Marcos Pérez Jiménez
| Marcos Pérez Jiménez | |
|---|---|
| Presidente de facto de Venezuela | |
| Nombre completo | Marcos Evangelista Pérez Jiménez |
| Nacimiento | 25 de abril de 1914 Michelena, Táchira, Venezuela |
| Fallecimiento | 20 de septiembre de 2001 (87 años) Alcobendas, España |
| Nacionalidad | Venezolana |
| Profesión | Militar y político |
| Rango | General de división |
| Cónyuge | Flor María Chalbaud Castro (matr. 1945) |
| Partido | Frente Electoral Independiente (1951–1958) Cruzada Cívica Nacionalista (1963–1973) |
| Cargos | Presidente de Venezuela (1952–1958) Ministro de la Defensa Nacional (1948–1953) Jefe de Estado Mayor (1945–1948) |
1. Resumen[editar]
Marcos Evangelista Pérez Jiménez (Michelena, 25 de abril de 1914 – Alcobendas, 20 de septiembre de 2001) fue un militar, político y dictador venezolano que ejerció como presidente de facto de Venezuela desde el 2 de diciembre de 1952 hasta el 23 de enero de 1958, cuando fue derrocado en un golpe de Estado llevado a cabo por sectores descontentos de las Fuerzas Armadas y la población civil.[1]
Pérez Jiménez inició su carrera militar en 1931 y alcanzó el grado de general de división del Ejército de Venezuela. Gobernó bajo la doctrina del Nuevo Ideal Nacional, una propuesta de modernización basada en la inversión estatal en infraestructura, el aprovechamiento de la renta petrolera, el orden como valor político y una ideología nacionalista, militarista y conservadora. Su administración coincidió con un período de altos precios del petróleo, impulsado por coyunturas como la guerra de Corea, lo que permitió financiar un vasto programa de obras públicas, vivienda, vialidad y equipamiento militar.[2]
El régimen de Pérez Jiménez se caracterizó, además, por un férreo control político y una represión sistemática contra partidos de izquierda, sindicatos, estudiantes y adversarios de todo signo. La Dirección de Seguridad Nacional, su policía política, fue responsable de detenciones, torturas, censura y persecución de opositores. El régimen también promovió activamente la inmigración europea, en particular de españoles, italianos y portugueses, dentro de un proyecto de transformación demográfica y modernización productiva.[3]
Tras su derrocamiento, Pérez Jiménez se exilió en República Dominicana y luego en Estados Unidos, desde donde fue extraditado a Venezuela. Fue juzgado y encarcelado por malversación de capitales, cumpliendo parte de una sentencia de cuatro años. Posteriormente se trasladó a España bajo la protección del régimen de Francisco Franco. En 1968 fue elegido senador por el Distrito Federal, pero la elección fue anulada por la Corte Suprema de Justicia. Retirado de la vida pública, falleció en Alcobendas, España, el 20 de septiembre de 2001.
2. Primeros años y formación militar[editar]
2.1. Origen familiar[editar]
Marcos Evangelista Pérez Jiménez nació el 25 de abril de 1914 en Michelena, estado Táchira, Venezuela. Por línea paterna, fue hijo de Juan Severo Pérez Bustamante, nacido hacia 1845 en Michelena, y por línea materna de Adela Jiménez Cobos, nacida en 1874 y originaria de Cúcuta, Colombia, quien ejerció como maestra.[4]
Su abuelo paterno fue Juan Evangelista Pérez Mora (1775–1853), natural de La Grita, dedicado al transporte y al comercio. Por la rama materna, sus abuelos fueron Rafael María Jiménez y Venancia Cobos, también de origen colombiano. La familia de su madre administró un alojamiento para viajeros en Lobatera, en el Táchira.[4:1]
2.2. Academia Militar y primeros destinos[editar]
Ingresó a la Escuela Militar de Venezuela en 1931 y egresó como subteniente en 1933. Las fuentes consultadas destacan que se graduó con las más altas calificaciones de su promoción y que su promedio se mantuvo sin ser superado en la historia de la Academia de Oficiales, dato que ha sido repetido como elemento biográfico, aunque conviene tratarlo con reserva por su difícil verificación independiente.[5]
En 1941 realizó cursos de especialización en la Escuela Militar de Chorrillos, en Lima, Perú.[6] Coincidió en esa etapa con José Cabrejo Mejía, quien más tarde sería ministro de Fomento y Obras Públicas durante el gobierno militar del general peruano Manuel Odría, un dato que documenta el vínculo temprano de Pérez Jiménez con los círculos militares sudamericanos de la época.[6:1] A su regreso a Venezuela fue ascendido a capitán.
3. Carrera política[editar]
3.1. Golpe de Estado de 1945[editar]
Pérez Jiménez formó parte de la Unión Militar Patriótica, una instancia de militares jóvenes que mantuvieron reuniones con dirigentes de Acción Democrática en contra del gobierno del presidente Isaías Medina Angarita.[7] El 18 de octubre de 1945 estalló un golpe cívico-militar que terminó con el gobierno de Medina. Pérez Jiménez fue arrestado en Maracay durante las acciones, pero fue liberado poco después, cuando Rómulo Betancourt asumió la presidencia de la Junta Revolucionaria de Gobierno, en el inicio del período conocido como Trienio Adeco.[8]
3.2. Golpe de 1948 y Junta Militar[editar]
Tras la restauración de la institucionalidad y las elecciones en que resultó elegido presidente el escritor Rómulo Gallegos, Pérez Jiménez, para entonces vinculado al Estado Mayor, participó en el golpe de Estado del 24 de noviembre de 1948. La acción fue impulsada por él y por Luis Llovera Páez; Carlos Delgado Chalbaud se sumó con reservas y a última hora. El triunfo del movimiento militar puso fin al Trienio Adeco y llevó al exilio a Gallegos.[9]
Se constituyó una Junta Militar de Gobierno presidida colegiadamente por Delgado Chalbaud y en la que también figuró Llovera Páez. A su vez, Pérez Jiménez ejerció como ministro de la Defensa Nacional.[10] La Junta disolvió Acción Democrática y la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), iniciando un ciclo de exclusión política institucionalizada.
El 13 de noviembre de 1950 Carlos Delgado Chalbaud fue asesinado en Caracas, en un episodio que las fuentes llaman "secuestro mal organizado". Tras su muerte, la Junta Militar se transformó en Junta de Gobierno y asumió la presidencia Germán Suárez Flamerich, quien ejercía como embajador de Venezuela en Perú. Aunque Suárez Flamerich ostentaba formalmente la presidencia, Pérez Jiménez mantuvo el control real del poder, posición que conservó desde la Junta de Gobierno dominada por él y por las Fuerzas Armadas.[11]
3.3. Fraude electoral de 1952[editar]
La Junta de Gobierno convocó elecciones para el 30 de noviembre de 1952, con el fin de elegir una Asamblea Nacional Constituyente que debía redactar una nueva Constitución y dar término al gobierno transitorio. Los partidos de oposición formaron una amplia coalición: Unión Republicana Democrática (URD), COPEI y, de manera indirecta, Acción Democrática y el Partido Comunista de Venezuela, que actuaban en la clandestinidad y apoyaron a los candidatos opositores.[12]
Cuando los primeros escrutinios indicaban que Unión Republicana Democrática, dirigida por Jóvito Villalba y Mario Briceño Iragorry, iba a ganar las elecciones, el partido oficialista Frente Electoral Independiente (FEI), promovido por Pérez Jiménez, desconoció los resultados. El Consejo Supremo Electoral suspendió los escrutinios el mismo día. El 2 de diciembre de 1952 las autoridades proclamaron a Pérez Jiménez presidente provisional, en lo que la oposición consideró un desconocimiento claro de la voluntad popular.[12:1]
El 17 de abril de 1953, con la oposición ilegalizada o en el exilio, Pérez Jiménez se proclamó presidente constitucional para el período 1953–1958. La Asamblea Nacional Constituyente, integrada solo por delegados del FEI tras el retiro de los partidos opositores, sancionó una nueva Constitución que otorgó al presidente amplios poderes.[13]
4. Presidencia (1952–1958)[editar]
4.1. Nuevo Ideal Nacional[editar]
El gobierno de Pérez Jiménez adoptó como marco ideológico el Nuevo Ideal Nacional, definido por el propio régimen como la búsqueda de "lograr para Venezuela un puesto de honor entre las naciones y hacer una Patria cada día más próspera, digna y fuerte". La propuesta mezclaba nacionalismo, militarismo, conservadurismo y una forma de intervención estatal cercana al keynesianismo: el Estado recibía regalías del petróleo, fomentaba el control del orden y canalizaba los recursos a grandes obras civiles que generaban empleo sin expropiar directamente los sectores productivos.[14]
En la práctica, la doctrina se tradujo en un discurso de desarrollo nacional que ligaba la grandeza de la Patria con la estabilidad impuesta por las Fuerzas Armadas. Se promovió la exaltación del héroe nacional Simón Bolívar —se ordenó construir una plaza dedicada al Libertador en cada rincón del territorio— y se instituyó la Semana de la Patria, que culminaba el 5 de julio, día de la independencia venezolana. En esos actos se combinaban la celebración de los próceres con la exhibición de las realizaciones del gobierno.[14:1]
4.2. Política económica y obras públicas[editar]
El régimen se benefició de un contexto petrolero favorable. El aumento de la producción y de los precios internacionales del crudo, en parte por la guerra de Corea, llevó el barril a valores de hasta dos dólares, considerados altos para la época. El incremento de los ingresos fiscales permitió financiar un vasto programa de inversión pública.[2:1]
Entre las obras emblemáticas del período se cuentan la Autopista Caracas-La Guaira —considerada en su momento la carretera más costosa del mundo y una de las obras de ingeniería más relevantes de América Latina—, la Autopista Regional del Centro, la Avenida Urdaneta, la Avenida Francisco de Miranda, la Avenida Libertador, la Autopista Francisco Fajardo, el Paseo Los Próceres, el Hotel Humboldt, el Teleférico de Caracas y el Teleférico de Mérida.[15]
También se destacan el Centro Simón Bolívar, el Círculo Militar de Caracas, el Hotel Tamanaco, el Hospital Universitario de Caracas, la Ciudad Universitaria de Caracas, el Estadio Universitario de Caracas, la Ciudad Vacacional Los Caracas, el Helicoide, los sistemas de riego y la represa del río Guárico, el puente sobre el río Chama, y la urbanización 2 de diciembre, luego renombrada 23 de enero.[16]
El proyecto de vivienda masiva, con grandes superbloques, forma parte de la memoria urbana de Caracas. El régimen derribó ranchos en cerros y promovió viviendas dignas, un proceso que interrumpió métodos previos de ocupación popular y reorganizó el espacio bajo lógica militar y técnica. La expansión vial conectó regiones antes mal comunicadas y dio salida a los Andes con carreteras como Barinas-San Cristóbal y Barinas-Apartaderos; la Panamericana unió Táchira con Caracas. Se modernizaron los puertos de La Guaira y Maracaibo, se dragó la desembocadura del Orinoco y se avanzó en el anteproyecto de la Siderúrgica del Orinoco y en el plan de electrificación del río Caroní.[17]
La política de pleno empleo durante el régimen fue ampliamente comentada. El sector de la construcción creció con tanta rapidez que se recurrió a trabajadores extranjeros para cubrir vacantes. La propaganda oficial presentó ese dinamismo como un logro del Nuevo Ideal Nacional; la historiografía crítica lo matiza: la política fue posible por la renta petrolera, suponía un orden político autoritario y no logró eliminar las estructuras de desigualdad ni constituir un modelo económico sostenible de largo plazo.[18]
Los datos cuantitativos de la época, en particular los referidos a inversión por obra, número de trabajadores o costo, proceden muchas veces de publicaciones oficiales y deben leerse con criterio, pues el régimen tenía un fuerte interés en magnificar sus realizaciones. Las cifras presentadas por distintas fuentes no siempre coinciden entre sí.[19]
4.3. Ciencia y tecnología[editar]
El período de Pérez Jiménez es considerado por varios estudiosos como el inicio de una institucionalización de la ciencia venezolana con financiamiento estatal y reconocimiento social. En ese tiempo, la política científica dio prioridad a las ciencias básicas por encima de las aplicadas.[20]
El 29 de abril de 1954 se fundó en Altos de Pipe el Instituto Venezolano de Neurología e Investigaciones Cerebrales (IVNIC), bajo la dirección de Humberto Fernández-Morán. Se contrató a investigadores extranjeros, principalmente en biomedicina, y se impulsó la compra e instalación de un reactor nuclear del Centro de Física, el primero de su tipo en América Latina y un símbolo de los vínculos del régimen con la modernidad técnica norteamericana.[21]
El reactor nuclear RV-1 fue inaugurado en 1958 como proyecto del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), institución sucesora del IVNIC. Su puesta en marcha se presentó como un avance científico estratégico; en la práctica, la instalación dependió fuertemente de la cooperación estadounidense y formó parte del programa Átomos para la Paz.[22]
4.4. Inmigración[editar]
El gobierno de Pérez Jiménez desarrolló una política activa de inmigración europea, centrada en atraer españoles, italianos y portugueses. La llegada se dio en un contexto de posguerra, con una Europa empobrecida y con desplazados que buscaban un nuevo horizonte. La mayoría entró por el puerto de La Guaira.[3:1]
El discurso oficial del Nuevo Ideal Nacional asociaba la modernización del país con una población de origen europeo, y consideraba pueblos indígenas y aportes afrodescendientes como atávicos para el desarrollo. En 1957 se modificó la ley electoral para otorgar derecho al voto a inmigrantes con más de dos años de residencia, habilitándolos para participar en el plebiscito del 15 de diciembre de ese año.[23] Esa política fue parte de un proyecto de blanqueamiento racial, tal como ha sido documentado por investigaciones posteriores.[24]
Los inmigrantes se integraron sobre todo en la construcción, el comercio —en particular panaderías, restaurantes y cafeterías—, la agricultura, la industria y las obras públicas. Las colonias más numerosas fueron las de italianos, españoles y portugueses. Buscaban huir del hambre, del desempleo y de regímenes autoritarios europeos; Venezuela ofrecía una economía en expansión y una demanda sostenida de trabajo.[25]
4.5. Represión y derechos humanos[editar]
El régimen de Pérez Jiménez se distinguió por una intensa represión a la disidencia. La Dirección de Seguridad Nacional, dirigida por Pedro Estrada, ejerció funciones de policía política: censura, detenciones, torturas, desapariciones y persecución de opositores. Se documentaron métodos como la cámara de hielo, el uso de bolas de acero, golpes, plantones y otras formas de maltrato físico.[26]
La represión se dirigió primero contra partidos de tendencia izquierdista, como Acción Democrática y el Partido Comunista de Venezuela, y luego alcanzó a casi todos los sectores políticos del país, incluyendo a dirigentes estudiantiles, sindicales, intelectuales y periodistas. La Ley de vagos y maleantes sirvió de marco legal para detenciones preventivas sin juicio y para la persecución de opositores.[27]
La oposición política fue ilegalizada, los sindicatos intervenidos y disueltos, y numerosas personas debieron exiliarse. La censura de prensa, radio y cine fue explícita, con control gubernamental de los medios y promoción de una prensa oficialista. Las cárceles se llenaron de presos políticos, en particular en los momentos de mayor tensión social.[28]
En 1951, durante la celebración del Día de la Raza, un grupo de doce venezolanos que protestaban contra la dictadura fue arrestado y sometido a torturas prolongadas. El grupo, conocido como "Los Doce Apóstoles", estuvo obligado a permanecer de pie durante tres días y cada uno fue torturado de forma personalizada.[29] El episodio circuló después como ejemplo de la brutalidad represiva del régimen.
El 9 de agosto de 1956, Pedro Estrada anunció un supuesto complot para asesinar a Pérez Jiménez. Fueron detenidos Ramón J. Velásquez, José Gerbasi, Mario Pérez Pisanti, Guillermo Muñoz, Luis Esteban Rey, Horacio Chacín Ducharne, Manuel Vicente Magallanes y otros, sin que los cargos pudieran probarse en su contra. La denuncia fue considerada un pretexto para nuevos arrestos.[30]
4.6. Plebiscito de 1957[editar]
El 2 de noviembre de 1957, el Ejecutivo convocó al Congreso a sesiones extraordinarias. Dos días después, Pérez Jiménez presentó una ley electoral que sustituía las elecciones presidenciales previstas para el 15 de diciembre por un plebiscito. El Congreso, controlado por el régimen, aprobó la ley en menos de nueve días.[23:1]
La consulta se organizó con dos tarjetas: una azul para el voto afirmativo y una roja para el voto negativo. Tenían derecho al voto los mayores de 18 años y los extranjeros con dos años de residencia. Se eliminó el registro electoral y se permitió votar en cualquiera de los centros habilitados. La oposición, organizada en la Junta Patriótica, calificó el plebiscito como "un nuevo golpe de Estado" y llamó a la abstención masiva.[23:2]
Se anunciaron 2 342 000 votos afirmativos y 658 000 negativos, de un censo de 3 266 000 electores, según el Consejo Supremo Electoral. El resultado fue denunciado como fraudulento.[23:3]
Testimonios diplomáticos de la época describieron el plebiscito como una farsa organizada en pocas semanas, con presión sobre empresas e individuos para adherir públicamente al régimen. La prensa controlada publicó una gran cantidad de mensajes de apoyo en las semanas previas. El ambiente nacional era de "resignación", según corresponsales extranjeros, con fuerte presencia policial y militar en las calles.[31]
4.7. Supuesto intento de magnicidio[editar]
El caso del 9 de agosto de 1956 ya se ha descrito en el apartado sobre represión. La denuncia no produjo condena alguna contra los detenidos y pasó a ser recordada como un episodio típico de fabricación de acusaciones por parte de la policía política.[30:1]
5. Caída y exilio[editar]
5.1. Golpe de Estado del 23 de enero de 1958[editar]
A inicios de enero de 1958 el descontento militar se hizo visible. El 1 de enero, el coronel Hugo Trejo encabezó un alzamiento en el que participaron oficiales de la guarnición de Caracas y Maracay, sobre todo de la Fuerza Aérea. El movimiento fracasó y sus principales dirigentes fueron detenidos, pero abrió una crisis profunda dentro del régimen.[32]
Las huelgas y manifestaciones se sucedieron. El 21 de enero, la Junta Patriótica convocó una huelga general para el 22. La prensa paralizó sus labores y Caracas sufrió enfrentamientos entre el gobierno y la oposición. El 22 de enero, altos jefes militares se reunieron en la Base Naval de Mamo y en la Comandancia General de la Marina para evaluar la situación, y concluyeron pidiendo la renuncia de Pérez Jiménez.[1:1]
Para la noche del 22 de enero, la Marina de Guerra y la guarnición de Caracas se pronunciaron contra el régimen. Pérez Jiménez, privado de apoyo militar, huyó en la madrugada del 23 de enero rumbo a Ciudad Trujillo —hoy Santo Domingo—, en República Dominicana. Lo hizo a bordo del monoplano Douglas C-54 Skymaster conocido como "La Vaca Sagrada", junto con su esposa, Flor María Chalbaud, sus hijas, su suegra, varios funcionarios y colaboradores, entre ellos Luis Llovera Páez, Pedro Gutiérrez Alfaro, Antonio Pérez Vivas, Raúl Soulés Baldó y Fortunato Herrera.[33]
El dictador hizo escala en Curazao antes de llegar a República Dominicana, donde fue recibido por el dictador Rafael Leónidas Trujillo. Ese mismo 23 de enero, turbas enardecidas salieron a las calles en todo el país para celebrar la caída del régimen y atacar a funcionarios de la Dirección de Seguridad Nacional; algunos fueron linchados, otros se escondieron o escaparon al exterior.[34]
La presidencia fue asumida por una Junta presidida por el contraalmirante Wolfgang Larrazábal, en un proceso que dio paso a la transición democrática venezolana.[34:1]
5.2. Extradición y juicio[editar]
Tras los primeros tiempos en República Dominicana, Pérez Jiménez se trasladó a Estados Unidos, instalándose en Miami. Desde allí fue extraditado a Venezuela para responder por malversación de capitales, en un juicio que se prolongó y atrajo atención internacional.[35]
La administración de Rómulo Betancourt impulsó la extradición. Tras llegar a Venezuela, Pérez Jiménez fue encarcelado mientras se tramitaba su caso. Fue condenado por peculado —malversación de capitales— a una pena de cuatro años. Como ya había pasado más tiempo en prisión durante la espera del juicio, se le dio salida. El proceso fue tomado por estudiosos como un precedente para la aplicación de estándares de honestidad administrativa en América Latina.[36]
Posteriormente se trasladó a España, protegido por el régimen de Francisco Franco. Allí vivió con comodidad; los montos de dinero extraído del fisco venezolano se estimaron en cifras altas, aunque nunca pudieron probarse legalmente.[37]
5.3. Regreso a España y carrera electoral frustrada[editar]
Instalado en Madrid, aceptó la postulación al Senado de Venezuela por el Distrito Federal en las elecciones de 1968, como candidato de la Cruzada Cívica Nacionalista (CCN). Obtuvo una votación considerable, pero el resultado fue impugnado. La Corte Suprema de Justicia anuló su elección, y una ley posterior excluyó del proceso político a quienes hubieran sido condenados y encarcelados.[38]
En 1972, buscó la presidencia para las elecciones del año siguiente, pero su candidatura fue rechazada por el poder electoral venezolano. Con ello quedó formalmente fuera de la competencia política nacional.[39]
6. Vida personal[editar]
Marcos Pérez Jiménez contrajo matrimonio con Flor María Chalbaud Castro el 4 de febrero de 1945.[40] La pareja tuvo cuatro hijas: Nelly Gladys Pérez, Margot Pérez-Jiménez, Florángel Pérez-Jiménez, María Sol Pérez-Jiménez y Flor de María Pérez-Jiménez —aunque la lista varía según las fuentes—.[41] Se ha señalado también la existencia de otros hijos, como Marcos Rolando Pérez, nacido de una relación con Marita Lorenz. La paternidad de este último fue objeto de un litigio de paternidad en los Estados Unidos y no debe darse por probada con la misma certeza que la de las hijas del matrimonio.[42]
El estatus de las hijas —cuatro o cinco— varía entre las fuentes: la versión en idioma inglés de la enciclopedia solo menciona cuatro hijas del matrimonio, mientras la versión en español enumera más nombres. La discrepancia no debe ocultarse.[41:1]
En la parte final de su vida, Pérez Jiménez residió en España, en la zona de La Moraleja, en Alcobendas, cerca de Madrid. Falleció por causas naturales el 20 de septiembre de 2001 a los 87 años.[43]
7. Legado y perezjimenismo[editar]
El período de Pérez Jiménez es recordado en Venezuela de manera polarizada. Existen grupos que reivindican su gestión como un tiempo de orden, desarrollo y modernización, mientras otros enfatizan el carácter autoritario del régimen y las violaciones a los derechos humanos. El legado político conocido como perezjimenismo se mantuvo formalmente en la Cruzada Cívica Nacionalista, partido que tuvo escaños en el Congreso entre 1968 y 1978.[44]
El Nuevo Ideal Nacional, pese a su origen autoritario, siguió siendo discutido como un modelo de modernización basada en la renta petrolera. En años recientes, algunos grupos han revivido el discurso perezjimenista y su lectura de la historia venezolana, principalmente en espacios marginales de la política o en publicaciones revisionistas.[45]
En la memoria histórica venezolana, Pérez Jiménez simboliza, junto a Juan Vicente Gómez, la figura del caudillo o dictador de derecha. Su lugar en la galería de gobernantes venezolanos es inseparable del golpe de 1958 y de la posterior transición democrática, que se convirtió en un hito fundacional de la Venezuela contemporánea.[46]
8. Presencia en la cultura y el mundo hispanohablante[editar]
La dictadura de Pérez Jiménez ha sido objeto de documentales, libros y crónicas. El documental "Tiempos de dictadura", dirigido por Carlos Oteyza, se centra en el período que va desde el golpe de 1948 hasta la caída de Pérez Jiménez en 1958: revisa la represión de la Seguridad Nacional, la censura, las detenciones y torturas, así como las obras públicas y las fiestas promovidas por el auge petrolero.[47]
En el ámbito hispanohablante, la figura de Pérez Jiménez aparece con frecuencia en la historiografía venezolana y en relatos sobre el exilio y la transición democrática latinoamericana. Su estadía en España bajo Franco, su vínculo con Trujillo y su paso por Miami son parte del relato de los exilios de dictadores latinoamericanos en la segunda mitad del siglo XX.[48]
Dentro de Venezuela, la fecha del 23 de enero de 1958 es una referencia cívica de primera importancia. La urbanización 23 de enero, construida originalmente como "2 de diciembre" y renombrada tras la caída del régimen, es un ejemplo de cómo el espacio urbano conserva la memoria del perezjimenismo y de su final.[49]
En España, la presencia de Pérez Jiménez en Alcobendas y en La Moraleja forma parte de la memoria del exilio de figuras políticas latinoamericanas vinculadas al franquismo. Su fallecimiento en 2001 fue recogido por la prensa española e internacional como el cierre de una etapa histórica.[43:1]
9. Notas[editar]
Derrocado el 23 de enero de 1958 por un golpe cívico-militar, tras masivas manifestaciones contra las políticas represivas del régimen. ↩︎ ↩︎
El alza de precios se vio impulsada por conflictos como la guerra de Corea; el barril alcanzó hasta dos dólares, valor elevado para la época. ↩︎ ↩︎
La política migratoria del régimen se describe en la bibliografía con un doble propósito: proveer mano de obra y modificar la composición poblacional del país. ↩︎ ↩︎
Datos genealógicos según José Ernesto Becerra Golindano, "Apuntes sobre la familia del general Marcos Evangelista Pérez Jiménez", Tiempo y Espacio, 2010. ↩︎ ↩︎
La afirmación sobre el promedio "no superado" es recurrente en la biografía oficial, pero no es contrastable de manera independiente con la documentación académica disponible. ↩︎
La Escuela Militar de Chorrillos en Lima fue durante décadas un centro de formación de oficiales para varios países sudamericanos. ↩︎ ↩︎
La Unión Militar Patriótica fue una organización de militares que apoyó el golpe de 1945 junto a dirigentes civiles. ↩︎
Fue arrestado en Maracay y liberado luego de la asunción de Betancourt como presidente de la Junta Revolucionaria de Gobierno. ↩︎
El golpe del 24 de noviembre de 1948 puso fin al Trienio Adeco y forzó el exilio de Rómulo Gallegos. ↩︎
La Junta Militar de Gobierno de 1948–1950 fue un triunvirato del que Pérez Jiménez formó parte junto a Delgado Chalbaud y Luis Llovera Páez. ↩︎
La historiografía coincide en que Pérez Jiménez era quien manejaba los hilos del poder detrás de Suárez Flamerich. ↩︎
Las elecciones del 30 de noviembre de 1952 fueron suspendidas cuando la oposición ganaba. El 2 de diciembre, Pérez Jiménez se proclamó presidente provisional. ↩︎ ↩︎
La Constitución de 1953 otorgó al presidente poderes prácticamente ilimitados para proteger la seguridad nacional, el orden y la paz. ↩︎
El Nuevo Ideal Nacional combinaba nacionalismo, militarismo, conservadurismo y una política de inversión pública próxima al keynesianismo. ↩︎ ↩︎
Entre 1953 y 1958 se construyeron o continuaron obras emblemáticas: la Autopista Caracas-La Guaira, el Teleférico de Mérida, el Hotel Humboldt, el Paseo Los Próceres, el Centro Simón Bolívar, entre otras. ↩︎
La lista de obras es extensa y proviene de fuentes de distinta orientación; los montos y datos de inversión varían. ↩︎
La Siderúrgica del Orinoco y el plan de electrificación del Caroní fueron proyectos iniciados durante su gobierno, aunque su desarrollo continuó en décadas posteriores. ↩︎
La idea de "pleno empleo" fue parte de la propaganda del régimen; las interpretaciones históricas contemporáneas matizan la naturaleza de ese crecimiento. ↩︎
Diversas fuentes citan cifras no coincidentes para las obras públicas; se recomienda contrastar con archivos oficiales venezolanos. ↩︎
La política científica del período, según Parra (2007), dio prioridad a las ciencias básicas frente a las aplicadas. ↩︎
El IVNIC fue fundado en 1954, dirigido por Humberto Fernández-Morán. Fue el antecedente del IVIC. ↩︎
El reactor RV-1 es citado como el primero de su tipo en América Latina; su instalación dependió de cooperación extranjera. ↩︎
El plebiscito de 1957 fue una consulta sí/no para permitir la reelección de Pérez Jiménez, sustituyendo a las elecciones presidenciales. Se permitió votar a extranjeros con dos años de residencia. ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎
Investigaciones académicas han documentado la conexión entre inmigración europea selectiva y un proyecto de blanqueamiento racial en la Venezuela de la época. ↩︎
La inmigración de posguerra fue descrita en crónicas como una "vía de escape" para europeos empobrecidos; la mayoría entró por La Guaira. ↩︎
Los métodos de tortura son recogidos en testimonios como el de Manuel Vicente Magallanes, preso durante el régimen. ↩︎
La represión alcanzó a partidos, sindicatos, estudiantes y medios; la Ley de vagos y maleantes sirvió como instrumento legal de detención. ↩︎
La censura de prensa, radio y cine fue una constante del período. ↩︎
El grupo de "Los Doce Apóstoles" es mencionado por Magallanes en su obra sobre los partidos políticos venezolanos; los doce fueron detenidos en 1951 y torturados. ↩︎
El presunto complot del 9 de agosto de 1956 fue denunciado por Pedro Estrada; no se probaron cargos contra los detenidos. ↩︎ ↩︎
Despachos diplomáticos estadounidenses de la época describieron el plebiscito como una farsa; se citan cifras de la prensa de entonces. ↩︎
El alzamiento del 1 de enero de 1958, dirigido por Hugo Trejo, fracasó pero marcó el inicio del quiebre del régimen. ↩︎
El avión "La Vaca Sagrada" era un Douglas C-54 Skymaster con registro 7-ATI; se cita en testimonios de la huida. ↩︎
El 23 de enero de 1958 asumió una Junta presidida por Wolfgang Larrazábal. Se produjeron linchamientos y ataques contra la policía política. ↩︎ ↩︎
La extradición desde Estados Unidos a Venezuela fue un proceso complejo y se considera un precedente en materia de rendición de cuentas de altos funcionarios. ↩︎
La sentencia fue de cuatro años, menores al tiempo ya transcurrido en prisión durante el juicio, por lo que se le liberó. ↩︎
La cifra de 250 millones de dólares extraídos de la tesorería venezolana es mencionada en la prensa, aunque no pudo ser probada legalmente. ↩︎
La elección de 1968 fue impugnada y anulada por la Corte Suprema; una ley posterior excluyó de cargos públicos a ex presos por corrupción. ↩︎
En 1972 buscó ser candidato presidencial; su postulación fue rechazada por el poder electoral, dejándolo fuera de la elección de 1973. ↩︎
Flor María Chalbaud Castro era hija de Antonio Chalbaud Cardona y Angelina Castro Tejera. ↩︎
Las fuentes difieren: la versión en inglés menciona cuatro hijas del matrimonio; la versión en español enumera cinco nombres de hijas. La lista debe contrastarse con registros civiles. ↩︎ ↩︎
Marita Lorenz sostuvo que un hijo suyo era hijo de Pérez Jiménez; el caso derivó en un litigio de paternidad. Se trata de una afirmación controvertida y no confirmada de la misma manera que la descendencia del matrimonio. ↩︎
Falleció en Alcobendas, España, el 20 de septiembre de 2001; la prensa española e internacional dio cuenta del deceso. ↩︎ ↩︎
La Cruzada Cívica Nacionalista, partido perezjimenista, tuvo representación en el Congreso entre 1968 y 1978. ↩︎
En años recientes, algunos grupos han reivindicado el perezjimenismo y el Nuevo Ideal Nacional, aunque se trata de corrientes minoritarias. ↩︎
Su figura se asocia a la de Juan Vicente Gómez como símbolo del caudillo de derecha en la historia política venezolana. ↩︎
El documental "Tiempos de dictadura", dirigido por Carlos Oteyza, examina el período 1948–1958, incluyendo violaciones a los derechos humanos. ↩︎
La estadía de Pérez Jiménez en España, República Dominicana y Estados Unidos forma parte de los estudios sobre exilio de dictadores latinoamericanos en el siglo XX. ↩︎
La urbanización 23 de enero, construida originalmente como "2 de diciembre", fue renombrada tras la caída del régimen, como memoria del derrocamiento. ↩︎