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J. Robert Oppenheimer

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J. Robert Oppenheimer
Nombre de nacimientoJulius Robert Oppenheimer
Nacimiento22 de abril de 1904, Manhattan, Nueva York, Estados Unidos
Fallecimiento18 de febrero de 1967 (62 años), Princeton, Nueva Jersey, Estados Unidos
Causa de muerteCáncer de garganta
NacionalidadEstadounidense
CampoFísica teórica
InstitucionesUniversidad de California en Berkeley; Instituto Tecnológico de California; Laboratorio de Los Álamos; Instituto de Estudios Avanzados
Alma máterHarvard College; Christ’s College, Cambridge; Universidad de Gotinga
Tesis doctoralZur Quantentheorie kontinuierlicher Spektren (1927)
Director de tesisMax Born
CónyugeKatherine «Kitty» Puening Harrison (1940-1967)
HijosPeter Oppenheimer (nac. 1941) y Katherine «Toni» Oppenheimer (1944-1977)
PremiosMedal for Merit (1946); Premio Enrico Fermi (1963)
Conocido porDirigir el Laboratorio de Los Álamos del Proyecto Manhattan; aproximación de Born-Oppenheimer; límite de Tolman-Oppenheimer-Volkoff; proceso Oppenheimer-Phillips; modelo Oppenheimer-Snyder

1. Resumen[editar]

Julius Robert Oppenheimer (Nueva York, 22 de abril de 1904 - Princeton, Nueva Jersey, 18 de febrero de 1967), conocido como J. Robert Oppenheimer, fue un físico teórico estadounidense. Se le suele llamar «padre de la bomba atómica» por su papel como director científico del Laboratorio de Los Álamos, principal centro del Proyecto Manhattan, el programa que desarrolló las primeras armas nucleares de la historia durante la Segunda Guerra Mundial.[1]

Este artículo trata de la persona; la película de 2023 de Christopher Nolan sobre él se titula igualmente Oppenheimer y tiene artículo propio en Oppenheimer (película de 2023).

Oppenheimer obtuvo su grado en química en la Universidad de Harvard y se doctoró en física en la Universidad de Gotinga, en Alemania, bajo la dirección de Max Born. Antes de la guerra fue profesor en la Universidad de California en Berkeley y en el Instituto Tecnológico de California, donde construyó la primera gran escuela estadounidense de física teórica, hasta entonces una disciplina que había que ir a aprender a Europa. Sus aportes científicos incluyen la aproximación de Born-Oppenheimer, el proceso Oppenheimer-Phillips, el límite de Tolman-Oppenheimer-Volkoff —que fija la masa máxima de una estrella de neutrones—, la teoría de los rayos cósmicos y los primeros trabajos que apuntaban a la existencia de los agujeros negros.

La primera bomba atómica fue detonada el 16 de julio de 1945 en la prueba Trinity, en Nuevo México. Oppenheimer recordó haber pensado en un verso del Bhagavad-gītā, citado con frecuencia como «Ahora me he convertido en la muerte, el destructor de mundos».[2] En agosto de 1945 las bombas atómicas fueron lanzadas sobre Hiroshima y Nagasaki; estos siguen siendo, hasta donde se documenta, los únicos usos de armas nucleares en un conflicto.

Después de la guerra, Oppenheimer presidió el Comité Asesor General de la recién creada Comisión de Energía Atómica de los Estados Unidos y defendió el control internacional de la energía nuclear. Su vida pública se partió en dos en 1954: su oposición al desarrollo acelerado de la bomba de hidrógeno, sumada a sus antiguas relaciones de izquierda, condujo a una audiencia de seguridad y a la revocación de su credencial, en un procedimiento que la historiografía posterior ha tratado como un episodio característico del maccarthismo. Continuó dando conferencias, publicando y trabajando en física, y en 1963 recibió el Premio Enrico Fermi como gesto de rehabilitación simbólica. La decisión de 1954 fue anulada en 2022, cincuenta y cinco años después de su muerte.[3]

2. Primeros años y formación[editar]

Oppenheimer nació en Nueva York el 22 de abril de 1904, en una familia judía no practicante de origen alemán y posición acomodada. Su padre, Julius Seligmann Oppenheimer, era un próspero importador textil nacido en Alemania que había emigrado a Estados Unidos en 1888. Su madre, Ella Friedman, era pintora. La familia poseía una colección de arte que incluía obras de Pablo Picasso, Édouard Vuillard y Vincent van Gogh. Tuvo un hermano menor, Frank Oppenheimer, quien también se convirtió en físico.

Estudió inicialmente en la Alcuin Preparatory School y, desde 1911, en la Ethical Culture Society School de Nueva York, institución fundada por Felix Adler. Fue un estudiante versátil, con interés temprano por la literatura inglesa y francesa, y particularmente por la mineralogía. Tomó lecciones privadas de música con el flautista francés Georges Barrère y, hacia el final de la escuela, se inclinó por la química.

Se graduó en 1921, pero su ingreso a la universidad se retrasó un año por un ataque de colitis ulcerosa contraído durante un viaje familiar a Checoslovaquia. Pasó parte de ese tiempo recuperándose en Nuevo México, región a la que quedó ligado durante toda su vida y donde desarrolló el gusto por la equitación y por el paisaje del suroeste estadounidense.

Ingresó a Harvard College en 1922 a los 18 años. Se especializó en química y, para compensar el retraso por la enfermedad, tomó seis cursos por semestre en lugar de los cuatro habituales. Fue admitido en la sociedad de honor Phi Beta Kappa y obtuvo categoría de estudiante de posgrado en física mediante estudio independiente. Se graduó en 1925 con un Bachelor of Arts, summa cum laude, tras solo tres años de estudio.

Su interés por la física experimental surgió en un curso de termodinámica dictado por Percy Bridgman. Como en aquella época no había en Estados Unidos centros de física experimental de primer nivel, se le sugirió continuar en Europa. Fue aceptado en el Christ’s College de Cambridge y concurrió al Laboratorio Cavendish. La poca destreza de Oppenheimer en el laboratorio le hizo comprender que su fortaleza era la física teórica, no la experimental; según su propio testimonio posterior, allí se sintió inepto para el trabajo experimental.

Su paso por Cambridge fue difícil. Según relató su amigo Francis Fergusson, Oppenheimer habría confesado haber dejado una manzana envenenada en el escritorio de su tutor Patrick Blackett, futuro premio Nobel. La anécdota circuló durante décadas, aunque no hay registros del incidente y la biografía American Prometheus la considera no probada.[4] En otra ocasión, en París, Oppenheimer intentó estrangular a Fergusson mientras le hablaba de sus frustraciones con la física experimental. A lo largo de su vida sufrió períodos de depresión y llegó a escribir a su hermano: «Necesito más la física que los amigos».

En 1926 partió hacia la Universidad de Gotinga, uno de los principales centros de física teórica de Europa y el centro mismo del desarrollo de la mecánica cuántica, para estudiar con Max Born. Allí entabló amistad con Werner Heisenberg, Pascual Jordan, Wolfgang Pauli, Paul Dirac, Enrico Fermi y Edward Teller. Obtuvo su doctorado en marzo de 1927 con la tesis Zur Quantentheorie kontinuierlicher Spektren. Después del examen oral, el profesor James Franck habría comentado: «Me alegro de que haya terminado. Estuvo a punto de empezar a interrogarme a mí». De aquella colaboración con Born salió la aproximación que lleva los nombres de ambos y que sigue siendo una herramienta básica de la química cuántica.

3. Trayectoria académica y científica[editar]

3.1 Berkeley y Caltech[editar]

Tras doctorarse, Oppenheimer obtuvo una beca del Consejo Nacional de Investigación de Estados Unidos. Su posición se repartió entre Harvard y el Instituto Tecnológico de California. En Caltech entabló amistad con Linus Pauling, con quien planeó una colaboración sobre la naturaleza del enlace químico; la relación se rompió después de que Oppenheimer invitara a la esposa de Pauling, Ava Helen, a una cita en México.

En el otoño de 1928 visitó el instituto de Paul Ehrenfest en Leiden, donde dio conferencias en neerlandés pese a tener poca práctica en el idioma. Allí recibió el apodo de Opje, que sus estudiantes anglicanizaron después como Oppie. De Leiden pasó a Zúrich para trabajar con Wolfgang Pauli en mecánica cuántica y el espectro continuo.

A su regreso a Estados Unidos aceptó un puesto de profesor en la Universidad de California en Berkeley, compatible con su trabajo en Caltech. Antes de comenzar, pasó unas semanas en un rancho de Nuevo México junto a su hermano Frank mientras se recuperaba de un cuadro de tuberculosis. Oppenheimer terminó comprando el rancho y solía decir que «la física y el desierto» eran sus dos grandes amores. Con el tiempo, ese vínculo con Nuevo México influiría en la elección de Los Álamos para el laboratorio del Proyecto Manhattan.

Su aportación institucional en Berkeley fue tan importante como la teórica: construyó allí la primera gran escuela estadounidense de física teórica. Su método docente era peculiar y ha quedado ampliamente descrito por sus alumnos. Enseñaba a partir de problemas abiertos y no de manuales, arrastraba a sus estudiantes de un tema a otro con una velocidad que muchos encontraban difícil de seguir, y generaba una devoción personal que llevó a un grupo de discípulos a seguirle físicamente entre Berkeley y Pasadena cada curso. Esa capacidad de crear escuela —más que un descubrimiento aislado— es lo que explica que en 1942 fuera visto como el hombre capaz de dirigir un laboratorio entero. El premio Nobel Hans Bethe dijo sobre su magisterio:

Probablemente el ingrediente más importante que Oppenheimer agregaba a sus clases era su gusto exquisito. Siempre sabía cuáles eran los problemas importantes, como se observa en su selección de temas. Realmente vivía esos problemas, buscando una solución y comunicando su preocupación al grupo.

Oppenheimer trabajó estrechamente con el físico experimental Ernest Lawrence y su grupo pionero en trabajos con el ciclotrón, ayudándolos a interpretar los nuevos datos experimentales producidos en el Laboratorio de Radiación de Berkeley.

[ Desplegar / Plegar: estudiantes doctorales ]

Entre los estudiantes doctorales que figuran en las nóminas biográficas de Oppenheimer se mencionan, entre otros: Samuel W. Alderson, David Bohm, Robert F. Christy, Sidney Dancoff, Leslie Foldy, Stan Frankel, Willis Eugene Lamb, Harold Lewis, Philip Morrison, Arnold Nordsieck, Bernard Peters, Melba Phillips, Hartland Snyder, George Volkoff, Joseph Weinberg y Siegfried Wouthuysen.

3.2 Contribuciones científicas[editar]

Oppenheimer realizó aportes importantes en física nuclear, espectroscopia, astrofísica y teoría cuántica de campos, campos que hoy se consideran separados. Su trabajo más citado es la aproximación de Born-Oppenheimer (1927), publicada con Max Born, que separa el movimiento nuclear del movimiento electrónico en el tratamiento matemático de las moléculas y es la base práctica de la química cuántica.

También trabajó en la teoría de las lluvias de rayos cósmicos y en problemas de emisión de electrones por campo eléctrico, trabajos que contribuyeron al desarrollo del concepto de efecto túnel cuántico. En 1931, con su estudiante Harvey Hall, disputó correctamente una afirmación de Paul Dirac sobre los niveles de energía del átomo de hidrógeno; esa línea de trabajo condujo después al descubrimiento del corrimiento Lamb, por el que Willis Lamb ganó el premio Nobel de Física en 1955.

En 1930, Oppenheimer escribió un trabajo que esencialmente predecía la existencia del positrón. Sin embargo, no llevó la formulación hasta el final debido a su escepticismo sobre la validez de la ecuación de Dirac. Dos años después, Carl David Anderson descubrió el positrón experimentalmente. Ese patrón —trabajos que rozaron descubrimientos que otros completaron después— lo han atribuido sus biógrafos a la amplitud de sus intereses y a su tendencia a abandonar un problema en cuanto dejaba de parecerle interesante.

En 1935, Oppenheimer y Melba Phillips desarrollaron la teoría conocida hoy como proceso Oppenheimer-Phillips, un mecanismo de reacción nuclear que explica la radiactividad artificial producida por bombardeo con deuterones. A finales de la década de 1930, en colaboración con sus alumnos, se volcó a la astrofísica. Con Robert Serber estudió la estabilidad de los núcleos estelares de neutrones en 1938. Con George Volkoff, en 1939, demostró que existe un límite de masa, hoy llamado límite de Tolman-Oppenheimer-Volkoff, más allá del cual una estrella de neutrones no permanece estable y colapsa gravitatoriamente. Ese mismo año, con Hartland Snyder, publicó On Continued Gravitational Contraction, que describió teóricamente el colapso continuado de una estrella masiva y se considera precursor directo de la física de los agujeros negros.[5]

Sus trabajos fueron considerados difíciles de entender incluso para los estándares de la física teórica. Oppenheimer era aficionado a las técnicas matemáticas elegantes pero extremadamente complejas. Su estudiante Hartland Snyder resumió esa dualidad diciendo: «Su física era buena, pero su aritmética terrible». Después de la Segunda Guerra Mundial publicó solo cinco artículos científicos, uno de ellos en biofísica, y ninguno después de 1950. El futuro premio Nobel Murray Gell-Mann, que trabajó con él en el Instituto de Estudios Avanzados, opinó que Oppenheimer no tenía paciencia para los cálculos largos, pero «inspiraba a otras personas a hacer cosas, y su influencia era fantástica».

4. Vida personal y política[editar]

4.1 Orientación política[editar]

Durante la década de 1920, Oppenheimer se mantuvo alejado de la actualidad política. Según sus propios dichos, se enteró de la crisis financiera de 1929 meses después de ocurrida. Su interés por la política comenzó en la década de 1930, al relacionarse con Jean Tatlock y con círculos intelectuales de Berkeley. Apoyó muchas causas de izquierda, donó parte de su fortuna heredada a actividades antifascistas y organizó colectas a favor de la causa republicana durante la guerra civil española.

Muchos de sus allegados fueron miembros del Partido Comunista de los Estados Unidos, entre ellos su hermano Frank, su esposa Kitty y varios de sus estudiantes. La militancia directa de Oppenheimer ha sido objeto de debate. Buena parte de los biógrafos sostiene que nunca se afilió formalmente al Partido Comunista; otros historiadores, como Haynes, Klehr y Vassiliev, afirman que fue un miembro encubierto a finales de la década de 1930.[6] El FBI le abrió un expediente en marzo de 1941 y lo incluyó en el índice de detención preventiva para casos de emergencia nacional.

4.2 Relaciones y familia[editar]

En 1936, Oppenheimer inició una relación con Jean Tatlock, hija de un profesor de literatura de Berkeley, estudiante de medicina y militante de izquierda. Tatlock y Oppenheimer mantuvieron una relación intermitente y poco convencional hasta 1941; Oppenheimer le propuso matrimonio en dos ocasiones, pero ella lo rechazó. Tatlock se suicidó el 4 de enero de 1944, lo que afectó profundamente a Oppenheimer.

En 1939 conoció a Katherine «Kitty» Puening Harrison, bióloga y antigua militante comunista. Kitty había estado casada en segundas nupcias con Joe Dallet, activista comunista muerto en 1937 en la guerra civil española, y luego con el médico Richard Harrison. Tras divorciarse de Harrison, se casó con Oppenheimer el 1 de noviembre de 1940. Tuvieron dos hijos: Peter, nacido en mayo de 1941, y Katherine «Toni», nacida en Los Álamos el 7 de diciembre de 1944. Durante su matrimonio, Oppenheimer retomó brevemente su relación con Tatlock, hecho que más tarde fue usado en su contra en la audiencia de seguridad.

En Los Álamos mantuvo una relación afectiva con Ruth Tolman, psicóloga y esposa de su amigo Richard Tolman, según la documentación biográfica.

4.3 Interés por lo místico y los idiomas[editar]

Los testimonios sobre Oppenheimer coinciden en describir a una persona de una amplitud cultural inusual incluso entre científicos de su generación: leía a los clásicos en varios idiomas y podía sostener una conversación erudita sobre poesía francesa o pintura del Renacimiento. Aprendió sánscrito en Berkeley con Arthur W. Ryder y llegó a leer el Bhagavad-gītā en su lengua original. Llamó a ese texto «la canción filosófica más hermosa que existe en lengua alguna» y regalaba ejemplares a sus amigos. Llamó a su automóvil Garuda, en referencia al ave montura del dios hindú Visnú. No practicó el hinduismo en sentido tradicional, pero la filosofía hindú influyó en su manera de entender el misterio del universo. También se interesó por el psicoanálisis y participó en un grupo de discusión convocado por el psicólogo Siegfried Bernfeld en la bahía de San Francisco.

5. El Proyecto Manhattan[editar]

5.1 El nombramiento[editar]

En 1941, el físico australiano Mark Oliphant puso a Oppenheimer al tanto del programa británico de bomba atómica. El 9 de octubre de 1941, poco antes de la entrada de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial, el presidente Franklin D. Roosevelt aprobó un programa acelerado para desarrollar un arma nuclear. Oppenheimer se incorporó formalmente al proyecto y Arthur Compton le asignó la investigación del diseño de la bomba.

En 1942, el Ejército de Estados Unidos creó el Distrito de Ingeniería Manhattan y el general Leslie R. Groves fue nombrado director del Proyecto Manhattan. Groves escogió a Oppenheimer como director científico del laboratorio central de armas. La elección fue arriesgada y sorprendió a muchos: Oppenheimer no tenía experiencia dirigiendo grandes organizaciones, no había recibido el Nobel y mantenía desde los años treinta relaciones personales y políticas con militantes comunistas, incluidos su hermano, su esposa y su antigua pareja Jean Tatlock. Groves, sin embargo, valoraba su comprensión global del problema y su ambición, impuso su criterio y forzó la concesión de la habilitación: el 20 de julio de 1943 ordenó que se le otorgara la credencial de seguridad sin demora, considerando que Oppenheimer era «absolutamente esencial para el proyecto».

5.2 Los Álamos[editar]

Oppenheimer propuso emplazar el laboratorio en una meseta aislada de Nuevo México, cercana a Santa Fe, que conocía de sus veranos de juventud: Los Álamos. El sitio, donde funcionaba la Los Alamos Ranch School, se convirtió en el Laboratorio de Los Álamos. Entre 1943 y 1945 dirigió allí, en un régimen de aislamiento y secreto, a un laboratorio que pasó de unos pocos cientos de personas en 1943 a más de 6.000 en 1945, con una concentración de físicos de primer nivel mundial sin precedentes: entre ellos Enrico Fermi, Richard Feynman, Hans Bethe, Edward Teller, Robert Serber, Robert R. Wilson y Victor Weisskopf.

Su papel fue el de coordinador científico e intelectual más que el de investigador: la capacidad de seguir simultáneamente todos los frentes del proyecto —hidrodinámica, metalurgia del plutonio, física de neutrones, diseño de la implosión— y de mantener cohesionado a un grupo de personalidades difíciles es lo que sus colegas destacaron después. Weisskopf describió así su estilo de dirección:

No dirigió desde la oficina central. Estaba presente intelectual y hasta físicamente en cada paso decisivo. Estaba presente en el laboratorio o en las salas de seminario, cuando se medía un nuevo efecto, cuando se concebía una nueva idea. [...] Fue su presencia continua e intensa, que produjo en todos nosotros un sentido de participación directa.

Una de sus decisiones de organización resultó determinante. Groves quería compartimentar la información, de modo que cada científico conociera solo su parcela; Oppenheimer defendió lo contrario y consiguió imponer un coloquio semanal en el que se discutía abiertamente el conjunto del problema. La medida era un riesgo de seguridad evidente y, según el testimonio posterior de los participantes, la razón principal de que el proyecto avanzara con la rapidez con que lo hizo.

El laboratorio hubo de resolver además un cambio de rumbo técnico a mitad de camino. Cuando se comprobó que el plutonio producido en los reactores no permitía el diseño de cañón previsto inicialmente, todo el esfuerzo tuvo que reorientarse hacia la implosión, un método mucho más exigente que requería detonar simétricamente una envoltura de explosivos convencionales. Ese giro es lo que convirtió a Los Álamos en un problema de ingeniería tanto como de física.

La dimensión del proyecto en su conjunto fue industrial y no solo científica: a las instalaciones de Los Álamos se sumaron las plantas de separación isotópica de Oak Ridge y los reactores de Hanford, con decenas de miles de trabajadores que en su inmensa mayoría desconocían para qué servía lo que estaban haciendo.

5.3 Trinity[editar]

El trabajo del laboratorio culminó en la primera explosión nuclear de la historia, realizada el 16 de julio de 1945 en la prueba Trinity, en el desierto de Jornada del Muerto, cerca de Alamogordo, Nuevo México. Oppenheimer bautizó la prueba con ese nombre, explicó, a partir de un verso del poeta John Donne. El historiador Gregg Herken ha sugerido que el nombre también podría aludir a Jean Tatlock, quien le había dado a conocer la obra de Donne.

Según el relato de Oppenheimer, al presenciar la explosión pensó en versos del Bhagavad-gītā. Uno de ellos, citado con frecuencia en versión inglesa, es «Now I am become Death, the destroyer of worlds». En español circulan las versiones «Ahora me he convertido en la muerte, el destructor de mundos» y, según otra interpretación del texto sánscrito, «Ahora me he convertido en el tiempo, el destructor de mundos».[2:1] Su hermano Frank sostuvo que, en el momento mismo de la prueba, Oppenheimer exclamó simplemente: «Funcionó». La noticia fue comunicada con urgencia al presidente Harry S. Truman, que se encontraba en la Conferencia de Potsdam.

Antes de la prueba, Edward Teller había planteado la remota posibilidad de que la bomba encendiera la atmósfera terrestre. Hans Bethe demostró que ese escenario era imposible, pero la preocupación llevó a Oppenheimer a reunirse con Arthur Compton para discutirlo.

6. Hiroshima y Nagasaki[editar]

Una vez desarrollada el arma, los científicos y administradores del proyecto no estaban de acuerdo sobre cómo usarla. Lawrence se opuso inicialmente al uso de la bomba contra personas vivas y propuso una demostración. Oppenheimer y varios consejeros militares discrepaban, temiendo que una demostración anunciada permitiera al enemigo trasladar prisioneros de guerra u otros escudos humanos. Una petición que circuló en Los Álamos y Oak Ridge, promovida entre otros por Leo Szilárd y Edward Teller, pedía que la bomba no se usara por considerarla inmoral e innecesaria. Oppenheimer se opuso a la petición y advirtió a sus colegas de que no debían entorpecer el proyecto.

El 6 de agosto de 1945, la bomba de uranio Little Boy fue lanzada sobre Hiroshima. Tres días después, la bomba de plutonio Fat Man fue lanzada sobre Nagasaki. Las explosiones mataron a centenares de miles de civiles, en su gran mayoría no combatientes, y pusieron fin a la Segunda Guerra Mundial en el Pacífico.

Según los relatos de la época, Oppenheimer sintió orgullo por el éxito técnico de Trinity, pero pronto lo reemplazaron sentimientos de culpa y horror. Nunca expresó públicamente arrepentimiento por haber fabricado el arma. En una reunión con el presidente Truman, Oppenheimer le dijo que sentía «las manos manchadas de sangre»; Truman, molesto, ordenó después a un asistente que no quería volver a ver a «ese científico llorón». En 1960, durante su única visita a Japón después de la guerra, un periodista le preguntó si sentía remordimiento por haber desarrollado la bomba. Oppenheimer respondió de manera irónica: «No es que no me sienta mal. Solo que no me siento peor hoy de lo que me sentía ayer».

7. Posguerra, AEC y control de armas[editar]

Después de la guerra, Oppenheimer se convirtió en portavoz nacional de la ciencia, en el científico más influyente del país y en una de las figuras más visibles del nuevo poder tecnocrático. Como muchos científicos de su generación, creía que la seguridad ante las armas nucleares solo podía provenir de un organismo transnacional que frenara la carrera armamentista.

En 1946 se creó la Comisión de Energía Atómica de los Estados Unidos (AEC, por sus siglas en inglés). Oppenheimer fue nombrado presidente de su Comité Asesor General y renunció a la dirección de Los Álamos. Desde ese cargo asesoró sobre proyectos, laboratorios y política nuclear. El Plan Baruch de 1946, que proponía la internacionalización de la energía atómica, se inspiró en parte en sus ideas, aunque el plan final incluyó elementos que, según Oppenheimer, buscaban impedir que la Unión Soviética obtuviera la bomba antes que construir un mecanismo internacional duradero de control. La Unión Soviética rechazó el plan.

En 1947, Oppenheimer dejó Berkeley y asumió la dirección del Instituto de Estudios Avanzados de Princeton. Más tarde ocupó el antiguo puesto de Albert Einstein como profesor de física teórica.

Cuando el gobierno estadounidense debatió un programa intensivo para desarrollar la bomba de hidrógeno, Oppenheimer recomendó al principio no hacerlo. Sus razones fueron éticas y prácticas: creía que un arma de ese tipo solo podría usarse contra civiles y que, en aquel momento, no existía un diseño factible. Esa oposición le enfrentó con Edward Teller y con sectores del establishment militar, y es el antecedente directo de lo que vino después. Tras la primera prueba atómica soviética en 1949, Truman anunció igualmente un programa acelerado. Oppenheimer y James Conant se sintieron marginados, aunque permanecieron en el comité.

En 1951, Edward Teller y Stanislaw Ulam desarrollaron la configuración Teller-Ulam para la bomba termonuclear, lo que hizo el proyecto técnicamente viable. Oppenheimer modificó entonces su posición y declaró:

El programa que teníamos en 1949 fue una cosa horrenda de la que bien se podía deducir que no tenía demasiado sentido técnico. [...] El programa en 1951 fue técnicamente tan atractivo que no se podía discutir eso. Las cuestiones ya fueron solo las militares, las políticas y los problemas humanitarios de qué se iba a hacer con él una vez que se consiguiera.

La primera bomba termonuclear de gran escala, Ivy Mike, se probó en 1952 y produjo 10,4 megatones, una potencia ampliamente superior a la de las armas de fisión desarrolladas durante la guerra.

8. La audiencia de seguridad de 1954[editar]

En el contexto del macartismo, Oppenheimer se ganó enemigos políticos. El FBI de J. Edgar Hoover lo vigilaba desde antes de la guerra. Entre sus adversarios más decididos estaba Lewis L. Strauss, presidente de la AEC, resentido por la oposición de Oppenheimer a la bomba de hidrógeno y por una humillación previa ante el Congreso. Edward Teller, que mantenía serias diferencias con Oppenheimer, figura entre quienes impulsaron la acusación.

Su hermano Frank Oppenheimer fue obligado a declarar ante el Comité de Actividades Antiamericanas. Frank admitió haber pertenecido al Partido Comunista en los años treinta, pero se negó a dar nombres de otros miembros. A consecuencia de ello, perdió su puesto universitario y, al no poder encontrar trabajo en física, se dedicó al rancho en Colorado.

En 1953, Oppenheimer fue acusado de representar un riesgo para la seguridad nacional. El presidente Eisenhower le pidió la renuncia; Oppenheimer se negó y solicitó una audiencia. Su credencial quedó suspendida mientras se evaluaba su lealtad. El procedimiento administrativo se desarrolló a puerta cerrada en 1954 y las comparecencias se centraron en sus vínculos comunistas de los años treinta y en el llamado «incidente Chevalier». Oppenheimer había comunicado a agentes de seguridad que un amigo con contactos comunistas, Haakon Chevalier, había solicitado secretos nucleares a tres de sus alumnos. Con el tiempo, prestó declaraciones contradictorias y equívocas sobre ese episodio, y su testimonio contribuyó a que Chevalier perdiera su empleo.[7]

Edward Teller testificó contra Oppenheimer, lo que provocó el rechazo de gran parte de la comunidad científica. Muchos científicos, así como figuras del gobierno y de las fuerzas armadas, testificaron a favor de Oppenheimer. La credencial de seguridad le fue finalmente revocada, lo que en la práctica lo apartó de toda función pública relacionada con la política nuclear.

El procedimiento tuvo rasgos que explican su mala reputación posterior: los abogados de Oppenheimer no tuvieron acceso a parte de los documentos empleados contra él, se utilizaron escuchas de sus conversaciones con su propio abogado y el resultado no fue una acusación penal sino una decisión administrativa contra la que no cabía recurso ordinario. Buena parte de la comunidad científica estadounidense lo interpretó como una advertencia dirigida a todos: la de que el asesoramiento técnico al gobierno tenía límites políticos. Algunos historiadores, como Richard Polenberg, han señalado que, si la credencial no hubiera sido revocada, Oppenheimer habría podido ser recordado como alguien que «dio nombres» para salvar su reputación. Como sucedieron las cosas, la mayor parte de la comunidad científica lo trató como un mártir del macartismo.

La rehabilitación llegó primero por vías simbólicas, con el Premio Enrico Fermi de 1963. La anulación formal de la decisión de 1954 no se produjo hasta 2022, cuando quedó sin efecto por considerarse que el procedimiento había sido viciado; se atribuye al Departamento de Energía de Estados Unidos.[3:1]

9. Últimos años, rehabilitación y muerte[editar]

Privado de poder político, Oppenheimer siguió dirigiendo el Instituto de Estudios Avanzados y continuó dando clases, escribiendo y trabajando en física. Recorrió Europa y Japón ofreciendo conferencias sobre historia de la ciencia, el papel de la ciencia en la sociedad y la naturaleza del universo, y dedicó sus últimos años a la reflexión pública sobre la relación entre ciencia, poder y responsabilidad.

En 1957 adquirió un terreno en Playa Gibney, en la isla de Saint John, en las Islas Vírgenes de los Estados Unidos. Allí construyó una casa de descanso sencilla, donde pasaba varios meses al año con su esposa Kitty. A su muerte, su hija Toni heredó la propiedad y la legó al pueblo de Saint John como parque público. La playa es conocida coloquialmente hasta hoy como playa Oppenheimer.[8]

En 1963, a instancias de amigos políticos que habían alcanzado poder, el presidente John F. Kennedy concedió a Oppenheimer el Premio Enrico Fermi. Tras el asesinato de Kennedy, su sucesor Lyndon B. Johnson le entregó el premio. Oppenheimer le dijo a Johnson:

Pienso que es posible, señor presidente, que haya necesitado de cierta caridad y cierto coraje para concederme este premio hoy. Ello podría significar un buen augurio para el porvenir de todos.

El premio fue solo simbólico: Oppenheimer siguió sin credencial de seguridad y no recuperó influencia directa en la política oficial, pero recibió una dotación de 50.000 dólares libres de impuestos.

Robert Oppenheimer, asiduo fumador de pipa, murió de cáncer de garganta el 18 de febrero de 1967, en Princeton, Nueva Jersey, a los 62 años. A su funeral asistieron colegas científicos, políticos y militares. Fue incinerado y sus cenizas, esparcidas en las Islas Vírgenes.

10. Personalidad, legado y representaciones públicas[editar]

10.1 Personalidad[editar]

Oppenheimer ha sido descrito como una figura enigmática y contradictoria: un líder excepcional en lo científico y administrativo, pero también un hombre tímido, inclinado a la soledad y con períodos de depresión. Era alto, delgado, fumador continuo y a menudo olvidaba comer durante sus momentos de concentración.

Tenía un gran poder de convicción en el trato personal y despertaba admiración intensa en sus estudiantes, muchos de los cuales adoptaban su manera de caminar, de hablar y hasta su inclinación por leer obras completas en su lengua original. Sus colegas se dividían entre quienes admiraban su genio y quienes veían en sus actitudes una pose pretenciosa e insegura.

Esa misma amplitud convivía con rasgos que le granjearon enemistades duraderas. Era capaz de una arrogancia intelectual hiriente, despachaba con desdén a quien consideraba lento y tenía una tendencia —documentada en el asunto Chevalier— a manejar la verdad de forma elíptica cuando se sentía acorralado. Varios de sus biógrafos sitúan ahí, y no en su pasado político, la raíz de su caída: acumuló adversarios poderosos a lo largo de veinte años.

Tras Hiroshima, su posición pública fue la de quien había hecho posible el arma y consideraba que su existencia obligaba a un orden internacional nuevo.

10.2 Evaluación científica y premios[editar]

Muchos especialistas consideran que los descubrimientos de Oppenheimer no estuvieron a la altura de sus capacidades. Físicos como Luis Walter Álvarez y Jeremy Bernstein han sugerido que, de haber vivido lo suficiente para ver sus predicciones confirmadas por la observación, podría haber ganado un Premio Nobel por su trabajo sobre el colapso gravitacional, las estrellas de neutrones y los agujeros negros. Oppenheimer fue nominado al Premio Nobel de Física en cuatro ocasiones —1946, 1951, 1955 y 1967—, pero nunca lo ganó.[9] Su colega y confidente Isidor Rabi dio una interpretación muy citada: Oppenheimer veía la física con claridad, pero en la frontera del conocimiento tendía a sentir que había más misterio del que realmente había.

A pesar de estas valoraciones, su papel como organizador y formador de la escuela estadounidense de física teórica es ampliamente reconocido. Después de la guerra publicó pocos artículos científicos, pero su influencia como director del Instituto de Estudios Avanzados y como conferencista se mantuvo.

La figura de Oppenheimer se ha convertido en el caso arquetípico del científico enfrentado a las consecuencias de su propio trabajo. Su epíteto habitual, «el Prometeo americano» —título de la biografía de Kai Bird y Martin J. Sherwin que ganó el premio Pulitzer en 2006—, recoge esa lectura: quien entrega el fuego y es castigado por ello. Su valoración sigue siendo discutida en dos planos. En el científico, se le reconoce una obra teórica de primer orden que probablemente habría dado más de sí sin la interrupción de la guerra y de la vida pública. En el moral, las posturas van desde quienes subrayan su temprana defensa del control internacional de las armas nucleares hasta quienes recuerdan que dirigió su construcción y respaldó su uso sobre ciudades.

10.3 Escritos[editar]

Entre sus publicaciones se cuentan:

  • Science and the Common Understanding (1954).
  • The Open Mind (1955).
  • The flying trapeze: Three crises for physicists (1964).
  • Uncommon sense (1984, póstumo).
  • Atom and void: Essays on science and community (1989, póstumo).

La figura de Oppenheimer ha sido tratada de forma recurrente por el teatro, la ópera, la televisión y el cine, casi siempre a partir del mismo núcleo dramático: el científico que construye el arma y después intenta limitarla.

  • Ópera. Doctor Atomic, de John Adams, con libreto de Peter Sellars, se centra en las horas previas a la prueba Trinity.
  • Televisión. La serie británica Oppenheimer (1980) y, más recientemente, producciones documentales sobre el Proyecto Manhattan.
  • Cine. En 1989, Dwight Schultz interpretó a Oppenheimer en Fat Man and Little Boy, y David Strathairn lo interpretó en Day One. La adaptación cinematográfica de American Prometheus llegó a la pantalla en 2023: Oppenheimer, escrita, dirigida y producida por Christopher Nolan, con Cillian Murphy en el papel principal. Obtuvo siete premios Óscar y llevó la biografía del personaje a un público masivo en todo el mundo hispanohablante.

La frase del Bhagavad-gītā que Oppenheimer evocó tras la prueba Trinity se ha convertido por su cuenta en un objeto cultural, citada en canciones, ensayos y titulares con independencia de su contexto original, hasta el punto de que suele atribuírsele como declaración propia y no como cita de un texto antiguo.

11. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]

Oppenheimer es en español una figura conocida sobre todo por vía indirecta: por el debate sobre las bombas de Hiroshima y Nagasaki, presente en los programas de historia de bachillerato de casi todos los países hispanohablantes, y desde 2023 por la película de Christopher Nolan, que dio a su nombre una difusión masiva y repentina en la región gracias a su estreno en las salas de América Latina y España.

El vínculo con el mundo hispanohablante tiene además un componente directo y poco conocido: el emplazamiento de la prueba Trinity está en el desierto de Jornada del Muerto, en Nuevo México, un topónimo español heredado del Camino Real de Tierra Adentro. Las comunidades hispanas y las naciones indígenas de la zona quedaron expuestas a la lluvia radiactiva de la detonación sin aviso previo ni evacuación, y sus descendientes —conocidos como los downwinders de Tularosa— llevan décadas reclamando reconocimiento y compensación.[10]

La biografía American Prometheus circula en español como Prometeo americano, y el interés por el personaje ha alimentado en los últimos años una producción divulgativa considerable en castellano sobre la historia del Proyecto Manhattan y sobre el papel de los científicos exiliados europeos en él. Entre las ediciones en español de sus propias obras figuran:

  • La ciencia y el conocimiento común, publicada por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas en 1995.
  • Hombre y ciencia. Un desafío al mundo, publicada por Espasa-Calpe.
  • Oppenheimer y la bomba atómica, de Paul Strathern, publicada en la colección Los Científicos y sus Descubrimientos de Siglo XXI en 1999.
[ Desplegar / Plegar: bibliografía básica en otras lenguas ]
  • Kai Bird y Martin J. Sherwin, American Prometheus: The Triumph and Tragedy of J. Robert Oppenheimer (Knopf, 2005).
  • David C. Cassidy, J. Robert Oppenheimer and the American Century (Pi Press, 2005).
  • Gregg Herken, Brotherhood of the Bomb: The Tangled Lives and Loyalties of Robert Oppenheimer, Ernest Lawrence, and Edward Teller (Henry Holt, 2002).
  • Alice Kimball Smith y Charles Weiner, Robert Oppenheimer: Letters and Recollections (Harvard University Press, 1980).

12. Reconocimientos y eponimia[editar]

Además del Premio Enrico Fermi y la Medal for Merit, Oppenheimer da nombre a conceptos físicos como la aproximación de Born-Oppenheimer, el proceso Oppenheimer-Phillips, el límite de Tolman-Oppenheimer-Volkoff y el modelo Oppenheimer-Snyder.

En su memoria, el cráter lunar Oppenheimer lleva su nombre. El asteroide (67085) Oppenheimer también conmemora su figura.

13. Cronología[editar]

[ Desplegar / Plegar ] Fechas principales
Fecha Hecho
22 de abril de 1904 Nace en Manhattan, Nueva York
Marzo de 1927 Se doctora en la Universidad de Gotinga con Max Born
1939 Publica con Hartland Snyder el trabajo sobre colapso gravitatorio
1942 Groves lo elige para dirigir el laboratorio del Proyecto Manhattan
1943-1945 Director científico de Los Álamos
16 de julio de 1945 Prueba Trinity, primera detonación nuclear de la historia
Agosto de 1945 Bombas de Hiroshima y Nagasaki; fin de la Segunda Guerra Mundial
1946 Preside el Comité Asesor General de la AEC y deja la dirección de Los Álamos
1947 Nombrado director del Instituto de Estudios Avanzados de Princeton
1954 Audiencia de seguridad; se le revoca la credencial
1963 Recibe el Premio Enrico Fermi
18 de febrero de 1967 Muere en Princeton, Nueva Jersey
2022 Se anula la decisión de 1954

  1. El significado de la «J» en J. Robert Oppenheimer ha sido objeto de discusión. La partida de nacimiento dice «Julius Robert Oppenheimer», pero el propio Oppenheimer afirmó en una entrevista de 1963 que la «J» no significaba nada. Su hermano Frank conjeturó que la inicial era una manera simbólica de nombrar al hijo mayor como el padre, sin convertirlo formalmente en junior. ↩︎

  2. Oppenheimer leyó el pasaje en sánscrito y realizó su propia traducción. En la literatura en inglés la cita aparece a menudo como shatterer of worlds, vertido al español como «destructor», «demoledor» o «borrador» de mundos. La revista Time la imprimió en 1948, y Oppenheimer volvió a evocarla años después en una entrevista televisada. En la misma evocación recordaba también el verso: «Si el resplandor de mil soles estallara a la vez en el cielo, eso sería como el esplendor del Poderoso». ↩︎ ↩︎

  3. Que la decisión de 1954 fue anulada en 2022 está recogido en las fichas biográficas de referencia. No consta la autoridad concreta que la anuló, ni el instrumento jurídico empleado, ni la fecha exacta de la resolución: la edición en español de la enciclopedia de referencia no recoge la anulación en absoluto, y la edición en inglés la da sin autoridad ni fecha. ↩︎ ↩︎

  4. La historia de la manzana envenenada proviene del testimonio de Francis Fergusson. No hay registros de envenenamiento ni de sanción disciplinaria en Cambridge. Charles Oppenheimer, nieto del físico, y los autores de American Prometheus la consideran no probada. ↩︎

  5. El artículo On Continued Gravitational Contraction apareció el 1 de septiembre de 1939, el mismo día en que Alemania invadía Polonia, lo que contribuyó a que pasara inadvertido. Su importancia sólo se reconoció plenamente en los años sesenta, cuando la astrofísica volvió sobre el problema del colapso estelar. ↩︎

  6. La cuestión de si Oppenheimer fue miembro formal del Partido Comunista de los Estados Unidos sigue abierta. Gregg Herken halló evidencias de vínculos estrechos en las décadas de 1930 y 1940; Haynes, Klehr y Vassiliev afirman que fue miembro encubierto. Otros biógrafos, como David Cassidy, sostienen que nunca se afilió abiertamente. ↩︎

  7. El «incidente Chevalier» fue uno de los ejes de la audiencia de 1954. Oppenheimer identificó a Haakon Chevalier como el amigo que habría solicitado secretos nucleares, pero luego dio versiones contradictorias. Con ello, prestó testimonios que contribuyeron a que Chevalier perdiera su empleo. ↩︎

  8. La propiedad fue legada por Toni Oppenheimer al pueblo de Saint John, según la documentación histórica de la playa Gibney. ↩︎

  9. Según los archivos de nominaciones del Premio Nobel, Oppenheimer fue nominado en 1946, 1951, 1955 y 1967, sin obtenerlo. ↩︎

  10. Nuevo México era en 1945 un territorio de población mayoritariamente hispanohablante y de pueblos originarios. La prueba se realizó sin advertir a los habitantes de los alrededores, a los que se explicó la explosión como un accidente en un depósito de municiones. ↩︎