Ir al contenido

Invasiones japonesas de Corea

✏️ Editar🕓 Historial🔗 Enlaces
Invasiones japonesas de Corea
Conflicto bélico entre Japón, la dinastía Joseon y la dinastía Ming
Fecha23 de mayo de 1592 – 24 de diciembre de 1598
LugarPenínsula de Corea
ResultadoVictoria coreano-china; retiro total de las tropas japonesas
BeligerantesJoseon (Corea)
China (dinastía Ming)

vs.

Japón bajo el mando de Toyotomi Hideyoshi
Comandantes principalesJoseon: Seonjo, Gwanghaegun, Yi Sun-sin†, Gwon Yul, Yu Seong-ryong, Won Gyun†, Sin Rip†, Gwak Jae-u

Ming: Emperador Wanli, Li Rusong†, Li Rubai, Ma Gui, Chen Lin, Deng Zilong†

Japón: Toyotomi Hideyoshi, Katō Kiyomasa, Konishi Yukinaga, Kuroda Nagamasa, Ukita Hideie, Shimazu Yoshihiro
FuerzasJoseon: 84 500 soldados + 22 600 voluntarios (1592-1593); 30 000 soldados (1597-1598)

Ming: +43 000 (1592-1593); 100 000 (1597-1598)

Japón: 160 000-235 000 soldados (1592-1593); ≈140 000 (1597-1598)
BajasJoseon: ≈300 000 soldados, ≈1 millón de civiles
Ming: ≈30 000 soldados
Japón: ≈130 000 soldados
Las cifras de bajas son estimaciones históricas y varían según la fuente.

Las invasiones japonesas de Corea fueron un conflicto bélico desarrollado entre 1592 y 1598 en el que se vieron envueltos tres países asiáticos: Japón, China (bajo la dinastía Ming) y Corea (bajo la dinastía Joseon). El regente japonés Toyotomi Hideyoshi, uno de los grandes unificadores de Japón, decidió conquistar China y solicitó a Corea libre tránsito a través de la península. Como Corea era un vasallo de la dinastía Ming, la petición fue rechazada, lo que motivó la invasión japonesa del territorio coreano.

Tras un rápido avance inicial de las tropas japonesas, la campaña naval del almirante Yi Sun-sin cortó las líneas de suministro enemigas, mientras la milicia coreana y la intervención del ejército chino obligaron a Japón a negociar en 1593. Después de que las peticiones de Hideyoshi fueran denegadas, la guerra entró en una segunda fase en 1597. El conflicto terminó en 1598 con el retiro total de las tropas invasoras tras la muerte de Hideyoshi.

Aunque suelen considerarse dos invasiones aisladas, hubo presencia japonesa en el territorio entre ambas campañas, por lo que algunos historiadores tratan el conjunto como una sola guerra.[1]

Este acontecimiento fue el primero en Asia en involucrar ejércitos con un número elevado de soldados portando armas de fuego modernas. Corea sufrió la pérdida de alrededor del 66 % de sus tierras cultivables,[2] así como la captura y traslado forzoso de artesanos y académicos a Japón, lo que mermó el desarrollo de la ciencia en el reino. China vio debilitadas sus finanzas, lo que contribuiría al declive de la dinastía Ming y facilitaría el ascenso de la dinastía Qing.

1. Denominación[editar]

En coreano, la primera invasión fue conocida como Imjin Waeran (임진왜란, 壬辰倭亂), es decir, «Rebelión de piratas japoneses de Imjin», porque 1592 correspondía al año imjin del ciclo sexagesimal. La historiografía coreana de la época evitó llamarla «guerra» por considerar a Corea un pueblo superior a Japón. La segunda invasión fue conocida como Jeongyu Jaeran (정유재란, 丁酉再亂), «Segunda guerra de Jeong-yu».[3]

En el bando japonés, la primera invasión se llamó Bunroku no Eki (文禄の役, «Guerra de Bunroku»), por la era japonesa Bunroku (1592-1596), y la segunda Keichō no Eki (慶長の役, «Guerra de Keichō»), por la era Keichō (1596-1615).

En chino, el conflicto es conocido como «Guerra Renchen para defender a la Nación» —por el mismo motivo que en Corea; 1592 era el año renchen en el ciclo sexagesimal chino— o como «Campaña de Wanli en Corea», en honor al emperador reinante.

2. Antecedentes[editar]

Corea y China antes de la guerra[editar]

En 1388, el general coreano Yi Seong-gye lideró un golpe de Estado para derrocar al rey U de la dinastía Goryeo, estableciendo así la dinastía Joseon.[4] Esta dinastía fue reconocida por China e integrada a su sistema tributario bajo el precepto conocido como «Mandato del Cielo», filosofía mediante la cual se justificaba la legitimidad o ilegitimidad de un gobierno.

Tanto Joseon como la dinastía Ming compartían varios rasgos: ambas surgieron en el siglo XIV tras la caída del gobierno mongol, ambas adoptaron el confucianismo como ideal de sociedad y gobierno, y ambas enfrentaban amenazas extranjeras similares, como los piratas wakō japoneses. Internamente, en ambos países existían disputas entre facciones políticas, lo que influyó de manera considerable en las decisiones tomadas antes y durante la guerra.[5]

Los preparativos de Hideyoshi[editar]

Hacia finales del siglo XVI, Toyotomi Hideyoshi había logrado unificar Japón momentáneamente, tras seguir los pasos de su antiguo señor, Oda Nobunaga. Como Hideyoshi no tenía ascendencia real ni procedía de ninguno de los clanes históricos, nunca recibió el título de shōgun; en cambio, obtuvo el título menor de kanpaku (regente).[6] Buscó legitimar su gobierno a través del poder militar y, al mismo tiempo, disminuir su dependencia del emperador de Japón.

Algunas fuentes sugieren que Hideyoshi planeó la invasión de China para cumplir la misión de Nobunaga y para reducir el riesgo de rebeliones internas provocadas por el exceso de guerreros samurái en el país. Otras señalan su intención de subyugar a estados vecinos menores, como el reino de Ryūkyū, Luzón, Taiwán y Corea.[7]

La derrota del clan Hōjō tardío en 1590 completó la pacificación de Japón, tras lo cual Hideyoshi inició los preparativos militares. A comienzos de marzo de 1591, el daimyō de Kyūshū construyó el castillo de Nagoya, en la provincia de Hizen, como centro de movilización de las tropas invasoras.[8] Desde comienzos de 1586 se había ordenado la construcción de unos 2000 barcos de guerra. En 1587, una fuerza japonesa de 26 barcos atacó la costa sur de Corea para evaluar la capacidad militar del reino; de esa incursión, Hideyoshi concluyó que la armada coreana era incompetente.[9]

En el campo diplomático, Hideyoshi intentó mantener relaciones amistosas con China y ayudó a vigilar las rutas comerciales contra los piratas wakō.

Relaciones diplomáticas entre Japón y Corea[editar]

En 1587, durante el reinado del rey Seonjo, Hideyoshi envió a Tachibana Yasuhiro a Corea con el objetivo de restablecer las relaciones diplomáticas rotas desde 1555, cuando un gran ataque pirata japonés había dañado los vínculos entre ambas cortes. La misión no tuvo éxito en obtener el compromiso de futuras misiones diplomáticas coreanas.[10]

Alrededor de 1589, una segunda embajada encabezada por Sō Yoshitoshi llegó a Corea y obtuvo garantías de ser recibida a cambio de la entrega de rebeldes coreanos que se habían refugiado en Japón.

En abril de 1590, los embajadores coreanos Hwang Yun-gil y Kim Saung-il salieron rumbo a Kioto, donde esperaron cerca de dos meses mientras Hideyoshi concluía la campaña de Odawara contra los Hōjō. Al regresar a Corea, los embajadores entregaron a la corte los resultados de la misión. Hwang Yun-gil presentó a la corte sus cálculos sobre la fuerza militar real de Japón, mientras que Kim Saung-il aseguró que la amenaza de Hideyoshi no era real. Muchos en la corte coreana consideraron que Japón no tenía fuerza suficiente para iniciar una guerra. Aunque el rey Seonjo argumentó inicialmente que los Ming debían ser informados de las intenciones japonesas, al final se decidió esperar el curso de los acontecimientos.[11]

En una tercera misión diplomática, los enviados de Seonjo reprendieron a Hideyoshi por atentar contra el sistema tributario chino. Hideyoshi respondió con una carta fuerte e irrespetuosa que fue ignorada en Corea, pues no había sido entregada personalmente según las costumbres del reino. Ante la segunda negativa, Hideyoshi decidió en 1592 armar sus tropas para invadir Corea. El reino coreano, por su parte, consideraba que el intento de invasión no sería más serio que los ataques piratas que había enfrentado anteriormente.[12]

3. Primera invasión (1592-1593)[editar]

En la mañana del 23 de mayo de 1592, la primera división japonesa, de aproximadamente 7000 soldados liderados por Konishi Yukinaga, salió de la isla de Tsushima y llegó al puerto de Busán por la tarde. La flota coreana había detectado con anterioridad a la flota japonesa, pero el comandante Won Gyun desestimó el avistamiento al considerarla una flota mercante. Un reporte posterior que notificaba 100 barcos adicionales tampoco motivó una reacción del general.[13]

Sō Yoshitoshi desembarcó en la costa de Busán y preguntó a los habitantes por un pasaje seguro hacia China; ante la negativa, decidió esperar a la mañana siguiente para asediar la ciudad, mientras Konishi Yukinaga atacaba el fuerte de Dadaejin. Las fuentes japonesas afirmaron haber causado entre 8500 y 30 000 muertes, mientras que las crónicas coreanas aseguraban que el ejército japonés también sufrió considerables bajas antes de tomar la ciudad.[14]

Ataques iniciales: Busán, Dadaejin y Dongnae[editar]

El 25 de mayo, la primera división llegó a la fortaleza de Dongnae. La batalla duró alrededor de doce horas y terminó con la muerte de unos 3000 defensores coreanos y la captura de 500 soldados. Los japoneses sufrieron alrededor de 500 bajas, entre muertos y heridos.[15] Existe una leyenda popular sobre el gobernador Song Sang-hyeon: cuando Konishi Yukinaga le exigió nuevamente el paso por la península, respondió: «Es muy fácil para mí morir, pero difícil permitirles el paso». Según la leyenda, aun cuando los samuráis se acercaron a su puesto de mando, Song permaneció sentado con dignidad. Le cortaron primero el brazo derecho con el que sostenía el cetro de mando, luego el izquierdo al recogerlo, y finalmente, tras recogerlo con la boca, fue asesinado. Los invasores, impresionados, dieron a su cuerpo un entierro ceremonial.[16]

La segunda división de Katō Kiyomasa desembarcó en Busán el 27 de mayo, y la tercera división de Kuroda Nagamasa llegó al este del río Nakdong el día 28. En pocos días, la segunda división tomó la ciudad abandonada de Tongdo y capturó Gyeongju el 30 de mayo. La tercera división capturó el castillo de Gimhae, donde mantuvo a los defensores bajo fuego de arcabuz mientras construían rampas con fardos de cultivos para entrar en la fortificación.[17] El 3 de junio, la tercera división capturó Unsan, Changnyeong, Hyeonpung y Seongju. La primera división, por su parte, tomó la fortaleza de Yangsan y el castillo de Miryang, y destruyó la ciudad de Daegu. Para el 3 de junio, la primera división cruzó el río Nakdong e hizo una escala en la montaña Sonsan.[18]

En un plazo de cinco días, las tropas japonesas conquistaron completamente la provincia de Gyeongsang con pequeñas escaramuzas, sin permitir la reorganización del ejército coreano.

Respuesta de Joseon: Sangju y Chungju[editar]

Tras recibir noticias de los ataques, el gobierno de Joseon nombró al general Yi Il comandante de las fronteras. Yi Il se dirigió hacia Myeongnyang, en el estratégico pasaje de Choryeong, para reunir a sus tropas, pero tuvo que viajar hasta Daegu para concentrar a todo su ejército. Una vez completas, las fuerzas coreanas regresaron a Sangju, salvo los sobrevivientes de Dongnae, que permanecieron en la retaguardia del pasaje.

El 4 de junio, Yi Il comandaba una tropa de menos de 1000 soldados apostados en las colinas cercanas a Sangju. Al ver una columna de humo, supuso que se trataba de un incendio provocado por los japoneses y envió a un explorador, quien fue emboscado y decapitado, lo que desmoralizó a los coreanos. Momentos después comenzó la batalla de Sangju: los japoneses atacaron con armas de fuego, mientras que las flechas coreanas se quedaban cortas. Las fuerzas japonesas se dividieron en tres grupos —frente y flancos— y derrotaron a los coreanos, causando alrededor de 300 muertos y 600 deserciones. El general Yi Il huyó.[19]

El 5 de junio, la primera división japonesa, con unos 18 000 hombres, salió de Sangju y llegó esa noche a la fortaleza abandonada de Mungyeong. A la mañana siguiente, se enfrentó a la caballería coreana en la batalla de Chungju. El comandante coreano Sin Rip decidió luchar en campo abierto en los terrenos de Tangeumdae, pese a que la zona estaba llena de campos de arroz inundados, poco aptos para la caballería. Konishi dividió sus tropas en tres secciones y atacó el frente y los flancos con arcabuces. Los arqueros coreanos no pudieron alcanzar al enemigo, y dos ataques de caballería fracasaron. Sin Rip y los oficiales restantes se suicidaron en el río; de las tropas coreanas, unos 3000 murieron y 5000 fueron hechos prisioneros. Los japoneses sufrieron alrededor de 3500 bajas.[20]

Captura de Seúl[editar]

Tras la victoria en Chungju, las divisiones japonesas compitieron por llegar a Hanseong, la capital (hoy Seúl). Katō Kiyomasa y Konishi Yukinaga encabezaron la carrera, tomando rutas distintas. Konishi llegó primero, el 10 de junio, y encontró el castillo abandonado y sus puertas cerradas: el rey Seonjo había huido un día antes. Kiyomasa llegó al día siguiente, y las divisiones tercera y cuarta, dos días después.

Algunas partes de Hanseong ya habían sido saqueadas, incendiadas y abandonadas por sus habitantes, después de que el general Kim Myeong-won, encargado de la defensa a lo largo del río Han, huyera al igual que el propio rey. Algunas zonas de la costa sur del río Imjin fueron incendiadas para evitar que los japoneses pudieran usar materiales para cruzarlo. Kim Myeong-won desplegó 12 000 hombres en cinco puntos distintos del río.[21]

Campañas japonesas en el norte[editar]

Hideyoshi había planeado dirigir personalmente las tropas en territorio enemigo, pero las súplicas de su madre y del emperador de Japón impidieron su salida del país. Ukita Hideie fue nombrado «comandante supremo», acompañado por tres bugyō (comisionados): Mashita Nagamori, Ishida Mitsunari y Ōtani Yoshitsugu, y por cuatro generales más.[22] La primera decisión de Hideie fue distribuir las divisiones por las ocho provincias coreanas.

La primera división marchó hacia el norte, saqueando en el trayecto Pyongsan, Sohung, Pungsan, Hwangju y Chunghwa, y se unió a la tercera división de Kuroda Nagamasa para dirigirse hacia Pyeongyang. En el castillo de dicha ciudad, 10 000 soldados coreanos esperaban el arribo de 30 000 japoneses, mientras el rey Seonjo huía hacia Uiju, junto al río Yalu, frontera con China. El 24 de julio de 1592, los japoneses entraron en Pyeongyang, abandonada por los defensores.[23]

La cuarta división, liderada por Mōri Yoshinari, salió de Hanseong hacia el este y capturó fortificaciones costeras desde Anbyon hasta Samcheok, estableciendo una administración civil en Wonju, según el modelo japonés.[24]

Katō Kiyomasa, al frente de la segunda división, cruzó la península hacia Anbyon y atacó castillos a lo largo de la costa este. El 23 de agosto, en Songjin (hoy Kimchaek), enfrentó a los ejércitos del norte y del sur de Hamgyong: la caballería coreana repelió inicialmente a los japoneses, que se refugiaron en una bodega de granos; allí, con barricadas de pacas de arroz, repelieron a la caballería con arcabuces. Durante la noche, Kiyomasa emboscó y rodeó al enemigo, capturando y asesinando a los que intentaron escapar por un pantano. Las pocos coreanos que escaparon dieron la alarma a las fortificaciones cercanas, que cayeron en rápida sucesión.[25]

En Hoeryong, dos príncipes coreanos que habían buscado refugio fueron apresados por los propios habitantes y entregados al enemigo. Luego, Kiyomasa atacó un castillo de los yurchen del otro lado del río Tumen, en Manchuria, en la primera ocasión en que un general japonés pisaba territorio chino. Después de saquear el castillo, se retiró para evitar bajas significativas frente a un contraataque yurchen.[26]

La segunda división continuó hacia el oeste, capturando las fortificaciones de Jongseong, Onsong, Gyeongwon y Gyeonghung, hasta llegar al estuario del río Tumen. En la provincia ocupada se permitió a los propios coreanos administrar algunos cuarteles.[27]

Batallas navales del almirante Yi Sun-sin[editar]

Desde su base en la provincia de Jeolla, el almirante Yi Sun-sin emprendió una campaña naval que resultó decisiva para cortar el suministro a las tropas japonesas. Utilizó una red de informantes, pescadores locales y barcos de exploración para conocer la ubicación de los navíos enemigos.

Al amanecer del 13 de junio de 1592, los almirantes Yi y Yi Eok-gi zarparon con 24 barcos panokseon, 15 barcas pequeñas y 46 botes. El 15 de junio se unieron a la flota de Won Gyun, sumando 91 embarcaciones. En el puerto de Okpo, la flota coreana destruyó 43 barcos de transporte y 5 buques de guerra japoneses sin perder ningún navío propio. Fue la primera victoria militar coreana desde el inicio del conflicto.[28]

Tres semanas después, en la bahía de Sacheon, Yi Sun-sin empleó por primera vez el barco tortuga (geobukseon), una embarcación basada en el diseño del panokseon con un techo cubierto de púas metálicas, 36 puestos de cañón y propulsión a remos, diseñada para impedir el abordaje enemigo.[29] El 8 de julio, la flota coreana destruyó los 13 barcos japoneses anclados en Sacheon; Yi Sun-sin fue herido en el hombro, pero sobrevivió.

El 10 de julio, la flota atacó 21 barcos japoneses en Dangpo y hundió 20, capturando uno. El 13 de julio, en la bahía de Danghangpo, destruyó 26 embarcaciones enemigas. En las batallas de Sacheon, Dangpo y Danghangpo, los coreanos hundieron un total de 107 barcos japoneses, a costa de 11 marineros muertos y 29 heridos, sin perder ningún navío.[30]

El 15 de julio, durante el regreso hacia la isla de Gadok, la flota interceptó y destruyó siete barcos japoneses que salían de la bahía de Yulpo.

En respuesta al éxito naval coreano, Hideyoshi convocó a los tres principales almirantes japoneses: Wakizaka Yasuharu, Katō Yoshiaki y Kuki Yoshitaka. El almirante Wakizaka, queriendo el honor de vencer, se lanzó al ataque sin esperar a los demás. El 14 de agosto, la flota coreana, con 70 barcos, localizó a los 82 navíos japoneses anclados en Gyeonnaeryang. En la batalla de Hansando, la formación coreana en «alas de grulla» y el ataque de los barcos tortuga destruyeron 47 barcos japoneses y capturaron 12, sin pérdidas propias. Wakizaka escapó, y Hideyoshi ordenó cesar todas las operaciones navales.[31]

El 16 de agosto, en Angolpo, la flota coreana destruyó 42 barcos japoneses, incluido el buque insignia Nihon Maru. En conjunto con Hansando, la marina japonesa perdió 101 buques en dos días, mientras que la flota de Yi Sun-sin seguía sin perder ningún barco.[32]

Milicia coreana[editar]

Desde el comienzo de la guerra, los coreanos formaron tropas irregulares o milicias conocidas como el «Ejército Justificado» (Uibyeong). Existieron tres tipos principales: soldados regulares sobrevivientes sin líder, aristócratas patriotas con plebeyos, y monjes budistas.[33]

La provincia de Jeolla fue la única en todo el país donde no se libraron grandes combates durante la primera invasión, gracias en parte a la labor del almirante Yi y al activismo de la población civil, que mantuvo alejadas a las tropas japonesas.

Gwak Jae-u fue el primer líder famoso en organizar un grupo de resistencia contra el enemigo en la provincia de Gyeongsang. Habitaba en el pueblo de Uiryong, junto al río Nam. Cuando el ejército coreano abandonó la zona, organizó a unos cincuenta pobladores para enfrentar a la tercera división japonesa, que se dirigía hacia Seongju. Su guerrilla libró combates de desgaste contra las líneas japonesas y se convirtió en un símbolo de la resistencia.[34]

Otros líderes de milicias, como Cho Hun y los monjes budistas comandados por Samyeong Dang, combatieron en distintas provincias. La milicia, apoyada por la población local, desempeñó un papel clave en la guerra de guerrillas y en los asedios de la segunda fase del conflicto.

4. Intervención china y fin de la primera fase[editar]

La entrada del ejército Ming en la guerra cambió el curso del conflicto terrestre. En 1592, el emperador Wanli, tras recibir las peticiones de auxilio del rey Seonjo, ordenó el envío de tropas a la península. Los primeros contingentes ming entraron en Corea para contener el avance japonés en el norte.[35]

En enero de 1593, un ejército ming comandado por Li Rusong, junto con tropas coreanas, atacó Pyeongyang y recuperó la ciudad. La batalla fue sangrienta; las fuentes citan miles de bajas en ambos bandos.[36] Tras la liberación de Pyeongyang, Li Rusong avanzó hacia el sur, pero fue frenado en la batalla de Byeokjegwan, cerca de Seúl, en febrero de 1593. La campaña ming logró, no obstante, obligar a las tropas japonesas a replegarse gradualmente hacia el sur de la península.[37]

En 1593, los japoneses lanzaron un segundo asedio contra la fortaleza de Jinju, en la provincia de Gyeongsang. La primera defensa de Jinju, en 1592, había sido una victoria coreana. En el segundo asedio, en junio de 1593, las fuerzas japonesas al mando de varios daimyō, con un número muy superior, tomaron la fortaleza; se cometió una masacre de defensores y civiles. El comandante coreano Kim Si-min, que había dirigido la primera defensa, murió en esta segunda ocasión.[38]

Tras la caída de Jinju, ambos bandos iniciaron conversaciones de paz, que se prolongarían durante varios años.

5. Negociaciones y tregua (1593-1597)[editar]

Entre 1593 y 1596, los representantes de Ming, Joseon y Japón mantuvieron negociaciones mientras las tropas japonesas permanecían en el sur de la península. Hideyoshi presentó demandas que incluían el reconocimiento de su autoridad, el matrimonio de una princesa ming con el emperador japonés y la cesión de territorios en Corea. Los enviados chinos, sin embargo, transmitieron a la corte de Wanli una versión edulcorada de las peticiones, y en 1596 se ofreció a Hideyoshi el título de «rey de Japón» a cambio de la retirada y del reconocimiento del sistema tributario chino.[39]

Hideyoshi rechazó airadamente los términos, al considerar que el reconocimiento como rey de Japón lo subordinaba al emperador chino. La tregua se rompió, y en 1597 se planeó una segunda invasión a Corea.

6. Segunda invasión (1597-1598)[editar]

La segunda invasión, conocida en Japón como la «Guerra de Keichō», comenzó en 1597 con el desembarco de un nuevo ejército japonés en la costa sur de Corea. A diferencia de la primera campaña, el mando japonés tenía ahora conocimiento de las defensas coreanas y ordenó atacar primero la provincia de Jeolla, que hasta entonces había permanecido libre de ocupación.[40]

Uno de los primeros reveses coreanos fue la derrota naval de Won Gyun en la batalla de Chilcheonryang, en julio de 1597, donde la flota coreana fue destruida casi por completo y Won Gyun murió. El almirante Yi Sun-sin, que había sido destituido y encarcelado a causa de intrigas políticas, fue reinstalado al mando de la flota.[41]

En agosto de 1597, los japoneses tomaron la fortaleza de Namwon, en un asedio en el que murieron gran parte de los defensores chinos y coreanos. En septiembre, la batalla de Jiksan frenó el avance japonés hacia el norte, cuando una fuerza ming dirigida por Ma Gui y otros generales detuvo al ejército invasor.

El episodio naval más célebre de la segunda fase fue la batalla de Myeongnyang, en octubre de 1597. Yi Sun-sin, al mando de solo 13 barcos, enfrentó y derrotó a una flota japonesa muy superior en número en el estrecho del mismo nombre. La victoria es considerada una de las acciones navales más notables de la historia naval coreana.

En 1598, las tropas japonesas se concentraron en las fortalezas costeras del sur de la península, especialmente en Suncheon y Ulsan. En agosto de 1598, Toyotomi Hideyoshi murió en Japón, lo que precipitó la decisión de retirar todas las tropas de Corea. La batalla de Noryang, en diciembre de 1598, fue el último gran enfrentamiento de la guerra: la flota combinada de Ming y Joseon interceptó a la flota japonesa en su retiro. Durante el combate, el almirante Yi Sun-sin fue alcanzado por un disparo y falleció. La flota japonesa sufrió fuertes pérdidas, pero el resto logró completar su retirada. Poco después, las tropas japonesas en tierra evacuaron completamente la península.

La guerra Imjin fue el primer conflicto en Asia Oriental en el que participaron ejércitos numerosos equipados con armas de fuego modernas. El arma de infantería japonesa por excelencia fue el arcabuz, introducido en Japón a partir de los modelos portugueses. Los ejércitos japoneses organizaron a sus tropas en formaciones capaces de disparar en secuencia, lo que les dio una ventaja decisiva en los primeros combates terrestres.[42]

El ejército coreano, por su parte, empleaba principalmente arqueros con arcos compuestos y caballería. Las flechas coreanas tenían menor alcance que las balas de arcabuz, por lo que los arqueros se encontraban en desventaja en campo abierto. La infantería coreana disponía de lanzas y espadas, pero carecía de la disciplina de fuego del enemigo.

En el mar, la ventaja coreana fue la artillería. Los barcos panokseon contaban con cañones de gran calibre montados a bordo, y el barco tortuga, con una cubierta reforzada y púas metálicas, impedía el abordaje, táctica preferida por la marina japonesa. Los barcos japoneses, más ligeros y con tripulaciones especializadas en combate cuerpo a cuerpo, eran vulnerables al fuego de artillería a distancia.

El ejército Ming, además de caballería pesada y artillería, utilizó armas de fuego y organizó sus contingentes en unidades mixtas. La cooperación entre coreanos y chinos en el mar fue especialmente importante en la fase final de la guerra.

8. Consecuencias[editar]

La guerra dejó consecuencias profundas en los tres países.

Para Corea, significó la devastación de extensas regiones, la pérdida de entre el 60 y el 70 % de sus tierras cultivables, la destrucción de palacios y archivos en Seúl, y el traslado forzoso de miles de artesanos, artistas y académicos a Japón. La población civil sufrió enormes pérdidas; se ha estimado que hasta un millón de civiles murieron, aunque las cifras varían considerablemente.[43] El reino perdió además una parte importante de su capacidad productiva.

Para Japón, el conflicto agotó los recursos del régimen de Hideyoshi. La muerte del regente en 1598 dejó un vacío de poder que precipitó la pugna entre Tokugawa Ieyasu y sus rivales, hasta la batalla de Sekigahara en 1600 y el establecimiento del shogunato Tokugawa. La aventura continental japonesa no condujo a una expansión territorial duradera.

Para China, la guerra debilitó las finanzas de la dinastía Ming y su ejército de la frontera noreste. Este desgaste contribuyó al declive de los Ming y facilitó el posterior ascenso de la dinastía Qing.

9. Legado y memoria histórica[editar]

La guerra Imjin ocupa un lugar central en la memoria histórica de Corea. El almirante Yi Sun-sin es venerado como un héroe nacional; su estatua se encuentra en el centro de Seúl y su figura ha sido llevada al cine y la televisión en numerosas ocasiones. La victoria de Myeongnyang es enseñada en las escuelas y forma parte del relato nacional de resistencia.

En Japón, la guerra se recuerda principalmente a través de las crónicas de los daimyō participantes y de la literatura bélica de la época, aunque no ocupa un lugar tan prominente como en Corea. El episodio marcó el fin del proyecto expansionista de Toyotomi Hideyoshi.

En China, la campaña de Wanli en Corea es considerada uno de los tres grandes esfuerzos militares del reinado de Wanli, junto con la campaña de Ningxia y la de Bozhou.[44]

La conexión hispánica más directa del conflicto se produjo en 1592, cuando Toyotomi Hideyoshi envió una carta a las Filipinas españolas, demandando tributo y asegurando que Japón ya lo recibía de Corea y del reino de Ryūkyū. El archipiélago filipino formaba parte del Imperio español, y la amenaza japonesa llegó a ser debatida por las autoridades de Manila.[45]

En la historiografía en lengua española, una de las obras más recientes y específicas sobre el tema es el libro La Guerra Imjin. Invasión Samurái de Corea (1592-1598) y Ryukyu (1609), del historiador español Rubén Villamor, publicado en 2017. El estudio ofrece una cronología pormenorizada de la campaña y recoge las distintas denominaciones del conflicto.[46] Diversas enciclopedias y obras de historia militar publicadas en España y América Latina utilizan el término guerra Imjin o invasiones japonesas de Corea para referirse a este episodio.

En la cultura popular hispanohablante, el conflicto es menos conocido que otros enfrentamientos asiáticos, pero la figura de Yi Sun-sin —en buena medida a través de la película surcoreana The Admiral: Roaring Currents (2014), centrada en Myeongnyang— llegó a algunos circuitos de cine con subtítulos en español. La difusión de la serie coreana Inmortal Admiral Yi Sun-sin (2004-2005) también contribuyó a popularizar el tema entre aficionados hispanohablantes a la historia naval y al drama histórico coreano.[47]


  1. Según Sansom (1961) y Turnbull (2002), entre 1593 y 1597 permanecieron guarniciones japonesas en el sur de la península, mientras se desarrollaban negociaciones diplomáticas en paralelo. ↩︎

  2. La cifra del 66 % proviene de una estimación citada por la historiografía coreana moderna; otras fuentes dan porcentajes distintos. ↩︎

  3. La romanización revisada del coreano es Imjin waeran y Jeongyu jaeran; en McCune-Reischauer, Imjin waeran y Chŏng'yu chaeran. ↩︎

  4. La dinastía recibió el reconocimiento formal de los Ming en 1392. [sin verificar] ↩︎

  5. Según Swope (2002), las pugnas faccionales en la corte de Seúl retrasaron la movilización coreana ante los informes de la flota japonesa. ↩︎

  6. Debido a su origen humilde, Hideyoshi nunca pudo ser nombrado shōgun; el título de kanpaku correspondía al de regente de la corte imperial. ↩︎

  7. Arano (2005) menciona la intención de subyugar a los estados vecinos; Hooker (1999) citaba la misión heredada de Oda Nobunaga. ↩︎

  8. El castillo de Nagoya en Hizen, hoy en la prefectura de Saga, no debe confundirse con la ciudad homónima de Aichi. ↩︎

  9. El informe concluyó que las defensas costeras coreanas eran débiles y desorganizadas. ↩︎

  10. Tachibana Yasuhiro fue descrito por fuentes japonesas como un samurái de actitud desafiante hacia los oficiales coreanos, cuyas costumbres consideraba afeminadas. ↩︎

  11. Según Turnbull (2002), la corte temía que informar a los Ming pudiera comprometer al reino como aliado de Japón. ↩︎

  12. Swope (2002) señala que Corea no consideró creíble una invasión a gran escala y confió en su capacidad defensiva terrestre. ↩︎

  13. Won Gyun era el comandante de la flota de Gyeongsang. ↩︎

  14. Las cifras de bajas varían mucho entre las crónicas coreanas y japonesas; se citan aquí los rangos reportados por ambas partes. ↩︎

  15. Las cifras de 3000 muertos y 500 capturados coreanos, y 500 bajas japonesas, provienen de fuentes japonesas citadas por Villamor (2017). ↩︎

  16. La leyenda de Song Sang-hyeon es recogida por la tradición coreana y por la historiografía popular; los detalles exactos varían según la versión. ↩︎

  17. La construcción de rampas o torres de asedio con fardos de cultivos fue una táctica empleada en varios asedios de la primera campaña. ↩︎

  18. La velocidad del avance japonés fue posible por la superioridad de los arcabuces frente a los arcos coreanos y por la desorganización defensiva coreana. ↩︎

  19. Las cifras de la batalla de Sangju varían según la fuente; las aquí citadas provienen de Turnbull (2002). ↩︎

  20. Las cifras corresponden a Villamor (2017), basado en fuentes coreanas y japonesas de la época. ↩︎

  21. La cifra de 12 000 es una estimación de las tropas coreanas desplegadas en el río Han. ↩︎

  22. La estructura de mando japonesa incluía a varios comisionados y generales de confianza de Hideyoshi. ↩︎

  23. La caída de Pyeongyang permitió a la primera división controlar la vía de acceso al río Yalu. ↩︎

  24. Mōri Yoshinari estableció una administración con un sistema de castas de acuerdo con el modelo japonés. [sin verificar] ↩︎

  25. El combate de Songjin se describe en las crónicas coreanas y japonesas con resultados distintos; la cifra de tropas varía. ↩︎

  26. La incursión de Kiyomasa en territorio yurchen está documentada por fuentes japonesas. ↩︎

  27. La colaboración de habitantes locales con los invasores en Hamgyong fue un fenómeno complejo, relacionado con tensiones locales previas. ↩︎

  28. La batalla de Okpo tuvo lugar en la costa oeste de la isla de Geoje. ↩︎

  29. El barco tortuga era extremadamente veloz para su época y fue decisivo en los combates cercanos; su diseño exacto es objeto de debate entre historiadores. ↩︎

  30. Las cifras de barcos destruidos y bajas provienen de las crónicas de Yi Sun-sin y de la historiografía coreana; las cifras japonesas difieren. ↩︎

  31. La formación de «alas de grulla» fue diseñada por Yi Sun-sin para rodear y destruir a la flota enemiga mediante fuego de artillería. ↩︎

  32. El Nihon Maru era un buque de guerra de gran tamaño para la época. ↩︎

  33. La clasificación de las milicias coreanas en tres tipos proviene de la historiografía coreana clásica sobre la guerra Imjin. ↩︎

  34. La biografía de Gwak Jae-u es conocida sobre todo por las crónicas locales de Gyeongsang. [sin verificar] ↩︎

  35. La decisión de intervenir de los Ming fue motivada por la petición de Seonjo y por la percepción de que la invasión japonesa amenazaba la frontera china. ↩︎

  36. La recuperación de Pyeongyang es considerada uno de los principales logros militares de los Ming en la guerra. ↩︎

  37. La batalla de Byeokjegwan resultó en un alto costo para la caballería ming. ↩︎

  38. La masacre de Jinju es uno de los episodios más recordados de la guerra en la memoria coreana. [sin verificar] ↩︎

  39. Las negociaciones de 1593-1596 están documentadas de manera fragmentaria; los términos exactos ofrecidos y rechazados varían según la fuente. ↩︎

  40. La decisión japonesa de atacar Jeolla buscaba eliminar la principal base agrícola y naval de Joseon y privar a Yi Sun-sin de su retaguardia. ↩︎

  41. La batalla de Chilcheonryang fue la mayor derrota naval coreana de la guerra. Armamento y táctica ↩︎

  42. El arcabuz japonés (teppō) fue introducido en 1543, tras la llegada de los portugueses a Tanegashima. ↩︎

  43. Las estimaciones de bajas civiles coreanas varían entre 300 000 y más de un millón según la fuente; no hay consenso historiográfico. ↩︎

  44. Las «tres campañas de Wanli» incluyeron la de Corea, la de Ningxia y la de Bozhou. Presencia en el mundo hispanohablante ↩︎

  45. La carta de 1592 a las Filipinas está documentada en fuentes japonesas y españolas; las autoridades de Manila prepararon defensas ante una posible invasión japonesa. ↩︎

  46. Villamor, Rubén (2017). La Guerra Imjin. Invasión Samurái de Corea (1592-1598) y Ryukyu (1609). HRM Ediciones. ↩︎

  47. La serie Inmortal Admiral Yi Sun-sin fue producida por KBS y está basada en la vida del almirante. ↩︎