Huracán Katrina
| Huracán Katrina | |
|---|---|
| Huracán de categoría 5 (EHSS) | |
| Formación | 23 de agosto de 2005 |
| Disipación | 30 de agosto de 2005 |
| Vientos máximos | 280 km/h (175 mph) en un minuto sostenido |
| Presión mínima | 902 mbar (hPa) |
| Daños | US$125 mil millones (estimación, 2005; empatado como el más costoso de la cuenca atlántica) |
| Fallecimientos | 1.392 totales (revisión del Centro Nacional de Huracanes, 2023) |
| Áreas afectadas | Bahamas, sureste de Estados Unidos, Cuba, noreste de Estados Unidos, este de Canadá |
| Temporada | Temporada de huracanes del Atlántico de 2005 |
1. Resumen[editar]
El huracán Katrina fue uno de los ciclones tropicales más destructivos y mortíferos de la temporada de huracanes del Atlántico de 2005. Se formó sobre el archipiélago de las Bahamas el 23 de agosto, cruzó el sur de Florida como huracán de categoría 1, se intensificó rápidamente en el golfo de México hasta alcanzar la categoría 5 el 28 de agosto y, tras debilitarse, tocó tierra el 29 de agosto en el sureste de Luisiana como huracán de categoría 3. El mayor número de muertes se registró en Nueva Orleans, donde el sistema de diques falló y el 80 % de la ciudad quedó inundado durante semanas. Katrina devastó las costas del golfo desde Florida hasta Texas y se convirtió en el desastre natural más costoso de la historia de Estados Unidos.
Según el informe revisado del Centro Nacional de Huracanes (NHC, por sus siglas en inglés) publicado el 4 de enero de 2023, el huracán Katrina dejó 1.392 fallecidos totales, aunque los recuentos iniciales citaban 1.833 muertos.[1] Los daños materiales se estimaron en 125 mil millones de dólares estadounidenses de 2005, una cifra que lo situó como el huracán más costoso de la cuenca atlántica, empatado más tarde con el huracán Harvey. Katrina es también uno de los cinco huracanes más mortíferos de Estados Unidos y el sexto más intenso de todos los huracanes atlánticos registrados.
El fallo del sistema de protección de Nueva Orleans ha sido calificado como el mayor desastre de ingeniería civil de la historia estadounidense. Las investigaciones posteriores condujeron a la renuncia del director de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), Michael D. Brown, y del superintendente de la Policía de Nueva Orleans, Eddie Compass, mientras que la Guardia Costera de Estados Unidos, el Centro Nacional de Huracanes y el Servicio Meteorológico Nacional fueron elogiados por sus avisos y actuación.
2. Historia meteorológica[editar]
El huracán Katrina fue la duodécima tormenta tropical formada en la temporada atlántica de 2005. Se originó al sureste de las Bahamas el 23 de agosto como resultado de la interacción de una onda tropical y la depresión tropical Diez. En sus primeras horas fue clasificado como depresión tropical Doce y alcanzó el estatus de tormenta tropical en la mañana del 24 de agosto, momento en que recibió el nombre de Katrina.
Durante el 24 y el 25 de agosto, el sistema continuó su desplazamiento hacia Florida y se convirtió en huracán apenas dos horas antes de tocar tierra entre Hallandale Beach y Aventura, en la costa sureste de Florida, en la mañana del 25 de agosto. En ese momento Katrina era un huracán de categoría 1 con vientos de 180 km/h. Al adentrarse en tierra firme perdió algo de intensidad, pero recuperó el estatus de huracán alrededor de una hora después de haber ingresado al golfo de México.
El 27 de agosto alcanzó la categoría 3 de la escala de huracanes de Saffir-Simpson, convirtiéndose en el tercer gran huracán de aquella temporada. Un ciclo de reemplazo de la pared del ojo interrumpió temporalmente su intensificación, aunque provocó que el ciclón prácticamente duplicara su tamaño. Después de este proceso, Katrina volvió a intensificarse con rapidez y alcanzó la categoría 5 en la mañana del 28 de agosto. Su pico de intensidad se produjo en la tarde de aquel día, con vientos máximos sostenidos de 280 km/h y una presión mínima central de 902 milibares. En ese momento se convirtió en uno de los huracanes más intensos registrados en el Atlántico; más tarde, durante la misma temporada, los huracanes Rita y Wilma superarían parcialmente ese registro.
La rápida intensificación de Katrina se relacionó con el paso del sistema sobre aguas inusualmente cálidas de la corriente de Lazo, en el golfo de México, que aumentaron la velocidad de sus vientos. El huracán se movió hacia el norte y el 29 de agosto a las 6:10, hora local, tocó tierra por segunda vez cerca de Buras, en la parroquia de Plaquemines, Luisiana, ya degradado a categoría 3 con vientos de 205 km/h. En ese momento los vientos huracanados se extendían hasta 190 km del centro y la presión central era de 920 mbar.
Tras atravesar el sureste de Luisiana y el seno de Breton, Katrina tocó tierra por tercera vez cerca de la frontera entre Luisiana y Misisipi, todavía como huracán de categoría 3 con vientos de 195 km/h. Mantuvo el estatus de huracán durante su paso por Misisipi y lo perdió más de 240 km tierra adentro, cerca de Meridian. Fue degradado a depresión tropical cerca de Clarksville, Tennessee, y sus remanentes pudieron identificarse al este de la región de los Grandes Lagos el 31 de agosto, cuando fueron absorbidos por un frente frío. La tormenta extratropical resultante avanzó hacia el noreste y afectó el este de Canadá.
3. Prevención y evacuación[editar]
3.1. Gobierno federal[editar]
En la mañana del 26 de agosto, Katrina era un huracán de categoría 3 en el golfo de México. Durante aquella tarde, el Centro Nacional de Huracanes revisó la trayectoria prevista y advirtió de que el sistema se dirigiría hacia la costa de Luisiana, Misisipi y Alabama. El 27 de agosto a las 10:00, hora local, se emitió un aviso de huracán para el sureste de Luisiana, incluyendo el área de Nueva Orleans, y horas más tarde el aviso se extendió al litoral de Misisipi y Alabama, así como a la costa de Luisiana hasta Intracoastal City.
La Guardia Costera de Estados Unidos comenzó a posicionar efectivos y reservistas en torno a la zona de impacto prevista y trasladó parte de su personal fuera de Nueva Orleans antes de que se ordenara la evacuación. Varias aeronaves del centro de entrenamiento aéreo de Mobile, Alabama, participaron en operaciones de rescate y en la reanudación del tráfico aéreo sobre el golfo de México.
El presidente George W. Bush declaró el estado de emergencia en zonas de Luisiana, Alabama y Misisipi el 27 de agosto, dos días antes de que el huracán tocara tierra. Durante varias videoconferencias del 28 y 29 de agosto, el director del Centro Nacional de Huracanes, Max Mayfield, expresó su temor de que Katrina pudiera tener efectos graves sobre los diques de Nueva Orleans; en una de esas reuniones afirmó que no se podía descartar que los diques fueran superados o fallaran.
El 28 de agosto, al conocerse la verdadera magnitud del Katrina, el Centro Nacional de Huracanes extendió la alerta por tormenta tropical a gran parte de la costa de Luisiana y al saliente de Florida. La oficina del Servicio Meteorológico Nacional en Nueva Orleans/Baton Rouge emitió un boletín inusualmente duro, advirtiendo que la zona quedaría “inhabitable durante semanas” tras un “daño devastador” comparable al producido por el huracán Camille. El presidente Bush habló aquel día con la gobernadora de Luisiana para recomendarle la evacuación obligatoria de Nueva Orleans.
3.2. Costa del golfo[editar]
El estado de Misisipi activó su Guardia Nacional el 26 de agosto y puso en marcha su Centro de Operaciones de Emergencia al día siguiente. A las 18:00 del 28 de agosto, dieciocho condados y once ciudades habían ordenado evacuaciones; a la mañana siguiente la cifra había aumentado a 41 condados y 61 ciudades. Además, se organizaron 57 campamentos de refugiados en comunidades costeras, con capacidad para activar otros 31 si fuera necesario.
El plan de evacuación de Luisiana ordenaba una evacuación por fases, comenzando por la primera línea costera cincuenta horas antes de la llegada de los vientos de tormenta tropical. Las zonas de la segunda fase debían desalojarse cuarenta horas antes, y las de la tercera —incluida Nueva Orleans— treinta horas antes. El plan contemplaba el uso de autobuses escolares y otros vehículos públicos para trasladar a personas dependientes, pero en la práctica hubo escasez de conductores disponibles, y algunas personas usaron autobuses escolares sin autorización.
Se estima que alrededor del 80 % de los 1,3 millones de habitantes del área metropolitana de Nueva Orleans fue evacuada, y que en la ciudad permaneció menos gente que durante la evacuación previa por el huracán Iván. Hacia el 28 de agosto, la mayor parte de la infraestructura de la costa del golfo había cerrado, incluyendo tramos de ferrocarril de Amtrak y Canadian National Railway y la planta nuclear Waterford.
3.3. Nueva Orleans[editar]
Desde el 26 de agosto, los modelos de pronóstico comenzaron a mostrar que Nueva Orleans podía quedar cerca del centro de la trayectoria del huracán. La ciudad y partes de su área metropolitana se encuentran bajo el nivel del mar, y los servicios de emergencia temían que una marejada ciclónica de gran magnitud —estimada en hasta 8,5 metros— pudiera superar los diques de protección. La probabilidad de impacto directo calculada pasó del 17 % el 26 de agosto al 29 % el 28 de agosto.
El 28 de agosto a las 10:00, hora local, mientras Katrina acababa de ser clasificado como huracán de categoría 5, el alcalde Ray Nagin ordenó la primera evacuación obligatoria de la ciudad y describió a Katrina como “una tormenta que muchos hemos largamente temido”. El gobierno local habilitó refugios de último recurso para quienes no podían irse; el más concurrido fue el Louisiana Superdome, que albergó aproximadamente a 26.000 personas durante y después del paso del huracán, con suministro limitado de comida y agua durante varios días.
3.4. Florida[editar]
El sur de Florida no esperaba una intensificación tan rápida. Cuando Katrina tocó tierra el 25 de agosto entre Aventura y Hallandale, ya había pasado de tormenta tropical a huracán en menos de un día. El Centro Nacional de Huracanes había emitido avisos y alertas de huracán con 31 horas y media y 19 horas y media de antelación, respectivamente, es decir, muy cerca de los umbrales de 36 y 24 horas considerados ideales.
El gobernador de Florida, Jeb Bush, declaró el estado de emergencia el 25 de agosto. Se abrieron centros de refugio y se cerraron escuelas públicas en varios condados del sur. Se emitieron órdenes de evacuación, en su mayoría voluntarias, aunque la evacuación de viviendas vulnerables del condado de Martin fue obligatoria.
4. Impacto[editar]
El 29 de agosto, Katrina provocó 53 brechas distintas en los diques de Nueva Orleans, lo que anegó el 80 % de la ciudad. Un informe de junio de 2007 de la Sociedad Estadounidense de Ingenieros Civiles determinó que dos terceras partes de las inundaciones fueron causadas por los fallos de los muros de contención. La tormenta devastó asimismo las costas de Misisipi y Alabama, y produjo daños en una extensa franja del sureste de Estados Unidos.
Los daños totales se estimaron inicialmente en 81,2 mil millones de dólares, pero la cifra final superó los 100 mil millones, hasta estabilizarse en 125 mil millones de dólares de 2005. La declaración federal de zona catastrófica cubrió 233.000 kilómetros cuadrados, un área comparable al Reino Unido. Más de un millón de personas quedaron sin electricidad en tres estados. Incluso en 2010 todavía se acumulaban escombros en algunas zonas costeras.
Según los recuentos iniciales, Luisiana registró 1.577 muertes y Misisipi 238, además de dos muertes en Alabama, dos en Georgia y catorce en Florida. El total revisado por el Centro Nacional de Huracanes en 2023 redujo la cifra global a 1.392 fallecidos. En 2006, las autoridades de Luisiana contabilizaban todavía 135 personas desaparecidas.[2]
4.1. Sur de Florida y Cuba[editar]
En el sur de Florida, Katrina tocó tierra como huracán de categoría 1 con vientos de 180 km/h. Se produjeron precipitaciones intensas, con más de 350 mm en Homestead, y una marejada ciclónica de 1,5 metros en el condado de Monroe. Más de un millón de personas quedaron sin electricidad y los daños materiales en Florida se estimaron entre 1.000 y 2.000 millones de dólares. Se atribuyeron catorce fallecimientos al huracán en el estado.
Los cayos de Florida recibieron vientos de tormenta tropical y lluvias intensas, con 250 mm registrados en Cayo Hueso. El 26 de agosto, un tornado F1 asociado a las bandas de lluvia de Katrina afectó Marathon, en los cayos, dañó un hangar del aeropuerto local y causó daños estimados en cinco millones de dólares.
Aunque Katrina pasó al norte de Cuba, sus bandas exteriores afectaron el occidente de la isla el 29 de agosto con vientos de tormenta tropical y precipitaciones superiores a 200 mm. Se dañaron líneas telefónicas y de electricidad, y unas 8.000 personas fueron evacuadas en la provincia de Pinar del Río. Según informaciones de la televisión cubana, la ciudad costera de Batabanó quedó anegada en un 90 %.
4.2. Luisiana[editar]
Katrina tocó tierra en Luisiana cerca de Buras con vientos de 205 km/h, ya degradado a categoría 3, aunque es posible que el sureste del estado experimentara ráfagas propias de un huracán de categoría 4. La marejada ciclónica en la costa de Luisiana fue muy significativa: el mareómetro de la parroquia de Plaquemines registró un aumento del nivel del mar de 4,3 metros, y en Grand Isle se midió una marejada de 3 metros.
Las lluvias fueron especialmente intensas en el oriente del estado, con acumulados de 200 a 250 mm y hasta 380 mm en algunas zonas, sobre todo en el área de Slidell. El nivel del lago Pontchartrain subió y produjo inundaciones a lo largo de su orilla septentrional, entre Slidell y Mandeville. El puente I-10 Twin Span, que unía Slidell con Nueva Orleans, fue destruido. Casi 900.000 residentes de Luisiana quedaron sin electricidad.
La marejada afectó varias parroquias ribereñas del lago Pontchartrain. En la parroquia de St. Tammany se estimó una marejada de 4,9 metros, sin contar el efecto de las olas. La parroquia de St. Bernard quedó inundada porque la marejada de 5,4 metros sobrepasó los diques de contención. De acuerdo con el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano, en la parroquia de St. Bernard el 81 % de las viviendas (20.229) resultaron dañadas; en St. Tammany, el 70 % (48.792), y en Plaquemines, el 80 % (7.212). El efecto combinado de Katrina y Rita destruyó 562 kilómetros cuadrados de humedales de Luisiana.
4.2.1. Nueva Orleans
Nueva Orleans soportó vientos huracanados durante horas. Aunque los cortes de electricidad impidieron mediciones continuas, el Centro Nacional de Huracanes estimó que la ciudad experimentó probablemente vientos de categoría 1 o 2. La marejada provocó 53 brechas en el sistema de diques y el fallo del dique del canal 40 Arpent. Las brechas más importantes se produjeron en los canales de la calle 17 y de London Avenue, así como en el canal Industrial, lo que dejó inundada aproximadamente el 80 % de la ciudad.
El colapso de los diques y la inundación subsiguiente causaron un número significativo de muertes. Supervivientes y evacuados relataron haber visto cadáveres en calles y zonas anegadas, especialmente al oriente de la ciudad. El avanzado estado de descomposición de muchos cuerpos, algunos expuestos al sol o al agua durante días, dificultó su identificación.
La mayoría de las vías de acceso y salida resultaron dañadas. La única carretera que permitía abandonar la ciudad fue la Crescent City Connection, ya que grandes tramos del puente I-10 Twin Span colapsaron y la calzada del lago Pontchartrain quedó reservada para policía, militares y servicios de emergencia. El hotel Hyatt Regency New Orleans, uno de los más afectados, perdió numerosos ventanales de su cara norte, y otros edificios altos sufrieron daños similares.
El Louisiana Superdome, que albergaba a miles de personas, sufrió daños considerables: dos secciones del techo estuvieron en peligro de desprenderse y la capa impermeable de la cúpula quedó prácticamente arrancada. El aeropuerto Internacional Louis Armstrong cerró durante la tormenta, aunque no se inundó, y el 30 de agosto se reabrió para operaciones de rescate y ayuda humanitaria. Los vuelos comerciales se reanudaron de forma limitada el 13 de septiembre y con regularidad a partir de principios de octubre.
4.3. Misisipi[editar]
Misisipi fue uno de los estados más devastados por Katrina. Se registraron 238 fallecidos y 67 desaparecidos, y los 82 condados del estado fueron declarados zonas catastróficas de ayuda federal; 47 de ellos recibieron asistencia completa. Tras tocar tierra brevemente en Luisiana, el huracán cruzó la frontera interestatal y su ojo pasó sobre las ciudades de Bay St. Louis y Waveland como categoría 3 con vientos de 195 km/h.
La marejada ciclónica más grave se produjo en la costa del centro de Misisipi: alcanzó 8,2 metros y penetró 10 kilómetros tierra adentro en muchas áreas, y hasta 20 kilómetros en bahías y ríos. En algunos puntos, la marejada llegó a la Interestatal 10 durante varios kilómetros. Los vientos causaron daños en todo el estado; la ráfaga más intensa registrada fue de 217 km/h en Poplarville, en el condado de Pearl River.
Las lluvias acumularon entre 200 y 250 mm en el suroeste de Misisipi y más de 100 mm en el resto del estado. Katrina generó once tornados en Misisipi el 29 de agosto, que afectaron vegetación y líneas eléctricas. Las localidades costeras quedaron arrasadas: en estimaciones preliminares se calculó que el 90 % de las estructuras situadas a menos de 1,6 kilómetros de la costa quedaron destruidas. Puentes, barcazas, embarcaciones, muelles, casas y automóviles fueron arrastrados tierra adentro.
4.4. Otras zonas afectadas[editar]
El huracán Katrina produjo daños adicionales en Alabama y el sureste de Estados Unidos. Según los recuentos iniciales, Alabama registró dos fallecidos y Georgia otros dos. La zona federal de desastre cubrió 233.000 kilómetros cuadrados, y más de un millón de personas en Luisiana, Misisipi y Alabama quedaron sin electricidad. Los remanentes extratropicales del sistema alcanzaron el este de Canadá el 31 de agosto.
5. Fallo del sistema de diques y responsabilidad[editar]
El fallo de las protecciones de Nueva Orleans es considerado el mayor desastre de ingeniería civil de la historia de Estados Unidos. El sistema de diques había sido diseñado y construido por el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos en virtud de la Ley de Control de Inundaciones de 1965. Las fallas en los canales de la calle 17, London Avenue y el canal Industrial, así como en el Mississippi River Gulf Outlet, provocaron inundaciones extensas.
En enero de 2008, el juez Stanwood Duval determinó que el Cuerpo de Ingenieros fue responsable del fallo de los diques y de las inundaciones. Sin embargo, al tratarse de una agencia federal, no pudo ser declarada responsable económica debido a la inmunidad establecida por la Ley de Control de Inundaciones de 1928. La decisión judicial, pese a no implicar compensación, constituyó un reconocimiento institucional de los errores de diseño y mantenimiento.
La gestión del desastre también fue objeto de investigación por parte del Congreso de Estados Unidos, que en 2006 publicó un informe titulado A Failure of Initiative. Las audiencias y reportajes posteriores condujeron a la renuncia del director de FEMA, Michael D. Brown, y del superintendente del Departamento de Policía de Nueva Orleans, Eddie Compass.
6. Respuesta gubernamental y críticas[editar]
Varias agencias fueron elogiadas por su actuación antes y durante el desastre. El Centro Nacional de Huracanes y el Servicio Meteorológico Nacional emitieron pronósticos precisos con suficiente antelación, y la Guardia Costera realizó numerosos rescates en Nueva Orleans y en los litorales de Misisipi y Alabama. Se destacó que incluso los insistentes avisos de evacuación no advertían con claridad que los diques pudieran ceder.
En cambio, la respuesta de FEMA y de otras instancias recibió duras críticas. El 3 de septiembre de 2005, el secretario de Seguridad Nacional, Michael Chertoff, describió las secuelas del huracán como “probablemente la peor catástrofe o conjunto de catástrofes” en la historia del país, refiriéndose tanto al propio huracán como a la inundación de Nueva Orleans. La lentitud en la llegada de ayuda federal, las condiciones en el Superdome y en el centro de convenciones, y los problemas de coordinación entre niveles de gobierno se convirtieron en los ejes del debate público.
7. Consecuencias y reconstrucción[editar]
La inundación prolongada de Nueva Orleans obligó a evacuar a la mayor parte de la población y alteró profundamente la demografía de la ciudad. El fallo de los diques, la acumulación de escombros y la contaminación de las aguas hicieron que la reconstrucción llevara años. Los fondos federales asignados al desastre se destinaron a la reparación de viviendas, infraestructura y al rediseño del sistema de protección contra huracanes.
El desastre impulsó asimismo cambios en los protocolos de evacuación y en la coordinación de emergencias en Estados Unidos. El Cuerpo de Ingenieros reformó parcialmente el sistema de diques de Nueva Orleans, aunque no existe una garantía absoluta frente a un huracán de intensidad similar. La dimensión del daño de Katrina se convirtió en punto de referencia para analizar la vulnerabilidad urbana, el cambio climático y la desigualdad social frente a los desastres naturales.
8. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]
El huracán Katrina no impactó de forma directa territorio continental hispanohablante, pero sus bandas exteriores sí afectaron el occidente de Cuba. Las lluvias superaron los 200 mm, unas 8.000 personas fueron evacuadas en Pinar del Río y la ciudad de Batabanó quedó anegada en un 90 % según informes de la televisión cubana. En Florida, estado con importante población de origen hispano, Katrina tocó tierra en el área metropolitana de Miami, y los catorce fallecimientos registrados allí se sumaron a los daños en comunidades costeras del sureste estadounidense.
En los medios hispanohablantes, el desastre fue ampliamente cubierto como “huracán Katrina”, y el nombre del ciclón se mantuvo sin traducción en los noticiarios de América Latina y España. La cobertura puso énfasis en la magnitud de la inundación de Nueva Orleans, el fracaso de los diques y la situación de los damnificados, muchos de ellos afroamericanos y de bajos ingresos, aunque las fuentes oficiales no desglosan las víctimas por origen nacional o lingüístico.
El 4 de enero de 2023, el Centro Nacional de Huracanes actualizó las cifras de víctimas mortales de Katrina basándose en un informe de Rappaport (2014); el total revisado es de 1.392 fallecidos, frente a la estimación anterior de 1.833. ↩︎
La cifra de 135 desaparecidos corresponde a un informe del Departamento de Salud y Hospitales de Luisiana de agosto de 2006 y no forma parte del recuento revisado de fallecidos de 2023. ↩︎