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Mar-a-Lago

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Mar-a-Lago
Mar-a-Lago
Tipo
Residencia privada y club social
Ubicación
1100 South Ocean Boulevard
Palm Beach, Florida, Estados Unidos
Coordenadas
26°40′37″N 80°2′13″O[sin verificar]
Construcción
1924–1927
Arquitectos
Marion Sims Wyeth (exterior)
Joseph Urban (interior)
Estilo
Renacimiento español / revival mediterráneo
Superficie del terreno
17 acres (≈ 6,9 hectáreas)
Tamaño construido
62 500 pies cuadrados (≈ 5 800 m²)
Habitaciones
126 (complejo)
Propietario
Donald Trump (desde 1985)
Designación
Monumento Histórico Nacional (1980)
Sitio web
maralagoclub.com

1. Resumen[editar]

Mar-a-Lago es una mansión, residencia privada y club social situado en Palm Beach, Florida, Estados Unidos. Se levanta sobre una isla barrera y se extiende desde la costa del océano Atlántico, al este, hasta la laguna de Lake Worth, al oeste. Desde 1980 está catalogado como Monumento Histórico Nacional (en inglés, National Historic Landmark), y desde 1985 pertenece al empresario y político Donald Trump, quien fue presidente de los Estados Unidos en los períodos 2017–2021 y desde 2025.

El inmueble fue construido entre 1924 y 1927 por encargo de la heredera y socialité Marjorie Merriweather Post, dueña de la fortuna de los cereales Post. Post concibió la casa como una futura residencia de invierno para los presidentes de Estados Unidos, idea que nunca llegó a materializarse como ella esperaba. Tras su muerte, en 1973, el bien fue legado al gobierno federal; sin embargo, los costos de mantenimiento y las dificultades de seguridad llevaron a que, por una ley del Congreso, se devolviera a la fundación de la familia Post en 1980.

Trump compró la propiedad en 1985 por una cifra situada, según distintas fuentes, alrededor de 7 a 10 millones de dólares, la restauró y, en 1995, la convirtió en el Club Mar-a-Lago, un club privado con habitaciones para invitados, spa, canchas de tenis y salones para eventos. Durante su primera presidencia, Trump utilizó Mar-a-Lago como una «Casa Blanca de invierno» informal y recibió allí a líderes extranjeros, entre ellos el primer ministro japonés Shinzo Abe y el presidente chino Xi Jinping. En sus años posteriores a la Casa Blanca y en su segunda presidencia, la mansión mantuvo un papel central en la política estadounidense.

El complejo actual cuenta con 126 habitaciones y una superficie construida de aproximadamente 62 500 pies cuadrados (unos 5 800 metros cuadrados), sobre un terreno de 17 acres (unas 6,9 hectáreas).[1]

2. Toponimia y ubicación[editar]

El nombre Mar-a-Lago procede del español y significa «mar a lago». Describe la peculiaridad geográfica del predio: la propiedad ocupa una franja completa de la isla de Palm Beach, de modo que toca el océano Atlántico por el lado oriental y la laguna de Lake Worth por el occidental.[2]

El inmueble se encuentra en el número 1100 de South Ocean Boulevard, en Palm Beach, condado de Palm Beach, Florida. Palm Beach es una pequeña localidad costera del sureste de Florida, tradicionalmente asociada a la alta sociedad y a las grandes residencias de invierno de magnates estadounidenses. La zona es una isla barrera estrecha, lo que explica que una sola propiedad pueda asomarse a dos cuerpos de agua.

La elección de un nombre en español no fue casual. En las décadas de 1920 y 1930, Palm Beach y buena parte del sur de Florida vivieron una moda por la arquitectura de estilo hispano-morisco y renacentista español; nombres como «Mar-a-Lago» formaban parte de esa ambientación. Los vínculos culturales con el mundo hispano también están presentes en los materiales del edificio, como se detalla en la sección de arquitectura.

3. Historia[editar]

3.1 Diseño y construcción (1924–1927)[editar]

Mar-a-Lago fue encargado por Marjorie Merriweather Post, heredera de la empresa de cereales Post y una de las mujeres más ricas de Estados Unidos en su época, y por su entonces esposo, el financiero Edward F. Hutton. El proyecto se inscribió en el auge inmobiliario de Florida de los años veinte, un período de rápida expansión urbana y especulativa en el sur del estado.

Post contrató a Marion Sims Wyeth para el diseño exterior y a Joseph Urban para los interiores y buena parte de la decoración. La construcción se prolongó entre 1924 y 1927. El costo original ha sido estimado en 7 millones de dólares de la época, una cifra enorme para una residencia privada de los años veinte.[3]

Mar-a-Lago fue concebido como residencia de invierno. Post pasaba allí, por lo general, desde mediados de enero hasta fines de marzo, y organizaba cenas, bailes, conciertos y eventos benéficos. La casa fue pensada, además, con una dimensión ceremonial: Post imaginaba que, algún día, el inmueble pudiera servir como retiro invernal de los presidentes de Estados Unidos y de dignatarios extranjeros.

3.2 Residencia de Marjorie Merriweather Post[editar]

Durante la década de 1930 y los primeros años de 1940, la vida social de Mar-a-Lago dependió de los cambios en la vida personal de Post. En 1935 se divorció de Hutton y, al casarse con el abogado Joseph E. Davies, quien fue nombrado embajador ante la Unión Soviética, la casa permaneció cerrada durante varias temporadas. Entre 1941 y 1948 Post prácticamente no la utilizó.

En abril de 1944, en plena Segunda Guerra Mundial, la mansión se transformó en un centro de formación para soldados que regresaban del frente. Post volvió a instalarse en 1948 y retomó la vida social. Desde 1957, la casa albergó de manera tradicional la gala anual de la Cruz Roja Internacional.[4]

3.3 Cesión al gobierno y devolución (1973–1981)[editar]

Cuando Post murió, en 1973, legó la propiedad al gobierno de Estados Unidos con la condición de que se utilizara como residencia de invierno para los presidentes. La intención era que sirviera de alojamiento para visitas de Estado o actos oficiales.

La idea, sin embargo, no prosperó. El presidente Richard Nixon prefirió la llamada Florida White House de Key Biscayne, y su sucesor Jimmy Carter no mostró interés. El gobierno federal comprobó, además, que el mantenimiento era muy costoso y que la seguridad del inmueble resultaba complicada, especialmente por la proximidad del aeropuerto de Palm Beach. Por medio de la ley pública 96-586, del 23 de diciembre de 1980, el Congreso devolvió la propiedad a la fundación de la familia Post.[5]

3.4 Compra por Donald Trump (1985)[editar]

En los años posteriores a la devolución, las hijas de Post —entre ellas la actriz Dina Merrill— no mantuvieron la casa con la intensidad de su madre. Hubo tan poco interés de compra y los costos resultaban tan altos que, según reportes contemporáneos, se llegó a aprobar su demolición.[6]

Donald Trump, por entonces un empresario inmobiliario de Nueva York, ofreció inicialmente 15 millones de dólares, oferta que la familia Post rechazó. Trump, entonces, compró un terreno situado entre Mar-a-Lago y el océano al empresario Jack C. Massey, antiguo dueño de la cadena KFC, por 2 millones de dólares, y anunció que construiría allí una casa que bloquearía las vistas al mar de Mar-a-Lago. Esa presión hizo que el interés de otros compradores decayera. Finalmente, Trump compró la propiedad por 7 millones de dólares en 1985.[7]

Trump restauró el inmueble respetando en buena medida el estilo original. Entre las reformas se incluyó un salón de baile de unos 20 000 pies cuadrados, cinco canchas de tenis de arcilla y una piscina frente al agua. Su entonces esposa, Ivana Trump, se encargó de la administración de la casa.

3.5 Conversión en club (1995)[editar]

A comienzos de los años noventa, Trump atravesó dificultades financieras. Durante las negociaciones con los bancos, intentó dividir Mar-a-Lago en propiedades más pequeñas, lo que alarmó a los vecinos de Palm Beach. El ayuntamiento de la localidad rechazó ese plan. Finalmente, en 1995, Trump transformó la residencia en un club privado, el Mar-a-Lago Club, lo que le permitió operarla como negocio y, al mismo tiempo, conservar una residencia privada para su familia.

Ese arreglo tuvo también consecuencias fiscales. Al explotar la mansión como club, Trump pudo computar parte del mantenimiento y de los gastos del estilo de vida como gastos empresariales. En 1995, además, Trump firmó un acuerdo por el que renunció al derecho de usar Mar-a-Lago para otro fin que no fuera el de club social; en 2002 se registró una servidumbre de conservación que limitaba nuevas construcciones.[8]

4. Arquitectura y materiales[editar]

Mar-a-Lago es un ejemplo destacado del estilo renacimiento español aplicado a una villa grande de Florida, con elementos de arquitectura hispano-morisca. La disposición general responde a una casa-patio mediterránea: un bloque central de dos plantas, con las áreas familiares y de servicio en alas laterales y edificios auxiliares de menor altura. Post eligió esa organización para que la casa principal no pareciera demasiado imponente y para separar los espacios privados de los de entretenimiento.

Una torre remata el conjunto. Las fuentes varían sobre su altura: el Historic American Buildings Survey la describe como una torre de 75 pies, equivalentes a unos 23 metros, mientras que algunas versiones en español mencionan 18 metros.[9]

Entre los materiales importados destacan tres cargamentos de piedra caliza Doria procedente de Génova, Italia, visibles en el revestimiento exterior, algunos interiores, arcos y esculturas. La residencia usó además unas 20 000 tejas y 2 200 bloques de mármol blanco y negro, provenientes, según la tradición, de un castillo cubano.[10]

Uno de los datos más singulares es la colección de azulejos españoles utilizada en el vestíbulo, el patio, el claustro y varias habitaciones. Se trata de una colección de casi 36 000 piezas reunida en la década de 1880 por la pareja Havemeyer.[11]

La residencia original contiene 58 habitaciones, 33 baños, 12 chimeneas y tres refugios antiaéreos, además de una mesa de comedor de mármol pietra dura de unos 8,8 metros de largo. El complejo actual, tras las reformas de Trump, cuenta con 126 habitaciones.[12]

En 2012, los miembros de la sección de Florida del Instituto Estadounidense de Arquitectos clasificaron Mar-a-Lago en el quinto puesto de la lista «Arquitectura de Florida: 100 años, 100 lugares».

5. El Club Mar-a-Lago[editar]

El principal negocio del inmueble es el club privado del mismo nombre. El Mar-a-Lago Club funciona como centro recreativo y de hospedaje para los socios que pagan cuotas, y alquila parte de la mansión para eventos privados. La familia Trump mantiene, dentro del predio, una residencia en una zona cerrada.

Para ser socio del club, durante años hubo que pagar una cuota de ingreso de 200 000 dólares. En 2012, supuestamente por la caída de la demanda tras el escándalo de Bernie Madoff, que afectó a muchos residentes adinerados de Palm Beach, la cuota se redujo a 100 000 dólares. En enero de 2017, después de que Trump fuera electo presidente, la cuota volvió a 200 000 dólares, con cuotas anuales de 14 000 dólares.[13]

A comienzos de 2017, el club estaba casi al límite de su capacidad, con unos 500 socios de pago, y admitía entre veinte y cuarenta miembros nuevos cada año. Entre los socios de ese momento figuraron el ejecutivo petrolero Bill Koch, el financiero Thomas Peterffy, el lobista Kenneth Duberstein, los promotores inmobiliarios Bruce E. Toll y Richard LeFrak, el presentador Howie Carr y el entrenador de la NFL Bill Belichick.[14]

La lista de miembros del club estuvo durante mucho tiempo envuelta en secreto. El libro de 2020 The Grifter’s Club tuvo acceso a antiguos registros de socios y confirmó que Jeffrey Epstein había sido socio hasta 2007, y que fue expulsado «después de que Epstein acosara a la hija de un socio», según el relato de otro miembro. En los registros del club, su cuenta aparece como «Cuenta cerrada 10/07», en contraste con las renuncias ordinarias, que se anotaban como «Renunció».[15]

El club ha recibido infracciones sanitarias en varias ocasiones. En enero de 2017, inspectores de Florida detectaron 15 infracciones, entre ellas mariscos sin refrigeración adecuada, carnes insuficientemente frías, estanterías oxidadas y cocineros sin redecilla para el pelo. Un portavoz de la agencia reguladora señaló que las infracciones se corrigieron en el lugar. Desde 2013, la propiedad ha acumulado más de 50 infracciones sanitarias.[16]

6. Primera presidencia de Trump (2017–2021)[editar]

Trump llamó a Mar-a-Lago su «Casa Blanca de invierno» y, en ocasiones, su «Casa Blanca del sur». Durante su primera presidencia, la casa albergó un SCIF —Sensitive Compartmented Information Facility—, un recinto habilitado para el manejo de información clasificada, utilizado en comunicaciones con la Situation Room de la Casa Blanca y con el Pentágono.

También se reunió con frecuencia en el club el llamado Mar-a-Lago Crowd, un grupo informal organizado por Trump que influyó en decisiones del Departamento de Asuntos de Veteranos durante su administración.[17]

6.1 Visitas presidenciales destacadas[editar]

[ Desplegar / Plegar ]
  • Febrero de 2017: primera visita presidencial de Trump a Mar-a-Lago. Durante ese fin de semana se celebró el baile de la Cruz Roja y Trump siguió el Super Bowl LI desde el cercano Trump International Golf Club de West Palm Beach.
  • Febrero de 2017: Trump y su esposa Melania recibieron al primer ministro japonés Shinzō Abe y a su esposa. Fue la primera vez que Mar-a-Lago se usó para agasajar a un líder extranjero, función tradicionalmente reservada a la Casa Blanca. Ese mismo fin de semana se produjo un lanzamiento de misiles norcoreanos; Trump y Abe trataron la crisis en presencia de otros comensales del club.
  • Febrero de 2017: entrevistas para el cargo de consejero de Seguridad Nacional. Trump nombró al general H. R. McMaster como sucesor de Michael Flynn.
  • Abril de 2017: Trump recibió al presidente chino Xi Jinping y a su esposa. Durante esa estancia se tomó la decisión de atacar una base aérea siria.
  • Noviembre y diciembre de 2017: celebraciones de Acción de Gracias y Navidad en la mansión.
  • Abril de 2018: cumbre bilateral con Shinzō Abe. En 2018, Trump visitó Mar-a-Lago ocho veces antes del cierre estacional de mayo.
  • Noviembre de 2018: Trump pasó Acción de Gracias en la casa; canceló su Navidad en Mar-a-Lago a causa del cierre del gobierno federal.
  • Noviembre y diciembre de 2019: Acción de Gracias y Navidad nuevamente en la propiedad.
  • Marzo de 2020: cena de trabajo con el presidente brasileño Jair Bolsonaro. Se discutieron la situación en Venezuela, un posible acuerdo comercial y la paz en Oriente Medio. Poco después se supo que el secretario de Comunicación de la Presidencia de Brasil, Fábio Wajngarten, que había asistido a la cena, dio positivo por COVID-19 al regresar a Brasil.[18]

En abril de 2017, una web oficial del Departamento de Estado, ShareAmerica, publicó un artículo titulado «Mar-a-Lago: the winter White House», lo que generó críticas de senadores demócratas y de observadores de ética por el uso de recursos gubernamentales para promocionar una propiedad privada de Trump. El artículo fue retirado días después; la embajada de Estados Unidos en el Reino Unido y la de Albania hicieron lo propio con sus publicaciones de ese contenido.[19]

6.2 Zona de seguridad[editar]

Cuando Trump se encontraba en Mar-a-Lago como presidente, la zona de Palm Beach quedaba sujeta a restricciones aéreas temporales. Las limitaciones afectaban a la aviación en un radio de 30 millas náuticas —unos 55,6 kilómetros— y tuvieron un impacto severo en aeropuertos y operadores locales. En particular, el cercano Palm Beach County Park Airport, conocido como aeropuerto de Lantana, permaneció cerrado durante fines de semana consecutivos, con pérdidas para los negocios de la zona.[20]

También se planteó una controversia sobre el acceso de los socios del club al presidente. Varios senadores demócratas pidieron que se publicaran los registros de visitantes, y se presentó una propuesta legislativa conocida informalmente como «Mar-a-Lago Act», que exigía publicar los registros de la Casa Blanca y de otros lugares donde el presidente despachara asuntos oficiales. A raíz de una demanda judicial, un juez ordenó en julio de 2017 que los registros se publicaran en septiembre de ese año.

7. Entre presidencias y documentos clasificados (2021–2025)[editar]

Al terminar su primer mandato, Trump se instaló en Mar-a-Lago y estableció allí una oficina del expresidente, conforme a la Ley de Expresidentes. Desde la mansión, Trump continuó ejerciendo una fuerte influencia sobre el Partido Republicano, al punto que The New York Times describió el fenómeno como la «máquina de Mar-a-Lago». También se celebraron allí eventos de recaudación de fondos para candidatos republicanos.

El 7 de marzo de 2020, Trump había recibido al presidente brasileño Jair Bolsonaro en la mansión; la relación con figuras latinoamericanas se mantuvo en los años siguientes, cuando en julio de 2024 Trump recibió en Mar-a-Lago al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu durante su campaña presidencial.[21]

7.1 Almacenamiento de documentos clasificados[editar]

Al abandonar la Casa Blanca en enero de 2021, Trump trasladó a Mar-a-Lago un volumen importante de registros presidenciales, pese a que su conservación corresponde legalmente a la Administración Nacional de Archivos y Registros, de acuerdo con la Ley de Registros Presidenciales. A comienzos de 2022, la agencia recuperó 15 cajas de material de la mansión. Entre los documentos había algunos claramente marcados como clasificados.

El 11 de mayo de 2022, el Departamento de Justicia emitió una citación de gran jurado solicitando más documentos clasificados que pudieran permanecer en el lugar. El 8 de agosto de 2022, agentes del FBI ejecutaron una orden de registro en la residencia de Trump en Mar-a-Lago, dentro de la investigación por el posible manejo indebido de documentos clasificados.[22]

8. Segunda presidencia de Trump (2025–)[editar]

La noche de las elecciones de 2024, Trump pasó parte de la velada en Mar-a-Lago, donde se celebró una fiesta más exclusiva, mientras el evento oficial de campaña se desarrollaba en el Palm Beach County Convention Center. Entre los asistentes a los actos de Mar-a-Lago estuvieron su familia, amigos cercanos, miembros del club y figuras como Elon Musk, Robert F. Kennedy Jr., Dana White y Vivek Ramaswamy, además de políticas extranjeros como el británico Nigel Farage y el brasileño Eduardo Bolsonaro.

Tras la elección, Mar-a-Lago se convirtió en la base operativa de la segunda transición presidencial de Trump. Desde la mansión, el entonces presidente electo tomó decisiones sobre los nombramientos de su nueva administración.

En febrero de 2026, un hombre armado fue abatido a tiros tras atravesar el perímetro de seguridad de la propiedad. El presidente Trump no se encontraba en Mar-a-Lago en ese momento.[23]

9. Controversias e incidentes de seguridad[editar]

Además de los episodios ya mencionados, Mar-a-Lago ha sido escenario de varios incidentes relacionados con el acceso y la seguridad.

  • Ingresos no autorizados: el 30 de marzo de 2019, la ciudadana china Yujing Zhang fue detenida y acusada de entrada ilegal al establecimiento y de hacer declaraciones falsas a funcionarios federales. En diciembre de 2019 se detuvo a otros ciudadanos chinos por allanamiento. En 2024, un individuo identificado como Zijie Li intentó entrar al predio al menos tres veces.[24]
  • Falsa heredera: en agosto de 2022, el Pittsburgh Post-Gazette informó que una persona de origen ruso-ucraniano utilizó un nombre falso y se presentó como heredera de la familia Rothschild; había frecuentado la residencia durante aproximadamente un año, llegando a fotografiarse con Trump y con el senador Lindsey Graham.[25]
  • Salud y sanidad: el club acumuló observaciones de sanidad, como se indicó, pero en la mayoría de los casos fueron corregidas de inmediato. Las cifras más repetidas son 15 infracciones en enero de 2017 y 51 desde 2013.

  • Ética y acceso: la presencia de una propiedad privada del presidente como escenario de actos oficiales generó cuestionamientos recurrentes sobre quién tiene acceso al mandatario. La no divulgación de los registros de visitantes del club fue uno de los puntos más debatidos en 2017.

10. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]

Mar-a-Lago tiene vínculos directos con la cultura iberoamericana, empezando por su nombre en español. La prensa en español —como el diario español 20minutos— ha dedicado perfiles y reportajes al inmueble, describiéndolo como mansión, residencia de invierno y centro de poder de la familia Trump.

El vínculo material más notable son los azulejos y piezas traídas de un castillo cubano: unas 20 000 tejas y 2 200 bloques de mármol figuraron en la construcción. A ello se suman los azulejos «españoles» del patio y el claustro, piezas que, según una investigación de la prensa española, no todas serían originales del siglo XV: al menos parte serían imitaciones fabricadas a comienzos del siglo XX.[26]

Desde el punto de vista político, la conexión con América Latina se hizo visible durante la primera presidencia: la cena con Jair Bolsonaro en marzo de 2020 situó a Mar-a-Lago en el circuito de la diplomacia hemisférica. También Eduardo Bolsonaro, diputado brasileño, asistió a eventos en la mansión en la noche electoral de 2024. Si bien Brasil es lusófono y no hispanohablante, la cercanía geográfica y estratégica de Florida con América Latina convirtió a Mar-a-Lago en un punto de referencia para la política de la región.

11. Valoración y situación actual[editar]

El valor de Mar-a-Lago ha sido objeto de estimaciones dispares. En 2022, la revista Forbes calculó el valor de la propiedad en unos 350 millones de dólares, calificándolo de estimación conservadora. Corredores locales llegaron a hablar, en el extremo más alto, de hasta 725 millones. En cambio, en una demanda presentada por la fiscal general de Nueva York, Letitia James, se afirmó que Trump había inflado el valor de Mar-a-Lago hasta 739 millones de dólares, cuando la propiedad debería valorarse en unos 75 millones.[27]

En el plano financiero, los ingresos brutos del Mar-a-Lago Club fueron de 29,7 millones de dólares en el período junio de 2015 a mayo de 2016. Después descendieron: 25,1 millones en 2017, 22 millones en 2018 y 21,4 millones en 2019. La mansión es, a la vez, residencia privada, club social y activo inmobiliario de alto perfil, y su papel político estadounidense la ha convertido en un lugar con escrutinio permanente.

Al iniciarse la segunda presidencia de Trump, Mar-a-Lago opera, según la documentación pública, bajo la figura de club privado y no está abierta al público general. La familia Trump conserva su residencia en un área cerrada del predio. A mediados de 2026, el inmueble sigue funcionando como uno de los centros informales del poder republicano en Estados Unidos.[28]

12. Notas y referencias[editar]

Las notas incluidas en el cuerpo del artículo resumen la información de las fuentes disponibles. Los principales documentos consultados son la ficha del Historic American Buildings Survey (HABS No. FLA-195), la designación del Registro Nacional de Lugares Históricos (número 80000961), la ley pública 96-586 del 23 de diciembre de 1980 y la cobertura de medios estadounidenses y españoles citada a lo largo del texto.


  1. Algunas fuentes en español, como el diario 20minutos, redondean la superficie del terreno a «unas 8 hectáreas». Las fuentes estadounidenses, en cambio, repiten de manera consistente las 17 acres, equivalentes a unas 6,9 hectáreas. ↩︎

  2. La frase «sea to lake» —«del mar al lago»— es la explicación que repite la mayoría de las fuentes en inglés, incluidas la revista Smithsonian y la Enciclopedia Britannica. La pronunciación anglicanizada es /ˌmɑːr ə ˈlɑːɡoʊ/, mientras que en español se pronunciaría aproximadamente /ˈmaɾ a ˈlaɣo/. ↩︎

  3. Los 7 millones de dólares de 1927 equivaldrían a más de 100 millones de dólares de mediados de la década de 2020, según índices de inflación de Estados Unidos. La cifra aparece en la revista Smithsonian y en los documentos del Historic American Buildings Survey. ↩︎

  4. La gala de la Cruz Roja Internacional se celebraba bajo el código de vestimenta white tie, tails and tiara —frac, condecoraciones y tiara para las mujeres—, y fue fundada por la propia Marjorie Merriweather Post. Estuvo entre los eventos más exclusivos de Palm Beach. ↩︎

  5. La devolución se produjo por medio de un act of Congress —ley del Congreso— que autorizó transferir el bien a la Post Foundation. El inmueble salió a la venta por 20 millones de dólares. ↩︎

  6. La posibilidad de demolición es mencionada en la prensa estadounidense de la época y en crónicas posteriores sobre la venta. Los muebles e interiores fueron tasados por separado en unos 8 millones de dólares. ↩︎

  7. Diversas fuentes suman el costo del terreno vecino y de la propia mansión, y sitúan el total combinado alrededor de 10 millones de dólares. El precio mínimo aceptable que había fijado la fundación era de 20 millones, y los muebles interiores fueron tasados en 8 millones. ↩︎

  8. El acuerdo de 1995 aparece citado como Deed of Conservation and Preservation; la servidumbre de 2002 restringió el desarrollo del predio. Ambos documentos cobraron relevancia en litigios posteriores sobre el valor del inmueble. ↩︎

  9. La altura de la torre es uno de los puntos en los que las fuentes no coinciden. La mención de 75 pies (≈ 22,9 m) procede de la ficha del Historic American Buildings Survey. La cifra de 18 metros circula en textos en español. Conviene verificar cuál corresponde a la estructura actual. ↩︎

  10. La referencia al castillo cubano aparece en la documentación histórica del inmueble. En la prensa estadounidense se repite que Mar-a-Lago recibió piezas de un castillo en Cuba, aunque no siempre se precisa cuál. ↩︎

  11. La colección fue reunida por Louisine Havemeyer, esposa de Horace Havemeyer. Durante mucho tiempo se dijo que procedía de una villa del emperador Carlos V en Guadix, Granada, pero investigaciones posteriores citadas en prensa española sostienen que, al menos en parte, son imitaciones de comienzos del siglo XX y no piezas originales del siglo XV o XVI. ↩︎

  12. La residencia histórica tenía 58 habitaciones; la cifra de 126 habitaciones corresponde al complejo en su conjunto y fue citada, entre otras fuentes, por el Miami Herald en 2003. ↩︎

  13. Los huéspedes que pernoctaban en el club pagaban, a fines de 2016, hasta 2 000 dólares por noche. La membresía se estructuró con una cuota de ingreso más una cuota anual. ↩︎

  14. La lista fue publicada por The New York Times en febrero de 2017. En protesta por los comentarios de Trump sobre la manifestación de Unite the Right en Charlottesville, en agosto de 2017, varias organizaciones benéficas, entre ellas la Cruz Roja Estadounidense y la Sociedad Estadounidense contra el Cáncer, cancelaron galas programadas en el club. ↩︎

  15. Epstein ya se había relacionado con Trump y con Mar-a-Lago años antes. Existen imágenes de ambos en una fiesta de 1992 en la mansión. Además, en el año 2000, Virginia Giuffre, entonces empleada del spa de Mar-a-Lago, conoció allí a Ghislaine Maxwell, quien la introdujo a Epstein. Giuffre posteriormente acusó a Epstein y Maxwell de tráfico sexual. ↩︎

  16. La cifra acumulada de 51 infracciones desde 2013 fue citada por Business Insider. No se trata de sanciones penales, sino de observaciones de inspección de sanidad, la mayoría corregidas de inmediato. ↩︎

  17. The New York Times describió al Mar-a-Lago Crowd como un grupo destacado de aliados del presidente, reunido en el club, con gran influencia sobre el Departamento de Asuntos de Veteranos pese a no tener cargos formales en esa agencia. ↩︎

  18. El episodio de marzo de 2020 ocurrió en los primeros días de la pandemia de COVID-19. La noticia del diagnóstico de Wajngarten fue difundida en Brasil por Folha de S.Paulo; el propio Bolsonaro fue monitoreado por su contacto con el funcionario. ↩︎

  19. La publicación fue retirada el 25 de abril de 2017, y ShareAmerica explicó que la intención era informar sobre dónde estaba recibiendo el presidente a líderes mundiales, y que lamentaba cualquier malentendido. ↩︎

  20. El aeropuerto de Lantana quedó cerrado durante los fines de semana que Trump pasaba en la mansión. La Guardia Costera y el Servicio Secreto aseguraban las aproximaciones por agua y las calles aledañas. ↩︎

  21. La visita de Netanyahu a Mar-a-Lago en julio de 2024 fue reportada por medios locales de Palm Beach. También asistieron a eventos en la mansión, en distintos momentos, figuras como Eduardo Bolsonaro, hijo del expresidente brasileño. ↩︎

  22. El Servicio Secreto facilitó el acceso del FBI al predio, y uno de los abogados de Trump estuvo presente durante el registro. El cateo generó un amplio debate político y múltiples litigios. ↩︎

  23. El incidente fue reportado por The Palm Beach Post el 22 de febrero de 2026.[sin verificar] La información inicial indica que el sujeto traspasó el perímetro y fue abatido; no se descarta que los detalles cambien conforme avance la investigación. ↩︎

  24. Los incidentes con ciudadanos chinos fueron cubiertos por medios como CBS Miami. Se trata de casos de intrusión física, no de espionaje confirmado judicialmente. ↩︎

  25. El reportaje del Pittsburgh Post-Gazette se tituló «Inventing Anna: The tale of a fake heiress, Mar-a-Lago and an FBI investigation» y motivó una investigación del FBI.[sin verificar] ↩︎

  26. El diario cordopolis.eldiario.es publicó un artículo de Aristóteles Moreno en el que se afirma que Trump conserva en su mansión azulejos que se atribuían a Carlos V, comprados en Granada, pero que en realidad serían imitaciones del siglo XX. La noticia subraya, precisamente, la relación simbólica del inmueble con España. ↩︎

  27. La disputa por el valor del inmueble formó parte de los litigios civiles contra la Organización Trump. El juez de Nueva York calificó de fraudulenta la valoración de Mar-a-Lago presentada por la empresa, de acuerdo con la cobertura del Palm Beach Post. ↩︎

  28. El sitio web del club mantiene la denominación de club privado; el acceso se limita a socios y a invitados de estos.[sin verificar] ↩︎