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Muerte de Diana de Gales

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Muerte de Diana de Gales
Fecha31 de agosto de 1997, hacia las 04:00
LugarTúnel del Alma, París, Francia
TipoAccidente automovilístico
Fallecidos3 (Diana de Gales, Dodi Al-Fayed, Henri Paul)
Heridos1 (Trevor Rees-Jones)
VehículoMercedes-Benz S280 negro, alquilado, año 1994
Velocidad estimada105 km/h en zona de 50 km/h

1. Resumen[editar]

La muerte de Diana de Gales, entonces de 36 años, se produjo en las primeras horas del 31 de agosto de 1997 como consecuencia de las heridas sufridas en un accidente automovilístico dentro del túnel del Alma, en París, Francia. En el vehículo viajaban la princesa Diana, su pareja sentimental Dodi Al-Fayed, el conductor Henri Paul y el guardaespaldas Trevor Rees-Jones. Paul y Al-Fayed fallecieron en el lugar del siniestro; Diana murió horas después en el Hospital de la Pitié-Salpêtrière. Rees-Jones fue el único ocupante que sobrevivió, aunque con heridas de gravedad.

El siniestro ocurrió cuando el automóvil, un Mercedes-Benz S280 alquilado de color negro, circulaba a alta velocidad por la vía Georges-Pompidou perseguido por varios paparazzi. Las investigaciones francesas concluyeron que Henri Paul, jefe de seguridad del Hotel Ritz, conducía bajo los efectos del alcohol y de medicamentos de prescripción, y que la persecución de los fotógrafos pudo haber contribuido al desenlace. En 2008, un jurado británico en la Operación Paget dictaminó que la muerte de Diana y Dodi fue un homicidio involuntario causado por la negligencia de Paul y de los paparazzi que perseguían el coche.

La noticia provocó una conmoción mundial sin precedentes para una figura contemporánea. Se estima que el funeral, celebrado el 6 de septiembre de 1997, fue visto por unos 2.500 millones de personas en todo el mundo. El público depositó más de un millón de ramos de flores frente al Palacio de Kensington, residencia de Diana, y la familia real británica enfrentó duras críticas por su manejo del luto.

2. Antecedentes[editar]

A finales de agosto de 1997, Diana de Gales — divorciada del príncipe Carlos desde 1996— se encontraba de vacaciones junto a Dodi Al-Fayed, hijo del empresario egipcio Mohamed Al-Fayed, propietario del Hotel Ritz de París y de los grandes almacenes Harrods. La pareja había pasado nueve días a bordo del yate Jonikal, propiedad de la familia Al-Fayed, por las costas francesa e italiana antes de aterrizar en París.

La relación entre Diana y Dodi había comenzado semanas antes y era objeto de intensa atención mediática. Los paparazzi seguían de cerca todos los movimientos de la princesa, una de las mujeres más fotografiadas del mundo. Esa vigilancia constante fue un factor central en los acontecimientos de esa noche.

El 30 de agosto, Diana y Dodi volaron desde el aeropuerto de Olbia-Costa Smeralda, en Cerdeña, hasta el aeropuerto de París-Le Bourget, donde aterrizaron a las 14:15. Tenían previsto pasar una sola noche en París antes de regresar a Londres. Mohamed Al-Fayed vivía en un apartamento en la rue Arsène Houssaye, a poca distancia del Ritz, y esa era la residencia a la que se dirigía la pareja.

3. Cronología del 30 de agosto[editar]

3.1 Llegada a París y planes de la noche[editar]

Tras aterrizar, Diana y Dodi visitaron brevemente la Villa Windsor, alquilada por Al-Fayed desde 1986, y llegaron al Hotel Ritz alrededor de las 16:30. Poco después, Dodi acudió con Trevor Rees-Jones a la joyería Repossi, situada a pocos metros del hotel, para comprar un anillo que Diana había admirado días atrás en el escaparate de la tienda de Mónaco. El propietario, Alberto Repossi, interrumpió sus vacaciones para abrir el establecimiento. Dodi revisó varios anillos y salió sin comprar; más tarde, Claude Roulet, vicepresidente del Ritz, regresó y adquirió un anillo de la colección Dis-moi oui.

La pareja tenía una reserva para cenar a las 21:30 en el restaurante Chez Benoît, pero la cancelaron debido al acoso de los reporteros apostados frente al apartamento de la rue Arsène Houssaye. Diana y Dodi salieron de allí a las 21:35 y se dirigieron al Ritz, donde intentaron cenar en el restaurante L’Espadon. Incómodos por las miradas de otros clientes, optaron por subir a la suite imperial y cenar en privado.

3.2 Salida del Ritz y ruta[editar]

Henri Paul, jefe de seguridad del Ritz, recibió órdenes de conducir a la pareja de regreso al apartamento de Mohamed Al-Fayed, distante unos pocos minutos. Para despistar a los fotógrafos, se utilizó un Range Rover señuelo con el chófer habitual Philippe Dourneau, que salió por la entrada principal de la plaza Vendôme. Poco después, hacia las 00:20 del 31 de agosto, Diana y Dodi salieron por la puerta trasera del hotel, en la rue Cambon. Dodi viajaba en el asiento trasero izquierdo, Diana en el trasero derecho y Rees-Jones en el asiento del copiloto. Paul era el conductor.

Siguiendo órdenes de Dodi de tomar caminos alternativos para despistar a los paparazzi, Paul condujo por la rue de Rivoli y la plaza de la Concordia, luego por la vía Georges-Pompidou y los paseos Cours la Reine y Cours Albert I, en la margen derecha del río Sena, en dirección al paso subterráneo de la plaza del Alma.

4. El accidente[editar]

A las 00:23, Paul perdió el control del Mercedes en la entrada este del túnel del Alma. El túnel, de cuatro carriles divididos en dos calzadas por columnas de soporte, era una vía rápida con límite de velocidad de 50 km/h. El automóvil circulaba por el carril izquierdo de la calzada derecha a una velocidad estimada de 105 km/h. Al entrar, rozó el parachoques trasero de un coche que circulaba a 50 km/h por el carril derecho. Paul frenó durante 19 metros, tocó el tercer pilar y luego giró a la derecha, frenó durante más de 32 metros y se desvió hacia la izquierda, chocando frontalmente contra la decimotercera columna. Tras el impacto, el vehículo giró violentamente unos 180 grados y golpeó la pared derecha del túnel con la parte izquierda del capó, deteniéndose en mitad del carril derecho.

El impacto causó graves daños en la parte delantera del vehículo, en parte por la ausencia de barreras de protección entre los pilares y la calzada. Testigos reportaron humo saliendo del automóvil y la presencia de fotógrafos en motocicleta que habían rodeado el Mercedes antes de entrar al túnel.

Dodi Al-Fayed y Henri Paul murieron prácticamente en el acto. Diana quedó consciente pero gravemente herida, recostada sobre el suelo del coche con la espalda contra el respaldo del asiento de Rees-Jones, la barbilla hundida en el pecho y las piernas en posiciones anormales por el impacto. Trevor Rees-Jones, pese a sufrir múltiples heridas faciales, laceraciones en la lengua, fractura en una muñeca y contusión craneal, permaneció consciente; los airbags del vehículo se activaron correctamente.

Varios fotógrafos llegaron al lugar. Algunos intentaron ayudar, abriendo puertas y comprobando el pulso de las víctimas, mientras otros continuaron tomando fotografías. Romuald Rat, el primer fotógrafo en llegar, abrió la puerta y trató de sacar a Diana sin éxito, porque su pie derecho estaba atrapado bajo el asiento. La policía llegó alrededor de las 00:30 y poco después lo hicieron los servicios de emergencia. Cinco fotógrafos fueron arrestados en un primer momento y otros dos más tarde; se incautaron unos veinte rollos de película.

5. Atención médica y fallecimiento[editar]

Un médico fuera de servicio, Frédéric Mailliez, que pasaba casualmente por la zona, fue la primera persona con acceso a Diana. Le suministró oxígeno y observó que la princesa no presentaba heridas visibles, aunque se encontraba en estado de shock circulatorio. Mientras tanto, los bomberos de París trabajaron para sacar a los ocupantes del coche. Diana fue extraída a la 01:00 y colocada en una camilla junto al vehículo. En ese momento sufrió un paro cardiorrespiratorio, pero fue reanimada por Xavier Gourmelom, miembro de la Brigada de Bomberos de París.

La princesa fue introducida en una ambulancia a las 01:18, abandonó el túnel a las 01:41 y llegó al Hospital de la Pitié-Salpêtrière a las 02:06. La ambulancia circuló a baja velocidad, unos 10 km/h, por temor a elevar la presión arterial de Diana y empeorar su condición. Durante el trayecto sufrió un segundo paro cardiorrespiratorio a la altura del puente de Austerlitz; el médico Jean-Marc Martino detuvo la ambulancia y practicó masaje cardíaco.

En el hospital se diagnosticó un shock hemorrágico. Una toracotomía de urgencia reveló que el corazón de Diana se había desplazado al lado derecho del pecho, lo que provocó el desgarro de la arteria pulmonar y del pericardio. Pese a la administración de adrenalina, masajes cardíacos y descargas eléctricas, Diana no logró superar la hemorragia. Falleció hacia las 04:00 del 31 de agosto.

El ministro del Interior francés, Jean-Pierre Chevènement, y el embajador del Reino Unido en Francia, Michael Jay, anunciaron la muerte en una rueda de prensa a las 06:00 en La Salpêtrière. Los médicos Bruno Riou y Alain Pavie explicaron las intervenciones realizadas. Más tarde, el primer ministro Lionel Jospin acudió al hospital. El exesposo de Diana, el príncipe Carlos, y sus dos hermanas Sarah y Jane llegaron a París alrededor de las 17:00 y visitaron el hospital junto con el presidente francés Jacques Chirac.

El capellán católico del hospital, Yves Clochard-Bossuet, había administrado los últimos ritos al cuerpo de Diana y permaneció rezando junto al cadáver hasta la llegada del príncipe Carlos. El cuerpo fue repatriado al Reino Unido el mismo día, aterrizando en la base aérea de RAF Northolt y siendo trasladado a la morgue de Hammersmith y Fulham, en Londres, para una autopsia.

6. Investigaciones[editar]

6.1 Investigación francesa[editar]

La investigación oficial francesa duró 18 meses y concluyó en 1999 que Henri Paul era el único responsable del accidente. Paul, jefe de seguridad del Ritz, conducía a gran velocidad bajo los efectos del alcohol y de varios medicamentos de prescripción: el antidepresivo Prozac, el somnífero Noctamid, el neuroléptico Tiaprida y el acamprosato Aotal, todos con advertencia de no conducir tras su consumo. Su nivel de alcohol en sangre era de 1,75 gramos por litro, unas 3,5 veces el límite legal francés.

La investigación también estableció que el Mercedes había entrado en contacto con otro vehículo, un Fiat Uno blanco, en el interior del túnel. Ni el vehículo ni su conductor llegaron a ser identificados; se especuló con el nombre de Le Van Thanh, pero nunca se confirmó.

6.2 Operación Paget[editar]

Ante las persistentes teorías de conspiración, en 2004 el entonces jefe de la Policía Metropolitana de Londres, John Stevens, dirigió la Operación Paget, una investigación británica independiente. El informe final, publicado en 2006, descartó la teoría de que Diana y Dodi hubieran sido asesinados por los servicios de seguridad británicos o por cualquier otro complot. Concluyó que el accidente fue consecuencia de la conducción negligente de Henri Paul y de la persecución de los paparazzi.

En 2008, un jurado de instrucción británico determinó que Diana y Dodi fueron víctimas de un homicidio involuntario causado por la negligencia grave de Henri Paul y de los paparazzi que perseguían el vehículo. El veredicto también señaló que ninguno de los ocupantes llevaba puesto el cinturón de seguridad, contrariamente a lo que algunos medios habían afirmado.

7. Funeral y entierro[editar]

El funeral de Diana se celebró el 6 de septiembre de 1997 en la Abadía de Westminster, en Londres. Inicialmente hubo incertidumbre sobre si recibiría un funeral de Estado, ya que tras su divorcio en 1996 había perdido el tratamiento de alteza real. Finalmente se organizó una ceremonia con carácter de funeral real, aunque sin todos los honores de un funeral de Estado.

A las afueras de la abadía y en Hyde Park se instalaron pantallas gigantes para que el público pudiera seguir la ceremonia. Se estima que cerca de 3 millones de personas se concentraron en Londres. Entre los invitados estaban la primera dama de Estados Unidos, Hillary Clinton; la primera dama de Francia, Bernadette Chirac; los cantantes George Michael y Elton John; y representantes de las organizaciones benéficas de las que Diana era patrona.

Elton John interpretó «Candle in the Wind 1997», una versión reescrita de su canción de 1973 dedicada a Diana. El sencillo se convirtió en el segundo más vendido de todos los tiempos. El hermano de Diana, Charles Spencer, pronunció un discurso muy crítico con la prensa y, de forma indirecta, con la familia real, arrancando aplausos de los presentes y de las multitudes en el exterior.

El ataúd, cubierto con el estandarte real, fue conducido después hasta Althorp, la residencia familiar de los Spencer. Diana fue enterrada en una ceremonia privada en una isla artificial situada en un lago llamado el Óvalo Redondo, dentro de los jardines de Althorp. Vestía un traje negro de la diseñadora Catherine Walker y entre sus manos se colocó un rosario regalo de la Madre Teresa de Calcuta, fallecida el día anterior al funeral.

El lugar de entierro permanece abierto al público durante los meses de verano, con una exposición sobre la vida de Diana y acceso a los jardines. Los beneficios se destinaron al Diana, Princess of Wales Memorial Fund hasta la disolución de este en 2012.

8. Reacciones[editar]

8.1 Familia real británica[editar]

La reina Isabel II expresó su consternación al conocer la noticia. El príncipe Carlos despertó a sus hijos, Guillermo y Enrique, para comunicarles la muerte de su madre. La familia real se encontraba en el castillo de Balmoral, en Escocia, y durante varios días mantuvo un perfil bajo, lo que generó fuertes críticas de la opinión pública y de los medios.

El Palacio de Buckingham se negó inicialmente a ondear la bandera a media asta, siguiendo el protocolo de que el estandarte real solo se muestra cuando la monarca está presente y nunca ondea a media asta por no existir interregno. La presión popular y mediática obligó a un cambio de postura: la bandera de la Unión se izó a media asta el día del funeral, cuando la reina abandonó la Abadía de Westminster. Ese gesto sentó precedente para futuras ocasiones.

La reina regresó a Londres desde Balmoral y el 5 de septiembre se dirigió a la nación por televisión, un discurso inusual en el que se refirió a Diana como "un ser humano excepcional". También visitó las ofrendas florales frente al Palacio de Buckingham y el Palacio de St. James, donde se encontraba el féretro.

El príncipe Enrique declaró años después que la muerte de su madre le provocó una depresión severa y que durante mucho tiempo evitó hablar de sus emociones.

8.2 Líderes y organismos internacionales[editar]

El primer ministro británico, Tony Blair, calificó a Diana como "la princesa del pueblo", una frase que se popularizó de inmediato. El presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, y su esposa Hillary se mostraron "profundamente entristecidos". El secretario general de la ONU, Kofi Annan, afirmó que la muerte de Diana había robado al mundo "una voz constante y comprometida para la mejora de las vidas de los niños que sufren en todo el mundo".

Numerosos jefes de Estado y de gobierno enviaron condolencias: el presidente de Rusia, Boris Yeltsin; el presidente de Sudáfrica, Nelson Mandela; el primer ministro de Australia, John Howard; el primer ministro de Canadá, Jean Chrétien; el primer ministro de Nueva Zelanda, Jim Bolger; y el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, entre otros. Los parlamentos de Australia y Nueva Zelanda aprobaron mociones de condolencia, y Canadá dispuso libros de condolencias físicos y digitales.

En una conferencia internacional sobre minas terrestres celebrada en Oslo, varios delegados rindieron homenaje a Diana por su activismo contra las minas antipersona. El Tratado de Ottawa, adoptado en Oslo en septiembre de 1997 y firmado por 122 estados en diciembre del mismo año, fue considerado influenciado por la labor de la princesa.

8.3 Público y celebridades[editar]

En Londres, miles de personas empezaron a llevar flores al Palacio de Kensington y al Palacio de Buckingham aproximadamente una hora después del anuncio de la muerte. La BBC ondeó sus banderas a media asta y emitió el himno nacional. Los eventos deportivos fueron reprogramados; en Escocia, se pidió la renuncia del director ejecutivo de la Asociación Escocesa de Fútbol por tardar en aplazar un partido de clasificación para la Copa del Mundo.

En San Francisco, unas 14.000 personas marcharon el 5 de septiembre en homenaje a Diana por su trabajo contra el VIH/sida. En Los Ángeles, más de 2.500 personas convirtieron un campo de béisbol en un altar con velas. En París, miles de ciudadanos visitaron el lugar del accidente y el hospital, dejando flores, velas y mensajes. En Egipto, país natal de Dodi, los habitantes acudieron a la embajada británica para firmar libros de condolencias. En Angola y Bosnia, víctimas de minas antipersona honraron la memoria de Diana; un superviviente bosnio, Jasminko Bjelic, que la conoció tres semanas antes, dijo: "era nuestra amiga".

Numerosas celebridades culparon a los paparazzi por la tragedia y condenaron su comportamiento. La Madre Teresa de Calcuta, que había conocido a Diana meses antes, expresó su dolor y las Misioneras de la Caridad oraron por ella. Líderes religiosos de distintas confesiones, como el obispo de Bradford y el cardenal Basil Hume, oficiaron servicios en memoria de la princesa.

9. Luto y manifestaciones populares[editar]

El público fue invitado a firmar libros de condolencias en el Palacio de St. James y en la embajada del Reino Unido en Estados Unidos. Los grandes almacenes Harrods, propiedad de Mohamed Al-Fayed, apagaron sus 11.000 bombillas y no las encendieron hasta después del funeral. Miembros del Women's Royal Voluntary Service y del Ejército de Salvación brindaron apoyo a las personas que hacían cola en The Mall.

Más de un millón de ramos de flores fueron depositados frente al Palacio de Kensington. En Althorp, la familia Spencer pidió al público que dejara de llevar flores porque el volumen de visitantes y ramos en las carreteras aledañas empezaba a suponer una amenaza para la seguridad. El 7 de septiembre se anunció que las flores más frescas de la pila, que en algunos puntos alcanzaba 1,5 metros de profundidad, serían regaladas a geriátricos y hospitales, mientras que las flores marchitas se usarían como abono. Los ositos de peluche y las botellas de champán dejadas como ofrenda fueron distribuidos entre enfermos, ancianos y niños; los mensajes y poemas se entregaron a la familia.

Hubo algunos incidentes menores: un turista italiano fue condenado a una semana de prisión por robar un osito de peluche, sentencia luego conmutada por una multa de 100 libras; dos turistas eslovacas fueron condenadas a 28 días de cárcel por robar once ositos y varios ramos, pena reducida a 200 libras de multa para cada una.

10. Impacto social y económico[editar]

La muerte de Diana tuvo un impacto emocional medible. Un estudio publicado en el British Journal of Psychiatry señaló que durante las cuatro semanas siguientes al funeral, la tasa de suicidios en Inglaterra y Gales aumentó un 17% y los casos de automutilación un 44,3% respecto a la media del mismo período en los cuatro años anteriores. El perfil de los suicidas era similar al de Diana: mujeres de entre 25 y 44 años, con un aumento del 45% en ese grupo. Los investigadores atribuyeron el fenómeno a un sentimiento de identificación con la princesa.

Otra encuesta, realizada por Gallup, reveló que el 50% de los británicos y el 27% de los estadounidenses se sintieron tan afectados como si hubieran perdido a alguien cercano. Las mujeres resultaron más afectadas que los hombres en ambos países. Los encuestados destacaron los esfuerzos caritativos de Diana y su capacidad para identificarse con la gente común como causas de su impacto.

La cobertura mediática fue igualmente extraordinaria. El funeral fue transmitido en 200 países y en 44 idiomas. La BBC dedicó una programación especial de varios días. Los periódicos británicos publicaron ediciones especiales y millones de personas en todo el mundo siguieron los acontecimientos por televisión y, por primera vez a gran escala, por internet.

11. Controversias y versiones alternativas[editar]

Desde el primer momento surgieron teorías conspirativas sobre la muerte de Diana. La más difundida, impulsada por Mohamed Al-Fayed, sostenía que el accidente había sido planeado por los servicios de seguridad británicos por orden de la familia real, supuestamente porque Diana estaba embarazada de Dodi y la relación no era aceptada. Al-Fayed afirmó durante años que la pareja iba a anunciar su compromiso y que el siniestro fue un asesinato.

La Operación Paget investigó estas alegaciones y no encontró evidencia que las respaldara. El informe descartó el embarazo de Diana, la existencia de un plan de asesinato y la participación de los servicios secretos. Las autopsias no hallaron signos de embarazo, y los testimonios de personas cercanas a Diana negaron que hubiera un compromiso inminente.

Otro punto controvertido fue la identificación del Fiat Uno blanco que, según la investigación francesa, rozó al Mercedes en el túnel. Nunca se localizó el automóvil ni a su conductor, lo que alimentó las especulaciones. La Operación Paget concluyó que ese contacto fue un accidente de tráfico colateral y no un acto deliberado.

12. Legado y memoria[editar]

La muerte de Diana marcó un punto de inflexión en la relación entre la monarquía británica y el público. Obligó a la familia real a modernizar sus protocolos de comunicación y a mostrarse más cercana en momentos de duelo nacional. El cambio en la política de banderas del Palacio de Buckingham fue un símbolo de esa transformación.

El legado humanitario de Diana se mantuvo a través del Diana, Princess of Wales Memorial Fund, que operó hasta 2012 y distribuyó millones de libras a causas relacionadas con la infancia, las minas antipersona y el VIH/sida. Su trabajo contra las minas terrestres contribuyó a la adopción del Tratado de Ottawa, uno de los logros diplomáticos más citados de su activismo.

El lugar del accidente, el túnel del Alma, se convirtió en un sitio de peregrinación para admiradores de todo el mundo. La llama de la Libertad, situada sobre el túnel, fue adoptada espontáneamente como memorial no oficial de Diana. Años después, el puente del Alma sigue siendo un punto de homenaje, aunque las autoridades francesas han intentado limitar la acumulación de ofrendas.

La figura de Diana permanece en la memoria colectiva como un ícono del final del siglo XX. Su muerte y las reacciones que desató fueron objeto de documentales, libros, series y análisis académicos sobre el poder de los medios, la cultura de la celebridad y la relación entre la monarquía y la sociedad contemporánea.

13. Notas[editar]

  1. La cifra de audiencia mundial del funeral suele citarse entre 2.000 y 2.500 millones, pero no es una medición precisa; algunas fuentes moderan la estimación. En el Reino Unido, la audiencia televisiva fue de aproximadamente 31,5 millones de espectadores.
  2. Las investigaciones francesas y británicas coinciden en la causa principal, pero difieren en matices sobre la responsabilidad de los paparazzi. La francesa culpó exclusivamente a Paul; la británica añadió a los fotógrafos.
  3. La velocidad exacta del vehículo en el momento del impacto ha sido objeto de debate. Los primeros informes hablaban de 190 km/h, luego se corrigió a 110 km/h y finalmente a 105 km/h según los peritajes.
  4. El Fiat Uno blanco nunca apareció. La teoría de que su conductor fuera Le Van Thanh se basa en declaraciones no concluyentes y no fue aceptada por los tribunales.
  5. La relación entre Diana y Dodi Al-Fayed duró aproximadamente dos meses. Mohamed Al-Fayed afirmó que estaban comprometidos, pero no se ha encontrado evidencia que lo respalde.
  6. El número de ramos de flores depositados en Kensington se estima en más de un millón, aunque es difícil calcularlo con exactitud; algunas fuentes hablan de 60 millones de flores individuales.
  7. El impacto del fallecimiento en las tasas de suicidio fue reportado en un estudio de 2000; métodos posteriores han cuestionado la magnitud del efecto, pero la correlación se mantiene en la literatura.
  8. La ceremonia no fue un funeral de Estado en sentido estricto; se la denominó "funeral real" para distinguirla de los funerales de estado reservados a monarcas.
  9. El príncipe Enrique habló de su depresión en 2017, veinte años después del accidente, en el contexto de su campaña sobre salud mental.
  10. El Diana, Princess of Wales Memorial Fund cerró en 2012 tras distribuir más de 100 millones de libras a organizaciones benéficas.