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Mauritania

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Mauritania
Nombre oficialRepública Islámica de Mauritania
Nombre en árabeالجمهورية الإسلامية الموريتانية
(al-Jumhūriyyah al-Islāmiyyah al-Mūrītāniyyah)
CapitalNuakchot
Mayor ciudadNuakchot
Idioma oficialÁrabe
Idiomas nacionales reconocidosPulaar, soninké, wólof
GentilicioMauritano, -a
Forma de gobiernoRepública islámica bajo sistema presidencialista
PresidenteMohamed Ould Ghazouani
Primer ministroMoctar Ould Diay[sin verificar] (también citado como Mokhtar Ould Djay)
LegislaturaAsamblea Nacional (unicameral desde 2017)
IndependenciaDe Francia, 28 de noviembre de 1960
Superficie1.030.700 km² (puesto 28 o 29 según la fuente)
Población4.475.000 (2023); algunas proyecciones recientes superan los 5 millones
Densidad4,3 hab./km²
PIB nominal10.450 millones de dólares (2023)
PIB per cápita2.149 dólares (2023)
IDH0,563 (2023; categoría medio)
MonedaUguiya (MRU)
Zona horariaGMT (UTC ±0)
Código telefónico+222
Dominio internet.mr
MembresíasLiga Árabe, Unión del Magreb Árabe, ONU, Unión Africana

1. Resumen[editar]

Mauritania, oficialmente la República Islámica de Mauritania (en árabe: الجمهورية الإسلامية الموريتانية, romanizado al-Jumhūriyyah al-Islāmiyyah al-Mūrītāniyyah; en francés: République Islamique de Mauritanie), es un país ubicado en el noroeste de África, en la intersección entre el Sahel y el Magreb. Limita al oeste con el océano Atlántico, al norte y noroeste con el territorio del Sáhara Occidental (en disputa entre Marruecos y la República Árabe Saharaui Democrática), al noreste con Argelia, al este y sureste con Malí, y al suroeste con Senegal.

Con una superficie cercana a 1.030.700 km², el país ocupa el puesto 28 o 29 entre los más extensos del mundo, según la fuente.[1] Cerca del 90 % de su territorio se encuentra dentro del desierto del Sahara, lo que explica su bajísima densidad de población. La mayor parte de sus habitantes se concentra en el sur templado y en la franja litoral, y alrededor de un tercio de la población reside en la capital y mayor ciudad, Nuakchot, situada sobre la costa atlántica.

Mauritania es cultural y políticamente parte del mundo árabe: pertenece a la Liga Árabe y tiene el árabe como único idioma oficial, aunque el francés funciona ampliamente como lengua de comunicación entre las élites y en los medios. El islam sunita es la religión oficial y casi la totalidad de la población es musulmana. La sociedad es multiétnica: los haratin (llamados a veces «moros negros») representan cerca del 40 %, los beidan («moros blancos») alrededor del 30 %, y el 30 % restante está compuesto por diversos grupos subsaharianos, principalmente pulaar, soninké y wólof.

A pesar de contar con recursos naturales —hierro, pesca y, desde 2001, petróleo—, Mauritania sigue siendo uno de los países de menor desarrollo del mundo. Su índice de desarrollo humano (IDH) de 0,563 correspondiente a 2023 lo ubica en la categoría de desarrollo medio y en el puesto 163.[2] La economía se apoya en la agricultura, la pesca y la minería. El país también es conocido por la persistencia de prácticas de esclavitud heredadas de una estructura social histórica, pese a que la esclavitud fue formalmente abolida en 1981 y criminalizada en 2007.

Políticamente, desde su independencia de Francia en 1960 Mauritania ha experimentado recurrentes golpes de Estado y largos períodos de gobierno militar. Las elecciones presidenciales de 2019, en las que Mohamed Ould Ghazouani sucedió a Mohamed Uld Abdelaziz, fueron consideradas la primera transición pacífica del poder desde la independencia.

2. Toponimia[editar]

El nombre del país deriva de la antigua región de Mauritania, situada considerablemente más al norte, en el actual Magreb mediterráneo, y no coincide geográficamente con el Estado moderno. Esa región era el territorio del pueblo bereber conocido por los romanos como mauri, término del que también procede la palabra «moro». El antiguo reino de Mauritania fue anexionado por Roma y dividido en las provincias de Mauritania Tingitana y Mauritania Cesariense.

Antes de adoptar su nombre actual, el territorio de la actual Mauritania era conocido en el mundo árabe como Bilad Chinguetti («el país de Chingueti»), en referencia a la ciudad de Chingueti, importante centro caravanero, religioso e intelectual del interior.[3]

El nombre «Mauritania Occidental» fue propuesto por Xavier Coppolani, oficial francés y figura central de la ocupación colonial, y apareció por primera vez el 27 de diciembre de 1899 en un documento oficial. El término, empleado por la administración francesa, reemplazó progresivamente a otras designaciones anteriores.[4]

3. Historia[editar]

3.1 Antigüedad y formación del espacio mauritano[editar]

Desde los siglos III y IV, la migración de tribus bereberes desde el norte de África desplazó a los bafour, considerados los habitantes originarios de la actual Mauritania y ancestros de los soninké. Los bafour fueron uno de los primeros pueblos saharianos en abandonar el nomadismo histórico por un modo de vida fundamentalmente agrícola. Con la desertización progresiva del Sahara, migraron hacia el sur.

En el siglo XI, el que había sido un modesto pueblo bafour había crecido hasta integrar el poderoso Imperio de Ghana, localizado en lo que hoy es el este de Mauritania y el oeste de Malí y que llegó a contar con alrededor de un millón de habitantes. Al mismo tiempo, en el norte, varias confederaciones bereberes del desierto dieron origen al movimiento almorávide, cuyo imperio se extendió desde el Sahara hasta la península ibérica. Según una tradición árabe discutida por la historiografía moderna, los almorávides atacaron y conquistaron el Imperio de Ghana en torno a 1076.[5]

Entre 1644 y 1674, los pueblos de la zona protagonizaron el último esfuerzo infructuoso por rechazar a los árabes maqil, encabezados por la tribu de los Beni Hassan. Ese episodio es conocido como la guerra de Char Bouba. Los descendientes de los guerreros Beni Hassan pasaron a constituir el estrato superior de la sociedad morisca, mientras que muchos bereberes conservaron influencia como morabitos, encargados de preservar y transmitir la tradición islámica. El dialecto hassanía, una variedad árabe principalmente oral con fuerte influencia bereber, tomó su nombre de esa tribu y se convirtió en la lengua dominante entre la población mayoritariamente nómada. Se configuró así una sociedad dividida entre los moros «blancos» o beidan y los moros «negros» o haratin, históricamente esclavizados.

3.2 La colonización francesa[editar]

Francia colonizó Mauritania a comienzos del siglo XX, aunque la presencia europea en la costa era anterior. Los portugueses dominaron Arguin desde 1445 hasta 1633; después pasó a manos neerlandesas y, más tarde, francesas, que la abandonaron en 1685.[6]

La expansión francesa se extendió desde el valle del río Senegal hacia el norte. En 1901, Xavier Coppolani asumió el control de la misión colonial y, mediante alianzas con tribus zawaya y presión militar sobre los nómadas hassane, logró extender el dominio francés sobre los emiratos de la zona. A partir de 1903 y 1904, las tropas francesas ocuparon Trarza, Brakna y Tagant; el emirato del Adrar resistió más tiempo con apoyo de la rebelión anticolonial de Ma al-Aynayn. En 1904 Francia organizó el territorio, que pasó a formar parte del África Occidental Francesa, primero como protectorado y luego como colonia. En 1912 se incorporó el Adrar.

La cronología habitual del período distingue varios hitos: 1902 marcó el inicio formal de la colonización; en 1903 se habló de «protectorado de los moros»; en 1904 el territorio se convirtió en territorio civil; en 1920 fue decretado colonia; en 1934 terminó la resistencia armada; en 1945 se declaró territorio de ultramar de la Unión Francesa; y en 1957 se instauró la Ley Marco o Ley Defferre, que permitió la creación de un poder ejecutivo local encomendado al abogado Moktar Ould Daddah.

Durante gran parte de la colonización, la administración del territorio se ejerció desde Saint-Louis, en el actual Senegal, capital del África Occidental Francesa, y después desde Dakar. Cuando Senegal obtuvo la independencia en 1960, Francia eligió Nuakchot, entonces poco más que un poblado fortificado o ksar, como emplazamiento de la nueva capital mauritana.[7]

La colonización francesa trajo consigo prohibiciones legales contra la esclavitud y el fin de las guerras entre clanes. Sin embargo, el 90 % de la población siguió siendo nómada y el país apenas se desarrolló durante el período: no fue hasta el momento de la independencia cuando se construyeron puertos y aeropuertos. Las poblaciones nómadas se empobrecieron progresivamente.

3.3 La independencia y la era de Moktar Ould Daddah[editar]

El 28 de noviembre de 1958 se proclamó la República Islámica de Mauritania, todavía en el marco de la Comunidad Francesa, y el 28 de noviembre de 1960 se proclamó la independencia definitiva de Francia. Con la independencia, un número importante de pueblos subsaharianos —fulani, soninké y wólof— se desplazó hacia la zona norte del río Senegal. Muchos de estos recién llegados, educados en la lengua y las prácticas administrativas francesas, se integraron como funcionarios, soldados y administradores del nuevo Estado. Paralelamente, creció la presión de los sectores arabizados por arabizar la legislación, la administración y la educación, lo que generó una tensión de identidades —país árabe frente a país africano multiétnico— que sigue presente en el debate político.

En 1964, el presidente Moktar Ould Daddah, instalado originalmente con apoyo francés, consolidó un Estado de partido único mediante una nueva constitución. Su partido, el Partido Popular Mauritano, gobernó como única organización legal desde 1961 hasta 1978. Ould Daddah justificó el régimen autoritario argumentando que Mauritania no estaba preparada para la democracia multipartidista. Fue reelegido sin competencia en 1976 y 1978.

La implicación mauritana en el conflicto del Sáhara Occidental precipitaría el fin de su régimen. En 1976, Mauritania se anexionó oficialmente el tercio sur del entonces Sáhara español, territorio al que denominó Tiris al-Gharbiyya, en un intento por configurar una «Gran Mauritania». La guerrilla del Frente Polisario, apoyada por Argelia, infligió importantes pérdidas al ejército mauritano y desestabilizó la economía. El 10 de julio de 1978, Ould Daddah fue derrocado mediante un golpe de Estado incruento.

3.4 Gobiernos militares y régimen de Ould Taya[editar]

Tras el golpe de 1978 se sucedieron gobiernos militares: primero el Comité Militar de Recuperación Nacional encabezado por Mustafa Ould Salek y, poco después, el Comité Militar de Salvación Nacional, del que emergió como hombre fuerte el coronel Mohamed Khouna Ould Haidallah. En 1979, Mauritania renunció a toda reclamación sobre el Sáhara Occidental, retiró sus tropas y reconoció en 1980 a la República Árabe Saharaui Democrática; desde entonces mantiene una posición de estricta neutralidad en el conflicto.

En diciembre de 1984, Ould Haidallah fue depuesto por el coronel Maaouya Ould Sid'Ahmed Taya, quien mantuvo un férreo control militar pero flexibilizó en parte el clima político. En 1989 estalló la guerra fronteriza con Senegal tras incidentes entre pastores moros mauritanos y agricultores senegaleses por derechos de pastoreo; el conflicto derivó en disturbios y en la expulsión de decenas de miles de mauritanos negros.[8] La represión estatal contra la población halpulaar dejó miles de refugiados en Senegal y Malí.

En 1991 se aprobó una nueva constitución y se legalizaron los partidos de oposición, aunque los triunfos electorales de Ould Taya fueron denunciados como fraudulentos por parte de la oposición. Durante la década de 1990, Mauritania reorientó su política exterior hacia una mayor cooperación con Estados Unidos y Europa. El 28 de octubre de 1999 se convirtió en uno de los pocos miembros de la Liga Árabe —junto con Egipto, Palestina y Jordania— en reconocer oficialmente a Israel. En 2001 se descubrió petróleo en el país, operación liderada por la compañía Woodside, lo que abrió expectativas de ingresos para la economía mauritana.

El régimen de Ould Taya sobrevivió a un intento de golpe de Estado en junio de 2003, liderado por el exmayor Saleh Ould Hanenna, quien fue detenido en octubre de 2004. El 3 de agosto de 2005, aprovechando la ausencia del presidente por los funerales del rey Fahd de Arabia Saudita, un grupo de militares —entre ellos miembros de la Guardia Presidencial— tomó el control de puntos estratégicos de Nuakchot sin derramamiento de sangre. El autodenominado Consejo Militar para la Justicia y la Democracia nombró presidente al jefe de la Policía Nacional, Ely Ould Mohamed Vall.

3.5 Transición democrática y golpes de Estado (2005-2009)[editar]

La junta militar encabezada por Ely Ould Mohamed Vall prometió un retorno a la legalidad en un plazo de dos años. El 26 de junio de 2006 se celebró un referéndum constitucional en el que una amplia mayoría aprobó limitar la duración del mandato presidencial. Las elecciones parlamentarias tuvieron lugar en noviembre y diciembre de 2006, y en marzo de 2007 se celebraron las primeras elecciones presidenciales plenamente democráticas de la historia del país, ganadas en segunda vuelta por Sidi Uld Cheij Abdallahi.

El gobierno de Abdallahi fue percibido como corrupto y se vio debilitado por sus conflictos con sectores militares y parlamentarios. El 6 de agosto de 2008, horas después de que el presidente destituyera a altos mandos militares, unidades del ejército dirigidas por el general Mohamed Uld Abdelaziz llevaron a cabo un nuevo golpe de Estado. Fueron detenidos el presidente Abdallahi, el primer ministro Yahya Ould Ahmed El Waghef y el ministro del Interior. El golpe provocó condenas internacionales y la suspensión de Mauritania de la Unión Africana, así como la interrupción de parte de la ayuda no humanitaria.

La junta formó un Alto Consejo de Estado presidido por Ould Abdelaziz. Después de un período de negociaciones internas e internacionales, Abdallahi renunció formalmente bajo protesta, y Ould Abdelaziz abandonó el uniforme militar para presentarse a las elecciones presidenciales del 18 de julio de 2009, que ganó con alrededor del 52 % de los votos. Su partido, la Unión por la República, se convirtió en la formación gobernante y obtuvo mayoría absoluta en las elecciones parlamentarias de 2013; Ould Abdelaziz fue reelegido en 2014 en unos comicios boicoteados por parte de la oposición radical.

3.6 De 2019 a la actualidad[editar]

En 2017 se modificó la bandera nacional: el 5 de agosto se añadieron dos franjas rojas a la bandera verde tradicional, como símbolo de la sangre de los mártires y del sacrificio de la nación. En 2018 se celebraron elecciones parlamentarias en un escenario de elevado número de partidos —hasta 105 formaciones— y, al año siguiente, la mayoría de ellos fueron disueltos por las autoridades.

Las elecciones presidenciales de 2019 supusieron un hito: Mohamed Ould Ghazouani, general y figura cercana a Ould Abdelaziz, ganó con el 52 % de los votos, en lo que se consideró la primera transición pacífica del poder desde la independencia. Ghazouani se distanció después de su predecesor y promovió el cambio de nombre del partido oficialista a Partido de la Equidad (El Insaf).

En junio de 2021, el expresidente Mohamed Uld Abdelaziz fue detenido en el marco de una investigación por presunta corrupción y malversación; en diciembre de 2023 fue condenado a cinco años de prisión. En junio de 2024, Ghazouani fue reelegido para un segundo mandato.

Mauritania también adquirió protagonismo migratorio en 2024: el aumento de llegadas de embarcaciones a las islas Canarias motivó la visita de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, tras lo cual la Unión Europea firmó con Mauritania un acuerdo de 210 millones de euros para reducir el tránsito de migrantes hacia el archipiélago español. Naciones Unidas estima que unas 150.000 personas provenientes de Malí se han refugiado en territorio mauritano.

4. Gobierno y política[editar]

4.1 Sistema político[editar]

La Constitución de Mauritania fue aprobada en referéndum el 12 de julio de 1991 y promulgada el 20 de julio de ese año. Define al país como una república islámica con un sistema de gobierno presidencialista. El presidente de la República es elegido por sufragio universal directo para un mandato de cinco años y ejerce la jefatura del Estado y del Gobierno, compartiendo parte del poder ejecutivo con el primer ministro, a quien designa.

Desde 2017, el poder legislativo reside en una Asamblea Nacional unicameral. Sus miembros son elegidos directamente por períodos de cinco años. El sistema electoral combina listas nacionales y circunscripciones uninominales o plurinominales con métodos mayoritarios y proporcionales. Mauritania cuenta con un sistema multipartidista en el que, sin embargo, un partido gobernante dominante suele articular la llamada «mayoría presidencial». En 2018 concurrieron 105 partidos a las elecciones; al año siguiente, las autoridades disolvieron 76 formaciones.

4.2 Derechos humanos y esclavitud[editar]

La situación de los derechos humanos es uno de los aspectos más críticos de Mauritania. Organizaciones como Amnistía Internacional han denunciado que la tortura ha sido una práctica recurrente y sistemática de las fuerzas de seguridad, tanto antes como después del golpe de 2008. El gobierno de Abdallahi fue acusado de corrupción y de restringir el acceso a la información pública; también se documentaron sexismo, racismo, mutilación genital femenina, trabajo infantil, trata de personas y marginación de los grupos étnicos del sur.

La homosexualidad está tipificada como delito, y algunas fuentes señalan que puede ser castigada con la pena capital. Amnistía Internacional ha señalado la «ausencia casi total» de investigaciones efectivas sobre denuncias de tortura, pese a la existencia de protecciones legales formales.

El problema más conocido es la persistencia de la esclavitud. Mauritania ha sido descrita como el último país del mundo en abolirla formalmente, en 1981, pero solo en 2007 se promulgó una ley que la criminaliza de manera explícita. La abolición se había proclamado antes —sin resultados efectivos— en 1905, bajo la administración colonial francesa, y nuevamente en 1981 por decreto presidencial. Pese a ello, la esclavitud continúa existiendo en la práctica, vinculada a un sistema histórico de castas y basada en la ascendencia: las personas esclavizadas suelen ser haratin de piel más oscura y los propietarios, a menudo, moros de piel más clara, aunque también se registra esclavitud entre poblaciones subsaharianas del sur.

Las estimaciones sobre el número de personas esclavizadas varían enormemente. Un documental de CNN de 2012 calculó entre el 10 % y el 20 % de la población (entre 340.000 y 680.000 personas), cifra que varios académicos consideran muy exagerada. El Índice Global de Esclavitud de la Fundación Walk Free estimó en 2018 unos 90.000 esclavos, equivalentes a cerca del 2 % de la población. Un informe de Amnistía Internacional publicado ese mismo año afirmó que la proporción podría superar el 1 %. En 2012, un ministro del Gobierno llegó a declarar que la esclavitud «ya no existe» en Mauritania, declaración que contrasta con los informes de organizaciones internacionales.

4.3 Relaciones internacionales[editar]

La política exterior mauritana ha estado dominada por la cuestión del Sáhara Occidental y por las relaciones con sus vecinos. Tras la independencia de 1960, Marruecos reclamó el territorio en el marco del «Gran Marruecos» y no reconoció a Mauritania hasta finales de la década de 1960. La solicitud de ingreso en Naciones Unidas fue vetada inicialmente por la Unión Soviética, que al año siguiente votó a favor de la admisión a cambio de la admisión de Mongolia.

Mauritania ingresó en 1963 en la Organización para la Unidad Africana, antecesora de la Unión Africana. Formó parte de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO/ECOWAS) desde 1975 hasta su retirada en el año 2000. Tras los golpes de Estado de 2005 y 2008, la Unión Africana suspendió temporalmente al país. En el conflicto del Sáhara Occidental, Mauritania mantiene una posición de neutralidad desde su retirada de Tiris al-Gharbiyya en 1979, y ha buscado una solución pacífica y mutuamente aceptable.

En las relaciones con Occidente, Mauritania pasó de una posición cercana a Argelia en los años setenta y ochenta a una progresiva cooperación con Estados Unidos y Europa desde los años noventa. Reconoció a Israel en 1999, pero el régimen surgido del golpe de 2008 rompió esas relaciones en 2010. Más recientemente, el país se ha convertido en un socio clave de la Unión Europea en la gestión de los flujos migratorios del Sahel hacia las islas Canarias, con el acuerdo de 210 millones de euros firmado en 2024.

5. Organización territorial[editar]

Mauritania está dividida en regiones (régions), que a su vez se subdividen en departamentos (moughataa) y en el distrito de la capital. Las fuentes no coinciden del todo en el número vigente: algunas referencias hablan de 12 regiones y otras de 15, en función de las reorganizaciones administrativas recientes.[9]

[ Desplegar / Plegar ]
#RegiónCapital
1AdrarAtar
2AssabaKiffa
3BraknaAleg
4Dajlet NuadibúNuadibú
5GorgolKaédi
6GuidimakaSélibaby
7Hod OrientalNéma
8Hod OccidentalAiún el Atrús
9InchiriAkjoujt
10NuakchotDistrito de la capital
11TagantTidjikja
12Tiris ZemmurZuérate
13TrarzaRosso

Las principales ciudades del interior, como Tidjikja, Atar y Chingueti, contrastan con la concentración urbana de la costa, donde se ubican Nuakchot y la capital comercial, Nuadibú.

6. Geografía[editar]

6.1 Relieve[editar]

Mauritania se encuentra en el Sahel, entre los meridianos 4°48′ y 16°30′ O y los paralelos 14°45′ y 27°22′ N. Posee una costa de 754 km sobre el océano Atlántico. Hacia el interior, las fronteras suman un total de 5.002 km: alrededor de 1.564 km con el antiguo Sáhara español, 460 km con Argelia, 2.236 km con Malí y 742 km con Senegal, con frontera definida en gran parte por el río Senegal.[10] Para fines comparativos, su superficie equivale aproximadamente al doble de la de España.

El terreno es mayoritariamente llano y árido, formado por extensas llanuras interrumpidas por crestas y escarpes. Aproximadamente tres cuartas partes del país son desierto o semidesierto. Una serie de escarpes orientados hacia el suroeste divide las llanuras centrales y separa mesetas de arenisca; la más elevada es la del Adrar, que alcanza unos 500 m. Al pie de algunos escarpes se encuentran oasis alimentados por manantiales. Sobre las mesetas se elevan picos aislados, a menudo ricos en minerales: los menores se denominan guelbs y los mayores kedias.

El punto más alto del país es Kediet Ijill, también citado como Kediet ej Jill, cerca de la ciudad de Zuérate, con una elevación de 910 m (algunas fuentes indican 915 m). El punto más bajo es la sebkha de Ndrhamcha, a unos 3 m por debajo del nivel del mar. Entre los rasgos geográficos conocidos figura la estructura concéntrica de Guelb er Richat, una formación circular prominente del centro-norte del país.

6.2 Clima[editar]

El clima de Mauritania es extremadamente seco, característica que explica la muy baja densidad de población. Las sequías sucesivas han agravado la desertificación, y el desierto se ha expandido desde mediados de la década de 1960. Las diferencias de temperatura entre el día y la noche pueden ser muy marcadas; la costa es más templada gracias a los vientos marinos, mientras que las zonas próximas al río Senegal son más húmedas.

Se reconocen tres estaciones principales. Entre noviembre y abril domina la temporada de tormentas de arena, con temperaturas moderadas de día y noches frescas. De mayo a julio sopla el harmattan del noreste, un viento cálido y seco que eleva las temperaturas. Entre agosto y octubre se desarrolla la estación de lluvias, con tormentas eléctricas y precipitaciones intensas pero breves; el clima es entonces muy húmedo, con temperaturas en torno a los 45 °C y una humedad relativa de entre el 50 % y el 70 %.

7. Economía[editar]

Mauritania es un país rico en recursos naturales pero que permanece entre los de menor desarrollo económico del mundo. Su economía se apoya tradicionalmente en la agricultura y la pesca. En el sector minero destaca la explotación de hierro en la zona de Zuérate, vinculada al yacimiento próximo a Kediet Ijill, así como la presencia de otros minerales en los picos aislados del interior. En 2001 se descubrió petróleo en el país, descubrimiento asociado a la compañía Woodside, que abrió una nueva fase de expectativas económicas.

Las cifras macroeconómicas presentan diferencias según la fuente y el año. El producto interno bruto nominal se ubicaba en 10.450 millones de dólares en 2023, con un PIB per cápita de 2.149 dólares. Otras estimaciones más recientes calculan un PIB nominal superior a 11.000 millones de dólares para 2025 y, en términos de paridad de poder adquisitivo, alrededor de 40.000 millones. El coeficiente de Gini era de 32,6 en 2014, lo que refleja una desigualdad moderada según los estándares regionales, aunque la pobreza sigue siendo extendida: en 2008, el 20 % de la población vivía con menos de 1,25 dólares al día.

A la debilidad de la economía formal se suman una fuerte dependencia de los recursos naturales, la vulnerabilidad climática del sector agropecuario y las consecuencias de la inestabilidad política. La ayuda exterior y, más recientemente, los acuerdos con la Unión Europea en materia migratoria y de cooperación aportan recursos significativos al presupuesto público.

8. Demografía[editar]

La población de Mauritania se estima en 4.475.000 habitantes según datos de 2023, aunque proyecciones de 2026 la sitúan por encima de los 5,4 millones.[11] La densidad, de apenas 4,3 habitantes por km², es una de las más bajas del continente. La distribución geográfica es extremadamente desigual: la mayor parte de la población vive en el sur y en la costa, mientras que el interior sahariano está muy escasamente habitado. Aproximadamente un tercio de los mauritanos reside en la capital, Nuakchot.

La sociedad mauritana es multiétnica y refleja el sincretismo árabe-bereber y la herencia subsahariana. Los haratin, denominados en ocasiones «moros negros», constituyen alrededor del 40 % de la población; los beidan o «moros blancos», cerca del 30 %; y el 30 % restante corresponde a grupos subsaharianos, principalmente halpulaar (fulani), soninké y wólof. El árabe es la lengua oficial y el dialecto hassanía predomina entre la población de tradición nómada; el pulaar, el soninké y el wólof tienen reconocimiento como lenguas nacionales. El francés, aunque sin estatus oficial, se usa ampliamente en la administración, los medios y las élites formadas.

La religión oficial es el islam sunita, y casi todos los habitantes son musulmanes. La identidad religiosa atraviesa a todos los grupos étnicos y constituye uno de los ejes de cohesión del país, aunque no anula las divisiones de casta, origen y lengua que caracterizan a la sociedad mauritana.

9. Cultura y sociedad[editar]

La cultura mauritana es el resultado de la interacción entre la herencia bereber, la influencia árabe y las tradiciones de los pueblos subsaharianos. El hassanía, dialecto árabe beduino influido por el bereber, es el vehículo oral dominante de la cultura morisca y toma su nombre de la tribu Beni Hassan.

Chingueti, antigua ciudad caravanera del interior, ha sido históricamente un centro de erudición islámica y simboliza la dimensión cultural y religiosa del país: el nombre con que los geógrafos árabes conocían la región, Bilad Chinguetti, aludía precisamente a esa ciudad. Junto con otras antiguas ciudades del desierto, Chingueti forma parte del patrimonio cultural sahariano y atrae la atención por su arquitectura y bibliotecas de manuscritos.

La tensión entre la identidad árabe y la pluralidad étnica del sur es un tema recurrente de la vida pública. Desde la independencia, los gobiernos han ensayado políticas de arabización en la administración y la educación, al tiempo que los grupos pulaar, soninké y wólof reivindican el reconocimiento de sus lenguas y de su peso cultural. La esclavitud, aunque formalmente abolida, sigue condicionando en algunas zonas rurales las relaciones sociales históricas de casta.

10. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]

La relación de Mauritania con el mundo hispanohablante es principalmente indirecta y está ligada a la geografía y a la vecindad sahariana. Mauritania comparte frontera con el territorio del Sáhara Occidental, antigua colonia española, y su historia reciente se cruza con la de España: en 1975, tras los acuerdos de Madrid, España abandonó el Sáhara español, y en 1976 Mauritania se anexionó el tercio sur del territorio, que abandonó en 1979.

España mantiene relaciones diplomáticas con Mauritania y cuenta con una oficina diplomática española en el país; a su vez, Mauritania posee embajada en Madrid. Durante la crisis migratoria de 2024, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, visitó Mauritania junto a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, para negociar mecanismos de control del tránsito de migrantes hacia las islas Canarias. El resultado fue un acuerdo europeo de 210 millones de euros destinado a reducir los flujos migratorios a través del territorio mauritano.

No existe, en cambio, una presencia significativa del idioma español en la vida cotidiana mauritana: el castellano no es lengua oficial ni de uso extendido, y el vínculo lingüístico con el mundo hispanohablante se limita al legado colonial español en el vecino Sáhara Occidental y a las relaciones institucionales entre Mauritania y los países hispanohablantes, en particular España.


  1. Las cifras de superficie varían entre 1.030.000 km² y 1.030.700 km² según la fuente, sin que implique una diferencia territorial real. En algunos ordenamientos el país figura en el puesto 28 por superficie; en otros, en el 29. ↩︎

  2. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo calculó un IDH de 0,563 para Mauritania en 2023 (informe de 2025), correspondiente a la categoría de desarrollo humano medio. ↩︎

  3. Chingueti fue un centro caravanero, religioso e intelectual relevante, al punto de dar nombre a toda la región en la geografía árabe clásica. ↩︎

  4. Xavier Coppolani, administrador colonial francés, propuso el término «Mauritania Occidental» en 1899; la expresión aparece en un documento oficial del 27 de diciembre de ese año. ↩︎

  5. La conquista almorávide del Imperio de Ghana en torno a 1076 es una tradición que la historiografía moderna pone en discusión; no hay consenso pleno sobre la escala y la naturaleza del episodio. ↩︎

  6. Arguin, en la costa atlántica, fue una posesión portuguesa entre 1445 y 1633, después neerlandesa y más tarde francesa, hasta su abandono en 1685. ↩︎

  7. Saint-Louis, en el actual Senegal, funcionó como capital administrativa de la Mauritania colonial. Solo con la independencia se designó a Nuakchot, entonces un pequeño ksar o poblado fortificado, como nueva capital. ↩︎

  8. El conflicto mauritano-senegalés de 1989 provocó disturbios y expulsiones de mauritanos negros; las cifras de refugiados varían, y la ACNUR estimó en 1991 unos 52.995 refugiados mauritanos en Senegal y al menos 13.000 en Malí. ↩︎

  9. El número de regiones administrativas varía según la fuente y el momento de consulta: referencias clásicas indican 12 regiones más el distrito de la capital, mientras que otras fuentes señalan 15 tras reorganizaciones recientes. La tabla anterior reproduce la lista tradicional de 13 entidades (12 regiones más la capital). ↩︎

  10. Los componentes de la frontera suman 5.002 km, según datos de la CIA citados en el Libro Mundial de Hechos: 1.564 km con el Sáhara Occidental administrado por Marruecos, 460 km con Argelia, 2.236 km con Malí y 742 km con Senegal. ↩︎

  11. Las estimaciones demográficas difieren considerablemente. La Enciclopedia Británica indicaba 4.475.000 habitantes para 2023, mientras que proyecciones de 2026 superan los 5,4 millones. La discrepancia responde a distintas metodologías de proyección y al bajo registro estadístico. ↩︎