Monte Everest
| Monte Everest | |
|---|---|
| Sagarmāthā · Chomolungma Zhūmùlǎngmǎ Fēng | |
| Altitud | 8848,86 m s. n. m. (2020) |
| Prominencia | 8848,86 m |
| Ubicación | Frontera entre China y Nepal |
| Cordillera | Mahalangur Himal, Himalaya |
| Primera ascensión | 29 de mayo de 1953, por Edmund Hillary y Tenzing Norgay |
| Ruta principal | Vía del collado Sur |
| Coordenadas | 27° 59′ 18″ N, 86° 55′ 31″ E[sin verificar] |
1. Resumen[editar]
El monte Everest o Éverest es la montaña más alta de la superficie del planeta Tierra, con una altitud de 8848,86 metros sobre el nivel del mar, según la medición confirmada conjuntamente por China y Nepal en 2020.[1] Se encuentra en el continente asiático, en la cordillera del Himalaya, concretamente en la subcordillera de Mahalangur Himal, y marca la frontera entre China y Nepal, considerada la frontera más alta del mundo.
El macizo del Everest incluye varios picos vecinos de gran altura: el Lhotse, de 8516 metros; el Nuptse, de 7855 metros; y el Changtse, de 7580 metros. La montaña atrae cada año a numerosos escaladores, desde alpinistas muy experimentados hasta clientes de expediciones comerciales.
Aunque la ruta estándar no plantea retos técnicos considerables en comparación con otros ochomiles, el Everest presenta peligros importantes: mal de altura, clima extremo, vientos intensos, avalanchas y el cruce por la cascada de hielo de Khumbu. Hasta 2016 permanecían en la montaña cerca de doscientos cadáveres, algunos de los cuales son utilizados como puntos de referencia por los escaladores.[2]
2. Toponimia[editar]
El Everest es conocido con varios nombres según la tradición local y la lengua oficial de cada país. En Tíbet se le llama Chomolungma, transliterado también Qomolangma, expresión tibetana que suele traducirse como “madre del universo”. En China recibe el nombre de 珠穆朗玛峰, transcrito al pinyin como Zhūmùlǎngmǎ Fēng, esto es, “pico Chomolungma”. En Nepal se conoce como Sagarmāthā, nombre que se interpreta como “la frente del cielo”.[3]
El nombre tibetano aparece registrado tempranamente en la cartografía europea. En un mapa de 1733 sobre Tíbet y Bután elaborado por el geógrafo y cartógrafo francés Jean Baptiste Bourguignon d’Anville figura la forma Tchomour Langmac, una representación fonética aproximada de Chomolungma.[4]
A finales del siglo XIX, muchos cartógrafos europeos creían erróneamente que el nombre nativo era Gaurishankar, que en realidad corresponde a una montaña situada entre Katmandú y el Everest. Esa confusión se aclaró con los trabajos posteriores de reconocimiento.
El nombre occidental oficial fue dado en 1865 por la Royal Geographical Society a recomendación de Andrew Waugh, topógrafo general británico de la India, en honor de su antecesor en el cargo, sir George Everest. Waugh argumentó que no había podido descubrir un nombre local utilizable mientras Nepal mantenía cerrado el acceso al macizo, y propuso perpetuar la memoria del antiguo responsable del servicio geográfico indio.[5]
La pronunciación actual de “Everest” en inglés difiere de la del apellido original de sir George Everest. Mientras que el apellido se aproxima a “EEV-rist”, el nombre de la montaña suele pronunciarse con la forma que se hizo dominante en la prensa y en el alpinismo.[6]
En 2002, el periódico chino Diario del Pueblo publicó un artículo en contra del uso constante del nombre occidental “monte Everest” e insistió en que debía utilizarse el nombre tibetano “monte Qomolangma”. El medio argumentó que los colonizadores británicos no habían “descubierto” la montaña, puesto que ya era conocida por los tibetanos y figuraba en mapas chinos desde 1719.[7]
A principios de los años 1960, según registros recogidos por historiadores de la montaña, el gobierno de Nepal constató que el pico no tenía un nombre nepalí consolidado, ya que la montaña no era conocida en el valle de Katmandú y sus alrededores. El nombre tibetano de uso sherpa no resultaba aceptable para la política de nepalización del país, de modo que se promovió una designación nueva, Sagarmatha, atribuida al geógrafo Baburam Acharya.
3. Geografía y altitud[editar]
3.1. Ubicación y registro de altura[editar]
El Everest se localiza en la frontera entre China, por su vertiente norte en el Tíbet, y Nepal, por su vertiente sur. Junto con los picos vecinos del macizo, forma parte de la sección más elevada del Himalaya central.
El registro oficial de su altitud ha cambiado varias veces desde el siglo XIX. En 1856, el Gran Proyecto de Topografía Trigonométrica estableció la primera altitud publicada, entonces bajo la denominación de pico XV, en 8840 metros sobre el nivel del mar. La altitud de 8848 metros, reconocida durante décadas por China y Nepal, fue determinada por un estudio indio en 1955 y confirmada por una medición china en 1975.
En mayo de 1999, una expedición estadounidense dirigida por Bradford Washburn colocó un receptor GPS en la roca de la cumbre. El dispositivo obtuvo una altitud de 8850 metros para la roca, con un metro adicional estimado de nieve y hielo.[8] Aunque Nepal no la reconoció oficialmente, la cifra circuló ampliamente en la prensa internacional.
En 2005, la Oficina Estatal de Cartografía y Topografía de China anunció una medición de 8844,43 metros, con un margen de ±0,21 metros, basada en el punto más alto de la roca de la cumbre y no en la capa de nieve y hielo que la cubre. El equipo chino midió una profundidad de nieve y hielo de 3,5 metros, cifra coherente con la altitud de 8848 metros medida hasta la superficie nevada.[9] La diferencia entre medir roca o nieve dio lugar a una discusión de varios años entre China y Nepal, que se resolvió en 2010 con el acuerdo de fijar la altitud oficial en 8848 metros.
La medición moderna de 8848,86 metros, aceptada en 2020, proviene de la cooperación entre ambos países. Con posterioridad al Everest, la segunda montaña más alta del planeta es el K2, con 8611 metros sobre el nivel del mar.
El Everest todavía se está elevando y desplazando hacia el noreste por efecto de la tectónica de placas en el sur de Asia. Distintas fuentes sugieren una velocidad de elevación de unos 4 milímetros al año y un movimiento horizontal de entre 3 y 6 milímetros al noreste. También se ha propuesto que la erosión o los ajustes posteriores al terremoto puedan haber compensado parte del crecimiento, aunque el balance neto es objeto de estudio.
El punto más bajo del océano es más profundo que la altitud del Everest: el abismo Challenger, en la fosa de las Marianas, es tan profundo que si se situara el Everest en su fondo le faltarían más de dos kilómetros para llegar a la superficie.[10]
3.2. Comparaciones con otras elevaciones[editar]
La cumbre del Everest es el punto en que la superficie terrestre alcanza la mayor distancia sobre el nivel del mar. Sin embargo, si se aplican otros criterios de medición, otras elevaciones pueden considerarse mayores.
El Mauna Kea, en Hawái, se eleva más de 10 200 metros desde su base en el suelo oceánico, pero solo alcanza 4205 metros sobre el nivel del mar. El Denali, en Alaska, antes llamado monte McKinley, alcanza 6190 metros sobre el nivel del mar, pero se asienta sobre una llanura inclinada que produce un desnivel desde su base de entre 5300 y 5900 metros. En comparación, el Everest se eleva desde terrenos situados entre los 4200 metros del lado sur y los 5200 metros de la meseta tibetana, lo que da un desnivel desde su base de entre 3650 y 4650 metros.
La comparación más difundida en el mundo hispanohablante tiene como protagonista al volcán Chimborazo, en Ecuador. Si se mide la distancia desde el centro de la Tierra, el Everest queda a 6382,605 kilómetros, mientras que el Chimborazo llega a 6384,416 kilómetros. Es decir, el volcán ecuatoriano queda aproximadamente 1,8 kilómetros más lejos del centro del planeta. Esto se debe a la forma de geoide de la Tierra, que es achatada en los polos y más ancha en el ecuador.[11]
Por tanto, el Everest conserva el récord absoluto de altitud sobre el nivel del mar, mientras que el Chimborazo puede presentarse como el punto más alejado del centro de la Tierra y el Mauna Kea como la montaña más alta desde su base submarina.
4. Geología[editar]
Los geólogos han dividido las rocas que componen el monte Everest en tres unidades llamadas formaciones: la formación del Qomolangma, la formación del collado Norte y la formación Rongbuk. Cada una está separada de la siguiente por fallas de bajo ángulo denominadas desprendimientos, a lo largo de las cuales los distintos paquetes rocosos fueron empujados hacia el sur.
4.1. Formación del Qomolangma[editar]
La formación del Qomolangma, también conocida como formación Jolmo Lungma o formación del Everest, se extiende desde la cumbre hasta la parte alta de la Banda Amarilla, cerca de los 8600 metros sobre el nivel del mar. Se compone de láminas paralelas de color gris a gris oscuro o blancas de piedra caliza formada en el Ordovícico Inferior, intercaladas con capas secundarias de dolomita recristalizada, arcilla y limolita.
El científico suizo Augusto Gansser documentó haber encontrado fragmentos microscópicos de crinoideos en la caliza de esta formación. Análisis petrográficos posteriores revelaron fósiles comprimidos de organismos marinos: trilobites, crinoideos y ostrácodos. Otras muestras aparecían tan recristalizadas que no era posible determinar sus componentes originales.
Una gruesa capa de trombolitos, de unos sesenta metros de espesor, forma la base del Tercer Escalón y la base de la cumbre piramidal del Everest. Esa capa, que emerge unos setenta metros por debajo de la cumbre, se compone de sedimentos atrapados y unidos por biopelículas de microorganismos, en especial cianobacterias, en un ambiente marino poco profundo.[12] La formación está cortada por varias fallas de alto ángulo que terminan en el desprendimiento de Qomolangma, que la separa de la Banda Amarilla subyacente.
4.2. Formación del collado Norte[editar]
El volumen principal del monte Everest, entre los 7000 y los 8600 metros, corresponde a la formación del collado Norte. La Banda Amarilla, que forma su parte superior entre 8200 y 8600 metros, está compuesta por capas intercaladas de mármol diópsido-epidota del Cámbrico Medio, que le da su color amarillento característico, junto con filita de moscovita-biotita y esquisto.
Análisis petrográficos del mármol recogido a 8300 metros encontraron que un cinco por ciento corresponde a fragmentos recristalizados de osículos de crinoideos. Los últimos metros de la Banda Amarilla adyacentes al desprendimiento de Qomolangma están muy deformados, y una brecha de falla de entre 5 y 40 centímetros la separa de la formación superior.
El resto de la formación del collado Norte, entre los 7000 y los 8200 metros, está formado por capas intercaladas y deformadas de esquisto, filita y mármol menor. En la parte superior predominan la filita de cuarzo-biotita y la filita de clorita-biotita; en la parte inferior abundan el esquisto de biotita-cuarzo y el esquisto de biotita-calcita-cuarzo. Esas rocas metamórficas derivan probablemente de sedimentos marinos profundos del Cámbrico Medio al Cámbrico Temprano, entre ellos lutitas, areniscas y calizas arcillosas.
4.3. Formación Rongbuk[editar]
Por debajo de los 7000 metros, la formación Rongbuk forma la base del monte Everest. Está compuesta por esquistos de grado sillimanita-K-ortoclasa y gneis, mezclados con numerosas láminas y diques de leucogranito de entre un centímetro y 1500 metros de espesor.
Estos leucogranitos son parte de un cinturón de rocas intrusivas del Oligoceno-Mioceno Tardío conocido como leucogranito Superior del Himalaya. Se formaron por fusión parcial de rocas metasedimentarias de alto grado del Paleoproterozoico al Ordovícico, hace entre veinte y veinticuatro millones de años, durante la subducción de la placa Índica.
El monte Everest está formado por rocas sedimentarias y metamórficas que fueron empujadas hacia el sur sobre la corteza continental arcaica de la placa Índica durante la colisión cenozoica de la India con Asia. Las formaciones superiores están compuestas por sedimentos marinos acumulados en la plataforma continental septentrional de la India antes de la colisión, que después fueron deformados, metamorfoseados y elevados. El Himalaya se eleva cerca de cinco milímetros al año.
5. Clima y ambiente[editar]
En 2008 se puso en funcionamiento una estación meteorológica a 8000 metros de altitud, en el collado Sur. El primer informe registró una temperatura del aire de -17 °C, una humedad relativa de 41,3 %, una presión atmosférica de 382,1 hPa, una velocidad de viento de 12,8 metros por segundo y una radiación solar global de 711,9 vatios por metro cuadrado. El proyecto fue gestionado por la red SHARE, dedicada a la investigación ambiental en altitud, que también instaló una cámara web en 2011. La estación funciona con energía solar.[13]
Uno de los problemas principales para los escaladores es la presencia frecuente de vientos fuertes. La punta del Everest se extiende por la troposfera superior y roza la estratosfera, por lo que queda expuesta al viento rápido y congelante de las corrientes en chorro. En febrero de 2004 se registró en la cumbre una velocidad de 280 kilómetros por hora, y vientos de 160 kilómetros por hora son relativamente comunes.
Los escaladores esperan ventanas de buen tiempo de entre siete y diez días en la primavera y el otoño, cuando la temporada de monzón está por comenzar o por terminar y los vientos son más débiles. La presión del aire en la cumbre es de aproximadamente un tercio respecto al nivel del mar. Por el principio de Bernoulli, los vientos pueden reducir todavía más la presión, provocando una disminución adicional de alrededor del 14 % en el oxígeno disponible para los escaladores. Esa reducción proviene de la caída de la presión total, no de una proporción menor de oxígeno en el aire.[14]
El verano está dominado por el monzón de la India, que acarrea aire húmedo y cálido del océano Índico hacia la vertiente sur. En invierno, la corriente en chorro del este-sureste se desplaza hacia el sur y golpea la cumbre con viento intenso.
El clima es de montaña extremo. En enero, el mes más frío, la temperatura promedio en la cumbre es de -36 °C y puede bajar hasta -70 °C. En julio, el mes más cálido, la temperatura promedio es de -20 °C. Con el viento, la sensación térmica es inferior a la que marca el termómetro.
6. Flora y fauna[editar]
La flora y la fauna permanentes del Everest son muy escasas, sobre todo en las cotas superiores. Se ha encontrado un musgo que crece a 6480 metros sobre el nivel del mar, lo que lo sitúa entre las plantas de mayor altitud conocidas. Una planta alpina del género Arenaria crece por debajo de los 5500 metros en la región.
Entre los animales que habitan las partes altas llama la atención la pequeña araña Euophrys omnisuperstes, que se ha encontrado a elevaciones de hasta 6700 metros. Es considerada posiblemente el animal no microscópico que habita permanentemente a mayor altitud en la Tierra. Se esconde en grietas y puede alimentarse de insectos congelados arrastrados por el viento. También hay alta probabilidad de encontrar vida microscópica a altitudes incluso mayores.
Varias aves se han observado en zonas altas de la montaña. El ánsar indio ha sido visto volando por encima del Himalaya; las chovas han sido observadas en el collado Sur, a 7920 metros. Chovas piquigualdas se han registrado en vuelo a unos 7900 metros. Ya en 1953, George Lowe, de la expedición de Tenzing y Hillary, notó la presencia de estas aves volando sobre el Everest.[15]
En la región se usan yaks para transportar equipo de escalada. Pueden cargar hasta cien kilos y poseen un pelaje grueso y grandes pulmones. Es común aconsejar a los caminantes que se mantengan en el lado interior del sendero cuando hay yaks u otros animales, porque pueden empujar a una persona si se está en el borde del camino. Otros animales de la región incluyen al tar del Himalaya, que a veces es presa del leopardo de las nieves. El oso negro tibetano puede encontrarse a unos 4300 metros, y el panda rojo habita la misma región. Una expedición científica encontró también conejos de roca, conocidos por comer sus propias heces, y diez nuevas especies de hormigas.
7. Historia de las ascensiones[editar]
7.1. Descubrimiento occidental y medición del pico XV[editar]
En 1802, el gobierno británico inició el Gran Proyecto de Topografía Trigonométrica de la India para determinar la ubicación, la altitud y los nombres de las montañas más altas del mundo. Los equipos de reconocimiento avanzaron desde el sur de la India hacia el norte utilizando teodolitos gigantes, de unos quinientos kilogramos cada uno, que requerían al menos doce hombres para ser trasladados. Alcanzaron las estribaciones del Himalaya en la década de 1830, pero el gobierno de Nepal no permitió que los británicos entraran en el país por sospechas de agresión política o posible anexión.
Los británicos se vieron obligados a continuar sus observaciones desde el Terai, una región al sur de Nepal paralela al Himalaya. Las condiciones allí eran difíciles por las lluvias torrenciales y la malaria; tres oficiales fallecieron por la enfermedad y otros dos debieron retirarse por motivos de salud.
En 1847, Andrew Waugh, topógrafo general de la India, observó desde Sawajpore un pico situado detrás del Kangchenjunga, que entonces era considerado el pico más alto del mundo. John Armstrong, uno de sus oficiales, lo observó también desde otra estación y lo llamó pico b. Los datos sugerían que el pico b era más alto que el Kangchenjunga, pero hacían falta observaciones más cercanas.
En 1849, Waugh envió a James Nicolson a la zona con los instrumentos más precisos disponibles. Nicolson obtuvo cerca de treinta observaciones desde cinco ubicaciones distintas, la más cercana a unos 174 kilómetros del pico. Su primer cálculo dio una altura media de 9200 metros, sin corregir el efecto de la refracción de la luz, pero ya indicaba que el pico b superaba al Kangchenjunga. Nicolson enfermó de malaria y debió regresar antes de completar los cálculos.
Michael Hennessy, uno de los asistentes de Waugh, comenzó a designar los picos con numeración romana. El Kangchenjunga quedó como pico IX y el pico b pasó a ser pico XV. En 1852, en los cuarteles de Dehradun, el matemático y explorador bengalí Radhanath Sikdar fue el primero en identificar el pico XV como el más alto del mundo a partir de cálculos trigonométricos.[16]
El anuncio oficial se retrasó varios años porque Waugh ordenó verificar repetidamente los cálculos. Finalmente, en marzo de 1856, se comunicó que el Kangchenjunga medía 8582 metros y el pico XV 8840 metros. Waugh concluyó que el pico XV era “muy probablemente el pico más alto del mundo”.
El cálculo exacto dio 29 000 pies, pero se anunció públicamente como 29 002 pies para evitar la impresión de que una cifra tan redonda no fuera más que una estimación.[17] De ahí surgió el juego de palabras según el cual Waugh fue “la primera persona en poner dos pies en la cumbre del Everest”.
7.2. Primeras expediciones británicas[editar]
Los primeros esfuerzos documentados para alcanzar la cima fueron realizados por alpinistas británicos. Como Nepal prohibía el acceso a los extranjeros, los británicos hicieron varios intentos por la arista Norte, desde el lado tibetano.
La Primera Expedición Británica de Reconocimiento al Everest de 1921 alcanzó apenas los 7000 metros por el collado Norte. La expedición de 1922 llegó a 8320 metros por la ruta de la arista Norte; fue la primera vez que un ser humano escalaba por encima de los 8000 metros. Durante el descenso, siete porteadores murieron en una avalancha.
La Expedición Británica de 1924 dejó el mayor misterio de la historia del Everest. George Mallory y Andrew Irvine hicieron una incursión final hacia la cumbre el 8 de junio, pero jamás regresaron. Fueron vistos en lo alto de la montaña y desaparecieron entre las nubes. No se sabe con certeza si llegaron a la cumbre. El cuerpo de Mallory fue hallado en 1999 a 8155 metros, en la cara norte.[18]
7.3. Primera ascensión oficial y ascensiones posteriores[editar]
En 1952, Tenzing Norgay alcanzó los 8595 metros como miembro de la Expedición Suiza, lo que lo familiarizó con la ruta y lo preparó para el éxito del año siguiente. En la Expedición Británica de 1953, Tenzing Norgay y Edmund Hillary lograron el primer ascenso oficial el 29 de mayo de 1953, usando la ruta de la arista Sureste.
Diez años más tarde de la primera ascensión, el 25 de mayo de 1960, un equipo chino formado por Wang Fuzhou, Gongbu y Qu Yinhua logró el primer ascenso documentado desde la arista Norte.[19]
Desde entonces, el Everest ha sido escalado por múltiples rutas y en distintas estaciones. La montaña atrae tanto a alpinistas altamente experimentados como a clientes de expediciones guiadas. La cascada de hielo de Khumbu, el mal de altura y los cambios meteorológicos repentinos siguen siendo los principales obstáculos en la vía estándar.
8. Rutas de ascenso[editar]
Existen dos rutas principales de ascenso. La primera se acerca a la cumbre desde el sureste, en Nepal, y es conocida como la ruta estándar. La segunda asciende por el norte, desde el Tíbet. La ruta estándar no plantea retos técnicos considerables de escalada, pero expone a los alpinistas a peligros importantes: mal de altura, clima cambiante, viento, avalanchas y el cruce por la cascada de hielo de Khumbu.
La vía del collado Sur, utilizada por Hillary y Tenzing en 1953, se apoya en los campos de altura que atraviesan la cascada de hielo, el valle del Silencio y el propio collado Sur antes de seguir por la arista Sureste. Por el lado tibetano, la ruta de la arista Norte alcanza el collado Norte y continúa por la cresta hasta la cumbre. Ambas rutas comparten el mismo tramo somital, por lo que los escaladores de ambas vertientes convergen en los últimos metros.
9. Permisos y costos[editar]
El ascenso está regulado mediante permisos expedidos por China o por Nepal, según la vertiente elegida. En Nepal, los permisos para extranjeros cuestan cerca de diez mil dólares estadounidenses, aunque el precio y las condiciones cambian con las temporadas.
En 2014, se expidieron 334 permisos para escalar el Everest y, tras la avalancha que golpeó la montaña, quedaron sin uso. En 2015 se expidieron 357 permisos, pero la montaña permaneció cerrada de nuevo por una avalancha producida por el terremoto de Nepal de abril de 2015. El gobierno nepalí extendió los permisos no utilizados de 2014 y 2015 hasta 2019, de modo que quienes habían comprado un permiso pudieron usarlo en una expedición posterior. Normalmente, estos permisos son válidos solo por un año.[20]
Los costos de una expedición varían enormemente. Subir con un guía de renombre, normalmente un alpinista con varios ascensos al Everest, podía costar alrededor de cien mil libras esterlinas en 2015. En el otro extremo, contratar un servicio de soporte limitado, con solo algunos alimentos en el campo base y los trámites burocráticos, puede costar al menos siete mil dólares estadounidenses. Entre ambos extremos se sitúa la mayor parte de la oferta comercial actual.
10. Peligros y fallecimientos[editar]
El Everest es una montaña de riesgo alto, en particular por la combinación de altitud, viento y tránsito. La ruta estándar no exige una técnica de escalada muy depurada, pero la exposición es prolongada y la capacidad del cuerpo para recuperar fuerzas disminuye con la altura.
Los peligros documentados incluyen el mal de altura, el clima extremo, el viento, las avalanchas y la cascada de hielo de Khumbu, un terreno de seracs y grietas que cambia constantemente. Los escaladores también enfrentan el riesgo de congelación, agotamiento y desorientación durante los descensos.
Hasta 2016 permanecían en la montaña cerca de doscientos cadáveres. La evacuación de cuerpos es muy costosa y peligrosa a gran altitud, por lo que muchos quedan en el lugar. Algunos se han convertido en referencias visuales de la ruta, lo que ha dado lugar a relatos e informes sobre la “zona de la muerte” y sus implicaciones éticas y logísticas.[21]
11. Monte Everest en el mundo hispanohablante[editar]
El Everest es tema recurrente en la prensa hispanoamericana, no solo por sus cumbres y tragedias, sino también por las comparaciones geográficas con montañas de la región. La mencionada comparación con el volcán Chimborazo tuvo amplia cobertura en 2016. BBC Mundo publicó: “Chimborazo, el volcán de Ecuador más alto que el Everest (si se mide desde el centro de la Tierra)”. El País tituló “El volcán Chimborazo le quita un récord al Everest”, y El Mundo explicó en detalle la medición geoidal.
La polémica española en torno al nombre también tiene un componente lingüístico. La Real Academia Española ha reconocido la forma Éverest, que reproduce mejor la pronunciación habitual en el mundo hispánico, aunque Everest es, con mucho, la denominación más extendida.[22]
No existe una conexión exclusiva entre el Everest y los países hispanohablantes: no es una montaña que forme parte de su territorio, ni su ascenso es un elemento de identidad nacional para ningún país de habla hispana. Aun así, el Everest aparece con regularidad en las secciones de ciencia y sociedad de los grandes medios latinoamericanos, y el turismo de trekking hacia el campo base nepalí atrae también a viajeros de América Latina.
12. Legado y relevancia cultural[editar]
El Everest ocupa un lugar singular en la cultura popular como sinónimo del “techo del mundo”. La medición del pico XV en el siglo XIX y la pugna posterior por precisar su altitud forman parte de la historia de la cartografía y de la geodesia moderna. La montaña fue escenario de algunas de las aventuras más difundidas del siglo XX, desde el misterio de Mallory e Irvine hasta la primera ascensión de Hillary y Tenzing.
En la actualidad, el Everest es también un símbolo polémico del alpinismo comercial: ascenderlo se ha convertido en un producto, con temporadas masificadas, filas en la cumbre y problemas de gestión de residuos y de rescates. Esa tensión entre la montaña como ideal deportivo y la montaña como negocio es uno de los temas centrales de su historia reciente.
Su relevancia no se limita al alpinismo. La montaña sirve para explicar procesos geológicos, mediciones físicas y límites de la fisiología humana, y su nombre ha quedado fijado en el vocabulario como metáfora de la máxima dificultad o del mayor logro posible.[23]
[ Desplegar / Plegar — Cronología de las expediciones destacadas ]
- 1921: primera expedición británica de reconocimiento; llega hasta unos 7000 metros por el collado Norte.
- 1922: expedición británica; llega a 8320 metros, la primera incursión humana por encima de los 8000 metros. Siete porteadores mueren en una avalancha durante el descenso.
- 1924: expedición británica; Mallory e Irvine desaparecen el 8 de junio en su intento por la cumbre.
- 1952: expedición suiza; Tenzing Norgay alcanza 8595 metros.
- 1953: expedición británica; Edmund Hillary y Tenzing Norgay alcanzan la cumbre el 29 de mayo por la vía del collado Sur, la primera ascensión oficial.
- 1960: expedición china; Wang Fuzhou, Gongbu y Qu Yinhua alcanzan la cumbre el 25 de mayo por la arista Norte, el primer ascenso documentado por esa vía.
Es el monte más alto si se mide sobre el nivel del mar. El volcán Mauna Kea, en Hawái, es más alto si se incluye su parte submarina: alcanza unos 10 211 metros desde su base en el suelo oceánico, aunque solo sobresale 4205 metros del agua. ↩︎
La cifra aproximada de doscientos cuerpos sin recuperar es citada por informes periodísticos y divulgativos. La ubicación de algunos cuerpos, visible por su vestimenta o por su posición, se usa en relatos de ascenso para marcar tramos concretos de la ruta. ↩︎
La expresión nepalí Sagarmāthā suele desglosarse como “sagar”, cielo, y “mathā”, frente o cabeza. El nombre fue promovido por el gobierno nepalí a partir de los años 1960, según la documentación geográfica y de la época. ↩︎
El mapa de d’Anville refleja el conocimiento geográfico de la época y se suele citar entre los registros occidentales tempranos de la toponimia tibetana. La fijación del nombre definitivo en inglés siguió un camino distinto al del nombre local. ↩︎
Waugh explicó la decisión en una comunicación publicada en los Proceedings of the Royal Geographical Society of London. Añadió que, en cuanto se conociera un nombre nativo firme, cabría emplearlo junto con el nombre occidental. Su antecesor George Everest, por su parte, manifestó objeciones porque creía que la población local tendría dificultades para pronunciar el nombre propuesto. ↩︎
La divergencia fonética entre el apellido y el topónimo se documenta en trabajos de la BBC y en registros lexicográficos. En español conviven las formas Everest y Éverest; la Real Academia Española ha reconocido la variante Éverest como válida. ↩︎
La polémica no afectó al uso internacional mayoritario. Nepal defiende el nombre Sagarmāthā, China reconoce el nombre Qomolangma en sus usos oficiales y el topónimo Everest sigue siendo el más extendido en occidente y en la literatura alpinística. ↩︎
Bradford Washburn dirigió también la elaboración de mapas topográficos de gran detalle del área del Everest a finales de los años 1980, usando fotografías aéreas. Su trabajo cartográfico es una referencia habitual en la zona de Khumbu. ↩︎
La discusión técnica era relevante porque ambos países comparten la frontera por la cumbre. China sostenía que la medición debía referirse a la roca; Nepal defendía incluir la nieve y el hielo acumulados. El acuerdo de 2010 adoptó la cota que ambos podían presentar como oficial de conjunto. ↩︎
La comparación sirve para relativizar la noción de “montaña más alta”. La fosa de las Marianas y el abismo Challenger representan el extremo opuesto del relieve terrestre respecto al nivel del mar. ↩︎
La comparación fue difundida en 2016 por medios como BBC Mundo, El País y El Mundo. El resultado no cuestiona el récord del Everest sobre el nivel del mar, sino que muestra cómo cambia la idea de “altura” según el punto de referencia elegido. ↩︎
Los trombolitos son estructuras sedimentarias de origen microbiano. Su presencia cerca de la cima del Everest es una evidencia llamativa de que las rocas que hoy forman la montaña estuvieron alguna vez bajo el mar. ↩︎
SHARE son las siglas de “Stations at High Altitude for Research on the Environment”, estaciones de gran altura para la investigación del ambiente. La estación del collado Sur fue una de las primeras instalaciones meteorológicas fijas en una cota tan alta. ↩︎
En la cumbre, la proporción de oxígeno en la atmósfera es prácticamente la misma que al nivel del mar. Lo que cambia es la presión total, bastante menor, lo que dificulta la captación de oxígeno por los pulmones. ↩︎
Las aves mencionadas son relativamente conocidas por su capacidad para volar a altitudes extremas. El ánsar indio, en particular, es citado con frecuencia por sus migraciones sobre el Himalaya. ↩︎
El papel de Sikdar ha sido reivindicado por la historiografía india. Trabajaba en el servicio topográfico británico y fue uno de los encargados de procesar los datos traídos desde el Himalaya. ↩︎
El ajuste de 29 000 a 29 002 pies se suele citar como una precaución de comunicación científica: una cifra exacta y cerrada podía parecer redondeada de antemano. El valor en metros equivale aproximadamente a 8839,2 y 8839,8, respectivamente. ↩︎
El hallazgo del cuerpo de Mallory reavivó el debate sobre la posibilidad de que él e Irvine hubieran alcanzado la cumbre antes de morir. A falta de evidencia concluyente, la primera ascensión oficial sigue siendo la de 1953. ↩︎
La ascensión china de 1960 fue controvertida por la falta de fotografías tomadas en la cumbre, pero ha sido reconocida como la primera por la vía norte. Posteriormente se repitió con más documentación. ↩︎
La extensión fue solicitada especialmente por las compañías de expediciones comerciales. La industria del montañismo y el turismo de trekking representa una fuente importante de actividad económica para la región de Khumbu y para Nepal. ↩︎
La llamada “zona de la muerte” corresponde a las cotas superiores a los 8000 metros, donde la presión de oxígeno es insuficiente para sostener la vida humana por periodos largos y las decisiones deben tomarse con rapidez. ↩︎
La RAE respondió a una consulta por redes sociales reconociendo la variante Éverest. En los textos en español, ambas grafías conviven; la más frecuente en prensa y en la calle sigue siendo Everest. ↩︎
El uso figurado de “Everest” para nombrar retos máximos es frecuente en español, como en la expresión “es mi Everest”. Esta apropiación cultural existe sin que la montaña forme parte de la geografía hispánica. ↩︎