la expresión simbólica en el Cono Sur. ↩︎
La UNESCO reconoce la antigüedad de Caral-Supe como centro urbano temprano de América. ↩︎