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Janucá

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Janucá
Nombre en hebreoחֲנֻכָּה
Otros nombresFiesta de las Luces, Fiesta de las Luminarias
TipoFestividad judía
Celebrada porJudaísmo
MotivoRededicación del Segundo Templo de Jerusalén y milagro de la lámpara de aceite
Comienzo25 de Kislev
Fin2 o 3 de Tevet
Fecha en 2025Del atardecer del 14 de diciembre al anochecer del 22 de diciembre
CostumbresEncendido progresivo de velas, cantos, bendiciones, alimentos fritos, dreidel, Janucá guelt

1. Resumen[editar]

Janucá (en hebreo, חֲנֻכָּה o חֲנוּכָּה, ḥanukká; en hebreo tiberiano, ḥănukkā, «dedicación» o «iniciación»), también llamada Fiesta de las Luces o Fiesta de las Luminarias, es una festividad judía de ocho días que comienza el 25 de Kislev del calendario hebreo. Conmemora la rededicación del Segundo Templo de Jerusalén tras la rebelión de los macabeos contra el Imperio seléucida.

Según la tradición rabínica, cuando los macabeos recuperaron el Templo encontraron aceite ritualmente puro en cantidad suficiente para mantener encendida la menorá durante un solo día. Milagrosamente, el aceite ardió durante ocho días, el tiempo necesario para preparar aceite nuevo.[1] Ese relato dio origen a la principal costumbre de la festividad: encender, de manera progresiva, un candelabro de nueve brazos llamado januquiá.

Janucá no es una festividad de reposo comparable a Shabat. Quienes la observan pueden trabajar normalmente, y no existe prohibición de realizar las tareas que están vedadas en Shabat.[2] La celebración incluye bendiciones especiales, cantos, consumo de alimentos fritos en aceite y costumbres infantiles como el dreidel y el dinero de Janucá.

2. Denominación y etimología[editar]

El nombre hebreo חֲנֻכָּה deriva del verbo חנך (ḥanak), que significa «dedicar» o «inaugurar». La festividad conmemora precisamente la reinauguración del Segundo Templo de Jerusalén después de que los macabeos recuperaran el control de la ciudad.

En español se ha adoptado preferentemente la grafía «Janucá», aunque también se registra «Jánuca». La FundéuRAE recomienda la primera forma y recuerda que no es necesario recurrir a la grafía inglesa Hanukkah.[3] La festividad ha sido conocida asimismo como Fiesta de las Luminarias y, antiguamente, como Fiesta de las Lámparas.

La tradición exegética ofrece varias lecturas del nombre. Una de ellas lo descompone en חנו כ"ה, «descansaron [el] 25», en referencia al 25 de Kislev, día en que comienza la festividad. Otra interpretación ve en חנוכה un acrónimo de ח נרות והלכה כבית הלל, «ocho velas, y la halajá según la Casa de Hilel». Esta lectura alude a la discusión entre las escuelas de Hilel y Shamai sobre el orden del encendido: Shamai proponía comenzar con ocho velas e ir disminuyendo; Hilel, comenzar con una e ir aumentando. La práctica adoptada sigue a Hilel.

3. Contexto histórico[editar]

3.1 Judea entre ptolomeos y seléucidas[editar]

La presencia griega en Judea comenzó tras las conquistas de Alejandro Magno en 332 a. C. Después de su muerte, sus generales se disputaron el dominio del Levante mediterráneo. Judea quedó bajo dominio del Egipto ptolemaico hasta que el rey Antíoco III el Grande de Siria venció a Ptolomeo V en la batalla de Panio, fechada en 200 a. C. o en 198 a. C. según las fuentes.[4] La región pasó entonces al Imperio seléucida.

Antíoco III intentó congraciarse con sus nuevos súbditos judíos y les garantizó el derecho a vivir según sus costumbres ancestrales. Esa actitud cambió con su hijo, Antíoco IV Epífanes.

3.2 Antíoco IV y la helenización forzada[editar]

En 175 a. C. ascendió al trono seléucida Antíoco IV Epífanes. Según Flavio Josefo, invadió Judea a pedido de los tobíades, una facción judía helenista de Jerusalén. En 168 a. C., bajo su reinado, el Templo fue saqueado, numerosos judíos fueron masacrados y el judaísmo fue declarado ilegal. En 167 a. C., Antíoco ordenó construir un altar a Zeus en el Templo de Jerusalén, prohibió la circuncisión y dispuso el sacrificio de cerdos en el altar.[5]

Estas medidas provocaron una revuelta de gran escala encabezada por Matatías, un kohen o sacerdote judío originario de Modi'ín.

4. La rebelión macabea y la rededicación[editar]

4.1 La revuelta[editar]

Matatías y sus cinco hijos —Yojanán, Simón, Eleazar, Jonatán y Judas— lideraron la rebelión contra Antíoco IV. Judas, hijo de Matatías, fue conocido como Judas Macabeo; el sobrenombre «Macabeo» suele traducirse como «martillo». Tras la muerte de Matatías en 166 a. C., Judas asumió el liderazgo de la revuelta.

La lucha fue difícil y los rebeldes constituían una minoría frente al ejército seléucida. Pese a ello, lograron una serie de victorias que les permitieron recuperar Jerusalén.

4.2 La rededicación del Templo[editar]

En 164 a. C. la rebelión triunfó sobre las fuerzas seléucidas y el Templo fue liberado. Judas ordenó purificar el santuario y construir un altar nuevo en lugar del que había sido profanado. Según I Macabeos, la consagración del nuevo altar se celebró con gran alegría durante ocho días:

Durante ocho días celebraron la dedicación del altar... Entonces Judas y sus hermanos y toda la asamblea de Israel decidieron que la consagración del nuevo altar se debía celebrar cada año con gozo y alegría durante ocho días, a partir del día veinticinco del mes de Kislev.[nota]

En II Macabeos se afirma que la celebración se hizo «a la manera de la fiesta de los Tabernáculos», es decir, de Sucot.[6]

4.3 Cronología de la rebelión[editar]

[ Desplegar / Plegar: cronología de la rebelión macabea ]
  • 332 a. C.: Alejandro Magno conquista el Levante mediterráneo.
  • 200 u 198 a. C.: la batalla de Panio coloca a Judea bajo dominio seléucida.
  • 175 a. C.: Antíoco IV Epífanes asciende al trono.
  • 168 a. C.: el Templo de Jerusalén es saqueado y el judaísmo es declarado ilegal.
  • 167 a. C.: Antíoco ordena construir un altar a Zeus en el Templo. Matatías y sus hijos inician la rebelión.
  • 166 a. C.: muere Matatías y Judas Macabeo asume el liderazgo.
  • 164 a. C.: los macabeos recuperan Jerusalén y rededican el Templo. Surge la festividad de Janucá.
  • 142 a. C.: se establece el reino hasmoneo con autonomía reconocida por los seléucidas.
  • 63 a. C.: Roma anexa Judea y termina el período hasmoneo.

5. El milagro del aceite y otras interpretaciones[editar]

5.1 El relato del Talmud[editar]

El relato del milagro del aceite se encuentra en el Talmud de Babilonia, en el tratado Shabat 21b. Según la Guemará, tras expulsar a las fuerzas de Antíoco IV del Templo, los macabeos hallaron casi todo el aceite ritual profanado. Solo encontraron una vasija con el sello del Sumo Sacerdote intacto, con aceite suficiente para un solo día. Ese aceite ardió milagrosamente durante ocho días, el tiempo necesario para producir aceite nuevo.[1:1]

Los libros de los Macabeos no mencionan el milagro del aceite. I Macabeos atribuye la celebración a la rededicación del altar, y varios historiadores sostienen que los ocho días pudieron ser una celebración tardía de Sucot y Shemini Atzeret, festividades que no habían podido celebrarse durante la guerra.

5.2 Una festividad del solsticio[editar]

El Talmud y el Midrash Raba sugieren también otro trasfondo. En el tratado Avodá Zará 8a se relata la historia de Adán, quien al ver ponerse el sol por primera vez sintió pánico. Según el relato, durante el primer año ayunó ocho días y, al comenzar a alargarse nuevamente los días, festejó otros ocho; el segundo año, al comprender que se trataba del orden natural, solo festejó.

Janucá ocurre alrededor del 22 de diciembre, fecha cercana al solsticio de invierno en el hemisferio norte. El encendido de luminarias simbolizaría, en esta lectura, la expulsión simbólica del invierno y la recuperación de la luz.

5.3 Origen agrícola[editar]

El rabino Yoel Ben Nun ha propuesto que Janucá está relacionada con la finalización de la cosecha de aceitunas y el prensado para obtener aceite de oliva. La Mishná, en el tratado Bikurim 1:6, vincula Janucá con el final de la ofrenda de primicias del olivo. Según esta hipótesis, antes de la victoria asmonea ya existía una festividad agrícola del aceite en la que se encendían luminarias, y la victoria macabea la reinterpretó en clave histórica y religiosa.

5.4 Interpretaciones modernas[editar]

Varios académicos modernos sostienen que el rey seléucida intervino en una guerra civil interna entre judíos tradicionalistas y judíos helenistas de Jerusalén. Según esta lectura, la rebelión macabea habría comenzado como un conflicto entre facciones que competían por el cargo de Sumo Sacerdote. La alianza de la facción helenista con Antíoco IV habría escalado el conflicto, hasta que el rey prohibió las prácticas religiosas tradicionales.

Esta interpretación no niega el valor simbólico de Janucá, pero explica el trasfondo político de una crisis que pudo ser, en su origen, tanto una revuelta contra el dominio seléucida como un conflicto interno del judaísmo.

6. Fuentes históricas[editar]

6.1 Libros de los Macabeos[editar]

Los libros I Macabeos y II Macabeos narran la institución de Janucá. I Macabeos 4:56-59 describe la celebración de ocho días a partir del 25 de Kislev y la decisión de conmemorarla anualmente.[7] II Macabeos 10:6-8 alude también a la alegría con que fue celebrada la rededicación y a la decisión de ordenar su observancia anual.[6:1]

La festividad en sí no se menciona en el Tanaj. Su origen y sus reglas se desarrollan en la literatura rabínica y en los libros de los Macabeos.[8]

6.2 La Mishná y el Talmud[editar]

La historia de Janucá está prácticamente ausente de la Mishná, salvo menciones tangenciales en tratados como Bikurim 1:6, Rosh HaShaná 1:3, Megilá 3:6 y Bava Kama 6:6. Se ha sugerido que la información era tan conocida que la Mishná no necesitó incluirla; otra propuesta sostiene que los redactores de la Mishná, tras la revuelta de Bar Kojba, prefirieron no destacar una festividad que celebraba otra rebelión contra un poder extranjero.

Es el Talmud, en la Guemará del tratado Shabat, el que ofrece el relato del milagro del aceite[1:2] y las principales reglas del encendido de velas.

6.3 Flavio Josefo[editar]

El historiador judío Flavio Josefo relata en Antigüedades judías XII que Judas Macabeo, después de reconsagrar el Templo profanado por Antíoco IV Epífanes, ordenó que todos los años se celebrase durante ocho días. Josefo llama a estos festejos «Festival de las Luminarias» y afirma:

Y desde ese entonces y hasta ahora es que celebramos esta festividad, y la llamamos Luces.[nota]

6.4 Otras fuentes antiguas[editar]

Otra fuente es la Meguilat Antiochus, también conocida como Meguilat Janucá. Fue escrita originalmente en arameo y luego traducida literalmente al hebreo. Los académicos datan el original entre los siglos II y V de la era común, y la traducción hebrea en torno al siglo VII. El texto fue publicado por primera vez en Mantua en 1557. Saadia Gaón, quien la tradujo al árabe en el siglo IX, la atribuía a los propios macabeos.

7. Celebración y costumbres[editar]

7.1 La januquiá y el encendido[editar]

El símbolo más visible de Janucá es la januquiá, un candelabro de nueve brazos: ocho para las luminarias de la festividad y uno más, llamado shamash («servidor» o «cuidador»), que sirve como llama piloto. En la primera noche se enciende una vela; en la segunda, dos; y así sucesivamente hasta completar ocho en la última noche.

El shamash se enciende primero y se utiliza para encender las demás velas. Su ubicación suele ser distinta —más alta, más baja o lateral— para diferenciarlo de las ocho luminarias restantes.[9] La razón es que las luminarias de Janucá no deben utilizarse para iluminación ordinaria; si se necesita luz, se usa el shamash.

Las luminarias pueden ser velas o lámparas de aceite. Cuando la llama abierta no está permitida, se pueden emplear luminarias eléctricas. La costumbre indica ubicarlas en una ventana visible o cerca de la puerta que da a la calle, para «dar a conocer el milagro». En épocas y lugares de persecución, las luces se esconden de la vista pública.

En total, al terminar los ocho días se han encendido 44 luminarias contando el shamash; sin contarlo, 36.

7.2 Bendiciones sobre las luminarias[editar]

Al encender las velas se recitan dos bendiciones:

Baruj Atá Adonai Eloheinu Mélej haolam, asher kidshanu bemitzvotav vetzivanu lehadlik ner Janucá.
Bendito eres Tú, Adonai, Dios nuestro, Rey del universo, que nos santificó con sus preceptos y nos ordenó el encendido de la vela de Janucá.
Baruj Atá Adonai Eloheinu Mélej haolam, she'asá nisim laAvoteinu, bayamim hahem bazmán hazé.
Bendito eres Tú, Adonai, Dios nuestro, Rey del universo, que hizo milagros a nuestros patriarcas en aquellos días, en este tiempo.

La primera noche se añade la bendición Shehejeyanu, que se recita para marcar ocasiones especiales:

Baruj Atá Adonai Eloheinu Mélej haolam, shehejeyanu vekiyemanu vehiguianu lazman hazé.
Bendito eres Tú, Adonai, Dios nuestro, Rey del universo, que nos mantuvo con vida, nos sostuvo y nos hizo llegar a este momento.

7.3 Cantos: Hanerot Halalu y Maoz Tzur[editar]

Después del encendido se recita o canta Hanerot Halalu, un himno del que existen varias versiones. Una de las más comunes entre las comunidades asquenazíes dice:

Encendemos estas luminarias por los milagros y las maravillas, por la redención y las batallas que hiciste por nuestros patriarcas, en aquellos días en esta época, a través de tus kohanim. Durante los ocho días de Janucá estas luces son sagradas, y no nos está permitido utilizarlas sino para mirarlas.

También se entona Maoz Tzur, himno escrito en la Alemania medieval. Contiene seis estrofas: la primera y la última tratan sobre la salvación divina, y las cuatro intermedias evocan el éxodo de Egipto, el cautiverio babilónico, el milagro de Purim y la victoria asmonea.

7.4 El dreidel[editar]

El dreidel —en hebreo, sevivon— es una perinola de cuatro lados con la que los niños juegan en Janucá. Cada cara tiene una letra hebrea:

  • נ (Nun)
  • ג (Guímel)
  • ה (He)
  • ש (Shin) o פ (Pei)

En la diáspora, las letras forman las siglas de Nes gadol haya sham, «un gran milagro ocurrió allá». En Israel, la cuarta letra suele ser פ (Pei), y la frase es Nes gadol haya po, «un gran milagro ocurrió aquí».

Los jugadores suelen comenzar con monedas de chocolate, nueces, pasas o golosinas y hacen girar el dreidel. Según la letra que sale, un jugador gana el pozo, toma la mitad, pone una golosina o cede el turno. Una tradición relaciona el juego con la época en que los judíos, al ser sorprendidos estudiando Torá, escondían los rollos y simulaban que estaban jugando.

7.5 Janucá guelt[editar]

Guelt significa «dinero» en ídish. En Janucá es costumbre dar a los niños Janucá guelt, generalmente monedas de pequeña denominación. En Israel se conoce como dmei Janucá. Muchos maestros jasídicos distribuyen monedas a quienes los visitan durante la festividad.

La costumbre se remonta a la práctica de los judíos polacos del siglo XVII, que daban monedas a los niños para que las entregaran a sus maestros. Con el tiempo, los niños comenzaron a recibir dinero para sí mismos. La tradición también servía para difundir la historia del milagro del aceite.

7.6 Alimentos y otras costumbres[editar]

En Janucá se acostumbra consumir alimentos fritos en aceite, como los latkes o levivot —tortas de papa— y las sufganiot, bolitas de masa rellenas de mermelada. También se consumen productos lácteos.

Se cantan canciones propias de la festividad y se recitan salmos, especialmente los salmos 30, 67 y 91. Muchos jasídicos recitan este último varias veces después del encendido. Las familias suelen reunirse para encender la januquiá y, en muchas casas, se incentiva a los niños a hacer donaciones.

El judaísmo caraíta no reconoce Janucá como obligación religiosa, ya que fue instaurada en tiempos de los macabeos y no es de precepto bíblico. Algunos caraítas la celebran como fiesta civil o por imitación, pero no como obligación de guardar.

8. Fechas en el calendario[editar]

Como todas las festividades judías, Janucá se rige por el calendario hebreo. Comienza el 25 de Kislev y termina el 2 o 3 de Tevet, según la duración de Kislev. En el calendario gregoriano es una fiesta móvil: suele caer entre finales de noviembre y finales de diciembre.

El día judío comienza con la puesta del sol. Por eso, el primer día de Janucá se inicia en la noche anterior a la fecha indicada en el calendario gregoriano. Por ejemplo, si Janucá comienza el 14 de diciembre, la primera celebración corresponde al atardecer del 13 de diciembre.

[ Desplegar / Plegar: fechas recientes de inicio de Janucá ]
  • Atardecer del 8 de diciembre de 2012
  • Atardecer del 27 de noviembre de 2013
  • Atardecer del 16 de diciembre de 2014
  • Atardecer del 6 de diciembre de 2015
  • Atardecer del 24 de diciembre de 2016
  • Atardecer del 12 de diciembre de 2017
  • Atardecer del 2 de diciembre de 2018
  • Atardecer del 22 de diciembre de 2019
  • Atardecer del 10 de diciembre de 2020
  • Atardecer del 28 de noviembre de 2021
  • Atardecer del 18 de diciembre de 2022
  • Atardecer del 7 de diciembre de 2023
  • Atardecer del 25 de diciembre de 2024
  • Atardecer del 14 de diciembre de 2025

Las fechas de los años siguientes se desplazan anualmente según el calendario hebreo, por lo que la festividad no siempre coincide con los mismos días del calendario gregoriano.

9. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]

En español, el término «Janucá» se ha incorporado a los diccionarios y manuales de estilo. La FundéuRAE recomienda la grafía «Janucá» y la equivalencia «Fiesta de las Luminarias» o «Fiesta de las Luces».[3:1] En textos hispanos también se distingue claramente entre la menorá de siete brazos y la januquiá de nueve brazos, distinción útil para hablar con precisión de la festividad.

Las comunidades judías de América Latina —presentes de manera destacada en países como Argentina y México— celebran Janucá con las mismas prácticas rituales: encendido de la januquiá, bendiciones, alimentos fritos y reuniones familiares. En distintas ciudades con presencia judía se organizan encendidos comunitarios de januquiot en espacios públicos o centros comunitarios. La visibilidad de la festividad suele aumentar cuando coincide con las fiestas de diciembre, lo que ha llevado a que muchos medios hispanohablantes expliquen su origen y sus costumbres.

10. Legado y visibilidad cultural[editar]

Janucá no es la festividad más solemne del calendario judío, pero su cercanía con el solsticio de invierno y con las fiestas de diciembre la ha convertido en una de las más conocidas fuera del mundo judío. El encendido progresivo de velas, el milagro del aceite y la figura de los macabeos han sido representados en la literatura, la música y las artes visuales.

El énfasis en «hacer público el milagro» —colocando las luces cerca de la calle o en ventanas visibles— ha dado a Janucá una dimensión comunitaria que se expresa en encendidos públicos en ciudades de distintos países. Su mensaje central, la resistencia de una minoría que logró conservar sus prácticas religiosas, ha sido leído tanto en clave religiosa como cultural.


  1. Talmud de Babilonia, tratado Shabat 21b. ↩︎ ↩︎ ↩︎

  2. Shulján Aruj, Oraj Jaim 670:1. ↩︎

  3. FundéuRAE, «Janucá, transcripción en español del nombre de la festividad judía», 19 de diciembre de 2022. ↩︎ ↩︎

  4. La fecha de la batalla de Panio varía según las fuentes: algunas la sitúan en 200 a. C. y otras en 198 a. C. ↩︎

  5. Flavio Josefo, Antigüedades judías XII, 7, §7. ↩︎

  6. II Macabeos 10:6-8. ↩︎ ↩︎

  7. I Macabeos 4:56-59. ↩︎

  8. El Tanaj no menciona Janucá; su origen y sus reglas se desarrollan en la literatura rabínica y en los libros de los Macabeos. ↩︎

  9. Shulján Aruj, Oraj Jaim 673:1. ↩︎