Muerte de Osama bin Laden
| Muerte de Osama bin Laden | |
|---|---|
| Nombre de la operación | Operación Lanza de Neptuno |
| Parte de | Guerra contra el terrorismo |
| Tipo | Operación aerotransportada de comandos |
| Lugar | Bilal, Abbottabad, Pakistán |
| Coordenadas | 34°10′9″N, 73°14′33″E |
| Fecha | 2 de mayo de 2011 |
| Hora | 1:00 a.m. (UTC+05:00) |
| Objetivo | Capturar o matar a Osama bin Laden |
| Planeado por | Mando Conjunto de Operaciones Especiales de Estados Unidos y Agencia Central de Inteligencia (CIA) |
| Ejecutado por | Grupo de Desarrollo de Guerra Naval Especial de los Estados Unidos (DEVGRU), con apoyo de la CIA |
| Resultado | Muerte de Osama bin Laden |
| Muertos | 5 |
| Heridos | 2 |
1. Resumen[editar]
La muerte de Osama bin Laden se produjo el 2 de mayo de 2011 durante una incursión de fuerzas especiales de Estados Unidos en la localidad de Bilal, en las afueras de Abbottabad, Pakistán.[1] La operación, denominada Operación Lanza de Neptuno, fue ejecutada por el Grupo de Desarrollo de Guerra Naval Especial de los Estados Unidos, unidad de élite conocida comúnmente como SEAL Team Six, con participación de la Agencia Central de Inteligencia (CIA).[2]
El asalto comenzó alrededor de la 1:00 a.m. hora local del 2 de mayo —20:00 UTC del 1 de mayo— y se prolongó en tierra durante menos de cuarenta minutos.[3] En el interior del complejo murieron cinco personas, incluido Bin Laden; otras dos resultaron heridas. No murió ningún militar estadounidense, aunque un helicóptero del asalto quedó inutilizado y fue destruido por la tripulación.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, anunció públicamente la noticia la noche del 2 de mayo de 2011. Según la administración estadounidense, el cuerpo de Bin Laden fue identificado mediante pruebas de ADN, trasladado inicialmente a Afganistán y después sepultado en el mar desde el portaaviones USS Carl Vinson.
La operación fue presentada como uno de los hitos de la guerra contra el terrorismo abierta tras los atentados del 11 de septiembre de 2001. Sin embargo, generó un amplio debate internacional sobre su legalidad, la falta de notificación previa a Pakistán, las versiones cambiantes sobre lo ocurrido durante el asalto y la decisión de no publicar fotografías ni muestras de ADN.
2. Antecedentes[editar]
Osama bin Laden era el fundador y líder de Al Qaeda, organización responsable de numerosos ataques contra objetivos estadounidenses, entre ellos los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra las Torres Gemelas de Nueva York y el Pentágono. A partir de 2001, Bin Laden se convirtió en el fugitivo más buscado por Estados Unidos y en el centro de una persecución militar, de inteligencia y diplomática a escala mundial.
Tras la invasión estadounidense de Afganistán a fines de 2001, Bin Laden escapó del complejo montañoso de Tora Bora, en la frontera afgano-pakistaní.[4] Durante años, los servicios de inteligencia estadounidenses asumieron que se refugiaba en las zonas tribales de Pakistán, pero no lograban localizarlo con precisión. El gobierno pakistaní negó reiteradamente que Bin Laden estuviera en su territorio y rechazó cualquier sugerencia de que sectores militares o de inteligencia pakistaníes lo protegieran.[5]
La búsqueda de Bin Laden combinó detenciones, interrogatorios, escuchas telefónicas, seguimiento de mensajeros y análisis de imágenes satelitales. Con el tiempo, la CIA concentró sus recursos en la red de mensajeros de Al Qaeda, bajo la hipótesis de que Bin Laden, para evitar ser detectado, dependía de muy pocas personas de confianza.
3. El complejo de Abbottabad[editar]
El lugar donde fue localizado Bin Laden era un recinto fortificado en Bilal, una zona residencial a poco más de una hora en automóvil de Islamabad. La propiedad tenía características que llamaron la atención de los analistas de inteligencia: era aproximadamente ocho veces más grande que las casas cercanas, estaba rodeada por muros de entre 3,6 y 5,5 metros de altura rematados con alambre de espino, y poseía muros internos, dos puertas de seguridad y pocas ventanas hacia el exterior.[6]
La terraza contaba con un muro de unos 2,1 metros. La vivienda, avaluada en aproximadamente un millón de dólares, no disponía de teléfono ni servicio de Internet, lo que resultaba inusual para una residencia de ese tamaño. Dentro vivían tres familias, incluida la de Bin Laden. La casa se encontraba a solo unos 500 metros de la Academia Militar de Pakistán, un detalle que posteriormente alimentó las sospechas sobre la posible complicidad local.[7]
4. Vigilancia y preparativos[editar]
El rastro que condujo hasta Abbottabad se siguió principalmente a través de un mensajero de confianza de Bin Laden, identificado con el alias Abu Ahmed al-Kuwaiti y referido en algunas informaciones como Abu Ahmmad.[sin verificar] Algunos detenidos del centro de reclusión de Guantánamo lo habían mencionado como una de las personas más cercanas al líder de Al Qaeda. La inteligencia estadounidense siguió su pista desde 2007.[8]
El seguimiento del mensajero llevó a los analistas a detectar la residencia fortificada de Abbottabad. Durante los primeros meses de 2011, la CIA consideró seriamente la posibilidad de que Bin Laden se encontrara en ese lugar. El presidente Barack Obama mantuvo cinco reuniones con el Consejo de Seguridad Nacional entre mediados de marzo y fines de abril de 2011 para evaluar la información y decidir la estrategia.
Según la versión oficial, los dos últimos encuentros tuvieron lugar el 19 y el 28 de abril de 2011. Al día siguiente, viernes 29 de abril, Obama dio la orden de iniciar la misión. La operación quedó bajo el mando operativo del Mando Conjunto de Operaciones Especiales y de la CIA, con el director de la CIA, Leon Panetta, como uno de los principales responsables de su coordinación.
Entre las opciones consideradas figuraron el bombardeo aéreo y una incursión de comandos. La administración optó por la incursión porque permitía confirmar la identidad del objetivo y obtener posibles documentos, discos duros y otro material de inteligencia, aunque implicaba mayores riesgos militares y políticos.[9]
5. Desarrollo de la operación[editar]
5.1 Ingreso al complejo[editar]
Sobre la 1:00 a.m. hora local de Pakistán del 2 de mayo de 2011, un grupo de comandos del DEVGRU llegó al complejo a bordo de helicópteros. La fuerza de asalto desembarcó en el recinto y se enfrentó con los ocupantes. El helicóptero que perdió sustentación sufrió un fallo mecánico y aterrizó de emergencia, tras lo cual fue destruido por la propia tripulación para evitar que cayera en manos ajenas.[10]
La operación fue seguida en tiempo real por el director de la CIA, Leon Panetta, y otros altos funcionarios desde una sala de conferencias en la sede de la CIA en Langley, Virginia. El presidente Obama y su gabinete siguieron también los acontecimientos desde la Sala de Crisis de la Casa Blanca, a través de comunicaciones y transmisiones de video.[11]
La fuerza de asalto permaneció en tierra menos de cuarenta minutos. Los comandos aseguraron el complejo, recogieron material de inteligencia y se retiraron con el cuerpo de Bin Laden.
5.2 Las muertes[editar]
En la operación murieron cinco personas:
- Osama bin Laden.
- Un hijo mayor de edad de Bin Laden.
- Una mujer no identificada.
- Abu Ahmed al-Kuwaiti, el mensajero de Al Qaeda.
- El hermano del mensajero.
Además, dos personas resultaron heridas. Según los primeros informes, Bin Laden murió por un disparo en la cabeza, concretamente cerca del ojo izquierdo. Fuentes posteriores señalaron que recibió otro disparo en el pecho.[12]
Poco después del asalto, la administración estadounidense afirmó que Bin Laden había utilizado a una mujer como escudo humano y que por eso la mujer había muerto. Más tarde, esa versión fue corregida: Bin Laden no estaba armado en el momento de ser abatido y tampoco usó a una mujer como escudo, aunque una mujer se abalanzó contra los comandos para protegerlo y fue herida en una pierna.[13]
5.3 La palabra clave “Gerónimo”[editar]
La confirmación de la muerte se transmitió con la palabra clave “Gerónimo EKIA”, donde EKIA corresponde en inglés a Enemy Killed In Action (“enemigo muerto en acción”).[14] El nombre Gerónimo hacía referencia al jefe apache del siglo XIX, lo que fue criticado por algunos grupos indígenas estadounidenses al considerar ofensivo usar su nombre para designar a un enemigo.
6. Versiones cambiantes y contradicciones[editar]
En los días posteriores al asalto, la versión oficial sufrió numerosas correcciones. Las contradicciones se centraron en al menos cuatro puntos.
Primero, la administración afirmó en un inicio que Bin Laden se había resistido armado y que había usado como escudo humano a una mujer. Después admitió que no estaba armado. La mujer que intentó protegerlo no murió, como se dijo primero, sino que fue herida.
Segundo, se informó que Bin Laden fue abatido tras un tiroteo. Versiones posteriores, basadas en los videos de las cámaras instaladas en los cascos de los militares, indicaron que el tiroteo principal se produjo en un edificio anexo del complejo, donde murieron el mensajero, su hermano y el hijo de Bin Laden. Según esa versión, Bin Laden se refugió en una habitación de sus esposas e hijas, y fue alcanzado allí por disparos de los comandos.[15]
Tercero, surgió la versión de que, aunque Bin Laden no portaba un arma, tenía a su alcance un fusil AK-47 y una pistola Makarov en la habitación, lo que justificaría, según algunos funcionarios, la decisión de dispararle.[16]
Cuarto, fuentes de seguridad pakistaníes citadas por medios internacionales afirmaron que una hija menor de edad de Bin Laden, que quedó bajo custodia, habría declarado que su padre fue capturado vivo y ejecutado ante su familia. La administración estadounidense negó esa versión.
Estas contradicciones alimentaron dudas sobre si el objetivo real era capturar a Bin Laden con vida o si la misión fue desde el principio una operación de aniquilamiento. Aunque algunos funcionarios dijeron que las tropas estaban preparadas para aceptar la rendición, la administración reconoció que la opción de capturarlo vivo no era la única considerada.[17]
7. Destino del cuerpo[editar]
El cuerpo de Bin Laden fue trasladado en helicóptero a Afganistán, donde se confirmó su identidad. Para ello, según las autoridades estadounidenses, se realizaron comparaciones de ADN con muestras obtenidas del cerebro de una hermana de Bin Laden fallecida de cáncer en Estados Unidos.[18]
El cadáver fue llevado después al portaaviones USS Carl Vinson en el océano Índico. Allí se celebró un funeral según ritos islámicos y el cuerpo fue arrojado al mar. Un funcionario estadounidense informó que la sepultura en el mar se realizó alrededor de las 2:00 a.m. hora de Washington D.C. del 2 de mayo de 2011.[19]
La decisión de sepultarlo en el mar fue explicada por Washington como una forma de evitar que su tumba se convirtiera en lugar de peregrinación. Sin embargo, fue criticada por algunos líderes religiosos islámicos, quienes señalaron que la tradición islámica prefiere la sepultura en tierra cuando es posible.[20]
La administración decidió no publicar fotografías del cadáver ni los resultados completos de las pruebas de ADN, lo que generó suspicacias y un amplio debate público. La Casa Blanca argumentó que la difusión de imágenes podía inflamar tensiones y poner en riesgo a personal estadounidense.
8. Reacciones[editar]
8.1 En Estados Unidos[editar]
Minutos después del anuncio, multitudes se reunieron espontáneamente en lugares como la Casa Blanca, Times Square, el Pentágono y la zona cero de Nueva York. Muchas personas corearon cánticos patrióticos y celebraron la noticia como una victoria simbólica tras casi diez años de búsqueda.[21]
La muerte de Bin Laden no detuvo la guerra contra el terrorismo. La administración Obama la presentó como un éxito de inteligencia y de las fuerzas especiales, pero advirtió que Al Qaeda continuaba activa y que la amenaza terrorista no desaparecía.
8.2 Reacciones internacionales[editar]
La noticia provocó reacciones inmediatas en todo el mundo.
- Alemania: el ministro de Relaciones Exteriores, Guido Westerwelle, consideró que el fin de Bin Laden era una buena noticia para todos los pueblos que defienden la paz y la libertad.
- Santa Sede: el portavoz vaticano, Federico Lombardi, pidió que la muerte no sirviera para aumentar el odio, y recordó que un cristiano no se alegra nunca ante la muerte de un hombre, aunque reflexione sobre sus responsabilidades.
- Naciones Unidas: la muerte fue calificada como un avance crucial en la lucha contra el terrorismo, aunque sin entrar en detalles sobre la legalidad de la operación.[22]
9. Reacciones en América Latina y España[editar]
9.1 América Latina[editar]
En México, el presidente Felipe Calderón afirmó que la muerte de Bin Laden era un hecho de gran trascendencia en los esfuerzos por liberar al mundo del flagelo del terrorismo.
En Perú, el presidente Alan García atribuyó la muerte de Bin Laden al primer “milagro” del entonces beato Juan Pablo II, cuya beatificación se había celebrado ese fin de semana en Roma.[23]
En Argentina, la cancillería dirigida por Héctor Timerman emitió un comunicado en el que manifestó su profundo rechazo a quienes utilizan la política o la religión para cometer acciones criminales.
En Venezuela, el vicepresidente Elías Jaua condenó la muerte y las celebraciones posteriores, y cuestionó que el asesinato fuera presentado como un hecho natural y festejado por gobiernos que bombardean.[24]
9.2 España[editar]
En España, la operación fue recibida de manera dividida. El gobierno español felicitó a Estados Unidos por el éxito antiterrorista, y dirigentes conservadores como José María Aznar celebraron la noticia.
Sin embargo, el portavoz de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, calificó la acción de “terrorismo de Estado” y denunció una “ejecución extrajudicial” fuera del Derecho Internacional. El exmagistrado Baltasar Garzón sostuvo que la muerte no estaba justificada desde el punto de vista del Derecho Internacional, y puso como ejemplo los Grupos Antiterroristas de Liberación en España: si un hecho así hubiera ocurrido en territorio español, se habría abierto un proceso penal.[25]
Parte de la prensa española señaló una aparente incoherencia entre condenar las acciones del GAL y aplaudir la ejecución de Bin Laden. El debate público giró en torno a si el fin —la eliminación de un enemigo público— justificaba o no los medios empleados.
10. Cuestionamientos legales y éticos[editar]
Organizaciones de derechos humanos, entre ellas Amnistía Internacional, plantearon dudas sobre la legalidad de la operación y sobre la ética de matar a Bin Laden en lugar de capturarlo con vida, especialmente si estaba desarmado.[26]
Los críticos sostuvieron que la operación constituyó una ejecución extrajudicial y una violación de la soberanía de Pakistán, ya que se realizó sin notificación previa ni autorización del gobierno pakistaní. También señalaron que, si Bin Laden se había rendido o estaba fuera de combate, su muerte podía considerarse un crimen de guerra de acuerdo con el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional. Estados Unidos no ha ratificado ese tratado, por lo que la aplicación de esa norma a la operación es materia de controversia jurídica.[27]
El gobierno de Pakistán protestó por la incursión como una violación de su soberanía. Fuentes pakistaníes afirmaron que su Fuerza Aérea envió cazas al enterarse de la presencia de aeronaves no identificadas, pero que llegaron cuando el asalto ya había terminado. Analistas cuestionaron esa versión, porque la Academia Militar de Pakistán estaba a solo 500 metros del complejo y no se enviaron tropas de tierra.[28]
11. El artículo de Seymour Hersh y las versiones alternativas[editar]
El 21 de mayo de 2015, el periodista estadounidense Seymour Hersh, ganador del Premio Pulitzer, publicó en la revista London Review of Books un artículo titulado “The Killing of Osama bin Laden”. En él sostuvo que la versión oficial era completamente falsa.[29]
Según Hersh, Bin Laden había sido capturado por Pakistán mucho antes de la operación y mantenido como detenido aislado en la casa de Abbottabad. Cuando Estados Unidos se enteró por una filtración de inteligencia, solicitó al gobierno pakistaní acceso al detenido, y fue en ese marco en el que se le dio muerte a sangre fría. Hersh afirmó además que Pakistán colaboró de forma mucho más estrecha con Washington de lo que ambas partes reconocieron públicamente.
La Casa Blanca, el Pentágono y la CIA negaron categóricamente el relato de Hersh. Ninguna investigación independiente ha confirmado sus afirmaciones principales. Sin embargo, el artículo contribuyó a mantener vivo el debate sobre las zonas oscuras de la operación, la relación entre los servicios de inteligencia de Estados Unidos y Pakistán, y la fiabilidad de la versión oficial.
12. Legado[editar]
La muerte de Osama bin Laden fue uno de los acontecimientos más importantes de la política internacional de la década de 2010. Simbólicamente, cerró una etapa de la guerra contra el terrorismo iniciada en 2001, aunque no eliminó a Al Qaeda ni terminó con la violencia yihadista global.
Al Qaeda reconoció más tarde la muerte de su líder, y la organización continuó activa bajo el liderazgo de Ayman al-Zawahiri.[sin verificar] La operación no impidió el surgimiento de otros grupos, entre ellos el autodenominado Estado Islámico, que durante los años siguientes se convirtió en el principal foco de atención de la comunidad internacional.
La incursión de Abbottabad también tuvo consecuencias para las relaciones entre Estados Unidos y Pakistán, ya que el gobierno pakistaní presentó la operación como una violación de su soberanía y exigió explicaciones. En Estados Unidos, la misión reforzó la imagen pública de las fuerzas de operaciones especiales y de la CIA, y se convirtió en objeto de numerosos libros, documentales y películas.
13. Notas[editar]
Medios y fuentes usan denominaciones distintas. Algunos hablan de “asesinato”, otros de “muerte” y otros de “operación militar”. El título de este artículo emplea “muerte” por ser la forma más neutra; el cuerpo del texto menciona los distintos usos cuando corresponde. ↩︎
El nombre en inglés de la operación es Operation Neptune Spear. En los medios hispanohablantes se tradujo como Operación Lanza de Neptuno. ↩︎
La operación comenzó a la 1:00 a.m. del 2 de mayo, hora local de Pakistán, equivalentes a las 20:00 UTC del 1 de mayo. En Washington D.C. era la tarde del 1 de mayo. ↩︎
Bin Laden fue localizado por las fuerzas estadounidenses y afganas en Tora Bora a fines de 2001, pero logró escapar. Las circunstancias exactas de esa huida siguen siendo materia de debate. ↩︎
Pakistán negó durante años saber el paradero de Bin Laden. Tras la operación, el ejército pakistaní calificó la incursión como una violación de su soberanía, pero también enfrentó sospechas internas e internacionales sobre una posible protección de Bin Laden por parte de sectores de su seguridad. ↩︎
La descripción del complejo coincide en los primeros informes de la CIA y de medios estadounidenses. Las cifras exactas de altura de los muros y avalúo de la propiedad provienen de filtraciones oficiales. ↩︎
La cercanía del refugio a la Academia Militar de Pakistán se convirtió en un argumento central para quienes consideraban improbable que Bin Laden estuviera allí sin conocimiento de sectores del Estado pakistaní. ↩︎
El seguimiento del mensajero fue uno de los ejes de la investigación de la CIA. Su nombre aparece en las informaciones como Abu Ahmed al-Kuwaiti o Abu Ahmmad; la transcripción varía según las fuentes. ↩︎
La decisión de usar un asalto de comandos en lugar de un bombardeo fue pública; los detalles exactos de las alternativas y de los debates del Consejo de Seguridad Nacional no se conocen en su totalidad. ↩︎
El helicóptero siniestrado no fue derribado, según la versión oficial. Informes posteriores indicaron que se trataba de una aeronave con características furtivas, aunque Estados Unidos nunca confirmó oficialmente ese detalle. La tripulación lo destruyó para proteger tecnología sensible. ↩︎
La imagen más conocida del presidente Obama y su gabinete observando la operación se tomó en la Sala de Crisis de la Casa Blanca. La supervisión táctica principal se realizaba desde la CIA, en Langley, Virginia. ↩︎
Las primeras versiones hablaron de un disparo en la cabeza, cerca del ojo izquierdo. Versiones posteriores se refirieron a disparos en el pecho y en la cabeza. Las autopsias no fueron publicadas. ↩︎
La administración estadounidense corrigió públicamente su versión inicial. El episodio del “escudo humano” fue desmentido y se convirtió en uno de los puntos más criticados de la comunicación oficial. ↩︎
“Gerónimo EKIA” era la clave para confirmar la muerte de Bin Laden. El uso del nombre del jefe apache Gerónimo recibió críticas de organizaciones indígenas estadounidenses. La operación en sí no se llamó oficialmente Gerónimo. ↩︎
Las versiones basadas en los videos de los cascos de los comandos no fueron publicadas íntegramente. Distintos funcionarios ofrecieron relatos parciales que variaron con el tiempo. ↩︎
La existencia de un AK-47 y una pistola Makarov cerca de Bin Laden fue mencionada por fuentes estadounidenses para explicar por qué se le disparó. Esa versión no ha sido verificada de manera independiente. ↩︎
Funcionarios estadounidenses afirmaron que los comandos estaban preparados para capturarlo vivo si se rendía, pero que la misión contemplaba desde el inicio la posibilidad de matarlo. La tensión entre ambos objetivos generó críticas jurídicas. ↩︎
La identificación incluyó comparación con muestras de ADN de una hermana de Bin Laden fallecida de cáncer en Estados Unidos. Los detalles exactos de las pruebas no fueron divulgados. ↩︎
La sepultura en el mar se produjo a las 2:00 a.m. hora de Washington D.C. En Pakistán ya era la mañana del 2 de mayo. ↩︎
Estados Unidos afirmó que el funeral y la sepultura siguieron ritos islámicos. Algunos clérigos musulmanes cuestionaron que se arrojara el cuerpo al mar cuando era posible sepultarlo en tierra. ↩︎
Las celebraciones espontáneas en Estados Unidos fueron objeto de debate. Algunos comentaristas defendieron el alivio popular; otros consideraron inapropiado festejar una muerte. ↩︎
Fuentes de prensa recogieron declaraciones de Naciones Unidas que calificaban la muerte como un avance crucial. La ONU no evaluó formalmente la legalidad de la operación. ↩︎
La declaración de Alan García unió la muerte de Bin Laden con el primer milagro atribuido a Juan Pablo II para su beatificación. La Iglesia católica no adoptó oficialmente esa lectura. ↩︎
Elías Jaua condenó la muerte y las celebraciones posteriores, en línea con la posición del gobierno venezolano de Hugo Chávez, que mantenía una relación conflictiva con Estados Unidos. ↩︎
La comparación con los GAL se usó en España para mostrar que una misma práctica podía ser condenada cuando la cometía el Estado español y aplaudida cuando la ejecutaba Estados Unidos. ↩︎
Amnistía Internacional pidió esclarecer las circunstancias de la operación y expresó dudas sobre la legalidad de una muerte cuando la captura era posible. ↩︎
El Estatuto de Roma, artículo 8, prohíbe matar a quien está fuera de combate. Estados Unidos no es parte del tratado, por lo que la calificación jurídica de la operación es debatida. ↩︎
Las dudas sobre la reacción pakistaní se basan en la cercanía de la academia militar y en los tiempos de respuesta aéreos. Pakistán defendió su actuación y denunció la incursión. ↩︎
Las afirmaciones de Seymour Hersh fueron publicadas en London Review of Books el 21 de mayo de 2015. Estados Unidos las negó. Los principales puntos no han sido confirmados por evidencia independiente. ↩︎