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Las muertas

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Las muertas
Título originalLas muertas
AutorJorge Ibargüengoitia
PaísMéxico
Idioma originalEspañol
GéneroNovela, ficción criminal, crónica
TemasHumor negro, esperpento
Editorial originalJoaquín Mortiz
Ciudad originalCiudad de México
Fecha de publicación1 de abril de 1977[sin verificar]
Páginas156[sin verificar]
Artista de cubiertaJoy Laville[sin verificar]
Traducción al inglésThe Dead Girls, por Asa Zatz (1982)
SerieNovelas de Jorge Ibargüengoitia
Libro anteriorEstas ruinas que ves (1975)
Libro siguienteDos crímenes (1979)

1. Resumen[editar]

Las muertas es una novela del escritor mexicano Jorge Ibargüengoitia, publicada originalmente en 1977 por la editorial Joaquín Mortiz en Ciudad de México.[1] La obra se inscribe dentro de la denominada trilogía de Plan de Abajo, junto con Estas ruinas que ves (1975) y Dos crímenes (1979). Las tres novelas están ambientadas en un estado ficticio llamado Plan de Abajo, una entidad que evoca el Bajío mexicano y, en particular, el estado natal del autor, Guanajuato.[2]

El punto de partida de la novela es un caso criminal real: el de las hermanas González Valenzuela, apodadas Las Poquianchis, quienes dirigieron en Guanajuato una red de prostitución y trata de personas. Tras su detención, las autoridades encontraron decenas de cadáveres en propiedades vinculadas a las hermanas, lo que convirtió el caso en uno de los escándalos más sonados del México de los años sesenta.[3] Ibargüengoitia no escribió una crónica literal de aquel episodio, sino una reconstrucción novelada en la que cambia nombres, lugares y parte de los hechos, al tiempo que conserva la lógica de corrupción, impunidad y violencia que rodeó al caso.

La crítica suele describir Las muertas como una novela reportaje o una crónica novelada. La estructura no sigue un orden estrictamente lineal: el relato comienza cerca del desenlace, con un atentado cometido por la menor de las hermanas Baladro, y desde allí retrocede para mostrar la formación del negocio familiar, su auge y su caída. El tono combina humor negro, esperpento y una mirada profundamente escéptica hacia las instituciones, los discursos morales y la prensa sensacionalista.[4]

En 2025, la novela alcanzó una nueva difusión al ser adaptada como miniserie de Netflix bajo la dirección de Luis Estrada, con el título Las muertas. El estreno devolvió la obra al centro de la conversación mediática en México y en el mundo hispanohablante.[5][6]

2. Producción[editar]

2.1. Contexto: el caso de Las Poquianchis[editar]

El trasfondo real de la novela es el proceso judicial contra las hermanas María del Jesús y Delfina González Valenzuela, conocidas popularmente como Las Poquianchis. En los años cincuenta y sesenta operaron en la región de Guanajuato una red de prostitución, reclutando a mujeres mediante engaños y sometiéndolas a condiciones de explotación que, con el tiempo, derivaron en múltiples muertes.[4:1] La prensa de nota roja, particularmente publicaciones como el semanario ¡Alarma!, cubrió el caso con un tono escandaloso y con frecuencia exagerado, convirtiendo a las hermanas en figuras de un morbo nacional.[4:2]

El juicio de 1964 puso al descubierto una trama en la que participaban no solo las explotadoras, sino también cómplices, clientes e integrantes de las propias comunidades donde las hermanas llevaban años operando. Para Ibargüengoitia, el caso resultaba atractivo no por el sensacionalismo de los crímenes, sino por lo que revelaba sobre la hipocresía social, la complicidad local y los mecanismos informales de poder en el México rural y provinciano.[3:1]

2.2. Proceso de escritura[editar]

Ibargüengoitia comenzó a trabajar en el libro en 1965, poco después del juicio contra las González Valenzuela. Su primer intento llevó por título El libro de las Poquianchis y consistió en una crónica lineal y documental de aproximadamente cien páginas, terminada ese mismo año pero nunca publicada. Según explicó el propio autor, aquel texto no era “ni un reportaje, ni un ensayo, ni una novela”, por lo que decidió descartarlo y reescribirlo como ficción.[4:3]

La intención original del autor era confrontar la cobertura sensacionalista de la prensa, señalar las deficiencias del proceso judicial y llamar la atención sobre las condiciones sociales y económicas que hicieron posible el caso. Sin embargo, el tratamiento estrictamente factual limitaba su capacidad para construir una narración con autonomía literaria. Por ello, entre 1965 y 1975 trabajó de manera intermitente en distintas versiones: cambió los nombres de los personajes y los lugares, introdujo una estructura no lineal y experimentó con diversos narradores, incluida una variante autobiográfica en primera persona y otra con un narrador omnisciente.[4:4]

El proceso no fue continuo. En uno de los intervalos, entre 1973 y 1974, escribió Estas ruinas que ves, la primera novela de la trilogía de Plan de Abajo. La versión definitiva de Las muertas fue redactada en 1976, durante una estancia del autor en Estados Unidos vinculada al programa internacional de escritura de la Universidad de Iowa.[4:5]

La edición original en español fue publicada por Joaquín Mortiz en Ciudad de México. La portada de la primera edición reproduce una pintura de Joy Laville, esposa del escritor.[1:1][7]

3. Argumento[editar]

3.1. Advertencia inicial[editar]

La novela abre con una nota en la que el autor advierte: “algunos de los acontecimientos que aquí se narran son reales. Todos los personajes son imaginarios”. Con esa aclaración, Las muertas se distancia de la promesa de objetividad periodística y se presenta como una ficción que reelabora libremente el caso de Las Poquianchis.[4:6]

3.2. Inicio: el atentado de Serafina[editar]

La historia comienza en diciembre de 1963, cuando Serafina, la menor de las hermanas Baladro, dispara contra la panadería de Simón Corona, su antiguo amante. El atentado no produce víctimas, pero desata una cadena de consecuencias: Simón denuncia los hechos ante las autoridades y la investigación termina por arrastrar a la red de prostitución dirigida por las hermanas.[8]

Desde ese presente narrativo, la novela retrocede para reconstruir la historia del negocio familiar. El procedimiento no es lineal: los primeros capítulos presentan personajes y escenas laterales, demoran la entrada en el tema central y construyen un clima que oscila entre la comedia de enredos y la amenaza creciente.

3.3. El negocio de las Baladro[editar]

La reconstrucción del negocio familiar introduce a Arcángela, la líder de la red de prostitución, y al capitán Bedoya, uno de los personajes que ilustra la corrupción institucional que protege el sistema. El relato muestra el origen modesto del negocio, iniciado en una cantina, y su expansión hasta la adquisición de tres prostíbulos, el último de ellos el llamado Casino del Danzón.[4:7]

Las mujeres eran reclutadas mediante engaños: los tratantes convencían a los padres de las víctimas con la promesa de que sus hijas trabajarían en haciendas de la región. La novela no presenta ese reclutamiento como un hecho aislado, sino como una práctica sostenida por una red de sobornos y complicidades que alcanzaba a políticos, policías y vecinos.[4:8]

El ascenso de las Baladro no es estable. Un político local decide combatir la prostitución para ganar votos, lo que provoca la clausura del primer prostíbulo. Más adelante, el segundo local corre la misma suerte tras la muerte del hijo de Arcángela en el vestíbulo. Finalmente, también el Casino del Danzón es clausurado, lo que obliga a las madrotas y a sus trabajadoras a ocultarse en el interior del inmueble.[4:9]

3.4. La persecución y las primeras muertes[editar]

A partir de ese momento, la novela adopta un tono cada vez más sombrío. Las condiciones de encierro en el casino deterioran la disciplina del grupo. Algunas mujeres mueren por diversas causas; otras planean fugarse. En un intento de escape, una prostituta de alto rango cercana a Arcángela, apodada La Calavera, es golpeada casi hasta morir.[4:10]

La tensión entre las madrotas y las insubordinadas conduce a una serie de castigos y reclusiones. Entran en escena Eulalia y Teófilo, quienes inicialmente se mantenían al margen del negocio pero terminan involucrados en la contención de las mujeres. Algunas de ellas intentan huir de la reclusión en el rancho de estos personajes y, durante la fuga, Teófilo mata a varias. Ante las muertes, Arcángela ordena trasladar a las sobrevivientes de vuelta al casino y encerrarlas hasta que vuelvan a ser obedientes.[4:11]

Los cuerpos de las víctimas son enterrados en el propio terreno del casino o abandonados en otros sitios. La acumulación de cadáveres se convierte en una evidencia material que, mucho después, resultará decisiva para el desenlace judicial del caso.

3.5. Desenlace[editar]

El cierre de la novela retoma la venganza de Serafina contra Simón Corona. Ese último crimen desencadena la caída definitiva de la red. La confesión de Simón, quien admite haber participado como cómplice en una exhumación ilegal, permite atar los cabos sueltos de la investigación contra las hermanas Baladro y conduce a la captura y aprehensión de las responsables.[4:12]

En la sentencia, el tribunal declara culpables a los responsables y ordena la entrega de sus propiedades para pagar compensaciones a las nueve víctimas sobrevivientes.[8:1] La novela concluye con un epílogo documental: se incluyen fotografías reales de las hermanas González Valenzuela y de algunas de las mujeres que emplearon, con los rostros borrados y sustituidos por números que remiten a los personajes ficticios del relato.[8:2]

4. Personajes[editar]

La novela no se detiene en la construcción psicológica individual de cada personaje, sino que los presenta como tipos sociales atrapados en una red de intereses y complicidades. Aun así, algunos nombres adquieren un peso particular en la trama.

  • Serafina Baladro: la menor de las hermanas. Su relación sentimental con Simón Corona y el atentado contra la panadería de este abren la narración. Su despecho y su sed de venganza funcionan como detonante del desenlace.
  • Simón Corona: antiguo amante de Serafina y propietario de una panadería. Su denuncia tras el atentado pone en marcha la investigación. Su posterior confesión como cómplice de una exhumación ilegal permite cerrar el caso.[4:13]
  • Arcángela Baladro: la figura central del negocio de prostitución y líder de las hermanas. Es presentada como la mente que organiza la red, establece el sistema de sobornos y decide el destino de las mujeres rebeldes.
  • Capitán Bedoya: personaje que representa la corrupción institucional. Su participación muestra los vínculos entre el negocio y las autoridades locales.[4:14]
  • La Calavera: prostituta de alto rango y cercana a Arcángela. Sobrevive a una golpiza durante un intento de fuga y se convierte en testimonio del endurecimiento del régimen interno.[4:15]
  • Eulalia y Teófilo: personajes que inicialmente se resisten a participar en el negocio, pero terminan involucrados en la reclusión y la violencia contra las mujeres. Teófilo es responsable de varias muertes durante un intento de fuga.[4:16]
  • Las hermanas Baladro: versión ficticia de las hermanas González Valenzuela, conocidas como Las Poquianchis. En la novela aparecen envueltas en un aura de normalidad provinciana que contrasta con la magnitud de sus crímenes.

5. Estilo[editar]

Las muertas suele ubicarse entre la novela y la crónica. El propio Ibargüengoitia empleó el término genérico de “novela” para la edición, pero la crítica ha insistido en su deuda con la crónica periodística y con el reportaje. El libro parte de un suceso real y conserva su estructura de investigación, pero se permite la invención de personajes, la reordenación temporal y el distanciamiento irónico.[4:17]

La narración se divide en diecisiete capítulos y no sigue una cronología simple. Comienza en diciembre de 1963 y retrocede para explicar el origen y la expansión del negocio de las Baladro, con saltos que interrumpen la trama principal y demoran deliberadamente la revelación de los hechos más oscuros.[8:3]

El humor negro es un rasgo central. Los personajes suelen hablar y actuar con una normalidad que contrasta brutalmente con la violencia de la que participan. La corrupción, la hipocresía moral y la complicidad de la comunidad aparecen tratadas con una ironía que no atenúa la gravedad del asunto, sino que la subraya. El esperpento, entendido como deformación grotesca de la realidad, es una de las claves de lectura habituales de la obra.

La novela también incorpora elementos documentales. Al final, las fotografías reales del caso permiten una transición incómoda del mundo ficticio de las Baladro al archivo judicial de las Poquianchis. En esas imágenes los rostros están borrados, lo que refuerza la idea de que los personajes de la novela no aspiran al retrato naturalista, sino a la construcción de figuras reconocibles y, al mismo tiempo, deliberadamente artificiales.[8:4]

6. Recepción y adaptaciones[editar]

6.1. Recepción de la novela[editar]

Las muertas es considerada la segunda entrega de la trilogía de Plan de Abajo y una de las novelas más representativas de la etapa de madurez de Ibargüengoitia. Su combinación de crónica, humor negro y crítica social ha sido destacada por la crítica literaria mexicana e internacional.[2:1]

La traducción al inglés, titulada The Dead Girls, fue realizada por Asa Zatz y apareció por primera vez en 1982, publicada por Chatto & Windus en Reino Unido y por Avon Books en Estados Unidos. En 2018, la editorial Picador Classics la reimprimió, lo que contribuyó a renovar su circulación en el ámbito angloparlante.[8:5]

6.2. Radionovela[editar]

En 1990 se emitió por primera vez una radionovela de ocho horas basada en la novela. La adaptación estuvo a cargo de Carmen Limón y la producción correspondió a Guadalupe Cortés, para Radio Educación.[9] La Enciclopedia de la Literatura en México conserva un registro con diecisiete archivos de audio correspondientes a aquella adaptación.[10]

6.3. Teatro[editar]

En 2015, la Compañía Titular de Teatro de la Universidad Veracruzana estrenó una adaptación teatral titulada Las muertas de Jorge Ibargüengoitia, escrita y dirigida por Luis Martín Solís, originario de Guanajuato. El montaje, interpretado por estudiantes universitarios, se presentó en Xalapa, Veracruz, y en Monterrey, Nuevo León.[11][12]

La obra escénica volvió a representarse en Guanajuato en 2020, dentro de una temporada que la prensa local calificó como un gesto de vigencia y urgencia frente a la violencia contra las mujeres.[13][14] En 2022, la misma adaptación se presentó en Coahuila, donde fue recibida como una sátira incómoda sobre la violencia de género y la complicidad social.[15]

6.4. Serie de Netflix[editar]

En septiembre de 2025, Netflix estrenó una adaptación televisiva de seis episodios basada en la novela, dirigida por Luis Estrada. La serie conserva el título Las muertas y retoma la historia de las hermanas Baladro, aunque con los ajustes propios del formato audiovisual.[3:2] El lanzamiento fue acompañado de una fuerte atención mediática en México; GQ México la describió como una producción “brutal” y profundamente mexicana.[5:1]

El reparto incluye a Paulina Gaitán, Alfonso Herrera y Arcelia Ramírez, según la cobertura de la prensa especializada.[5:2] La serie se estrenó en la plataforma en español, con distribución internacional a cargo de Netflix.[6:1]

6.5. Relación con la película de Felipe Cazals[editar]

La película Las Poquianchis (1976), dirigida por Felipe Cazals, aborda el mismo caso criminal que inspiró la novela. Sin embargo, no se basa en el libro de Ibargüengoitia, a pesar de que en algunos materiales promocionales se la haya asociado con la obra. Se trata de dos proyectos independientes que coinciden en su interés por el caso real.[16][17][18]

7. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]

Las muertas ha tenido una vida prolongada en el ámbito hispanohablante, tanto en el circuito literario como en el audiovisual. La novela se publicó originalmente en Ciudad de México y, desde entonces, ha circulado en sucesivas ediciones mexicanas. La Enciclopedia de la Literatura en México documenta la obra y su traducción inglesa, lo que permite rastrear su difusión internacional.[1:2][19]

La adaptación de Netflix amplió el alcance de la historia a una audiencia masiva en América Latina, Estados Unidos y España. Al tratarse de una producción en español, la serie se estrenó con audio original en ese idioma y sin depender de una operación de doblaje al español latinoamericano.[5:3] La cobertura de medios mexicanos como GQ, Merca2.0 y Mexico News Daily contribuyó a situar la novela nuevamente en las librerías y a reabrir el debate sobre el caso de Las Poquianchis, ahora leído en clave de violencia de género y abuso sistémico.[3:3][6:2]

En el plano teatral, las funciones realizadas en Veracruz, Nuevo León, Guanajuato y Coahuila entre 2015 y 2022 muestran la persistencia del texto como material escénico para públicos mexicanos.[11:1][12:1][13:1][15:1]

8. Legado[editar]

El legado de Las muertas es doble. Por un lado, consolidó la poética de Ibargüengoitia: una escritura que combina la investigación de hechos reales con una ficción escéptica, irónica y consciente de sus propios artificios. Por otro, mantuvo viva la memoria de un caso criminal que la prensa de los años sesenta había tratado como espectáculo y que la novela devolvió al terreno de la crítica social.[4:18][2:2]

La trilogía de Plan de Abajo, de la que esta obra es la segunda entrega, se lee hoy como un ciclo que parodia y desmonta los relatos de progreso, orden y moralidad del México contemporáneo. En ese marco, Las muertas ocupa un lugar central: es la novela que mira más directamente el abuso de poder, la corrupción y la violencia ejercida sobre los cuerpos de las mujeres.[2:3]

La adaptación de Netflix de 2025 reintrodujo el título a una nueva generación y abrió un debate sobre la vigencia del caso, ya no solo como historia criminal, sino como reflejo de estructuras de impunidad y complicidad que siguen reconociéndose en el presente.[3:4][5:4]


  1. “Obra: Las muertas”, Enciclopedia de la Literatura en México (ELEM), FLM–CONACULTA. https://www.elem.mx/obra/datos/2537 ↩︎ ↩︎ ↩︎

  2. Rafael Lemus, “Plan de Abajo: instrucciones para reír (o no reír) con Jorge Ibargüengoitia”, Gatopardo, 24 de septiembre de 2025. ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎

  3. “The true story behind Netflix’s Las Muertas, via one of Mexico’s most celebrated writers”, Mexico News Daily, 16 de septiembre de 2025. ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎

  4. Alejandro Lámbarry, “Manuscritos, inéditos, cuadernos y correspondencia: la creación de Las muertas de Jorge Ibargüengoitia”, Nueva Revista de Filología Hispánica, El Colegio de México, vol. 69, núm. 2, 2021, p. 711. DOI: 10.24201/nrfh.v69i2.3752 ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎

  5. “Las Muertas: la serie más mexicana (y brutal) de Netflix”, GQ México, 13 de septiembre de 2025. ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎

  6. “¿Dónde ver la serie Las Muertas, historia de Las Poquianchis?”, Merca2.0, 14 de septiembre de 2025. ↩︎ ↩︎ ↩︎

  7. Erika P. Bucio, “Honran a Joy Laville en su centenario”, El Norte, 25 de julio de 2023. ↩︎

  8. The Dead Girls”, Pan Macmillan. https://www.panmacmillan.com/authors/jorge-ibarguengoitia/the-dead-girls/9781509870172 ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎

  9. Las muertas”, Catálogo de Radio Educación, Secretaría de Cultura. ↩︎

  10. “Audio: Las muertas”, Enciclopedia de la Literatura en México, FLM–CONACULTA. ↩︎

  11. “Compañía Titular de Teatro presenta Las muertas”, Universo, Universidad Veracruzana, 31 de agosto de 2015. ↩︎ ↩︎

  12. Las muertas: Festival de Teatro Nuevo León”, México es Cultura. ↩︎ ↩︎

  13. Virginia Bautista, “Las muertas, en Guanajuato; un tema vigente y urgente”, Excélsior, 24 de octubre de 2020. ↩︎ ↩︎

  14. “Se estrena este fin de semana Las muertas, de Jorge Ibargüengoitia”, Gobierno de Guanajuato, 20 de octubre de 2020. ↩︎

  15. Mauro Marines, “Las muertas: Un reflejo satírico pero real de la violencia contra la mujer”, Vanguardia, 14 de septiembre de 2022. ↩︎ ↩︎

  16. Roxana Ivette Zermeño Rivas, “Poder y sometimiento en Las muertas de Jorge Ibargüengoitia”, Universidad Veracruzana, Xalapa, 2014, p. 19. ↩︎

  17. Alejandro Lámbarry, “El caso criminal de las Poquianchis: crítica sociocultural en la novela de Jorge Ibargüengoitia y en la película de Felipe Cazals”, Revista Filha, Universidad Autónoma de Zacatecas, vol. 14, núm. 20, 2019. DOI: 10.60685/filha.v14i20.2390 ↩︎

  18. Las Poquianchis DVD cover”, Amazon México. ↩︎

  19. “Obra: The Dead Girls”, Enciclopedia de la Literatura en México (ELEM), FLM–CONACULTA. https://www.elem.mx/obra/datos/224870 ↩︎