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María Magdalena

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María Magdalena
NacimientoMagdala, Galilea (actual Israel)
FallecimientoSiglo I d. C., posiblemente en Éfeso
TítuloApóstol de los apóstoles
Venerada enIglesia católica, Iglesia ortodoxa, Comunión anglicana y otras iglesias que reconocen el culto a los santos
Festividad22 de julio
AtributosCabello largo, cráneo, frasco de perfume, abrazo a los pies de Cristo crucificado
PatronazgoPeluqueros, Viana, Anguiano y Arahal
SantuarioBasílica de Saint-Maximin-la-Sainte-Baume

1. Resumen[editar]

María Magdalena es mencionada tanto en el Nuevo Testamento canónico como en varios evangelios apócrifos como una discípula destacada de Jesús de Nazaret. Su nombre hace referencia a su lugar de procedencia: Magdala, localidad situada en la costa occidental del lago de Tiberíades y aldea cercana a Cafarnaúm, en la región de Galilea. Es venerada como santa por la Iglesia católica, la Iglesia ortodoxa y la Comunión anglicana, que celebran su festividad el 22 de julio. El cristianismo oriental le otorga un lugar especialmente relevante, considerándola "igual a los apóstoles", mientras que en Occidente su figura fue asociada durante siglos a la penitencia y a la identificación con otras mujeres del Evangelio.

En 1988, el papa Juan Pablo II se refirió a ella en la carta Mulieris Dignitatem como "apóstol de los apóstoles", retomando una designación que aparece en la tradición cristiana antigua. El 10 de junio de 2016, la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, por deseo expreso del papa Francisco, elevó la celebración litúrgica de santa María Magdalena al grado de fiesta en el Calendario Romano General, equiparándola en la liturgia a la de los apóstoles.

El relato evangélico la presenta como una de las mujeres que acompañaban a Jesús y sus discípulos, que estuvo presente durante la crucifixión y sepultura, y que se convirtió en una de las primeras testigos de la resurrección. En el Evangelio de Juan, Jesús resucitado se aparece a María Magdalena y le encarga comunicar la noticia a los discípulos, motivo por el cual la tradición la conoce como "apóstol de los apóstoles".

Fuera de los textos canónicos, la figura de María Magdalena adquirió gran importancia en escritos gnósticos y en leyendas medievales, especialmente en Provenza. La cultura popular contemporánea ha debatido su relación con Jesús, incluyendo hipótesis sobre un posible vínculo matrimonial que los historiadores y biblistas consideran, en general, sin sustento histórico.

2. María Magdalena en el Nuevo Testamento[editar]

2.1. Magdala, lugar de origen[editar]

María Magdalena toma su nombre de la ciudad de Magdala, una pequeña población localizada en el norte de Israel, en la costa occidental del lago de Tiberíades, cerca de Cafarnaúm. Magdala es un yacimiento arqueológico identificado con la antigua ciudad judía de Migdal, cuyo nombre hebreo significa "torre". La localidad se encuentra a unas dos horas de camino de Jerusalén, aunque las distancias en la Palestina del siglo I dependían del medio de transporte y de la ruta escogida. En la actualidad, Magdala es sede de peregrinaciones anuales de devotos de distintas partes del mundo y alberga restos arqueológicos de época romana, entre ellos una sinagoga del siglo I.

La referencia evangélica no ofrece detalles biográficos sobre la vida de María antes de su encuentro con Jesús. Solo se menciona que Jesús la curó y que de ella "habían salido siete demonios" (Lucas 8:2), expresión que suele interpretarse como una liberación de una grave dolencia o posesión espiritual. El dato de los siete demonios fue determinante para que la tradición posterior la representara como penitente.

2.2. Pasajes evangélicos[editar]

La información sobre María Magdalena en los evangelios canónicos es escasa y se concentra en cinco hechos principales. De acuerdo con el Evangelio de Lucas, María Magdalena ayudó a sostener materialmente a Jesús y a sus discípulos durante su predicación en Galilea, junto con otras mujeres que habían sido curadas de enfermedades y de espíritus malignos. Lucas añade la precisión de que de ella "habían salido siete demonios".

Según los Evangelios de Marcos, Mateo y Juan, María Magdalena estuvo presente durante la crucifixión de Jesús, acompañando a María, la madre de Jesús, a otras mujeres y al discípulo amado. Los tres evangelistas coinciden en situarla cerca de la cruz en el momento de la muerte de Jesús.

Tras la crucifixión, María Magdalena estuvo presente en la sepultura y vio dónde era puesto el cuerpo de Jesús. Mateo 27:61 y Marcos 15:47 la mencionan junto a María, la madre de Santiago el menor, observando el lugar donde se depositó el cuerpo.

En compañía de otras mujeres, María Magdalena fue una de las primeras testigos de la resurrección. Los cuatro evangelios coinciden en que ella y otras mujeres acudieron al sepulcro y encontraron la tumba vacía. Después comunicó la noticia a Pedro y a los demás apóstoles.

El Evangelio de Juan incluye un relato particular: según Juan 20:11-18, María Magdalena fue testigo ocular de una aparición de Jesús resucitado. En ese pasaje, Jesús la llama por su nombre, ella lo reconoce como "maestro" y recibe el encargo de anunciar la resurrección a los discípulos. El Evangelio de Marcos menciona también, de manera breve, la aparición de Jesús resucitado a la Magdalena.

2.3. Identificación con otras mujeres del Evangelio[editar]

Los evangelios canónicos citan a María de Magdala solo en los pasajes señalados. Sin embargo, la tradición católica identificó con ella a otros personajes del Nuevo Testamento. La homilía 33 del papa Gregorio I, pronunciada alrededor del año 591, estableció la identidad de María Magdalena con María de Betania y con la mujer pecadora que ungió los pies de Jesús. En esa homilía, el pontífice afirmó: "Ella, la cual Lucas llama la mujer pecadora, la cual Juan llama María [de Betania], creemos que es María, de quien siete demonios fueron expulsados, según Marcos".[1] Esta identificación tuvo una enorme influencia en la iconografía y en la piedad occidental durante siglos.

Los personajes que la tradición occidental fusionó con María Magdalena son:

  • La mujer adúltera a la que Jesús salva de la lapidación, episodio que solo relata el Evangelio de Juan (Juan 8:3-11). Esa mujer no es nombrada en el texto evangélico.
  • La mujer que unge con perfumes los pies de Jesús y los enjuga con sus cabellos antes de su llegada a Jerusalén, según los evangelios sinópticos (Lucas 7:36-50, Marcos 14:3-8 y Mateo 26:6-13). El nombre de esa mujer tampoco aparece.
  • María de Betania, hermana de Lázaro, a la que se atribuye en el Evangelio de Juan la unción de los pies de Jesús (Juan 12:1-8). También se identifica con la María del episodio de la disputa entre Marta y María (Lucas 10:38-42).

La identificación de María Magdalena como prostituta arrepentida no se desprende de ningún pasaje evangélico. En los evangelios no consta que ejerciera la prostitución; se dice solamente que era "pecadora" en el caso de la mujer que unge los pies, y que de María de Magdala "habían salido siete demonios". La asociación con la prostitución se desarrolló a partir de la homilía de Gregorio Magno y de la fusión de las tres figuras.

3. María Magdalena en los evangelios apócrifos[editar]

El Evangelio de Pedro, texto apócrifo, menciona a María Magdalena en su papel de testigo de la resurrección de Jesús. En un pasaje, se la describe como "María la de Magdala, discípula del Señor", que acudió al sepulcro con sus amigas tras la muerte de Jesús.

En al menos dos de los textos gnósticos coptos encontrados en Nag Hammadi, el Evangelio de Tomás y el Evangelio de Felipe, María Magdalena aparece como discípula cercana de Jesús, en una relación tan cercana como la de los apóstoles. En el Evangelio de Tomás hay dos menciones de "Mariham" (logia 21 y 114) que, según la mayoría de los estudiosos, hacen referencia a María Magdalena. La segunda mención forma parte de un pasaje enigmático que ha sido objeto de muy variadas interpretaciones. En el logion 114, Simón Pedro dice: "¡Que se aleje Mariham de nosotros!, pues las mujeres no son dignas de la vida". Jesús responde: "Mira, yo me encargaré de hacerla macho, de manera que también ella se convierta en un espíritu viviente, idéntico a vosotros los hombres: pues toda mujer que se haga varón, entrará en el reino del cielo".

En el Evangelio de Felipe (logion 32), María Magdalena es considerada la "compañera" de Jesús. El texto dice: "Tres (eran las que) caminaban continuamente con el Señor: su madre María, la hermana de ésta y Magdalena, a quien se designa como su compañera. María es, en efecto, su hermana, su madre y su compañera". No todos los estudiosos, sin embargo, están de acuerdo en que los evangelios de Tomás y de Felipe se refieran a María Magdalena. Para Stephen J. Shoemaker, se trataría más bien de una referencia a la madre de Jesús.

El Evangelio de María Magdalena, texto del que se conservan solo dos fragmentos griegos del siglo III y otro más extenso en copto del siglo V, presenta a tres apóstoles discutiendo acerca del testimonio de María Magdalena sobre Jesús. Andrés y Pedro desconfían de su testimonio, y es Leví (el apóstol Mateo) quien defiende a María. Este texto es una de las fuentes más importantes para entender la consideración de María Magdalena como discípula con acceso a enseñanzas particulares de Jesús en algunas corrientes cristianas antiguas.

4. Leyendas posteriores[editar]

4.1. Tradición ortodoxa[editar]

Según la tradición ortodoxa, María Magdalena se retiró a Éfeso junto con la Virgen María y el apóstol Juan, y murió allí. En el año 886, sus reliquias fueron trasladadas a Constantinopla, donde se conservan en la actualidad, según esa tradición. Gregorio de Tours, en De miraculis, corrobora la tradición de que se retiró a Éfeso y no menciona ninguna relación con Francia. La tradición oriental la honra como "igual a los apóstoles", título que se concede a santos que difundieron el Evangelio de manera semejante a los apóstoles. La festividad ortodoxa de María Magdalena también se celebra el 22 de julio.

4.2. Tradición provenzal[editar]

Más adelante, surgió en el mundo católico una tradición diferente, según la cual María Magdalena —identificada allí con María de Betania—, su hermano Lázaro, Maximino (uno de los setenta y dos discípulos) y algunos compañeros, viajaron en barca por el mar Mediterráneo huyendo de las persecuciones en Tierra Santa. Desembarcaron en el lugar llamado hoy Saintes-Maries-de-la-Mer, cerca de Arlés. Posteriormente, María Magdalena habría viajado hasta Marsella, desde donde emprendió la evangelización de Provenza. Después se retiró a una cueva en las cercanías de Marsella, La Sainte-Baume, donde habría llevado una vida de penitencia durante 30 años.

Según esta leyenda, cuando llegó la hora de su muerte fue llevada por los ángeles a Aix-en-Provence, al oratorio de San Maximino, donde recibió el viático. Su cuerpo fue sepultado en un oratorio construido por Maximino en Villa Lata, conocido desde entonces como Saint-Maximin-la-Sainte-Baume. Esta tradición, sin base histórica comprobable, tuvo una gran difusión en la Edad Media y explica la existencia de importantes santuarios dedicados a la santa en Francia.

4.3. La tradición del huevo de Pascua[editar]

Existe una antigua tradición cristiana de pintar huevos de Pascua. Esos huevos simbolizan la nueva vida y a Cristo emergiendo de la tumba. Los cristianos ortodoxos acompañan esta tradición con la consigna: "¡Cristo ha resucitado!". Una tradición ortodoxa relata que, tras la ascensión de Cristo, María Magdalena fue a Roma a predicar el Evangelio. En presencia del emperador romano Tiberio, y sosteniendo un huevo de gallina, exclamó: "¡Cristo ha resucitado!". El emperador se rio y le dijo que eso era tan probable como que el huevo se volviera rojo. Antes de que acabara de hablar, el huevo se volvió rojo.

Otra tradición, menos extendida, habla de que el Sagrado Corazón de Cristo quedaría encerrado en un recipiente con forma de huevo del que María Magdalena sería guardiana. Esta leyenda no forma parte de la enseñanza oficial de las iglesias.

5. Veneración de María Magdalena[editar]

5.1. Vézelay[editar]

El primer lugar de Francia en el que se sabe que hubo culto a María Magdalena fue la ciudad de Vézelay, en Borgoña. Aunque, según parece, en sus inicios el templo de Vézelay estaba dedicado a la Virgen María, por alguna razón los monjes decidieron que la abadía era el lugar de enterramiento de María Magdalena. Las peregrinaciones al sepulcro de María Magdalena en Vézelay están atestiguadas desde al menos 1030. El 27 de abril de 1050, una bula del papa León IX colocó oficialmente la abadía de Vézelay bajo el patronazgo de María Magdalena.

Santiago de la Vorágine, en su Legenda aurea, refiere la versión oficial del traslado de las reliquias de la santa desde su sepulcro en el oratorio de San Maximino, en Aix-en-Provence, hasta la recién fundada abadía de Vézelay, en el año 771. El San Maximino de esta leyenda es un personaje que combina rasgos del obispo histórico Maximino con el Maximino que, según la leyenda, acompañó a María Magdalena, Marta y Lázaro a Provenza.

5.2. Saint-Maximin[editar]

Un culto posterior, que atrajo numerosos peregrinos, se inició cuando el cuerpo de María Magdalena fue oficialmente descubierto el 9 de septiembre de 1279 en Saint-Maximin-la-Sainte-Baume, Provenza, por el entonces príncipe de Salerno, futuro rey Carlos II de Nápoles. En esa ubicación se construyó un gran monasterio dominico de estilo gótico, que se convirtió en uno de los más importantes del sur de Francia.

En 1600, las supuestas reliquias fueron depositadas en un sarcófago mandado realizar por el papa Clemente VIII, pero la cabeza se depositó aparte, en un relicario. Las reliquias fueron profanadas durante la Revolución francesa. En 1814 se restauró el templo y se recuperó la cabeza de la santa, que se venera actualmente en ese lugar.

6. María Magdalena según la Iglesia católica[editar]

6.1. Magdalena penitente[editar]

Mientras que el cristianismo oriental honra especialmente a María Magdalena por su cercanía a Jesús, considerándola "igual a los apóstoles", en Occidente se desarrolló, basándose en su identificación con otras mujeres de los evangelios, la idea de que antes de conocer a Jesús había sido muy pecadora. De ahí viene el suponer, aunque la Iglesia católica no lo afirme oficialmente, que se haya dedicado a la prostitución.

Esa idea nace, en primer lugar, de la identificación de María con la pecadora de Lucas 7:36-50, de quien se dice únicamente que era pecadora y que amó mucho; en segundo lugar, de la referencia en Lucas 8:2, esta vez claramente referida a María Magdalena, de que de ella "habían salido siete demonios". Ninguno de esos pasajes evangélicos permite concluir que María Magdalena se dedicara a la prostitución.

No se sabe con exactitud cuándo comenzó a identificarse a María Magdalena con María de Betania y con la mujer que entró en la casa de Simón el fariseo, pero ya en la homilía del papa Gregorio Magno (muerto en 591) se expresa inequívocamente la identidad de estas tres mujeres y se muestra a María Magdalena como prostituta arrepentida. Por eso la leyenda posterior la presenta pasando el resto de su vida en una cueva en el desierto, haciendo penitencia y mortificando su carne. En el arte occidental son frecuentes las representaciones de la "Magdalena penitente", con cabello largo, lágrimas y actitud contemplativa.

La imagen de María Magdalena como penitente también puede confundirse con la tradición de María Egipcíaca, santa del siglo V, quien según la Legenda aurea de Santiago de la Vorágine se había dedicado a la prostitución y se retiró al desierto a expiar sus culpas. Es común ver representaciones de María Egipcíaca con los cabellos largos cubriendo su cuerpo o envuelta en carrizos, símbolos de su penitencia. Esos atributos en ocasiones acompañan a la Magdalena, creando confusión entre ambas santas.[2]

En la tradición católica, María Magdalena pasó a ser un personaje secundario, a pesar de su indudable importancia evangélica. Algunos autores relacionan ese relegamiento con la situación subordinada de la mujer en la Iglesia. A esta opinión oponen algunos teólogos católicos la especial consideración que la Iglesia guarda hacia la Virgen María, venerada con hiperdulía, mientras que los apóstoles y los demás santos son venerados con dulía.

En 1969, el papa Pablo VI retiró del calendario litúrgico el apelativo de "penitente" asignado tradicionalmente a María Magdalena. Desde esa fecha dejaron de emplearse en la liturgia de la festividad de María Magdalena la lectura del Evangelio de Lucas 7:36-50, acerca de la mujer pecadora. Desde entonces, la Iglesia católica ha dejado de considerar oficialmente a María Magdalena una prostituta arrepentida. Sin embargo, esta visión continúa siendo la predominante para muchos católicos, especialmente en la piedad popular y en la iconografía devocional.

6.2. Elevación litúrgica de 2016[editar]

En 1988, el papa Juan Pablo II, en la carta apostólica Mulieris Dignitatem, se refirió a María Magdalena como "apóstol de los apóstoles" y señaló que en "la prueba más difícil de fe y fidelidad" de los cristianos, la crucifixión, "las mujeres demostraron ser más fuertes que los apóstoles". Esa expresión recuperó una tradición cristiana antigua que reconocía a María Magdalena como mensajera de la resurrección.

El 10 de junio de 2016, la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos publicó un decreto por el cual se eleva la celebración de santa María Magdalena al grado de fiesta en el Calendario Romano General, por expreso deseo del papa Francisco. Arthur Roche, entonces prefecto de la congregación, señaló en un artículo publicado en L'Osservatore Romano, titulado Apostolorum apostola, que la decisión se enmarca en el contexto eclesial a favor de una reflexión más profunda sobre la dignidad de la mujer, la nueva evangelización y la grandeza de la misericordia divina. Roche afirmó que "es justo que la celebración litúrgica de esta mujer tenga el mismo grado de fiesta dado a la celebración de los apóstoles en el Calendario Romano General y que resalte la especial misión de esta mujer, que es ejemplo y modelo para toda mujer en la Iglesia".

Con esa elevación litúrgica, la festividad de santa María Magdalena del 22 de julio dejó de ser una memoria obligatoria y pasó a tener rango de fiesta, equiparándose a la de los apóstoles.

6.3. Influencia en otras santas[editar]

María Magdalena fue fuente de inspiración para dos de las místicas y doctoras de la Iglesia más importantes del catolicismo: santa Teresa de Ávila, quien refirió haber recibido ayuda espiritual de la Magdalena, y santa Teresa del Niño Jesús, que admiraba el amor profundo de María Magdalena relatado en el Evangelio. Teresa del Niño Jesús, en 1894, escribió: "Jesús nos ha defendido en la persona de María Magdalena".

7. Teorías contemporáneas acerca de María Magdalena[editar]

7.1. Sobre su relación con Jesús[editar]

Algunos autores recientes han puesto en circulación la hipótesis de que María Magdalena habría sido esposa o compañera sentimental de Jesús de Nazaret, además de depositaria de una tradición cristiana de signo feminista que habría sido ocultada por la Iglesia católica. Estas ideas fueron desarrolladas primero en libros de pseudohistoria, como El enigma sagrado (The Holy Blood and the Holy Grail, 1982), de Michael Baigent, Richard Leigh y Henry Lincoln, y La revelación de los templarios (The Templar Revelation, 1997), de Lynn Picknett y Clive Prince. En esas obras se mencionaba además una hipotética dinastía fruto de la unión entre Jesús y María Magdalena. Posteriormente, esas ideas fueron aprovechadas por varios autores de ficción, como Peter Berling (Los hijos del Grial) y Dan Brown (El código Da Vinci, 2003).

Los partidarios de esta idea se apoyan principalmente en tres argumentos. Primero, en varios textos gnósticos, como el Evangelio de Felipe, se muestra que Jesús tenía con María Magdalena una relación de mayor cercanía que con el resto de sus discípulos. El Evangelio de Felipe llama a María Magdalena "compañera" de Jesús. Sin embargo, el autor usa el término copto hotre, que puede referirse tanto a una unión sexual como a una simple acompañante. Además, en el mismo evangelio y en el Segundo Apocalipsis de Santiago se menciona que Jesús la besaba en la boca; no obstante, el beso santo era para los gnósticos el inicio de un acto en el que se recibía una revelación.[3]

Segundo, en los evangelios canónicos María Magdalena es, excluyendo a la madre de Jesús, la mujer que más veces aparece, y es presentada como seguidora cercana de Jesús. Su presencia en los momentos cruciales de la muerte y resurrección de Jesús podría sugerir lazos conyugales. Sin embargo, esta deducción es considerada fantasiosa por los estudiosos. Tercero, los defensores de la teoría del matrimonio señalan que en la Palestina de la época era raro que un varón judío de la edad de Jesús, unos treinta años, permaneciera soltero, especialmente si se dedicaba a enseñar como rabino, ya que eso iría contra el mandamiento divino "Creced y multiplicaos". No obstante, el judaísmo que profesó Jesús era muy distinto del actual y el papel del rabino no estaba todavía bien definido. Solo después de la destrucción del Segundo Templo, en el año 70 d. C., el papel del rabino quedó claramente establecido en las comunidades judías. Antes de Jesús está atestiguada la existencia de maestros religiosos solteros, como el profeta Jeremías, y ya en el siglo I a. C. se dieron muchos casos entre los esenios. Juan el Bautista fue, según todos los indicios, célibe. Más adelante, algunos primeros cristianos, como Pablo de Tarso, fueron también predicadores célibes.

No existe ningún pasaje ni en los evangelios canónicos ni en los apócrifos que permita afirmar que María de Magdala fue esposa de Jesús de Nazaret. Para la mayoría de los estudiosos del Jesús histórico, esta es una posibilidad que ni siquiera merece ser tomada en serio. Bart Ehrman concluye que la evidencia histórica no dice nada, "ciertamente nada que indique que Jesús y María (Magdalena) tuvieron una relación sexual de ninguna naturaleza". Ehrman señala que la pregunta que la gente le formula con mayor frecuencia es si María Magdalena y Jesús se casaron. Su respuesta es: "No es verdad que los rollos del Mar Muerto contengan Evangelios que hablen de María (Magdalena) y Jesús. [...] No es verdad que un casamiento de María (Magdalena) y Jesús se discuta repetidamente en los Evangelios que no entraron en el Nuevo Testamento. De hecho, no se discute nunca ni se menciona siquiera una vez. [...] No es verdad que el Evangelio de Felipe llame a María la esposa de Jesús".[4]

El biblista Raymond E. Brown ironizó sobre la popularidad de estas ideas: "A veces los biblistas que se dedican a buscar cualquiera de las obras que hasta el momento se dan por perdidas, o a publicarlas, no se ven libres del sensacionalismo; y, por supuesto, aunque no colaboren con ella, la prensa disfruta con el sensacionalismo. Si se me permite generalizar, con una cierta dosis de cinismo, los lectores que no tienen interés en lograr a través de los evangelios canónicos un mayor conocimiento de Jesús, parecen embelesados ante cualquier nueva obra que venga a insinuar que ¡Jesús bajara de la cruz, se casara con María Magdalena, y se fuera a la India a vivir tranquilamente!".[5]

7.2. Sobre la autoría del Cuarto Evangelio[editar]

Ramón K. Jusino propuso la teoría de que María Magdalena pudo ser el "discípulo a quien amaba Jesús", presentado como autor del Evangelio de Juan y tradicionalmente identificado con el apóstol Juan. Jusino se basó en el hecho de que varios textos apócrifos hablan de una relación de especial cercanía entre Jesús y María Magdalena. Raymond E. Brown, por su parte, hipotetizó que el Evangelio de Juan recogería la tradición de una comunidad a la que denominó comunidad joánica o juánica. Según Jusino, esa comunidad podría remontarse al testimonio de María Magdalena como testigo ocular de Jesús. La teoría de Jusino no cuenta con la aceptación de la mayor parte de los historiadores e investigadores bíblicos.

8. María Magdalena en la cinematografía[editar]

La figura de María Magdalena ha sido representada en numerosas producciones cinematográficas y televisivas. La siguiente tabla recoge una selección de películas y series en las que el personaje aparece, con indicación del año, título, director y actriz intérprete o voz. Los datos de directores y actrices corresponden a la información disponible en fuentes de consulta general; algunos nombres pueden presentar variantes según la edición o el doblaje.

[ Desplegar / Plegar tabla de filmografía ]
AñoTítuloDirectorActriz intérprete
1914Mary MagdaleneConstance Crawley
1942Jesús de Nazareth (cine mexicano)José Díaz MoralesAdriana Lamar
1946María Magdalena: Pecadora de MagdalaMiguel Contreras TorresMedea de Novara
1948Reina de reinas: La Virgen MaríaMiguel Contreras TorresMedea de Novara
1952El mártir del calvarioMiguel MoraytaAlicia Palacios
1958La spada e la croce / La espada y la cruzCarlo Ludovico BragagliaYvonne De Carlo
1961Rey de ReyesNicholas RayCarmen Sevilla
1965The Greatest Story Ever ToldGeorge StevensJoanna Dunham
1969Jesús, nuestro SeñorMiguel ZacaríasNélida Bottini
1973Jesucristo SuperstarNorman JewisonYvonne Elliman
1977Jesús de Nazareth (miniserie)Franco ZeffirelliAnne Bancroft
1979JesusJohn KrishTalia Shapira
1988La última tentación de CristoMartin ScorseseBarbara Hershey
1988Historias animadas del Nuevo Testamento: "Él resucitó"Richard RichJayne Luke (voz)
1998El Libro de la VidaHal HartleyPJ Harvey
1999Jesús (película para TV)Roger YoungDebra Messing
2000El hombre que hacía milagrosDerek W. HayesMiranda Richardson (voz)
2000Gli amici di Gesù - Maria Maddalena / Amigos de Jesús - María MagdalenaRaffaele MertesMaria Grazia Cucinotta
2004La Pasión de CristoMel GibsonMonica Bellucci
2006En busca de la tumba de CristoGiulio BaseOrnella Muti
2006El Código Da VinciRon Howard
2007Magdalena libre de culpaCharlie Jordan BrookinsRebecca Ritz
2008Mary Magdalene: Saint or Sinner?Martin Kemp, Sean SmithLucy Shaljian
2011María de NazaretGiacomo CampiottiPaz Vega
2012Jesucristo SuperstarAndrew Lloyd WebberMelanie Chisholm
2013La Biblia (miniserie)Christopher SpencerAmber Rose Revah
2014Jesucristo SuperstarAndrew Lloyd WebberNicole Scherzinger
2014Son of God (Hijo de Dios)Christopher SpencerAmber Rose Revah
2017Mary MagdaleneGarth DavisRooney Mara
2018Jesús (serie de televisión)Edgard MirandaDay Mesquita
2018María Magdalena (serie de televisión)Felipe Cano, Rodrigo LalindeMaría Fernanda Yepes

9. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]

La figura de María Magdalena tiene una presencia significativa en la cultura hispanoamericana y española, tanto en la devoción popular como en la representación artística.

En España, varios municipios la tienen como patrona. Entre ellos figuran Viana (Navarra), Anguiano (La Rioja) y Arahal (Sevilla). En Anguiano se celebra una conocida tradición con danzas de zancos en honor a la santa. En Llanes (Asturias) se venera una imagen de la Magdalena y existen templos dedicados a ella, como la Colegiata de Santa María Magdalena. La festividad del 22 de julio da lugar a procesiones y celebraciones en numerosas localidades.

En el cine hispanoamericano, la figura de María Magdalena fue protagonista de producciones mexicanas clásicas, como María Magdalena: Pecadora de Magdala (1946), dirigida por Miguel Contreras Torres e interpretada por Medea de Novara, y Jesús de Nazareth (1942), con Adriana Lamar. En la película Rey de Reyes (1961), la actriz española Carmen Sevilla interpretó el papel. La actriz española Paz Vega interpretó a María Magdalena en la película para televisión María de Nazaret (2011).

En 2018 se estrenó una serie de televisión mexicana-colombiana titulada María Magdalena, dirigida por Felipe Cano y Rodrigo Lalinde, con la actriz colombiana María Fernanda Yepes en el papel protagónico. La serie, producida para la cadena Telemundo, tuvo difusión en varios países de habla hispana y presentó una versión dramatizada de la vida de María Magdalena antes y durante su encuentro con Jesús de Nazaret.

En el ámbito de la literatura en español, se han publicado diversas obras sobre la santa, tanto de carácter devocional como histórico-crítico. La recepción de las novelas de Dan Brown, especialmente El Código Da Vinci, reavivó el interés por la figura de María Magdalena en el público hispanohablante, generando debates y publicaciones de respuesta desde perspectivas históricas y teológicas.

10. Véase también[editar]

  • Evangelio de María Magdalena
  • Juan el Apóstol
  • Tres Marías
  • Miróforas
  • Salomé (discípula)
  • María de Cleofás
  • Juana de Cusa
  • María (madre de Santiago)
  • Susana (Nuevo Testamento)
  • Marcela de Marsella
  • Mujeres en la crucifixión
  • Interacciones de Jesús con las mujeres

Notas[editar]


  1. Se trata de un plural mayestático con el que el pontífice se refería a sí mismo. La homilía 33 de Gregorio Magno fue pronunciada en el año 591, según las fuentes citadas por Esther de Boer en María Magdalena: más allá del mito (2004). ↩︎

  2. María Egipcíaca es una santa del siglo V, distinta de María Magdalena. Las representaciones con cabellos largos y vida eremítica se superponen en ocasiones, lo que da lugar a confusiones iconográficas. ↩︎

  3. El término copto hotre puede traducirse como "compañera" o "consorte". En el contexto gnóstico, el beso santo era un acto ritual de transmisión de conocimiento, no necesariamente una expresión erótica. ↩︎

  4. Bart Ehrman, en Peter, Paul, and Mary Magdalene: The Followers of Jesus in History and Legend (2006), concluye que no existen evidencias históricas de una relación sexual entre Jesús y María Magdalena. ↩︎

  5. Raymond E. Brown, en 101 Preguntas y Respuestas sobre la Biblia (2002), critica las especulaciones sensacionalistas sobre Jesús y María Magdalena. ↩︎