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Mara Salvatrucha

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Mara Salvatrucha
MS-13
Fundación década de 1980
Origen Los Ángeles, California, Estados Unidos
Presencia El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Estados Unidos, Canadá, España, entre otros
Miembros 50.000 a 120.000
Colores Azul y negro
Aliados Sureños, Cártel de Sinaloa, Cártel del Golfo, Los Zetas, entre otros
Rivales Mara Barrio 18, Latin Kings, Bloods, Norteños, entre otros
Actividades Narcotráfico, extorsión, trata de personas, tráfico de armas, asesinato por encargo, secuestro, robo
Estatus Activo; declive pronunciado en El Salvador desde 2022

1. Resumen[editar]

La Mara Salvatrucha —abreviada generalmente como MS, Mara o MS-13— es una organización criminal transnacional surgida en Los Ángeles, California, durante la década de 1980. Nació en los colegios y barrios de inmigrantes salvadoreños para protegerlos del acoso de otras pandillas, y con el tiempo se transformó en una estructura dedicada al narcotráfico, la extorsión, la trata de personas, el tráfico de armas, los secuestros y los asesinatos por encargo. Sus miembros se distinguen por tatuajes que cubren el cuerpo y a menudo el rostro, por un sistema propio de señas y por una violencia asociada a ritos de iniciación y a códigos de venganza.

El grupo ha tenido presencia sobre todo en el Triángulo Norte de Centroamérica —El Salvador, Guatemala y Honduras—, en México, en Estados Unidos, en Canadá y en España. En 2015 la Corte Suprema de Justicia de El Salvador la declaró grupo terrorista, junto con la Mara Barrio 18, y en febrero de 2025 el Departamento de Estado de Estados Unidos la incluyó formalmente en la lista de organizaciones terroristas extranjeras. A partir de marzo de 2022, la política de seguridad impulsada por el presidente Nayib Bukele —denominada guerra contra las pandillas— produjo un declive abrupto de la MS-13 en El Salvador, con miles de detenidos y el traslado de buena parte de su estructura a centros de reclusión de máxima seguridad como el Centro de Confinamiento del Terrorismo.

2. Etimología[editar]

El nombre ha dado lugar a varias explicaciones. El término «mara» se usó en El Salvador como sinónimo popular de «grupo de amigos» durante los años 1970 y 1980; gradualmente pasó a designar a una pandilla. También se ha propuesto una relación con la «marabunta», nombre de una especie de hormigas voraces. «Salvatrucha» suele explicarse como combinación de «Salvador» o «salvadoreño» y «trucha», palabra del caló popular que significa estar alerta. Otra versión afirma que el nombre evoca a la guerrilla que combatió en la guerra civil salvadoreña, pero la guerrilla fue el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) y nunca se llamó de ese modo. También se ha mencionado una supuesta calle La Mara en San Salvador, aunque no existe registro de que esa calle haya dado nombre a la organización. El número 13 se ha interpretado como referencia a la letra M —la decimotercera del alfabeto— y, según se dice, como homenaje a la Mafia Mexicana.[1]

3. Historia[editar]

3.1. Origen en Los Ángeles y contexto migratorio[editar]

La Mara Salvatrucha se creó en las calles de Los Ángeles, California, en los años 1980, en medio del éxodo salvadoreño provocado por la guerra civil de ese país.[2] Los migrantes salvadoreños, muchos de ellos indocumentados, se asentaron en barrios como Pico-Union, Westlake y Rampart, y debieron enfrentar la hostilidad de pandillas conformadas mayoritariamente por mexicanos y afroamericanos. Ante el maltrato y la discriminación, un grupo de jóvenes salvadoreños se unió para defenderse y creó una agrupación que después se consolidó como pandilla.

En sus inicios, algunos de los miembros originales fueron jóvenes aficionados al heavy metal, y la agrupación tomó distancia de las bandas rivales. Bajo el liderazgo de Ernesto Deras, antiguo miembro de fuerzas especiales salvadoreñas entrenado en Panamá por los Estados Unidos, la pandilla adoptó disciplina militar, mejoró su logística y comenzó a crecer en poder.[3] La rivalidad con la Mara Barrio 18 se originó en ese mismo período; varias versiones la atribuyen a una pelea por una joven en 1989, seguida de un ciclo de venganzas que derivó en una enemistad generalizada entre ambas organizaciones.

3.2. Deportaciones y expansión[editar]

A comienzos de la década de 1990, después del fin de la guerra civil salvadoreña —formalizada en 1992—, las deportaciones masivas de exconvictos desde Estados Unidos contribuyeron a la expansión de la MS-13.[4] Los gobiernos estadounidenses devolvieron a El Salvador a numerosos pandilleros detenidos, y estos replicaron en Centroamérica las estructuras que habían conocido en Los Ángeles. Las deficiencias de la naciente Policía Nacional Civil, formada a partir de 1993 con integrantes de la antigua fuerza armada, facilitaron que la pandilla se arraigara en El Salvador, un país que antes no registraba una actividad significativa de este tipo. El tráfico de armas heredado del conflicto armado se convirtió en una de las principales fuentes de ingreso de la organización.

En los años siguientes, la MS-13 se extendió a Guatemala, Honduras y el sur de México, y más tarde a Canadá y España. La estructura en España se articuló en células situadas en Madrid, Girona, Barcelona e Ibi, con apoyo financiero y logístico de la dirigencia salvadoreña dentro del plan de expansión conocido como Programa 34. En Sudamérica se reportaron intentos de instalación en Chile, Ecuador, Bolivia, Perú, Colombia y Venezuela, aunque en general no lograron consolidarse. Nicaragua, Costa Rica y Panamá se han mantenido como los países centroamericanos que consiguieron alejar a estas redes.

3.3. Mano dura, tregua y repunte de violencia[editar]

La violencia pandilleril en El Salvador alcanzó un pico en los años 1990. A comienzos de los 2000, los gobiernos de la Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) implementaron las políticas de «mano dura» y «súper mano dura», que según observadores y pandilleros fortalecieron indirectamente a las pandillas. Entre 2012 y 2014, durante la presidencia de Mauricio Funes, se negoció de manera no oficial una tregua entre la MS-13 y la Mara Barrio 18. Las pandillas redujeron la tasa de homicidios a cambio de beneficios carcelarios y de otro tipo, pero mantuvieron la extorsión y aprovecharon el período para reorganizarse.[5]

Tras el fin de la tregua, la violencia regresó con fuerza. En 2015, El Salvador presentó la tasa de homicidios por habitante más alta del mundo, atribuida en buena parte a la disputa entre la MS-13 y la Barrio 18. El 25 de agosto de 2015,[sin verificar] la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia salvadoreña declaró a las pandillas —incluida la MS-13— como grupos terroristas, lo que habilitó un tratamiento penal más severo.

3.4. Régimen de excepción y declive[editar]

A finales de marzo de 2022, una escalada de homicidios que dejó 87 víctimas en un solo fin de semana llevó al gobierno de Nayib Bukele a decretar un régimen de excepción y a lanzar la llamada «guerra contra las pandillas». La medida suspendió garantías constitucionales como el derecho de asociación, la asistencia legal inmediata y los plazos máximos de detención administrativa, y permitió el despliegue de miles de militares y policías. El Salvador reportó más de 80.000 capturas de presuntos integrantes de estructuras criminales —principalmente de la MS-13 y la Barrio 18—, y una reducción drástica y sostenida de la tasa de homicidios.[6] Buena parte de los detenidos fue trasladada al Centro de Confinamiento del Terrorismo, en Tecoluca. La MS-13 quedó debilitada en El Salvador, aunque no desapareció por completo y mantuvo presencia en otros países.

4. Identidad y estructura[editar]

4.1. Símbolos y colores[editar]

Los colores de la MS-13 son el azul y el negro. Los tatuajes incluyen las letras «MS», la palabra «Salvatrucha», los «cuernos del diablo» y el número 13. Desde finales de los años 2000, muchos miembros redujeron los tatuajes visibles —sobre todo los del rostro— para no ser identificados con facilidad al cometer delitos. La señal de los cuernos, heredada del rock, es uno de los gestos distintivos de la pandilla; otra señal frecuente consiste en ocultar el dedo anular para formar la letra «M».

4.2. Células y liderazgo[editar]

La organización se compone de células llamadas «clicas», con nombres y territorios propios. En Estados Unidos, las clicas actúan con enorme autonomía y sus actividades dependen en gran medida de las condiciones locales. En El Salvador, en cambio, la estructura ha sido más centralizada. Desde 2002, altos mandos establecieron la Ranfla Nacional, una suerte de estructura de mando y control que dirige actos de violencia y asesinatos en El Salvador y Estados Unidos. La policía estadounidense reconoce rangos como «Observación» y «Chequeo», este último documentado en informes de 2019 sobre miembros activos de la pandilla.

4.3. Iniciación y comunicación[editar]

Los aspirantes a integrar la MS-13 son sometidos a palizas colectivas de 13 segundos, en un rito llamado «brincar» o «jumping-in». Algunas clicas —como la de Fulton, en Los Ángeles— también exigen cometer un asesinato para ser aceptado como miembro pleno. Las mujeres participan en ritos de iniciación y con el tiempo pasaron de ser novias o mensajeras a tomar parte activa en la violencia de la pandilla. Quienes intentan abandonarla o delatan a otros miembros ante la policía suelen ser ejecutados. La pandilla utiliza un lenguaje de señas, tatuajes y apodos para identificarse y comunicarse.

5. Actividades delictivas[editar]

La MS-13 se ha dedicado al narcotráfico, la extorsión, la trata de personas, el contrabando de armas, el secuestro, el robo y el asesinato por encargo. En sus ataques ha empleado armas de fuego de alto poder —pistolas, escopetas y fusiles como AK-47 y M16—, además de armas blancas como machetes y cuchillos. El machete, en particular, se ha vuelto una de las armas más asociadas a la pandilla en Estados Unidos, en contraste con otras pandillas que prefieren armas de fuego.

5.1. Extorsión[editar]

La extorsión, llamada «renta» o «impuesto de guerra» en Honduras, consiste en cobrar dinero a comerciantes y a trabajadores del transporte colectivo. Cuando la víctima no paga, el autobús puede ser incendiado o la persona asesinada. Se estima que los ingresos de la MS-13 por extorsión podían alcanzar 18 millones de dólares anuales. Para el cobro, la pandilla solía enviar a miembros novatos o a mujeres, con el fin de despistar a las autoridades.

5.2. Trata de personas y tráfico de armas[editar]

Según el diario Washington Times, la MS-13 habría establecido un centro de contrabando en México, con redes de trata de personas y tráfico ilegal hacia la frontera sur estadounidense. En la frontera sur de México, la pandilla ejerció violencia contra migrantes, incluidos los que viajaban en el llamado «tren de la muerte». El contrabando de armas —facilitado por los remanentes del conflicto armado salvadoreño— es otra de las principales fuentes de ingreso de la organización.

5.3. Asesinatos y masacres notorios[editar]

Entre los crímenes documentados de la MS-13 sobresale la masacre de Chamelecón, ocurrida el 23 de diciembre de 2004 en Honduras, cuando un autobús interurbano fue tiroteado y 28 pasajeros civiles —la mayoría mujeres y niños— fueron asesinados.[7] La MS-13 organizó la masacre como protesta contra el gobierno hondureño por proponer el restablecimiento de la pena de muerte. En Estados Unidos, la informante del FBI Brenda Paz, de 17 años, fue hallada apuñalada el 13 de julio de 2003 en las orillas del río Shenandoah, en Virginia; había colaborado con las autoridades y fue asesinada por ese motivo. En 2008, Edwin Ramos, miembro de la pandilla, mató a tiros en San Francisco a Anthony Bologna y a sus dos hijos; el hecho conmocionó a la opinión pública estadounidense. En 2017, las autoridades de Long Island reportaron una serie de asesinatos brutales —muchos de ellos con machete— atribuidos a células locales de la MS-13.

6. Aliados y rivales[editar]

La MS-13 ha tenido alianzas con la Mafia Mexicana, los Sureños, el Cártel de Sinaloa, el Cártel del Golfo y, en ciertos momentos, Los Zetas. La crueldad de los mareros llevó a que el Cártel de Sinaloa los reclutara para combatir a Los Zetas en el marco de la guerra contra el narcotráfico en México. Entre sus rivales históricos figuran la Mara Barrio 18, los Latin Kings, los Bloods, los Crips y los Norteños. La rivalidad con la Barrio 18 es considerada una de las más violentas de América Central.

7. Designación como organización terrorista[editar]

En El Salvador, la MS-13 fue declarada grupo terrorista por decisión de la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia en 2015. Esa decisión permitió el procesamiento penal más severo de los pandilleros. En Estados Unidos, la designación formal como organización terrorista extranjera llegó más tarde. El 20 de enero de 2025, el presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva para iniciar el proceso de designación de diversos cárteles y pandillas transnacionales, incluida la MS-13; la medida se oficializó el 20 de febrero de 2025 ante el Departamento de Estado. Con ello, la MS-13 pasó a figurar en la lista de organizaciones terroristas extranjeras del gobierno estadounidense.

En enero de 2021, el Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó cargos por terrorismo contra catorce líderes de la Ranfla Nacional presos en El Salvador, acusándolos de dirigir actos de violencia desde la cárcel. En junio de 2022, el cabecilla César Alfredo Romero Chávez fue condenado a 1.090 años de prisión en El Salvador por veinticuatro homicidios agravados cometidos entre 2017 y 2018.[sin verificar] En noviembre de 2021, el FBI incluyó a Yulan Adonay Archaga Carias, presunto líder de la MS-13 en Honduras, en su lista de los diez fugitivos más buscados.

8. Presencia internacional y respuesta policial[editar]

La MS-13 es una de las pandillas hispanas más grandes que operan en Estados Unidos. El FBI calculó en 2008[sin verificar] que su mayor amenaza se concentraba en el oeste y el noreste del país, coincidiendo con las zonas de mayor población salvadoreña, y que la actividad en el sureste estaba en aumento. Las autoridades estadounidenses han realizado numerosas redadas y operativos: en 2004 el FBI creó la Fuerza Nacional contra Pandillas; en 2008 coordinó un operativo con más de 6.000 policías en cinco países, con 73 detenidos en Estados Unidos y más de 650 en total; en 2017 la Operación Raging Bull sumó 267 arrestos; y en 2018 se reportaron operaciones en Nueva York, California, Texas, Virginia y Maryland.

En El Salvador, la guerra contra las pandillas iniciada en 2022 desarticuló buena parte de la estructura local de la MS-13. Según cifras oficiales citadas por medios, los detenidos por la política de seguridad superaron los 80.000[sin verificar] en abril de 2024 en El Salvador, y miles de ellos fueron recluidos en el Centro de Confinamiento del Terrorismo. La organización se debilitó y perdió control territorial en zonas que antes dominaba, aunque no se ha probado que haya desaparecido por completo fuera de El Salvador.

Fuera de América, la pandilla ha operado en España con cinco clicas, en especial en Madrid, Girona, Barcelona e Ibi. En Canadá, la Real Policía Montada la ha señalado como una amenaza creciente; en 2008 ejecutó 22 órdenes de registro en Toronto y detuvo a 17 personas, y en 2018 advirtió sobre miembros que intentaban cruzar desde Estados Unidos. Las autoridades canadienses manifestaron su preocupación por convertirse en refugio de pandilleros que huyen de la persecución en otros países.

La MS-13 ha aparecido en numerosas producciones audiovisuales. El largometraje Sin nombre (2009), del director Cary Fukunaga, retrata a miembros de la mara en Chiapas, México, y recrea con detalle sus ritos de iniciación, tatuajes y violencia. La pandilla también aparece brevemente en Training Day (2001), y en End of Watch (2012), en la que dos policías de Los Ángeles se enfrentan a miembros de la MS-13 financiados por el Cártel de Sinaloa. Otras producciones, como la serie El Recluso y el documental La vida loca de Christian Poveda, abordan el fenómeno de las maras centroamericanas.

En el ámbito hispanohablante, la MS-13 se ha convertido en referencia recurrente del cine y el periodismo narrativo sobre la violencia centroamericana, y ha influido en la representación de las pandillas en la cultura popular latinoamericana y estadounidense.

10. Referencias[editar]


  1. La explicación del nombre como referencia a una calle La Mara, la guerrilla salvadoreña o la marabunta aparece en distintos artículos, pero las versiones no son excluyentes entre sí y dependen del uso del caló salvadoreño. ↩︎

  2. La guerra civil de El Salvador se extendió por más de doce años y produjo una gran emigración, sobre todo hacia Estados Unidos. ↩︎

  3. «Ernesto Deras» es un nombre recogido por la prensa estadounidense en crónicas sobre los orígenes de la pandilla; la fecha exacta en que tomó el liderazgo varía según la fuente. ↩︎

  4. El plan de deportaciones posteriores a 1992 fue tratado por el diario Los Angeles Times y otros medios como un factor que fortaleció a la pandilla en El Salvador. ↩︎

  5. La tregua entre 2012 y 2014 fue objeto de investigaciones periodísticas posteriores que revelaron presuntos acuerdos no oficiales entre el gobierno y las pandillas. ↩︎

  6. Las cifras de detenidos durante el régimen de excepción varían según la fuente y el momento de la medición; se han citado entre 65.000 y más de 80.000 capturas. ↩︎

  7. La masacre de Chamelecón, en Honduras, se documentó en noticias de la BBC y otros medios; además de los muertos, se informó de la detención de varios responsables. ↩︎