Laika
| Laika | |
|---|---|
| Nombre en ruso | Лайка |
| Nombres previos | Kudriavka (Кудрявка), Zhuchka (Жучка), Limonchik (Лимончик) |
| Especie | Perro (Canis familiaris) |
| Raza | Mestiza; posiblemente con aportes de husky u otra raza nórdica y de terrier |
| Sexo | Hembra |
| Nacimiento | Moscú, Unión Soviética, hacia 1954 |
| Muerte | 3 de noviembre de 1957, en órbita terrestre baja, a bordo del Sputnik 2 |
| Causa de muerte | Hipertermia (sobrecalentamiento) |
| Peso | entre 5 y 6 kg |
| Conocida por | Ser el primer animal terrestre en orbitar la Tierra |
| Propietario | Programa espacial soviético |
| Misión | Sputnik 2 |
1. Resumen[editar]
Laika (en ruso: Лайка, ‘ladradora’; Moscú, Unión Soviética, hacia 1954[1] – órbita terrestre baja, 3 de noviembre de 1957) fue una perra espacial soviética y el primer animal terrestre en orbitar la Tierra. Lo hizo a bordo de la nave Sputnik 2, lanzada el 3 de noviembre de 1957, un mes después del Sputnik 1. También fue el primer animal que murió en órbita.
En el momento del vuelo de Laika se sabía muy poco sobre los efectos de los viajes espaciales en los seres vivos, y la tecnología suborbital todavía no permitía traer de regreso una nave como el Sputnik 2. Por eso no existía una expectativa real de que la perra sobreviviera. Algunos científicos creían que los seres humanos no podrían resistir el lanzamiento ni las condiciones del espacio, de modo que los vuelos con animales fueron considerados un paso previo necesario para las misiones tripuladas. Laika, una perra callejera de Moscú, fue entrenada junto a otros dos perros y finalmente elegida como tripulante del Sputnik 2.
Murió horas después del lanzamiento por sobrecalentamiento, probablemente causado por un fallo en la separación de una de las secciones del cohete, lo que afectó el control térmico de la cabina. La verdadera causa y la hora de su muerte no se hicieron públicas de forma clara sino hasta 2002; hasta entonces circularon distintas versiones oficiales y periodísticas. El experimento demostró que un pasajero vivo podía ser puesto en órbita y soportar la microgravedad, y entregó a los científicos algunos de los primeros datos sobre la reacción de los organismos vivos al vuelo espacial. Después de Laika, la Unión Soviética envió ocho perros más al espacio, de los cuales seis regresaron con vida.
El 11 de abril de 2008 las autoridades rusas inauguraron un monumento en su honor cerca del centro de investigación militar de Moscú donde se preparó su vuelo. La pequeña escultura muestra a un perro sobre la parte superior de un cohete.
2. Contexto: la carrera espacial y el pedido de Jruschov[editar]
Tras el éxito del Sputnik 1 en octubre de 1957, el líder soviético Nikita Jruschov pidió que se lanzara un segundo satélite artificial para el cuadragésimo aniversario de la revolución bolchevique, el 7 de noviembre de 1957. En ese momento ya se estaba construyendo un satélite más sofisticado, pero no estaría listo sino hasta después de la fecha requerida, por lo que fue descartado; ese satélite fue el Sputnik 3.
Para cumplir el plazo de noviembre, los ingenieros debieron construir una nueva nave. Jruschov quería ofrecer un “espectáculo espacial”, una misión que repitiera el triunfo del Sputnik 1 y volviera a asombrar al mundo con la capacidad soviética. Los planes se centraron en un vuelo orbital con un perro. Los ingenieros soviéticos ya habían previsto desde antes una órbita canina como anticipo de los vuelos humanos; desde 1951 habían lanzado doce perros en vuelos suborbitales balísticos y trabajaban gradualmente hacia una misión orbital posiblemente prevista para algún momento de 1958. Para satisfacer a Jruschov, el vuelo orbital canino fue adelantado a noviembre de 1957.
Según fuentes rusas, la decisión oficial de lanzar el Sputnik 2 se tomó el 10 o 12 de octubre de 1957, lo que dejó al equipo solo unas cuatro semanas para diseñar y construir la nave. Por esa razón, buena parte del Sputnik 2 fue un trabajo de urgencia, con muchos de sus elementos construidos a partir de bocetos.[2]
3. El Sputnik 2[editar]
3.1 Una nave construida contra reloj[editar]
Además de su misión principal —enviar a un pasajero vivo al espacio—, el Sputnik 2 transportaba instrumentos para medir la radiación solar y los rayos cósmicos. A diferencia del Sputnik 1, esta nave necesitaba una cabina presurizada, sistemas de soporte vital y un arnés para el animal.
3.2 Cabina y soporte vital[editar]
La nave estaba equipada con un sistema de soporte vital compuesto por un generador de oxígeno y dispositivos para evitar el envenenamiento por oxígeno y absorber dióxido de carbono. Se añadió un ventilador, diseñado para activarse cuando la temperatura de la cabina superara los 15 °C, con el propósito de mantener fresco al animal. Se proveyó comida en forma gelatinosa para un vuelo de siete días, y la perra fue equipada con una bolsa para recoger sus desechos.
También se diseñó un arnés para sujetarla. No había cadenas que le impidieran sentarse, ponerse de pie o acostarse, pero en la cabina no tenía espacio para darse la vuelta. Un electrocardiograma monitoreaba su frecuencia cardíaca, y otros instrumentos medían la frecuencia respiratoria, la presión arterial máxima y los movimientos de la perra.
4. Entrenamiento[editar]
Laika fue encontrada vagando por las calles de Moscú. Los científicos soviéticos eligieron perros callejeros moscovitas porque suponían que esos animales ya habían aprendido a soportar condiciones extremas de frío y hambre. El animal era una hembra mestiza de aproximadamente tres años. Su peso fue informado como 5 kg; otro relato de la época habló de alrededor de 6 kg.[3]
El personal soviético le dio varios nombres y apodos: Kudriavka (‘pequeña de pelo rizado’), Zhuchka (‘bichito’) y Limonchik (‘limoncito’). Laika, el nombre ruso de varias razas de perro semejantes al husky, fue el nombre que se popularizó en el mundo. Su traducción literal sería “ladradora”, del verbo ruso layat (‘ladrar’). La prensa estadounidense la apodó Muttnik, un juego de palabras entre mutt (‘perro mestizo’) y el sufijo -nik de Sputnik; también la llamó Curly.[4] Su pedigrí exacto es desconocido, aunque en general se acepta que era en parte husky u otra raza nórdica, y posiblemente en parte terrier. La NASA la describió a veces como una mezcla de samoiedo y terrier. Una revista rusa describió su temperamento como flemático y afirmó que no se peleaba con otros perros.
Para el vuelo del Sputnik 2 fueron entrenados tres perros: Albina, Mushka y Laika. Los científicos Vladímir Yazdovski y Oleg Gazenko estuvieron a cargo del entrenamiento. Antes del Sputnik 2, tanto la Unión Soviética como Estados Unidos ya habían lanzado animales vivos en vuelos suborbitales, pero ninguno había completado una órbita.
La adaptación de los perros al espacio confinado de la pequeña cabina requirió que permanecieran en compartimientos cada vez más reducidos, por periodos de hasta veinte días. El confinamiento prolongado hizo que dejaran de orinar o defecar, los volvió inquietos y deterioró su estado general. Los laxantes no mejoraron su condición; los investigadores comprobaron que lo único eficaz eran los periodos largos de entrenamiento. Los perros fueron colocados en centrifugadoras que simulaban la aceleración del lanzamiento de un cohete y en máquinas que reproducían los ruidos de la nave. Esto duplicó su frecuencia cardíaca y elevó su presión arterial entre 30 y 65 torr. También se les enseñó a comer un gel especial de alta nutrición, que sería su comida en el espacio.[5]
Antes del lanzamiento, Vladímir Yazdovski llevó a Laika a su casa para que jugara con sus hijos. En un libro sobre la historia de la medicina espacial soviética escribió: “Quería hacer algo bueno por ella: le quedaba tan poco tiempo de vida”.
5. Preparativos previos al vuelo[editar]
Yazdovski hizo la selección final de los perros y les asignó funciones. Laika sería la “perra voladora”, un sacrificio a la ciencia en una misión sin retorno. Albina, que ya había volado dos veces en un cohete de prueba a gran altitud, fue designada como reserva. Según algunos relatos, Albina no fue elegida como perra principal porque había dado a luz poco antes, y Yazdovski consideró cruel separarla de sus crías.[6] El tercer perro, Mushka, era un “perro de control”: permanecería en tierra y se usaría para probar la instrumentación y el soporte vital.
Antes de partir hacia el cosmódromo de Baikonur, Yazdovski y Gazenko operaron a los perros para conectar los cables de los transmisores a los sensores que medirían respiración, pulso y presión arterial. Como la pista de aterrizaje existente en Turatam, cerca del cosmódromo, resultaba pequeña, los perros y la tripulación volaron primero en un avión Tupolev Tu-104 hasta Taskent. Desde allí, un Ilyushin Il-14 más pequeño y ligero los llevó a Turatam. El entrenamiento continuó a su llegada, y uno tras otro fueron colocados en las cápsulas para familiarizarse con el sistema de alimentación.
Según documentos de la NASA, Laika fue colocada en la cápsula del satélite el 31 de octubre de 1957, tres días antes del inicio de la misión. En esa época del año, las temperaturas en el lugar de lanzamiento eran extremadamente bajas, por lo que se usó una manguera conectada a un calentador para mantener caliente el contenedor. Dos asistentes vigilaron constantemente a Laika antes del comienzo de la misión. Justo antes del despegue, el 3 de noviembre de 1957, se limpió el pelaje de la perra con una solución de etanol y se pintaron con yodo las zonas donde llevarían los sensores.
Uno de los técnicos que preparó la cápsula declaró después: “Después de colocar a Laika en el contenedor y antes de cerrar la escotilla, le besamos la nariz y le deseamos buen viaje, sabiendo que no iba a sobrevivir al vuelo”.
6. La misión[editar]
La hora exacta del despegue varía según las fuentes: se ha citado a las 05:30:42 o 07:22 hora de Moscú.[7]
Al alcanzar la máxima aceleración después del despegue, el ritmo respiratorio de Laika aumentó de tres a cuatro veces respecto del nivel previo al lanzamiento. Su frecuencia cardíaca pasó de 103 a 240 latidos por minuto durante la aceleración inicial. Al alcanzar la órbita, la punta cónica del Sputnik 2 se desprendió exitosamente. Sin embargo, la otra sección que debía separarse —el llamado Block A, núcleo del cohete— no lo hizo, lo que impidió que el sistema de control térmico funcionara correctamente. Parte del aislamiento térmico se desprendió, lo que permitió que la cabina alcanzara una temperatura interior de 40 °C.
Tras tres horas de microgravedad, el pulso de la perra había descendido a 102 latidos por minuto. Ese descenso había tomado tres veces más tiempo que durante el entrenamiento en tierra, lo que indicaba el estrés al que estaba sometida. Los primeros datos telemétricos mostraron que, aunque Laika estaba agitada, comía su alimento. La recepción de datos vitales se detuvo entre cinco y siete horas después del despegue.
Los científicos soviéticos habían planeado sacrificarla con comida envenenada, que Laika consumiría después de diez días. Durante muchos años, la Unión Soviética dio explicaciones contradictorias sobre su muerte: a veces dijo que había muerto por falta de oxígeno cuando fallaron las baterías, y otras que había recibido eutanasia. En 1999, fuentes rusas aseguraron que Laika sobrevivió al menos cuatro días y después murió por el sobrecalentamiento de la nave. En octubre de 2002, el científico Dimitri Malashenkov, que participó en el lanzamiento del Sputnik 2, reveló que Laika había muerto entre cinco y siete horas después del despegue, debido al estrés y al sobrecalentamiento. Según el artículo que presentó en el Congreso Mundial del Espacio en Houston:
“Resultó prácticamente imposible crear un control de temperatura fiable en tan poco tiempo”.
Después de más de cinco meses, el Sputnik 2, con los restos de Laika, se desintegró al entrar en contacto con la atmósfera el 14 de abril de 1958, tras completar 2570 órbitas durante 163 días.
7. Muerte y versiones oficiales[editar]
El destino de Laika no fue comunicado con claridad en su momento. La versión soviética inicial sostenía que la perra había sido sacrificada antes de que se agotara el oxígeno. Más tarde se difundió que murió al sexto día por asfixia. En 1999 se dijo que vivió al menos cuatro días y que murió cuando la cabina se recalentó. La revelación de 2002, a cargo de Malashenkov, permitió conocer que la muerte ocurrió entre cinco y siete horas después del despegue.[8]
Esa diferencia no es un detalle menor: durante décadas, la idea habitual fue que Laika había permanecido varios días en órbita. La versión de 2002, basada en la telemtría recuperada, puso la muerte en las primeras horas del vuelo, hacia la cuarta órbita.[9]
8. Debate ético[editar]
Debido a la opacidad de la carrera espacial entre Estados Unidos y la Unión Soviética, las cuestiones éticas del experimento quedaron durante algún tiempo en segundo plano. La prensa de 1957 estaba más preocupada por el impacto político, mientras que la salud y la recuperación —o la ausencia— de Laika se convirtió solo más tarde en un problema mayor.
El Sputnik 2 no fue diseñado para ser recuperado, y siempre se asumió que Laika moriría. La misión desencadenó un debate mundial sobre el maltrato animal y la experimentación con animales para avanzar en la ciencia. En el Reino Unido, la Liga Nacional de Defensa Canina pidió que los dueños de perros guardaran un minuto de silencio en honor a Laika. La Real Sociedad para la Prevención de la Crueldad contra los Animales recibió protestas incluso antes de que Radio Moscú terminara de anunciar el lanzamiento. Varios grupos protectores de los derechos animales protestaron frente a embajadas soviéticas, y en Estados Unidos hubo manifestaciones frente a las Naciones Unidas en Nueva York. Algunos científicos estadounidenses ofrecieron apoyo a sus colegas soviéticos, por lo menos antes de que se anunciara la muerte de la perra.
Dentro de la Unión Soviética hubo menos controversia: ni los medios, ni los libros de los años siguientes, ni el público cuestionaron abiertamente la decisión de enviar un perro al espacio. No fue sino hasta 1998, tras el colapso del régimen soviético, que Oleg Gazenko, uno de los científicos responsables del programa animal, expresó su pesar:
“Cuanto más tiempo pasa, más lamento lo sucedido. No debimos haberlo hecho […] ni siquiera aprendimos lo suficiente de esta misión como para justificar la pérdida del animal”.
Las futuras misiones soviéticas con perros se diseñaron para ser recuperadas. La primera recuperación exitosa de animales desde la órbita ocurrió en 1960 con las perras Belka y Strelka, que regresaron con vida. Aun así, otros perros murieron después en misiones espaciales soviéticas: Bars y Lisichka fallecieron cuando su cohete R-7 explotó poco después del lanzamiento, y Pchyolka y Mushka murieron cuando su nave tuvo que ser detonada.
9. Homenajes y monumentos[editar]
Laika es conmemorada con una estatua y una placa en la Ciudad de las Estrellas, el centro ruso de entrenamiento de cosmonautas. La placa, creada en 1997, homenajea a los cosmonautas caídos; Laika aparece representada en una esquina, asomando por entre las piernas de uno de los cosmonautas.
En el Monumento a los Conquistadores del Espacio, construido en Moscú en 1964, Laika y Lenin son los únicos personajes reconocibles por su nombre entre todos los representados en el conjunto escultórico.[10]
El 11 de abril de 2008, las autoridades rusas inauguraron un monumento en honor a Laika en Moscú. La figura de bronce, de dos metros de altura, representa uno de los segmentos de un cohete espacial que se transforma en una mano humana, sobre la cual se apoya el cuerpo de la perra. Fue colocado cerca del Instituto de Medicina Militar, donde medio siglo antes se habían realizado los experimentos científicos con el animal.
También se emitieron sellos postales, sobres y estampillas con la imagen de Laika. Hubo marcas de chocolates y cigarros con su nombre, y una gran colección de suvenires relacionados con ella aparece todavía en subastas.
10. Laika en la cultura popular[editar]
Laika se convirtió en uno de los perros más famosos del mundo y ha aparecido en numerosas obras literarias, musicales y audiovisuales. Muchas de esas obras, sobre todo de ciencia ficción o fantasía, narran historias de rescate o supervivencia.
10.1 Literatura y cómic[editar]
En la novela Intervention, de Julian May, se relata que Laika fue rescatada por extraterrestres. En Weight, de Jeanette Winterson, el titán Atlas encuentra la cápsula en órbita y adopta al animal. La serie Doctor Who narró una historia sobre su funeral, y en una historieta de Flash Gordon Laika aparece rescatada por una raza de extraterrestres lunares con aspecto perruno.
La novela gráfica Laika, de Nick Abadzis, narra el viaje de la perra y ganó el premio Eisner en 2008. Fue incluida por la Asociación de Bibliotecas de Estados Unidos en su lista de las mejores novelas gráficas para adolescentes.
10.2 Música[editar]
Varios grupos musicales han tomado el nombre de Laika, entre ellos Laika, Laika Dog y Laika and the Cosmonauts. La perra apareció en la cubierta de los primeros álbumes del grupo Laika. La banda Polaris dedicó su álbum Music from The Adventures of Pete & Pete a Laika y al chimpancé espacial Ham. Arcade Fire, Moxy Früvous y The Cardigans compusieron canciones llamadas “Laika”.
[ Desplegar / Plegar ]
- En 1988, el grupo español Mecano incluyó en su álbum Descanso Dominical la canción “Laika”, que relata el lanzamiento del Sputnik 2.
- La banda argentina Massacre compuso “Laika se va”, que narra el viaje desde la perspectiva de la perra.
- La banda alemana C.C.C.P. lanzó en 1996 el álbum Cosmos, dedicado al programa espacial soviético; su canción “Laika, Laika” incluye un coro militar ruso.
- El álbum Laika Come Home (2002) es un remix que el grupo Spacemonkeyz hizo del primer álbum de Gorillaz; el título combina el nombre de Laika con la primera película de la perra Lassie.
- Antonio Arias dedicó una canción a Laika en su disco Multiverso (2010).
- En 2025, la cantante noruega Emmy lanzó “Laika Party” para competir en la selección irlandesa del Festival de la Canción de Eurovisión 2025; la canción narra el deseo de que Laika nunca hubiera muerto y estuviera viviendo una vida feliz en el espacio.
- Otros artistas que han abordado la figura de Laika incluyen a Akino Arai, György Kurtág y Åge Aleksandersen.
10.3 Memoria en Marte y otros espacios[editar]
El 9 de marzo de 2005, un área de terreno en Marte fue llamada Laika, aunque no oficialmente, por los controladores de la misión Mars Exploration Rover. El lugar se localiza cerca del cráter Vostok, en Meridiani Planum.[11]
En el universo de Marvel Comics, el personaje de Cosmo, el perro espacial, está inspirado en los perros enviados al espacio por la Unión Soviética, especialmente en Laika. Cosmo es un perro que adquiere habilidades telepáticas y telequinéticas tras quedar expuesto a radiación cósmica, y aparece en la película Guardianes de la Galaxia Vol. 3 (2023).
Se atribuye a Yuri Gagarin una frase que vincula su propio vuelo con el sacrificio de Laika: “Todavía hoy no sé si yo soy el ‘primer hombre’ o el ‘último perro’ en volar al espacio”.[12]
11. Laika en el ámbito hispanohablante[editar]
En el mundo hispanohablante, Laika ha estado presente sobre todo a través de la música y del cómic. La canción de Mecano, publicada en Descanso Dominical (1988), es probablemente el homenaje musical en español más conocido y contribuyó a que varias generaciones asociaran el nombre de la perra con el programa espacial soviético. Su letra alude al lanzamiento y al destino del animal.
La versión argentina de Massacre, “Laika se va”, ofrece una lectura desde la perspectiva de la perra, y convirtió a Laika en un motivo reconocible dentro del rock en español. La novela gráfica de Nick Abadzis circuló también en edición en español, lo que amplió el acceso a una narración extensa sobre su historia. Aunque Laika no protagonizó una extensa filmografía hispanoamericana, su figura es habitual como símbolo del costo animal de la exploración espacial y como referencia de la cultura pop compartida entre España y América Latina.
Notas[editar]
Las fuentes suelen dar 1954 o “hacia 1954” como año de nacimiento. No hay un registro exacto y difundido de su nacimiento porque Laika era una perra callejera de Moscú. ↩︎
La fecha de la decisión oficial aparece como 10 o 12 de octubre de 1957 según fuentes rusas citadas por el periodista Anatoly Zak. ↩︎
The New York Times informó en 1957 que Laika pesaba 5 kg. Otra versión de la época mencionó alrededor de 6 kg. ↩︎
La transcripción del nombre ruso varía entre Kudriavka y Kudryavka. En textos en español suele aparecer Kudriavka, mientras que en inglés es más común Kudryavka. ↩︎
La fórmula del gel alimenticio se ha reconstruido como aproximadamente 40 % de pan rallado, 40 % de carne en polvo y 20 % de grasa vacuna, mezclados con agar y agua. Los detalles exactos pueden variar según la fuente. ↩︎
La explicación de que Albina no fue elegida como perra principal por haber dado a luz poco antes aparece en relatos posteriores; algunas fuentes soviéticas no mencionan ese detalle. ↩︎
La hora de despegue aparece de manera distinta según la fuente: 05:30:42 o 07:22 hora de Moscú. La diferencia puede deberse al uso de horarios locales o a imprecisiones de la época. ↩︎
Hasta 2002 convivieron varias versiones: eutanasia al agotarse el oxígeno, muerte al sexto día por asfixia y muerte al cuarto día por sobrecalentamiento. La revelación de Dimitri Malashenkov situó la muerte entre cinco y siete horas después del despegue. ↩︎
El período orbital del Sputnik 2 era de aproximadamente 103,7 minutos, de modo que entre cinco y siete horas de vuelo equivalen aproximadamente a la cuarta órbita. ↩︎
En el Monumento a los Conquistadores del Espacio suele decirse que Laika y Lenin son los únicos personajes reconocibles por inscripción o nombre. Otras identificaciones, como las de Yuri Gagarin o Serguéi Koroliov, dependen del contexto del relieve y no de un rótulo. ↩︎
El nombre Laika para el área marciana no fue oficial; se trató de una denominación informal usada por los controladores de la misión Mars Exploration Rover en 2005. ↩︎
La frase atribuida a Gagarin circula con frecuencia, pero no siempre aparece respaldada por una fuente contemporánea firme. Por eso suele citarse más como atribución popular que como declaración plenamente documentada. ↩︎