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Muerte de Jeffrey Epstein

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Fecha 10 de agosto de 2019
Lugar Centro Correccional Metropolitano, Nueva York, Estados Unidos
Fallecido Jeffrey Epstein, financiero y delincuente sexual convicto
Causa oficial Suicidio por ahorcamiento
Investigaciones FBI, Oficina del Inspector General del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, investigación privada encargada por la defensa
Consecuencias penales Acusación de los guardias por falsificación de registros; cese del director de la Oficina Federal de Prisiones
Estado del centro El Centro Correccional Metropolitano fue cerrado tres años después del fallecimiento de Epstein

1. Resumen[editar]

La muerte de Jeffrey Epstein, magnate financiero estadounidense y delincuente sexual convicto, ocurrió el 10 de agosto de 2019 en el Centro Correccional Metropolitano de Nueva York, donde esperaba un juicio por cargos federales de tráfico sexual. Los guardias lo encontraron inconsciente en su celda; después de practicarle reanimación cardiopulmonar, lo trasladaron en paro cardíaco al Hospital del Centro de Nueva York, donde fue declarado muerto a las 6:39 de la mañana. La jefa médica forense de la ciudad de Nueva York y, posteriormente, el Inspector General del Departamento de Justicia dictaminaron que la muerte fue un acto de suicidio por ahorcamiento. Los abogados de Epstein impugnaron esa conclusión y contrataron al patólogo Michael Baden para realizar su propia investigación.

La noche de la muerte estuvieron ausentes varios procedimientos penitenciarios ordinarios: Epstein no fue vigilado cada 30 minutos, los dos guardias asignados se durmieron durante aproximadamente tres horas y falsificaron registros, y dos cámaras frente a su celda fallaron. El fiscal general William Barr describió lo sucedido como «una perfecta tormenta de metidas de pata» y ordenó investigaciones del FBI y de la Oficina del Inspector General del Departamento de Justicia.

La muerte de Epstein generó un amplio debate público, acusaciones de negligencia contra la Oficina Federal de Prisiones y numerosas teorías conspirativas. Las encuestas mostraron que solo una minoría de los estadounidenses creía que Epstein se había suicidado. Como consecuencia, se desestimaron los cargos penales en su contra, pero las investigaciones sobre tráfico sexual se centraron en sus presuntos asociados, en particular Ghislaine Maxwell, condenada en diciembre de 2021.

2. Arresto y encarcelamiento[editar]

2.1 Detención y acusación[editar]

El 6 de julio de 2019, Jeffrey Epstein fue arrestado en la ciudad de Nueva York por múltiples cargos, entre ellos tráfico sexual de menores, y fue recluido en el Centro Correccional Metropolitano (MCC) del Bajo Manhattan. El 9 de julio, la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York anunció formalmente los cargos federales. Epstein se declaró inocente. Enfrentó cargos similares en Florida en 2008, pero evitó la acción federal gracias a un acuerdo con la fiscalía: se declaró culpable de dos delitos graves estatales, pagó indemnización a tres docenas de víctimas identificadas por el FBI y se registró como delincuente sexual en Florida y en Nueva York.[1]

El 18 de julio de 2019 se le denegó la libertad bajo fianza. Epstein había ofrecido 600.000 dólares y el uso de un rastreador de tobillo en su residencia de Nueva York, pero se consideró que existía un alto riesgo de fuga debido a los veinte vuelos internacionales que había realizado en los dieciocho meses anteriores. Epstein apeló la denegación ante el Tribunal de Apelaciones de los Estados Unidos para el Segundo Circuito; al momento de su muerte, la apelación seguía pendiente.

2.2 Incidente inicial y semanas finales[editar]

El 23 de julio de 2019, a la 1:30 de la madrugada, Epstein fue encontrado herido y semiconsciente en el piso de su celda, con marcas alrededor del cuello. Las autoridades sospecharon en un primer momento que se trataba de un asalto o de un intento de suicidio. Su compañero de celda, el exoficial de policía Nicholas Tartaglione, acusado de cuatro cargos de asesinato, fue interrogado y negó tener conocimiento de lo sucedido. Una investigación interna de la prisión exoneró posteriormente a Tartaglione de cualquier vínculo con el episodio. Fuentes anónimas ofrecieron versiones contrapuestas: una afirmó que Epstein dijo a sus abogados que Tartaglione lo había golpeado; otra sugirió que el propio Epstein montó el incidente para lograr un traslado.[2]

Como consecuencia del incidente, Epstein fue puesto bajo vigilancia por riesgo de suicidio. Pasó seis días en una celda de observación con ventanas, luces encendidas y sin acceso a objetos con los que pudiera autolesionarse. Tras un examen psiquiátrico, el personal de psicología lo retiró de la vigilancia especial y lo devolvió a la Unidad de Alojamiento Especial (SHU), donde teóricamente tendría un compañero de celda y sería controlado cada 30 minutos.

En los días previos a su muerte, Epstein dejó una nota manuscrita en la que se quejaba de insectos grandes recorriéndole el cuerpo, de que una guardia le daba comida quemada y de que un guardia lo encerró intencionalmente en una celda con ducha, sin ropa, durante una hora. El 8 de agosto firmó su último testamento, presenciado por dos abogados. El documento nombró a dos antiguos empleados como albaceas y dispuso la transferencia inmediata de todos sus bienes a un fideicomiso.

3. Muerte[editar]

3.1 La noche previa[editar]

Cuando Epstein fue internado en la Unidad de Alojamiento Especial, la prisión informó al Departamento de Justicia de que tendría un compañero de celda y de que un guardia inspeccionaría la celda cada 30 minutos. Esos procedimientos no se cumplieron la noche de su muerte. El 9 de agosto, el compañero de celda de Epstein fue transferido y no se designó reemplazo. En la tarde del 9 de agosto, Epstein se reunió con sus abogados, quienes lo describieron como «animado», y fue escoltado de regreso a la SHU a las 7:49 de la tarde por la guardia Tova Noel.

Las imágenes de circuito cerrado mostraron que los dos guardias no realizaron el recuento institucional requerido de las 10:00 de la noche. No registraron a Noel caminando brevemente junto a la celda de Epstein a las 10:30, la última vez que un guardia entró en el nivel donde se encontraba su celda. Durante la noche, en violación del procedimiento habitual, Epstein no fue revisado cada 30 minutos. Los dos guardias asignados a la vigilancia de su celda, Tova Noel y Michael Thomas, se durmieron en sus escritorios durante aproximadamente tres horas y posteriormente falsificaron los registros correspondientes. Dos cámaras frente a la celda de Epstein también fallaron esa noche; una tercera cámara produjo imágenes que fueron calificadas como «inutilizables».[3]

3.2 El hallazgo y la atención médica[editar]

Mientras los guardias distribuían el desayuno poco después de las 6:30 de la mañana del 10 de agosto, Epstein fue encontrado inconsciente en su celda. Estaba de rodillas con una sábana alrededor del cuello, atada a la parte superior de la litera. Se estimó que para entonces llevaba muerto unas dos horas. Los guardias le practicaron reanimación cardiopulmonar; otros reclusos oyeron gritar: «¡Respira, Epstein, respira!». A las 6:33, los guardias activaron la alarma y avisaron al supervisor. Según los registros, Tova Noel le dijo: «Epstein se ahorcó».[4] Epstein fue trasladado de urgencia al Hospital del Centro de Nueva York, donde fue declarado muerto a las 6:39 de la mañana.

El manejo del cuerpo después del hallazgo también violó protocolos. La Oficina Federal de Prisiones exige que la escena de un suicidio reciba el mismo nivel de protección que cualquier escena criminal con fallecimiento; sin embargo, el cuerpo fue retirado de la celda sin que se preservara adecuadamente la escena y sin que se tomaran fotografías del cadáver tal como fue encontrado.

4. Autopsia y evidencia médica[editar]

4.1 Autopsia oficial[editar]

La jefa médica forense de la ciudad de Nueva York, Barbara Sampson, realizó una autopsia de cuatro horas al cuerpo de Epstein el 11 de agosto de 2019. Los abogados de Epstein enviaron al patólogo forense Michael Baden para observar el procedimiento. Tras la autopsia, la oficina del médico forense informó que Epstein se había ahorcado con una sábana de su cama. El 16 de agosto, Sampson anunció formalmente que la causa de la muerte era ahorcamiento y la forma, suicidio. El informe de Sampson señaló que no había señales de crimen.

El 14 de agosto, fuentes no oficiales filtraron que se habían encontrado fracturas en el cuello de Epstein. Aunque estas fracturas pueden producirse en suicidios de personas mayores, expertos forenses señalaron que son más frecuentes en víctimas de homicidio por estrangulamiento. La última muerte declarada suicidio en el Centro Correccional Metropolitano había ocurrido en 1998. Los abogados de Epstein expresaron su insatisfacción con la conclusión oficial y anunciaron que continuarían su propia investigación, incluyendo la posibilidad de emprender acciones legales para acceder a las imágenes de las cámaras cercanas a la celda.

4.2 Informe de Michael Baden y controversia forense[editar]

El 30 de octubre de 2019, Michael Baden publicó un informe en el que sostuvo que las lesiones del cuello de Epstein eran «mucho más consistentes» con un estrangulamiento homicida que con un suicidio. Según Baden, Epstein presentaba fracturas en ambos lados del cartílago tiroides y una fractura en el hueso hioides izquierdo, por encima de la nuez de Adán. Baden afirmó además que el hueso hioides estaba roto de forma indicativa de un estrangulamiento por la espalda. También señaló que la herida del cuello se encontraba en el centro y no bajo la mandíbula, como sería típico en un ahorcamiento, y que la marca era mucho más delgada que la tira de sábana utilizada como ligadura. Añadió que había sangre en el cuello de Epstein, pero no en la ligadura.

Sampson respondió el mismo día: «Respaldo firmemente nuestra determinación de la causa y la forma de la muerte del Sr. Epstein. La causa es ahorcamiento, la forma es suicidio». Baden declaró posteriormente que, en más de mil ahorcamientos y suicidios en prisiones estatales de Nueva York revisados durante los últimos 40 a 50 años, nadie había presentado tres fracturas.

Otros especialistas matizaron la interpretación de las fracturas. El neurocirujano y corresponsal médico Sanjay Gupta afirmó que el hueso hioides puede fracturarse con facilidad en personas mayores por la pérdida de flexibilidad ósea, y que la fractura de múltiples huesos del cuello es compatible con el ahorcamiento. Gerald Rodts, jefe de cirugía de columna del Hospital Universitario Emory, coincidió en que la fractura de varios huesos del cuello es compatible con el ahorcamiento. Un profesor de ciencias forenses del John Jay College of Criminal Justice sostuvo asimismo que el hueso hioides es débil y puede romperse durante un ahorcamiento, por lo que su fractura no constituye prueba suficiente de homicidio.[5]

La controversia también alcanzó a otros elementos de la celda. Baden y el programa 60 Minutes cuestionaron que Epstein, de casi 1,8 metros de altura y 83,9 kilogramos de peso, pudiera ahorcarse desde la litera inferior; las fotografías posteriores mostraban frascos y medicamentos en posición vertical sobre la litera superior. Baden preguntó además por qué Epstein no usó otros materiales disponibles más resistentes y largos, como cables y tubos de una máquina de apnea del sueño.

En junio de 2023, el Inspector General del Departamento de Justicia confirmó en un informe final que Epstein se suicidó. Los investigadores entrevistaron a decenas de testigos y revisaron 100.000 documentos, y no encontraron nada que contradijera la investigación del FBI, que también había determinado que la muerte fue un suicidio.

5. Entierro[editar]

Tras la autopsia, el cuerpo de Epstein fue reclamado inicialmente por un «socio no identificado», que después se reveló que era su hermano Mark Epstein. El 5 de septiembre de 2019, el cuerpo fue enterrado en una tumba sin nombre junto a la de sus padres en el mausoleo IJ Morris Star of David en Palm Beach, Florida. Los nombres de los padres fueron borrados de la lápida para evitar actos de vandalismo.

6. Secuelas[editar]

6.1 Reacciones políticas y administrativas[editar]

Horas después de anunciarse la muerte, el entonces presidente Donald Trump retuiteó una publicación relacionada con la teoría conspirativa del «recuento de cadáveres de Clinton», que supuestamente vincula la muerte de Epstein con el expresidente Bill Clinton y la exsecretaria de Estado Hillary Clinton. Tres días después, Trump declaró que quería una investigación exhaustiva. El fiscal general William Barr se declaró «horrorizado» por la muerte de Epstein bajo custodia federal y afirmó que el hecho planteaba «serias preguntas que deben ser respondidas». Barr ordenó una investigación del Inspector General del Departamento de Justicia, además de la investigación del FBI.

Varios legisladores reaccionaron con dureza. El senador Ben Sasse, presidente del subcomité de supervisión judicial del Senado, escribió a Barr que «el Departamento de Justicia fracasó» y que, dado el intento previo de suicidio de Epstein, este «debería haber estado encerrado en una habitación acolchada bajo vigilancia constante». El representante Matt Gaetz pidió al Comité Judicial de la Cámara priorizar la investigación de la muerte de Epstein. Los representantes Jerry Nadler y Doug Collins enviaron a la Oficina Federal de Prisiones 23 preguntas sobre lo sucedido. Los senadores Kirsten Gillibrand y Rick Scott pidieron investigaciones y expresaron frustración por el hecho de que las víctimas no obtendrían cierre mediante un juicio. El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, declaró: «No soy un teórico de la conspiración, pero aquí hay algo demasiado conveniente y debemos llegar al fondo de lo sucedido».

El 19 de agosto de 2019, Barr reemplazó al director de la Oficina Federal de Prisiones por la exdirectora Kathleen Hawk Sawyer. Los dos guardias de turno, Tova Noel y Michael Thomas, fueron acusados posteriormente de múltiples cargos de falsificación de registros.

6.2 Investigaciones y consecuencias judiciales[editar]

La muerte de Epstein provocó la desestimación de los cargos penales pendientes en su contra. Las investigaciones en curso sobre tráfico sexual se reorientaron hacia sus presuntos asociados. El foco principal recayó en Ghislaine Maxwell, arrestada y acusada en julio de 2020 y condenada el 29 de diciembre de 2021 por cinco cargos relacionados con tráfico sexual. Otro asociado, Jean-Luc Brunel, fue arrestado por las autoridades francesas en 2020 y murió más tarde por suicidio.

Un informe de reconstrucción psicológica elaborado por la Oficina de Prisiones cinco semanas después del fallecimiento sugirió que la identidad de Epstein «parecía basarse en su riqueza, poder y asociación con otras personas de alto perfil». El informe atribuyó el suicidio a la falta de conexiones interpersonales significativas, la pérdida de estatus y la perspectiva de pasar el resto de su vida en prisión.

7. Teorías conspirativas y opinión pública[editar]

Las violaciones de los procedimientos penitenciarios la noche de la muerte, el fallo de dos cámaras frente a la celda y las afirmaciones de Epstein de poseer información comprometedora sobre figuras poderosas alimentaron especulaciones y teorías de conspiración. Algunas sostenían que Epstein había sido asesinado para silenciarlo; otras llegaron a afirmar que su muerte fue fingida.

Las encuestas de opinión pública sugirieron que solo un pequeño porcentaje de estadounidenses creía que Epstein se había suicidado. En una encuesta publicada en noviembre de 2019, el 16 por ciento de los consultados afirmó creer que Epstein se suicidó, el 45 por ciento creía que fue asesinado y el 39 por ciento no estaba seguro.[6] La difusión de estas sospechas se vio impulsada por figuras públicas y por la circulación de contenidos conspirativos en redes sociales. Pese a ello, el informe del Inspector General de 2023 concluyó que la evidencia respaldaba la versión del suicidio y que no se hallaron pruebas de intervención de terceros.

8. Legado e impacto en el sistema penitenciario[editar]

La muerte de Epstein puso en evidencia graves fallas en la custodia de reclusos de alto perfil bajo responsabilidad federal. La combinación de falta de vigilancia, falsificación de registros, fallos en las cámaras y violaciones de protocolo después del deceso llevó a un cuestionamiento público de la Oficina Federal de Prisiones. El cierre del Centro Correccional Metropolitano tres años después del fallecimiento de Epstein se interpretó como parte de una reestructuración más amplia del sistema penitenciario federal en Nueva York.

El caso también tuvo un efecto duradero en la agenda de lucha contra el tráfico sexual. Aunque Epstein no enfrentó un juicio, la atención pública y judicial se desplazó hacia sus redes de contacto y hacia la responsabilidad de instituciones y personas que habían facilitado sus delitos durante años. Las víctimas continuaron buscando justicia por vías civiles y mediante los procesos contra los asociados de Epstein.

9. Cobertura y presencia en el mundo hispanohablante[editar]

La muerte de Jeffrey Epstein recibió amplia cobertura en medios de comunicación de habla hispana, tanto en América Latina como en España, en el contexto del interés global por el caso. Las notas periodísticas se centraron en la contradicción entre la versión oficial de suicidio y las irregularidades carcelarias, así como en las conexiones políticas y sociales de Epstein. El caso alimentó debates sobre la impunidad de personas poderosas y sobre las deficiencias del sistema penitenciario estadounidense.

Aunque no se registraron vínculos directos con países hispanohablantes en los procesos judiciales derivados de su muerte, la cobertura en español reprodujo con frecuencia las dudas forenses planteadas por Michael Baden y las versiones conspirativas difundidas en redes sociales. La condena de Ghislaine Maxwell en 2021 mantuvo el interés informativo en el caso y en sus implicaciones para las víctimas.


  1. El acuerdo de 2008, negociado cuando William Barr era un actor político de alto perfil, fue criticado posteriormente por ser excesivamente indulgente. La investigación periodística de Julie K. Brown en el Miami Herald reveló detalles del acuerdo y revivió el interés público por el caso en 2018. ↩︎

  2. El episodio de julio de 2019 sigue sin una explicación única. La versión del asalto, la del intento de suicidio y la de la simulación coexistieron en las filtraciones a la prensa, sin que la investigación interna aclarara definitivamente lo ocurrido. ↩︎

  3. El fallo simultáneo de dos cámaras y la inservibilidad de una tercera se convirtió en uno de los elementos más citados por quienes desconfiaban de la versión oficial. ↩︎

  4. Algunos informes iniciales situaron el hallazgo a las 6:07 de la mañana, mientras que el cronograma reconstruido por CNN a partir de los registros lo ubica poco después de las 6:30, durante la distribución del desayuno. La alarma se activó a las 6:33. ↩︎

  5. El debate sobre las fracturas del cuello se inscribe en una disputa forense más amplia: los partidarios de la versión del suicidio destacaron la edad de Epstein y la fragilidad ósea, mientras que Baden subrayó la combinación poco habitual de fracturas. ↩︎

  6. La encuesta fue realizada por Insider y publicada a través de Yahoo News en noviembre de 2019. Reflejó la desconfianza pública en la conclusión oficial, aun cuando las investigaciones federales posteriores la confirmaron. ↩︎