Labubu
| Labubu | |
|---|---|
| Nombre original | 拉布布 (Lābùbù) |
| Tipo | Muñeco de peluche / juguete de colección |
| Creador | Kasing Lung (龍家昇) |
| Origen del diseño | Hong Kong |
| Comercialización | How2Work (2015–2019) Pop Mart (2019–presente) |
| Introducción | 2015 |
| Universo | The Monsters |
| Personajes | Labubu, Zimomo, Tycoco, Mokoko, Pato, Spooky |
| Pronunciación | /lɑːˈbuːbuː/ |
Labubu (en chino, 拉布布; pinyin, Lābùbù) es una línea de muñecos de peluche coleccionables creada por el ilustrador hongkonés Kasing Lung (龍家昇) dentro de su universo de personajes The Monsters. El personaje central, que da nombre a la línea, es un pequeño monstruo elfo de cuerpo redondeado y peludo, ojos grandes, orejas puntiagudas y una sonrisa con nueve dientes afilados.[1]
La franquicia comenzó en 2015 con figuras producidas por el estudio How2Work y alcanzó una escala global a partir de 2019, cuando la minorista china Pop Mart se convirtió en la productora y distribuidora exclusiva. La popularidad de Labubu se disparó en 2024, especialmente en el este y el sudeste de Asia, y en 2025 ya se la describía como uno de los personajes insignia de la cultura de las cajas sorpresa a nivel mundial. Junto con los muñecos aparecieron falsificaciones masivas, prohibiciones puntuales, teorías conspirativas y un interés académico por el modelo de escasez con el que Pop Mart la comercializa.
1. Resumen[editar]
Labubu es al mismo tiempo el nombre de la serie de juguetes y el de su personaje principal. Los peluches se venden principalmente en cajas sorpresa selladas, de modo que el comprador no sabe qué figura específica le ha tocado hasta abrir el empaque. A esa mecánica se atribuye buena parte de su éxito comercial, aunque también es el origen de las críticas por consumo compulsivo y especulación.
Los muñecos se producen en decenas de versiones: llaveros, figuras de vinilo de bolsillo, peluches de tamaño mediano y ediciones “mega” o de gran formato. Hasta 2025, la marca había lanzado más de trescientas figuras diferentes de Labubu, con precios que iban desde unos 15 dólares estadounidenses por una figura de vinilo de aproximadamente 7,6 centímetros hasta 960 dólares por una edición mega de unos 78 a 80 centímetros de alto.[2]
El fenómeno combina coleccionismo, moda, redes sociales y reventa. En la prensa anglosajona se ha comparado a Labubu con Jellycat porque ambos difuminan la frontera entre juguete y accesorio de moda, y con personajes de cine como Stitch (de Lilo & Stitch) o Toothless (de Cómo entrenar a tu dragón) por su estética de “monstruo adorable”.[3]
2. Origen y creador[editar]
Labubu fue creado por Kasing Lung, un artista nacido en Hong Kong en 1972[sin verificar] y criado en los Países Bajos, en la ciudad de Utrecht. Lung desarrolló la serie The Monsters, de la que forma parte Labubu, con influencias del folclore nórdico y de las historias mitológicas que consumió durante su infancia.[4]
Antes de llegar al mercado masivo, Labubu existió como parte de los cuentos ilustrados de Lung. Los personajes que integran The Monsters no son una creación aislada para una línea de juguetes, sino el resultado de un universo narrativo previo del autor.
La primera aparición comercial de Labubu se ubica en 2015, cuando salieron figuritas de monstruos producidas por la empresa hongkonesa How2Work. En esos primeros años, Labubu circuló sobre todo en el circuito de los art toys y entre coleccionistas de vinilo, un mercado más reducido que el que vendría después.
El salto de escala ocurrió en 2019 con la colaboración y posterior exclusividad de Pop Mart, la minorista china especializada en cajas sorpresa. Esa alianza convirtió a Labubu en una línea de venta masiva y lo insertó en la maquinaria de lanzamientos temáticos y ediciones limitadas que caracteriza a Pop Mart.[5]
La ficha de la edición en español de Wikipedia registra además el 11 de marzo como el “día del Labubu”, aunque la afirmación no aparece respaldada por una fuente primaria identificable en la entrada consultada.[6]
3. Diseño y personajes[editar]
Las figuras de Labubu se describen como “juguetonas pero ligeramente feroces”: cuerpos redondos y peludos, ojos anchos, orejas puntiagudas y nueve dientes afilados que forman una sonrisa traviesa.[7]
El personaje principal es Labubu, concebido como el centro de una tribu denominada The Monsters. Dentro de ese grupo destacan:
- Zimomo, descrito como el líder de los monstruos, con una cola puntiaguda.
- Tycoco, presentado por varias fuentes como el novio de Labubu y caracterizado por un aspecto de esqueleto.
- Mokoko, Pato y Spooky, compañeros del universo The Monsters que también han recibido versiones en mercancía.
La caracterización de género del personaje principal no es fija en todas las fuentes. Algunas versiones en inglés se refieren a Labubu como “her”, mientras que la versión en español menciona a Tycoco como “el novio de Labubu”; la ambigüedad es coherente con el tono lúdico de la franquicia, que rara vez define biografías cerradas para sus personajes.[8]
Los muñecos se han fabricado con apariencias muy variadas: distintos colores de pelaje, expresiones, vestimentas y complementos. Las variantes suelen organizarse en series temáticas que tomadas en conjunto forman una colección, lo que incentiva la búsqueda de piezas concretas y de la figura “secreta” de cada serie.
4. Líneas, formatos y colaboraciones[editar]
La primera línea de llaveros de Labubu, titulada Exciting Macaron (en chino, 心動馬卡龍), se lanzó en octubre de 2023 y suele citarse como el punto de inflexión comercial de la marca. Otras colecciones incluyen Fall in Wild, la línea de siete figuritas Have a Seat (en chino, 坐坐派對) y la serie Big into Energy (en chino, 大動力系列).[9]
Pop Mart ha utilizado a Labubu y a los demás miembros de The Monsters para colaboraciones con marcas internacionales. A finales de 2024 lanzó una serie de cajas sorpresa de invierno en alianza con Coca-Cola integrada por once figuras. A principios de 2025 presentó una colección de trece figuras de The Monsters reinterpretadas como personajes del manga y anime One Piece.[10]
También han existido ediciones exclusivas vinculadas a museos. La serie Labubu’s Artistic Quest se vendió en la tienda de Pop Mart del Museo del Louvre, en París, como parte de una incursión de la compañía en espacios culturales.[11]
El abanico de formatos va desde llaveros y figuras pequeñas de vinilo hasta peluches de gran tamaño. En 2025, The Cut documentó una subasta oficial celebrada en Pekín en la que una pieza de Labubu de color verde menta de aproximadamente 1,2 metros de alto se vendió por 170.000 dólares.[12]
5. Modelo de venta: cajas sorpresa[editar]
Las figuras de Labubu se venden habitualmente en cajas sorpresa o blind boxes. Cada caja contiene un juguete elegido al azar de una serie temática, y el comprador no sabe cuál le tocará hasta abrirla. Las series suelen incluir una figura “secreta” poco común además de los diseños anunciados, lo que aumenta la recompra.
El modelo no es exclusivo de Pop Mart —es común en los juguetes de colección asiáticos—, pero aplicado a Labubu ha sido señalado por medios como The Verge como un ejemplo claro de escasez artificial y de inducción al consumo emocional. La crítica sostiene que la mecánica fomenta la compra repetida, el gasto no planificado y la especulación en el mercado de reventa.[13]
La investigación académica también se ha ocupado del caso. Un artículo publicado en el Journal of Marketing Communications en 2025 analizó la disposición a pagar de los consumidores en mercados de coleccionables y estudió la serie Labubu como contexto del “miedo a perderse algo” y de las estrategias basadas en la escasez.[14]
6. Fenómeno global y celebridades[editar]
El punto de inflexión más citado del fenómeno ocurrió en abril de 2024, cuando Lisa, miembro del grupo de K-pop Blackpink, fue fotografiada con un llavero de Labubu colgado de su bolso. Esa exposición desató una ola de demanda en Tailandia y, poco después, en otras partes del sudeste y el este de Asia.[15]
Al círculo de celebridades que lucieron o comentaron la franquicia se sumaron figuras como Rihanna y Cher, lo que amplió su alcance fuera del público asiático. El New York Times describió la presencia cultural de Labubu como un “efecto” que ayudó a popularizar a los compañeros “caótico-adorables” en el cine de gran estudio en 2025.[3:1]
La demanda ha llegado a desbordar las plataformas de venta: en al menos una ocasión, el sitio web de los vendedores colapsó por el volumen de tráfico provocado por un lanzamiento. Según el New York Times, el atractivo se apoya en “una ternura difícil de explicar: son un poco feos, pero abrazables, con una sonrisa diabólica”, junto con la sorpresa y la escasez.[3:2]
7. Impacto económico y bursátil[editar]
El efecto comercial de Labubu se refleja en las cifras de Pop Mart. El informe interino de la compañía publicado el 20 de agosto de 2024 indicó que la línea generó ventas por 6300 millones de yuanes chinos, equivalentes aproximadamente a 870 millones de dólares estadounidenses, solo en el primer semestre de ese año.[16]
En 2025, informaciones financieras recogidas por la cadena EBC señalaron que los muñecos Labubu impulsaron un crecimiento de 396% en la cotización de Pop Mart, consolidando a la firma como un fenómeno financiero además de cultural. Ese mismo año, la fortuna del fundador y presidente de Pop Mart, Wang Ning, se estimó en unos 21.100 millones de dólares al 7 de julio de 2025, desde los aproximadamente 1800 millones de dólares de 2024, según cálculos difundidos por Lifestyle Asia.[17]
El mercado de reventa también movió cifras inusuales para un peluche. La subasta de Pekín de junio de 2025, en la que se pagaron 170.000 dólares por una pieza única de 1,2 metros, dio una medida del componente especulativo que rodeó a la marca.[12:1]
8. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]
En el mundo hispanohablante, el fenómeno de Labubu se ha manifestado sobre todo en el registro de marcas y en el comercio minorista y de reventa, más que en eventos propios de la franquicia. El caso más documentado es el de Perú: en agosto de 2025, el Indecopi informó que había recibido 108 solicitudes de registro de la marca “Labubu” en rubros como juguetes, ropa y cosméticos, de las cuales 10 fueron aprobadas en ese momento.[18]
La avalancha de solicitudes en Perú ilustra un patrón común en la fiebre global de Labubu: particulares y comercios intentan asegurar el uso comercial de la palabra antes que la marca oficial, lo que genera un terreno legal confuso. Fuera de ese dato institucional, no hay en la documentación disponible a mediados de 2026 evidencia de una gira comercial, feria temática o calendario de presentaciones oficiales de Labubu específicamente organizado para América Latina; la presencia regional se concentra en la venta en tiendas autorizadas de Pop Mart, en comercio electrónico transfronterizo y en revendedores locales.
9. Controversias, falsificaciones y prohibiciones[editar]
Falsificaciones[editar]
La popularidad de Labubu produjo un mercado amplio de copias no autorizadas, conocidas coloquialmente como “Lafufu”. Los imitadores se han vendido en distintos países y han motivado acciones legales de Pop Mart, incluida una demanda contra la cadena 7-Eleven en California por la presunta venta de juguetes falsificados.
Las guías para identificar una pieza auténtica suelen mencionar dos señales: los empaques falsos presentan códigos QR inválidos o borrosos y carecen del sello de Pop Mart, mientras que muchas figuras falsas tienen más de los nueve dientes característicos del diseño original.[19]
Algunos coleccionistas han llegado a interesarse por los “Lafufu” precisamente por sus diseños no oficiales y a veces absurdos, una paradoja que varios medios han documentado como parte de la cultura de la marca.
Prohibiciones y retiros[editar]
En mayo de 2025, Pop Mart anunció la suspensión temporal de la venta de Labubu en las 16 tiendas que mantenía en el Reino Unido, alegando la necesidad de “prevenir posibles problemas de seguridad” tras múltiples denuncias de peleas entre clientes por los muñecos. La pausa se extendió, según la BBC, hasta junio de ese año.[20]
En Rusia, el Consejo de la Federación propuso en 2025 prohibir la venta de Labubu. La senadora Ekaterina Altabaeva argumentó que la apariencia de las figuras podía causar miedo en los niños y pidió a los organismos de protección al consumidor y de educación evaluar su prohibición. La diputada Tatiana Butskaya añadió que los juguetes se comercializaban en Rusia sin etiquetas en ruso y sin la marcación reglamentaria del fabricante.[21]
En julio de 2025, las autoridades de la región del Kurdistán iraquí anunciaron la prohibición de la venta del muñeco y decomisaron al menos 4000 unidades en la zona de Erbil, citando denuncias de problemas de conducta en niños y reportes mediáticos sobre supuestos “espíritus demoníacos” en las figuras.[22]
Teorías conspirativas[editar]
En redes como TikTok y Reddit circularon teorías que vinculaban a Labubu con el demonio mesopotámico Pazuzu, principalmente por su sonrisa dentada y su estética inquietante. Algunos usuarios llegaron a destruir sus muñecos en público, y celebridades como la actriz paquistaní Mishi Khan expresaron preocupación por una supuesta atracción de energías espirituales negativas o jinn. Los diseñadores y analistas culturales, por su parte, rechazaron esas lecturas y señalaron que el personaje bebe del folclore europeo y no contiene simbología ocultista.[23]
En 2026, una investigación del New York Times señaló además que algunas figuras de Labubu contenían algodón sujeto a restricciones por la ley estadounidense contra el trabajo forzado en la región de Xinjiang, lo que incorporó a la marca al debate sobre cadenas de suministro y debida diligencia.[24]
10. Adaptaciones y presencia en la cultura popular[editar]
Tailandia: amuletos y tatuajes[editar]
En Tailandia, la popularidad viral de Labubu llevó en 2024 a que el muñeco fuera reinterpretado como amuleto budista y como motivo de tatuajes sagrados, bajo la creencia popular de que su imagen podía atraer riqueza y buena suerte. La prensa tailandesa documentó filas para hacerse tatuajes de “Labubu llamador de dinero” y monjes que criticaron el uso del juguete como si se tratara de un objeto de culto.[25]
Singapur: política y religiosidad popular[editar]
En septiembre de 2024, el equipo del Partido de Acción Popular (PAP) en la circunscripción de Sengkang, en Singapur, presentó un llavero de peluche de Labubu vestido con una camiseta blanca con el logotipo del partido. El muñeco apareció en fotografías oficiales y fue descrito como “el voluntario más reciente y adorable” del equipo.[26]
En octubre del mismo año, durante el Festival de los Nueve Dioses Emperadores, el templo Ling Lian Bao Dian de Singapur incorporó por primera vez elementos de juguete coleccionable para atraer a las generaciones jóvenes. Cuatro figuras de Labubu vestidas con ropas ceremoniales blancas participaron en las festividades como “devotas”, no como ofrendas, lo que generó debate sobre la línea entre innovación cultural y falta de respeto. El templo aclaró que los juguetes no eran venerados.[27]
Cine y animación[editar]
En noviembre de 2025, Sony Pictures adquirió los derechos para desarrollar una película basada en Labubu. En diciembre de ese año se anunció a Paul King como director, y en marzo de 2026 se informó que Steven Levenson, coguionista de Dear Evan Hansen, se incorporaría a la escritura del guion junto con King.[28]
También se ha mencionado una adaptación animada de 156 episodios cortos[sin verificar] planeada para la franja televisiva de siete minutos; al cierre de la información disponible, esta adaptación carecía de confirmación amplia en fuentes secundarias y requería actualización.[29]
South Park, FIFA y memes[editar]
En 2025, un episodio de South Park titulado “Wok Is Dead” presentó a los muñecos Labubu dentro de una trama en la que los aranceles de la administración de Donald Trump encarecen los juguetes; en el capítulo, los muñecos también aparecen utilizados en rituales satíricos, en un guiño a las teorías conspirativas sobre la marca.[30]
En 2026, Labubu tuvo presencia en la ceremonia de apertura de la Copa Mundial de la FIFA en su tramo mexicano, dentro de una colaboración entre Pop Mart y la FIFA que incluyó accesorios relacionados con los muñecos.[31]
11. Recepción crítica y legado[editar]
La recepción de Labubu es ambivalente. Por un lado, se la celebra como un ejemplo eficaz de cómo un personaje de art toy puede convertirse en un fenómeno cultural masivo sin perder su identidad de nicho. Por otro, se le critica el modo de producción y venta: la caja sorpresa, la edición limitada y la figura secreta se consideran instrumentos de sobreconsumo.
The Verge publicó en 2025 un análisis titulado “Labubu y el culto al sobreconsumo”, que describe el modelo de escasez artificial como un mecanismo que convierte el coleccionismo en una forma de dependencia emocional y de gasto no planificado. Otras columnas han planteado que la cultura de fanáticos alrededor de Labubu refleja una suerte de idolatría del consumo contemporáneo.[13:1]
A la vez, la marca dejó una huella visible en la industria del entretenimiento. El New York Times acuñó en 2025 la expresión “efecto Labubu” para referirse a la proliferación de compañeros adorables en el cine comercial de la temporada, y comparó al personaje con Stitch y Toothless.[3:3]
En términos de legado, Labubu consolidó la posición de Pop Mart como actor clave del mercado global de juguetes de colección y demostró que un personaje de origen independiente podía pasar del circuito de diseñador a las masas con una velocidad inusual. Al mismo tiempo, el ciclo de falsificaciones, prohibiciones y disputas marcarias dejó un catálogo de tensiones legales y culturales que acompañará a la franquicia a medida que se expanda al cine, la animación y nuevos mercados.
12. Véase también[editar]
- Sonny Angel
- Sylvanian Families
- Funko
- MGA Entertainment
- Hello Kitty
- Beanie Babies
Notas[editar]
La pronunciación aproximada en inglés se transcribe /lɑːˈbuːbuː/, “lah-BOO-boo”. ↩︎
Las conversiones métricas de las medidas en pulgadas son aproximadas. Una figura de 3 pulgadas equivale a unos 7,6 centímetros; una de 31 pulgadas, a unos 78,7 centímetros. ↩︎
Liza Corsillo, en The Strategist de la revista New York, y Esther Zuckerman, en The New York Times, desarrollaron, respectivamente, la comparación con Jellycat y la idea del “efecto Labubu”. ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎
La biografía de Kasing Lung en la galería Kaikai Kiki recoge su nacimiento en Hong Kong y su crianza en Utrecht, Países Bajos. ↩︎
Las fuentes describen a How2Work como productora de las primeras figuritas de 2015 y a Pop Mart como la empresa que asumió la producción y venta exclusiva desde 2019. ↩︎
La mención del 11 de marzo como “día internacional” proviene de la ficha de la Wikipedia en español y no está acompañada de una fuente que permita verificar su carácter oficial. ↩︎
El detalle de los nueve dientes afilados es una de las características más repetidas en las descripciones periodísticas del personaje. ↩︎
La Wikipedia en inglés utiliza en un pasaje la fórmula “Labubu herself”, mientras que la versión en español presenta a Tycoco como “el novio de Labubu”. Ninguna de las dos fija una biografía canónica del personaje. ↩︎
La línea aparece citada en inglés como “Massive into Energy” en unas fuentes y como “Big into Energy” en otras. Se trata del mismo lanzamiento, pero la traducción varía según el medio. ↩︎
La colección con One Piece se anunció a principios de 2025 en medios del sudeste asiático; la serie reinterpretaba a los personajes de The Monsters como los piratas del manga. ↩︎
Pop Mart comunicó la apertura de su tienda en el Louvre en julio de 2024, y la serie exclusiva “Labubu’s Artistic Quest” se menciona en coberturas sobre la expansión de la firma en museos. ↩︎
La subasta de Pekín de junio de 2025 fue reportada por The Cut; la pieza medía unos cuatro pies, equivalentes a aproximadamente 1,2 metros. ↩︎ ↩︎
El artículo de The Verge, de julio de 2025, enmarca directamente el caso Labubu en la crítica al modelo de escasez artificial y al consumo compulsivo. ↩︎ ↩︎
Phan y Hoai, “Chasing the scarcity: How fear of missing out and motivations drive willingness to pay in collectible markets”, Journal of Marketing Communications, 2025. ↩︎
La imagen viral de Lisa con el llavero Labubu en abril de 2024 es el hecho que la mayoría de las crónicas identifica como detonante del fenómeno en Tailandia. ↩︎
El informe interino de Pop Mart de 2024 se publicó el 20 de agosto; las conversiones a dólares son aproximadas y toman como referencia el cambio de la época. ↩︎
La cifra de la fortuna de Wang Ning corresponde a cálculos de Lifestyle Asia al 7 de julio de 2025 y debe leerse como una estimación bursátil, no como un dato contable. ↩︎
El dato proviene de una nota de Infobae del 12 de agosto de 2025. La cifra de solicitudes aprobadas corresponde al momento de la publicación y pudo variar con posterioridad. ↩︎
Las falsificaciones suelen recibir el nombre de “Lafufu”. USA Today resumió en 2025 las diferencias prácticas: códigos QR difusos, falta de marca de Pop Mart y, en muchos casos, más de nueve dientes. ↩︎
La suspensión en el Reino Unido se anunció en mayo de 2025 y fue recogida por BBC News; Pop Mart la justificó por motivos de seguridad de los clientes. ↩︎
Las declaraciones de Ekaterina Altabaeva y Tatiana Butskaya se difundieron en mayo y junio de 2025; la propuesta se discutió en el Consejo de la Federación, pero no existe en la documentación disponible constancia de una prohibición nacional definitiva. ↩︎
La prohibición se aplicó en la región del Kurdistán iraquí, no en todo Irak, y la cifra de 4000 decomisos corresponde a la información de prensa de julio de 2025 sobre el área de Erbil. ↩︎
Los artículos de Snopes y de varios medios de 2025 desmintieron la relación del personaje con Pazuzu, aunque reconocieron la difusión de la teoría en TikTok y Reddit. ↩︎
La nota del New York Times sobre algodón de Xinjiang en algunas figuras de Labubu se publicó en abril de 2026 y se enmarca en la aplicación de la Uyghur Forced Labor Prevention Act en Estados Unidos. ↩︎
La prensa tailandesa recogió tanto la moda de amuletos y tatuajes como las críticas de religiosos que consideraban inadecuado convertir la imagen del juguete en objeto de culto. ↩︎
El episodio fue documentado por Mothership en septiembre de 2024; el llavero apareció en una distribución de víveres para personas mayores. ↩︎
La presencia de Labubu en el templo Ling Lian Bao Dian se documentó en octubre de 2024; el templo insistió en que las figuras actuaban como devotas y no como ofrendas. ↩︎
Las fechas corresponden a informaciones de Variety y Deadline: la compra de derechos en noviembre de 2025, el anuncio de Paul King en diciembre de 2025 y la incorporación de Steven Levenson en marzo de 2026. ↩︎
La referencia a una adaptación animada de 156 episodios cortos aparece en la Wikipedia en inglés con escaso respaldo y debe tratarse con cautela hasta que medios especializados confirmen su estado. ↩︎
El episodio “Wok Is Dead”, de la temporada 27, se emitió en 2025; las reseñas de Rolling Stone, Variety y Forbes recogieron la sátira de los aranceles y de los rituales. ↩︎
La aparición en la ceremonia inaugural de la Copa Mundial de la FIFA de 2026 se deriva de una referencia de prensa de junio de 2026; conviene verificar el alcance exacto de la colaboración con Pop Mart. ↩︎