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Leonardo da Vinci

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Leonardo da Vinci
Nombre completoLeonardo di ser Piero da Vinci
Nacimiento15 de abril de 1452, Vinci o Anchiano, República de Florencia
Fallecimiento2 de mayo de 1519 (67 años), Clos Lucé, Amboise, Francia
NacionalidadItaliano
OcupaciónPintor, ingeniero, científico, anatomista, arquitecto, escultor, músico, escritor
MovimientoAlto Renacimiento
Obras destacadasLa Gioconda, La Última Cena, El Hombre de Vitruvio, La Virgen de las Rocas
FirmaLeonardo (sin apellido)

1. Resumen[editar]

Leonardo di ser Piero da Vinci, conocido simplemente como Leonardo da Vinci, fue un polímata italiano del Alto Renacimiento que se desempeñó como pintor, dibujante, ingeniero, científico, teórico, escultor y arquitecto.[1] Nació el 15 de abril de 1452 en las cercanías de la localidad toscana de Vinci, a unos treinta y cinco kilómetros de Florencia, y murió el 2 de mayo de 1519 en el castillo de Clos Lucé, en Amboise, Francia.

Aunque su fama inicial se asentó sobre sus logros como pintor, Leonardo es igualmente recordado por sus cuadernos de notas, en los que registró dibujos y observaciones sobre anatomía, botánica, cartografía, geología, paleontología, óptica e ingeniería. Se le considera un genio que encarnó el ideal del humanismo renacentista y una de las personas con más talentos simultáneos de la historia de Occidente.[2]

Dos de sus obras, La Gioconda y La Última Cena, se cuentan entre las pinturas más reproducidas y parodiadas de todos los tiempos. No obstante, se le atribuyen con seguridad menos de veinticinco obras pictóricas conservadas, debido en parte a sus experimentos técnicos y a su dificultad para dar por concluidos los encargos. Junto con sus cuadernos, ese corpus reducido constituye uno de los legados más influyentes de la historia del arte europeo.

Como ingeniero e inventor, concibió artefactos muy adelantados a su época, como máquinas voladoras, un carro de combate blindado, sistemas de esclusas, un aparato de buceo y un autómata mecánico. Muy pocos de esos proyectos llegaron a construirse mientras él vivió, porque la metalurgia y la ingeniería modernas estaban todavía en una etapa embrionaria. En cambio, algunos de sus inventos menores, como una bobinadora automática o un instrumento para medir la resistencia a la tracción de un cable, sí entraron en la fabricación práctica.[3]

2. Primeros años y formación[editar]

2.1 Nacimiento y familia[editar]

Leonardo nació el sábado 15 de abril de 1452, según consta en el registro del abuelo paterno, ser Antonio da Vinci, que anotó el acontecimiento con precisión: "Nació un nieto, hijo de ser Piero, el día 15 de abril, sábado, a la tercera hora de la noche".[4] El lugar exacto del nacimiento sigue siendo discutido: la tradición local lo sitúa en Anchiano, una pequeña aldea a unos dos kilómetros de Vinci, aunque no se descarta que naciera en una casa de la propia Vinci o incluso en una vivienda de Florencia.[5]

Fue hijo ilegítimo de ser Piero da Vinci (1426-1504), notario florentino, y de una mujer de condición social modesta. La identidad de su madre ha sido objeto de debate durante siglos. Durante mucho tiempo se la identificó con Caterina Buti del Vacca, una campesina local casada con Antonio di Piero Buti; sin embargo, investigaciones posteriores de Martin Kemp y Giuseppe Pallanti en archivos toscanos apuntaron a una mujer llamada Caterina di Meo Lippi, nacida hacia 1434 y fallecida hacia 1494.[6] También se ha sugerido, sin consenso académico, que Caterina pudo haber sido una esclava de origen circasiano o de Medio Oriente; esta hipótesis, difundida por el investigador Alessandro Vezzosi, no es aceptada de forma unánime.[7]

El día siguiente, Leonardo fue bautizado en la parroquia de Santa Croce de Vinci. Pasó sus primeros años probablemente en la casa paterna, y consta en una declaración fiscal de 1457 que vivía con su abuelo Antonio. Su formación temprana fue básica e informal: aprendió a leer, escribir y los rudimentos de la aritmética, pero no estudió latín de manera sistemática, lo que lo dejó fuera del modelo universitario de la época.[8] Su ortografía, caótica, revela lagunas en su instrucción formal.

El nombre "Leonardo da Vinci" significa "Leonardo, hijo de ser Piero, de Vinci". La partícula "da" no constituye un apellido en el sentido moderno, sino una indicación de procedencia. Por ello, los historiadores suelen referirse al artista simplemente como "Leonardo", tal como el propio autor firmaba sus obras, a menudo con fórmulas como "Leonardo" o "Io, Leonardo" ("Yo, Leonardo").[9] Es probable que evitara el apellido paterno por su condición de hijo ilegítimo.

2.2 El taller de Verrocchio[editar]

Hacia mediados de la década de 1460, la familia se trasladó a Florencia, centro por entonces del pensamiento humanista y artístico. Alrededor de los catorce años, Leonardo entró como aprendiz en el taller de Andrea del Verrocchio, pintor, escultor y orfebre de gran prestigio, a quien le debe buena parte de su formación multidisciplinar.[10] En aquel taller se formaron o estuvieron vinculados otros artistas notables, como Sandro Botticelli, Perugino, Domenico Ghirlandaio y Lorenzo di Credi.

El aprendizaje abarcaba mucho más que la pintura: Leonardo se inició en química, metalurgia, trabajo del cuero, yeso, mecánica, carpintería, grabado, preparación de colores y pintura al fresco, además de dibujo, escultura en mármol y fundición en bronce.[11] Ese entrenamiento explica en parte su posterior capacidad para moverse entre disciplinas.

La primera obra fechada que se conserva de Leonardo es un dibujo a pluma y tinta del valle del Arno, fechado el 5 de agosto de 1473, con la anotación en escritura especular "El día de Nuestra Señora de las Nieves". Se conserva en la Galería Uffizi de Florencia y constituye el más antiguo testimonio gráfico de su mano.[12]

Según el biógrafo Giorgio Vasari, Leonardo colaboró con Verrocchio en la pintura El Bautismo de Cristo (hacia 1472-1475), en la que pintó al menos uno de los ángeles. La tradición afirma que la calidad del ángel pintado por Leonardo superó tanto a la del maestro que Verrocchio abandonó la pintura; sin embargo, ese episodio es probablemente apócrifo.[13] También se ha sugerido que Leonardo pudo servir de modelo para el David de bronce de Verrocchio y para el arcángel Rafael de la obra Tobías y el ángel, aunque no hay certeza documental.

En 1472, a los veinte años, Leonardo aparece registrado en el Libro rojo del gremio de pintores de Florencia, la Compagnia di San Luca. A partir de ese momento comenzó a recibir encargos como maestro independiente, aunque siguió colaborando con Verrocchio durante un tiempo.[14]

3. Trayectoria[editar]

3.1 Primer periodo florentino (1472-c. 1482)[editar]

Durante su primera etapa profesional en Florencia, Leonardo pintó obras como La Anunciación (hacia 1472-1475), La Virgen del Clavel (hacia 1472-1478), el retrato de Ginevra de' Benci (hacia 1474-1480) y la Madonna Benois (hacia 1478-1481). Son obras de juventud en las que ya se aprecia un interés por la luz, la atmósfera y la representación del paisaje.

En enero de 1478 recibió su primer encargo independiente de envergadura: un retablo para la Capilla de San Bernardo en el Palazzo Vecchio de Florencia. El encargo no llegó a término, algo que se repetiría a lo largo de su carrera. En marzo de 1481 los monjes de San Donato en Scopeto le encargaron la Adoración de los Magos, obra que también quedó inconclusa.[15]

En 1476, un expediente judicial registra que Leonardo y otros tres hombres fueron acusados de sodomía, delito penado en la Florencia de la época. La acusación, basada en una denuncia anónima, fue desestimada por falta de pruebas. El documento no permite afirmar de manera categórica la orientación sexual de Leonardo, y desde entonces el tema ha sido objeto de debate histórico.[16]

Hacia 1482, Lorenzo de Médici envió a Leonardo a Milán como emisario cultural ante el duque Ludovico Sforza. Leonardo llevó consigo una lira de plata con forma de cabeza de caballo y una carta en la que detallaba sus habilidades como ingeniero militar, mencionando al final que también sabía pintar. La carta, conservada en el Códice Atlántico, es uno de los documentos más reveladores de la autopercepción de Leonardo como ingeniero ante todo.[17]

3.2 Primer periodo milanés (c. 1482-1499)[editar]

En Milán, Leonardo trabajó al servicio de Ludovico Sforza como ingeniero, pintor y organizador de fiestas de corte. Entre sus primeros encargos en la ciudad se encuentra La Virgen de las Rocas (hacia 1483-1493), realizada para la cofradía de la Inmaculada Concepción con destino a la iglesia de San Francisco el Grande. El encargo dio origen a un litigio prolongado entre el artista y la cofradía, lo que explica que existan dos versiones de la obra: una en el Museo del Louvre de París y otra en la National Gallery de Londres.[18]

En 1490 fue llamado como consultor, junto con Francesco di Giorgio Martini, para las obras de la catedral de Pavía, y participó también en discusiones sobre el acabado de la cúpula de la catedral de Milán. Por esos años elaboró numerosos estudios de arquitectura, urbanismo, hidráulica y fortificaciones.

Uno de los grandes proyectos milaneses de Leonardo fue el monumento ecuestre en bronce a Francisco Sforza, padre de Ludovico, conocido como el Gran Cavallo. Leonardo llegó a realizar un modelo de arcilla a escala natural y planificó el proceso de fundición, pero el bronce fue finalmente destinado a fabricar cañones para defender la ciudad de la invasión de Carlos VIII de Francia. El modelo de arcilla fue destruido en 1499 por tropas francesas, que lo utilizaron como blanco de tiro.[19]

Hacia 1490 entró a su servicio un joven de Oreno llamado Gian Giacomo Caprotti, conocido como Salai o Salaino ("el diablillo"). Salai permanecería junto a Leonardo durante unos treinta años, primero como asistente y más tarde como alumno y compañero.

En 1496 llegó a Milán el matemático Luca Pacioli, con quien Leonardo trabó amistad. Para la obra La Divina proportione de Pacioli, Leonardo realizó las ilustraciones de los cuerpos geométricos.[20] Por la misma época, Leonardo pintó La Dama del Armiño (hacia 1489-1491), retrato de Cecilia Gallerani, dama de la corte de Ludovico Sforza.

Entre 1494 y 1498 pintó La Última Cena para el refectorio del convento dominico de Santa Maria delle Grazie, en Milán. La obra, realizada al temple y óleo sobre el muro seco, se deterioró rápidamente por razones técnicas y ambientales, pero desde su creación fue considerada una de las cumbres de la pintura occidental.[21] En 1498 decoró también la Sala delle Asse del castillo Sforzesco con un trampantojo de ramas entrelazadas.

3.3 De Venecia a Florencia (1500-1508)[editar]

La caída de Ludovico Sforza en 1499 obligó a Leonardo a abandonar Milán. Pasó por Venecia, donde trabajó como arquitecto e ingeniero militar y propuso, entre otros proyectos, un rudimentario traje de buceo para defender la ciudad de un ataque naval otomano. De allí viajó a Mantua, donde realizó un dibujo de Isabel de Este, y regresó a Florencia.

En 1501, en el convento de la Santissima Annunziata, expuso el cartón preparatorio de La Virgen y el Niño con Santa Ana y San Juan Bautista, que atrajo multitudes. Según Vasari, "hombres y mujeres, jóvenes y viejos" acudían a verlo como si se tratara de un festival.[22] El cartón se conserva hoy en la National Gallery de Londres, aunque la composición difiere de la versión pintada definitiva, actualmente en el Louvre.

En 1502, Leonardo entró al servicio de César Borgia, duque de Valentinois, como "capitán condotiero e ingeniero general". Durante ese periodo recorrió fortalezas y territorios de la Romaña y las Marcas, produciendo mapas y estudios militares. El mapa de Imola, realizado hacia 1502, es uno de los primeros ejemplos de plano urbano moderno con intención cartográfica precisa.[23] Según algunas fuentes, en esa época coincidió con Nicolás Maquiavelo, quien habría servido como observador de Florencia ante los Borgia.

Regresó a Florencia en 1503 y se reincorporó al gremio de San Lucas. Por entonces comenzó el retrato de Lisa Gherardini, esposa de Francesco del Giocondo, que daría lugar a La Gioconda o La Mona Lisa. Trabajó en ella de forma intermitente entre 1503 y 1516, y no la dio nunca por concluida del todo.[24]

En 1504 recibió el encargo de pintar La Batalla de Anghiari en el Palazzo Vecchio, mural de grandes dimensiones que celebraba una victoria florentina. En la pared opuesta, Miguel Ángel debía pintar La Batalla de Cascina. Ninguna de las dos obras se conserva. La de Leonardo se conoce principalmente por copias posteriores, la más famosa de las cuales es la de Rubens sobre la lucha por el estandarte.[25] El mural se deterioró pronto, quizá por el empleo de una técnica inadecuada de secado con fuego, o por problemas del material, y acabó siendo recubierto por una obra posterior de Vasari.

3.4 Segundo periodo milanés y Roma (1508-1513)[editar]

En 1506, el gobernador francés de Milán, Charles d'Amboise, reclamó a Leonardo para que volviera a la ciudad lombarda. El artista recibió permiso de la Señoría de Florencia, y en Milán pasó a residir en la parroquia de Santa Babila. Allí se dedicó a proyectos científicos y de ingeniería, además de seguir pintando.

En 1507, tras la muerte de su padre, Leonardo fue apartado de la herencia por sus hermanos legítimos, aunque más tarde su tío Francesco lo nombró heredero universal, lo que provocó un prolongado litigio familiar.

En 1508, Leonardo se encontraba de nuevo en Milán, donde se dedicó a profundizar en sus investigaciones anatómicas y científicas. En su círculo milanés de esos años figuran discípulos como Bernardino Luini, Giovanni Antonio Boltraffio y Marco d'Oggiono, autores de numerosas copias de sus obras, en especial de La Última Cena.

En 1512, tras la derrota francesa en la batalla de Rávena, los Sforza regresaron a Milán. Leonardo permaneció algún tiempo en la ciudad y luego se trasladó a Roma. En septiembre de 1513, bajo el pontificado de León X, se instaló en el Belvedere del Vaticano, donde convivió con la actividad de Miguel Ángel y Rafael. En Roma no recibió grandes encargos pictóricos; se le encomendó el estudio del desecamiento de las lagunas Pontinas y algunos proyectos de fortificación. Según Vasari, el papa León X habría comentado con ironía: "Este hombre no acabará nunca nada: piensa en el final antes de empezar".[26]

En esa época realizó estudios anatómicos avanzados, disecciones de cadáveres y observaciones botánicas en los jardines vaticanos. También dibujó la serie de los Diluvios, escenas de catástrofes naturales de gran fuerza expresiva.

3.5 Últimos años en Francia (1516-1519)[editar]

En 1515, el rey Francisco I de Francia conquistó Milán. Al año siguiente, Leonardo aceptó la invitación real y se trasladó a Francia, acompañado por su alumno Francesco Melzi y, durante parte del viaje, por Salai. Recibió el uso de la casa señorial de Clos Lucé, cerca del castillo real de Amboise, y una pensión de diez mil escudos.[27]

En la corte francesa, Leonardo fue recibido como "primer pintor, primer ingeniero y primer arquitecto del rey". El monarca lo visitaba con frecuencia y le encargó proyectos de urbanismo, como los planos para una ciudad ideal en Romorantin. También diseñó un león mecánico que, accionado durante una fiesta, caminaba y se abría el pecho para mostrar un ramo de lirios.[28]

Durante sus últimos años, Leonardo recibió en Clos Lucé la visita de personalidades de la época. En octubre de 1517, Luis de Aragón dejó constancia en su diario de que el artista, "viejo canoso de más de setenta años", mostraba tres cuadros y sufría una parálisis de la mano derecha, lo que explicaría por qué no podía terminar ciertas obras.[29]

Leonardo redactó su testamento el 23 de abril de 1519. Murió el 2 de mayo del mismo año en Clos Lucé, a la edad de sesenta y siete años. La tradición, recogida por Vasari, afirma que murió en brazos del rey Francisco I, pero la documentación de la corte indica que el rey se encontraba ese día en Saint-Germain-en-Laye, celebrando el nacimiento de su hijo Enrique, y no hay pruebas de que viajara a Amboise hasta julio. La frase latina emori in sinu regio ("morir en el pecho del rey") pudo interpretarse metafóricamente como alusión al afecto real.[30]

Su heredero principal fue Francesco Melzi, quien recibió sus manuscritos, dibujos, libros e instrumentos. Salai y el sirviente Battista de Vilanis heredaron porciones de sus viñedos. Sus hermanos recibieron tierras, y su criada, un abrigo forrado de piel.[31]

4. Obra pictórica[editar]

4.1 Primeras obras[editar]

La producción pictórica temprana de Leonardo incluye una serie de Vírgenes con el Niño y retratos de la burguesía florentina. En La Anunciación y en la Virgen del Clavel se observa ya su interés por la suavidad de los contornos, la gradación de la luz y la integración del paisaje de fondo. En Ginevra de' Benci, uno de sus primeros retratos conservados, introduce una atmósfera melancólica y un tratamiento de la piel que anticipa su madurez.

4.2 Obras maestras[editar]

La Virgen de las Rocas existe en dos versiones casi idénticas en composición pero distintas en ejecución. La versión del Louvre, fechada hacia 1483-1493, es generalmente considerada la más autógrafa. La Dama del Armiño es uno de los retratos más celebrados de Leonardo, en el que la figura de Cecilia Gallerani aparece con un armiño en los brazos.

La Última Cena, pintada en el refectorio de Santa Maria delle Grazie, representa el instante en que Jesús anuncia que uno de sus discípulos lo traicionará. La composición agrupa a los apóstoles en cuatro grupos de tres, con Cristo en el centro. Pese al deterioro temprano de la superficie, la obra ha ejercido una influencia incalculable en la pintura europea y en la imaginería religiosa.

La Gioconda es probablemente el retrato más famoso del mundo. Representa a Lisa Gherardini, esposa del mercader florentino Francesco del Giocondo. La técnica del sfumato alcanza en esta obra su grado más refinado, sobre todo en los contornos del rostro y la enigmática sonrisa. El cuadro, iniciado hacia 1503, acompañó a Leonardo en sus últimos años y fue adquirido después por Francisco I, pasando a formar parte de las colecciones reales francesas, antecedente directo del Museo del Louvre.[32]

Otras obras relevantes son el San Juan Bautista (hacia 1508-1516), la Santa Ana, la Virgen y el Niño (hacia 1501-1519) y el dibujo conocido como el Hombre de Vitruvio (hacia 1490), que representa las proporciones ideales del cuerpo humano dentro de un círculo y un cuadrado.

En 2017, la pintura Salvator Mundi, atribuida total o parcialmente a Leonardo, se vendió en subasta en Nueva York por 450,3 millones de dólares, el precio más alto jamás alcanzado por una pintura en subasta pública. La atribución y el estado de la obra son objeto de controversia.[33]

4.3 Técnica y estilo[editar]

Leonardo perfeccionó el sfumato, una técnica de transición gradual entre luces y sombras que elimina los contornos duros y crea una sensación de atmósfera y volumen. También desarrolló el claroscuro, el uso del contraste tonal para modelar las formas.

En sus pinturas, la luz, la anatomía y la expresión emocional se integran con un dominio técnico poco común. Su interés por la óptica, la fisiología del ojo y la circulación de los fluidos influyó en la manera en que representó la realidad. El resultado fue un estilo de una serenidad compleja, en el que los cuerpos parecen respirar y los paisajes adquieren profundidad atmosférica.

5. Cuadernos y estudios científicos[editar]

5.1 Anatomía[editar]

Leonardo realizó disecciones anatómicas a lo largo de su vida, primero en Florencia y Milán, y con mayor intensidad en Roma durante la década de 1510. Dibujó músculos, huesos, órganos y sistemas internos con una exactitud notable, prestando especial atención al corazón, al feto humano y a los mecanismos de la visión.

Sus estudios anatómicos no fueron publicados en vida. De haberlo sido, probablemente habrían adelantado el conocimiento europeo en la materia en varias décadas. Como ocurrió con otros campos, sus hallazgos tuvieron poca influencia directa en la ciencia posterior, porque permanecieron sepultados en sus cuadernos.[34]

5.2 Ingeniería e inventos[editar]

Leonardo concibió máquinas voladoras inspiradas en el vuelo de las aves, un paracaídas, un tornillo aéreo precursor del helicóptero, un carro de combate blindado, máquinas hidráulicas, esclusas, grúas, telares y numerosos artefactos automáticos. Muchos de esos diseños se conservan en el Códice Atlántico, el Códice sobre el vuelo de los pájaros y otros manuscritos.

Solo una parte mínima de sus invenciones llegó a construirse en vida. Algunos dispositivos pequeños, como una bobinadora automática y un medidor de resistencia de cables, encontraron aplicación práctica sin que el gran público los asociara con él.[3:1] El Códice sobre el vuelo de los pájaros, redactado hacia 1505, recoge sus observaciones más sistemáticas sobre aerodinámica.

5.3 Otras ciencias[editar]

En geología, Leonardo reconoció la naturaleza orgánica de los fósiles marinos hallados en las montañas, desafiando la explicación diluvial dominante. En botánica, estudió la filotaxis y la disposición de las hojas. En óptica, analizó la propagación de la luz y la formación de imágenes en el ojo. En hidrodinámica, realizó observaciones avanzadas sobre el flujo de fluidos y los remolinos.[35]

Su obra científica permaneció inédita durante décadas después de su muerte. Solo a partir del siglo XVII comenzaron a difundirse parcialmente sus cuadernos, y fue en el siglo XIX cuando se redescubrió plenamente la dimensión científica de su trabajo.

6. Relaciones e influencias[editar]

6.1 Maestros y contemporáneos[editar]

En el taller de Verrocchio, Leonardo coincidió con artistas ligeramente mayores que él, como Botticelli, Ghirlandaio y Perugino. La Florencia de su juventud estaba marcada por la presencia de Donatello, Masaccio, Ghiberti, Piero della Francesca y Leon Battista Alberti. De estos últimos, Leonardo asimiló el interés por la perspectiva, la luz y las proporciones.

Miguel Ángel y Rafael, con quienes Leonardo forma la tríada clásica del Alto Renacimiento, pertenecían a generaciones posteriores: Leonardo tenía veintitrés años cuando nació Miguel Ángel y treinta y uno cuando nació Rafael.[36] La relación con Miguel Ángel fue de rivalidad artística, mientras que Rafael estudió con atención las obras de Leonardo en Florencia.

6.2 Asistentes y alumnos[editar]

Gian Giacomo Caprotti, llamado Salai, entró al servicio de Leonardo en 1490, a los diez años según Vasari. La relación fue complicada: Leonardo lo calificó en sus notas de "ladrón", "mentiroso", "obstinado" y "glotón", después de que el joven sustrajera dinero y objetos de valor en varias ocasiones. No obstante, Salai permaneció junto a él durante décadas y fue un rostro habitual en sus dibujos y en obras como el San Juan Bautista.[37]

Francesco Melzi, de familia aristocrática lombarda, se incorporó hacia 1506 y es considerado el alumno favorito de Leonardo. Lo acompañó a Francia, cuidó de él hasta su muerte y heredó sus manuscritos. Aunque Leonardo le confió la publicación de sus escritos, Melzi no publicó ninguno de los grandes proyectos científicos de su maestro, lo que contribuyó a la dispersión del legado.

7. Vida personal[editar]

Leonardo no se casó y no tuvo hijos. Sus notas rara vez se refieren a su vida privada. Vasari lo describió como un hombre de "gran belleza física" y "gracia infinita", y recogió su costumbre de comprar pájaros enjaulados para liberarlos, lo que ha llevado a suponer una inclinación profunda hacia los animales y posiblemente un régimen vegetariano.[38]

Mantuvo amistad con el matemático Luca Pacioli, con Cecilia Gallerani y con las hermanas Beatriz e Isabel de Este. Sus vínculos más cercanos parecen haber sido con sus discípulos Salai y Melzi. La naturaleza exacta de esas relaciones ha sido objeto de debate desde el siglo XVI y fue retomada por Sigmund Freud en su ensayo Un recuerdo infantil de Leonardo da Vinci (1910). No existe documentación concluyente que permita afirmar cuál fue su orientación sexual, y las interpretaciones al respecto siguen siendo especulativas.[39]

8. Legado[editar]

El legado de Leonardo es triple: pictórico, científico y cultural. Como pintor, definió el ideal del Alto Renacimiento y dejó un corpus pequeño pero decisivo para el desarrollo del arte europeo. Como científico e ingeniero, anticipó ideas que solo serían desarrolladas siglos más tarde. Como figura cultural, se convirtió en el arquetipo del genio universal y del espíritu curioso.

Tras su muerte, sus cuadernos se dispersaron. De los miles de páginas que se estiman originales, se conservan hoy unos trece mil documentos, distribuidos entre colecciones como el Códice Atlántico en la Biblioteca Ambrosiana de Milán, los cuadernos de la Biblioteca Real de Windsor, el Códice Leicester y los manuscritos del Instituto de Francia.[40]

La influencia de Leonardo sobre la pintura posterior es comparable a la de Miguel Ángel. Su Última Cena se convirtió en la obra religiosa más reproducida de la historia, y su Mona Lisa en la pintura individual más famosa del mundo. La imagen del artista como investigador incansable también contribuyó a forjar el ideal moderno de la ciencia y el arte unidos en una sola mente.

9. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]

Leonardo da Vinci es una figura central en la cultura hispanohablante. Sus obras, en particular La Gioconda y La Última Cena, son referencias constantes en la historia del arte, la literatura y el cine en español. Los títulos en castellano de sus piezas más famosas, como La Última Cena, La Virgen de las Rocas o El Hombre de Vitruvio, son de uso común en museos, universidades y publicaciones de América Latina y España.

El interés por Leonardo en el mundo hispanohablante se ha manifestado en numerosas exposiciones, traducciones de sus biografías y documentales. La bibliografía en español sobre el artista es amplia, y monografías como las de Martin Kemp, Walter Isaacson o Alessandro Vezzosi han circulado en ediciones traducidas. Sus cuadernos también han sido objeto de ediciones parciales en español.

Los grandes museos europeos que albergan sus obras, como el Louvre en París, reciben constantemente visitantes hispanohablantes. En América Latina, la influencia de Leonardo se percibe en la enseñanza de la pintura, el dibujo anatómico y el diseño, y su figura suele utilizarse como ejemplo canónico de la relación entre arte y ciencia.

La obra de Leonardo también ha inspirado recreaciones y exposiciones itinerantes en ciudades de América Latina, en las que se muestran réplicas de sus máquinas y reproducciones de sus cuadros. Con todo, buena parte de su producción original se concentra en unas pocas instituciones europeas, por lo que el acceso directo de los públicos latinoamericanos a los originales sigue estando mediado por esos museos.


  1. El término "da Vinci" no es un apellido en sentido moderno, sino una indicación de origen. Por ello, los especialistas prefieren referirse al artista como "Leonardo". ↩︎

  2. Helen Gardner, en Art through the Ages, lo describe como arquetipo del hombre del Renacimiento y genio universal. ↩︎

  3. Algunos de los diseños más pequeños, como la bobinadora automática o el medidor de elasticidad de cables, llegaron a fabricarse sin que se asociaran popularmente con Leonardo. ↩︎ ↩︎

  4. El abuelo paterno, ser Antonio, llevaba un diario en el que anotó el nacimiento. La hora, "a la tercera hora de la noche", se ha interpretado como unas tres horas después del Ave María, alrededor de las diez y media. ↩︎

  5. La tradición local recogida por el historiador Emanuele Repetti sitúa el nacimiento en Anchiano, aldea cercana a Vinci. Sin embargo, no hay certeza absoluta, y se ha propuesto también una casa en la propia Vinci o en Florencia. ↩︎

  6. Martin Kemp y Giuseppe Pallanti documentaron la existencia de una Caterina di Meo Lippi, mujer de condición humilde, a partir de registros toscanos. La identificación con Caterina Buti del Vacca procede de fuentes anteriores y no es incompatible con la anterior, pues se trata de interpretaciones de documentos fiscales. ↩︎

  7. La hipótesis de que Caterina fue una esclava de origen circasiano fue difundida por Alessandro Vezzosi y recogida en prensa. No es aceptada de forma unánime, y otros historiadores la consideran improbable. Simon Cole, de la Universidad de California en Irvine, cuestionó la validez de inferir el origen étnico a partir de una huella dactilar. ↩︎

  8. Leonardo no estudió latín de forma sistemática, lo que lo distingue de los humanistas universitarios de su tiempo. Su ortografía irregular y su escritura especular revelan una instrucción autodidacta más que académica. ↩︎

  9. Según la Fundéu, la partícula "da" se escribe en minúscula porque no es apellido. Leonardo firmaba "Leonardo" o "Yo, Leonardo". ↩︎

  10. La fecha exacta de ingreso al taller de Verrocchio no se conoce con certeza; los biógrafos la sitúan a mediados o finales de la década de 1460, cuando Leonardo tendría unos catorce años. ↩︎

  11. Las técnicas de taller del Renacimiento están descritas en textos como De diversis artibus de Teófilo Presbítero y Il Libro dell'Arte de Cennino Cennini. ↩︎

  12. El dibujo, fechado por Leonardo con escritura especular, se identifica como una vista del valle del Arno y se conserva en la Galería Uffizi. ↩︎

  13. La anécdota de Verrocchio abandonando la pintura procede de Vasari y es considerada apócrifa por la mayoría de los historiadores modernos. ↩︎

  14. El registro en la Compagnia di San Luca se deduce de los pagos asentados en el Libro Rosso A, 1472-1520, conservado en la Accademia di Belle Arti de Florencia. ↩︎

  15. La Adoración de los Magos fue abandonada cuando Leonardo marchó a Milán. Los paneles inacabados de su mano permiten estudiar sus métodos de trabajo preparatorios. ↩︎

  16. El expediente, basado en una acusación anónima, no contiene sentencia condenatoria. El episodio ha sido analizado por Michael Rocke y otros historiadores de la sexualidad en el Renacimiento. ↩︎

  17. La carta se conserva en el Códice Atlántico. En ella, Leonardo enumera puentes, máquinas de asedio, cañones, embarcaciones y otras capacidades técnicas, y solo al final menciona la pintura. ↩︎

  18. Las dos versiones presentan diferencias de color, iluminación y detalle. La versión del Louvre es la más autógrafa y la de la National Gallery muestra mayor participación del taller. ↩︎

  19. La fundición del caballo nunca llegó a realizarse. En 1999 se erigió una reconstrucción moderna en Milán basada en los estudios de Leonardo. ↩︎

  20. La Divina proportione de Luca Pacioli, publicada en 1509 en Venecia, incluye ilustraciones de poliedros atribuidas a Leonardo. ↩︎

  21. La degradación temprana se debió a la técnica mural empleada y a la humedad del refectorio. A lo largo de los siglos, la obra ha sufrido numerosas restauraciones parciales. ↩︎

  22. El cartón fue redescubierto en 2005 durante la restauración de un edificio en Florencia que había sido ocupado durante cien años por el departamento geográfico del ejército. ↩︎

  23. El mapa de Imola combina mediciones de calles y edificios con una representación geométrica rigurosa, y se considera un hito temprano de la cartografía urbana. ↩︎

  24. La identificación de la modelo con Lisa Gherardini se apoya en una nota descubierta en Heidelberg en la que Agostino Vespucci menciona el retrato en 1503. El cuadro permaneció en posesión de Leonardo hasta su muerte. ↩︎

  25. La obra de Leonardo se conoce por estudios preparatorios y copias, entre ellas la de Rubens, que reproduce posiblemente la zona central con la lucha por el estandarte. ↩︎

  26. La cita, probablemente anecdótica, ilustra la reputación de inconstancia de Leonardo en sus encargos romanos. ↩︎

  27. La pensión de diez mil escudos aparece en documentos de la corte francesa. La cifra puede variar según la fuente, pero es la más citada en las biografías clásicas. ↩︎

  28. La reconstrucción conjetural del león mecánico se exhibe en el Museo de Bolonia. Se desconoce con certeza para qué ocasión fue construido, aunque se cree que pudo recibir al rey en Lyon o servir en los actos de paz entre el rey y el papa. ↩︎

  29. El diario de Luis de Aragón describe a Leonardo con parálisis de la mano derecha, lo que sugiere que pudo sufrir un accidente cerebrovascular antes de su muerte. ↩︎

  30. La escena de Leonardo muriendo en brazos de Francisco I fue representada por Ingres y otros pintores franceses, pero se considera una elaboración legendaria surgida del epígrafe de Vasari. ↩︎

  31. El testamento, dictado ante notario de Amboise, establece legados detallados. Francesco Melzi quedó como heredero principal y depositario de los manuscritos. ↩︎

  32. La colección real francesa fue nacionalizada durante la Revolución Francesa y constituyó el núcleo original del Museo del Louvre en 1793. ↩︎

  33. La atribución del Salvator Mundi a Leonardo es debatida entre especialistas. La venta de 2017 en Christie's de Nueva York marcó un récord mundial en subasta. ↩︎

  34. Fritjof Capra, en The Science of Leonardo, sostiene que la falta de publicación de sus estudios limitó su influencia sobre la ciencia posterior. ↩︎

  35. Stephen Jay Gould analizó los estudios de Leonardo sobre fósiles en Leonardo's Mountain of Clams and the Diet of Worms, destacando la modernidad de su pensamiento geológico. ↩︎

  36. Rafael murió en 1520, un año después que Leonardo. Miguel Ángel vivió hasta 1564. ↩︎

  37. El inventario posterior a la muerte de Salai, en 1524, menciona una pintura llamada Joconda valorada en 505 libras, cifra muy alta para un retrato de pequeñas dimensiones, lo que ha alimentado hipótesis sobre su relación con la Mona Lisa. ↩︎

  38. La referencia de Vasari a la liberación de pájaros ha dado pie a un debate recurrente sobre el vegetarianismo de Leonardo, documentado por Edward MacCurdy y otros. ↩︎

  39. Las acusaciones judiciales de 1476 fueron sobreseídas. La discusión sobre la sexualidad de Leonardo se remonta al siglo XVI y fue retomada por Freud y, en época reciente, por Walter Isaacson. ↩︎

  40. La dispersión se produjo tras la muerte de Melzi en 1570, y se aceleró con la venta y fragmentación de los manuscritos por sus herederos. ↩︎