Islas Malvinas
| Islas Malvinas | |
|---|---|
| Otros nombres | Falkland Islands (denominación británica) · Îles Malouines (denominación francesa original) |
| Situación | Atlántico Sur, a unos 356 km del punto continental más cercano (Isla de los Estados) |
| Estatus | Territorio administrado por el Reino Unido; reclamado por |
| Superficie | 12.173 km² según la CIA; 11.410 km² según el IGN argentino |
| Islas principales | Soledad / East Falkland (6.353 km²) y Gran Malvina / West Falkland (4.377 km²), más de 200 islotes |
| Capital | Puerto Argentino / Stanley |
| Punto más alto | Cerro Alberdi / Mount Usborne, 705 m |
| Población | 2.478 habitantes en el censo de 2012; 3.793 según una estimación de 2023 |
| Clima | Oceánico subantártico; máxima media de 12,8 °C en enero y de 3,9 °C en julio; 574 mm de precipitación anual |
| Economía | Pesca (licencias por más de 40 millones de dólares al año), lana, turismo y prospección petrolera |
| Guerra | 2 de abril – 14 de junio de 1982 |
1. Resumen[editar]
Las islas Malvinas —denominadas Falkland Islands por el Reino Unido— son un archipiélago del Atlántico Sur situado a unos 356 kilómetros del punto más cercano del continente americano. Están formadas por dos islas mayores, Soledad y Gran Malvina, y más de doscientos islotes, con una superficie total de unos 12.000 km² y una población de en torno a tres mil habitantes, tres cuartas partes de ellos en la capital, Puerto Argentino / Stanley.
Son, ante todo, el objeto de una disputa de soberanía que dura casi dos siglos. El Reino Unido las administra desde 1833 y sostiene que no puede negociarse la soberanía sin la voluntad de sus habitantes.
Argentina las considera parte «integral e indivisible» de su territorio, y su reclamación está inscrita en la Constitución de 1994 como «permanente e irrenunciable». Las Naciones Unidas las mantienen desde 1965 en la lista de territorios no autónomos y consideran la soberanía pendiente de definición entre ambos reclamantes.
En 1982 la disputa derivó en una guerra de setenta y cuatro días que costó la vida a 649 argentinos y 255 británicos y que terminó con la rendición argentina el 14 de junio. La derrota precipitó el final de la dictadura militar argentina.
Este artículo describe la posición de las dos partes y el estado del asunto ante los organismos internacionales; no toma partido por ninguna de ellas. Sigue además la convención de nombrar los lugares en su doble denominación, que es la práctica habitual en los textos de referencia en español.
2. Geografía[editar]
2.1 Territorio[editar]
El archipiélago se compone de dos islas principales separadas por el estrecho de San Carlos (Falkland Sound):
| Isla | Superficie | Denominación británica |
|---|---|---|
| Soledad | 6.353 km² | East Falkland |
| Gran Malvina | 4.377 km² | West Falkland |
A ellas se suman más de doscientas islas e islotes menores. La superficie total se cifra en 12.173 km² según la estimación estadounidense y en 11.410 km² según el Instituto Geográfico Nacional argentino, una discrepancia que refleja criterios distintos de medición.
El relieve es bajo y ondulado, sin cadenas montañosas de importancia. El punto culminante es el cerro Alberdi / Mount Usborne, de 705 metros, en la isla Soledad. La costa es extremadamente recortada, con multitud de bahías y fiordos, y no hay árboles autóctonos: la vegetación dominante es la pradera de gramíneas y el matorral bajo.
2.2 Clima[editar]
El clima es oceánico subantártico, con una amplitud térmica anual muy estrecha: la máxima media es de 12,8 °C en enero —pleno verano austral— y de 3,9 °C en julio. La precipitación anual ronda los 574 mm, repartida a lo largo de todo el año, y la nieve es poco frecuente y no llega a acumularse.
El rasgo climático definitorio no es el frío sino el viento, constante y fuerte, que condiciona la vegetación, la construcción y la navegación.
2.3 Naturaleza[editar]
Las islas albergan colonias de pingüinos de varias especies, albatros, elefantes marinos y lobos marinos, y esa fauna es la base de la industria turística. El único mamífero terrestre autóctono, el guará o zorro-lobo malvinero, se extinguió en el siglo XIX.
3. Población[editar]
El censo de 2012 registró 2.478 habitantes, de los cuales 2.122 vivían en la capital —un 75 % de concentración urbana—. Una estimación de 2023 eleva la cifra a 3.793 residentes, incremento atribuible en buena parte a la población vinculada a la base militar y a los trabajadores temporales de la pesca.
Los habitantes se autodenominan islanders y son conocidos en el mundo hispanohablante como kelpers, término derivado del kelp, el alga que rodea las costas del archipiélago. La mayoría desciende de colonos británicos llegados a partir del siglo XIX, con aportaciones escocesas y galesas, y en las últimas décadas de trabajadores de
Chile y de Santa Elena.
4. Historia[editar]
4.1 El descubrimiento y el nombre[editar]
Quién avistó primero las islas es objeto de debate y no hay prueba concluyente. Se han propuesto varios candidatos:
- 1502: Amerigo Vespucci habría avistado un archipiélago cuya posición coincide con la de las Malvinas.
- 1520: Andrés de San Martín, en la expedición de Magallanes, elabora el primer mapa que se ha relacionado específicamente con ellas.
- 1600: visita documentada del neerlandés Sebald de Weert, de la que procede la denominación «islas Sebaldinas» usada durante un tiempo.
- 1690: el inglés John Strong navega el estrecho entre las dos islas mayores y lo bautiza Falkland Channel en honor de Anthony Cary, quinto vizconde de Falkland, entonces tesorero de la Marina. De ese nombre de un canal derivó, con el tiempo, el nombre inglés de todo el archipiélago.
El nombre «Malvinas» procede del francés îles Malouines, que les puso Louis Antoine de Bougainville en 1764 en referencia al puerto bretón de Saint-Malo, de donde salieron los colonos de su expedición. Del francés pasó al español como Malvinas.
4.2 Las ocupaciones sucesivas[editar]
La historia del archipiélago en los siglos XVIII y XIX es una sucesión de asentamientos y traspasos, y es la base documental sobre la que ambas partes construyen su argumento jurídico:
| Etapa | Fecha | Hechos |
|---|---|---|
| Francia | 1764 | Bougainville funda Puerto Luis (Port Louis) el 31 de enero con 29 colonos |
| Gran Bretaña | 1765 | Establecimiento de Puerto Egmont, en otra isla y sin conocimiento del asentamiento francés |
| España | 1766-1767 | Adquiere por acuerdo el establecimiento francés y nombra primer gobernador a Felipe Ruiz Puente; en 1770 expulsa por la fuerza a la guarnición británica de Puerto Egmont |
| Provincias Unidas / Argentina | 1820-1833 | Buenos Aires toma posesión en 1820 como heredera de la Corona española; en 1829 crea una comandancia político-militar y Luis Vernet funda su establecimiento en Puerto Luis |
| Reino Unido | Desde 1833 | El 2 de enero de 1833 llega el HMS Clio y reafirma la soberanía británica; el comandante argentino José María Pinedo se retira sin oponer resistencia armada |
Desde 1833 la administración británica ha sido continua, con la única interrupción de los setenta y cuatro días de 1982.
4.3 Los argumentos de cada parte[editar]
De forma resumida, y sin entrar a valorarlos:
Argentina sostiene que heredó la soberanía española sobre el archipiélago al independizarse (uti possidetis iuris), que ejerció actos de gobierno efectivos entre 1820 y 1833, y que en 1833 fue desalojada por la fuerza de un territorio que ocupaba legítimamente, por lo que la posesión británica no puede sanearse por el paso del tiempo. Añade el argumento de integridad territorial: el principio de libre determinación no sería aplicable a una población trasplantada por la potencia ocupante.
El Reino Unido sostiene que su presencia es anterior y continuada, que la ocupación de 1833 restituyó una soberanía previa, que ha administrado el territorio de forma pacífica e ininterrumpida durante casi dos siglos y que el principio determinante es la libre determinación de los habitantes, consagrada en la Carta de las Naciones Unidas.
4.4 La guerra de 1982[editar]
El 2 de abril de 1982, la junta militar argentina ordenó el desembarco y la ocupación del archipiélago. El Reino Unido, gobernado por Margaret Thatcher, envió una fuerza expedicionaria a través de 12.000 kilómetros de océano.
Los combates duraron setenta y cuatro días, del 2 de abril al 14 de junio de 1982, cuando las tropas británicas llegaron a Puerto Argentino / Stanley y el gobernador militar argentino, el general Mario Benjamín Menéndez, firmó la rendición.
El balance de víctimas mortales fue de 649 argentinos y 255 británicos, a los que se suman tres habitantes de las islas.
Las consecuencias políticas fueron profundas y asimétricas. En
Argentina, la derrota deslegitimó de forma definitiva a la dictadura militar, que convocó elecciones al año siguiente y dio paso al retorno de la democracia. En el Reino Unido, la victoria reforzó decisivamente al gobierno de Thatcher. En las islas, la guerra transformó la economía y el estatus: se construyó una base aérea permanente, se estableció una zona económica exclusiva de pesca y los habitantes obtuvieron la ciudadanía británica plena en 1983.
5. El asunto ante las Naciones Unidas[editar]
La Resolución 2065 (1965) de la Asamblea General incorporó las islas a la lista de territorios no autónomos pendientes de descolonización e invitó expresamente a ambos gobiernos a negociar una solución pacífica teniendo en cuenta los intereses de la población. Desde entonces, el Comité de Descolonización examina la cuestión anualmente.
Entre 1966 y 1982 hubo negociaciones bilaterales reales, en las que llegaron a discutirse fórmulas de transferencia de soberanía con arrendamiento posterior. La guerra las interrumpió por completo. Desde 1982, la posición británica es que no hay negociación posible sobre soberanía salvo que los isleños lo deseen; la argentina, que la resolución de la ONU obliga a negociar.
5.1 El referéndum de 2013[editar]
Los días 10 y 11 de marzo de 2013, el gobierno de las islas convocó un referéndum con una única pregunta: si los votantes deseaban que el archipiélago mantuviera su estatus político actual como territorio británico de ultramar.
De 1.672 electores registrados votaron 1.517, y el resultado fue de 99,83 % a favor del estatus vigente: sólo tres votos en contra.
Argentina rechazó la consulta por considerarla irrelevante y sin validez jurídica, con el argumento de que no fue convocada ni supervisada por las Naciones Unidas y de que quienes votaban no son la población original del territorio sino la instalada por la potencia administradora. El Reino Unido la presentó como la expresión definitiva del derecho de libre determinación.
6. Economía[editar]
Las islas se autofinancian en todo salvo la defensa, que corre a cargo del presupuesto británico.
- Pesca. Es el pilar de la economía. La venta de licencias de pesca en la zona económica exclusiva genera más de 40 millones de dólares anuales, y alrededor del 75 % de las capturas corresponde al langostino y al calamar. La flota que faena en la zona es en gran medida asiática y española.
- Ganadería ovina. La exportación de lana fue durante un siglo y medio la única actividad económica significativa y sigue siendo importante en el interior.
- Turismo. Concentrado entre octubre y abril, se basa en la observación de fauna —colonias de pingüinos y aves marinas—, la pesca deportiva y las escalas de cruceros antárticos.
- Hidrocarburos. El British Geological Survey delimitó en 1993 una zona de exploración de 200 millas, y las campañas sísmicas posteriores apuntaron a reservas potencialmente explotables. La prospección petrolera ha sido, desde entonces, uno de los focos de tensión diplomática recurrente entre Londres y Buenos Aires.
7. Estatus político actual[editar]
Para el Reino Unido, las islas son un Territorio Británico de Ultramar con gobierno propio: cuentan con una asamblea legislativa elegida y un gobernador designado por la Corona, y gestionan sus asuntos internos salvo defensa y relaciones exteriores.
Para
Argentina, forman parte de la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, dentro del departamento Islas del Atlántico Sur, cuya administración se ejerce de forma nominal.
Para las Naciones Unidas, la soberanía está pendiente de definición entre ambos reclamantes y el territorio permanece en la lista de descolonización.
8. Las Malvinas en la cultura hispanohablante[editar]
Pocos asuntos ocupan en
Argentina un lugar comparable. La causa Malvinas es uno de los escasos consensos que atraviesan todo el espectro político del país, está inscrita en la Constitución y tiene fecha propia en el calendario: el 2 de abril, Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, es feriado nacional. La fórmula «Las Malvinas son argentinas» aparece en carteles de carretera, sellos, camisetas y actos escolares en todo el país.
La guerra generó además una producción cultural extensa:
- En cine, títulos como Los chicos de la guerra (1984) e Iluminados por el fuego (2005) fijaron la imagen del conflicto para varias generaciones, con un foco constante en la juventud y la escasa preparación de los conscriptos enviados al frente.
- En literatura, Los pichiciegos de Rodolfo Fogwill —escrito, según su autor, mientras la guerra todavía se libraba— es el texto de referencia y una de las novelas argentinas más influyentes de las últimas décadas.
- En música, el asunto atraviesa el rock argentino de los años ochenta, en parte porque durante el conflicto la dictadura prohibió la difusión de música en inglés en las radios, lo que impulsó de forma inesperada a los grupos locales.
- En deporte, el partido de cuartos de final entre Argentina e Inglaterra en el Mundial de 1986 —cuatro años después de la guerra— es probablemente el encuentro con mayor carga política de la historia del fútbol.
En el resto de América Latina, la reclamación argentina cuenta con el apoyo declarado y reiterado de los organismos regionales, y la cuestión se plantea de forma sistemática en las cumbres continentales.