Líbano
No debe confundirse con el municipio colombiano de Líbano, en el departamento de Tolima.
| República Libanesa | |
|---|---|
| الجمهورية اللبنانية | |
| República parlamentaria multiconfesional | |
| Capital y ciudad más poblada | Beirut |
| Idioma oficial | Árabe |
| Otros idiomas | Árabe libanés, francés, siríaco y armenio |
| Gentilicio | Libanés, -esa |
| Forma de gobierno | República parlamentaria multiconfesional |
| Presidente | Joseph Aoun[sin verificar] |
| Primer ministro | Nawaf Salam[sin verificar] |
| Vice primer ministro | Tarek Mitri[sin verificar] |
| Independencia | De Francia, 22 de noviembre de 1943 |
| Superficie | 10 400 km² |
| Fronteras | 484 km |
| Costa | 225 km |
| Población | 5 353 930 (2023)[sin verificar] |
| Densidad | 560 hab./km² |
| PIB nominal | 17 940 millones USD (2023)[sin verificar] |
| PIB per cápita | 3 350 USD (2023)[sin verificar] |
| IDH | 0.752, alto (2023) |
| Moneda | Libra libanesa (LBP) |
| Huso horario | UTC +2 |
| Código telefónico | +961 |
| Dominio internet | .lb |
| Miembro de | ONU, Liga Árabe, Francofonía |
1. Resumen[editar]
Líbano, oficialmente la República Libanesa (en árabe: الجمهورية اللبنانية, Al-Ŷumhūrīyah al-Lubnānīyah), es un país de Asia Occidental situado en el Levante mediterráneo. Limita al sur con Israel, al norte y al este con Siria, y al oeste con el mar Mediterráneo. Su capital y ciudad más poblada es Beirut.
Con una superficie de 10 400 km² según la publicación World Factbook de la CIA —aunque otras fuentes redondean la cifra a 10 450 km²—, se trata de uno de los países más pequeños de Asia. Pese a su reducido tamaño, su posición costera y su relieve montañoso le confieren una notable variedad geográfica y climática.
El árabe es el idioma nacional oficial, aunque el francés, el inglés, el siríaco y el armenio tienen presencia significativa en la vida educativa, comercial y cultural del país. Beirut es conocido por un trilingüismo práctico en el que se alternan el árabe, el francés y el inglés.
Históricamente, Líbano es heredero del antiguo territorio fenicio y crisol de comunidades cristianas y musulmanas. En ciudades como Baalbek, Tiro y Biblos se conservan templos romanos y santuarios fenicios. El país es descrito con frecuencia como el de mayor proporción histórica de población cristiana entre los países árabes, aunque esa proporción ha disminuido desde mediados del siglo XX. Símbolo nacional del Líbano es el cedro, cuya madera se exportaba ya en la Antigüedad y que aparece en la bandera nacional.
Desde 1943, Líbano es una república parlamentaria con un sistema político único, el confesionalismo, que reparte los principales cargos entre las comunidades religiosas. Hasta los años setenta, Beirut fue uno de los centros financieros del Medio Oriente, lo que le valió al país el sobrenombre de «la Suiza del Medio Oriente». La guerra civil de 1975-1990 destruyó ese equilibrio y marcó profundamente la historia reciente. A la guerra civil se sumaron intervenciones extranjeras, ocupaciones y conflictos armados con Israel, especialmente la guerra de 2006 entre Israel y Hezbolá.
En 2020, dos explosiones en el puerto de Beirut causaron más de 135 muertos y miles de heridos. Desde 2019, el país atraviesa una grave crisis económica, financiera y social. Naciones Unidas estimó que el 78 % de los nacionales libaneses vivían bajo el umbral de la pobreza en 2021.
2. Historia[editar]
2.1 Antigüedad y dominio otomano[editar]
El territorio del actual Líbano fue parte del antiguo mundo fenicio. Las ciudades costeras de Biblos, Sidón y Tiro, así como Baalbek en el interior, conservan restos de templos, puertos y santuarios que reflejan una larga superposición de culturas fenicia, griega, romana, bizantina y árabe.
En 1516, el territorio quedó incorporado al Imperio otomano, al que perteneció hasta el final de la Primera Guerra Mundial. En 1860, la guerra entre cristianos y drusos causó la muerte de unos 12 000 cristianos y provocó el desembarco de tropas francesas para proteger a la población maronita. Como resultado, en 1861 se creó el Mutasarrifato del Monte Líbano, una entidad semiautónoma que existió hasta 1918 y que es considerada un antecedente directo del Líbano moderno.
Tras la derrota del Imperio otomano, el territorio pasó a estar bajo Mandato francés. Francia amplió las fronteras de la antigua Gobernación del Monte Líbano, de mayoría maronita y drusa, para incluir zonas con mayor población musulmana y formar el Estado del Gran Líbano. Esa ampliación fue uno de los factores que más influiría en el equilibrio confesional del país.
2.2 Independencia y crisis de 1958[editar]
Líbano proclamó su independencia el 26 de noviembre de 1941, aunque Francia no la reconoció sino hasta 1943. La fecha oficial de la independencia se fijó el 22 de noviembre de 1943. El primer presidente del Líbano independiente fue Bechara El Khoury; el primer primer ministro, Riad Al-Solh, y Emir Majid Arslan II fue el primer ministro de Defensa. Los tres son considerados fundadores de la república moderna y héroes nacionales.
Las tropas extranjeras terminaron de retirarse el 31 de diciembre de 1946. En 1958 estalló una breve guerra civil entre musulmanes panarabistas influidos por el presidente egipcio Gamal Abdel Nasser y las fuerzas del Gobierno del cristiano Camille Chamoun. A pedido de Chamoun, tropas estadounidenses desembarcaron en Beirut.
2.3 Guerra civil libanesa[editar]
En 1970, tras ser expulsada de Jordania, la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) se instaló en Beirut. Desde el sur del Líbano, la OLP lanzó ataques contra Israel, lo que elevó la tensión en la frontera.
La guerra civil libanesa comenzó en 1975 y se extendió hasta 1990. Enfrentó principalmente a milicias cristianas maronitas con guerrillas palestinas y movimientos musulmanes, y dio lugar a masacres tanto en campos palestinos como en localidades cristianas. En 1976, por solicitud del Parlamento libanés y durante la presidencia de Suleiman Frangieh, una fuerza de paz de la Liga Árabe compuesta por unos treinta mil soldados intervino en el país y ocupó casi todo el territorio, salvo el extremo sur. Luego de su retirada parcial, el ejército sirio permaneció como fuerza dominante.
En 1978, con la Operación Litani, el ejército israelí invadió el sur del Líbano y ocupó una zona de unos 700 km². El saldo incluyó 1 186 civiles muertos, 285 000 desplazados, 82 pueblos profundamente afectados y seis totalmente destruidos.[1] Ese mismo año, las Naciones Unidas crearon la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano (FPNUL).
En 1982, Israel invadió de nuevo el sur del Líbano para expulsar a la OLP dirigida por Yasir Arafat. Las fuerzas israelíes atacaron posiciones sirias en el valle de la Becá y sitiaron el sector musulmán de Beirut. Fuerzas estadounidenses, francesas e italianas fueron estacionadas en la capital para facilitar la evacuación de cerca de once mil miembros de la OLP. Tras la salida de esas tropas internacionales, el ejército israelí ocupó el sector musulmán de Beirut y permitió la entrada de milicias falangistas cristianas. En los campos de refugiados palestinos de Sabra y Chatila se cometió una masacre que forzó la retirada israelí del oeste de Beirut y el regreso de las fuerzas internacionales.
La Operación Paz para Galilea y el asedio de Beirut causaron cerca de veinte mil muertos civiles libaneses y palestinos y medio millón de desplazados. En mayo de 1983, Israel y Líbano alcanzaron un acuerdo para retirar las tropas israelíes. Finalmente, en mayo de 2000, Israel retiró unilateralmente todas sus fuerzas del sur del Líbano.
2.4 De 2006 a la crisis reciente[editar]
El Gobierno libanés no logró aplicar plenamente la resolución 1559 del Consejo de Seguridad de la ONU, que ordenaba el desarme de las milicias libanesas y el control estatal de la frontera sur, zona controlada por Hezbolá. En julio de 2006, tras una incursión fronteriza de Hezbolá en la que murieron ocho soldados israelíes y dos más fueron capturados, estalló la llamada guerra del Líbano de 2006. Israel bombardeó gran parte de la infraestructura libanesa y Hezbolá respondió con ataques sobre el norte de Israel. El conflicto dejó unos 1 271 muertos libaneses y graves daños materiales. El 14 de agosto se alcanzó un alto al fuego, tras la adopción de la resolución 1701 del Consejo de Seguridad.
En 2015, dos atentados en el barrio de Burj al-Barajneh, bastión chiita y de Hezbolá en Beirut, dejaron 43 víctimas mortales y 200 heridos. El atentado fue reivindicado por el Estado Islámico.
El 4 de agosto de 2020, dos explosiones en el puerto de Beirut, causadas por unas 2 750 toneladas de nitrato de amonio almacenadas en un depósito, dejaron más de 135 muertos, 5 000 heridos y varios desaparecidos. A causa de las protestas por la crisis económica, la corrupción y el desastre, el Gobierno dimitió en pleno el 10 de agosto de 2020.
El 10 de septiembre de 2021, tras trece meses sin gobierno, el empresario suní Nayib Mikati asumió el poder con el objetivo de buscar una salida a la crisis económica y frenar la escasez de combustibles y electricidad. Una de las primeras medidas fue la negociación de un paquete de ayuda con el Fondo Monetario Internacional. Desde entonces, el país ha vivido horas limitadas de electricidad y un deterioro notable de los servicios básicos, incluso en ausencia de una guerra abierta.
3. Política y gobierno[editar]
3.1 Sistema político[editar]
La República del Líbano se rige según la Constitución de 1926, reformada en varias ocasiones y revisada en profundidad en 1990. El poder legislativo recae en la Asamblea de Representantes, órgano multirreligioso elegido por sufragio universal por periodos de cinco años.
El poder ejecutivo recae en el presidente de la República, que nombra al primer ministro y a los miembros del Gabinete, aunque el Gabinete ejerce la función ejecutiva cotidiana. El sistema confesional establece que la presidencia de la República debe ser ocupada por un cristiano maronita, la jefatura del Gobierno por un musulmán suní y la presidencia de la Asamblea de Representantes por un musulmán chiita. Este reparto busca evitar que una comunidad religiosa quede excluida del poder central.
En 2025, según registros consultados, los principales cargos correspondían a Joseph Aoun en la presidencia, Nawaf Salam en el Gobierno y Tarek Mitri como vice primer ministro.[2]
3.2 Sistema legal[editar]
En Líbano existen 18 grupos religiosos reconocidos oficialmente, cada uno con sus propias normas de derecho de familia y sus propios tribunales religiosos. El sistema jurídico general se basa en parte en el sistema francés y corresponde al derecho civil, salvo en asuntos de estatuto personal como matrimonio, divorcio, custodia, adopción, sucesiones y testamentos. Para los musulmanes, las leyes sobre estatuto personal se inspiran en la sharía. Para los no musulmanes, los tribunales religiosos cristianos y judíos entienden en materias de matrimonio, divorcio y custodia, mientras que las sucesiones y testamentos corresponden a la jurisdicción civil nacional. Los católicos pueden además recurrir al tribunal de la Rota Vaticana.
La pena de muerte está prevista legalmente para ciertos delitos, pero en la práctica no se aplica. El sistema judicial se organiza en tribunales de primera instancia, tribunales de apelación y tribunal de casación. Existe también un Consejo Constitucional que decide sobre la constitucionalidad de las leyes y sobre fraudes electorales.
En 1990 se enmendó el artículo 95 de la Constitución. La enmienda estableció que el parlamento adoptaría medidas para abolir la estructura política basada en la pertenencia religiosa, pero que hasta entonces los cargos más altos de la función pública, incluidos judicatura, ejército, fuerzas de seguridad e instituciones públicas, se repartirían equitativamente entre cristianos y musulmanes.
3.3 Política exterior[editar]
La política exterior libanesa refleja su posición geográfica, la composición de su población y su dependencia del comercio. Hasta 2005, la política exterior estuvo muy influida por Siria. El tratado bilateral de mayo de 1991 formalizó ese vínculo, partiendo del Acuerdo de Taif. Tras la retirada militar siria de 2005, Líbano trazó un rumbo más independiente.
Líbano concluyó las negociaciones de un acuerdo de asociación con la Unión Europea a fines de 2001 y las partes rubricaron el acuerdo en enero de 2002. El país está incluido en la Política Europea de Vecindad. Mantiene acuerdos comerciales bilaterales con varios Estados árabes y busca su adhesión a la Organización Mundial del Comercio.
Es miembro de la Liga Árabe y de la Organización Internacional de la Francofonía. En marzo de 2002 acogió una Cumbre de la Liga Árabe por primera vez en más de 35 años, y en octubre del mismo año fue sede de la Cumbre de la Francofonía.
3.4 Defensa[editar]
La defensa del país corresponde a las Fuerzas Armadas Libanesas, una fuerza totalmente voluntaria. Entre los años ochenta y 2000, el número de efectivos se duplicó; el país llegó a figurar entre los de mayor crecimiento de personal militar del mundo. Las tres ramas están coordinadas por el comandante de las Fuerzas Armadas, cargo que habitualmente ocupa un maronita, desde el Ministerio de Defensa situado en Yarzeh, al este de Beirut.
El equipamiento de las Fuerzas Armadas Libanesas es anticuado debido a la falta de fondos, las disputas políticas y la presencia de fuerzas extranjeras hasta la década de 2000. Estados Unidos ha sido un socio clave en su modernización. Según datos citados por el ejército libanés, alrededor del 85 % del equipo procede de Estados Unidos, mientras que el resto es de fabricación británica, francesa y soviética.
Los orígenes del ejército moderno se remontan a 1916, cuando el Gobierno francés creó la Legión de Oriente con soldados libaneses. Tras la Primera Guerra Mundial, Francia formó el Ejército de Levante, reorganizado luego como Tropas Especiales de Levante. Tras la independencia, el 1 de agosto de 1945 las unidades armadas pasaron a depender plenamente del Gobierno nacional; esa fecha se conmemora como Día del Ejército Libanés.
4. Organización territorial[editar]
Líbano está dividido en ocho gobernaciones. Las de más reciente creación son Baalbeck-Hermel, en el este, y Akkar, en el norte, que no existían antes de 2003.
[ Desplegar / Plegar: gobernaciones del Líbano ]
- Akkar
- Baalbeck-Hermel
- Beirut
- Becá
- Líbano-Norte
- Líbano-Sur
- Monte Líbano
- Nabatiye
Las gobernaciones, a su vez, se dividen en 25 distritos.
5. Geografía[editar]
5.1 Relieve[editar]
Líbano se ubica en Asia Occidental, junto al mar Mediterráneo, que baña su costa occidental. Al norte y al este limita con Siria, y al sur con Israel. La frontera terrestre tiene una longitud aproximada de 484 km y la costa, 225 km.
El relieve es predominantemente montañoso y puede dividirse en tres grandes unidades que se suceden de oeste a este. Primero, una estrecha franja costera donde se concentran las principales ciudades. Luego, la cordillera del Líbano, que recorre el país de noreste a suroeste y alcanza su mayor altitud en el Qurnat as Sawdā’ o Kurnat as-Sauda, con 3 088 m sobre el nivel del mar. En tercer lugar se encuentra la depresión del valle de la Becá, que separa la cordillera del Líbano del Antilíbano, cordillera oriental que constituye el límite natural con Siria y alcanza los 2 814 m s. n. m.
5.2 Clima[editar]
El clima libanés está influido por el relieve y por la proximidad al mar. En la franja costera predomina un clima mediterráneo con inviernos suaves y veranos largos y cálidos. En Beirut, la pluviosidad anual oscila entre 800 y 900 mm, con promedios de temperatura de 14.4 °C en enero y 25.6 °C en agosto. En la vertiente occidental de la cordillera del Líbano se registran hasta 2 000 mm anuales de precipitación. En cambio, la fosa de la Becá es mucho más seca, con menos de 400 mm de lluvia al año. En la montaña, los inviernos son fríos y con heladas frecuentes.
5.3 Vegetación e hidrografía[editar]
El bosque cubre el 13.4 % de las tierras del país. En la franja costera y en las zonas poco elevadas la vegetación es típicamente mediterránea, con maquia o garriga según el tipo de suelo. Abetos y cedros se encuentran en algunos parajes situados entre los 1 200 y 2 000 m de altitud, especialmente en los montes del norte. Pinos y encinas cubren las vertientes de los montes meridionales.
Según el Fondo Mundial para la Naturaleza, el territorio libanés se reparte entre dos ecorregiones de bosque mediterráneo: el bosque del Mediterráneo oriental, en las zonas bajas, y el bosque montano de Anatolia meridional, en las más elevadas.
Los ríos tienen en general régimen torrencial. Los dos más importantes son el Litani, que desemboca en el Mediterráneo, y el Orontes o Assi, de aguas perennes y con caudal considerable, que discurre hacia el norte.
6. Economía[editar]
Históricamente, la economía libanesa se basó en el comercio, la banca y los servicios. Antes de la guerra civil, Beirut funcionaba como centro financiero del Medio Oriente. La guerra de 1975-1990 destruyó gran parte de esa infraestructura y alteró profundamente el equilibrio económico.
La agricultura mediterránea —viñas, olivos, trigo, cebada, frutas, hortalizas, remolacha y tabaco— llegó a representar una porción considerable del PIB, aunque su peso se redujo con el tiempo. En la década de 1970 aportaba aproximadamente el 30 % del PIB; en 2017 solo contribuía con el 5.7 %. El sector recibía menos del 1 % del presupuesto nacional en 2015, lo que limitó su competitividad. Pese a ello, Líbano ha tenido la mayor proporción de tierra cultivable entre los países árabes, con disponibilidad de agua y suelos fértiles.
La industria carece de materias primas naturales y depende del petróleo importado. En 2004, el sector industrial empleaba al 26 % de la fuerza de trabajo y contribuía con el 21 % del PIB. Las ramas más importantes incluyen alimentos, textiles, productos químicos, cemento, madera, metal, joyería y refinación de petróleo. El sector servicios, con el comercio como actividad principal, genera el 67 % del PIB.
La balanza comercial es muy deficitaria y la deuda externa ha sido tradicionalmente elevada. La crisis económica iniciada en 2019 agudizó la pobreza. Según datos de Naciones Unidas, antes de la crisis el 30 % de los nacionales libaneses vivía bajo el umbral de pobreza; en 2021, la cifra trepó al 78 %.[3]
6.1 Turismo[editar]
El turismo ha sido uno de los principales sectores económicos del país. En 2018, la contribución directa de los viajes y el turismo se valoró en 3 800 millones de dólares, equivalentes al 7 % del PIB. Ese mismo año, el sector generó 144 300 empleos directos y 394 300 empleos si se incluyen los indirectos.
Las llegadas de turistas alcanzaron 1.9 millones a fines de 2018, la cifra más alta desde el récord de 2 millones en 2010. Los europeos representaron el 36 % de los visitantes y los árabes el 29 %. La guerra en Siria, a partir de 2011, redujo de forma importante la llegada de visitantes.
Entre los principales sitios turísticos y patrimoniales se encuentran Baalbek, con sus ruinas romanas e inscritas como Patrimonio de la Humanidad; Anjar, antigua ciudad omeya; Biblos, considerada una de las ciudades continuamente habitadas más antiguas del mundo; Sidón, con su castillo del mar y su centro medieval; y la cueva de Jeita. También se destacan la localidad costera de Batrún, el palacio de Beiteddine, el valle de Kadisha y el bosque de los cedros de Dios.
7. Demografía y sociedad[editar]
La población libanesa se estimó en 5 353 930 habitantes en 2023, según cifras del Banco Mundial citadas en fuentes españolas. La capital, Beirut, concentra buena parte de la población y de la actividad política, financiera y cultural.
Líbano es un país de profunda diversidad religiosa. El sistema político reconoce 18 comunidades religiosas. El país ha sido descrito como el de mayor proporción histórica de cristianos entre los países árabes, con alrededor de un 50 % de población cristiana en estimaciones de mediados del siglo XX. Sin embargo, ese porcentaje ha disminuido por razones demográficas, migratorias y políticas, en favor de la población musulmana. Entre los cristianos destacan los maronitas, los ortodoxos y otras iglesias orientales; entre los musulmanes, las comunidades suní y chiita.
El árabe es el idioma oficial conforme al artículo 11 de la Constitución, que también prevé la posibilidad de legislar sobre el uso del francés. El árabe libanés es la variedad coloquial predominante. El francés conserva un papel relevante en la enseñanza y en la administración, particularmente en Beirut. También se hablan inglés, siríaco y armenio.
La crisis reciente ha tenido un fuerte impacto social. Desde 2019, la pobreza se multiplicó y los servicios básicos, como electricidad, agua y atención médica, se deterioraron. La escasez de combustibles y medicamentos convivió con protestas recurrentes contra la corrupción y la clase política.
8. Cultura y patrimonio[editar]
El cedro es el símbolo nacional por excelencia. En la Antigüedad, los bosques de cedro cubrían gran parte del territorio y su madera era uno de los principales productos de exportación fenicios. El árbol aparece de forma destacada y solitaria en la bandera y el escudo libanés. Líbano no cuenta con un escudo oficial en sentido estricto, por lo que el cedro suele usarse como emblema estatal.[4]
La diversidad cultural del país se refleja en su arquitectura, que combina mezquitas, iglesias ortodoxas y maronitas, zocos tradicionales y rascacielos modernos. Beirut, reconstruida tras la guerra civil, combina barrios de vida nocturna intensa con vestigios arqueológicos romanos y bizantinos.
Entre los sitios patrimoniales más importantes figuran Baalbek, Tiro y Biblos, ciudades con restos fenicios y romanos, así como el valle de Kadisha, la cueva de Jeita y el palacio de Beiteddine. La gastronomía libanesa es ampliamente reconocida en el mundo árabe y en la diáspora; platos como el hummus, el tabulé y el kebab forman parte de una tradición culinaria común del Levante.
9. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]
En español, el topónimo admite tanto la forma con artículo como sin él: «Líbano» y «el Líbano» son ambas válidas. Cuando se usa artículo, este se escribe con minúscula inicial por no formar parte del nombre del país. Es gramaticalmente necesario si el topónimo va acompañado de un adjetivo o de un complemento especificativo, como en «el Líbano actual». La Fundéu confirmó esta doble posibilidad, y el Diccionario panhispánico de dudas incluye el país en su lista de naciones y capitales con el gentilicio «libanés, -esa».
La diáspora libanesa ha tenido una presencia histórica en América Latina desde finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX, con comunidades importantes en países hispanohablantes. Aunque la extensión y las figuras concretas de esa diáspora exceden el alcance de esta entrada, constituyen uno de los vínculos más notorios entre el Líbano y el mundo hispanoamericano.
En el ámbito hispanohablante, Líbano suele aparecer también en la prensa internacional por sus crisis políticas, la explosión del puerto de Beirut de 2020 y los conflictos con Israel. La cobertura en español ha difundido términos como Beirut, Hezbolá, valle de la Becá y cedro del Líbano, integrados con distinto grado de adaptación gráfica.
10. Notas[editar]
Las cifras de la Operación Litani corresponden a balances citados en fuentes próximas a la diplomacia y a organismos internacionales. Los totales de víctimas de los distintos episodios de la guerra civil y de los conflictos con Israel varían según la fuente, por lo que conviene contrastarlos con informes oficiales libaneses, israelíes y de la ONU. ↩︎
Los cargos de presidente, primer ministro y vice primer ministro cambian con frecuencia. Los nombres indicados corresponden a la información disponible en fuentes de 2025 y deben verificarse para 2026. ↩︎
La cifra de 78 % de pobreza corresponde a un informe de Naciones Unidas citado en 2021 y se refiere a los nacionales libaneses. Los refugiados sirios, palestinos y de otras nacionalidades en Líbano no siempre se incluyen en los mismos cálculos. ↩︎
Aunque en la práctica se usan emblemas estatales y sellos con el cedro, Líbano no tiene un escudo oficial unificado de uso constitucional, según señala la Wikipedia en español. ↩︎