Jules Rimet
| Jules Rimet | |
|---|---|
| 3.º presidente de la FIFA | |
| Mandato | 1 de marzo de 1921 – 21 de junio de 1954 |
| Predecesor | Daniel Burley Woolfall |
| Sucesor | Rodolphe William Seeldrayers |
| Presidente de la Federación Francesa de Fútbol | |
| Primer mandato | 1919 – 1942[sin verificar] |
| Segundo mandato | 1944[sin verificar] – 1949 |
| Presidente del Red Star Football Club | |
| Mandato | 1897 – 1910 |
| Nombre completo | Jules Ernest Séraphin Valentin Rimet |
| Nacimiento | 14 de octubre de 1873 Theuley, Alto Saona, Francia |
| Fallecimiento | 15 de octubre de 1956 (83 años) Suresnes, Altos del Sena, Francia[sin verificar] |
| Nacionalidad | Francesa |
| Ocupación | Abogado, árbitro de fútbol, dirigente deportivo |
| Religión | Católico |
| Condecoraciones | Legión de Honor, Cruz de Guerra 1914–1918 |
1. Resumen[editar]
Jules Ernest Séraphin Valentin Rimet (Theuley, Alto Saona, Francia, 14 de octubre de 1873 – Suresnes, Altos del Sena, Francia, 15 o 16 de octubre de 1956) fue un dirigente deportivo, abogado y árbitro de fútbol francés, conocido principalmente por haber sido el tercer presidente de la FIFA, cargo que ejerció entre 1921 y 1954. Su presidencia de treinta y tres años lo convierte en el mandatario más longevo en la historia de la organización.
Rimet es considerado el padre de la Copa Mundial de Fútbol, torneo que impulsó desde su concepción hasta su primera edición en Uruguay en 1930. El trofeo entregado a los campeones mundiales entre 1930 y 1970 llevó oficialmente su nombre desde 1946, en homenaje a su labor al frente del fútbol internacional. Además de su papel en la FIFA, presidió la Federación Francesa de Fútbol y fue fundador del club Red Star, una de las entidades deportivas más antiguas de Francia.
Su visión del fútbol trascendió lo meramente competitivo: entendía el deporte como una herramienta de encuentro entre los pueblos y trabajó durante décadas para que las selecciones nacionales compitieran en condiciones de igualdad, en un contexto marcado por dos guerras mundiales y por fuertes tensiones políticas en Europa.[1]
2. Primeros años y formación[editar]
Jules Rimet nació el 14 de octubre de 1873 en Theuley, una pequeña comuna del departamento de Alto Saona, en el este de Francia. Su padre era tendero de comestibles, y la familia se mudó a París en 1884, cuando Jules tenía once años.[2]
Estudió derecho en París y se recibió de abogado, profesión que ejerció en paralelo a su vocación deportiva. Aunque le gustaba el fútbol, no se destacó como jugador y orientó su interés hacia la organización y el acompañamiento de los deportistas desde temprana edad.
La formación religiosa y social de Rimet fue un componente relevante en su pensamiento. Cuando tenía diecisiete años, el papa León XIII publicó la encíclica Rerum novarum (1891), dedicada a la dignidad del trabajo y a las condiciones de los obreros. El joven Rimet, católico practicante, se sintió profundamente interpelado por ese documento, y muchos años después se ha señalado que aquella lectura influyó en su convicción de que el deporte podía ser un espacio abierto, sin barreras de clase ni de origen.[3]
3. Trayectoria como dirigente[editar]
3.1. Red Star Football Club[editar]
En marzo de 1897, con veintitrés años, Rimet reunió a un grupo de amigos y fundó en París el club Red Star, oficialmente denominado Red Star Club Français en sus inicios. La institución, que aún existe, se distinguió desde el principio por no discriminar a sus miembros por su origen social, en sintonía con los ideales del joven dirigente. Entre los deportes que se practicaban en el club, el fútbol comenzaba a ganar popularidad en Francia a finales del siglo XIX.
Rimet presidió el Red Star desde su fundación hasta 1910. Su vínculo con la institución lo mantuvo durante décadas, y el club se consolidó como uno de los representantes del fútbol popular parisino en los años siguientes.[4]
3.2. Federación Francesa de Fútbol[editar]
En 1910, Rimet fue uno de los fundadores de la Ligue de Football Association, entidad que se integró posteriormente al Comité Français Interfédéral. Nueve años más tarde, en 1919, ese comité se transformó en la Federación Francesa de Fútbol (FFF), y Rimet se convirtió en su primer presidente.[5]
Durante su gestión al frente de la FFF, el fútbol francés vivió una etapa de institucionalización y crecimiento. Los registros consultados difieren en cuanto a la duración exacta de su primer mandato: algunas fuentes indican que permaneció en el cargo hasta 1942, mientras que otras lo extienden hasta 1946. Lo que no está en discusión es que volvió a presidir la federación después de la Segunda Guerra Mundial, entre 1944 y 1949, año en que fue sucedido por Emmanuel Gambardella.[6]
3.3. Primeros pasos en la FIFA[editar]
Rimet se vinculó a la FIFA como representante de Francia ante el organismo internacional. La Federación Internacional de Fútbol Asociación, fundada en 1904 en París, atravesaba por entonces una etapa de fragilidad institucional. La Primera Guerra Mundial interrumpió la actividad internacional y, al terminar el conflicto, la continuidad misma de la FIFA estaba en duda.
Rimet representó a Francia ante la FIFA hasta que, el 1 de marzo de 1921, fue designado presidente de la entidad. Llegó al cargo tras la muerte de Daniel Burley Woolfall, el británico que había presidido la federación internacional durante la guerra, y en un momento en que las asociaciones británicas, disconformes con el rumbo del fútbol mundial, se habían distanciado.[7]
4. Presidencia de la FIFA[editar]
4.1. La reorganización del fútbol mundial[editar]
Rimet recibió una FIFA al borde de la disolución. Durante la guerra, las grandes asociaciones europeas habían suspendido su actividad internacional, y las diferencias entre los países vencedores y vencidos dificultaban la reanudación de los torneos. El nuevo presidente trabajó para sostener la organización y para devolverle un lugar central al fútbol de selecciones.
Una de sus primeras convicciones fue que el fútbol no podía quedar limitado al ámbito amateur de los Juegos Olímpicos. Aunque en los años veinte los torneos olímpicos de fútbol funcionaron como el principal escaparate internacional del deporte, Rimet entendió que el desarrollo del fútbol exigía una competición propia, organizada por la FIFA y abierta a todos sus miembros.[8]
4.2. La creación de la Copa Mundial[editar]
La idea de organizar un torneo mundial de fútbol no era enteramente nueva. Henri Delaunay, secretario general de la FIFA, entre otros dirigentes, había esbozado proyectos similares en los años anteriores. Sin embargo, fue bajo el liderazgo de Rimet, y con el respaldo del Congreso de la FIFA de 1928 en Ámsterdam, que la propuesta tomó forma definitiva. Se decidió que la primera Copa Mundial se disputara en 1930 en Uruguay, país que había ganado los torneos olímpicos de fútbol de 1924 y 1928 y que ofreció asumir los costos de traslado de las delegaciones europeas.[9]
La elección de Uruguay generó resistencia en varias federaciones europeas, cuyos jugadores debían ausentarse durante casi tres meses de sus ligas domésticas. De los países europeos, solo Francia, Bélgica, Rumania y Yugoslavia aceptaron enviar selecciones, y según los testimonios de la época, lo hicieron en buena medida por la influencia personal de Rimet. El dirigente viajó a bordo del transatlántico SS Conte Verde con las delegaciones europeas, llevando el trofeo en su equipaje.[10]
El primer campeonato se celebró en Montevideo entre el 13 y el 30 de julio de 1930, y concluyó con la victoria de Uruguay sobre Argentina en la final. El éxito de aquel torneo, tanto en asistencia como en repercusión, consolidó la viabilidad de la Copa del Mundo.
4.3. Las ediciones de 1934 y 1938[editar]
Tras el primer Mundial, Rimet impulsó la continuidad del torneo con la periodicidad de cuatro años que lo caracteriza. La segunda edición se adjudicó a Italia en 1934, y la tercera a Francia en 1938. El torneo italiano fue utilizado por el régimen fascista de Benito Mussolini como herramienta de propaganda, un hecho que generó cuestionamientos al liderazgo de la FIFA y al propio Rimet, a quien se acusó de haber tolerado la instrumentalización política del campeonato.[11]
El Mundial de 1938, disputado en Francia, fue el último antes de la Segunda Guerra Mundial. El conflicto obligó a suspender la competición por doce años, un paréntesis que puso a prueba la continuidad del proyecto que Rimet había construido desde los años veinte.
4.4. La posguerra y el regreso de las naciones británicas[editar]
Durante la Segunda Guerra Mundial, Rimet defendió la idea de que el fútbol debía reanudarse apenas terminado el conflicto, y de que las selecciones de los países derrotados, como Italia y Alemania, debían ser readmitidas en las competiciones internacionales. Esa postura le generó el rechazo de varias federaciones europeas, pero con el tiempo se impuso como criterio general de la FIFA.
En 1946, en el Congreso de la FIFA celebrado en Luxemburgo, se reincorporaron las asociaciones británicas, que habían permanecido fuera del organismo durante buena parte de los años veinte y treinta. La reconciliación se celebró con un partido entre Gran Bretaña y un combinado del resto de Europa, disputado el 10 de mayo de 1947 en Glasgow, conocido en la historiografía del fútbol como el "Partido del Siglo".[12]
En ese mismo Congreso de Luxemburgo se tomó una decisión que selló el vínculo entre Rimet y la Copa del Mundo: el trofeo, que llevaba empuñado desde 1930 y que originalmente se conocía como la "Diosa de la Victoria", fue bautizado oficialmente con el nombre de Copa Jules Rimet, en homenaje a los veinticinco años del dirigente al frente de la FIFA. La denominación se mantendría hasta 1970, cuando Brasil, tras ganar su tercer título mundial, recibió el trofeo en propiedad.
4.5. El Mundial de Brasil 1950[editar]
La Copa del Mundo recién pudo reanudarse en 1950, con Brasil como país anfitrión. La elección se dio en un contexto en el que las federaciones europeas no lograban ponerse de acuerdo sobre quién debía organizar el torneo, y la candidatura sudamericana ofrecía una salida viable. Rimet, ya con setenta y seis años, apoyó la postulación brasileña.
En ese torneo, las selecciones británicas participaron por primera vez en una Copa del Mundo, y la competición se disputó con un formato distinto al de las ediciones anteriores, con una fase final de grupo en lugar de una sola final. Uruguay se consagró campeón por segunda vez al vencer a Brasil en el partido decisivo, y Rimet entregó personalmente el trofeo a los jugadores uruguayos. Las crónicas de la época registran la escena del dirigente francés descendiendo a la cancha con el trofeo en las manos, en un estadio de Maracaná abarrotado y en silencio tras la victoria visitante.[13]
5. Últimos años y legado[editar]
Rimet fue nombrado presidente honorario de la FIFA en 1954, al cumplir su mandato a la edad de ochenta años. Su último acto ceremonial relevante fue la apertura de la Copa del Mundo de 1954, disputada en Suiza, pocas semanas antes de dejar formalmente el cargo en el Congreso de Berna, el 21 de junio de 1954.
En su gestión, la FIFA pasó de contar con una veintena de asociaciones miembro en 1921 a superar las ochenta a comienzos de los años cincuenta. Ese crecimiento refleja la transformación del fútbol de un deporte predominantemente europeo y amateur a un fenómeno verdaderamente mundial.[14]
En 1956, Rimet fue nominado al Premio Nobel de la Paz, en reconocimiento a su labor en la promoción del deporte como instrumento de acercamiento internacional. Sin embargo, el comité noruego decidió no entregar el galardón ese año, y la candidatura no prosperó.[15]
Falleció en 1956, dos días después de cumplir ochenta y tres años. La mayoría de las fuentes francesas e inglesas ubican su muerte en Suresnes, en la región parisina, aunque algunas referencias en español mencionan erróneamente Berna como lugar de fallecimiento, confundiéndolo con la ciudad donde se celebró el congreso de la FIFA en el que se despidió de la presidencia.[16]
Fue sepultado en el cementerio parisino de Bagneux. Su nieto Yves Rimet recogió en su nombre, décadas más tarde, la Orden del Mérito de la FIFA, que le fue otorgada póstumamente en 2004.
6. Reconocimientos y honores[editar]
A lo largo de su vida, Jules Rimet recibió múltiples distinciones, entre ellas la Legión de Honor, la más alta condecoración francesa, y la Cruz de Guerra 1914–1918. Su participación en la Primera Guerra Mundial como oficial del ejército francés lo hizo acreedor de esta última, un reconocimiento que muchas semblanzas omiten pese a tratarse de un episodio significativo de su vida.[17]
Además del trofeo que llevó su nombre, la figura de Rimet ha sido recordada en la cultura popular y en la historia del fútbol. En su localidad natal de Theuley, una estatua lo representa en el centro de un área penal, acompañado de una portería. En 2014, el actor francés Gérard Depardieu lo interpretó en la película United Passions, una producción dramática sobre los orígenes de la FIFA y de la Copa del Mundo.
7. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]
La figura de Jules Rimet ocupa un lugar central en la memoria del fútbol latinoamericano. La primera Copa del Mundo, disputada en Uruguay, y la edición de Brasil 1950, dos de los hitos fundacionales del fútbol en la región, fueron organizadas durante su presidencia. En los países hispanohablantes, su nombre está asociado de manera inseparable al trofeo que levantaron Brasil, Uruguay, Inglaterra, Alemania Federal, Italia y Argentina en las primeras décadas del torneo.
La Copa Jules Rimet, como se la conoció oficialmente entre 1946 y 1970, es un objeto de culto en la cultura futbolística sudamericana. La historia del trofeo incluye dos robos sonados: uno en Inglaterra en 1966, cuando fue recuperada por un perro llamado Pickles, y otro en Río de Janeiro en 1983, tras la entrega del trofeo en propiedad a Brasil. Se cree que en ese segundo robo la copa fue fundida por los ladrones, aunque no existen pruebas concluyentes. La Confederación Brasileña de Fútbol mandó fabricar una réplica, que se conserva en su sede.[18]
Rimet nunca se desvinculó del todo del fútbol sudamericano, y su legado es reivindicado tanto por la Conmebol como por las federaciones que participaron en los Mundiales de 1930 y 1950. La conexión entre su nombre y el primer trofeo mundial explica que, aun después de la adopción del nuevo trofeo de la FIFA en 1974, en el mundo hispanohablante se siga hablando de la "época de la Jules Rimet" para referirse a las primeras décadas del fútbol mundial.
8. Notas sobre fuentes y discrepancias[editar]
La figura de Jules Rimet, como la de buena parte de los dirigentes deportivos de su época, ha sido reconstruida a partir de fuentes dispersas y no siempre coincidentes. Algunas divergencias son menores, como la fecha exacta de fallecimiento (15 o 16 de octubre de 1956) o la duración de sus mandatos en la FFF. Otras tienen mayor relevancia para la historia institucional del fútbol, como el papel exacto que desempeñó en la organización de la Copa del Mundo de 1934, un torneo cuya instrumentalización política sigue siendo objeto de debate entre historiadores.
En la redacción de este documento, se ha dado prioridad a los datos que figuran en las síntesis biográficas publicadas por la FIFA y por la Federación Francesa de Fútbol, y a la literatura académica disponible sobre la historia del fútbol mundial.
La relación entre la fe católica de Rimet y su idea del deporte como espacio de igualdad ha sido destacada en perfiles biográficos publicados en medios como el Catholic Herald (2018), donde se cita la encíclica Rerum novarum como una influencia temprana en su pensamiento social. ↩︎
La profesión del padre de Rimet como tendero de comestibles aparece recogida en registros biográficos franceses, incluida la base FranceArchives del Ministerio de Cultura de Francia. ↩︎
León XIII publicó la Rerum novarum en mayo de 1891, cuando Rimet tenía diecisiete años. La encíclica inauguró la doctrina social de la Iglesia católica, y es citada por los biógrafos del dirigente como un punto de inflexión en su compromiso con el asociacionismo deportivo popular. ↩︎
El Red Star, hoy Red Star Football Club, tiene su sede en Saint-Ouen, en el área metropolitana de París, y continúa en actividad en el fútbol profesional francés. Su fundación en 1897 lo convierte en uno de los clubes más antiguos de Francia. ↩︎
Las fuentes difieren sobre el nombre exacto de la entidad fundada en 1910: en algunos documentos se la llama Ligue de Football Association, y en otros, Ligue de Football-Association. La unificación posterior en la Federación Francesa de Fútbol se concretó en 1919. ↩︎
La divergencia entre las fuentes se debe, en parte, a que la FFF suspendió parte de su actividad durante la ocupación alemana en la Segunda Guerra Mundial. La presidencia de Rimet entre 1944 y 1949 corresponde a la reorganización de la federación tras la liberación. ↩︎
Woolfall, presidente de la FIFA entre 1906 y 1918, murió durante la guerra. La organización quedó en manos de un comité interino hasta la designación de Rimet en 1921. ↩︎
En los Juegos Olímpicos de 1908, 1912, 1920 y 1924, el torneo de fútbol fue organizado por la FIFA, pero la competición estaba reservada a jugadores amateurs en sus primeras décadas, lo que limitaba la participación de los equipos más competitivos. ↩︎
Uruguay había conquistado las medallas de oro en fútbol en los Juegos Olímpicos de París 1924 y Ámsterdam 1928, y en 1930 celebraba el centenario de su independencia. La combinación de estos factores y la disposición de la Asociación Uruguaya de Fútbol a cubrir los costos de viaje fueron decisivos para la elección. ↩︎
El SS Conte Verde, un transatlántico italiano, transportó a las delegaciones europeas y al propio Rimet desde Europa hasta Montevideo. El viaje se convirtió en un símbolo de la dimensión transatlántica del primer Mundial. ↩︎
El Mundial de Italia 1934 es analizado en la literatura histórica como un caso extremo de uso del deporte con fines propagandísticos por parte del régimen fascista. Rimet fue criticado, entre otros, por sectores de la prensa británica que consideraban que la FIFA debió haber sido más firme ante el gobierno de Mussolini. ↩︎
El partido del 10 de mayo de 1947 enfrentó a un combinado de Gran Bretaña contra un equipo del resto de Europa. Se disputó en Hampden Park, Glasgow, y terminó con victoria británica por 6–1. El partido fue organizado para celebrar el regreso del fútbol británico a la FIFA. ↩︎
La final del Mundial de 1950 se disputó el 16 de julio de 1950 entre Uruguay y Brasil en el estadio de Maracaná, en Río de Janeiro. El partido, conocido en Uruguay como el "Maracanazo", terminó 2–1 a favor de los visitantes y es uno de los episodios más narrados de la historia del fútbol. ↩︎
En 1921, la FIFA tenía alrededor de veinte asociaciones miembro. Al final del mandato de Rimet, en 1954, la cifra superaba las ochenta. El dato exacto varía según la fuente, pero todas coinciden en que la organización se cuadruplicó durante su presidencia. ↩︎
El Premio Nobel de la Paz de 1955 y 1956 fue declarado desierto por el comité noruego, que no atribuyó el galardón en esos años. La candidatura de Rimet, presentada al año siguiente de su retiro, no llegó a convertirse en un premio. ↩︎
La mención de Berna como lugar de fallecimiento aparece en algunas fuentes en español y parece derivar de una confusión con el Congreso de la FIFA celebrado en esa ciudad en 1954, en el que Rimet dejó la presidencia. Las fuentes francesas e inglesas coinciden en señalar Suresnes como el lugar de muerte. ↩︎
Rimet sirvió como oficial del ejército francés durante la Primera Guerra Mundial y fue condecorado con la Cruz de Guerra 1914–1918. Su participación en el conflicto es mencionada en los perfiles biográficos de la prensa británica y francesa. ↩︎
El trofeo Jules Rimet fue robado en 1966, mientras era exhibido en Londres antes del Mundial de Inglaterra, y recuperado días después por un perro llamado Pickles en un jardín del sur de la ciudad. En 1983, la copa fue sustraída de la sede de la Confederación Brasileña de Fútbol en Río de Janeiro y nunca fue recuperada. Se presume que los ladrones la fundieron, pero no hay certeza documental. ↩︎