Manuel Cepeda
| Manuel Cepeda Vargas | |
|---|---|
| Nacimiento | 13 de abril de 1930 Armenia, Quindío, Colombia |
| Fallecimiento | 9 de agosto de 1994 (64 años) Bogotá, D.C., Colombia |
| Causa de muerte | Homicidio por arma de fuego |
| Nacionalidad | Colombiana |
| Religión | Catolicismo |
| Educación | Universidad del Cauca |
| Ocupación | Abogado, periodista y político |
| Partido(s) | Partido Comunista Colombiano Unión Patriótica |
| Cónyuge | Yira Castro Chadid (matr. 1960; fall. 1981) |
| Pareja | Olga Navia (al momento de su asesinato) |
| Hijos | Iván Cepeda Castro María Cepeda Castro |
| Padres | Manuel Cepeda Amézquita Belarmina Vargas Peña |
| Cargos | Senador de la República de Colombia (1994) Representante a la Cámara por Bogotá (1991–1994) Secretario general del PCC (1992–1994) |
Manuel Cepeda Vargas (Armenia, 13 de abril de 1930-Bogotá, 9 de agosto de 1994) fue un abogado, periodista y político colombiano, miembro del Comité Ejecutivo Central del Partido Comunista Colombiano (PCC) y dirigente de la Unión Patriótica (UP). Fue representante a la Cámara por Bogotá y senador de la República. Su asesinato, cometido en el marco del exterminio sistemático de la UP, llevó a que la Corte Interamericana de Derechos Humanos condenara al Estado colombiano en 2010 por la participación de agentes estatales en el crimen y por las fallas en la investigación judicial.
1. Resumen[editar]
Cepeda Vargas perteneció a una generación de dirigentes de izquierda colombiana que combinó la militancia comunista, el periodismo y la acción parlamentaria. Durante años denunció la persecución contra el Partido Comunista Colombiano, la Unión Nacional de Oposición y la Unión Patriótica. Como congresista impulsó proyectos sobre cultura, oposición política, juventud y derechos de los presos políticos. Su homicidio, ocurrido cuando se dirigía al Congreso, convirtió su nombre en símbolo del llamado genocidio de la UP.
El caso judicial por su asesinato es uno de los más documentados en el sistema interamericano de derechos humanos. Además de la sentencia individual de 2010, la Corte Interamericana de Derechos Humanos declaró en 2023 la responsabilidad del Estado colombiano por las violaciones cometidas contra integrantes y militantes de la UP, proceso en el que el asesinato de Cepeda figura como uno de los hechos representativos de la persecución política.
2. Primeros años y formación[editar]
Manuel Cepeda Vargas nació el 13 de abril de 1930 en Armenia, capital del departamento del Quindío. Sus padres fueron Manuel Cepeda Amézquita y Belarmina Vargas Peña. Cursó estudios superiores en la Universidad del Cauca, donde se formó como abogado.[1]
Durante sus años universitarios se vinculó al Partido Comunista Colombiano. Una versión sitúa su ingreso al partido en 1952; otra relaciona su primera etapa de militancia con el asesinato del dirigente popular Julio Rincón, ocurrido en Cali en 1951, mientras Cepeda estudiaba derecho.[2] La etapa del Cauca marcó su acercamiento al movimiento estudiantil y a los sectores populares del suroccidente colombiano.
3. Militancia comunista y trabajo periodístico[editar]
En 1958, durante el VIII Congreso del Partido Comunista Colombiano, fue elegido miembro del Comité Central y recibió el encargo de reconstruir la Juventud Comunista Colombiana (JUCO), de la que después ocupó la secretaría general.[3] En esa tarea trabajó junto a dirigentes como Jaime Bateman Cayón, Hernando González Acosta, Yira Castro, Jaime Pardo Leal y Miller Chacón.
En 1964 fue encarcelado en la Cárcel La Modelo de Bogotá por manifestarse contra la Operación Soberanía, desarrollada en Marquetalia, Tolima. Durante la prisión escribió el poemario Vencerás Marquetalia, publicado ese mismo año por la Editorial Colombia Nueva.
La versión en inglés de Wikipedia añade que, tras la prisión, Cepeda y su familia salieron al exilio en 1965: primero vivieron en Checoslovaquia y, después de la Primavera de Praga, se trasladaron a Cuba, antes de regresar a Colombia en 1970.[4] Esos datos deben contrastarse con fuentes colombianas, pues los perfiles en español consultados no desarrollan la etapa del exilio.
Cepeda fue columnista del semanario Voz Proletaria, llamado más tarde Semanario Voz. Entre abril de 1970 y diciembre de 1988 ejerció como director de dicha publicación, desde donde denunció de manera recurrente la represión contra el PCC, la Unión Nacional de Oposición y la UP. Su labor periodística no fue solo orgánica: sus textos combinaron el análisis político con una clara preocupación por los derechos humanos y la salida negociada del conflicto armado colombiano.
En 1960 contrajo matrimonio con Yira Castro Chadid, con quien tuvo dos hijos: Iván Cepeda Castro y María Cepeda Castro.[5] Yira Castro falleció el 9 de julio de 1981. Al momento del asesinato del dirigente, su pareja era Olga Navia, activista política y cultural.
Acompañó y respaldó la creación de la Unión Patriótica en 1985, tras los Acuerdos de La Uribe suscritos entre el gobierno de Belisario Betancur y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia - Ejército del Pueblo (FARC-EP). La UP fue concebida como un movimiento político amplio que permitiera la incorporación de sectores de izquierda a la vida legal, pero pronto sus integrantes comenzaron a ser víctimas de una campaña de violencia sistemática.
4. Unión Patriótica y carrera en el Congreso[editar]
En 1992, Cepeda fue nombrado secretario general del Partido Comunista Colombiano, en reemplazo de Álvaro Vásquez del Real. Ese mismo año participó en los diálogos de paz de Tlaxcala, México, adelantados entre las FARC-EP, el Ejército de Liberación Nacional (ELN), las disidencias del Ejército Popular de Liberación (EPL) y el gobierno de César Gaviria.[6]
Fue elegido representante a la Cámara por Bogotá en 1991. Sobre la fecha exacta de instalación en el cargo, las fichas biográficas no coinciden: la versión en español registra el 12 de diciembre de 1991, mientras que la versión en inglés la sitúa el 20 de julio de 1992. En todo caso, ejerció la representación hasta julio de 1994.
Como congresista presentó proyectos de ley sobre el Ministerio de la Cultura, el artista, la televisión alternativa, el estatuto de la oposición y la rebaja de penas para presos políticos. Al momento de su asesinato preparaba, además, iniciativas sobre el menor, la mujer trabajadora, el Consejo Nacional de la Juventud, la objeción de conciencia al servicio militar obligatorio y la mayoría de edad a los 17 años.
En las elecciones legislativas de 1994 resultó elegido senador de la República para el período 1994-1998, como último congresista postulado por la Unión Patriótica. Ocupó la curul entre el 20 de julio y el 9 de agosto de 1994, cuando fue asesinado.
5. Asesinato[editar]
5.1 Antecedentes[editar]
En julio de 1993, varios miembros de la dirección de la UP se reunieron con el ministro de Defensa Rafael Pardo, durante el gobierno de César Gaviria, para denunciar la existencia del llamado «Plan Golpe de Gracia», elaborado por el alto mando militar con apoyo paramilitar. Los voceros gubernamentales declararon ante los medios que esas denuncias buscaban mejorar los resultados de la izquierda en las elecciones legislativas de 1994.
Semanas después fue asesinado José Miller Chacón, dirigente del Partido Comunista y reemplazante de José Antequera en la secretaría general del partido. Dos semanas más tarde fue asesinado en Florencia, Caquetá, Henry Millán González, exrepresentante a la Cámara por ese departamento y cofundador de la UP. En ese mismo contexto se atentó contra Aída Avella, presidenta de la UP, con un cohete disparado en una avenida de Bogotá, y en septiembre de 1994 fueron masacrados seis jóvenes estudiantes de la Universidad Distrital y activistas juveniles de la UP, en hechos conocidos como la masacre de Mondoñedo.
La violencia no fue un estallido aislado. En 1993 fueron asesinados 129 líderes más de la UP, y se dio marcha al «Plan Retorno», orientado a criminalizar a los dirigentes que seguían activos. A comienzos de 1994, el propio Cepeda había denunciado la conformación de los llamados Comandos Populares por parte de miembros del partido Esperanza, Paz y Libertad, apoyados por paramilitares e industriales bananeros en el Urabá, a quienes responsabilizó del asesinato de integrantes de la UP en esa región.
5.2 Los hechos[editar]
La mañana del 9 de agosto de 1994, Cepeda Vargas se desplazaba hacia el Congreso de la República, donde se realizaría un debate sobre la adhesión de Colombia al Protocolo de Ginebra y la aplicación del Derecho Internacional Humanitario en el marco del conflicto armado colombiano.
Sicarios que viajaban en un Renault 9 blanco le dispararon cuando transitaba por la Avenida de Las Américas con carrera 74, en el costado del barrio Mandalay, a dos calles de su residencia en la urbanización Banderas, en la localidad de Kennedy, al suroccidente de Bogotá. El dirigente había sido amenazado de manera constante durante los meses anteriores.
Sus restos fueron sepultados en el Cementerio Central de Bogotá.
5.3 Investigación penal[editar]
El 18 de enero de 2001, el Tribunal Superior de Bogotá condenó a 43 años de prisión a dos suboficiales retirados del Ejército colombiano: Hernando Medina Camacho y Justo Gil Zúñiga. Edilson Jiménez, conocido con el alias de «El Ñato», fue vinculado formalmente el 18 de marzo de 2009 por la Unidad Nacional de Derechos Humanos y DIH como supuesto autor de homicidio agravado.[7]
Declaraciones posteriores de paramilitares desmovilizados, entre ellas las de Diego Fernando Murillo, alias «Don Berna», reafirmaron la autoría del jefe paramilitar Carlos Castaño y señalaron al exsubdirector del DAS José Miguel Narváez como instigador del crimen. Según esa versión, en una reunión de 1999 entre Castaño y Narváez, el primero recriminó al segundo por delitos como los de Cepeda y el periodista Jaime Garzón. El mismo relato indicó que el asesinato obedeció a una orden de altos mandos militares, mencionando específicamente a los generales Rodolfo Herrera Luna y Harold Bedoya, en el marco del «Plan Golpe de Gracia» y como represalia por la escalada de ataques de las FARC-EP y por el asesinato del general Carlos Julio Gil, comandante de la Cuarta División del Ejército, ocurrido el 19 de julio de 1994.
La historia procesal presenta contradicciones entre las piezas y los relatos periodísticos: mientras las primeras informaciones de prensa mencionaron la condena a dos exagentes, revisiones posteriores, como la de ColombiaCheck, identifican al exparamilitar Jesús Emiro Pereira Rivera como el único condenado en el caso.[8]
En abril de 2025, el Gobierno anunció la recaptura del exsuboficial Hernando Medina Camacho, uno de los condenados por el homicidio.
5.4 Responsabilidad del Estado y justicia internacional[editar]
En marzo de 1997, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos declaró admisible la denuncia presentada en diciembre de 1993 por la Corporación Reiniciar, la Comisión Colombiana de Juristas y el Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo contra el Estado colombiano por la persecución de miembros de la UP. En mayo de 2005, el Colectivo de Abogados y la Fundación Manuel Cepeda Vargas solicitaron a la Comisión Interamericana un trámite separado para el asesinato del dirigente, solicitud aprobada en diciembre de ese mismo año.
La Comisión consideró que el Estado colombiano no había actuado con diligencia en la investigación y sanción de los responsables, había obstruido la justicia, no había reparado adecuadamente a los familiares y que, presuntamente, el asesinato fue perpetrado mediante la coordinación de miembros del Ejército con grupos paramilitares. Por ello sometió el caso ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
La Corte Interamericana emitió sentencia el 26 de mayo de 2010 y declaró al Estado colombiano responsable, entre otros aspectos, por la participación de sus agentes en el asesinato del líder de la Unión Patriótica. El fallo ordenó al Estado reconocer su responsabilidad en un acto público, producir un documental sobre la vida de Manuel Cepeda, realizar una publicación escrita, indemnizar a los familiares y adoptar otras medidas de reparación.
El acto público de reconocimiento se realizó el 9 de agosto de 2011, en sesión solemne de las dos cámaras del Congreso de la República, al cumplirse 17 años del asesinato. En nombre del Estado, el entonces ministro del Interior, Germán Vargas Lleras, reconoció que el crimen «fue cometido por agentes del Estado en complicidad con paramilitares» y pidió perdón a la familia de Cepeda. Fue la primera vez que el Estado colombiano reconoció su responsabilidad en el asesinato de un dirigente político.
En 2014, la Fiscalía General de la Nación declaró que el exterminio de la UP constituyó delitos de lesa humanidad, al concluir que se trató de un plan ejecutado por sectores políticos en alianza con agentes de seguridad del Estado, narcotraficantes y paramilitares.
En enero de 2023, la Corte Interamericana de Derechos Humanos condenó nuevamente al Estado colombiano en la Sentencia del caso Integrantes y Militantes de la Unión Patriótica Vs. Colombia. Allí declaró la responsabilidad estatal por las violaciones de derechos humanos cometidas contra más de seis mil víctimas de la UP a partir de 1984 y durante más de veinte años. Entre las medidas ordenadas figuran garantías de no repetición, investigación de los responsables intelectuales y materiales, un acto público de reconocimiento, la declaración de un día nacional para reconocer a las víctimas y la construcción de un monumento en su honor.
6. Obra publicada[editar]
La obra de Cepeda Vargas es breve y está ligada a su militancia. Publicó poesía y perfiles con un tono testimonial.
- Vencerás Marquetalia, Editorial Colombia Nueva, Bogotá, 1964.
- Yira Castro: mi bandera es la alegría, Editorial Colombia Nueva, Bogotá, 1981.[9]
- Balada de los hombrecitos anónimos, Fondo Mixto de Promoción de la Cultura y las Artes del Cauca, 1996. Obra póstuma.
Vencerás Marquetalia es un homenaje a la resistencia campesina de Marquetalia y fue escrito mientras su autor estaba preso en La Modelo. El libro sobre Yira Castro es a la vez retrato personal y memoria política de una militante. Balada de los hombrecitos anónimos recoge poesía publicada después de la muerte del dirigente.
7. Homenajes y legado[editar]
En Bogotá llevan su nombre el colegio IED Manuel Cepeda Vargas, antiguo Colegio IED Britalia, y la Avenida Manuel Cepeda Vargas, que comunica el sector de Banderas con la Avenida Longitudinal de Occidente, en la localidad de Kennedy. La Fundación Manuel Cepeda Vargas, dirigida por su hijo Iván Cepeda, ha impulsado la memoria del dirigente y acompañó el litigio internacional del caso.
Un frente de las FARC-EP llevó también su nombre. Sobre ese uso, su hijo Iván Cepeda escribió en 2008:
«He condenado en múltiples oportunidades las acciones en las que grupos guerrilleros atentan contra la vida y la dignidad de las personas, y en particular, el secuestro convertido en industria de comercio con seres humanos. Con esa misma verticalidad condeno las acciones que realiza el mal llamado frente “Manuel Cepeda”, que han costado la vida de civiles en atentados dinamiteros. Una sociedad justa y democrática, como la que quería mi padre, no se construye a punta de atentados indiscriminados contra la población civil».[10]
El legado de Cepeda no se limita a Colombia. Su caso es citado como precedente en la jurisprudencia interamericana sobre crímenes políticos cometidos con participación estatal y sobre el deber de los Estados de investigar con diligencia las violaciones de derechos humanos.
8. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]
El asesinato de Manuel Cepeda Vargas se estudia en América Latina como uno de los hitos del exterminio de la Unión Patriótica y como ejemplo de responsabilidad internacional del Estado colombiano. La sentencia de la Corte Interamericana de 2010, junto con la sentencia de 2023 sobre la UP, forma parte del material habitual de cursos de derecho internacional de los derechos humanos y de justicia transicional en la región.
La figura de Cepeda también aparece en debates sobre memoria histórica, reparación a víctimas y garantías de no repetición. Su nombre se asocia con la larga lista de dirigentes de la UP asesinados entre las décadas de 1980 y 1990, y su hijo, Iván Cepeda Castro, ha mantenido visible el caso desde el Congreso de la República y desde organizaciones de derechos humanos.
Los nombres de los padres aparecen en la ficha biográfica de la Wikipedia en español; conviene contrastarlos con registros civiles o biografías extensas. ↩︎
La fecha exacta de ingreso al PCC varía según la fuente. La edición en inglés de Wikipedia sitúa la afiliación en 1952; la edición en español menciona el contexto de 1951 sin precisar una fecha formal de ingreso. ↩︎
La JUCO había quedado golpeada por la represión y la persecución legal de los años anteriores. Su reconstrucción fue una prioridad del VIII Congreso comunista. ↩︎
El dato proviene de la versión en inglés de Wikipedia y de perfiles biográficos de Iván Cepeda publicados en medios internacionales. Las fuentes colombianas consultadas no detallan esta etapa, por lo que conviene verificar fechas, lugares y circunstancias del exilio. ↩︎
Algunas fuentes en inglés llaman "Maruja" a María Cepeda Castro, probablemente un diminutivo. La versión en español registra el nombre de pila como María. ↩︎
La declaración conjunta de la Comisión de Paz de la Cámara y la CGSB se firmó en marzo de 1992. Los diálogos de Tlaxcala no produjeron un acuerdo final. ↩︎
La condena de 2001 a Medina y Gil Zúñiga no siempre aparece claramente diferenciada de las decisiones posteriores. La prensa colombiana ha publicado listados parciales de condenados que no coinciden plenamente entre sí. ↩︎
La afirmación de que Pereira Rivera es el único condenado proviene de una verificación de datos de ColombiaCheck. No elimina la existencia de la condena de 2001, pero refleja la dificultad para reconstruir la cadena completa de responsables judicializados. ↩︎
La edición en español de Wikipedia registra 1981 como año de publicación de Yira Castro: mi bandera es la alegría; la edición en inglés la sitúa en 1983. ↩︎
Columna "6 de marzo", publicada en El Espectador en 2008. La cita es una condena expresa del hijo del dirigente al uso del nombre de su padre por parte de la guerrilla. ↩︎