La mano de Dios
| La mano de Dios | |
|---|---|
| Fecha | 22 de junio de 1986 |
| Estadio | Estadio Azteca, Ciudad de México |
| Partido | Argentina 2–1 Inglaterra, cuartos de final del Mundial de 1986 |
| Minuto | 51 (sexto minuto del segundo tiempo) |
| Autor del gol | Diego Maradona |
| Árbitro | Ali Ben Nasser (Túnez) |
| Tipo de jugada | Gol con la mano izquierda, no advertido por los jueces |
| Nombre acuñado por | Diego Maradona |
| Asistencia | más de 100 000 espectadores |
La mano de Dios es el nombre con el que se conoce al primer gol que Diego Maradona anotó durante el partido entre Argentina e Inglaterra, disputado el 22 de junio de 1986 por los cuartos de final de la Copa Mundial de Fútbol de 1986 en el Estadio Azteca de la Ciudad de México. En la jugada, Maradona saltó junto al arquero inglés Peter Shilton y, en lugar de golpear la pelota con la cabeza, la empujó con el puño de su mano izquierda hacia el arco. El árbitro tunecino Ali Ben Nasser no advirtió la infracción y convalidó el tanto, que abrió el marcador de un partido que Argentina terminó ganando 2–1.
El episodio adquirió una notoriedad que excedió ampliamente lo futbolístico: se convirtió en objeto de debates sobre la honestidad deportiva, la identidad argentina, la memoria de la Guerra de las Malvinas y el lugar de Maradona como figura sagrada e imperfecta de la cultura popular. La propia frase con la que Maradona explicó el gol —“un poco con la cabeza de Maradona y un poco con la mano de Dios”— dio origen a un nombre que todavía se usa en todo el mundo para describir goles con la mano no sancionados.
1. Contexto histórico[editar]
Para entender la carga simbólica de la jugada hay que situarla en la relación entre Argentina e Inglaterra durante los años previos al Mundial de 1986. Cuatro años antes, en 1982, ambos países se enfrentaron en la Guerra de las Malvinas, un conflicto militar por la soberanía de las islas del Atlántico Sur que terminó con la rendición argentina y la reafirmación del control británico sobre el archipiélago.[1]
En el terreno estrictamente futbolístico, Argentina e Inglaterra ya se habían enfrentado en la Copa Mundial de Fútbol de 1966, en un partido marcado por la expulsión del capitán argentino Antonio Rattín. Tras aquel encuentro, el entrenador inglés Alf Ramsey calificó a los jugadores argentinos como “animales”, una declaración que se incorporó al repertorio de agravios históricos que la prensa y la afición argentinas invocarían durante décadas.[2] En la memoria pública argentina también se citan, como antecedentes de una relación asimétrica, las invasiones británicas al Río de la Plata de 1806 y 1807 y la ocupación británica de las Malvinas a comienzos de la década de 1830.[3]
Ese trasfondo hizo que el cruce de cuartos de final del Mundial de 1986 fuera vivido por muchos argentinos no solo como un partido de fútbol, sino como una suerte de revancha simbólica. Maradona lo dijo de manera explícita años después, en el documental de 2019 dirigido por Asif Kapadia: afirmó que el gol fue sentido como “una suerte de venganza simbólica contra los ingleses” y recordó que, durante la dictadura militar, se le dijo al pueblo argentino que el país iba ganando la guerra cuando en realidad Inglaterra se imponía con contundencia.[4]
2. El partido[editar]
El encuentro fue el cuarto de final de la Copa Mundial de Fútbol de 1986, disputado en el Estadio Azteca de la Ciudad de México. Argentina llegaba al cruce como una de las selecciones más fuertes del torneo, liderada por Maradona, que vivía en México el campeonato que definiría su carrera. Inglaterra, dirigida por Bobby Robson, había superado la fase de grupos y el partido de octavos de final contra Paraguay.
El primer tiempo terminó 0–0. Maradona comenzaba a desequilibrar el encuentro y, cuando corría el minuto 6 del segundo tiempo, se produjo una de las jugadas más polémicas de la historia de los mundiales. La apertura del marcador llegó por la vía de una mano no sancionada, y solo cuatro minutos después Maradona anotó el gol conocido como el “Gol del Siglo”, una jugada en la que arrancó desde su propio campo y eludió a varios rivales. Inglaterra descontó con un tanto de Gary Lineker, pero el partido terminó 2–1 y Argentina avanzó a las semifinales, donde superó a Bélgica, y luego a la final, en la que venció a Alemania Federal por 3–2 y se consagró campeona mundial.
3. La jugada[editar]
La secuencia que terminó en el gol se inició cuando Maradona recibió la pelota fuera del área y, con la pierna izquierda, se la cedió a su compañero Jorge Valdano. Valdano intentó avanzar entre varios defensores ingleses, pero el balón fue interceptado. El defensor inglés Steve Hodge, en su afán por despejar, lanzó la pelota hacia atrás y arriba, en dirección a su propia área.[5]
Por la inercia de la jugada, Maradona habría quedado en posición adelantada; sin embargo, como la pelota venía de un rival, el fuera de juego no existía. Ya dentro del área, con la pelota cayendo, Maradona disputó el balón con el guardameta Peter Shilton, veinte centímetros más alto que él. Shilton saltó adelantando su mano derecha, mientras Maradona lo hacía con el brazo izquierdo extendido. El puño de Maradona, cercano a su cabeza, golpeó antes la pelota, que rodó hacia la meta. Maradona comenzó a festejar mirando de reojo al árbitro y al juez de línea, y se relajó cuando el gol fue validado.[6]
Años después, Maradona contó que su compañero Sergio “Checho” Batista se le acercó durante el festejo reconociendo que el gol había sido con la mano, a lo que Maradona le respondió: “Callate la boca, boludo, y abrazame”.[7]
El árbitro tunecino Ali Ben Nasser validó el gol en primera instancia. Ante los reclamos de los jugadores ingleses, consultó a su segundo abanderado, quien ratificó el tanto.[8] La decisión quedó firme y el partido se reanudó con ventaja para Argentina.
4. El origen de la frase[editar]
El nombre “la mano de Dios” no surgió de la prensa, sino del propio Maradona. En la conferencia posterior al partido, al ser preguntado si el gol había sido anotado con la mano, respondió que había sido “un poco con la cabeza de Maradona y un poco con la mano de Dios”.[9]
La ambigüedad calculada de esa respuesta le permitió no admitir explícitamente la infracción en el momento inmediato, mientras invitaba a una lectura casi milagrosa de la jugada. Con el paso de los años, Maradona modificó su versión. En su autobiografía Yo soy el Diego, publicada en 2000, escribió:
Ahora sí puedo contar lo que en aquel momento no podía, lo que en aquel momento definí como «La mano de Dios»… Qué mano de Dios, ¡fue la mano del Diego! Y fue como robarle la billetera a los ingleses también…[10]
Esa oscilación entre la trampa confesa y la reivindicación popular se volvió una de las claves del episodio. La frase quedó instalada en el vocabulario futbolístico mundial y, con el tiempo, se usó como referencia para otras jugadas polémicas con la mano.
5. La polémica arbitral y la prueba fotográfica[editar]
La validación del gol se convirtió de inmediato en centro de la controversia. Los jugadores ingleses protestaron la decisión, en particular el arquero Peter Shilton, que sostenía haber sido superado de manera ilegal. El árbitro consultó con su asistente, pero ninguno de los jueces había visto el contacto con la mano de Maradona.[8:1]
La prueba más difundida de la infracción fue una fotografía atribuida al fotógrafo mexicano Alejandro Ojeda Carbajal, que captó el momento preciso en que Maradona golpea la pelota con la mano izquierda.[11] Sin embargo, la propia autoría de la imagen ha sido motivo de debate: según relatos posteriores, ni el fotógrafo ni la empresa para la que trabajaba conservarían el negativo de la fotografía icónica, por lo que no puede comprobarse con certeza quién la tomó.[12]
La imagen se reprodujo en medios de todo el mundo y se convirtió en la representación visual del engaño. Junto con las secuencias de video, que muestran con claridad el desvío del balón con el puño, la fotografía consolidó la idea de que el gol no debió ser convalidado, aunque el resultado ya no pudiera modificarse.
6. Confesión y controversias posteriores[editar]
En 2005, diecinueve años después del gol, Maradona confesó de manera explícita en el programa de televisión argentino La Noche del 10 que la jugada había sido con la mano.[13] La admisión generó reacciones divididas: algunos lo elogiaron por reconocer la verdad, mientras que otros señalaron que la confesión llegaba demasiado tarde y no cambiaba el resultado del partido.[14]
A comienzos de 2008, el diario británico The Sun publicó una nota según la cual Maradona habría pedido perdón por “el infame gol de la Mano de Dios” durante una visita a Inglaterra. El diario citó la frase “Si pudiera volver el tiempo atrás y cambiar la historia, lo haría” y, en una segunda versión de la misma cita, agregó la palabra apologize (“disculparme”), que no figuraba en la primera. La supuesta disculpa fue levantada por medios de todo el mundo, y Peter Shilton la rechazó diciendo que ya era demasiado tarde.[15]
A los pocos días, Maradona desmintió haber pedido perdón. Sostuvo que el diario había cambiado los términos de sus declaraciones y que él no tenía por qué disculparse:
Yo en ningún momento hablé de perdón. Hablé solamente de que la historia no se podía cambiar, de que yo no tengo por qué pedirle disculpas a nadie, porque fue un partido de fútbol en el que había cien mil personas en el Azteca, veintidós jugadores, que había dos líneas, que había un árbitro, que Shilton «el arquerazo ese» sale a hablar ahora y él no se había dado cuenta, se lo tuvieron que decir los defensores. Así que la historia ya está escrita, ya no la puede cambiar nada ni nadie.[16]
The Sun reconoció posteriormente que había modificado la interpretación de las palabras de Maradona y llegó a proponer cambiar el nombre por “La mano del Diablo”. En la banda sonora original de la entrevista se comprobó que Maradona no había pedido perdón por el gol.[17] El episodio mostró cómo, décadas después, la jugada seguía generando versiones encontradas y disputas por el sentido de las palabras.
7. Significado político y cultural[editar]
La mano de Dios se interpretó pronto como algo más que una trampa deportiva. Para una parte de la afición y de la crítica argentinas, el gol funcionó como una revancha simbólica de la derrota en las Malvinas y, en general, de una larga historia de agravios entre Argentina y el Reino Unido.[18] Maradona alimentó esa lectura al vincular explícitamente el gol con la guerra: en el documental de 2019, dijo que los argentinos “no sabían lo que hacía la milicia” y que Inglaterra “ganaba 20–0”, y describió el gol como una “venganza simbólica”.[4:1]
En el ámbito académico y ensayístico, la jugada ha sido leída como una manifestación de la llamada viveza criolla, una filosofía asociada a ciertos imaginarios sudamericanos que justifica el camino elegido para conseguir un objetivo, aun cuando ese camino no sea del todo justo.[19] También se ha analizado el gol como un momento de construcción de la figura de Maradona como “santo imperfecto”: un ídolo venerado a pesar —o incluso a causa— de haber transgredido la regla. La creación de la Iglesia Maradoniana, surgida en Argentina como culto popular alrededor de la figura del futbolista, se asocia con esta dimensión religiosa y festiva del personaje.[20]
El gol no solo dividió a argentinos e ingleses; también abrió un debate irresoluble sobre los límites de la trampa, la complicidad del público con el resultado y la relación entre justicia y éxito en el deporte. Algunos observadores insistieron en que celebrar la mano de Dios equivalía a avalar un acto desleal; otros respondieron que, en aquel contexto histórico, el gesto contenía un valor transgresor y popular que el reglamento no podía capturar.
8. La camiseta y el balón[editar]
Tras el partido, Maradona intercambió su camiseta con Steve Hodge, el mismo jugador inglés cuyo despeje involuntario había habilitado la jugada del gol. Hodge conservó la camiseta durante décadas y la cedió durante un largo período en préstamo al National Football Museum, en el Reino Unido.[21] En 2022, Hodge decidió venderla en una subasta organizada por Sotheby’s. El 4 de mayo de 2022, la camiseta se vendió por 7 100 000 libras esterlinas, lo que constituyó en ese momento un récord mundial para una pieza de memorabilia deportiva.[22]
La pelota con la que se anotó el gol también entró en el mercado de coleccionistas. En 2026, el balón fue presentado en una subasta de Heritage Auctions con una oferta inicial de 2,5 millones de dólares y una estimación de venta en torno a los 10 millones de dólares; las pujas se programaron para el fin de semana del 21 al 23 de agosto de 2026.[23]
El recorrido de ambos objetos muestra la conversión del episodio en mercancía de alto valor. La camiseta y el balón ya no son solo testigos de una jugada: son reliquias de un acontecimiento que la cultura popular trata con una mezcla de escándalo, devoción y nostalgia.
9. Legado y usos posteriores[editar]
La expresión “mano de Dios” trascendió el partido de 1986 y se convirtió en una referencia recurrente para describir goles con la mano no sancionados en distintas competiciones. Entre los casos más recordados figuran:
- En la primera ronda del Mundial de 1990, durante el partido entre Argentina y la Unión Soviética, Maradona volvió a despejar con la mano un ataque soviético dentro de su propia área sin que el árbitro lo advirtiera.[24]
- En la final de la Copa Asiática 2004, el japonés Koji Nakata anotó con la mano el segundo gol de Japón en la victoria 3–1 sobre China, lo que generó protestas de los aficionados chinos.[25]
- El 9 de junio de 2007, Lionel Messi, entonces en Barcelona, anotó contra el Espanyol un gol empujando la pelota con la mano de manera similar a la de Maradona.[26]
- En el partido de repesca entre Irlanda y Francia por un cupo al Mundial de 2010, William Gallas anotó el gol decisivo tras una asistencia de Thierry Henry, que en las repeticiones se observa tocando la pelota con la mano. La jugada fue apodada en algunos medios como “la nueva mano de Dios”, y en otros, de forma más despectiva, como “la mano de la rana”.[27]
- En los cuartos de final del Mundial de 2010, el uruguayo Luis Suárez detuvo con la mano un gol probable de Ghana; fue expulsado, pero Ghana falló el penal y Uruguay avanzó. Suárez declaró en la conferencia posterior que había usado la “mano de Dios”, y la jugada se conoció popularmente como “Hand of God 2.0”.[28]
- El 11 de febrero de 2020, Joshua Grommen, del Ceres-Negros filipino, anotó con la mano el segundo gol ante el Preah Khan Reach Svay Rieng en la Copa AFC, sin que los oficiales lo advirtieran.[29]
Más allá del fútbol, el nombre del episodio inspiró obras del cine y la cultura contemporánea. El director italiano Paolo Sorrentino tituló Fue la mano de Dios a su película semiautobiográfica de 2021, que recrea la Nápoles de los años ochenta y la influencia de Maradona en la vida del protagonista. En el baloncesto profesional de Estados Unidos, durante las Finales de la NBA de 2026, la prensa usó la frase para describir el tapón-ofensivo ganador de OG Anunoby en el cuarto partido, con el que los New York Knicks culminaron una remontada de 29 puntos.[30]
10. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]
La mano de Dios es, ante todo, un acontecimiento latinoamericano: ocurrió en la Ciudad de México, frente a un estadio azteca en el que Maradona se consolidó como campeón mundial. La película de Sorrentino se estrenó en español con el título Fue la mano de Dios y circuló a través de Netflix, lo que amplificó su alcance en la región.
En Argentina, el episodio tiene una presencia ineludible. La canción “La mano de Dios”, compuesta por Alejandro Romero y popularizada por el cantante de cuarteto Rodrigo Bueno, convirtió la jugada en un himno temprano de la idolatría maradoniana.[31] La letra vincula el gol con el ascenso de Maradona desde la pobreza y con una figura casi divina que los aficionados argentinos reconocen como propia.
En Chile, la serie infantil 31 minutos satirizó el suceso en su noticiero “El Alarmista de Titirilquen”, donde el personaje Balón von Bola, comentarista deportivo del programa, se presenta como el balón utilizado en el mundial y confirma que Maradona efectivamente “lo tocó con la mano”.[32] En México, se ha difundido la versión de que las camisetas usadas por la selección argentina en ese partido fueron fabricadas en el barrio de Tepito, de la Ciudad de México.[33]
La jugada se sigue emitiendo en retrospectivas, documentales y homenajes televisivos en todo el mundo hispanohablante. Para una parte de la afición latinoamericana, la mano de Dios no es un simple error arbitral, sino una escena fundacional de la cultura del fútbol de la región, con todas sus contradicciones morales y su carga política.
11. Véase también[editar]
En una enciclopedia futbolística, la mano de Dios aparece asociada a varios artículos históricos y biográficos:
- Diego Maradona
- Copa Mundial de Fútbol de 1986
- Argentina vs. Inglaterra (1986)
- Gol del Siglo
- Peter Shilton
- Guerra de las Malvinas
- Iglesia Maradoniana
- Fue la mano de Dios (película)
12. Cronología mínima[editar]
- 22 de junio de 1986: Maradona anota la mano de Dios y, cuatro minutos después, el Gol del Siglo; Argentina vence 2–1 a Inglaterra en cuartos de final del Mundial de México 86.
- 29 de junio de 1986: Argentina vence a Alemania Federal 3–2 en la final y obtiene su segundo título mundial.
- 2000: Maradona publica Yo soy el Diego y escribe que fue “la mano del Diego”.
- 2005: Maradona reconoce en La Noche del 10 que el gol fue con la mano.
- 2008: El diario The Sun publica una supuesta disculpa de Maradona que luego se comprueba malinterpretada; Maradona desmiente el pedido de perdón.
- 4 de mayo de 2022: La camiseta del gol se subasta por 7,1 millones de libras en Sotheby’s.
- Agosto de 2026: El balón del partido es ofrecido en subasta por Heritage Auctions.
La Guerra de las Malvinas, conocida en inglés como Falklands War, se libró entre abril y junio de 1982 y terminó con la rendición argentina el 14 de junio de ese año. El conflicto dejó un saldo de cientos de muertos y una crisis política en Argentina. ↩︎
La frase de Alf Ramsey se repite con frecuencia como parte del imaginario de los enfrentamientos entre Argentina e Inglaterra. Algunas crónicas citan la declaración del entrenador como un comentario despectivo hacia los jugadores argentinos tras el partido de 1966. ↩︎
Las invasiones británicas al Río de la Plata de 1806 y 1807 consistieron en intentos del Reino Unido por tomar el control del Virreinato del Río de la Plata, con ocupaciones breves de Buenos Aires que fueron rechazadas por fuerzas locales. La soberanía británica sobre las Malvinas se reafirmó durante la década de 1830, en un proceso que Argentina considera una ocupación. ↩︎
La cita de Maradona sobre la venganza simbólica proviene del documental Diego Maradona, dirigido por Asif Kapadia y estrenado en 2019. El documental entremezcla imágenes de archivo del Mundial de 1986 con declaraciones posteriores del futbolista. ↩︎ ↩︎
Steve Hodge, mediocampista inglés, fue quien despejó la pelota hacia atrás en la jugada previa al gol. Después del partido, Hodge recibió la camiseta de Maradona en el intercambio habitual de indumentaria. ↩︎
Las crónicas coinciden en que la diferencia de estatura entre Shilton y Maradona era de aproximadamente veinte centímetros. En la jugada, Maradona saltó con el brazo izquierdo extendido y golpeó la pelota con el puño. ↩︎
La anécdota de Sergio Batista fue contada por el propio Maradona en una entrevista posterior. Batista se habría acercado durante el festejo para avisarle que el gol había sido con la mano, y Maradona le habría pedido disimular. ↩︎
El nombre del árbitro tunecino se ha escrito de varias maneras según la fuente: Ali Ben Nasser, Ali Bennaceur o Ali Bin Nasser. En las crónicas en español predomina la forma “Ali Ben Nasser”, con variantes según la transliteración del árabe. ↩︎ ↩︎
La frase original de Maradona fue pronunciada en la conferencia de prensa posterior al partido. La versión que circula en español es: “un poco con la cabeza de Maradona y un poco con la mano de Dios”. La frase está registrada en numerosas entrevistas y documentales. ↩︎
La cita corresponde al libro Yo soy el Diego, publicado por Editorial Planeta en 2000. La edición citada en las fuentes es la de Planeta, página 32, con ISBN 84-08-03674-2. ↩︎
La fotografía en la que se ve a Maradona golpear la pelota con la mano izquierda ha sido reproducida en libros, revistas y documentales de todo el mundo. La imagen se atribuye a Alejandro Ojeda Carbajal, fotógrafo mexicano. ↩︎
Según la versión recogida por la Wikipedia en español, no se puede comprobar con certeza la autoría de la fotografía porque ni el fotógrafo ni la empresa para la que trabajaba conservarían el negativo. Este dato subraya las limitaciones documentales del episodio. ↩︎
La confesión en La Noche del 10, el programa conducido por el propio Maradona, se emitió en la televisión argentina en 2005. El programa combinaba entrevistas, música y segmentos de humor, y era uno de los espacios de mayor audiencia del momento. ↩︎
La BBC Mundo documentó la confesión de 2005 y las reacciones que suscitó, entre ellas la de quienes consideraron que admitir la culpa diecinueve años después era un gesto insuficiente. ↩︎
Peter Shilton rechazó la supuesta disculpa publicada por The Sun en 2008. Sus declaraciones fueron reproducidas por medios chilenos y argentinos, entre ellos La Tercera. ↩︎
La desmentida de Maradona se publicó en el diario Clarín en febrero de 2008. Maradona sostuvo que el diario británico había alterado la interpretación de sus palabras y agregó que no le debía una disculpa a nadie. ↩︎
La confirmación de que The Sun había modificado la interpretación de las palabras de Maradona y la propuesta de cambiar el nombre a “La mano del Diablo” fue reportada por Infobae y otros medios. La banda sonora original de la entrevista permitió comprobar que Maradona no había pedido perdón. ↩︎
La relación entre la mano de Dios y la memoria de las Malvinas está desarrollada en trabajos académicos como los de Simone Magalhães Britto, Jorge Ventura de Morais y Túlio Velho Barreto, que analizaron el gol desde la sociología del fútbol. ↩︎
La lectura de la mano de Dios como ejemplo de viveza criolla aparece en ensayos y columnas de opinión sobre fútbol sudamericano. El término alude a una supuesta habilidad local para resolver situaciones por vías informales o transgresoras. ↩︎
La Iglesia Maradoniana es un culto popular surgido en Argentina que combina humor, religión y homenaje a Maradona. Su vinculación con la mano de Dios forma parte de la literatura sobre el carácter casi sagrado del gol. ↩︎
Steve Hodge conservó la camiseta de Maradona y la prestó durante unos veinte años al National Football Museum, una institución británica dedicada a la historia del fútbol. ↩︎
La cifra récord de la subasta de Sotheby’s fue reportada por BBC Sport y otros medios internacionales. El precio final de 7,1 millones de libras superó el récord anterior para una pieza de memorabilia deportiva. ↩︎
La subasta del balón fue anunciada en julio de 2026 por Heritage Auctions, con una oferta inicial de 2,5 millones de dólares y una estimación de 10 millones. La puja se programó para el fin de semana del 21 al 23 de agosto de 2026. ↩︎
El episodio de la mano de Maradona contra la Unión Soviética en Italia 90 fue reseñado por The Guardian y otros medios. La jugada no fue sancionada por el árbitro. ↩︎
La final de la Copa Asiática 2004 entre China y Japón se disputó en Pekín. El gol con la mano de Koji Nakata significó el segundo tanto de Japón en un partido que terminó 3–1. ↩︎
El gol de Messi contra el Espanyol, en un partido de La Liga de 2007, fue comparado de inmediato con la mano de Dios por las similitudes de la acción. ↩︎
La jugada de Thierry Henry en el partido de repesca entre Irlanda y Francia ocurrió en noviembre de 2009. Las repeticiones muestran a Henry controlando la pelota con la mano antes de asistir a William Gallas. ↩︎
La frase de Luis Suárez fue dicha en la conferencia de prensa posterior al partido contra Ghana en el Mundial de 2010. Suárez fue expulsado por la mano, pero Ghana falló el penal y Uruguay avanzó por penales. ↩︎
El gol con la mano de Joshua Grommen en la Copa AFC 2020 fue documentado por The Guardian. El partido correspondió a la fase de grupos del torneo. ↩︎
La referencia a OG Anunoby y las Finales de la NBA de 2026 proviene de un artículo del sitio The Ringer, que describió la jugada como “The Right Hand of God Game”. El episodio demuestra la circulación global de la frase. ↩︎
La canción “La mano de Dios” fue compuesta por Alejandro Romero y popularizada por Rodrigo Bueno, una figura central del cuarteto cordobés que murió en 2000. La canción se convirtió en un emblema maradoniano. ↩︎
31 minutos es una serie infantil chilena creada por Álvaro Díaz y Pedro Peirano. La parodia de la mano de Dios aparece en un segmento del noticiero del programa, protagonizado por el personaje Balón von Bola. ↩︎
La versión sobre las camisetas fabricadas en Tepito fue difundida por el diario mexicano La Crónica de Hoy en junio de 2026. La nota vincula el éxito de Maradona con la manufactura textil del barrio capitalino. ↩︎