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Iván Cepeda

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Iván Cepeda Castro (Bogotá, 24 de octubre de 1962) es un político, defensor de derechos humanos y filósofo colombiano. Ejerce como senador de la República desde 2014 y fue el candidato presidencial del Pacto Histórico en las elecciones presidenciales de Colombia de 2026, en las que alcanzó la segunda vuelta y obtuvo 12.708.712 votos (48,70 %), siendo derrotado por menos de un punto porcentual por Abelardo de la Espriella. Ha presidido la Comisión de Paz del Senado y ha actuado como facilitador en los diálogos de paz con las FARC-EP y el Ejército de Liberación Nacional (ELN). Es identificado principalmente por su papel como parte civil en el denominado caso Uribe y por su activismo de larga data en favor de las víctimas del conflicto armado colombiano.

Iván Cepeda Castro
Nacimiento 24 de octubre de 1962
Bogotá, Colombia
Nacionalidad Colombiana
Educación Universidad de Sofía (filosofía)
Universidad de Lyon (magíster en derechos humanos)
Ocupación Político, defensor de derechos humanos, filósofo
Partido Pacto Histórico (2025–presente)
Anteriores: Polo Democrático Alternativo, Alianza Democrática M-19, Unión Patriótica, Partido Comunista Colombiano
Padres Manuel Cepeda
Yira Castro
Cónyuge Pilar Rueda
Anterior: Claudia Girón
Cargos Senador de la República (2014–presente)
Representante a la Cámara por Bogotá (2010–2014)

1. Resumen[editar]

Iván Cepeda es una de las figuras más reconocibles de la izquierda colombiana contemporánea. Su trayectoria combina la defensa de los derechos humanos, la actividad legislativa y la participación directa en procesos de paz. Hijo del dirigente comunista y congresista Manuel Cepeda Vargas, asesinado en 1994, convirtió la búsqueda de justicia por ese crimen en un proyecto de vida que lo llevó a fundar la Fundación Manuel Cepeda Vargas y a impulsar el Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado (MOVICE).

Ingresó a la política electoral en 2010 como representante a la Cámara por Bogotá y desde 2014 ha ocupado una curul en el Senado, desde donde ha liderado debates de control político sobre el paramilitarismo y ha servido de puente en las negociaciones de paz. Su confrontación pública con el expresidente Álvaro Uribe marcó buena parte de su carrera y derivó en el denominado caso Uribe, en el cual Cepeda ha actuado como víctima y principal parte civil.

En 2026 dio el salto a la política presidencial como candidato del Pacto Histórico. Aunque perdió la segunda vuelta frente a Abelardo de la Espriella, su candidatura consolidó una votación de más de 12,7 millones de sufragios y le garantizó continuar en el Senado en virtud del Estatuto de la Oposición.

2. Primeros años y formación[editar]

Iván Cepeda Castro nació en Bogotá el 24 de octubre de 1962. Es el hijo mayor de Yira Castro, activista nacida en Sincelejo, y de Manuel Cepeda Vargas, dirigente del Partido Comunista Colombiano y congresista de la Unión Patriótica. Por vía materna desciende de Solón Wilches, militar y político del liberalismo radical que presidió el Estado Soberano de Santander en el siglo XIX. Es sobrino de Saúl Castro, condenado por la justicia colombiana por corrupción.[1]

En 1965, cuando Iván Cepeda tenía tres años, su familia fue forzada al exilio y se trasladó a Praga, Checoslovaquia. En 1968, tras la invasión de Checoslovaquia por las tropas del Pacto de Varsovia, la familia migró a La Habana, Cuba. Regresó a Colombia en 1970.[2]

A los trece años se vinculó a la Juventud Comunista Colombiana (JUCO). A los diecinueve años se trasladó a Sofía, Bulgaria, donde estudió filosofía en la Universidad San Clemente de Ohrid de Sofía y obtuvo el título de filósofo. Durante su estancia en el bloque del Este desarrolló una posición crítica frente al modelo soviético, al que cuestionó por su autoritarismo. Regresó a Colombia en 1987 y se acercó a la campaña presidencial de Bernardo Jaramillo Ossa, representante de una izquierda democrática distante del socialismo soviético y crítica de las prácticas guerrilleras. El asesinato de Jaramillo Ossa en 1990 frustró ese proyecto político.[3]

Tras distanciarse del Partido Comunista Colombiano, se aproximó ese mismo año a la Alianza Democrática M-19, movimiento surgido después del acuerdo de paz entre el gobierno colombiano y el Movimiento 19 de abril (M-19). Esa decisión generó distancia con su padre, quien permaneció en la Unión Patriótica y en el Partido Comunista.[4]

A comienzos de la década de 1990 fue docente de filosofía en la Universidad INCCA de Colombia. El 9 de agosto de 1994, su padre, Manuel Cepeda Vargas, fue asesinado en Bogotá por agentes del Estado en complicidad con grupos paramilitares, en el marco de la persecución contra la Unión Patriótica.[5]

3. Trayectoria como defensor de derechos humanos[editar]

3.1. Fundación Manuel Cepeda Vargas y caso ante la Corte Interamericana[editar]

Un día después del asesinato de su padre, el 10 de agosto de 1994, Iván Cepeda creó, junto con su entonces esposa Claudia Girón, la Fundación Manuel Cepeda Vargas para la Paz, la Justicia Social y la Cultura. La fundación se propuso esclarecer el magnicidio, trabajar en temas de paz, justicia social y cultura, y promover la memoria histórica mediante instrumentos pedagógicos, actos públicos y obras artísticas.[6]

La familia y organizaciones de derechos humanos llevaron el caso al sistema interamericano. En marzo de 1997, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos declaró admisible la denuncia presentada en diciembre de 1993 por la Corporación Reiniciar, la Comisión Colombiana de Juristas y el Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo contra el Estado colombiano por la persecución de miembros de la Unión Patriótica. En 2005, a solicitud del Colectivo de Abogados y de la Fundación Manuel Cepeda Vargas, se aprobó un trámite separado para el asesinato de Manuel Cepeda.

La Comisión Interamericana concluyó que el Estado colombiano no actuó con diligencia en la investigación y sanción de los responsables, obstruyó la justicia y no reparó adecuadamente a los familiares, y determinó llevar el caso ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos. El 26 de mayo de 2010, la Corte Interamericana emitió sentencia contra el Estado colombiano, al que halló responsable por la participación de sus agentes en el asesinato del dirigente de la Unión Patriótica. La Corte ordenó, entre otras medidas, un acto público de reconocimiento de responsabilidad, un documental sobre la vida de Manuel Cepeda, una publicación escrita y la reparación económica de los familiares.[7]

El acto público de reconocimiento se realizó el 9 de agosto de 2011, al cumplirse diecisiete años del asesinato, en sesión solemne de las dos cámaras del Congreso de la República. En esa ocasión, el ministro del Interior reconoció en nombre del Estado que el crimen fue cometido por agentes estatales en complicidad con paramilitares y pidió perdón a la familia. Fue la primera vez que el Estado colombiano reconoció su responsabilidad en el asesinato de un dirigente político. Iván Cepeda anunció que destinaría la indemnización económica a un fondo para la educación de los familiares de las víctimas de la Unión Patriótica.[8]

3.2. Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado[editar]

Durante su activismo, Cepeda contribuyó a constituir el Movimiento Nacional por las Víctimas, conformado por diecisiete organizaciones dedicadas a esclarecer crímenes cometidos en las décadas de 1980 y 1990. Las amenazas derivadas de esa labor lo obligaron a exiliarse en Francia en 2000. Allí obtuvo el título de magíster en derechos humanos de la Universidad de Lyon. Regresó a Colombia en 2003 para continuar su trabajo en defensa de las víctimas de paramilitares y de agentes del Estado.[9]

En 2003, junto con otros líderes de derechos humanos, impulsó la creación del Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado (MOVICE), que reúne a víctimas del terrorismo de Estado con el fin de descubrir, denunciar y erradicar las prácticas criminales estatales. Desde ese espacio, Cepeda promovió la movilización conocida como «Homenaje a las víctimas del paramilitarismo, la parapolítica y los crímenes de Estado», realizada el 6 de marzo de 2008. La convocatoria le dio gran visibilidad pública y lo consolidó como portavoz de los sectores críticos del gobierno de Álvaro Uribe.[10]

4. Carrera política[editar]

4.1. Cámara de Representantes (2010-2014)[editar]

En 2009, Cepeda decidió incursionar en la política electoral como candidato del Polo Democrático Alternativo a la Cámara de Representantes por Bogotá en las elecciones legislativas de 2010. Resultó elegido con más de 35.000 votos y se ubicó como el segundo candidato más votado de su partido en la capital, detrás de Germán Navas Talero.[11]

Durante su periodo como representante, impulsó debates de control político sobre despojo de tierras, situación penitenciaria, violencia sexual contra las mujeres en el conflicto armado, desmovilización y nuevas estructuras paramilitares. El 11 de abril de 2012 realizó un debate sobre la hacienda Guacharacas, propiedad de la familia Uribe Vélez, y el surgimiento de grupos paramilitares en esa zona a mediados de la década de 1990, periodo en el que Álvaro Uribe era gobernador de Antioquia. El 29 de abril de 2012 presentó el libro «Víctor Carranza, alias 'El Patrón'», escrito con el sacerdote jesuita Javier Giraldo.[12]

4.2. Senado de la República (2014-presente)[editar]

En las elecciones legislativas de 2014, Cepeda fue elegido senador de la República. Fue reelegido en 2018 y en 2022. En el Senado ha sido presidente de la Comisión de Paz y ha mantenido una agenda centrada en la reconciliación, la protección de víctimas y el seguimiento a la implementación de los acuerdos de paz.[13]

Entre 2023 y 2025 figuró como el segundo senador con más inasistencias a las plenarias del Congreso, superado únicamente por Lidio García Turbay. Cepeda justificó sus ausencias por su participación en diálogos de paz con grupos armados como el ELN.[14]

Tras la segunda vuelta presidencial de 2026, y en aplicación del Estatuto de la Oposición, que otorga una curul directa en el Senado a quien ocupe el segundo lugar en la elección presidencial, Cepeda asumió formalmente como senador para el periodo legislativo 2026-2030.[15]

4.3. Facilitación de los diálogos de paz[editar]

Desde 2012, Cepeda actuó como facilitador del acuerdo de paz entre el gobierno de Colombia y las FARC-EP, proceso que culminó con la firma del acuerdo en 2016. A partir de 2015 también se desempeñó como facilitador de los diálogos entre el gobierno y el Ejército de Liberación Nacional (ELN). Su papel se mantuvo durante el inicio del gobierno de Gustavo Petro, cuando volvió a participar en las conversaciones con ese grupo armado.[16]

Su rol de facilitador le dio un reconocimiento amplio en los sectores favorablez a una salida negociada del conflicto, aunque también lo convirtió en blanco de críticas de quienes lo acusan de cercanía con las organizaciones armadas.

4.4. Candidatura presidencial de 2026[editar]

El 22 de agosto de 2025, en la ciudad de Pasto, Cepeda anunció su precandidatura presidencial por el Pacto Histórico. En octubre de ese año ganó la consulta interna del partido con el 65 % de los votos, superando a la exministra de Salud Carolina Corcho[sin verificar], y se convirtió en el candidato presidencial de la izquierda colombiana.[17]

En marzo de 2026 inscribió oficialmente su candidatura y seleccionó como fórmula vicepresidencial a la líder indígena y senadora Aida Quilcué. Su campaña se centró en la continuidad de la política de Paz Total, la reforma agraria, la transición energética y la defensa de la independencia judicial. En materia económica propuso mayor progresividad tributaria, gravámenes a grandes fortunas y utilidades corporativas, un «banco del pueblo» para microcréditos y la ampliación de programas sociales.[18]

En la primera vuelta, celebrada el 31 de mayo de 2026, obtuvo 40,90 %[sin verificar] de los votos y avanzó a la segunda vuelta junto con Abelardo de la Espriella. En la segunda vuelta, celebrada el 21 de junio de 2026, Cepeda recibió 12.708.712 votos (48,70 %), mientras que su contrincante obtuvo 49,66 %. La diferencia fue de menos de un punto porcentual. A raíz de ese resultado, Cepeda asumió la curul senatorial correspondiente al segundo lugar presidencial.[19]

5. Caso Uribe[editar]

El llamado caso Uribe es el proceso judicial de mayor resonancia asociado a la figura de Iván Cepeda. Se originó en 2012, cuando Cepeda, entonces representante a la Cámara, presentó en el Congreso un debate de control político sobre el paramilitarismo en Antioquia y señaló los presuntos vínculos de Álvaro Uribe y su círculo cercano con grupos paramilitares durante la gobernación de Uribe en ese departamento. En septiembre de 2014, ya como senador, volvió a confrontar al expresidente en un nuevo debate sobre paramilitarismo, esta vez cara a cara en el recinto del Senado.[20]

Uribe respondió acusando a Cepeda de manipular testigos para obtener declaraciones en su contra y presentó una denuncia ante la Corte Suprema de Justicia. La Corte, después de adelantar la investigación, no encontró méritos para acusar a Cepeda y, por el contrario, halló indicios de que el propio Uribe habría incurrido en manipulación de testigos a través de su abogado Diego Cadena, con el propósito de perjudicar a Cepeda. Ello desencadenó la investigación penal contra el expresidente.[21]

El proceso se extendió por más de una década. En 2020, Uribe fue detenido preventivamente en su residencia y renunció al Senado, con lo cual la causa pasó a la justicia ordinaria. El 28 de julio de 2025 fue declarado culpable y el 1 de agosto del mismo año fue condenado a doce años de prisión por soborno y fraude procesal. La condena generó un intenso debate nacional e internacional.[22]

El 19 de agosto de 2025, un tribunal de segunda instancia ordenó la liberación inmediata del expresidente mientras resolvía la apelación. El 21 de octubre de 2025, el mismo tribunal revocó la sentencia condenatoria, decisión que Cepeda y la Fiscalía General de la Nación apelaron mediante recurso de casación ante la Corte Suprema de Justicia. El proceso se encontraba en esa etapa al cierre de 2025.[23]

Durante el juicio, la defensa de Uribe intentó desvirtuar las acusaciones señalando presuntos aportes económicos a la familia del testigo Juan Guillermo Monsalve a través de la Fundación Comité de Solidaridad con los Presos Políticos. El alegato no prosperó, pues el asunto ya había sido aclarado ante la Corte Suprema de Justicia. Cepeda negó cualquier conducta irregular y sostuvo que la acusación buscaba desviar la atención del fondo del proceso.[24]

6. Posiciones e incidencias[editar]

6.1. Debates sobre paramilitarismo y «farcpolítica»[editar]

Cepeda ha sido un crítico constante del expresidente Uribe y del uribismo. Sus debates de 2012 y 2014 sobre paramilitarismo marcaron la agenda legislativa y lo consolidaron como una de las voces más visibles de la oposición en esa materia. En 2020, en otro debate senatorial sobre las interceptaciones ilegales del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), conocido como el escándalo de las chuzadas, Uribe acusó a Cepeda de ser aliado de las FARC-EP y mostró como supuesta prueba un correo electrónico extraído de los computadores de Raúl Reyes. Según Uribe, ello evidenciaría una «farcpolítica».[25]

Cepeda respondió que los archivos de los computadores de Raúl Reyes nunca fueron avalados por los tribunales por carecer de cadena de custodia y que, en todo caso, los documentos fueron presuntamente manipulados por funcionarios del extinto DAS, como María del Pilar Hurtado o el exsecretario jurídico de la Presidencia Bernardo Moreno, ambos condenados por el escándalo de las escuchas ilegales. En 2025, Cepeda señaló que once años después seguía a la espera del debate anunciado por el partido Centro Democrático sobre la «farcpolítica».[26]

No existen procesos judiciales en contra de Cepeda derivados de las acusaciones de Uribe, y el propio Cepeda ha anunciado acciones penales contra quienes lo vinculen con las FARC-EP como estrategia de desprestigio durante la campaña presidencial de 2026.[27]

6.2. Controversias[editar]

Mención en archivos incautados a Raúl Reyes. En los archivos hallados en los computadores de Raúl Reyes, miembro del secretariado de las FARC-EP, durante la Operación Fénix de marzo de 2008, aparece el nombre de Iván Cepeda Castro. Un archivo fechado el 18 de febrero de 2008 menciona: «Por pedido del compañero Iván Cepeda estoy coordinando la unidad de las marchas que se harán en todos los países el próximo 6 de marzo». La mención desató una controversia política. Críticos la interpretan como indicio de contactos con las FARC-EP, mientras que Cepeda ha negado cualquier vínculo orgánico y ha sostenido que los archivos fueron manipulados. La Corte Suprema de Justicia declaró en 2011 que esos archivos no podían utilizarse como prueba judicial por problemas de cadena de custodia, sin pronunciarse sobre la veracidad de su contenido.[28]

Acusaciones de «voto fusil». Tras la jornada electoral de 2026, opositores afirmaron que grupos armados ilegales habrían forzado el voto a favor de Cepeda en zonas con fuerte presencia de actores armados. Cepeda calificó tales acusaciones de «estigmatizantes e irresponsables» y señaló que su rival también obtuvo resultados favorables en departamentos con altos índices de violencia armada, como Antioquia, Santander y Norte de Santander.[29]

Investigación preliminar del CNE. El Consejo Nacional Electoral de Colombia abrió una indagación preliminar sobre la campaña de Cepeda en la consulta interna de 2025, a partir de una solicitud del senador Jota Pe Hernández y del exconcejal de Cali Juan Martín Bravo. La investigación se refiere a presuntas donaciones por encima de los límites legales y, al cierre de la información disponible, se encontraba en fase de verificación inicial.[30]

7. Obra escrita[editar]

Además de su actividad política y de derechos humanos, Iván Cepeda ha escrito varios libros dedicados principalmente al fenómeno del paramilitarismo en Colombia. Antes del asesinato de su padre publicó también artículos académicos sobre filosofía y política.

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Libros

  • «A las puertas de El Ubérrimo», con Jorge Rojas. Random House Mondadori, 2008. El libro sostiene que la finca El Ubérrimo, propiedad del expresidente Álvaro Uribe en Córdoba, se encuentra en un área donde se dio el ascenso del paramilitarismo y la parapolítica, y sugiere que ese proceso no pudo haber ocurrido a espaldas de Uribe.
  • «Víctor Carranza, alias "El Patrón"», con Javier Giraldo. Random House Mondadori, 2012. Aborda la vida y el prontuario jurídico de Víctor Carranza, esmeraldero y uno de los fundadores del paramilitarismo colombiano.
  • «Por las sendas del Ubérrimo», con Alirio Uribe Muñoz. Debate, 2014.
  • «Álvaro Uribe y la derecha transnacional», con Felipe Tascón Recio. Ediciones B Colombia, 2015.
  • «Regresan siempre en primavera: Colombia, luz y sombra de un proceso hacia la paz», con Maribel Wolf. Icaria Editorial, 2005.
  • «Procesos de inculturación: problemas y conceptos de la apropiación de algunas corrientes del pensamiento social contemporáneo en Colombia», con Claudia Girón Ortiz. Pontificia Universidad Javeriana, 1998.
  • «Duelo, memoria, reparación», con Claudia Girón Ortiz. Fundación Manuel Cepeda Vargas, 1998.

Capítulos y artículos

  • «Dispositivo de muerte y criminalidad», capítulo 7 en «Pensar a Foucault». Instituto para el Desarrollo de la Democracia, 1995.

8. Vida personal[editar]

Iván Cepeda estuvo casado con Claudia Girón, con quien fundó la Fundación Manuel Cepeda Vargas. Actualmente está casado con la abogada Pilar Rueda. La boda con Rueda se registró en 2014[sin verificar].[31]

Su núcleo familiar ha estado atravesado por la persecución política. El asesinato de su padre en 1994 y el exilio familiar en Checoslovaquia y Cuba durante su infancia marcaron su compromiso con la defensa de los derechos humanos. La vida personal de Cepeda es de bajo perfil público y centrada en su actividad legislativa y de activismo.

9. Legado y presencia en el mundo hispanohablante[editar]

Iván Cepeda es reconocido en Colombia y en el mundo hispanohablante como una figura central de la defensa de las víctimas del conflicto armado. Su nombre aparece con frecuencia en medios de comunicación latinoamericanos, especialmente en contextos relacionados con el caso Uribe, los diálogos de paz con el ELN y las elecciones presidenciales de 2026. Su trayectoria ha sido descrita como la de un «portavoz de las víctimas» y su papel en la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos le otorgó una dimensión internacional, particularmente en el ámbito de la justicia transicional.[32]

En países hispanohablantes, su figura se asocia al debate sobre la memoria histórica, la justicia frente a crímenes de Estado y la viabilidad de una izquierda democrática en Colombia. La cobertura de su candidatura presidencial de 2026 en medios como BBC Mundo, El País América y France 24 amplificó su imagen más allá de las fronteras colombianas. Su caso familiar, llevado ante la Corte Interamericana, es citado como un hito en la lucha contra la impunidad en la región.

Aunque no ha ocupado cargos de gobierno en el poder ejecutivo, su influencia legislativa y su capacidad de movilización social lo han consolidado como uno de los líderes del progresismo colombiano contemporáneo.


  1. La relación de parentesco con Solón Wilches y con Saúl Castro proviene de fuentes biográficas y de los debates parlamentarios de 2014. El dato de la condena de Saúl Castro fue confirmado por el propio Iván Cepeda en ese debate. ↩︎

  2. El exilio familiar se inscribe en la persecución a militantes de izquierda durante la década de 1960; las fechas exactas del retorno han sido reiteradas por el propio Cepeda y por fuentes periodísticas. ↩︎

  3. La crítica de Cepeda al modelo soviético se recoge en perfiles biográficos publicados por El Espectador y otras fuentes. Su vinculación a la campaña de Bernardo Jaramillo Ossa se dio en un contexto de crisis de la izquierda colombiana a fines de los años ochenta. ↩︎

  4. La Alianza Democrática M-19 nació tras la desmovilización del M-19; ese movimiento representó una opción legal para sectores que abandonaban la lucha armada o las visiones prosoviéticas. ↩︎

  5. El asesinato de Manuel Cepeda Vargas fue atribuido por la Corte Interamericana de Derechos Humanos a una acción coordinada entre agentes del Estado y grupos paramilitares. La persecución contra la Unión Patriótica dejó miles de militantes asesinados, entre ellos dos candidatos presidenciales, ocho congresistas y decenas de autoridades locales. ↩︎

  6. La Fundación Manuel Cepeda Vargas desarrolló un trabajo continuo de pedagogía sobre la memoria y de acompañamiento a víctimas, y su archivo documentó el caso que luego llegó al sistema interamericano. ↩︎

  7. La sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso Manuel Cepeda Vargas vs. Colombia, emitida en mayo de 2010, es considerada un precedente sobre la responsabilidad del Estado en crímenes cometidos en asocio con paramilitares. ↩︎

  8. El acto público de reconocimiento fue inusual en tanto el Estado aceptó formalmente su responsabilidad en el asesinato de un dirigente político; el evento fue transmitido en el Congreso de la República y generó amplio cubrimiento mediático. ↩︎

  9. El exilio de Cepeda en Francia se produjo tras amenazas vinculadas a su actividad de defensa de los derechos humanos. Su formación en la Universidad de Lyon se especializó en derechos humanos y justicia transicional. ↩︎

  10. La marcha del 6 de marzo de 2008 fue una de las movilizaciones de víctimas más visibles de la primera década del siglo XXI en Colombia y contó con la adhesión de numerosas organizaciones sociales. ↩︎

  11. Los resultados de 2010 mostraron un crecimiento del Polo Democrático Alternativo en Bogotá; la votación de Cepeda lo ubicó entre las principales figuras emergentes de esa colectividad. ↩︎

  12. El debate sobre la hacienda Guacharacas y la presentación del libro sobre Víctor Carranza tuvieron lugar en la misma semana de abril de 2012 y reflejaron el eje central de su agenda legislativa contra el paramilitarismo. ↩︎

  13. La Comisión de Paz del Senado acompaña los procesos de diálogo y verifica el cumplimiento de los acuerdos de paz; su presidencia ha estado asociada históricamente a figuras cercanas a los procesos de negociación. ↩︎

  14. El informe sobre inasistencias al Congreso fue difundido por El Colombiano en agosto de 2025. Cepeda argumentó que sus ausencias en 2023 y 2024 estuvieron justificadas por su participación en las mesas de diálogo con el ELN. ↩︎

  15. El Estatuto de la Oposición colombiano otorga a la segunda votación presidencial una curul en el Senado; el mecanismo fue aplicado también en elecciones anteriores y permite al candidato derrotado seguir ejerciendo función legislativa. ↩︎

  16. El papel de Cepeda como facilitador se dio durante los gobiernos de Juan Manuel Santos y de Gustavo Petro. Sus gestiones incluyeron reuniones preparatorias, acompañamiento a delegaciones y coordinación con organismos internacionales. ↩︎

  17. La consulta del Pacto Histórico de 2025 fue presentada por medios colombianos como un proceso inédito de movilización de la izquierda; la cifra de 65 % fue difundida por El País América Colombia. ↩︎

  18. Las propuestas de campaña de Cepeda incluyeron la transición energética, la reducción de la dependencia de combustibles fósiles y el apoyo a la Paz Total. Su fórmula vicepresidencial, Aida Quilcué, aportó una conexión directa con el movimiento indígena. ↩︎

  19. La diferencia entre el 48,70 % de Cepeda y el 49,66 % de Espriella es de menos de un punto porcentual, lo que convirtió a esta elección en una de las más cerradas de la historia reciente de Colombia. ↩︎

  20. El debate de septiembre de 2014 fue ampliamente cubierto por BBC Mundo y marcó un punto de quiebre en la relación entre Cepeda y Uribe; la intervención de Cepeda en presencia de Uribe dejó imágenes que circularon durante años en redes sociales. ↩︎

  21. La Corte Suprema de Justicia desestimó la denuncia de Uribe contra Cepeda y abrió en cambio una investigación contra el expresidente; ese giro fue considerado inédito y definió el rumbo posterior del proceso. ↩︎

  22. La condena a Uribe en julio y agosto de 2025 fue cubierta por medios nacionales e internacionales; el fallo de la jueza Sandra Heredia marcó la primera condena penal contra un expresidente colombiano en un caso de este tipo. ↩︎

  23. La revocatoria de la condena en segunda instancia generó nuevas reacciones; el recurso de casación ante la Corte Suprema de Justicia dejó el caso abierto y en disputa jurídica. ↩︎

  24. La discusión sobre pagos a la familia del testigo Monsalve hizo parte de la estrategia de la defensa de Uribe; la justicia no la acogió y Cepeda la calificó como un intento de desnaturalizar el proceso. ↩︎

  25. El término «farcpolítica» fue empleado por sectores uribistas y de opinión después del escándalo de la parapolítica para sugerir vínculos entre políticos de izquierda y las FARC-EP; los computadores de Raúl Reyes fueron presentados como supuesta prueba de esa tesis. ↩︎

  26. La cadena de custodia de los computadores fue cuestionada por la Corte Suprema de Justicia y por organismos de verificación; la certificación de Interpol de 2008 se limitó a afirmar que no se detectaron alteraciones posteriores, sin validar la veracidad de los contenidos. ↩︎

  27. Cepeda ha anunciado procesos legales contra quienes lo califiquen de «candidato de las FARC»; el litigio político en torno a su figura se intensificó durante la campaña presidencial de 2026. ↩︎

  28. La decisión de la Corte Suprema de 2011 sobre los computadores de Raúl Reyes es frecuentemente citada en los debates sobre el caso; Colombia Check ha documentado la forma en que distintos actores interpretan esa decisión de manera parcial. ↩︎

  29. Las acusaciones de «voto fusil» circularon sobre todo en redes sociales y en medios afines a la oposición; la comparación con los resultados de Espriella en zonas de conflicto fue parte de la respuesta de Cepeda. ↩︎

  30. La investigación preliminar del CNE se encuentra en una etapa inicial y no implica una imputación; la entidad electoral debe decidir si abre una investigación formal a partir de los elementos recabados. ↩︎

  31. El matrimonio con Pilar Rueda fue reportado por medios colombianos; la fecha exacta aparece en algunas fuentes como 2014, aunque los registros públicos no siempre distinguen entre unión civil y matrimonio. ↩︎

  32. La expresión «portavoz de las víctimas» apareció en perfiles de prensa desde 2008 y se convirtió en una etiqueta repetida por medios colombianos y latinoamericanos. ↩︎