Marco Aurelio
| Marco Aurelio Antonino | |
|---|---|
| Nombre completo | Marcus Annius Catilius Severus; luego Marco Anio Vero y Marco Aurelio Antonino |
| Título | Emperador romano; Augusto |
| Nacimiento | 26 de abril de 121, Roma, Italia (Imperio romano) |
| Fallecimiento | 17 de marzo de 180, Vindobona o Sirmio, Panonia |
| Reinado | 8 de marzo de 161 - 17 de marzo de 180 |
| Corregentes | Lucio Vero (161-169); Cómodo (177-180) |
| Predecesor | Antonino Pío |
| Sucesor | Cómodo |
| Dinastía | Antonina |
| Esposa | Faustina la Menor (desde 145) |
| Padre biológico | Marco Annio Vero |
| Padre adoptivo | Antonino Pío |
| Madre | Domicia Lucila |
| Hijos | Cómodo, Galeria Lucila, Marco Annio Vero César, Fadila, Annia Cornificia Faustina la Menor, Vibia Aurelia Sabina y otros |
| Obra principal | Meditaciones |
1. Resumen[editar]
Marco Aurelio Antonino (en latín, Marcus Aurelius Antoninus; Roma, 26 de abril de 121 - Vindobona o Sirmio, 17 de marzo de 180), conocido habitualmente como Marco Aurelio, fue emperador del Imperio romano desde el año 161 hasta su muerte. Fue el último de los cinco buenos emperadores, tercero de los emperadores romanos procedentes de una familia de antiguos colonos itálicos asentados en la provincia romana de la Bética, en el sur de la actual España, y una de las figuras más representativas de la filosofía estoica.
Su reinado estuvo dominado por la guerra defensiva en dos frentes: en Oriente contra un Imperio parto revitalizado y en el norte contra distintos pueblos germánicos y sármatas que presionaban la frontera del Rin y del Danubio. Además, tuvo que sofocar la revuelta del general Avidio Casio en las provincias orientales. A este panorama militar se sumó la peste antonina, que marcó profundamente al imperio y a la propia familia imperial.
Marco Aurelio llegó al trono mediante una cadena de adopciones dispuesta por el emperador Adriano. Compartió el poder con su hermano adoptivo Lucio Vero entre 161 y 169 y con su hijo Cómodo entre 177 y 180. Su gobierno es recordado tanto por su actividad militar y legislativa como por su obra literaria: las Meditaciones, escritas en griego helenístico durante sus campañas de la década de 170. Se trata de apuntes personales concebidos para la propia guía moral y no para su publicación, pero con el tiempo se convirtieron en un clásico del pensamiento occidental y en una de las puertas de entrada más habituales al estoicismo en el mundo hispanohablante.
Su figura ha dado lugar a una larga tradición iconográfica. La estatua ecuestre de bronce conservada en los Museos Capitolinos es una de las imágenes más célebres de la Roma imperial y ha llegado a aparecer en la moneda italiana de 50 céntimos de euro. También ha sido representada en el cine, sobre todo en La caída del Imperio romano (1964) y en Gladiator (2000).
2. Primeros años y formación[editar]
Marco Aurelio nació en Roma el 26 de abril de 121, hijo del político Marco Annio Vero y de Domicia Lucila. Su nombre de nacimiento fue Marcus Annius Catilius Severus.[1] Por vía materna pertenecía a una familia rica y de rango consular. Su padre procedía de una rama de la gens Annia, de antiguos colonos itálicos originarios de Setia, en el Lacio, asentados en la provincia Bética, concretamente en Ucubi, la actual Espejo, en la provincia de Córdoba.[2] El emperador recordaría más tarde que su madre le enseñó que era posible vivir sin ostentación, lección que Marcelo anotó en las Meditaciones.[3]
Su padre había entrado en el Senado romano y llegó a ejercer la pretura, pero murió cuando Marco Aurelio tenía unos tres años. Tras su muerte, el niño fue adoptado por su abuelo paterno, también llamado Marco Annio Vero. La familia estaba bien conectada con el poder imperial: su tía abuela paterna era Vibia Sabina, esposa del emperador Adriano. Rupilia Faustina, abuela paterna de Marco Aurelio, y Vibia Sabina eran hermanastras, ambas hijas de Matidia la Mayor, sobrina del emperador Trajano.
Desde niño, Marco Aurelio llamó la atención de Adriano, quien le dio el apodo cariñoso de verissimus, que podría traducirse como "el muy veraz" o "el más honesto".[4] Cuando el joven tenía unos seis años, el propio Adriano gestionó su ingreso en el ordo equester, el orden ecuestre. Recibió una educación esmerada, primero en Roma y después en contacto con los principales círculos intelectuales de su tiempo. Marco Aurelio estudió retórica, gramática, derecho y filosofía. Adriano le asignó como tutor, entre otros, al importante orador y epistológrafo Marco Cornelio Frontón. La correspondencia entre maestro y discípulo se ha conservado y muestra a un joven inteligente, centrado y trabajador, cada vez más inclinado hacia la filosofía.
Durante su juventud escribió pequeñas obras en griego y en latín. Con el tiempo se convirtió en un lector apasionado de las Diatribai o Discursos del estoico Epicteto, a quien más tarde citaría y recrearía en sus propios apuntes. Esa formación estoica, más que la retórica o la poesía, resultó decisiva para su manera de entender el poder.
3. Trayectoria[editar]
3.1. Heredero del Imperio[editar]
En 136, Adriano designó como heredero a Lucio Elio César, cuya hija Ceionia Fabia fue prometida a Marco Aurelio. Sin embargo, Lucio Elio murió antes que Adriano y el compromiso se anuló. Adriano, enfermo y en busca de una sucesión estable, eligió entonces a Antonino Pío como heredero del Imperio, con la condición de que este adoptara a Marco Aurelio, entonces llamado Marco Elio Aurelio Vero, y a Lucio Ceionio Cómodo, hijo de Lucio Elio, conocido después como Lucio Vero. De ese modo, ambos quedaban situados como los siguientes en la línea sucesoria.
Antonino Pío cumplió lo pactado: el 25 de febrero de 138 formalizó la adopción de Marco Aurelio y de Lucio Vero. Marco Aurelio tenía entonces 17 años. Durante el reinado de Antonino Pío ejerció un papel creciente en la vida pública. Fue cónsul en tres ocasiones: en 140, en 145 y en 161.[5] En 147 recibió el imperium proconsular, efectivo en las afueras de la capital, y la tribunicia potestas, el mayor poder que podía acumular alguien que no fuera el propio emperador.[6]
En 145 contrajo matrimonio con Ania Galeria Faustina, más conocida como Faustina la Menor, hija de Antonino Pío. El matrimonio consolidó su posición como heredero. Según la Historia Augusta, tras la boda cambió su nombre por el de Marco Anio Vero.[7] Aunque era el heredero designado, Marco Aurelio continuó trabajando a la sombra de Antonino Pío, a quien consultaba y acompañaba en las tareas de gobierno.
3.2. Ascenso al trono y corregencia con Lucio Vero[editar]
Antonino Pío murió el 7 de marzo de 161. Marco Aurelio aceptó el trono con la condición de que Lucio Vero y él fueran nombrados conjuntamente Augustos. Al convertirse en emperador, adoptó de manera definitiva el nombre de Marco Aurelio Antonino. Pese al reparto formal del poder, Vero, más joven y menos popular, ocupó un papel subordinado en el gobierno efectivo.
La insistencia de Marco Aurelio en compartir el imperio pudo responder a varias razones. Vero contaba con experiencia y talento militar, y Roma necesitaba una figura de autoridad entre los soldados. Además, Marco Aurelio no podía dirigir al mismo tiempo los frentes de Partia y de Germania. Existía, por otro lado, el precedente de generales victoriosos como Julio César o Vespasiano, que habían acabado con el régimen anterior. Enviar a Vero a Oriente permitía garantizar la lealtad de las tropas sin entregar a un subordinado excesivamente poderoso el mando único. Vero se mantuvo leal a Marco Aurelio hasta su muerte, en 169. La corregencia imperial, con un reparto colegiado del poder, recuerda en parte al sistema de la República romana y fue revivida décadas después por Diocleciano con la Tetrarquía.
En los primeros años de su reinado, Marco Aurelio continuó la labor legislativa de sus predecesores. Promovió reformas que limitaban abusos en la jurisprudencia civil y dictó medidas favorables a esclavos, viudas y menores de edad. En derecho civil se estableció una distinción social entre honestiores y humiliores: los "más distinguidos" y los "menos distinguidos". En materia religiosa, mantuvo en líneas generales la política de Trajano hacia los cristianos. Las persecuciones fueron escasas y, cuando en 177 se produjeron matanzas de cristianos en Lyon, el gobernador local consultó a Marco Aurelio sobre cómo proceder; el emperador le respondió que únicamente se castigara a quienes no renegaran de su fe.
3.3. Guerra con Partia[editar]
En 161, un revitalizado Imperio parto reanudó las hostilidades en Oriente. El conflicto comenzó con la derrota de dos ejércitos romanos y la invasión parta de Armenia y Siria. Ante la gravedad de la situación, Marco Aurelio envió a Lucio Vero a comandar las legiones de Oriente. La campaña concluyó con éxito romano en 166, aunque el mérito militar correspondió en gran medida a los generales subordinados de Vero, entre ellos Cayo Avidio Casio.
A su regreso, Vero recibió un triunfo. El desfile fue inusualmente grande e incluyó a los dos emperadores y a toda la familia imperial. Con motivo de la victoria, los dos hijos de Marco Aurelio, Cómodo y Marco Annio Vero César, fueron elevados al rango de César.
El ejército que volvió de Oriente trajo consigo una epidemia conocida como peste antonina o peste de Galeno, que se extendió por el Imperio romano entre 165 y 180. Se ha interpretado como una variedad de viruela o sarampión. La enfermedad dañó de manera irreversible la vida de los dos emperadores: Lucio Vero murió en 169, en parte como consecuencia de la epidemia, y Marco Aurelio vio afectada la reputación de su familia, ya que la plaga recibió el nombre de su dinastía. Según el historiador Dion Casio, en un brote posterior llegaron a morir en Roma 2.000 personas al día.[8] Las estimaciones modernas calculan que perecieron millones de personas en todo el imperio.
3.4. Guerras marcomanas y el Danubio[editar]
Desde la década de 160, distintos pueblos germánicos y otras tribus nómadas lanzaron incursiones a lo largo de la frontera norte del Imperio, sobre todo en la Galia y en la cuenca del Danubio. La presión se debía probablemente al movimiento de tribus del lejano Oriente. Una primera incursión de los catos en Germania Superior fue rechazada en 162. En 166, los marcomanos, procedentes de Bohemia y clientes del Imperio desde el año 19, cruzaron el Danubio acompañados por los lombardos y otros pueblos germanos. Al mismo tiempo, los sármatas, de origen iranio, atacaron el territorio entre el Danubio y el Theiss.
Marco Aurelio y Vero solo pudieron responder con una expedición de castigo en 167. Tras la muerte de Vero en 169, Marco Aurelio asumió personalmente la dirección de la guerra contra los germanos y permaneció en el frente durante gran parte del resto de su vida. Los romanos sufrieron al menos dos derrotas graves. Los cuados y los marcomanos cruzaron los Alpes, amenazaron Opitergium, la actual Oderzo, y sitiaron Aquilea, ciudad decisiva del noreste de Italia. Al mismo tiempo, los costobocos emigraron desde los Cárpatos e invadieron Mesia, Macedonia y Grecia.
Después de una guerra prolongada y cruenta, Marco Aurelio logró hacer retroceder a los invasores. Muchos de los pueblos derrotados se asentaron dentro de las fronteras, en Dacia, Panonia, Germania y la propia Italia. La cantidad de nuevos habitantes fue tan elevada que Marco Aurelio planeó o estableció dos nuevas provincias en la orilla occidental del Danubio, Sarmacia y Marcomania, correspondientes aproximadamente a las actuales Bohemia y Hungría. No obstante, la historiografía discute si llegaron a organizarse de manera efectiva o si el proyecto quedó truncado por la muerte del emperador.[9]
3.5. La revuelta de Avidio Casio[editar]
En 175, mientras Marco Aurelio seguía ocupado en el Danubio, el general Avidio Casio se rebeló en Oriente. Había sido engañado con la noticia falsa de que el emperador había muerto tras una larga enfermedad. Casi todas las provincias orientales, excepto Capadocia y Bitinia, se sumaron a los sublevados. Cuando se supo que Marco Aurelio seguía vivo, la suerte de Casio cambió con rapidez: fue ejecutado por sus propias tropas tras haber permanecido solo cien días en el poder.[10]
Para restablecer la autoridad imperial en Oriente, Marco Aurelio recorrió la zona acompañado por su esposa Faustina la Menor. Visitó Atenas y se presentó ante sus habitantes como protector de la filosofía. En 176 fundó en la ciudad cuatro cátedras imperiales pagadas con fondos públicos para enseñar las cuatro doctrinas tradicionales: platonismo, aristotelismo, epicureísmo y estoicismo.[11]
3.6. Últimos años y corregencia con Cómodo[editar]
Después de celebrar el triunfo en Roma, Marco Aurelio marchó de nuevo en 177 hacia la frontera del Danubio, donde consiguió una victoria decisiva contra los germanos. La anexión de Bohemia parecía inminente, pero los preparativos para la ofensiva final se detuvieron cuando el emperador cayó enfermo en 180.
Cómodo, su hijo, había sido elevado al rango de César en 166 y compartió formalmente el gobierno del imperio desde 177. Durante los últimos años de vida de Marco Aurelio, ambos gobernaron conjuntamente, preparando así el relevo.
4. Estilo y características[editar]
Marco Aurelio aparece en las fuentes antiguas como un gobernante moderado, accesible y dedicado al deber. El historiador Herodiano, que escribió la historia del imperio posterior a su muerte, lo describió con admiración: cultivaba todas las virtudes, era un enamorado de la literatura antigua y se mostraba magnánimo tanto al recibir a quienes lo visitaban como al impedir que su guardia alejara a quienes se le acercaban. Herodiano añadió que fue "el único emperador que hizo creíble su filosofía, no por sus palabras, ni por sus conocimientos doctrinales, sino por la dignidad de su conducta y su prudente forma de vivir."
A diferencia de otros emperadores que hacían ostentación del lujo, Marco Aurelio se presentó como un hombre sobrio y austero. En las Meditaciones recuerda que su madre le mostró que era posible vivir sin ostentación. Su pensamiento no era un mero adorno cortesano: la filosofía estoica orientaba sus decisiones como gobernante y su disciplina personal en el campamento militar. Su reinado ha sido leído con frecuencia como la puesta en práctica del ideal platónico del rey-filósofo, aunque adaptado al contexto romano.
Esa sobriedad no impidió que su gobierno fuera autoritario en materia militar y religiosa. Defendió las fronteras con una política de gran dureza, persiguió a los cristianos cuando las leyes lo exigían y dedicó largos años a la guerra. Algunos intérpretes, como el crítico Jonathan Dollimore, han señalado una aparente indiferencia del emperador hacia las brutalidades de la vida: su manera de gobernar convivía con una visión del mundo que subrayaba la insignificancia de los asuntos mundanos.[12]
5. Palmarés y récords[editar]
Marco Aurelio no fue un "campeón" en el sentido atlético moderno, pero su carrera acumuló numerosos cargos, honores e hitos. Esta sección recoge los principales, como guía cronológica de su poder y de sus distinciones.
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| Año | Hito |
|---|---|
| 121 | Nace en Roma el 26 de abril |
| 136 | Adriano otorga el título de César a Lucio Elio César, a cuya hija se promete a Marco Aurelio |
| 138 | Antonino Pío lo adopta como heredero, junto con Lucio Vero, el 25 de febrero |
| 140 | Ejerce su primer consulado |
| 145 | Se casa con Faustina la Menor y ejerce su segundo consulado |
| 147 | Recibe la tribunicia potestas y el imperium proconsular |
| 161 | Ejerce su tercer consulado y sube al trono junto con Lucio Vero |
| 166 | Celebra el triunfo por la victoria sobre Partia |
| 169 | Muere Lucio Vero; Marco Aurelio queda como único emperador |
| 175 | Sofoca la revuelta de Avidio Casio |
| 176 | Funda en Atenas cuatro cátedras imperiales de filosofía |
| 177 | Asocia al trono a su hijo Cómodo |
| 180 | Muere en el frente de Vindobona o Sirmio el 17 de marzo |
Entre los honores póstumos más destacados están la deificación oficial como Divus Marcus, la construcción de la columna conmemorativa por sus victorias contra sármatas y germanos, y la conservación de su memoria en la estatuaria pública. Es el último de los cinco buenos emperadores y su nombre quedó asociado al cierre simbólico de la etapa más estable del Alto Imperio.
6. Obra literaria: las Meditaciones[editar]
Durante las campañas militares de la década de 170, Marco Aurelio escribió sus célebres Meditaciones. El título griego es Τὰ εἰς ἑαυτόν (Tà eis heautón), que puede traducirse como "Para sí mismo" o "A sí mismo". No se trata de una obra concebida para la difusión pública, sino de una serie de notas privadas, en griego helenístico, destinadas a la propia guía moral y a la disciplina interior.
Las Meditaciones son la gran obra de Marco Aurelio y uno de los textos más influyentes del estoicismo tardío. Suelen describirse como una obra escrita con exquisitez y una ternura poco común para un texto de gobierno. John Stuart Mill llegó a compararla con el Sermón de la Montaña. Al mismo tiempo, es un texto profundamente sobrio y severo: recuerda la fugacidad de la vida, la inevitabilidad de la muerte y la insignificancia de la fama.
Una de las ideas más repetidas en el libro es la de que todo cae en el olvido. Marco Aurelio escribe:
Vivimos por un instante, sólo para caer en el completo olvido y el vacío infinito de tiempo de esta parte de nuestra existencia.
Para él, incluso las leyendas terminan desvaneciéndose. La muerte no era un castigo, sino un límite natural:
La vida del hombre es una simple duración, un punto en el tiempo, su contenido una corriente de distancia, la composición del cuerpo propensa a la descomposición, el alma un vórtice, la fortuna incalculable y la fama incierta. Las cosas del cuerpo son como un río y las cosas del alma como un sueño de vapor, la vida es una guerra y la fama después de la muerte, solo olvido.
Por influjo del estoicismo, Marco Aurelio entiende que "todo lo existente se desintegra y todo lo creado por la naturaleza está destinado a morir." La duración de la vida individual le parece irrelevante ante la inmensidad del tiempo anterior y posterior. Los deseos, escribe, conducen a la preocupación y a la decepción, porque lo que se desea en este mundo es, desde su perspectiva, fugaz y corrupto. Por eso, la muerte aparece como algo incluso deseable: pone fin a los deseos.
La primera edición impresa de la obra apareció en Zúrich, según la tradición más citada en 1558; otras referencias la fechan en 1559.[13] El texto se transcribió a partir de un manuscrito que hoy se ha perdido. Una copia del manuscrito perdido se conserva en los Museos Vaticanos. Desde entonces, el libro no ha dejado de editarse y traducirse. En el ámbito hispánico, una de las versiones más difundidas es la publicada por la editorial Gredos de Madrid en 1994, dentro de su colección de clásicos.[14]
7. Matrimonio y descendencia[editar]
Marco Aurelio se casó con Faustina la Menor en 145. Durante unos treinta años de matrimonio, Faustina dio a luz a numerosos hijos, aunque la cifra exacta varía según las fuentes y las listas conservadas no siempre coinciden.[15] El artículo de referencia que sigue este documento habla de trece hijos, si bien la lista nominal recoge con claridad doce, probablemente por la combinación de partos, gemelos y muertes prematuras. De todos ellos, solo un varón y cuatro mujeres sobrevivieron a Marco Aurelio.
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| Hijo o hija | Fecha de nacimiento y muerte |
|---|---|
| Annia Aurelia Galeria Faustina | 147-165 |
| Gemelo de Lucila | Muerto hacia 150 |
| Galeria Lucila | 148/150-182 |
| Tito Elio Aurelio | Nacido en 150; fallecido antes del 7 de marzo de 161 |
| Adriano | Nacido en 152; fallecido antes del 7 de marzo de 161 |
| Domicia Faustina | Nacida en 150; fallecida antes del 7 de marzo de 161 |
| Aurelia Fadila | Nacida en 159; fallecida antes de 192 |
| Annia Cornificia Faustina la Menor | Nacida en 160; fallecida durante el reinado de Caracalla (211-217) |
| Tito Aurelio Fulvo Antonino | 161-165 |
| Lucio Aurelio Cómodo Antonino | 161-192; emperador |
| Marco Annio Vero César | 162-169 |
| Vibia Aurelia Sabina | Nacida en 170; fallecida antes de 217 |
De entre los hijos que llegaron a la edad adulta o a la adolescencia, el más relevante fue Cómodo, que sucedió a su padre en el trono. Galeria Lucila se casó con el coemperador Lucio Vero. Las hijas Fadila, Annia Cornificia Faustina la Menor y Vibia Aurelia Sabina sobrevivieron a Marco Aurelio, aunque ninguna dejó una línea dinástica de primera importancia.
8. Muerte y sucesión[editar]
Marco Aurelio murió el 17 de marzo de 180 en Vindobona (la actual Viena) o Sirmio, según la fuente que se siga, en compañía de su hijo y sucesor Cómodo. Tras su muerte fue deificado y sus cenizas se trasladaron a Roma, donde reposaron en el mausoleo de Adriano, el actual castillo de Sant'Angelo, hasta el saqueo visigodo de la ciudad en 410. Se erigió además una columna conmemorativa que celebra sus victorias contra los sármatas y los germanos.
La sucesión recayó en Cómodo, a quien Marco Aurelio había nombrado César en 166 y con quien compartió el gobierno desde 177. Con este nombramiento se puso fin a la serie de "emperadores adoptivos", es decir, a la práctica de elegir al sucesor por adopción y no por lazo de sangre. La decisión fue muy criticada por la historiografía posterior, porque Cómodo resultó ser un gobernante paranoico, egoísta y con graves problemas de liderazgo. Por esa razón, la muerte de Marco Aurelio se ha considerado a menudo como el cierre de la época de mayor prosperidad del Imperio, la Pax Romana.
Algunos historiadores matizan que Marco Aurelio tuvo pocas alternativas reales: no había candidatos externos de consenso y una sucesión incierta podía desatar una guerra civil. Aun así, el contraste entre el padre filósofo y el hijo autocrático marcó la memoria posterior de su reinado.
9. Legado y representaciones en el arte[editar]
El legado visual de Marco Aurelio es enorme. La llamada estatua ecuestre de Marco Aurelio, realizada en bronce, es la única estatua ecuestre de bronce de un emperador romano precristiano que ha llegado hasta nosotros. Durante la Edad Media permaneció en el palacio de Letrán, en Roma. En 1538 fue reubicada en la plaza del Campidoglio, en la colina Capitolina. En la actualidad, el original se conserva dentro del Museo Capitolino, mientras que en la plaza se exhibe una copia.
La supervivencia de la pieza se explica por un malentendido: tras la conversión de Roma al cristianismo, muchas estatuas imperiales se fundieron con fines eclesiásticos, pero se creyó erróneamente que esta representaba al emperador Constantino, el primer emperador cristiano, y por eso no fue destruida. Aunque muestra a un emperador victorioso, la ausencia de armas da al jinete un aire pacificador y no estrictamente militar. Esta estatua aparece en la moneda italiana de 50 céntimos de euro, diseñada por Roberto Mauri.
En agosto de 2008, un equipo de arqueólogos dirigido por Marc Waelkens, de la Universidad Católica de Lovaina, encontró en la antigua ciudad de Sagalassos, en el sur de Turquía, fragmentos de mármol que conformaban una estatua colosal de Marco Aurelio. El busto pesa cerca de 30 kg y la cabeza mide alrededor de un metro de altura. Los restos se hallaron en la sala más grande de un baño romano, usada probablemente como frigidarium, es decir, como piscina de agua fría. El recinto quedó parcialmente destruido por un terremoto entre los años 540 y 620. En la misma zona se habían hallado antes fragmentos de esculturas colosales de Adriano y de Faustina la Mayor, por lo que se piensa que la sala albergaba una galería de retratos de la dinastía Antonina. La cabeza de Marco Aurelio hallada en Sagalassos presenta los ojos saltones y la mirada hacia arriba, algo que Waelkens interpretó como "un acto de profunda contemplación, muy adecuado para un gobernante que era más filósofo que soldado."
En la literatura y el cine, la figura de Marco Aurelio ha tenido una notable presencia:
- Memorias de Adriano, de Marguerite Yourcenar (1951), es una biografía ficticia de uno de sus predecesores, Adriano, pero evoca el mundo en el que se formó Marco Aurelio.
- La caída del Imperio romano (1964), película en la que Alec Guinness interpretó a Marco Aurelio.
- Gladiator, película de Ridley Scott estrenada en 2000 y conocida en algunos mercados hispanohablantes como Gladiador; el papel de Marco Aurelio corrió a cargo de Richard Harris.
- The Silence of the Lambs (1991), de Jonathan Demme, incluye una breve mención de las Meditaciones.
- Black Sails (2014), serie de televisión, cita un fragmento de las Meditaciones.
En el siglo XX y lo que va del XXI, Marco Aurelio se ha convertido también en una figura de referencia para la divulgación del estoicismo, tanto en el mundo anglosajón como en el hispanohablante. Numerosos sitios de filosofía y bienestar republicaron frases suyas, a menudo fuera de su contexto, como parte del renovado interés por el estoicismo práctico.
10. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]
Marco Aurelio tiene una relación temprana y sostenida con la cultura en español. En 1528, el franciscano y escritor Fray Antonio de Guevara publicó en Sevilla el Libro áureo de Marco Aurelio, una obra renacentista de molde moralizante que utilizaba al emperador como figura ejemplar para la educación de príncipes y cortesanos. No era una traducción de las Meditaciones en sentido estricto, sino una recreación literaria inspirada en su figura. El éxito de la obra fue muy grande y se extendió por la España moderna y la América colonial. Con el tiempo, contribuyó a fijar en el ámbito hispánico la imagen de Marco Aurelio como emperador sabio.
La traducción y edición de sus Meditaciones al castellano se consolidó a partir del siglo XVI y continúa en la actualidad. La edición de la editorial Gredos de Madrid, publicada en 1994, es una de las más citadas en cursos universitarios de filosofía antigua, tanto en España como en América Latina. En las últimas décadas, la obra ha circulado también en ediciones de bolsillo, antologías de citas y formatos digitales en todo el mundo hispanohablante.
En el cine de habla hispana, los doblajes de La caída del Imperio romano y de Gladiator difundieron la figura de Marco Aurelio ante públicos masivos. La película de 2000, en particular, reforzó la idea del "emperador filósofo" traicionado por un heredero impopular, aunque su guion se toma numerosas libertades históricas. En cuanto a visitas de exposiciones o piezas arqueológicas, la España romana de la Bética forma parte del relato familiar del emperador, ya que su rama paterna estuvo ligada a Ucubi, hoy Espejo, en la provincia de Córdoba. Este vínculo hispano es citado con frecuencia en la divulgación histórica española y puede consultarse en los grandes museos arqueológicos dedicados a la Antigüedad clásica.
No hay constancia de que la estatua original de Marco Aurelio haya viajado de forma permanente a América Latina en préstamo reciente; las grandes exposiciones arqueológicas romanas con piezas suyas han circulado sobre todo por museos europeos y estadounidenses. El conocimiento del emperador en la región se apoya, por tanto, en la lectura de las Meditaciones, en la influencia de la obra de Fray Antonio de Guevara durante el período virreinal y en la presencia constante del personaje en la cultura audiovisual contemporánea.
Notas[editar]
El nombre de nacimiento es Marcus Annius Catilius Severus, según Dion Casio (Historia romana 69.21) y la Historia Augusta, "Marco Aurelio", 1.9. A lo largo de su vida cambió de nombre varias veces: Marco Elio Aurelio Vero al ser adoptado, Marco Anio Vero según cierta noticia tras el matrimonio, y Marco Aurelio Antonino como emperador. ↩︎
La familia paterna era de origen itálico, con raíz en Setia, en el Lacio, y una rama asentada en Ucubi, la actual Espejo (Córdoba), en la provincia Bética. Por esa vía, algunas obras modernas subrayan el vínculo hispano de Marco Aurelio, aunque él nació y se crio en Roma. ↩︎
La referencia procede de Meditaciones 1.3, donde Marco Aurelio agradece a su madre haberle enseñado a vivir sin ostentación. ↩︎
El apodo está transmitido por la Historia Augusta. La forma verissimus es un superlativo del latín verus: "verdadero", "muy veraz". ↩︎
Los consulados de Marco Aurelio durante el reinado de Antonino Pío corresponden a los años 140, 145 y 161. ↩︎
El imperium proconsular otorgado en 147 era efectivo fuera de Roma y se sumaba a la tribunicia potestas, la potestad tribunicia que le confería poder civil y sacrosanto dentro de la capital. ↩︎
Historia Augusta, "Marco Aurelio", 1, y Dion Casio 69.21. La noticia del cambio de nombre tras la boda es una de las discusiones menores entre biógrafos modernos, porque la nomenclatura de los emperadores adoptivos sigue reglas complejas. ↩︎
Dion Casio registra que, en el brote posterior de la plaga, morían en Roma hasta 2.000 personas al día. Las cifras globales de mortalidad son estimaciones modernas y no hay consenso absoluto entre demógrafos. ↩︎
La creación formal de las provincias de Sarmacia y Marcomania está sujeta a debate: algunas reconstrucciones la consideran un proyecto firmado; otras, solo una intención estratégica que no llegó a ejecutarse por la muerte del emperador. ↩︎
El dato de los cien días de poder de Avidio Casio procede de la tradición antigua. La rapidez de su caída impidió que se consolidara como un verdadero emperador rival. ↩︎
Pierre Hadot, ¿Qué es la filosofía antigua?, México, Fondo de Cultura Económica, 1998, p. 164, documenta esta fundación de las cuatro cátedras en Atenas en 176. ↩︎
Jonathan Dollimore, Death, Desire and Loss in Western Culture, Londres, 1998, pp. 32-35, analiza la relación entre las reflexiones de Marco Aurelio sobre la muerte y su ejercicio del poder militar y religioso. ↩︎
La primera edición impresa de las Meditaciones suele situarse en Zúrich entre 1558 y 1559, según se siga la datación del impresor o la de la dedicatoria. El manuscrito antiguo usado por el editor se perdió después; una copia se conserva en los Museos Vaticanos. ↩︎
Marco Aurelio, Meditaciones, Madrid, Editorial Gredos, 1994, 1.ª edición en la colección de clásicos de esa editorial. Es una de las ediciones españolas más citadas en el ámbito académico hispano. ↩︎
La cifra de hijos varía según las fuentes. La tradición más difundida habla de trece hijos, aunque la lista nominal suele recoger doce debido a muertes muy tempranas o a la confusión entre partos y bebés no nombrados. ↩︎